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ASOBANCARIA - Una historia del sistema financiero colombiano 1870-2021

ASOBANCARIA - Asociación Bancaria de Colombia

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Título
ASOBANCARIA - Una historia del sistema financiero colombiano 1870-2021
Autor
ASOBANCARIA - Asociación Bancaria de Colombia
Categoría
Doctrina
Área del derecho
Financiero
Año
2021

José Antonio Ocampo UNA

H I S T O R I A

DEL SISTEMA

F I N A N C I E R O COLOMBIANO Asobancaria y Bancóldex presentan, con especial agrado, UNA HISTORIA DEL SISTEMA FINANCIERO COLOMBIANO, 1870 – 2021, la cual constituye una actualización completa de la primera edición de la obra escrita en el 2014 por el profesor José Antonio Ocampo, economista de reconocida trayectoria a nivel latinoamericano y mundial. Dada la importancia académica que ha adquirido la obra, desde hace algún tiempo se hacía necesario reforzarla con aspectos esenciales para el entendimiento del sector financiero actual, como los antecedentes históricos desde el Siglo XIX, la creación de las instituciones que nos rigen hoy día y la respuesta del sector financiero frente a los retos de los años más recientes. El profesor Ocampo recoge con lujo de detalles estos temas en una edición en la que, además de los textos, se han ampliado el tamaño, el diseño y la caracterización de las versiones impresa y digital, buscando mayor facilidad en su uso y consulta. 1870 - 2021 opmacO oinotnA ésoJ 12020781

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José Antonio Ocampo

UNA HISTORIA DEL

SISTEMA FINANCIERO COLOMBIANO 1870 - 2021

José Antonio Ocampo Título original

UNA HISTORIA DEL SISTEMA FINANCIERO COLOMBIANO 1870 - 2021

© 2021 Asobancaria Prohibida su reproducción total o parcial por cualquier medio impreso o audiovisual sin permiso escrito de Asobancaria.

ISBN 978-958-9040-83-6

Una obra editada en Colombia por MNR Comunicaciones y Ediciones S.A.S. info@ mnrediciones.com / www.mnrediciones.com Bogotá, D. C., Colombia

ÍNDICE

Presentación 6 Prólogo a la primera edición 8 José Antonio Ocampo Gaviria, autor 16 Introducción 19 I Vicisitudes monetarias y financieras en una economía preindustrial, 1870 - 1922 33 II De la creación del Banco de la República al fortalecimiento del intervencionismo estatal, 1923 - 1950 67 III La era de fuerte intervención estatal en el sector financiero, 1951 - 1974 95 IV Auge, crisis y búsqueda inconclusa de un nuevo modelo de desarrollo financiero, 1974 - 1990 129 V La liberalización y el gran ciclo de auge y colapso financiero, 1990 - 2003 169 VI La gran expansión y los retos del sector financiero, 2004 - 2021 213

CAPÍTULO I

PRESENTACIÓN A sobancaria y Bancóldex presentan, con especial agrado, Una Historia del Sistema Financiero Colombiano, 1870 – 2021, la cual constituye una actualización completa de la

primera edición de la obra escrita en el 2014 por el profesor José Antonio Ocampo, economista de reconocida trayectoria a nivel latinoamericano y mundial. Dada la importancia académica que ha adquirido la obra, desde hace algún tiempo se hacía necesario reforzarla con aspectos esenciales para el entendimiento del sector financiero actual, como los antecedentes históricos desde el Siglo XIX, la creación de las instituciones que nos rigen hoy día y la respuesta del sector financiero frente a los retos de los años más recientes. El profesor Ocampo recoge con lujo de detalles estos temas en una edición en la que, además de los textos, se han ampliado el tamaño, el diseño y la caracterización de las versiones impresa y digital, buscando mayor facilidad en su uso y consulta. La historia financiera de Colombia es rica en acontecimientos. A lo largo de este siglo y medio, el sistema financiero ha jugado un papel trascendental, apoyando el crecimiento económico con un sector cada vez más competitivo, eficiente y sólido. Este libro muestra cómo las instituciones que componen este sistema han evolucionado siguiendo la transformación del país: de una realidad rural a una urbana; de un tejido fragmentado de bancos particulares a una red organizada de banca central, supervisor y actores regulados prudencialmente; y de un sector que ha absorbido diversas crisis para salir fortalecido. 6 Una historia del sistema financiero colombiano, 1870 – 2021 Esta obra permite conocer de manera profunda, y con un atractivo componente gráfico, la evolución del sistema financiero desde la economía preindustrial, cuando en 1870 se creó el primer banco comercial moderno, pasando por la creación del Banco de la

