CAF - Relatoría del Diálogo Regional
Banco de Desarrollo de América Latina
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- Título
- CAF - Relatoría del Diálogo Regional
- Autor
- Banco de Desarrollo de América Latina
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
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- —
1 Los Retos de la Gobernanza Digital en América Latina y el Caribe Diálogo Regional Los retos de la gobernanza digital en América Latina y el Caribe2 Los Retos de la Gobernanza Digital en América Latina y el Caribe Relatoría del Diálogo Regional “Los Retos de la Gobernanza Digital en América Latina y el Caribe” 26 al 28 de noviembre de 2025, Montevideo, Uruguay3 Los retos de la gobernanza digital en América Latina y el Caribe Del 26 al 28 de noviembre de 2025 | Montevideo, Uruguay Edición: CAF —banco de desarrollo de América Latina y el Caribe— y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en América Latina y el Caribe Diseño gráfico: Sandra Pérez, diseñadora gráfica, PNUD Este documento ha sido preparado en el marco de la alianza “Gobernanza para el desarrollo” de CAF —banco de desarrollo de América Latina y el Caribe— y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Su elaboración fue responsabilidad del Buró Regional para América Latina y el Caribe del PNUD, bajo el liderazgo de Michelle Muschett, Subsecretaria General de la ONU y Directora Regional para América Latina y el Caribe, y María del Carmen Sacasa, Directora Regional Adjunta; y de CAF, bajo el liderazgo de Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo, y Christian Asinelli, vicepresidente corporativo de Programación Estratégica. La conducción del diálogo y la redacción de esta relatoría estuvo a cargo de un equipo multidisciplinario de especialistas del PNUD y CAF. Se agradece también a los distintos participantes de los cuatro diálogos subregionales, que contribuyeron con tiempo,
La conducción del diálogo y la redacción de esta relatoría estuvo a cargo de un equipo multidisciplinario de especialistas del PNUD y CAF. Se agradece también a los distintos participantes de los cuatro diálogos subregionales, que contribuyeron con tiempo, experiencias y recomendaciones de manera generosa y comprometida al desarrollo de los diálogos. Equipo del PNUD Jairo Acuña-Alfaro, líder de Gobernabilidad en América Latina y el Caribe Claudia Bresanovich, especialista en Alianzas María Pinedo, analista de Alianzas Marisol Palma, asociada de programa y administrativa Rosana Pineda, asociada administrativa Camila Da Rocha, asociada administrativa Equipo de CAF Juan Fernando Londoño, ejecutivo senior de la Vicepresidencia Corporativa de Programación Estratégica Hiroshi Wago Rojas, director de Alianzas Globales Andrés Sarache, ejecutivo principal de la Vicepresidencia Corporativa de Programación Estratégica Karla Molina, ejecutiva principal de la Dirección de Alianzas Globales Maximiliano Peccia, ejecutivo de la Vicepresidencia Corporativa de Programación Estratégica Equipo técnico PNUD Jairo Acuña-Alfaro, líder de Gobernabilidad en América Latina y el Caribe Moema Dutra Freire, especialista en Políticas Enrique Crespo, especialista Digital Equipo técnico CAF Eduardo Chomali, ejecutivo senior de la Dirección de Transformación Digital y Servicio al Ciudadano (DTDSC) Martín Olmos, ejecutivo principal de la Dirección de Transformación Digital y Servicio al Ciudadano (DTDSC)
Alejandro Forero, ejecutivo principal de la Dirección de Transformación Digital y Servicio al Ciudadano (DTDSC) Nota aclaratoria Las conclusiones, análisis y recomendaciones de esta relatoría no representan la posición oficial del PNUD, CAF ni de ninguno de los Estados Miembros de las Naciones Unidas.4 Los Retos de la Gobernanza Digital en América Latina y el Caribe Tabla de Contenido
1. Introducción y contexto 5
2. Propósito y objetivos del diálogo 6
3. Participantes y metodología 8
4. Escenario regional compartido 9 4.1. Una promesa bajo presión: inclusión, confianza y trato humano 10 4.2. Democracia en riesgo: desinformación, violencia digital y ciberseguridad 10 4.3. Soberanía y extractivismo digital 10 4.4. Regulación: del “qué” al “cómo” y la idea de prudencia estratégica 11 4.5. Gobernanza multiactor y continuidad 12
