ASOBANCARIA - Ensayos sobre inclusión financiera Vol. III

ASOBANCARIA - Asociación Bancaria de Colombia

Icono de documento PDFDescargar PDFDisponible

Detalles

Título
ASOBANCARIA - Ensayos sobre inclusión financiera Vol. III
Autor
ASOBANCARIA - Asociación Bancaria de Colombia
Categoría
Doctrina
Área del derecho
Financiero
Año
—

INCLUSIÓN

FINANCIERA

ENSAYOS SOBRE

VOLUMEN III

EDITORES:

JONATHAN MALAGÓN Y

TERENCE GALLAGHER

Con el apoyo de: Editores:

Jonathan Malagón y Terence Gallagher

INCLUSIÓN

FINANCIERA

ENSAYOS SOBRE VOLUMEN III Con el apoyo de:Ensayos de Inclusión Financiera Vol. III © 2025, Asobancaria

ISBN: 978-628-7735-85-9

Edición: Jonathan Malagón

Presidente de Asobancaria Terence Gallaguer Director de Inclusión financiera de BIDinvest

Diseño y diagramación: Paula Andrea Gutiérrez R.

Comité del libro: Alejandro Vera

Vicepresidente Técnico de Asobancaria Adriana Ovalle Directora de Transformación Digital e Inclusión Financiera Diego Herrera Especialista líder en mercados financieros del BID Viviane Azevedo Oficial Senior de efectividad del desarrollo de BIDinvest Ana Maria Zárate Moreno Asociada senior de operaciones em mercados financieros del BID Diego Vera-Cossio Especialista Senior del departamento de Investigación del BID Impreso en Colombia, marzo del 2025 Reservados todos los derechos. No se permite reproducir parte alguna de esta publicación, cualquiera que sea el medio empleado (impresión, fotocopia, etc.), sin el permiso previo del editor. Sin Fronteras Grupo Editorial apoya la protección del copyright.Las opiniones y criterios expresados en los artículos y demás contenidos de esta obra son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente la posición oficial de Asobancaria ni del Grupo BID.Contenido 11 PrólogoPrólogo 33 55 22 44 página 19 La inclusión financiera y el

responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente la posición oficial de Asobancaria ni del Grupo BID.Contenido 11 PrólogoPrólogo 33 55 22 44 página 19 La inclusión financiera y el desarrollo económico: un círculo virtuoso. página 9 página 121 Pagos rápidos e inclusión financiera en Latinoamérica y el Caribe página 193 Lecciones de las finanzas abiertas para América Latina y el Caribe página 67 Inclusión financiera en América Latina y el Caribe: dónde estamos y para dónde vamos página 155 Evolución de los pagos digitales, perspectivas de una moneda digital de banca central y pagos transfronterizos Jonathan Malagón, Sara Garavito, Nicolás Sierra y Fabian Reina Jose Aurazo, Cecilia Franco, Jon Frost y Jamere McIntosh Diego Herrera, Ana María Zárate Moreno y Ana María Zuluaga Tafur Viviane Azevedo y Terence Gallagher Bibiana Taboada Arango77 99 1111 88 1010 66 1212 página 295 Enfoque territorial de la inclusión financiera página 411 Entre la financiación basada en activos y la financiación basada en datos: oportunidades en el régimen de garantías mobiliarias colombiano página 511 Avanzando hacia el bienestar de la mujer rural página 347 Microcrédito en Vietnam y Camboya página 459 Desafíos en el acceso a la inclusión financiera para las mujeres en la era digital en América Latina página 583

Finanzas sostenibles: hacia un futuro más equitativo página 243

y Camboya página 459 Desafíos en el acceso a la inclusión financiera para las mujeres en la era digital en América Latina página 583

Finanzas sostenibles: hacia un futuro más equitativo página 243

El camino hacia una sociedad de datos abiertos para la inclusión financiera Camilo Quiroz Paola Arias y Michael Bryan Daniel Godoy Ortiz, Alejandra Rodríguez y Carmen Sofia Coy Christophe Gironde Marta Lucia Ramírez de Rincón Rocío Macarena Ocampo Lillo y Laura Cristina Acosta Quiñones Viviane Azevedo y Terence GallagherLos autores:

Jonathan Malagón: Presidente de Asobancaria; Profesor

Asociado Universidad Nacional de Colombia.