República y la Superintendencia Bancaria, las posteriores etapas de fuerte intervencionismo estatal en el sector financiero, los periodos de crisis y auge del nuevo modelo de desarrollo financiero, hasta el periodo reciente caracterizado por una acelerada expansión de la banca privada. Queremos, además, a través de esta obra, conmemorar el trigésimo aniversario de la creación de Bancóldex, reconociendo la labor de la banca de desarrollo en el país como un importante y potente aliado del sistema financiero para apalancar el crecimiento económico a través del impulso a los sectores productivos de todas las regiones de Colombia. Para Asobancaria y Bancóldex es un honor seguir contribuyendo al fortalecimiento del tejido académico con textos de alta calidad y profunda necesidad para el país. Esta obra representa un valioso aporte investigativo que será referencia para todo aquel que desee entender y profundizar en la historia económica y financiera de nuestro país. Hernando José Gómez Restrepo Javier Díaz Fajardo Presidente de Asobancaria Presidente de Bancóldex 7

CAPÍTULO I

PRÓLOGO

A LA PRIMERA EDICIÓN

8 Roberto Junguito Bonnet (q. e. p. d.) L a Asociación Bancaria merece una sincera felicitación por su iniciativa de encomendar la preparación, presentación y publicación de Una Historia del Sistema Financiero Colombiano 1951-2014 al reconocido economista e historiador José Antonio Ocampo. Desde el ámbito gremial, esta decisión representa la continuación y la consolidación de una larga tradición de dicha Asociación de contribuir al análisis y a la formulación de las políticas

públicas mediante el debate académico. Al respecto, cabe resaltar que la Asociación Bancaria de Colombia, creada en 1936, fue promotora desde los años setenta de los simposios sobre el Mercado de Capitales, los que junto con las discusiones académicas en las Convenciones Anuales de la Asociación Bancaria han contribuido al conocimiento y el diseño de la política monetaria y financiera nacional. La escogencia de José Antonio Ocampo como autor del trabajo que se presenta en este libro es supremamente acertada, dadas sus virtudes como uno de los más destacados economistas del país y gran historiador económico colombiano. Ocampo se distingue también como profesor académico de primera línea. Además, ha sido un conductor de la política económica colombiana y un permanente evaluador crítico del manejo económico y de las políticas públicas no solo de Colombia sino de América Latina. Como lo explica José Antonio Ocampo en la introducción a este libro titulado, Una Historia del Sistema Financiero Colombiano 19512014, su trabajo se refiere estrictamente al sistema crediticio o de intermediación financiera, que es el núcleo de la actividad financie9 PRÓLOGO ra. Al respecto, aclara que, aunque muchos autores definen la intermediación financiera como la canalización de recursos de los agentes que tienen excedentes de ahorro hacia los que los necesitan para financiar la inversión, la realidad es que la función principal de los agentes crediticios es intermediar la liquidez para facilitar transacciones comerciales de todo tipo, no intermediar el proceso ahorro-inversión, aunque juegan un papel en este último empeño. En el libro también se hace referencia a la evolución del mercado de valores, pero, como

