ASOBANCARIA - De la equidad al crecimiento

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Título
ASOBANCARIA - De la equidad al crecimiento
Autor
ASOBANCARIA - Asociación Bancaria de Colombia
Categoría
Doctrina
Área del derecho
Financiero
Año
—

De la equidad al crecimiento: Anhelos y frustraciones en la era del malestar socialDE LA EQUIDAD AL CRECIMIENTO:

ANHELOS Y FRUSTRACIONES

EN LA ERA DEL MALEST AR SOCIAL

José Antonio Ocampo Jonathan Malagón Andrés Narváezisbn 978-958-506-229-0 e-isbn 978-958-506-230-6 © 2025, José Antonio Ocampo , Jonathan Malagón, Andrés Narváez © 2025, Asobancaria © 2025, Universidad Externado de Colombia Calle 12 n.º 1-17 este, Bogotá Teléfono (+57) 601 342 0288 publicaciones@uexternado.edu.co www. publicaciones.uexternado.edu.co Primera edición: abril de 2025

Diseño de cubierta: Sofía Muñoz Huérfano

Corrección de estilo: Óscar Torres Angarita

Diseño y diagramación: Sofía Muñoz Huérfano

Impresión y encuadernación: Carvajal Soluciones de Comunicación S.A.S.

Tiraje de 1 a 1.000 ejemplares. Impreso en Colombia Printed in Colombia Prohibida la reproducción o cita impresa o electrónica total o parcial de esta obra, sin autorización expresa y por escrito del Departamento de Publicaciones de la Universidad Externado de Colombia. Las opiniones expresadas en esta obra son responsabilidad de los autores. Ocampo, José Antonio

De la equidad al crecimiento : anhelos y frustraciones en la era del malestar social / José Antonio Ocampo, Jonathan Malagón, Andrés Narváez ; prólogo, Michelle Bachelet Jeria. -- Bogotá : Asobancaria ; Universidad Externado de Colombia, 2025 -- Primera edición

393 páginas : gráficas, fotografías.

Antonio Ocampo, Jonathan Malagón, Andrés Narváez ; prólogo, Michelle Bachelet Jeria. -- Bogotá : Asobancaria ; Universidad Externado de Colombia, 2025 -- Primera edición 393 páginas : gráficas, fotografías. Incluye referencias bibliográficas al final de cada capítulo.

ISBN: 9789585062290 (impreso) 9789585062306 (electrónico)

1. Desarrollo económico -- Aspectos sociales 2. Crecimiento sostenible -- Aspectos sociales 3. Crecimiento económico – Colombia 4. Desarrollo sostenible – Colombia 5. Desarrollo económico y social – Colombia 6. Políticas de desarrollo 7. Política económica

8. Economía -- Aspectos sociales I. Malagón, Jonathan II. Narváez, Andrés III. Bachelet, Michelle, prologuista IV. Universidad Externado de Colombia V. Título 338.9 SCDD 21

Catalogación en la fuente -- Universidad Externado de Colombia. Biblioteca. ERZ. marzo de 20257 Prólogo por Michelle Bachelet Jeria Prefacio Capítulo 1 La disyuntiva entre equidad y crecimiento Capítulo 2 La era del malestar social Capítulo 3 Malestar social y política Capítulo 4 La equidad anticrecimiento Capítulo 5 La equidad procrecimiento Sobre los autores 9 15 29 105 191 235 301 393

CONTENIDO9

PRÓLOGO Los países de América Latina y el Caribe se han construido en torno a relatos y promesas de riqueza y desarrollo. Así fue como se conquistó, primero, la independencia y, luego, mayor bienestar para nuestros pueblos. Sin embargo, el camino al desarrollo pleno, lejos de ser lineal o estar cerrado, ha tenido traspiés y ha sido objeto de