Terence Gallagher: Director de Inclusión financiera del BID

Invest| 9 Prólogo Jonathan Malagón y Terence Gallagher En la última década, América Latina y el Caribe ha redefinido su relación con el sistema financiero, transformándolo en una herramienta de cambio social y económico a gran escala. Este proceso no se limita a la adopción de tecnologías o a la expansión de servicios, representa una revolución que busca integrar a millones de personas al corazón de la economía formal. Lo que antes era un privilegio exclusivo de unos pocos, hoy es una realidad para la mayoría: cada vez más colombianos acceden a productos financieros que les permiten ahorrar, invertir, emprender y proyectar un futuro más prometedor. Este cambio, aunque impulsado por avances tecnológicos y regulaciones robustas, responde a una visión más ambiciosa: construir un sistema financiero donde nadie se quede atrás. La inclusión financiera no es un concepto abstracto ni una mera política de desarrollo: es un proyecto de nación.

robustas, responde a una visión más ambiciosa: construir un sistema financiero donde nadie se quede atrás. La inclusión financiera no es un concepto abstracto ni una mera política de desarrollo: es un proyecto de nación. Es el puente que conduce a la formalidad, que permite a una pequeña comerciante en una vereda remota acceder a un microcrédito para hacer crecer su negocio, o que Prólogo10 | Prólogo garantiza que un joven en una ciudad intermedia pueda ahorrar, invertir y soñar con un futuro mejor. Es una apuesta estratégica para transformar la vida de millones de colombianos, generar bienestar y cerrar brechas, mientras se impulsa el crecimiento y desarrollo del país. Aunque los avances en inclusión financiera han sido significativos, el camino que aún queda por recorrer exige tanto audacia como reflexión, innovación y consenso. Este libro, en su tercera entrega, es un espacio diseñado precisamente para esto: para debatir y proponer. En los últimos años, Colombia ha dado pasos firmes y decididos hacia la consolidación de un sector financiero más cercano a la gente. Según cifras de Banca de las Oportunidades, entre 2011 y 2023 el indicador de acceso a servicios financieros aumentó del 64,9% al 94,6%. Esto se traduce en que 36,1 millones de adultos hoy cuentan con al menos un producto financiero, es decir, 19 de cada 20 adultos. Un factor clave en estos avances ha sido la diversificación de los productos y servicios ofrecidos por las entidades financieras, cada vez más comprometidas con un enfoque de cercanía y servicio. Al cierre de 2023, el 94% de los adultos contaba al menos con un producto

ficación de los productos y servicios ofrecidos por las entidades financieras, cada vez más comprometidas con un enfoque de cercanía y servicio. Al cierre de 2023, el 94% de los adultos contaba al menos con un producto de depósito, siendo las cuentas de ahorro la modalidad con mayor penetración (80,7%). Esto significa que el ahorro y la transaccionalidad son la puerta de entrada para millones de colombianos, facilitando la adopción de hábitos financieros sanos y fomentando la confianza en el sistema bancario. Asimismo, el crecimiento exponencial de los corresponsales bancarios, que pasaron de 92.000 en 2015 a 576.000 en 2023, ha contribuido a extender la presencia de la banca en todos los rincones del país. Uno de los logros más sobresalientes en este proceso es la masificación de las billeteras móviles, que ya suman 27,5 millones de usuarios (72,1% de los adultos)| 11 Prólogoy presentan tasas de uso activas cercanas al 60%. Este producto financiero es un testimonio de cómo la digitalización puede empoderar a la población con herramientas transaccionales que generan confianza y facilitan la vida cotidiana. Otro logro significativo a nivel regional y nacional es la implementación de sistemas de pago inmediato de bajo valor. El desarrollo de ecosistemas de pagos eficientes, interoperables y amigables con los usuarios trae beneficios importantes para la población y el sistema financiero, y tienen el potencial de apoyar los objetivos de inclusión financiera de los países. Esta variedad de canales permiten que la experiencia financiera sea cada vez más ágil, personalizada y efectiva. Sin embargo, aun con estos avances, Colombia y la región12 |