lo reconoce el autor, otras importantes actividades financieras como son los seguros y las pensiones no han sido sujetos de análisis en esta obra. El enfoque conceptual del trabajo es supremamente interesante. Para Ocampo, es imposible escribir una historia financiera sin partir de la evolución macroeconómica del país que es, por lo tanto, la metodología que adopta en este trabajo. Agrega que, aunque la actividad financiera está sujeta a riesgos de tipo microeconómico como la mala asignación y concentración del riesgo, sus mayores riesgos son de carácter macroeconómico y, en particular, los que se asumen cuando el crédito se amplía significativamente durante los auges. La relación entre los auges de financiamiento externo y las crisis financieras internas, según Ocampo, ha sido una constante histórica, aunque también señala que no todos los auges han terminado en crisis, sino solo aquellos que han finalizado con interrupciones súbitas del financiamiento externo. Como se detalla en los diferentes capítulos del libro, esta relación entre auges de financiamiento y crisis financiera se evidenció durante la Gran Depresión, en los años ochenta con la crisis de la deuda de América Latina, y a fines de los noventa como consecuencia de la crisis asiática que tuvo impacto adverso en la economía colombiana y contribuyó a la crisis financiera de fines de siglo. Más aún, es bien conocido por los historiadores económicos que la primera crisis financiera ocurrida desde la independencia de América Latina con impacto adverso en las economías de la región tuvo origen en el sobre-endeudamiento, con fines de financiar la guerra de independencia, que registraron los países de América Latina, con los tenedores de bonos ingleses y holandeses,

que se tradujo años más tarde en incumplimiento de las obligaciones y en el cierre de los mercados de capitales externos por muchos años. Luego de describir en cada capítulo el entorno macroeconómico nacional e internacional durante el respectivo período de análisis, Ocampo procede a analizar el marco institucional y regulatorio, la evolución del sector financiero con particular atención en la profundización financiera, los cambios en la estructura y concentración del sector, y la evolución de la cartera del sistema bancario. El autor respalda sus análisis, apreciaciones y la descripción de lo sucedido en los diversos períodos haciendo referencia a los trabajos de investigación adelantados en Colombia y, ante todo, con una amplia sustentación empírica contenida en cuadros y gráficos. El trabajo está muy bien escrito, es 10 Una historia del sistema financiero colombiano, 1870 – 2021 muy riguroso desde el punto de vista académico, se encuentra muy bien fundamentado y es, como cabría de esperar, polémico sobre lo sucedido en algunas etapas de la historia económica y financiera colombiana. Constituye, sin duda, una contribución muy importante a la historia económica colombiana y complementa y aun controvierte la visión de algunos escritos anteriores. Respecto a la estructura de la obra, se procede a desarrollar la historia del sector financiero colombiano en cuatro grandes capítulos que cubren períodos claves de la historia económica financiera del país. El Primer Capítulo, La Era de la Fuerte Intervención Estatal 1951-1974, cubre desde la reforma financiera de inicios de los cincuenta hasta fines de la Administración Pastrana Borrero. El Segundo Capítulo, Auge, Crisis y Búsqueda Inconclusa de

un Nuevo Modelo de Desarrollo Financiero, 1974-1990, abarca desde la Reforma de 1974 de inicios de la Administración López Michelsen hasta fines de la Administración Barco y, más concretamente, hasta la etapa previa a la liberalización financiera de 1990 y analiza a profundidad la crisis financiera de mediados de los ochenta. El Tercer Capítulo, La Liberalización y el Gran Ciclo de Auge y Colapso Financiero, 1990-2003, analiza el desarrollo financiero de Colombia desde la liberalización comercial y financiera adoptada por la Administración Gaviria hasta la denominada Crisis de Fin de Siglo ocurrida a mediados de la Administración Pastrana Arango. El Cuarto y último Capítulo, La Gran Expansión de La Banca Privada 2004-2014, cubre lo ocurrido en materia económica y financiera desde la segunda mitad de la primera Administración Uribe Vélez hasta lo corrido de la segunda Administración Santos Calderón. El autor caracteriza La Era de la Fuerte Intervención Estatal 1951-1974, materia de su primer capítulo, como una etapa de industrialización dirigida por el Estado. Ocampo señala que fue a partir de la década de los cincuenta y, en particular, de la reforma de 1951, cuando se adoptó un esquema estructurado de intervención en el manejo crediticio. Argumenta que la reforma se cristalizó en una política de crédito dirigido hacia objetivos de desarrollo, en un manejo activo del encaje como instrumento de política monetaria y en una transición hacia un mayor control del Gobierno sobre las actividades del Banco de la República. Esta reforma fue complementada años más tarde con