5. Principales resultados del Diálogo 14 5.1. Regulación y ejecución efectiva 14 5.2. Institucionalidad pública y coordinación estatal para adoptar tecnologías con gobernanza 15 5.3. Gobernanza de datos, soberanía estratégica e infraestructura digital pública 16 5.4. Integridad democrática, violencia digital y ciberseguridad como política de Estado 17 5.5 Inclusión, participación efectiva y legitimidad del Estado digital 18
6. Hoja de ruta 21 6.1. Principios orientadores 21 6.2. Acciones regionales 22 6.3. Horizonte Temporal 23
7. Referencias bibliográficas 255
Los Retos de la Gobernanza Digital en América Latina y el Caribe 1. Introducción y contexto
6.1. Principios orientadores 21 6.2. Acciones regionales 22 6.3. Horizonte Temporal 23
7. Referencias bibliográficas 255
Los Retos de la Gobernanza Digital en América Latina y el Caribe 1. Introducción y contexto América Latina y el Caribe atraviesan una coyuntura decisiva: mientras la vida cotidiana, la economía y la esfera pública se digitalizan a una velocidad inédita, la región sigue enfrentando tensiones estructurales de legitimidad, representación, desigualdad y seguridad. En este escenario, la gobernanza digital deja de ser un tema sectorial para convertirse en un asunto estratégico del desarrollo humano sostenible: no se trata sólo de adoptar tecnología, sino de definir para qué, para quién y bajo qué reglas se despliega, con qué capacidades estatales, con qué salvaguardas democráticas y con qué cooperación regional. (Naciones Unidas, 2024b) Este Diálogo Regional, «Los Retos de la Gobernanza Digital en América Latina y el Caribe» (Montevideo, 26-28 de noviembre de 2025), se realiza en el marco de la alianza estratégica entre el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que durante los últimos años ha impulsado una agenda de gobernanza para el desarrollo orientada a traducir deliberación plural en recomendaciones accionables y oferta programática para los países. La primera ronda de diálogos subregionales consolidó un diagnóstico compartido: la región necesita un renacimiento institucional que recupere confianza, fortalezca capacidades públicas, promueva gobernanza inclusiva y habilite pactos políticos y sociales para gestionar transiciones simultáneas de desarrollo, digital y ambiental, sin erosionar el estado
fortalezca capacidades públicas, promueva gobernanza inclusiva y habilite pactos políticos y sociales para gestionar transiciones simultáneas de desarrollo, digital y ambiental, sin erosionar el estado de derecho (CAF y PNUD, 2024). Esta segunda ronda profundiza esa apuesta mediante talleres temáticos, con un objetivo práctico: construir rutas de acción y cooperación capaces de incidir en políticas públicas y en marcos regionales. La temática digital impone un sentido de urgencia adicional. En el marco del Informe regional sobre desarrollo humano 2025: Bajo presión, el PNUD advirtió que la región no ha recuperado plenamente su trayectoria de desarrollo post-pandemia y que la tecnología, lejos de operar como “solución automática”, puede funcionar como punto de presión: lo digital no es neutral y, sin decisiones deliberadas, réplica y amplifica desigualdades. En América Latina y el Caribe, persisten brechas críticas de capacidades, infraestructura y acceso efectivo, junto con riesgos emergentes asociados a opacidad algorítmica, sesgos culturales, vigilancia, impactos sobre salud mental y huella ambiental. Al mismo tiempo, se identificó un desafío estratégico de soberanía y cadena de valor, marcado por procesamiento extrarregional de datos y baja capacidad computacional, que puede derivar en nuevas formas de «extractivismo digital», si la región no fortalece la tríada infraestructura + capital humano + gobernanza de datos (PNUD, 2025b). En paralelo, se reconocen oportunidades concretas: en diversos
países, el sector público ya está innovando con IA para mejorar servicios, gestión y políticas. Con este trasfondo, CAF y PNUD convocaron a una representación diversa y multisectorial: gobiernos, parlamentos, sector privado, academia y sociedad civil, con participación de múltiples países, para construir un lenguaje común, identificar tensiones reales y acordar prioridades regionales. Tal como enfatizaron las palabras de bienvenida, el propósito no es discutir la tecnología en abstracto, sino alinear una visión donde la transformación digital sea una palanca de desarrollo: ampliar oportunidades, cerrar brechas y fortalecer la democracia, con la persona en el centro. A la vez, se