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CAF - Diario del congreso anfictiónico de Panamá

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CAF - Diario del congreso anfictiónico de Panamá
Autor
Banco de Desarrollo de América Latina
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Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá Cronología de sus antecedentes, desarrollos y resultados Sergio Guerra VilaboyDiario del Congreso Anfictiónico de PanamáEdición: Emi Martín Diseño de tapa: CLACSO

Diseño interior: Eleonora Silva Guerra Vilaboy, Sergio Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá : cronología de sus antecedentes, desarrollo y resultados / Sergio Guerra Vilaboy. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : CLACSO, 2025.

Libro digital, PDF Archivo Digital: descarga y online

ISBN 978-631-308-144-8

1. Panamá. 2. Congreso. 3. Historia. I. Título.

CDD 972.91Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá Cronología de sus antecedentes, desarrollo y resultados Sergio Guerra VilaboyCLACSO Secretaría Ejecutiva Pablo Vommaro - Director Ejecutivo Gloria Amézquita - Directora Académica María Fernanda Pampín - Directora de Publicaciones Equipo Editorial Lucas Sablich - Coordinador Editorial Solange Victory - Producción Editorial Valeria Carrizo y Darío García - Biblioteca Virtual

Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá. Cronología de sus antecedentes, desarrollo y resultados (Buenos Aires: CLACSO; diciembre de 2025).

ISBN 978-631-308-144-8

CC BY-NC-ND 4.0

La responsabilidad por las opiniones expresadas en los libros, artículos, estudios y otras colaboraciones incumbe exclusivamente a los autores firmantes, y su publicación no necesariamente refleja los puntos de vista de la Secretaría Ejecutiva de CLACSO.

1806 (12 de marzo). Por primera vez ondea la bandera tricolor (amarillo, azul y rojo), diseñada por Miranda como enseña de Colombia. Es izada en el puerto haitiano de Jacmel, en el mástil de su barco Leander, tras jurar fidelidad “al pueblo libre de Sur-América, independiente de España”.15 1806 (3 de agosto). La expedición libertadora de Miranda desembarca en la costa venezolana (La Vela de Coro), e iza la bandera de Colombia por primera vez en territorio hispanoamericano. En su Proclama a los habitantes del Continente Américo-Colombiano, hace un llamado a la independencia y unión de las colonias españolas.16 1808 (20 de julio). Miranda escribe, en carta a Francisco Rodríguez del Toro, Marqués del Toro, instándolo a declarar la independencia de España y unir a toda la América Meridional: “Sirvánse Vds. igualmente (si lo juzgan conveniente) enviar copia de este aviso a las demás provincias limítrofes (Santa Fe y Quito) a fin de que 12 Francisco de Miranda: “Bosquejo de Gobierno Provisorio” (en Romero y Romero, 1977, p. 44). 13 Romero y Romero (1977, p. 17). 14 Romero y Romero (1977, p. 19). 15 Diccionario de Historia de Venezuela (1988, p. 941). 16 De Miranda (1978).19 Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá haciendo el debido uso, marchemos unánimes al mismo punto, pues con la desunión solamente correría riesgo, a mi parecer, nuestra salvación e independencia”,17 comunicación que el Precursor repite a varios cabildos hispanoamericanos.

muchas de las ideas de la anterior, advierte: “La alianza de la Gran 131 Porras Barrenechea (1974, p. 118). 132 Bolívar (1964, pp. 306-307).83 Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá Bretaña nos dará una grande importancia y respetabilidad. A su sombra creceremos y nos presentaremos después entre las naciones civilizadas y fuertes. Los temores de que esa nación poderosa sea el árbitro de los consejos y decisiones de la asamblea […] son temores remotos y que, aunque se realicen algún día, no pueden balancear las ventajas positivas, próximas y sensibles que nos da ahora. Nacer y robustecerse es lo primero; lo demás viene después. En la infancia necesitamos apoyo, que en la virilidad sabremos defendernos. Ahora nos es muy útil y en lo futuro ya seremos otra cosa”.133 También el propio día le dice a Santander en su condición de vicepresidente de Colombia encargado del Poder Ejecutivo: “Los artículos adicionales que V.E. propone al gobierno del Perú para la Asamblea Americana del Istmo, en su despacho del 5 de noviembre del año último, darán sin duda más extensión, firmeza y estabilidad a la Confederación. La invitación hecha por parte del gobierno de Colombia al muy noble y muy poderoso rey del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda para que sea uno de los confederados, si se obtiene será por ahora de un valor inmenso para las nuevas repúblicas que, guiadas por su ejemplo y escudadas por el patrocinio de su amistad, podrán más fácilmente organizarse y tomar la marcha firme que deban seguir.