la creación de la Junta Monetaria, por medio de la Ley 21 de 1963, que eliminó definitivamente la participación de los representantes del sector privado en el manejo de la moneda y el crédito. Según Ocampo, los tres elementos más importantes durante este período fueron la consolidación de un modelo de banca especializada, la fuerte presencia de la banca oficial y el papel creciente del crédito de fomento. Para el autor, la evolución del sector financiero entre 1950 y 1974 estuvo estrechamente vinculada con la política de fomento, mediante los diversos instrumentos de intervención directa en el balance de 11 PRÓLOGO las entidades privadas y la consolidación del sistema de banca especializada. El indicador de profundización estuvo caracterizado por una clara tendencia ascendente, coherente con el crecimiento dinámico de la economía nacional. Los indicadores de concentración presentaron, por su parte, un notorio declive. Por último, y no menos importante, según el autor, la política intervencionista tuvo un importante impacto sobre la composición del sistema financiero, evidenciado principalmente en el fomento de la banca estatal y la creación de dos nuevos tipos de intermediarios financieros especializados. Este capítulo termina con el tema del sistema de ahorro en valor constante UPAC establecido desde 1973 para financiar la vivienda y su impacto sobre las tasas de interés, el ahorro financiero y la estructura del sector. En términos del cambio o ruptura que este esquema representaba frente a la política vigente, el autor argumenta, en una perspectiva histórica, en cuáles sentidos esta estrategia

representaba continuidad y cambios frente a la política de fomento hasta entonces imperante. Sobre el segundo capítulo, Auge, Crisis y Búsqueda Inconclusa de un Nuevo Modelo de Desarrollo Financiero, 1974-1990, cabe destacar que, según el autor, este fue un período de transición entre el modelo de fuerte intervención estatal que prevaleció en la economía y en el sector financiero hasta mediados de los años setenta y el de mayor libertad para el funcionamiento de los mercados que finalmente impuso la apertura económica de comienzos de los noventa. La síntesis del autor es que el sistema financiero colombiano entre 1974 y 1990 estuvo determinado tanto por las primeras medidas de liberalización comercial y financiera adoptadas en 1974 por la Administración López Michelsen y 1979-1980 en el período de Turbay Ayala, pero aún más por la cambiante coyuntura macroeconómica externa e interna, que dio luz tanto a una notable bonanza en la segunda mitad de los años setenta, como a una notoria crisis en la primera mitad de la década de los ochenta, para luego recuperarse paulatinamente a final del período de análisis. De acuerdo con los resultados de Ocampo, en el conjunto del período, la profundización financiera no avanzó en forma significativa, en particular por los retrocesos experimentados durante la crisis financiera de 1982-1986. Los principales indicadores de la cartera crediticia (calidad y rentabilidad) se vieron, del mismo modo, fuertemente afectados por la crisis, aunque para final del período ya presentaban una estabilización, acompañada ahora de un fortalecimiento de la regulación y la supervisión prudencial. Finalmente, la desconcentración

del sistema y la oficialización (en cierto sentido indeseada) de la banca fueron, según el autor, los otros fenómenos connaturales a la evolución del sistema crediticio durante este período. Según Ocampo, la justificación básica de la reforma de 1974, como las que le sucederían en 1979-1980, fue que la excesiva intervención del Gobierno en la determinación de las tasas de interés y en 12 Una historia del sistema financiero colombiano, 1870 – 2021 la asignación del crédito estaba frenando el desarrollo del sector financiero. Este fue el período en que el tema de la represión financiera se puso de moda con los trabajos tanto de McKinnon como de Gurley y Shaw que fueron materia de discusión en los Simposios del Mercado de Capitales en la primera mitad de los setenta. Sobre lo ocurrido entonces cabe destacar que el autor hace un buen análisis de los factores de auge crediticio y de financiamiento externo privado de fines de los setenta que precipitaron la crisis financiera de mediados de los ochenta, así como de las medidas de orden macroeconómico y de saneamiento financiero adoptadas en la Administración Betancur para hacer frente a la crisis. Quizás habría sido instructivo profundizar en mayor grado sobre el programa de ajuste adelantado con el esquema de monitoría del Fondo Monetario Internacional y la importancia de medidas para el sector bancario y corporativo mediante la Resolución 33 de 1984, que facilitó cumplir con el servicio de la deuda externa del sector privado en un período de escasez de divisas, cierre de los mercados internacionales y de devaluación acelerada de la tasa de cambio.

