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CAF - Informe regional sobre Economía Azul Sostenible en América Latina y el Caribe

Banco de Desarrollo de América Latina

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Título
CAF - Informe regional sobre Economía Azul Sostenible en América Latina y el Caribe
Autor
Banco de Desarrollo de América Latina
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Doctrina
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Año

Economía Azul Sostenible en América Latina y el Caribe Informe regional sobreContenido Presentación • 5 Introducción • 8 Marco conceptual • 10 La Economía Azul Sostenible en América Latina y el Caribe • 14 El Caribe • 17 México y América Central • 31

América del Sur: Hub Norte • 50

América del Sur: Hub Sur • 64

Palancas de transformación • 78 Ecorregiones marinas, áreas protegidas, ecosistemas singulares y activos ecológicos destacados • 79 Gobernanza, institucionalidad y marcos normativos • 80 Iniciativas regionales de cooperación • 84 Planes oceánicos sostenibles • 90 Investigación científica y tecnológica • 91 Innovación • 93 Desafíos, riesgos y oportunidades • 96 Desafíos • 97 Riesgos • 101 Oportunidades estratégicas • 110 Conclusiones • 124 El camino a seguir • 130 Bibliografía • 134 Notas • 146 Informe regional sobre Economía Azul Sostenible en América Latina y el Caribe Este documento ha sido publicado bajo la Presidencia Ejecutiva de Sergio Díaz-Granados Guida y la Vicepresidencia Corporativa de Programación Estratégica de Christian Asinelli Publicación desarrollada por la Gerencia de Acción Climática y Biodiversidad Positiva de CAF, Dirección de Asesoramiento Técnico en Biodiversidad y Clima. Documento elaborado por CAF - banco de desarrollo de América Latina y el Caribe Alicia Montalvo Santamaría, Gerente de Acción Climática y Biodiversidad Positiva

Erick Castro, Ejecutivo Principal de Asesoramiento Técnico en Biodiversidad y Clima Irene Arroyave, Profesional en Economía Azul Nearco Colombia Eunice Ñañez Diego Beamonte Foro Económico Mundial (WEF) Alfredo Girón, Director de la Agenda de Acción Oceánica y de la iniciativa Friends of Ocean Action World Resources Institute (WRI) Cynthia Barzuna, Subdirectora Global del Programa de Océano Gestión Editorial Dirección de Comunicación Estratégica Editor Rafael Osío Cabrices Diseño gráfico Estudio Bilder / Buenos Aires Fotografías Chris Cassum (p.30), Brayan Becerra (p.52), Dustin Haney (p.58), Jaime Sainte Marie (p.66), Samuel Arkwright (p.77), Simon Berger (p.85), Edi Libedinsky (p.88), Guille Pozzi (p.117). Las restantes fotografías son de iStock. © CAF 2026 Acceso abierto bajo la licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional (CC-BYNC-ND 4.0). Para ver una copia de esta licencia, visite https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/ Las ideas y opiniones expresadas en esta obra son las de los autores y no reflejan necesariamente el punto de vista de CAF ni comprometen a la Organización. Los términos empleados y la presentación de los datos que en ella aparecen no implican toma alguna de posición de parte de CAF en cuanto al estatuto jurídico de los países, territorios, ciudades o regiones ni respecto de sus autoridades, fronteras o límites.5 Presentación Este informe surge de la colaboración estratégica entre CAF - banco de desarrollo de América Latina y el Caribe, el Foro Económico Mundial (WEF) y el World Resourciudades o regiones ni respecto de sus autoridades, fronteras o límites.5 Presentación Este informe surge de la colaboración estratégica entre CAF - banco de desarrollo de América Latina y el Caribe, el Foro Económico Mundial (WEF) y el World Resources Institute (WRI), formalizada mediante la firma de un Memorando de Entendimiento en octubre de 2024, durante el Día Mundial de los Océanos, en la COP16 del Convenio sobre la Diversidad Biológica celebrada en la ciudad de Cali, Colombia. El propósito de esta alianza es acelerar la transición hacia una Economía Azul Sostenible en América Latina y el Caribe, en respuesta a los desafíos globales de sostenibilidad, resiliencia climática y equidad social. Las tres instituciones unen capacidades complementarias: CAF aporta su experiencia en financiamiento verde y azul, cooperación técnica e integración regional; WEF conecta a la región con redes globales de liderazgo e innovación; y WRI contribuye con conocimiento cientí- fico y de políticas públicas, con especial énfasis en los planes oceánicos sostenibles. Esta convergencia busca movilizar conocimiento, innovación y financiamiento en favor de una agenda oceánica que combine conservación, desarrollo económico y bienestar social. La Economía Azul Sostenible se concibe como un marco que articula el uso sostenible del océano y sus recursos con la generación de prosperidad y la conservación ambiental. Para América Latina y el Caribe representa una oportunidad única, pero al mismo tiempo implica enfrentar desafíos persistentes como la sobrepesca, la contaminación, la degradación de hábitats, las brechas en el financiamiento y las deficiencias en la gobernanza.