extensamente facultados para tratar y convenir sobre objetos de gran trascendencia, la celebración de tratados de alianza, aunque puramente defensiva, sería de desear que se hiciere con conocimiento previo de los gobiernos respectivos. Aunque actualmente no estoy encargado del poder ejecutivo de esta república, sino el consejo de gobierno, mi ardiente anhelo por la prosperidad de la América me ha sugerido hacer estas observaciones sobre las adiciones que V.E. propone para la Asamblea del Istmo, en la que veo el complemento de estabilidad de este continente. El consejo de gobierno ha interpuesto sus buenos oficios para con las repúblicas de Chile y Provincias Unidas del Río de la Plata, a fin de obtener que envíen sus plenipotenciarios a la Asamblea del Istmo, y de que adopten el plan propuesto por el gobierno de la república de Colombia, en toda su extensión y latitud. Más debo decir que tengo muy pocas esperanzas de que éstas adopten el proyecto tal cual se ha presentado, pero creo poder asegurar que el gobierno de esta república tiene las más favorables disposiciones hacia el de esa, y que es buen amigo y fiel aliado de Colombia”.134 1826 (18 de febrero). El Consejo de Gobierno de Perú elabora unas detalladas segundas instrucciones, firmadas por Hipólito Unanue, sobre el modo de actuar ante diversos temas dirigidas a sus 134 Bolívar (1964, pp. 305-306).85 Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá delegados en Panamá y a solicitud de estos.135 En uno de sus partes eleva de tres a cuatro el mínimo de países representados para que la cita tenga quórum; en otro se recomienda la abstención o

Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá delegados en Panamá y a solicitud de estos.135 En uno de sus partes eleva de tres a cuatro el mínimo de países representados para que la cita tenga quórum; en otro se recomienda la abstención o un apoyo limitado a la independencia de Cuba y Puerto Rico, pues lo consideran un tema no esencial para el Perú. También desautoriza la celebración de tratados comerciales, cuya negociación pone bajo la directa supervisión del gobierno peruano. Respecto de la presencia de Estados Unidos y Brasil, recomienda que no se les concedan mayores derechos que a las demás potencias neutrales. También desaconseja tomar la iniciativa respecto del reconocimiento y el comercio con Haití, y aunque está de acuerdo con la participación de Perú en la defensa confederada, la condiciona a que la guerra amenace las costas del Pacífico. En el tema de la demarcación fronteriza con Colombia, instruye que las discusiones se realicen a nivel bilateral y en Lima “por existir aquí los documentos de la materia”.136 Respecto de la permanencia de la asamblea, autoriza a los ministros peruanos a que se sujeten a la decisión mayoritaria, procurando que esa instancia “invista un poder moral capaz de hacer que las Repúblicas respeten y obedezcan sus decisiones, sus leyes y sus gobiernos establecidos”.137 Estas instrucciones de Unanue llegan a los delegados peruanos al Congreso Anfictiónico con el nuevo ministro plenipotenciario Manuel Pérez de Tudela, que desembarca en Panamá en abril de 1826 para sustituir a Pando. Las mismas marcarán la postura de los representantes de Perú durante todo el Congreso de Panamá.