tienen el potencial de apoyar los objetivos de inclusión financiera de los países. Esta variedad de canales permiten que la experiencia financiera sea cada vez más ágil, personalizada y efectiva. Sin embargo, aun con estos avances, Colombia y la región12 | Prólogo enfrentan desafíos estructurales para que la inclusión financiera sea verdaderamente integral y sostenible, y llegue a todos los segmentos poblacionales. Quizá uno de los mayores retos que persisten es el acceso y uso de productos de crédito. Mientras que la apertura de depósitos ha mostrado un desarrollo notable, el indicador de crédito aún se ubica en un 35,3% de la población adulta, una cifra que, si bien supera los niveles de la pandemia, no logra recuperar el terreno previo a 2019 (36,2%). Para un país como Colombia, que busca dinamizar su economía, fomentar la productividad y reducir la inequidad, el crédito es esencial, sobre todo para las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes). Cabe destacar que, en 2023, el 95,4% de las empresas del país eran microempresas, de las cuales apenas el 14,8% contaba con acceso a financiamiento. Existen barreras que dificultan el acceso al crédito y al financiamiento, tanto desde la demanda como desde la oferta, así como aspectos culturales y normativos. En este marco, la informalidad del tejido empresarial se destaca como un obstáculo importante para la bancarización y la sostenibilidad de estos negocios, pues sin acceso al crédito, las posibilidades de expansión, innovación y formalización se ven seriamente limitadas. La inclusión financiera, en este sentido, no puede

portante para la bancarización y la sostenibilidad de estos negocios, pues sin acceso al crédito, las posibilidades de expansión, innovación y formalización se ven seriamente limitadas. La inclusión financiera, en este sentido, no puede limitarse al acceso a un único producto. Debe incluir un uso constante y diversificado de servicios como el crédito, los seguros, las inversiones y las herramientas de pago de calidad. También, debe considerar las necesidades de las personas y ser una herramienta útil para alcanzar el bienestar. Solo así se logrará un verdadero apalancamiento del desarrollo social y económico, impulsando la productividad de la base empresarial y mejorando la calidad de vida de cada ciudadano. Para avanzar en este| 13 Prólogopropósito, el sector bancario ha entendido la necesidad de apostar por la transformación digital, no como una tendencia pasajera, sino como el gran acelerador de la modernización y la inclusión. Para que estas disrupciones tecnológicas se traduzcan en beneficios tangibles para la mayoría de la población, es imprescindible que vayan acompañadas de marcos regulatorios y de políticas públicas modernas, que incentiven la competencia, protejan a los consumidores y promuevan la interoperabilidad. El sector financiero, el Gobierno Nacional y el Banco de la República han trabajado conjuntamente en la construcción de un sistema de pagos inmediatos interoperable que, de manera segura y eficiente, facilite las transacciones para todos los colombianos. En simultáneo, la discusión sobre Open Finance y Open Data cobra cada vez más relevancia. Si se diseña adecuadamente, la adopción de un modelo de datos abiertos permitirá personalizar los productos financieros, ampliando el

En simultáneo, la discusión sobre Open Finance y Open Data cobra cada vez más relevancia. Si se diseña adecuadamente, la adopción de un modelo de datos abiertos permitirá personalizar los productos financieros, ampliando el acceso al crédito para aquellos sectores tradicionalmente subatendidos y consolidando un ecosistema innovador que ofrezca la mejor experiencia y el mayor valor al consumidor financiero. Estos dos casos también ejemplifican la colaboración con organismos internacionales para avanzar en estos objetivos. Por ejemplo, el GBID ha apoyado al Banco de la República en la regulación e implementación de la interoperabilidad del sistema de pagos de bajo valor, así como en la implementación del sistema de finanzas abiertas del país. Estas iniciativas exigen grandes discusiones sobre aspectos técnicos, políticos y sociales. Este libro, el tercero de la serie de Ensayos de Inclusión Financiera, impulsada por Asobancaria y el Grupo BID a través de su iniciativa de inclusión financiera FINLAC, busca poner sobre la mesa estas discusiones, aportando análisis profundos y14 | Prólogo pluralidad de voces que enriquezcan el debate público y empresarial tanto a nivel nacional como regional. En su primera sección, el lector encontrará una mirada al camino recorrido y a los habilitadores de la inclusión financiera. Inicia con un recuento de cómo la inclusión financiera promueve el desarrollo económico y se detalla el estado actual en América Latina y el Caribe, resaltando los avances alcanzados y los retos subsistentes. Esta sección también aborda temas centrales como los sistemas de pagos inmediatos, el posible impacto de monedas digitales de bancos centrales, las innovaciones en pagos