una oportunidad única, pero al mismo tiempo implica enfrentar desafíos persistentes como la sobrepesca, la contaminación, la degradación de hábitats, las brechas en el financiamiento y las deficiencias en la gobernanza. La región se encuentra hoy ante una ventana de oportunidad histórica para consolidar su liderazgo en la agenda global de sostenibilidad oceánica. Su aprovechamiento depende de la capacidad de articular liderazgo político, gobernanza inclusiva, innovación y financiamiento ambicioso que coloquen a las personas y al ecosistema oceánico en el centro de las decisiones. Este documento se presenta como una contribución estratégica para enriquecer la base de conocimiento, fortalecer la agenda regional de sostenibilidad oceánica y promover el financiamiento azul en América Latina y el Caribe. Alicia Montalvo, Gerenta de Acción Climática y Biodiversidad Positiva en CAF - banco de desarrollo de América Latina y el Caribe Alfredo Girón, Director de la Agenda de Acción Oceá- nica y de la iniciativa Friends of Ocean Action en el Foro Económico Mundial Cynthia Barzuna, Subdirectora Global del Programa de Océano del World Resources Institute (WRI) Tablas y gráficos Tabla 1. Infraestructura logística y portuaria en el Caribe insular, clasificado por volumen de TEU anual • 20 Tabla 2. Potencial eólico marino de la subregión Caribe (GW) • 24

Tabla 3. Enfoques productivos y esquemas asociativos para el desarrollo de la EAS en el Caribe • 26 Tabla 4. Gestión integrada del turismo marino-costero, casos de éxito en el Caribe • 26 Tabla 5. Infraestructura logística y portuaria en México y América Central, clasificada por volumen de TEU anual • 32 Tabla 6. Potencial eólico marino de México y América Central (GW) • 38 Tabla 7. Institucionalidad para la EAS en México y América Central • 39 Tabla 8. Áreas Marinas Protegidas (AMP) en Mesoamérica • 43 Tabla 9. Gestión integrada de turismo marino-costero y AMP en México y América Central • 44 Tabla 10. Enfoques productivos para el desarrollo de la EAS en México y América Central • 49 Tabla 11. Infraestructura logística y portuaria en el norte de América del Sur, clasificado por volumen de TEU anual • 53 Tabla 12. Potencial eólico marino en el norte de América del Sur (GW) • 56 Tabla 13. Gestión integrada de turismo marino-costero y AMP en el norte de América del Sur • 56 Tabla 14. Áreas Marinas Protegidas (AMP) en el norte de América del Sur • 62 Tabla 15. Enfoques productivos para el desarrollo de la EAS en el norte de América del Sur • 63 Tabla 16. Infraestructura logística y portuaria del Hub Sur, clasificado por volumen de TEU anual • 68 Tabla 17. Potencial eólico marino del sur de América del Sur (GW) • 72 Tabla 18. Gestión integrada de turismo marino-costero y AMP en el sur de América del Sur • 73