muy sumiso. Todo esto lo advierto para que tenga Vd. entendidas las ideas capitales que se pueden oponer a las de Colombia”.138 Ese mismo día, Unanue, a nombre del gobierno de Perú, envía a su homólogo en Buenos Aires, documentos para sus representantes al congreso de Panamá, los que también remite a los ministros plenipotenciarios de Colombia y Chile.139 1826 (24 de febrero). La sesión ordinaria secreta del Congreso de los Estados Unidos Mexicanos acuerda dejar la decisión de enviar una expedición libertadora a Cuba a lo que resuelva al respecto el cónclave de Panamá.140 1826 (27 de febrero). Bolívar escribe desde Lima al general Pedro Briceño Méndez: “Estoy muy ansioso por ver instalada la asamblea general del Istmo. Después de que este es un paso eminentemente político e interesante, es un paso que estamos comprometidos a dar cuanto antes, pues que la Europa tiene los ojos fijos sobre el Istmo, y aguarda con una impaciente curiosidad ver cuál es el objeto de nuestra alianza. Así, pues, yo recomiendo a Vd. y a Gual que hagan lo mismo con respecto a los otros diputados, a fin de que la 138 Bolívar (1964, p. 311). 139 Porras Barrenechea (1974, pp. 119-120). 140 Rojas (2001, p.181).87 Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá asamblea se instale cuanto antes. Crea Vd. que el día que yo lo sepa será para mi muy lisonjero”.141 1826 (1 de marzo). Los plenipotenciarios peruanos en Panamá, Vidaurre y Pando, en carta a su cancillería, sugieren que la dedescansar el derecho público americano, tanto con respecto a los nuevos Estados, como con respecto a las potencias extranjeras”; así como a proyectar “el plan general para la defensa común y particular de cada Estado que fuere amenazado por potencia extranjera” y concretar el presupuesto y el número de tropas, además de los medios adecuados para alcanzar los objetivos de la alianza. Este texto tiene a continuación un listado de preguntas y otra de respuestas sobre el objeto y los procedimientos del Congreso de Panamá. Una de éstas trata del posible cambio de sede de la asamblea, en caso de ocurrir el gobierno mexicano se inclina por trasladarlo a Yucatán. Otra se refiere a la posible creación de “un Poder Ejecutivo perpetuo o de un Jefe Supremo militar”,147 que México considera podría ocuparlo el propio Libertador. 144 Santander (1893). Las cursivas en el original. 145 También consta un documento de la misma fecha con preguntas de los propios delegados mexicanos al gobierno sobre su postura en el Congreso Anfictiónico, recogido por De la Reza (2010, pp. 93-94). También están las correspondientes respuestas del gobierno de Victoria (De la Reza, 2010, pp. 95-96). 146 De la Reza (2010, p. XXVIII). El texto completo en pp. 85-92. 147 De la Reza (2010, p. XXIX).89 Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá El gobierno mexicano también concuerda con la liberación de las Antillas españolas, aunque sobre la duración de la asamblea anfictiónica se inclina por reuniones periódicas y con carácter defensivo. En el tema de límites, se considera evitar reivindicaciones

del gobierno del Reino Unido le indica que no debe intervenir en los debates, sino escuchar informes que le sean confiados y emitir consejos si le son solicitados. También le ordena evitar el liderazgo norteamericano, proteger las relaciones especiales con las nuevas repúblicas hispanoamericanas, disuadir a Colombia y México de la expedición libertadora a Cuba y Puerto Rico, así como lograr que el Congreso Anfictiónico haga la paz con España mediante el pago de reparaciones económicas.153 En la misma fecha, Canning indica a Lord Ponsonby, encargado de mediar en el conflicto entre el Río de la Plata y Brasil, que “[n]ada puede ser de mayor importancia para el Brasil que lograr que sus disputas con Buenos Aires estén en vías de solución antes de que se recurra al Congreso general de Estados en Panamá para que se aboque a ellas (como podría ocurrir a consecuencia de una 150 Citado por José Aniceto Iznaga: “Peregrinación patriótica a Colombia”, en Roig de Leuchsenring (1956, pp. 154155). 151 Tomado de Gleijeses (1992, p. 499). 152 Porras Barrenechea (1974, p. 54). 153 De la Reza (2010, pp. XLIV y XLV). Documentos en pp. 157-158 y 140-147.91 Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá apelación por parte de Buenos Aires). En una asamblea de tal composición, hay poca duda de que la decisión sería desfavorable para el Imperio del Brasil. Si, no obstante, la discusión pasara a Panamá, el enviado de Su Majestad al Congreso recibirá instrucciones para emplear sus buenos oficios con el fin de lograr una solución amigable y satisfactoria”.154