subrayó el valor político de estos espacios: la gobernanza digital no se resuelve en solitario; exige alianzas, cooperación técnica, redes de confianza y una infraestructura institucional capaz de sostener reformas y aprendizajes compartidos. Esta relatoría recoge los resultados del diálogo con una finalidad institucional clara: ofrecer una lectura rigurosa y propositiva de lo acordado, y dejar instalados insumos utilizables que orienten programación, cooperación y posicionamiento regional en espacios de alto nivel. En suma, el diálogo6 Los Retos de la Gobernanza Digital en América Latina y el Caribe parte de una convicción compartida: la gobernanza digital es, una condición habilitante del desarrollo humano y de la legitimidad democrática; su dirección no puede quedar librada a la inercia tecnológica, sino que debe ser construida, con evidencia, con pluralidad y con responsabilidad pública, desde América Latina y el Caribe. 2. Propósito y objetivos del Diálogo El Diálogo Regional se estableció como una plataforma estratégica para redefinir la relación entre
sino que debe ser construida, con evidencia, con pluralidad y con responsabilidad pública, desde América Latina y el Caribe. 2. Propósito y objetivos del Diálogo El Diálogo Regional se estableció como una plataforma estratégica para redefinir la relación entre el Estado, la sociedad y la tecnología en América Latina y el Caribe. Su propósito fundamental fue trascender la discusión meramente técnica para situar la gobernanza tecnológica como un pilar indispensable del desarrollo humano sostenible. Mediante una metodología diseñada para transitar desde la nivelación conceptual hasta la deliberación política, el espacio buscó superar la visión de la región como consumidora pasiva de tecnología, para posicionarla como un actor capaz de diseñar sus propios marcos regulatorios y éticos. El encuentro articuló una convergencia multisectorial, integrando los sectores público, privado, académico y de la sociedad civil, con el fin de construir una visión compartida que equilibre la promoción de la innovación con la protección de los derechos fundamentales y la soberanía digital. Los objetivos estratégicos del Diálogo fueron: » Establecer un marco de comprensión común que permita alinear conceptos y lenguajes sobre los alcances, oportunidades y riesgos de las tecnologías emergentes (especialmente la Inteligencia Artificial), fundamentando el debate en evidencia empírica, como el Informe Regional de Desarrollo Humano 2025: Bajo Presión y el Atlas de IA para el Desarrollo Humano en ALC, para superar las asimetrías de información y cimentar bases sólidas para la toma de decisiones. » Analizar los desafíos institucionales y las brechas regulatorias que deben superarse para transitar de enfoques sectoriales fragmentados a modelos de gobernanza integrales y adaptativos.
a) Diagnóstico compartido Se identificó una vulnerabilidad estructural: la dependencia de infraestructura y procesamiento externos, la escasez de capacidad local para desarrollar e implementar modelos de IA y la falta de digitalización de acervos públicos y culturales. Esto limita la autonomía, reproduce dinámicas de fuga de valor y debilita la posibilidad de contar con sistemas que reflejen la diversidad cultural y lingüística de la región. Se alertó, además, sobre incertidumbres normativas, como los derechos de autor, propiedad intelectual y el entrenamiento de modelos, que frenan iniciativas de interés público, académico y empresarial en la región. b) Aprendizajes y consensos clave Emergió un consenso sobre soberanía: no se trata de autarquía, sino de capacidad de decisión sobre datos, infraestructura y usos. Se posicionó la noción de IA pública como bien público digital, abierto, transparente, auditable y con fin social. Se propuso enfocar esfuerzos en soluciones localizadas con modelos más pequeños y curados para problemas concretos en lugar de competir en la carrera de modelos masivos. También se reafirmó que la calidad y representatividad del dato es el cimiento de cualquier gobernanza incluida la mitigación de sesgos.17 Los Retos de la Gobernanza Digital en América Latina y el Caribe c) Recomendaciones estratégicas
1. Adoptar una política integral de gobernanza de datos con calidad, representatividad, trazabilidad, acceso, seguridad y uso responsable como prerrequisito para la adopción de IA en el Estado.