Tabla 19. Áreas Marinas Protegidas (AMP) en el sur de América del Sur • 74 Tabla 20. Enfoques productivos para el desarrollo de la EAS en el sur de América del Sur • 76 Tabla 21. Matriz de tipologías legislativas y normativas comunes en ALC • 83 Tabla 22. Iniciativas regionales de cooperación • 86 Gráfico 1. Distribución unificada de áreas de investigación en América Latina y el Caribe • 92 Gráfico 2. Distribución geográfica de los startups con impacto oceánico • 94 Gráfico 3. Definición de las áreas de impacto primario de las startups promovidas por 1000 Ocean Startups en ALC • 95 Tabla 23. Riesgos • 106 Tabla 24. Riesgos para el desarrollo de la EAS en ALC • 109 Tabla 25. Matriz de oportunidades para la Economía Azul Sostenible en América Latina y el Caribe • 118Puerto López, Ecuador9 8 Informe regional sobre Economía Azul Sostenible 1 Introducción Este informe constituye un análisis integral sobre el estado de la Economía Azul Sostenible (EAS) en América Latina y el Caribe (ALC). Su propósito es ofrecer una panorámica actualizada que permita comprender cómo se encuentra configurada la EAS en la región, cuáles son sus principales dinámicas y de qué manera se expresan en distintos contextos subregionales. La magnitud de la EAS en la región se refleja en algunos datos generales. Se estima que más del 27 % de la población de ALC habita en zonas costeras, donde la pesca, el turismo, el transporte y la logística marítima son fuentes esenciales de sustento1. Considerando que cerca del 80 % de la población regional vive en ciudades, muchas de ellas costeras, diversas proyecciones

pesca, el turismo, el transporte y la logística marítima son fuentes esenciales de sustento1. Considerando que cerca del 80 % de la población regional vive en ciudades, muchas de ellas costeras, diversas proyecciones elevan este rango hasta 60 %. Además, 41 millones de personas se encuentran en áreas costeras de baja altitud con alta vulnerabilidad climática2. Según el reporte ABC del Marco Global de la Biodiversidad3, América Latina y el Caribe concentran alrededor del 40 % de la biodiversidad mundial, incluyendo los ecosistemas marinos y costeros, entre los cuales destaca la Barrera Coralina Mesoamericana, la segunda más grande del mundo. De Igual manera, ecosistemas como manglares y pastos marinos son altamente valorados por su elevada capacidad de captura de carbono4. Este vasto capital natural constituye tanto un pilar de bienestar y sustento para la población como una base estratégica para el desarrollo sostenible, resiliente e inclusivo de la región. Al mismo tiempo, ALC enfrenta desafíos críticos como la sobrepesca, la contaminación marina (a la que contribuye con cerca del 12 % de la contaminación por plásticos globales5), la acidificación del océano, la pérdida de hábitats y las deficiencias institucionales. En este contexto, la EAS ofrece un marco para organizar estas tensiones, un enfoque integral para comprender cómo transformarlas en oportunidades de innovación, prosperidad y equidad social. En este orden de ideas, la organización del presente documento sigue una secuencia que avanza desde un encuadre conceptual hacia niveles progresivos de detalle y síntesis. Tras este primer capítulo introductorio,

innovación, prosperidad y equidad social. En este orden de ideas, la organización del presente documento sigue una secuencia que avanza desde un encuadre conceptual hacia niveles progresivos de detalle y síntesis. Tras este primer capítulo introductorio, el Capítulo 2 establece el marco conceptual de la EAS y sus principios, con el fin de asegurar un lenguaje común y criterios coherentes a lo largo del informe. El Capítulo 3 presenta un análisis regional de la EAS en América Latina y el Caribe. Se inicia con una visión panorámica que sintetiza las dinámicas comunes de la región y continúa con apartados dedicados al Caribe, América Central y México, el norte de América del Sur y el extremo meridional del continente. La división en subregiones responde a la diversidad geográfica, histórica e institucional de ALC, que se expresa en trayectorias diferenciadas y en patrones compartidos que resultan más visibles a este nivel que en un enfoque puramente sectorial. El Capítulo 4 examina los factores que permiten avanzar en la transición hacia una EAS. Incluye apartados sobre iniciativas de alcance regional, la perspectiva de las ecorregiones, el papel de los Planes Oceánicos Sostenibles (POS), la investigación científica, la innovación y la gobernanza. Estos componentes son presentados como condiciones habilitantes que explican la capacidad de los países y de la región en su conjunto para transformar el diagnóstico en acción sostenida. El Capítulo 5 organiza los principales desafíos, riesgos y oportunidades identificados a lo largo del informe. Este apartado funciona como punto de referencia para comprender las tensiones más relevantes y para situar las áreas