del 26 de febrero en Panamá, participándome su arribo a aquella ciudad y acusándome recibo de la carta que le ha entregado el se- ñor Pando. Es ciertamente un dolor que aún no se haya instalado la asamblea del Istmo por la no concurrencia de algunos ministros, pero […] para estos momentos estará reunido el congreso de Panamá y que habrán dado principio a sus interesantes tareas. En ellas me parece muy útil tener presente las miras del Abate de Pradt en la obrita que acaba de publicar […] porque ellas son ciertamente muy luminosas y muy extensas. Convengo con Vd. en que la Asamblea de Panamá es absolutamente necesaria al bien y al reposo de la América, y tan penetrado estoy de esta verdad, que yo desearía que esta asamblea fuese permanente para que, sirviendo de árbitro de las diferencias que cada día han de suscitarse entre estados nuevos y vecinos, fuere el lazo que los uniese perpetuamente. 158 Carta de Santander a Bolívar (O’Leary, 1981, p. 239). 159 Porras Barrenechea (1974, pp. 352-354).93 Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá Tenga Vd. la bondad de tener presente esta idea para que haga de ella el uso que mejor le parezca. Espero que dentro de poco tiempo estarán con Vds. los diputados de la república Boliviana, es decir luego que sea proclamada como soberana e independiente, lo cual tendrá lugar entre estos primeros meses”.160 1826 (1 de abril). En comunicación a su cancillería, Vidaurre y Pando, representantes peruanos en Panamá, insisten en reclamar la presencia de los representantes de México en el Congreso

Así es que no perdí un instante en proponer a los Estados americanos la federación que actualmente se está verificando en el Istmo de Panamá. Buenos Aires no sólo ha sido convidado e instado a que forme parte de esta liga sino que ha sido rogado para ello, y sin embargo no ha querido aceptarla por motivos que no puedo conocer. Digo todo esto en contestación a la propuesta que Vd. me hace para que nos unamos en principios y en fuerza contra el Emperador del Brasil”.166 En Panamá, ese mismo día, se reúnen los cuatro representantes de Perú y Colombia, encuentro que al parecer no satisface a estos últimos, que temen restricciones en los alcances del cónclave.167 164 Porras Barrenechea (1974). La carta íntegra de Vidaurre en p.477. 165 Porras Barrenechea (1974). 166 Bolívar (1964, pp. 346-347). 167 Porras Barrenechea (1974, p. 56).95 Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá 1826 (7 de abril). Bolívar escribe desde La Magdalena al vicepresidente Santander sobre el primer presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Bernardino Rivadavia, en ese nuevo cargo desde el 28 de febrero de 1826, al que califica de “un malvado enemigo nuestro que quiere que nosotros batamos al Emperador, sin quitarnos el sombrero solamente”. Y en posdata de esa misiva, en referencia al Congreso Anfictiónico, el Libertador añade: “Hasta ahora no he tenido ninguna noticia ni he recibido gacetas. Una que me ha remitido el señor Armero contiene la noticia de que los Estados Unidos van a remitir un enviado al Istmo a asistir a nuesUnidos Mexicanos otorga poderes a sus ministros plenipotenciarios ante el Congreso Anfictiónico, refrendado por Sebastián Camacho, su secretario de Despacho.172 1826 (8 de mayo). Las muy extensas y detalladas instrucciones del gobierno de Estados Unidos, presidido por John Quincy Adams, firmadas por Henry Clay como secretario de Estado, a sus representantes al congreso de Panamá, abarcan todos los aspectos de la política norteamericana, que deben defender en la cita istmeña. Entre otros muchos “desecha la idea de un consejo anfictiónico, revestido de poderes para decidir las controversias que suscitaren entre los Estados americanos” como la de “confiar los intereses diversos y complicados de las naciones de este continente a una sola 171 Bolívar (1964, p. 356). La misma idea repite en carta a Vidaurre fechada el 16 de mayo. 172 De la Reza (2010, pp. 155-156).97 Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá autoridad legislativa”.173 Además, enfatizan en el tema de la nación más favorecida como principio del comercio internacional, en una clara definición de los derechos de los neutrales, por lo que deben “rechazar toda idea de conceder privilegios perpetuos de comercio a una nación extranjera, pues esta concesión incompatible con su actual independencia absoluta, los reduciría de hecho, cuando no en la forma, al estado antiguo de colonias”.174 Un gran espacio dedica estas indicaciones al tema de la independencia de las Antillas españolas: “Entre los asuntos que deben llamar la consideración del Congreso no hay uno que tenga un interés tan poderoso y tan dominante como el que se refiere a Cuba y