quistó, primero, la independencia y, luego, mayor bienestar para nuestros pueblos. Sin embargo, el camino al desarrollo pleno, lejos de ser lineal o estar cerrado, ha tenido traspiés y ha sido objeto de interpretaciones contradictorias. Hoy siguen vigentes muchas dudas. La política y la economía han sido los grandes espacios para debatir sobre alternativas, agendas y miradas unificadoras, pero sería ingenuo pensar que las decisiones solo se han tomado como resultado de la deliberación racional. Los periodos de estabilidad democrática se alcanzaron recién en la década de 1990, a la salida de dictaduras y la consolidación del Estado de Derecho. Después de haber vivido guerras civiles, reformas agrarias y nacionalizaciones, golpes de estado, las sociedades latinoamericanas parecían encaminadas10 PRÓLOGO en una ruta ascendente de progreso económico para conseguir, al fin, el esquivo desarrollo. Los datos de aumento de riqueza, de los niveles educativos, así como de reducción de la pobreza y de la mortalidad infantil, están allí para refrendarlo. Bien sabemos que estos avances no fueron suficientes. Más allá de las particularidades, la década perdida de 1980 dio paso a una nueva década perdida desde 2014. ¿Qué nos pasó? ¿Por qué nos sigue pasando? Seguimos rezagados en aspectos centrales del funcionamiento de nuestros países. Primero, por la llamada trampa de los países de renta media. En otras palabras, hay una debilidad estructural para una profundización de las bases del desarrollo pleno: seguimos siendo economías emergentes con techo en los mercados globalizados o ancladas a la exportación de materias primas, con la flotabilidad que

ta media. En otras palabras, hay una debilidad estructural para una profundización de las bases del desarrollo pleno: seguimos siendo economías emergentes con techo en los mercados globalizados o ancladas a la exportación de materias primas, con la flotabilidad que eso implica. Segundo, porque las democracias tampoco han sido capaces de satisfacer todas las aspiraciones, abriendo la puerta a expresiones autoritarias y/o populistas. Nuestra gobernanza no ha sabido ir a la velocidad de sociedades más informadas, más demandantes, más oscilantes. Hoy más que nunca nos enfrentamos a la dificultad de avanzar con sistemas económicos y políticos que, en vez de reforzarse en estabilidad y proyecciones tranquilizadoras, tienden a tensionarse11 PRÓLOGO mutuamente. Y, como siempre, los grupos más empobrecidos son los que más sufren ante la falta de claridad y la incapacidad de trazar horizontes de mediano y largo plazo. Este libro de José Antonio Ocampo, Jonathan Malagón y Andrés Narváez se sitúa voluntariamente en esta complejidad y en sus expresiones más patentes: la frustración ante avances que no llegan y el malestar que concentra frustraciones que se acumulan. Aporta un marco analítico, datos y ejemplos para reflexionar sobre dos conceptos que se suelen contraponer: equidad y crecimiento. Por supuesto, existen situaciones en las que hay un antagonismo entre estos dos objetivos, que los autores nombran equidad anticrecimiento e inequidad procrecimiento. Pero también es cierto que, al levantar la mirada y hacer un análisis comparado, nos encontramos con políticas públicas que logran un equilibrio virtuoso. Lo deseable es posible de alcanzar. Este libro muestra lineamientos para llecimiento e inequidad procrecimiento. Pero también es cierto que, al levantar la mirada y hacer un análisis comparado, nos encontramos con políticas públicas que logran un equilibrio virtuoso. Lo deseable es posible de alcanzar. Este libro muestra lineamientos para llegar a estados de equidad procrecimiento. Para hacerlo se necesita abandonar algunas pesadas mochilas que la prolongada discusión ha cargado, en una dirección y en la otra. Por eso es importante no perder de vista que, además de la trampa de la renta media, hay otras dos trampas que se evidencian en el análisis. Se puede decir incluso que son las dos caras de una misma moneda.12 PRÓLOGO En primer lugar, la trampa de la mala política, encarnada por el populismo y la tentación de ofrecer soluciones a problemas profundos con un uso irresponsable de las instituciones y las finanzas pú- blicas. Es decir, hipotecando la fe pública para buscar rentabilidad política. En segundo lugar, la trampa de concebir el crecimiento en forma desacoplada de la cohesión social. Este es otro tipo de irresponsabilidad, aquella que busca la retribución en los cerrados círculos macroeconómicos dando la espalda a las grandes mayorías que pagan cotidianamente los costos de políticas de shock o dogmas estrictos. Sin caer en simplismos o meras recetas redistributivas, este texto recomienda la apuesta por el largo plazo. Por la buena economía, de la mano de la buena política. Con sociedades informadas y vigilantes. Con estados que funcionan, en vez de desaparecer. Donde los atajos, como hemos confirmado una y mil veces, no sirven. Donde es posible dar cauce a la movilización social, que es parte del repertes. Con estados que funcionan, en vez de desaparecer. Donde los atajos, como hemos confirmado una y mil veces, no sirven. Donde es posible dar cauce a la movilización social, que es parte del repertorio de cualquier democracia sana. Porque, aunque muchos lo olviden, el sentido mismo de la política es trabajar por las personas. Es acoger anhelos, procesar demandas, implementar soluciones eficaces poniendo en el centro su bienestar presente y futuro. La economía no puede ser pertinente si desconoce que las expresiones de malestar, sean en la calle, en el mundo virtual o en las13 PRÓLOGO urnas, son síntomas de un mal funcionamiento de nuestras instituciones. Y, por qué no decirlo, de nuestras élites. En la siempre renovada necesidad de pensar mejor cómo combinar horizontes éticos con el pragmatismo que impone la responsabilidad, en estas páginas el lector encontrará una valiosa contribución. Michelle Bachelet Jeria Expresidenta de Chile (en dos ocasiones) Exdirectora de ONU Derechos Humanos Exdirectora de ONU Mujer15 PREFACIO Desde los tiempos de Adam Smith, quien es considerado por muchos como el fundador de la economía moderna, el objetivo principal de los economistas ha sido comprender cómo se asignan los recursos escasos para satisfacer las necesidades de las personas. Esto ha llevado a dichos profesionales a explorar cómo se producen y distribuyen los bienes y servicios en las sociedades. La evidencia empírica sugiere que han hecho una tarea relativamente buena al analizar lo que sucede por el lado de la producción: basta con que revisemos el comportamiento histórico, a nivel mundial, del PIB real per cápita (gráfico 1) –el indicador que más se ha utilizado para