En el Capítulo Tres, La Liberalización y el Gran Ciclo de Auge y Colapso Financiero, 1990-2003, el autor destaca en su introducción que desde el punto de vista económico, la Constitución de 1991 tuvo un impacto directo sobre el sistema financiero que fue la determinación de entregar autonomía al Banco de la República, aunque en coordinación con la política económica general y estableciendo que sus responsabilidades estarían circunscritas a las funciones de banco central, dejando de lado las de banca de desarrollo que venía desempeñando desde la reforma financiera de 1951. El segundo, que tuvo importantes repercusiones en términos macroeconómicos, fue la ampliación significativa del gasto público, con un fuerte componente de descentralización, para responder a un amplio conjunto de derechos económicos y sociales que consagró la Carta Política. Para Ocampo, lo más significativo de este período de auge y crisis fue que tras la liberalización financiera de comienzos de los años noventa, el sistema crediticio colombiano presentó virajes significativos, marcados por los vaivenes macroeconómicos y de acceso a capitales externos. Mientras en los años posteriores a la liberalización presentó una euforia sin precedentes, a finales se presentó una de las crisis más agudas que ha tenido el sector, en un contexto de una fuerte turbulencia de las economías emergentes. Estos giros, según lo precisa el autor, se reflejaron no solo en los niveles de profundización financiera, sino también de los rendimientos y la calidad de los créditos otorgados. El sector experimentó, además, cambios estructurales profundos y acelerados, en particular el retorno del protagonismo de la banca

privada, un acelerado proceso de privatización matizado por la permanencia de bancos de desarrollo organizados ahora en forma independiente del banco emisor, y un proceso de concentración que rompió medio siglo de una ten13 PRÓLOGO dencia a la desconcentración de la actividad crediticia, y que estuvo acompa- ñado, especialmente durante la crisis, por la destrucción de muchas entidades de tamaño pequeño. El proceso de concentración del sistema financiero, de acuerdo con el libro, tuvo como eje la formación de conglomerados financieros, cuyo papel se profundizó durante el período más reciente de la historia financiera del país, al cual se dedica el último capítulo de este libro. En este capítulo el autor adelanta un excelente análisis de la incidencia de la política macroeconómica y particularmente de la expansión del gasto público a inicios de la década y en el auge económico y crediticio que incidió en el posterior colapso financiero en lo que se conoce como la Crisis de Fin de Siglo. Asimismo, su examen de las causas y las medidas para enfrentar la crisis financiera es profundo y convincente. Sin embargo, habría sido útil en el contexto del capítulo que el autor hubiese analizado y reflexionado sobre la incidencia que pudo haber tenido en el comportamiento de las variables económicas y en el sector financiero factores tales como el narcotráfico, la inseguridad interna y la falta de gobernabilidad tanto durante la Administración Samper como en la Pastrana Arango en esos años. En el Capítulo Cuarto, La Gran Expansión de la Banca Privada 20042014, Ocampo concluye que los años posteriores a la crisis de fin del siglo