transformar el diagnóstico en acción sostenida. El Capítulo 5 organiza los principales desafíos, riesgos y oportunidades identificados a lo largo del informe. Este apartado funciona como punto de referencia para comprender las tensiones más relevantes y para situar las áreas críticas de atención en el marco de la agenda azul regional. El Capítulo 6 sistematiza las conclusiones del análisis, recogiendo los mensajes transversales que conectan las distintas secciones del documento y ofreciendo un compendio de hallazgos estratégicos de utilidad para diferentes públicos. Finalmente, el Capítulo 7 cierra el informe con un mensaje de alto nivel que refuerza la coherencia de la narrativa y asegura continuidad en el hilo conductor del documento. A lo largo de todos sus apartados, el informe incorpora datos actualizados, recuadros temáticos y ejemplos ilustrativos que enriquecen la comprensión de la EAS en ALC. Con ello, espera consolidarse como un documento de referencia que combina una visión panorámica regional con un análisis diferenciado de sus particularidades subregionales, ofreciendo una base común de conocimiento sobre la evolución de esta agenda en la región.11 10 Informe regional sobre Economía Azul Sostenible La Economía Azul se refiere, en un sentido amplio, al conjunto de actividades económicas vinculadas directa o indirectamente al océano y los entornos costeros. Incluye sectores como la pesca, el turismo marino, el transporte marítimo, la energía offshore o la biotecnología marina. Si bien esta definición ha sido útil para visibilizar la importancia económica del océano, por sí sola resulta insuficiente: no incorpora consideraciones sobre sostenibilidad ambiental, inclusión social ni equidad territorial.

logía marina. Si bien esta definición ha sido útil para visibilizar la importancia económica del océano, por sí sola resulta insuficiente: no incorpora consideraciones sobre sostenibilidad ambiental, inclusión social ni equidad territorial. Frente a estas limitaciones surge el concepto de Economía Azul Sostenible, que amplía el enfoque para garantizar que la utilización de los recursos marino-costeros se realice bajo criterios de sostenibilidad ambiental. En línea con los Principios Financieros de la Economía Azul Sostenible impulsados por PNUMA FI desde 20186, CAF ha adoptado esta visión como marco de referencia operativo, definiendo la EAS como aquella que impacta positivamente el océano y las zonas marino-costeras, y “proporciona beneficios sociales y económicos a las generaciones actuales y futuras; restaura, protege y mantiene ecosistemas diversos, productivos y resilientes; y se basa en tecnologías limpias, energías renovables y flujos de materiales circulares”. Es una economía basada en la circularidad, la colaboración, la resiliencia, la oportunidad y la interdependencia. Su crecimiento está impulsado por inversiones que reducen las emisiones de carbono y la contaminación, mejoran la eficiencia energética, aprovechan el poder del capital natural y los beneficios que estos ecosistemas proporcionan, además de detener la pérdida de biodiversidad. “La Economía Azul Sostenible es un objetivo de la Economía Azul en su amplio sentido, y por lo tanto excluye las industrias extractivas no renovables (por ejemplo, la explotación del gas y petróleo en alta mar y la minería de aguas profundas), así como las prácticas insostenimía Azul en su amplio sentido, y por lo tanto excluye las industrias extractivas no renovables (por ejemplo, la explotación del gas y petróleo en alta mar y la minería de aguas profundas), así como las prácticas insostenibles en otros sectores” (UNEP FI, 2021). Adicionalmente, el World Resources Institute enfatiza que una verdadera economía oceánica sostenible debe ser también equitativa, para asegurar que las comunidades costeras y los grupos históricamente marginados participen y se beneficien de manera justa de la riqueza oceánica. Esta dimensión social es inseparable de la sostenibilidad ambiental y refuerza la necesidad de integrar criterios de equidad en cualquier estrategia oceánica. El World Economic Forum, por su parte, ha planteado la necesidad de avanzar hacia una economía azul regenerativa, subrayando que no basta con mantener el estado actual del océano, sino que es necesario restaurarlo y potenciar su capacidad de sostener vida, prosperidad y resiliencia. Para los fines de este informe, se adopta un entendimiento común que integra estas perspectivas: la Economía Azul Sostenible se concibe como un marco integral en el que el océano se reconoce como ecosistema único y bien común, cuya gestión responsable permite conjugar prosperidad económica, equidad social y resiliencia ambiental en América Latina y el Caribe. 2 Marco conceptualChubut, Argentina15 14 Informe regional sobre Economía Azul Sostenible 3 La Economía Azul Sostenible en América Latina y el Caribe La Economía Azul Sostenible en América Latina y el Caribe se encuentra en un proceso de consolidación caracterizado por avances desiguales, tensiones per3 La Economía Azul Sostenible en América Latina y el Caribe La Economía Azul Sostenible en América Latina y el Caribe se encuentra en un proceso de consolidación caracterizado por avances desiguales, tensiones persistentes y oportunidades de transformación. En los últimos años se han multiplicado las iniciativas orientadas a integrar criterios de sostenibilidad en sectores marino-costeros, al mismo tiempo que se desarrollan programas, políticas y mecanismos financieros que buscan responder a los retos sociales, ambientales y económicos de la región. Estos esfuerzos, aunque todavía fragmentados, configuran una base que permite visibilizar tendencias comunes y trayectorias diferenciadas en torno a la agenda azul. Este capítulo ofrece una revisión estructurada de ese panorama. En una primera parte se presentan elementos regionales que permiten identificar dinámicas compartidas y puntos de convergencia más allá de las diferencias nacionales. Más que un inventario de cifras, se trata de situar cómo la región en su conjunto está avanzando en la construcción de un marco de acción azul sostenible: desde la planificación oceánica hasta la movilización de recursos, pasando por la incorporación de objetivos de conservación y equidad en las agendas de desarrollo. La heterogeneidad de ALC exige un enfoque que vaya más allá de la descripción sectorial o del recuento país por país. Organizar el análisis a partir de subregiones