analizar lo que sucede por el lado de la producción: basta con que revisemos el comportamiento histórico, a nivel mundial, del PIB real per cápita (gráfico 1) –el indicador que más se ha utilizado para reflejar qué tanto produce un país– para darnos cuenta de que la humanidad ha logrado que su producción creciera 1.281 % de 1820 a 2018 y 579 % de 1920 a 2018. De este modo, si tomáramos como medida de bienestar el nivel de producción, podríamos afirmar, sin temor a equivocarnos, que el mundo nunca había sido un lugar más próspero para vivir como lo es en los tiempos actuales.16

PREFACIO

Gráfico 1 PIB real per cápita a nivel mundial (USD a precios constantes de 2011)

Fuente: Maddison Project Database 2020.

Lamentablemente, no podemos decir lo mismo si realizamos el aná- lisis desde el lado de la distribución. En este ámbito, los economistas han quedado con deudas pendientes. Si bien es cierto que el PIB real per cápita nos brinda información importante sobre el tamaño y la evolución de la economía, también lo es el hecho de que dicho indicador no es una medida adecuada para hablar específicamente de distribución. Piénsese en el siguiente ejemplo. Para un país determinado, puede ocurrir que cuente con un elevado PIB real per cápita, pero que la riqueza esté concentrada en un pequeño segmento de la población, mientras que la mayoría de la población tiene ingresos bajos. Para hablar de distribución, el indicador que se suele emplear es el índice de Gini. Este oscila entre 0 y 1, donde 0 indica una igualdad17 PREFACIO absoluta (todas las personas perciben el mismo ingreso), mientras

Para hablar de distribución, el indicador que se suele emplear es el índice de Gini. Este oscila entre 0 y 1, donde 0 indica una igualdad17 PREFACIO absoluta (todas las personas perciben el mismo ingreso), mientras que 1 refleja una desigualdad extrema (un solo individuo concentra todos los ingresos y el resto no recibe nada). Así, a mayor índice de Gini, mayor es la desigualdad. Como se aprecia en el gráfico 2, el índice de Gini se ha ubicado en un valor cercano a 0,70 en las cuatro últimas décadas, lo que se asocia con un mundo altamente desigual, aunque con una ligera mejoría en el siglo actual. Al hacer la analogía, si tomáramos como medida de bienestar la distribución del ingreso, y no el nivel de producción, podríamos afirmar entonces que el mundo es un lugar que carece de prosperidad. Gráfico 2 Índice de Gini a nivel mundial (calculado con ingresos antes de aplicar impuestos)

Fuente: World Inequality Database.