los avances alcanzados y los retos subsistentes. Esta sección también aborda temas centrales como los sistemas de pagos inmediatos, el posible impacto de monedas digitales de bancos centrales, las innovaciones en pagos transfronterizos y las lecciones que ofrece el Open Finance para nuestra región, incluido el siguiente paso para hacer una realidad el Open Data. Cada uno de estos seis capítulos dibuja un panorama diverso y complementario sobre las fuerzas que están transformando la manera en la que nos relacionamos con los servicios financieros. La segunda sección, a través de otros seis capítulos, se concentra en tendencias regionales y globales que contribuyen a las discusiones acerca de los retos que aún persisten en inclusión financiera. Desde un enfoque territorial en Colombia, pasando por el análisis de experiencias de países como Vietnam y Camboya en inclusión rural, hasta la relevancia de fortalecer el ecosistema de garantías mobiliarias. Asimismo, se reflexiona sobre la brecha de género en el acceso al sistema financiero, aportando una visión de cómo la inclusión financiera puede empoderar a las mujeres, especialmente en entornos rurales. Finalmente, el cierre destaca la importancia de las finanzas sostenibles, subrayando el vínculo entre sostenibilidad e inclusión y aportando ejemplos de innovación que abren camino a un futuro más equitativo. Nos enorgullece presentar este libro, que es el resultado del esfuerzo colectivo de expertos nacionales e| 15 Prólogointernacionales comprometidos con la transformación de nuestras economías y la mejora de la calidad de vida de nuestras poblaciones. Cada capítulo es una invitación a ampliar nuestra perspectiva sobre la inclusión financiera

Prólogointernacionales comprometidos con la transformación de nuestras economías y la mejora de la calidad de vida de nuestras poblaciones. Cada capítulo es una invitación a ampliar nuestra perspectiva sobre la inclusión financiera y a comprender las profundas transformaciones que se están gestando. Es nuestro deseo que estas reflexiones y aprendizajes se traduzcan en acciones concretas que impulsen la inclusión financiera y contribuyan al desarrollo sostenible de Colombia, y de América Latina y el Caribe. Porque solo a través de una colaboración genuina podremos construir un sistema financiero que incluya a cada persona y que trabaje al servicio del bienestar colectivo.Los autores:

Jonathan Malagón: Presidente de Asobancaria ; Profesor

Asociado Universidad Nacional de Colombia.

Sara Garavito: Profesional Asobancaria, Dirección Transformación digital e inclusión financiera de

Asobancaria.

Nicolás Sierra: Profesional Senior, Dirección Económica de

Asobancaria.

Fabian Rein: Profesional Senior, Dirección Económica de

Asobancaria.| 19

CAPÍTULO 1

La inclusión financiera y el desarrollo económico: un círculo virtuoso Jonathan Malagón, Sara Garavito, Nicolás Sierra y Fabian Reina Introducción La inclusión financiera (IF) se ha convertido en un pilar esencial para el desarrollo económico, especialmente en economías emergentes, donde el nivel de acceso a servicios financieros puede impulsar el crecimiento económico y mejorar el bienestar social. La IF se define como el grado en que los agentes económicos pueden acceder y utilizar productos y servicios financieros adecuados que satisfacen sus diversas necesidades, tales como ahorro,