Brasil y las Provincias Unidas del Río de la Plata, así como sus consideraciones sobre la política a seguir en relación con la independencia de Cuba y Puerto Rico, valorando los intereses de España y Estados Unidos.180 En sus consideraciones señala: “Pero la repú- blicas que están por confederarse, mediante la instalación de la asamblea general del Istmo, no podrán mirar con indiferencia este estado de cosas. La opinión de mi gobierno es que 177 De la Reza (2010, p. 131). Este autor incluye como nuevas instrucciones de Clay a sus representantes las fechadas el 16 de marzo del mismo año (véanse pp. 137-139). 178 Porras Barrenechea (1974, pp. 358-363). 179 La carta en Porras Barrenechea (1974, pp. 372-373). 180 Porras Barrenechea (1974, p. 19).99 Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá ella, prescindiendo de la extraña conducta del gobierno de las Provincias del Río de la Plata, debe practicar cuantas gestiones estén a su alcance para inspirar confianza, para entenderse amigablemente con e1 Brasil en calidad de potencia neutral de nuestra contienda con España, y para tratar de asumir entre los beligerantes del Río de la Plata, el honroso papel de mediador, o solo o en unión con el Gobierno de S. M. B. En este sentido se han extendido las nuevas instrucciones que se trasmiten a los plenipotenciarios del Perú en la asamblea general. Sobre el segundo punto de que trata la nota de V. S., tengo orden para manifestarle que la insinuación hecha por el gobierno de los Estados Unidos de1 Norte al de Colombia, puede muy bien

confía que no enviará representación alguna al congreso del Istmo, para, según le afirma, no apartarse “un ápice de la senda de los Estados Unidos quienes, por la sabiduría y experiencia de su Gabinete, como por su gran fuerza y carácter nacional, deberían tomar la dirección de la política americana”.183 Más adelante, Rivadavia deja también sin efecto el nombramiento de Díaz Vélez como ministro plenipotenciario al cónclave de Panamá. 1826 (25 de mayo). Pando, secretario de Relaciones Exteriores, envía las terceras instrucciones del Consejo de Gobierno de Perú a sus representantes en Panamá, Manuel Pérez de Tudela, quien lo 181 Porras Barrenechea (1974, pp.127-128). 182 Yepes (1955, p. 68). 183 Citado por De la Reza (2010, pp. XXXVI y XXXVII).101 Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá sustituyó desde junio del año anterior como ministro plenipotenciario, y Manuel Vidaurre.184 Sin embargo, estas detalladas y extensas indicaciones no llegarán a tiempo a la delegación de Perú y por tanto no se toman en consideración por los diplomáticos peruanos. El extenso documento de Pando refunde y revisa las anteriores instrucciones. Advierte a los ministros plenipotenciarios peruanos, enfrentados con los colombianos en varios aspectos durante las conversaciones, que las resoluciones del Istmo podrían influir en “la consolidación de los Estados nuevamente constituidos y el arreglo pacífico, amistoso y estable de sus relaciones internacionales”.185 Por el bien del país y de su prestigio, les pide que remuevan

1810. Juan Martínez de Rozas, uno de los líderes del movimiento juntista en Chile, surgido en septiembre de este año, se pronuncia en su Catecismo Político Cristiano por la “unión de América” y la convocatoria de un “Congreso para establecer la defensa general”.23

Lo mismo propone Juan Egaña en su Declaración de Derechos del pueblo de Chile. La vocación unionista es compartida por Antonio Álvarez Jonte, enviado de la Junta de Buenos Aires, quien aboga en Santiago por la alianza “no sólo en la guerra, sino también en la paz, con el objeto de celebrar pactos comerciales y políticos con otros países”.24 1810 (20 de julio). La junta gubernativa de Asunción del Paraguay envía una nota a su similar de Buenos Aires en la que señala: “La confederación de esta provincia con las demás de nuestra América [...] debía ser de un interés más inmediato, más asequible, y por lo 22 Tomado de Calderas (1983, p. 80). 23 Citado por Bartolomé Mitre (1950, p. 265). 24 Porras Barrenechea (1974, pp. 11-12).21 Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá mismo más natural, como de pueblos no sólo del mismo origen, sino que por el enlace de particulares recíprocos intereses parecen destinados por la naturaleza misma a vivir y conservarse unidos”.25 1811 (21 de diciembre). Se aprueba la “Constitución Federal para los Estados de Venezuela”, la primera de Hispanoamérica, marcada por la impronta integracionista del magisterio de Miranda. Seis días después, la Gaceta de Caracas señala que es “la primera Constitución libre y representativa que ha visto el Continente