La conclusión es bastante clara: hemos sabido cómo generar mayor producción y riqueza, pero no hemos aprendido cómo distribuir de

0,69 0,71 0,67 0,67 0,67 0,68 0,68 0,69 0,69 0,70 0,70 0,71 0,7118 PREFACIO manera equitativa esta mayor abundancia de recursos entre las personas. Esta es una situación que debería resultar alarmante para todos, porque la desigualdad acarrea consigo una serie de problemáticas imposibles de pasar por alto. Será suficiente mencionar las siguientes tres, aunque ha de tenerse en cuenta que la lista es mucho más extennas. Esta es una situación que debería resultar alarmante para todos, porque la desigualdad acarrea consigo una serie de problemáticas imposibles de pasar por alto. Será suficiente mencionar las siguientes tres, aunque ha de tenerse en cuenta que la lista es mucho más extensa. Primera, la desigualdad conlleva niveles más altos de pobreza y de exclusión social, porque las personas con ingresos más bajos pueden tener dificultades para acceder a recursos esenciales como la salud, la educación, la alimentación y la vivienda. Segunda, cuando la desigualdad es alta, esta tiene la capacidad de perpetuarse a través del tiempo y desembocar en la inequidad de oportunidades y en una movilidad social más limitada, de tal forma que aquellos que provienen de familias de ingresos bajos enfrentan barreras adicionales para acceder a educación de calidad y empleo decente, ambos fundamentales para prosperar. Tercera, más desigualdad puede socavar la cohesión social y la solidaridad entre los miembros de una sociedad, dado que, cuando las brechas entre los diferentes grupos socioeconómicos son grandes, puede haber una falta de confianza y cooperación entre ellos. De manera global, más desigualdad se traduce entonces en más pobreza y exclusión social, en más falta de oportunidades, en una limitada movilidad social y en una falta de confianza y cooperación con los demás habitantes de una sociedad. Y dado que la desigualdad es vista como resultado de un inadecuado manejo de la política económica, entonces es de esperar que en las sociedades con una19 PREFACIO inequitativa distribución de los recursos se generen más tensiones sociales y políticas, escenarios de polarización política y desconfianza hacia las instituciones gubernamentales y hacia el sistema

económica, entonces es de esperar que en las sociedades con una19 PREFACIO inequitativa distribución de los recursos se generen más tensiones sociales y políticas, escenarios de polarización política y desconfianza hacia las instituciones gubernamentales y hacia el sistema político en general. A su vez, todo esto puede conducir a un malestar generalizado en las sociedades, que reclaman a sus dirigentes condiciones de vida más favorables y una distribución más equitativa. Estos reclamos son justos y necesarios si lo que se exige es un verdadero cambio en las condiciones actuales, pero muchas veces conducen a un incremento de la conflictividad social que desencadena más disturbios y protestas sociales violentas. En efecto, los datos que se presentan en el gráfico 3 respaldan la idea de que hoy en día habitamos un mundo mucho más descontento, donde las personas de distintas sociedades reclaman a sus Estados mejores condiciones de vida: entre 1990 y 2019, se registraron a nivel mundial 11.925 protestas en contra de los gobiernos, y en 3.206 de estas hubo actos de violencia por parte de los manifestantes, es decir, una de cada cuatro protestas involucra actos de violencia contra el Estado. A su vez, en 2019 se registraron más protestas, con un total de 813, lo cual representa un crecimiento del 214 % respecto al número de protestas que ocurrieron en 2009, que fue de 259. Teniendo en cuenta lo que hemos discutido hasta ahora, podemos reformular la conclusión que planteamos previamente de la20 PREFACIO Violencia de manifestantes No violencia Total siguiente manera: en la actualidad, vivimos en un mundo con un nivel de riqueza e ingresos jamás vistos, pero que no ha sabido cómo distribuirlos de manera equitativa entre las personas, lo que nos ha conducido, en parte, a la era del malestar social. Ante este escenario, son varios los actores políticos que apuestan por capitalizar esta situación prometiendo lo que parece ser una correcta interpretación del clamor popular, que va desde reivindicaciones sociales válidas en términos de salud, educación y empleo, Gráfico 3 Número de protestas antiestatales a nivel mundial