constituyen la fase más exitosa de la banca privada colombiana. No obstante, destaca que no todo ha representado una edad de oro del desarrollo financiero. La crisis de financiación de vivienda, a su juicio, no ha sido plenamente superada y los problemas de acceso al financiamiento de amplios sectores siguen siendo considerables. La altísima concentración del sector es un elemento de preocupación y los márgenes de intermediación siguen siendo altos. También señala que hay nuevos retos en materia de regulación, entre ellos los que representan la alta concentración y la inversión en el exterior de los principales grupos financieros. Su resumen para este período es que el sistema financiero colombiano ha estado caracterizado por un notable proceso de profundización durante la última década, impulsada principalmente por la multibanca privada, aunque generando una fuerte concentración del sector. Agrega que gracias a los avances en materia regulatoria, el país mostró además fortaleza en materia de estabilidad financiera frente a la turbulencia generada por la crisis del Atlántico Norte. De igual forma, destaca los avances en cuanto a extensión de plazos de los créditos durante el último lustro y de aumento de la bancarización a través de diferentes instrumentos. Para Ocampo, el elemento más negativo ha sido el retraso considerable en la cartera hipotecaria que no ha superado, quince años después, los efectos de la crisis de fines del siglo XX. En términos de recomendaciones y de cara al futuro, el autor considera perentorio seguir fortaleciendo los sistemas de regulación y supervisión financiera. En esta materia, a su juicio, han surgido 14 Una historia del sistema financiero colombiano, 1870 – 2021 nuevos retos, asociados a los altos niveles de concentración y la presencia

creciente de los grandes conglomerados financieros nacionales en el exterior. Para el autor, subsisten, además, interrogantes sobre el rápido crecimiento del endeudamiento externo en el último lustro y los efectos que puede tener de presentarse una nueva interrupción súbita del financiamiento externo, una situación que en cualquier caso no parece muy probable en el momento de escribir estas líneas. De igual forma, es indispensable continuar con los programas encaminados a aumentar la bancarización, ya que está demostrado que puede ser un vehículo efectivo para disminuir la pobreza y aumentar el bienestar de la población colombiana. Quizás el tema de la vulnerabilidad de la economía colombiana ante el comportamiento de los precios del petróleo y el impacto del proceso de paz en la economía, particularmente en el sector rural colombiano, y sus interrelaciones con la política monetaria y financiera habría podido ser tópico de mayor análisis y reflexión en este último capítulo del libro. No podría terminar este Prólogo sin agradecer a la Asociación Bancaria de Colombia el honor que me hace al solicitarme escribir estas líneas sobre este magnífico libro titulado Una Historia del Sistema Financiero Colombiano 1951-2014 y sin felicitar una vez más a su autor, José Antonio Ocampo, por esta nueva contribución suya a la literatura económica colombiana. Estoy seguro de que este trabajo va a ser referencia obligada para todos los economistas colombianos en las universidades y para todos aquellos interesados en entender la historia del sector financiero colombiano. Roberto Junguito Bonnet Mayo de 2015 15

CAPÍTULO I

JOSÉ ANTONIO

OCAMPO GAVIRIA

AUTOR J osé Antonio Ocampo Gaviria nació en Cali, Colombia. Realizó

sus estudios de Economía y Sociología en la Universidad de Notre Dame, en donde se graduó en mayo de 1972. Obtuvo su doctorado en Economía de la Universidad de Yale en diciembre de 1976. Ha recibido doctorados honoris causa de las Universidades Nacional de Colombia, Complutense de Madrid y San Marcos de Lima, así como numerosas distinciones académicas, entre ellas: el Premio Jaume Vicens Vives, de la Asociación Española de Historia de Historia Económica, en 2012, por el mejor libro de historia económica; el Premio a Leontief para el Avance de las Fronteras del Pensamiento Económico, en 2009; y el Premio Nacional de Ciencias ‘Alejandro Ángel Escobar’ en Colombia, en 1988. En la actualidad es Profesor de la Escuela de Asuntos Internacionales y Públicos y Miembro del Comité de Pensamiento Global de la Universidad de Columbia. También es Presidente del Comité de Políticas de Desarrollo del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, y de la Comisión Independiente para la Reforma de la Fiscalidad Corporativa Internacional (ICRICT). También enseña regularmente en la Universidad de los Andes y otras universidades colombianas. 16 En el pasado ocupó cargos públicos importantes en las Naciones Unidas y en Colombia. Fue Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas para Asuntos Económicos y Sociales, y como tal director del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU (DESA), y previamente Secretario Ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). En el gobierno colombiano ha sido Ministro de Hacienda y Crédito Público, Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Director del Departamento Nacional de Planeación, y miembro de la Junta Directiva del Banco de la República. Como académico, ha sido Director de la Fundación para la Educación Superior y el Desarrollo (Fedesarrollo), profesor de las facultades de Economía de la Universidad de los Andes y de la Universidad Nacional. Igualmente, ha sido profesor visitante de las universidades de Cambridge, Complutense, Oxford, Rice, São Paulo y Yale. Es autor de múltiples libros y artículos académicos sobre teoría y política macroeconómica, asuntos financieros internacionales, desarrollo económico y social, comercio internacional e historia económica de Colombia y América Latina. 17