permite capturar la interacción entre factores ecológicos, socioeconómicos y de gobernanza que trascienden las fronteras nacionales. Además, esta aproximación resalta las dinámicas compartidas dentro de cada bloque geográfico, evidenciando cómo ciertos retos y oportunidades se manifiestan de forma conjunta y requieren respuestas coordinadas a ese nivel. Considerando este panorama, el análisis se organiza posteriormente en cuatro subregiones que permiten observar con mayor claridad las especificidades geográficas, institucionales y socioeconómicas:

1. El Caribe, asociado a los países insulares de la cuenca del mar Caribe, incluyendo Guyana y Surinam en la esquina sureste de la cuenca.

2. México y América Central, que recoge desde Panamá hasta México, con intereses compartidos tanto en el Pacífico como en el Caribe.

3. Norte de América del Sur, en donde se agrupa desde Perú hasta Venezuela, y comprende además a Colombia y Ecuador.

4. Sur de América del Sur, en donde se recogen los paí-

ses del Cono Sur, Chile, Argentina, Uruguay, y Brasil. Desde esta mirada subregional, este capítulo examina el avance, los desafíos y las oportunidades que marcan la implementación de la EAS en ALC, a través de un recorrido por sectores estratégicos, como desarrollo portuario, energías renovables marinas, innovación, turismo marino-costero, pesca, biotecnología y conservación de ecosistemas, analizando cómo los marcos normativos y financieros, junto con nuevas apuestas productivas, configuran una arquitectura de transformación estructural. Este ejercicio permite trazar una visión integrada y comparativa del modo en que sectores económicos consoliecosistemas, analizando cómo los marcos normativos y financieros, junto con nuevas apuestas productivas, configuran una arquitectura de transformación estructural. Este ejercicio permite trazar una visión integrada y comparativa del modo en que sectores económicos consolidados y emergentes están evolucionando hacia modelos de desarrollo más sostenibles, resilientes e inclusivos. En este contexto, se resalta que el desarrollo y la logística portuaria de ALC enfrentan un reto estructural: modernizar una infraestructura crítica para el comercio interregional y global, en medio de brechas de inversión, vulnerabilidades climáticas y exigencias de sostenibilidad. Con más de 1.200 millones de toneladas movilizadas en 20227 y un valor de carga cercano a USD 1,7 billones, los puertos de la región consolidan su papel en las cadenas logísticas globales. De hecho, hasta septiembre de 2023 el movimiento de contenedores creció un 11,8 %, el mayor incremento a nivel mundial8. Sin embargo, el sector enfrenta impactos ambientales significativos, como emisiones de gases de efecto invernadero, derrames y degradación de hábitats marinos, y representa aproximadamente el 3 % de las emisiones globales de GEI9. Esta situación se agrava ante la exposición climática de las infraestructuras: en 2023, el puerto de San Antonio10 (Chile) operó solo el 87 % del tiempo debido a marejadas anó- malas, lo que hizo evidente la urgencia de adoptar soluciones resilientes y adaptativas. En respuesta, se avanza en prácticas como el uso de combustibles alternativos, laInforme regional sobre Economía Azul Sostenible 16 17 electrificación, la digitalización y la optimización de rutas