cios financieros puede impulsar el crecimiento económico y mejorar el bienestar social. La IF se define como el grado en que los agentes económicos pueden acceder y utilizar productos y servicios financieros adecuados que satisfacen sus diversas necesidades, tales como ahorro, crédito, seguros y pagos (Ali et al, 2021). De esta manera, no solo se fomenta el ahorro y el endeudamiento productivo, sino que también se integran los sectores más vulnerables dentro de la economía formal. Esto promueve la inversión y un crecimiento sostenible en el largo plazo. A pesar de esto, aún persisten desafíos, como la falta de educación financiera, las barreras culturales y los marcos20 | CAPÍTULO 1 regulatorios rígidos que limitan su impacto. Por ello, es clave implementar estrategias para superar estas barreras, optimizando el potencial de la inclusión financiera como motor de desarrollo y beneficios en toda la población. De hecho, a nivel mundial, se han logrado avances significativos hacia la inclusión financiera: el número de adultos sin acceso a una cuenta disminuyó de 2.500 millones en el 2011 a 1.400 millones en el 2021, lo que significa que el 76 % de la población adulta en el mundo cuenta con una cuenta bancaria (Banco Mundial, 2022). Estos progresos han sido acompañados por múltiples estudios empíricos que demuestran la relación positiva entre la IF y el crecimiento económico, especialmente en países de ingresos bajos y medios. Por ejemplo, Polloni Silva et al (2021) muestran que el aumento en el acceso a productos financieros tiene un efecto significativo en el crecimiento del PIB per cápita al ampliar las oportunidapaíses de ingresos bajos y medios. Por ejemplo, Polloni Silva et al (2021) muestran que el aumento en el acceso a productos financieros tiene un efecto significativo en el crecimiento del PIB per cápita al ampliar las oportunidades de inversión y consumo. Asimismo, Tissaoui, Hakimi y Zaghdoudi (2024) encuentran una relación inversa entre la IF y los niveles de pobreza y desigualdad, sugiriendo que el acceso a servicios financieros no solo impulsa el crecimiento económico, sino que también promueve una mayor equidad social. En América Latina, la IF ha ganado creciente relevancia debido a sus implicaciones en el desarrollo económico y social. Aunque se han logrado avances significativos en los últimos años, la región aún enfrenta profundos desafíos en materia de inclusión y desigualdad económica. En particular, entre el 2014 y el 2021, la proporción de adultos que realizaron pagos digitales en América Latina y el Caribe aumentó de 5 % a 20 %, es decir, un incremento de 15 puntos porcentuales (CAF, 2022). Además, según el Banco Mundial (2022), el porcentaje de adultos (mayores de 15 años) con una cuenta bancaria en la región pasó| 21 CAPÍTULO 1de 54,7 % en el 2017 a 61,4 % en el 2021, reflejando un aumento de 6,7 puntos porcentuales. Este progreso está estrechamente vinculado a la acelerada digitalización de la economía durante la pandemia del COVID-19, que impulsó una rápida adopción de medios de pago digitales y servicios financieros en línea (Gershenson et al, 2021). Sin embargo, este aumento en la tenencia de cuentas bancarias y en el

economía durante la pandemia del COVID-19, que impulsó una rápida adopción de medios de pago digitales y servicios financieros en línea (Gershenson et al, 2021). Sin embargo, este aumento en la tenencia de cuentas bancarias y en el uso de medios de pago digitales no necesariamente implica una inclusión financiera integral. Datos recientes indican que solo tres de cada diez latinoamericanos tienen acceso a formas de financiamiento distintas a una tarjeta de crédito (MasterCard, 2023). Esto sugiere que muchos individuos aún no están utilizando una gama completa de productos financieros que podrían satisfacer mejor sus necesidades y contribuir al desarrollo económico personal y comunitario. La efectividad de la inclusión financiera tanto en términos de acceso, reflejado en la tenencia de cuentas de ahorro, como en términos de uso, relacionado con la tenencia de créditos, es fundamental para mejorar la calidad de vida y fomentar el crecimiento económico. Sin embargo, esta efectividad está condicionada por varios factores adicionales, siendo uno de ellos la educación financiera. En efecto, la alfabetización financiera es crucial para que los individuos puedan tomar decisiones informadas y aprovechar los servicios financieros disponibles (Maldonado y Tejerina, 2010). A su vez, el nivel educativo general también desempeña un papel importante, ya que influye en la capacidad de comprender y utilizar productos financieros más complejos (Samaniego y Tejerina, 2010). Además, la confianza en las instituciones financieras y en el marco regulatorio es esencial para fomentar la participación en el sistema financiero formal (Acemoglu y Robinson, 2012), pues puede afirmarse que aspectos como la penetración de tecnologías digitales, aunque22 |