el terrible azote de la guerra”; “expeler de la confederación al Estado que obstinadamente faltase a las obligaciones contraídas”; y “reunir y dirigir los esfuerzos comunes contra aquel que obcecado por ideas de ambición y de engrandecimiento quisiese romper el equilibrio del poder y violar la independencia de cualquier otro”.188 Entretanto, Vidaurre aprovecha la larga espera en el Istmo para redactar lo que titula “Bases de la Confederación general americana”. Este texto consta de 21 puntos, en los que además de acordar la alianza defensiva contra España, se dirigen a fortalecer la unión de las naciones aliadas y crear un sólido pacto federal, otorgando al cónclave carácter permanente y poderes legislativos. En su 187 De la Reza (2010). 188 De la Reza (2010, pp. 61-73)103 Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá proyecto, la ciudadanía es común a todas las repúblicas aliadas, ya que “no hay extranjería entre los americanos confederados, el comercio tendría amplias facilidades; los derechos de importación y exportación serían uniformados; ningún efecto sería prohibido en el mutuo tráfico. La confederación duraría cincuenta años y durante ellos ningún país podría apartarse de ella ni variar su forma de gobierno”.189 1826 (1 de junio). Desembarca en Panamá el diplomático del Reino Unido Edward J. Dawkins, cuyas credenciales presentará a Pedro Gual el 23 de ese mes como presidente del Congreso Anfictiónico. La presencia del representante británico provoca cierto desconcierto en los ministros plenipotenciarios colombianos en el Istmo

repúblicas hispanoamericanas: “Este caso se previó por el gobierno del Perú en las instrucciones dadas a sus plenipotenciarios en la asamblea del Istmo; y si ella decidiese sobre la conveniencia y necesidad de un ataque contra las islas de Cuba y Puerto Rico, e1 Perú se prestará gustoso a hacer los sacrificios que se reputen indispensables para coadyuvar a la empresa, y conquistar una paz que no hemos podido lograr por los medios de la razón y de las negociaciones”.193 1826 (19 de junio). Se celebra una reunión de los ministros plenipotenciarios peruanos y colombianos, antes de la inauguración 191 Bolívar (1964, pp. 398-399). 192 Porras Barrenechea (1974, p. 380). 193 Porras Barrenechea (1974, p. 131).105 Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá del cónclave anfictiónico, en la habitación de Vidaurre, quien se encuentra enfermo, surgiendo desavenencias entre las dos delegaciones sobre las características y funciones de la alianza. Los primeros consideran necesario promover una sólida alianza entre los estados confederados, mientras que los segundos priorizan la formación de una flota de guerra aliada que opere en el Caribe.194 1826 (junio). Vísperas de la inauguración del cónclave panameño, los representantes de Colombia, Gual y Briceño, escriben al gobierno en Bogotá: “Así pues la Asamblea americana se instalará en toda esta semana entrante bajo auspicios sobremanera favorables, particularmente si llegan dentro de tres o cuatro días nuevas instrucciones a los plenipotenciarios del Perú, según nos lo persuagada de los ejércitos de México; Pedro Briceño Méndez, general de Brigada de los ejércitos de Colombia y de los Libertadores de Venezuela y Cundinamarca; Pedro Molina, plenipotenciario de Centroamérica; don Manuel Pérez Tudela, fiscal de la Corte Suprema de Justicia del Perú, y José Domínguez, regente del Tribunal de Justicia de Guanajuato.3 En la primera reunión sólo se procede al canje y reconocimiento de los poderes respectivos, los que se declararon conformes, y también se designa en la Secretaría del cónclave a los que cumplen esas funciones en las delegaciones de Perú, México y América Central, esto es, el cubano José Agustín Arango, el mexicano José 2 De la Reza (2010, pp. 159-165) incluye la agenda del primer día, la lectura de mensajes de saludo como el de la municipalidad de Panamá. También se hacen constar el recibo del enviado por el cabildo eclesiástico y la intendencia de la propia villa. La respuesta de agradecimiento, a nombre de los congresistas a estos mensajes del 26 de junio, lleva la firma de José Basilio Guerra, secretario de la delegación mexicana. 3 De la Reza (2010, p. XLVIII y XLIX). Véase la crónica del primer día, contentiva del controvertido discurso de Vidaurre, publicada el 22 de junio de 1826 en la Gaceta Extraordinaria del Istmo (Avila Rojas y Pérez Moncada, 2023, p. 72-77).109

Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá Basilio Guerra y el guatemalteco José Rafael del Barrio.4 A continuación, los ministros plenipotenciarios acuden a una ceremonia preparada en su honor por las autoridades eclesiásticas, municipales y departamentales del Istmo, a la que no asiste José Domínguez Manso por encontrarse enfermo. Para tratar de influir a favor de la causa emancipadora de las dos islas caribeñas todavía colonias de España, varios cubanos están en Panamá durante el Congreso Anfictiónico. Dos de ellos son incluso secretarios de delegaciones, el mencionado Arango y José Fructuoso del Castillo y Varona, ambos participantes en la abortada conspiración de 1823 dirigida a fundar la República de Cubanacán.5 También están en tierra istmeña otros involucrados en ese movimiento patriótico como Pedro Pascasio J. Arias, Juan Gualberto Ortega y Francisco Melitón de Lamar, que sirven en las tropas del general puertorriqueño Antonio Valero, recién designado comandante militar del Istmo, tras la rendición de El Callao; así como conspiradores escapados de la mayor de las Antillas, entre ellos José Aniceto Iznaga, su primo Antonio Hernández Iznaga, Ramón Guerra y Bartolo del Castillo, hermano del mencionado secretario de la Legación de Colombia, entre otros. 1826 (23 de junio). Inicia a las siete de la noche la segunda sesión del Congreso Anfictiónico, que abre con la aceptación del delegado mexicano Domínguez Manso. Gual, presidente de la asamblea, presenta las credenciales del diplomático inglés Edward J. Dawkins y la carta del gobierno británico que informa que éste se limitará a

confederación perpetua, unión y liga en paz en guerra contra la España y cualquier otra nación que intente dominar una parte de la América, o toda ella. Segundo Se garantizarán mutuamente su territorio, libertad e independencia y prometerán auxiliarse contra toda clase de opresión. Tercero No entrar en liga, confederación o alianza con ninguna potencia extranjera a no ser de común acuerdo o convenio de los estados ahora contratantes. Cuarto Se obligan a no aceptar asilada o parcialmente el reconocimiento de la España, y a no solicitarlo ni admitirlo por dinero. Quinto No poder declarar la guerra unos estados a los otros, sino usar la mediación de esta gran Dieta. 6 El acta de la segunda sesión en De la Reza (2010, pp. 180-181). Véase también Porras Barrenechea (1974, pp. 59-60).111 Diario del Congreso Anfictiónico de Panamá Sexto Para el efecto de la Dieta, será perpetua, compuesta por dos plenipotenciarios por cada Estado. Séptimo Esta Dieta será un Congreso general nacional, interpretará los tratados cuando fuese preciso, arreglará los subsidios, número de tropas y cantidades de dinero con que cada estado ha de contribuir en caso de guerra. Octavo Se procurará que los Gobiernos respectivos habiliten a sus Plenipotenciarios para formar un tratado de Comercio y navegación. Noveno Las personas de los países confederados gozarán en cualquier Estado de todos los privilegios de su lugar natal; excepto aquellos para los que particulares constituciones exigen el nacimiento. Décimo En caso de ser acometido algún Estado Confederado, sea por España o por alguna otra nación, las Repúblicas Aliadas concurrirán con su

Exigir a la España como conditio sine qua non para la paz o tratado de comercio, e1 reconocimiento solemne de la independencia de todos los Estados Americanos. Décima sexta Se nombrará un individuo que forme el manifiesto de las razones que tuvo la América para separarse de la España. Décima séptima Dos individuos se encargarán de presentar para el año próximo venidero e1 proyecto de un código de gentes americano que no choque con las costumbres europeas. Décima octava Se obligan a franquear todos auxilios a los buques de los estados confederados, que por alguna desgracia arriben a sus puertos. Décima Novena Se prohíbe de nuevo comercio de negros, y el código de gentes señalará las penas proporcionadas co

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