Fuente: Clark y Regan (2016).21

PREFACIO hasta Estados de bienestar a destiempo y una política social determinadamente asistencialista. Sin negar la imperiosa necesidad de atender las atávicas privaciones de parte de la población y las insostenibles inequidades a nivel ético que azotan a nuestras economías, la respuesta de política puede llevar a alivios transitorios que sean difíciles de sostener en el tiempo y cuyas consecuencias se tornen devastadoras para el aparato productivo. Medidas desesperadas e improvisadas en pro de la equidad pueden traer consigo enormes distorsiones en los mercados laborales, así como situaciones malsanas de política fiscal que pueden terminar a la postre en la insostenibilidad misma de las finanzas públicas o en el establecimiento de cargas tributarias que comprometan el clima de negocios y la propensión a invertir. Dado lo anterior, este libro presenta dos tipos de escenarios con los cuales se responde al creciente malestar social. El primero es

de cargas tributarias que comprometan el clima de negocios y la propensión a invertir. Dado lo anterior, este libro presenta dos tipos de escenarios con los cuales se responde al creciente malestar social. El primero es explorar los mecanismos teóricos y la evidencia reciente de cómo una agenda proequidad de corto plazo incorrectamente diseñada puede desembocar en menores niveles de crecimiento económico que comprometen la capacidad del Estado para generar riqueza. El segundo es, en el sentido contrario, explorar los mecanismos teóricos y la evidencia reciente de cómo se puede construir una agenda proequidad que esté alineada con niveles de crecimiento económico cada vez más altos. En este sentido, el primero analiza situaciones de equidad anticrecimiento (es lo que llamamos frustraciones22 PREFACIO en la era del malestar social), mientras que el segundo analiza situaciones de equidad procrecimiento (es lo que llamamos anhelos en la era del malestar social). Nótese que en ambos escenarios se parte de la misma premisa, que existe una relación de causalidad que va de equidad a crecimiento. Este es un aspecto llamativo, porque en las ciencias económicas un patrón común ha sido llevar a cabo los análisis partiendo del supuesto de que el crecimiento genera equidad. Resulta paradójico que esta sea la relación que predomina en las agendas de investigación, pues la persona que introdujo en el debate económico el aná- lisis de la relación existente entre equidad y crecimiento, el premio Nobel de Economía Simon Kuznets, fue contundente al identificar acertadamente que la relación de causalidad entre estas dos variables podía ir en ambas vías. Hemos dividido el libro en cinco capítulos. Dado que el propósito

Nobel de Economía Simon Kuznets, fue contundente al identificar acertadamente que la relación de causalidad entre estas dos variables podía ir en ambas vías. Hemos dividido el libro en cinco capítulos. Dado que el propósito general es analizar las posibles relaciones existentes entre equidad y crecimiento, el Capítulo 1 abre con una revisión profunda de lo que hasta al momento se ha discutido al respecto. De este modo, el objetivo de ese apartado es revisar los planteamientos que se han elaborado sobre la relación entre equidad y crecimiento. Lo anterior nos conduce a revisar uno de los modelos económicos más importantes que se han formulado: la curva de Kuznets. Iniciamos con el planteamiento original esbozado por este autor en 1955, el cual23 PREFACIO propone una relación en forma de U invertida entre crecimiento y desigualdad, según la cual el crecimiento genera primero inequidad, pero también una mejora distributiva a partir de cierto nivel de ingresos. Es un modelo que ha sido objeto de numerosas críticas, como las desarrolladas por Thomas Piketty, pero también ha sido respaldado empíricamente por otros trabajos. Nosotros revisamos tanto las críticas como los respaldos a la curva de Kuznets, al igual que una serie de aplicaciones que ha tenido dicho modelo durante las últimas décadas, incluido lo que denominamos las curvas ambiental y financiera de Kuznets. Una vez revisadas las relaciones que se han planteado entre equidad y crecimiento, nuestro siguiente paso es incorporar en el aná - lisis el concepto de malestar social. El Capítulo 2 tiene como principal objetivo examinar este concepto: su definición, sus posibles causas, sus medios de expresión y su evolución en el tiempo. En el