CAPÍTULO I

18 INTRODUCCIÓN E ste libro presenta una breve historia del sistema financiero colombiano desde la creación del primer banco comercial moderno en el país en 1870. Es una edición ampliada de una obra preparada para la Asociación Bancaria en 2015, y publicada entonces por la Asociación y el diario Portafolio, que cubría desde la reforma financiera de 1951 hasta 2014. Utiliza también como base obras previas del autor, especialmente en los dos primeros capítulos una historia de los regímenes monetarios del país hasta la Gran Depresión de comienzos de la década de 1930 (Ocampo, 1994). Como precisión, la historia financiera que aquí se analiza solo abarca estrictamente al sistema crediticio o de intermediación financiera, que es, podría decirse, el núcleo del sector. Hay otras entidades y actividades que aquí no se cubren, entre ellas las compañías

de seguros y los almacenes generales de depósito, cuya historia se remonta a fines del siglo XIX y comienzos del XX, respectivamente, y los fondos de pensiones, cesantías y de inversión, que han tenido un desarrollo notorio desde la década de 1990 (Uribe, 2013). Además, solo se aborda en forma marginal el papel de las bolsas de valores, que en materia de financiamiento accionario tuvieron un papel en los orígenes de la industrialización colombiana y han experimentado un auge de mayor alcance en décadas recientes, pero jugaron un rol secundario durante la mayor parte del largo período que se analiza aquí, ya que perdieron peso desde mediados del siglo Hombres de negocios del siglo XX, especialmente desde los años 1970 (Carrizosa, 1986), excepto XIX. Acuarela de José Gabriel como mecanismo para brindar liquidez a diferentes títulos públicos Tatis (1813-1884). Ensayos de Dibujo, Bogotá, 1853. Museo (Certificados de Cambio, Certificados de Abono Tributario y TES). Nacional de Colombia. 19 INTRODUCCIÓN Muchos autores definen la intermediación financiera como la canalización de recursos de los agentes que tienen excedentes de ahorro hacia los que los necesitan para financiar la inversión. Esta caracterización es incorrecta. La función principal de los agentes crediticios es intermediar liquidez para facilitar transacciones comerciales de todo tipo, no intermediar el proceso ahorro-inversión, aunque sin duda juegan un papel parcial en este último. De hecho, surgieron históricamente para facilitar el comercio y darles liquidez

a empresas de gran tamaño, así como financiar a los gobiernos (entre otras cosas, para sus actividades bélicas). Con el tiempo ayudaron también a financiar la inversión, la adquisición de vivienda y el consumo, tanto corriente como duradero. Para proporcionar liquidez a los agentes que la necesitan, captan en el mercado dinero (cuentas corrientes) y cuasidineros (cuentas de ahorro, a término o bonos). Los segundos se denominan muchas veces “ahorro financiero,” pero los activos que lo conforman son totalmente diferentes a lo que constituye el ahorro en el sentido económico del término, que es la decisión de no consumir un ingreso corriente. El llamado ahorro financiero es, además, un acervo, en tanto que el ahorro es un flujo. Gran parte de este último se canaliza directamente al financiamiento de la inversión, sin pasar por una operación crediticia; este es, en particular, el caso del ahorro del gobierno, de las empresas (utilidades reten

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