y en el marco regulatorio es esencial para fomentar la participación en el sistema financiero formal (Acemoglu y Robinson, 2012), pues puede afirmarse que aspectos como la penetración de tecnologías digitales, aunque22 | CAPÍTULO 1 facilitadora, no es suficiente por sí sola para lograr una IF efectiva si no se abordan estos otros aspectos. La complejidad de analizar la IF en América Latina se ve aumentada por las notables heterogeneidades entre los países de la región. América Latina alberga economías en diferentes etapas de desarrollo y con niveles diversos de inclusión financiera. Por ejemplo, en el 2021, Chile registró una tasa de inclusión financiera por el lado del acceso del 87,1 %, mientras que en El Salvador fue del 35,8 %. Estas disparidades reflejan diferencias en políticas públicas, estructuras económicas, niveles de educación y acceso a la tecnología, entre otros factores. La dimensión espacial y contextual de la IF es, por tanto, fundamental para comprender su impacto y diseñar estrategias efectivas (Ali et al, 2024). Este panorama subraya la necesidad de un análisis profundo y matizado de la inclusión financiera en América Latina. A pesar de los avances, una proporción significativa de la población permanece excluida del sistema financiero formal, lo que limita sus oportunidades económicas y contribuye a la persistencia de la desigualdad. En un mundo cada vez más digitalizado, la IF se vuelve aún más relevante, ya que la falta de acceso a servicios financieros digitales puede exacerbar las brechas existentes. El presente capítulo tiene como objetivo caracterizar la inclusión financiera en América Latina en el período posterior a la pandemia de COVID-19, resaltando las

relevante, ya que la falta de acceso a servicios financieros digitales puede exacerbar las brechas existentes. El presente capítulo tiene como objetivo caracterizar la inclusión financiera en América Latina en el período posterior a la pandemia de COVID-19, resaltando las heterogeneidades regionales y examinando su relación con el desempeño macroeconómico. Se propone realizar un análisis detallado que considere no solo indicadores tradicionales de IF, sino también factores contextuales que influyen en su eficacia. Al conectar la inclusión financiera con el desempeño económico, busca evidenciar su relación positiva y proporcionar insights que puedan orientar políticas públicas y estrategias del sector privado.| 23 CAPÍTULO 1Para lograr este objetivo, el capítulo se estructura de la siguiente manera: primero, presenta un marco teórico que explora las diversas definiciones y dimensiones de la inclusión financiera y establece los mecanismos a través de los cuales puede influir en el crecimiento económico. Segundo, lleva a cabo una revisión de la literatura relevante enfocada en estudios empíricos que han investigado esta relación en diferentes contextos globales y regionales. Tercero, realiza un análisis empírico de la inclusión financiera en América Latina, utilizando técnicas como el análisis de clústeres para identificar patrones y diferencias entre países. Este análisis se basa en los datos más recientes disponibles, considerando múltiples indicadores de IF y desempeño económico. Finalmente, el capítulo concluye con una síntesis de los hallazgos y una discusión sobre las implicaciones para el futuro de la inclusión financiera en América Latina. Destaca las oportunidades y desafíos que enfrenta la región y sugiere áreas para futuras investigaciones y

los hallazgos y una discusión sobre las implicaciones para el futuro de la inclusión financiera en América Latina. Destaca las oportunidades y desafíos que enfrenta la región y sugiere áreas para futuras investigaciones y acciones políticas. Al proporcionar una comprensión más profunda y detallada de la IF en América Latina, este capítulo pretende contribuir al debate académico y práctico sobre cómo lograr un desarrollo económico más inclusivo y sostenible.

Inclusión financiera: definición y relación con el desempeño económico La inclusión financiera es un concepto dinámico cuya definición y enfoque pueden variar según el autor y el contexto de estudio. Esta variabilidad responde a la complejidad que supone integrar a un agente económico al24 | CAPÍTULO 1 sistema financiero de forma efectiva, considerando múltiples factores que afectan su grado de acceso y uso de servicios financieros (Mialou, Amidzic y Massara, 2017).