2. Acelerar la digitalización de archivos públicos y acervos culturales , priorizando conjuntos de datos estratégicos para servicios, justicia, educación y políticas sociales, y garantizando resguardos de diversidad lingüística y cultural.
» Analizar los desafíos institucionales y las brechas regulatorias que deben superarse para transitar de enfoques sectoriales fragmentados a modelos de gobernanza integrales y adaptativos. Esto implicó identificar mecanismos para garantizar la interoperabilidad, la ciberseguridad y la inclusión digital, asegurando que la modernización estatal no vulnere derechos ni profundice brechas de desigualdad. » Debatir los impactos de la digitalización y la automatización en la esfera pública, abordando la tensión entre la expansión de la participación ciudadana y los riesgos de manipulación informativa. El diálogo se centró en identificar principios éticos y mecanismos de responsabilidad compartida que permitan preservar la confianza pública, garantizar la transparencia y proteger la integridad del debate democrático frente a desafíos como la desinformación. » Cocrear una hoja de ruta regional que traduzca el diagnóstico compartido en una agenda de prioridades estratégicas que fomente la cooperación internacional y la coordinación multinivel. Se buscó trascender la deliberación para definir alianzas y compromisos de acción que permitan avanzar hacia una gobernanza tecnológica colaborativa, centrada en las personas y capaz de responder a los retos transfronterizos del siglo XXI. De esta manera, el Diálogo Regional se planteó como un punto de convergencia y proyección. Sus resultados buscan alimentar procesos de toma de decisión, diseño de políticas públicas y cooperación regional promovidos por CAF, el PNUD y sus contrapartes, contribuyendo a posicionar a América Latina y el Caribe como una región capaz de gobernar la tecnología con visión estratégica, responsabilidad democrática, y sin dejar a nadie atrás.7 Los Retos de la Gobernanza Digital en América Latina y el Caribe8
a América Latina y el Caribe como una región capaz de gobernar la tecnología con visión estratégica, responsabilidad democrática, y sin dejar a nadie atrás.7 Los Retos de la Gobernanza Digital en América Latina y el Caribe8 Los Retos de la Gobernanza Digital en América Latina y el Caribe 3. Participantes y metodología El Diálogo Regional convocó a un grupo selecto de 35 personas, 23 mujeres y 12 hombres provenientes de 9 países de la región: Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, República Dominicana y Uruguay. Este diverso grupo de especialistas hacen parte de autoridades gubernamentales, legisladores/as y representantes de la sociedad civil, academia y el sector privado. La composición del grupo destacó por su carácter multisectorial y pluriestatal, integrando perfiles técnicos y políticos de alto nivel. Entre los asistentes se contaron directores de agencias de innovación y gobierno digital, legisladores miembros de comisiones de futuro, representantes de organismos electorales, académicos especializados en derecho digital y ética de la IA, así como líderes de cámaras de tecnología y organizaciones de la sociedad civil enfocadas en transparencia y género. Se procuró un equilibrio de género y una diversidad de perspectivas, con la participación activa de redes especializadas en mujeres en seguridad y defensa, y alianzas por una internet abierta. Esta heterogeneidad aseguró que el diálogo abordara la gobernanza no solo desde la eficiencia técnica, sino también desde los derechos humanos, la inclusión y la sostenibilidad democrática. El taller se estructuró bajo la lógica de diálogos estratégicos, diseñados para transitar desde la comprensión conceptual hacia la acción colectiva. La dinámica metodológica se basó en