ciones resilientes y adaptativas. En respuesta, se avanza en prácticas como el uso de combustibles alternativos, laInforme regional sobre Economía Azul Sostenible 16 17 electrificación, la digitalización y la optimización de rutas marítimas. Según la OCDE (2025)11, la descarbonización del transporte marítimo exige políticas que promuevan tecnologías de bajas emisiones, eficiencia energética y marcos regulatorios coherentes. Así, la inversión en infraestructura portuaria sostenible no solo mejora la competitividad de la región, sino que resulta clave para avanzar en la implementación efectiva de la EAS, en equilibrio con la protección de los ecosistemas marino-costeros y la resiliencia frente al cambio climático. En lo referente a energías renovables marinas, América Latina y el Caribe cuentan con un potencial técnico excepcional para el desarrollo de energías renovables marinas, particularmente de la energía eólica. De acuerdo con estimaciones oficiales del Programa de Asistencia para la Gestión del Sector Energético (ESMAP) del Banco Mundial12, la región posee aproximadamente 6.343 gigavatios (GW) de potencial técnico en aguas marinas, equivalentes a 6,3 teravatios (TW), incluyendo tecnologías de cimentación fija y flotante dentro de los 200 kilómetros desde la costa. Este recurso supera ampliamente la demanda eléctrica actual de todos los países de la región y representa una oportunidad estratégica para diversificar las matrices energéticas, reducir de manera sustantiva la dependencia de combustibles fósiles y consolidar a ALC como un actor relevante en la transición energética global. No obstante, su desarrollo

tégica para diversificar las matrices energéticas, reducir de manera sustantiva la dependencia de combustibles fósiles y consolidar a ALC como un actor relevante en la transición energética global. No obstante, su desarrollo se encuentra aún en una fase inicial, lo que exige políticas de Estado, marcos regulatorios claros, planificación espacial marina, consultas y acuerdos con comunidades indígenas y pueblos locales, y cooperación regional para movilizar inversiones e innovación tecnológica. La implementación de la EAS en América Latina y el Caribe requiere aprovechar la innovación y las tecnologías avanzadas como motores de cambio. Estas permiten modernizar la gestión del océano y sus recursos, incrementar la eficiencia y la trazabilidad de las actividades marino-costeras, y reducir impactos negativos. Al mismo tiempo, abren oportunidades de diversificación productiva y de generación de beneficios ambientales y sociales que refuerzan la resiliencia de la región. Herramientas como la teledetección, la inteligencia artificial (IA) y el análisis de big data están redefiniendo la gestión oceánica, permitiendo la optimización de procesos en sectores críticos como la pesca, la conservación y la vigilancia ambiental. Como lo señala el Foro Económico Mundial (WEF)13, diversos emprendimientos alrededor del mundo ya demuestran que es posible invertir con impacto positivo. Iniciativas como Sway, que desarrolla bioplásticos a base de algas; Bureo, que convierte redes de pesca en materiales reciclables de alto valor; y Blue Ocean Gear, con boyas inteligentes para rastrear equipos pesqueros y reducir la contaminación por ghost gear, son