lisis el concepto de malestar social. El Capítulo 2 tiene como principal objetivo examinar este concepto: su definición, sus posibles causas, sus medios de expresión y su evolución en el tiempo. En el anterior orden de ideas, de este capítulo obtenemos que el número de protestas sociales a escala mundial se ha venido incrementando significativamente durante los últimos años producto del creciente malestar social de las sociedades. Al revisar las causas de este fenó- meno, nos vemos en la necesidad, a partir de una revisión rigurosa de los datos, de hacer una descripción general de las principales variables socioeconómicas. Con base en esta, llegamos a dos escenarios, uno positivo y otro negativo. Del lado positivo, tenemos que, en comparación con años anteriores, en la actualidad vivimos en24 PREFACIO un mundo con más riqueza, con menos pobres, con condiciones de vida más favorables, con más educación y con más desarrollo humano. Del lado negativo, que tiene mucho que ver con el incremento en las protestas sociales, tenemos que hoy en día vivimos en un mundo altamente desigual, con insuficientes oportunidades laborales para los jóvenes, con una marcada brecha de género, sumido en una crisis ambiental y muchas veces en crisis democráticas. Una vez documentamos un mundo que ha alcanzado grandes logros, pero que igual está sumido ampliamente en el malestar social, en el Capítulo 3 analizamos las consecuencias que puede acarrear consigo el descontento de la población sobre la política de las sociedades. Partimos de aclarar que el malestar social puede tener tanto efectos positivos como negativos sobre la política. Sería un gran error considerar de manera simplista al malestar social como bueno o malo, ya que en realidad la relación entre el malestar social

ciedades. Partimos de aclarar que el malestar social puede tener tanto efectos positivos como negativos sobre la política. Sería un gran error considerar de manera simplista al malestar social como bueno o malo, ya que en realidad la relación entre el malestar social y la política es ambigua y, como tal, su impacto depende en gran medida de diversos factores, como la naturaleza de las protestas, sus objetivos, la respuesta de los líderes políticos y el contexto en el que se desarrollan. Con lo anterior en mente, dedicamos la primera sección de este capítulo a examinar los efectos positivos del malestar social, que son muchos, y en particular generan mayor conciencia política en las personas y pueden facilitar cambios que son necesarios en las estructuras de poder establecidas. La segunda sección del capítulo se dedica a los efectos negativos del malestar25 PREFACIO social. A grandes rasgos, el malestar social puede conducir a prácticas oportunistas que atenten contra el bienestar de la sociedad en conjunto. La práctica oportunista en la que más enfocamos la atención es aquella en la cual los políticos tienen la capacidad para transformar la indignación de las personas en votos a su favor. Esto se logra, por ejemplo, prometiendo una agenda proequidad cortoplacista que brinde una respuesta pronta a las problemáticas de las personas indignadas, pero que es insostenible en el tiempo. Para finalizar el capítulo, exponemos algunas de las consecuencias polí- ticas y económicas que trae consigo el ejercicio del poder por parte de un oportunista político. Algunas consecuencias políticas que documentamos son el deterioro de la democracia e incluso un incremento del mismo malestar social, mientras que una de las principales consecuencias económicas, que es motivo de estudio del