de una Hoja de Ruta Regional, identificando prioridades estratégicas, principios compartidos y mecanismos de cooperación entre el sector público, privado y la sociedad civil para una gobernanza tecnológica centrada en las personas. Para fundamentar el diálogo las sesiones de análisis y deliberación tomaron como referencia directa cuatro documentos estratégicos recientes. Las discusiones sobre el estado del arte y las brechas estructurales se guiaron por los hallazgos del Atlas de inteligencia artificial para América Latina y el Caribe (PNUD 2025a) y el diagnóstico socioeconómico del Informe regional sobre desarrollo humano 2025: Bajo presión (PNUD, 2025b). Del mismo modo, para abordar los desafíos institucionales y los9 Los Retos de la Gobernanza Digital en América Latina y el Caribe mecanismos de coordinación, el trabajo se nutrió de las recomendaciones de Gobernanza para el desarrollo en América Latina y el Caribe (CAF & PNUD, 2024), así como de los datos de opinión pública presentados en el informe sobre Gobernanza de la inteligencia artificial en América Latina y el Caribe (Alto Intelligence, 2025). 4. Escenario regional compartido Las y los participantes coincidieron en que América Latina y el Caribe atraviesa un punto de inflexión en el que lo digital dejó de ser un capítulo sectorial para convertirse en un factor transversal de gobernanza y desarrollo. El diálogo partió de una premisa compartida, subrayada desde la apertura por CAF y PNUD: la digitalización y la inteligencia artificial (IA) no son un fin en sí mismas, sino un medio. Un medio que puede expandir libertades, mejorar servicios y cerrar brechas, pero que también puede amplificar desigualdades, erosionar la confianza institucional y acelerar riesgos democráticos
sino también desde los derechos humanos, la inclusión y la sostenibilidad democrática. El taller se estructuró bajo la lógica de diálogos estratégicos, diseñados para transitar desde la comprensión conceptual hacia la acción colectiva. La dinámica metodológica se basó en tres momentos interconectados: (i) Inspirar, mediante presentaciones de expertos/as y marcos conceptuales; (ii) Dialogar, a través de conversaciones guiadas que fomentaron el intercambio; y (iii) Producir, enfocándose en la síntesis de propuestas concretas. Durante las jornadas, el trabajo se organizó alternando sesiones plenarias y grupos de trabajo temáticos: » Sesiones Plenarias: Se utilizaron para establecer diagnósticos comunes sobre los alcances y riesgos de las nuevas tecnologías, así como para abordar el impacto de la IA y las redes sociales en la gobernanza democrática y la integridad informativa. » Grupos de Trabajo: Los participantes se dividieron en mesas especializadas para profundizar en dos ejes críticos. Primero, se analizaron tendencias regulatorias (niveles, modelos y prioridades regulatorias). Posteriormente, se abordó la modernización estatal, discutiendo en cinco subgrupos temas de acceso universal, interoperabilidad, ciberseguridad, uso ético de la IA y confianza ciudadana. Como herramientas de sistematización, se contó con un equipo de relatoría que documentó los hallazgos en tiempo real y el uso de dinámicas participativas como el “Mapa de la Conversación” para identificar tensiones éticas e institucionales. El proceso culminó con la construcción colaborativa de una Hoja de Ruta Regional, identificando prioridades estratégicas, principios compartidos y mecanismos de cooperación entre el sector público, privado y la sociedad civil para una gobernanza tecnológica centrada en las personas.
medio. Un medio que puede expandir libertades, mejorar servicios y cerrar brechas, pero que también puede amplificar desigualdades, erosionar la confianza institucional y acelerar riesgos democráticos si no se gobierna con criterios de derechos, capacidades estatales y coordinación multiactor. Desde el primer día, el escenario común se configuró como una tensión central: la región se encuentra en una “ventana de vulnerabilidad” donde la velocidad de adopción tecnológica, especialmente por parte de la ciudadanía y del mercado, supera la capacidad institucional para responder con instrumentos de política pública, marcos legales aplicables y capacidades operativas de supervisión. Esa asimetría no se percibió únicamente como un rezago normativo, sino como un desajuste más profundo entre expectativas sociales y desempeño estatal, que afecta la legitimidad del Estado digital. La frase citada en plenaria sintetizó esa brecha: “Los ciudadanos se comunican con tecnología del siglo XXI, las instituciones responden con instrumentos del siglo XX y las políticas públicas se han diseñado con pensamientos del siglo XIX” En este marco, se consolidó un diagnóstico compartido: la gobernanza digital en ALC no puede construirse solamente “desde la regulación” ni únicamente “desde la innovación”. Requiere resolver condiciones estructurales que hoy limitan la autonomía tecnológica y la posibilidad de que lo digital sea realmente una palanca de desarrollo humano. La discusión reiteró tres déficits que se retroalimentan: INFRAESTRUCTURA CAPITAL HUMANO INSTITUCIONALIDAD Conectividad, Capacidad de cómputo Disponibilidad territorial Habilidades avanzadas Formación Retención de talento Coordinación interministerial Jerarquía de las instancias digitales