bioplásticos a base de algas; Bureo, que convierte redes de pesca en materiales reciclables de alto valor; y Blue Ocean Gear, con boyas inteligentes para rastrear equipos pesqueros y reducir la contaminación por ghost gear, son ejemplos concretos de cómo la tecnología puede impulsar la circularidad, proteger la biodiversidad y generar valor económico. En el ámbito de la producción responsable, empresas como Coast 4C, que promueve cadenas sostenibles de algas marinas, y nextProtein, que produce insumos acuícolas a partir de insectos, están reduciendo la presión sobre los ecosistemas marinos y fortaleciendo economías costeras inclusivas. Por su parte, el turismo marino y costero sostenible continúa consolidándose como un sector estratégico emergente en ALC, con una recuperación pospandé- mica robusta y creciente impacto económico. En 2023, el sector de viajes y turismo generó más de 110.000 nuevos empleos en la región, superando los niveles prepandemia y alcanzando un total de 17,3 millones de puestos de trabajo, según datos del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC)14. Para 2024, la contribución económica del sector se estima en USD 714 mil millones, equivalentes al 10 % del PIB regional, lo que refleja la importancia creciente de modelos turísticos sostenibles, basados en el aprovechamiento responsable del capital natural y cultural costero15. La pesca es un componente estratégico para la seguridad alimentaria y el desarrollo económico de la región, y enfrenta entre otros desafíos la sobreexplotación y la necesidad de prácticas sostenibles, además de pérdida

natural y cultural costero15. La pesca es un componente estratégico para la seguridad alimentaria y el desarrollo económico de la región, y enfrenta entre otros desafíos la sobreexplotación y la necesidad de prácticas sostenibles, además de pérdida y degradación del hábitat, contaminación e impactos del cambio climático, sumados al acceso desigual a los mercados y la limitada incorporación de tecnología e innovación. Estos datos subrayan la necesidad urgente de implementar políticas de pesca sostenibles, fortalecer la gobernanza oceánica y promover prácticas de pesca responsables para proteger los ecosistemas marinos y las comunidades que dependen de ellos. Además, resulta crítico impulsar esfuerzos regionales compartidos para combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada. La exploración de recursos genéticos marinos para aplicaciones farmacéuticas y biotecnológicas es un campo en crecimiento. La bioeconomía en ALC destaca el potencial de los recursos de la biodiversidad marina para la diversificación productiva y el desarrollo sostenible16. A nivel global, se espera que el mercado de biotecnología marina crezca a una tasa compuesta anual entre el 7,8 % y el 10,5 % entre 2024 y 2029, prueba de que crecen el interés y la inversión en este sector17. Sin embargo, para capitalizar plenamente este potencial es esencial superar desafíos como la biopiratería y la falta de inversión en investigación y desarrollo. Según expertos, la región invierte aproximadamente tan solo el 0,6 % de su PIB en I+D, lo que limita la capacidad de desarrollar y comercialidesafíos como la biopiratería y la falta de inversión en investigación y desarrollo. Según expertos, la región invierte aproximadamente tan solo el 0,6 % de su PIB en I+D, lo que limita la capacidad de desarrollar y comercializar innovaciones basadas en la biodiversidad marina18. En cuanto a marcos normativos y financieros, los países avanzan en diferentes ritmos, y resaltan en la región algunos ejemplos puntuales de buenas prácticas y modelos a seguir, que revisamos a través de cada subregión. El Caribe El Caribe está conformado mayoritariamente por Peque- ños Estados Insulares en Desarrollo (PEID) o Grandes Estados Oceánicos19 cuya Zona Económica Exclusiva (ZEE) representa en promedio 28 veces la superficie terrestre de sus territorios20. Aunque su población conjunta equivale a menos del 1 % de la población mundial, estos países dependen profundamente del océano como fuente esencial de recursos naturales y base para sectores productivos estratégicos como la pesca y el turismo, claves no solo por su valor económico y paisajístico, sino por su función en la mitigación del cambio climático. Sin embargo, la región enfrenta presiones estructurales y ambientales crecientes, derivadas del calentamiento global, la variabilidad climática y la explotación no regulada de sus ecosistemas marino-costeros, lo cual incrementa la vulnerabilidad de sus territorios, especia

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