te de un oportunista político. Algunas consecuencias políticas que documentamos son el deterioro de la democracia e incluso un incremento del mismo malestar social, mientras que una de las principales consecuencias económicas, que es motivo de estudio del siguiente capítulo, se relaciona con desembocar en escenarios de equidad anticrecimiento. Para sacarle provecho al inconformismo generalizado, bajo la figura del oportunismo político lo habitual es prometerle a la ciudadanía soluciones prontas a los problemas que son causa de su malestar. Estas soluciones prontas, aunque puedan aliviar momentáneamente los problemas a los que apuntan, también pueden tener repercusiones negativas sobre el crecimiento económico. Con esto en mente, en el Capítulo 4 nos preguntamos por las posibles repercusiones del malestar social sobre el crecimiento económico.26 PREFACIO En particular, argumentamos que el oportunismo político puede generar temporalmente mayores niveles de equidad, pero con efectos negativos sobre el crecimiento económico. Esa relación inversa entre equidad y crecimiento, originada en un contexto de malestar social, se puede explicar a partir de diversos canales, que denominamos el canal de la inversión, el canal de los Estados de bienestar a destiempo y el canal de las interferencias en los mercados. El canal de la inversión apunta a que las protestas sociales impactan de manera negativa los dos componentes de la inversión, los cuales son la inversión autónoma y la inversión que depende de la tasa de interés. El canal de los Estados de bienestar a destiempo se refiere a los gobiernos que implementan medidas de bienestar que no son acordes con sus niveles de ingreso y recaudo fiscal. Por último, el

interés. El canal de los Estados de bienestar a destiempo se refiere a los gobiernos que implementan medidas de bienestar que no son acordes con sus niveles de ingreso y recaudo fiscal. Por último, el canal de las interferencias en los mercados alude a los gobiernos que implementan políticas que no permiten que el mercado asigne de manera eficiente los recursos. Ahora bien, en relación con los obstáculos que aparecen en el tránsito hacia el ingreso alto, la idea que proponemos en este libro es que el malestar social puede ser un obstáculo adicional para salir de lo que se ha denominado en la literatura económica la trampa de la renta media, un problema que es particularmente crítico en América Latina. Finalmente, el libro cierra con una visión sobre cómo evitar escenarios de equidad anticrecimiento y, por el contrario, promover los escenarios de equidad con crecimiento. Sin duda alguna, es difícil27 PREFACIO dejar atrás las permanentes protestas sociales que hoy son atizadas tanto por grupos de interés, que han encontrado en el discurso de insatisfacción colectiva una vía rápida para defender sus intereses privados, como por los actores políticos que no están en el poder y han visto en el conflicto la estrategia de desprestigio del gobierno de turno sobre la cual postularse como alternativa de cambio. El propósito del Capítulo 5 es ofrecer al lector una visión positiva y realista que muestre cómo los países podrían alcanzar estados de equidad procrecimiento, incluso aun cuando estén sumidos en la era del malestar social. Para esto, primero iniciamos con una revisión general sobre cómo la equidad se puede constituir como una significativa base para el crecimiento económico. Mostramos cómo la equidad tiene la capacidad para fomentar los desarrollos, tanto

era del malestar social. Para esto, primero iniciamos con una revisión general sobre cómo la equidad se puede constituir como una significativa base para el crecimiento económico. Mostramos cómo la equidad tiene la capacidad para fomentar los desarrollos, tanto del mercado como del marco institucional, ambas dimensiones clave para impulsar el crecimiento de cualquier país. Desde el punto de vista del mercado, nuestro análisis apunta a que los países más equitativos tienen mejores niveles de capital humano, innovación tecnológica, consumo, profundización financiera y protección del medioambiente. Por su parte, desde lo institucional, vemos que los países más equitativos tienen mejores niveles de calidad institucional, calidad regulatoria, funcionamiento del Estado de Derecho y transparencia. En segunda instancia, acotamos el análisis para explorar cómo se pueden resolver las problemáticas asociadas a cada uno de los tres canales de equidad anticrecimiento analizadas en el capítulo previo. Y en la tercera sección presentamos unas28 PREFACIO conclusiones y ofrecemos además una posible respuesta a una de las preguntas centrales de este libro: ¿cómo puede la equidad procrecimiento contribuir a salir de la trampa de la renta media? Elaborar dicha respuesta nos conducirá a identificar las características fundamentales de las políticas que en realidad conciban más equidad y más crecimiento como dos objetivos que van de la mano, en vez de objetivos que sean contrarios entre sí. Somos plenamente conscientes de que las fuerzas que subyacen a la relación entre equidad y crecimiento son complejas, y que su alcance va mucho más allá del campo del malestar social. No obstante, en un mundo en el cual cada vez hay más razones para experimentar un descontento generalizado hacia los sistemas políticos, económirelación e

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