Esta naturaleza multifacética ha conducido a diversos métodos para medir la IF a nivel nacional, generalmente categorizados en dos dimensiones clave: el acceso (oferta) y el uso (demanda) de productos financieros (Roa, 2013). La dimensión de acceso se refiere a la disponibilidad de infraestructura y servicios financieros para el público, como cajeros automáticos, corresponsales bancarios, billeteras digitales y otros medios que faciliten la interacción con el sistema financiero formal. Por su parte, el uso alude al grado en que los individuos y empresas hacen uso de estos productos y servicios, incluyendo depósitos, transacciones, créditos, entre otros (Roa, 2013; Cámara y Tuesta, 2014; Khera et al, 2021). La interacción entre estos

alude al grado en que los individuos y empresas hacen uso de estos productos y servicios, incluyendo depósitos, transacciones, créditos, entre otros (Roa, 2013; Cámara y Tuesta, 2014; Khera et al, 2021). La interacción entre estos dos factores permite evaluar no solo el alcance de la IF, sino también su efectividad a la hora de responder a las necesidades financieras de la población de una manera que promueva el bienestar económico1. En este capítulo, la IF se entenderá como el acceso y uso por parte de personas y empresas de productos financieros que cubran sus necesidades transaccionales, así como de ahorro, crédito y seguros, de manera responsable y sostenible (Banco Mundial, 2022). Con 1 Según la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (CFPB) del Gobierno Federal de los Estados Unidos (2015), el bienestar financiero se define como el estado en el que una persona experimenta seguridad y libertad de elección en el manejo de sus recursos, considerando tanto el presente como el futuro. La seguridad financiera implica tener control sobre las finanzas cotidianas, cumpliendo con gastos y deudas esenciales, y contar con la capacidad de afrontar imprevistos o choques económicos. Por otro lado, la libertad de elección se traduce en la posibilidad de disfrutar del presente mediante decisiones financieras conscientes y alcanzar metas a largo plazo a través de un plan estructurado. Fuente: Consumer Financial Protection Bureau (2017). Financial well-being: The goal of financial education.| 25 CAPÍTULO 1esta definición en mente, la sección se centrará en dos aspectos clave para entender el impacto de la IF en el desarrollo económico. El primero es la digitalización, un fenómeno que ha impulsado la IF a nivel mundial,

CAPÍTULO 1esta definición en mente, la sección se centrará en dos aspectos clave para entender el impacto de la IF en el desarrollo económico. El primero es la digitalización, un fenómeno que ha impulsado la IF a nivel mundial, transformando profundamente su definición y alcance. El segundo aspecto es la relación teórica entre la IF y el crecimiento económico, la cual examina cómo un mayor acceso y uso de servicios financieros puede contribuir al desarrollo económico Inclusión financiera y digitalización La literatura sobre inclusión financiera ha subrayado el papel central que desempeña la digitalización en facilitar el acceso a productos financieros. En la práctica, los medios digitales de pago han ampliado considerablemente las posibilidades de inclusión, especialmente para sectores de la población que históricamente han tenido dificultades para acceder al sistema financiero formal (Khera, Ng, Ogawa y Sahay, 2021). El acceso a pagos digitales puede facilitar la entrada de individuos al sistema financiero, brindándoles una puerta de acceso hacia otros productos que de otra manera serían inaccesibles (Kunt, Klapper y Singer, 2017). La expansión de la infraestructura tecnológica y el incremento en la adopción de medios digitales de pago son, por tanto, factores cruciales en el fortalecimiento de la inclusión financiera. Esta correlación se refleja en la práctica, donde la adopción de pagos digitales suele interpretarse como un indicador de mayor IF. Las tendencias recientes en el uso de pagos digitales

demuestran esta relación. La Encuesta de Acceso Financiero (FAS, por sus siglas en inglés) del 2023, realizada por26 | CAPÍTULO 1 el Fondo Monetario Internacional, muestra el crecimiento acelerado en el uso de servicios financieros digitales en todo el mundo. Entre el 2019 y el 2021, el valor de las transacciones digitales en los países de bajo ingreso aum

Estás viendo una vista previa

Lee el documento completo con Ariel

Este es un fragmento de uno de los más de 1.2 millones de documentos de la biblioteca de Ariel. Crea tu cuenta para leerlo completo, descargarlo y consultarlo con Ariel, que siempre te lleva a la fuente exacta: Ariel NO alucina.

Consultar sobre este documento ...