Capacidades de
Conectividad, Capacidad de cómputo Disponibilidad territorial Habilidades avanzadas Formación Retención de talento Coordinación interministerial Jerarquía de las instancias digitales
Capacidades de implementación y control10 Los Retos de la Gobernanza Digital en América Latina y el Caribe En otras palabras: sin el trípode de infraestructura + talento + gobernanza de datos, la región corre el riesgo de quedar atrapada en la adopción periférica y dependiente de soluciones externas, con beneficios desiguales y baja sostenibilidad. 4.1 Una promesa bajo presión: inclusión, confianza y trato humano El segundo elemento del escenario regional compartido fue el consenso sobre el carácter no neutral de la tecnología. La conversación descartó la idea de que lo digital sea automáticamente modernizador o democratizador: sin decisiones explícitas, lo digital tiende a replicar y amplificar patrones del mundo analógico. De ahí que, más que debatir herramientas, se debatió la relación Estado–ciudadanía: cómo sostener cercanía, comprensión y dignidad en servicios digitalizados; cómo proteger derechos cuando se automatizan decisiones; y cómo evitar que la digitalización se convierta en un nuevo filtro de exclusión. En las mesas y grupos se insistió en que la legitimidad del Estado digital depende de su capacidad para “no dejar a nadie atrás” en términos de acceso, asequibilidad, habilidades y usabilidad. El acceso universal fue entendido como una condición política, no solo tecnológica: si el Estado migra trámites y servicios sin transiciones razonables, acompañamiento y alternativas, puede profundizar desigualdades y aumentar frustraciones. De forma reiterada se planteó que la confianza es un activo
trámites y servicios sin transiciones razonables, acompañamiento y alternativas, puede profundizar desigualdades y aumentar frustraciones. De forma reiterada se planteó que la confianza es un activo intangible central de la gobernanza que no se decreta; se construye con trazabilidad, lenguaje claro, canales comprensibles, rendición de cuentas y garantías concretas, incluyendo el derecho a saber cuando se interactúa con sistemas automatizados y el derecho a ser atendido por una persona. 4.2 Democracia en riesgo: desinformación, violencia digital y ciberseguridad Un tercer rasgo del escenario regional compartido fue el lugar predominante que ocupan los riesgos sobre integridad democrática y violencia digital. Tanto el análisis de conversación pública como los aportes del debate situaron la desinformación electoral, la manipulación mediante microsegmentación y la proliferación de deepfakes (incluidos los de contenido sexual) como amenazas inmediatas que avanzan más rápido que los marcos institucionales de respuesta. (PNUD, 2024) Esta preocupación se vinculó, además, con una lectura estructural: la IA no crea por sí sola la crisis de confianza, pero sí puede amplificar fragilidades preexistentes en sistemas políticos atravesados por la polarización, el deterioro del debate público, la inseguridad y el debilitamiento de las mediaciones institucionales. La violencia digital, en particular la dirigida contra mujeres en política y liderazgos públicos, emergió como un fenómeno que trasciende lo virtual y tiene efectos concretos en la vida real: inhibe participación, genera autocensura, altera la representación democrática y puede traducirse en riesgos físicos. De ahí que se reitera el binomio indisoluble: no es posible hablar de IA sin hablar de ciberseguridad. La seguridad se entendió como gestión de riesgos que debe integrarse desde
riesgos físicos. De ahí que se reitera el binomio indisoluble: no es posible hablar de IA sin hablar de ciberseguridad. La seguridad se entendió como gestión de riesgos que debe integrarse desde el diseño, con instituciones con mandato claro y autoridad suficiente, capacidades de respuesta a incidentes, cooperación regional operativa y salvaguardas de derechos, evitando que el paraguas de “combatir fake news ” habilite derivas de censura o control estatal indebido. (Naciones Unidas, 2024a) 4.3 Soberanía y extractivismo digital En el escenario común también se instaló un debate de fondo sobre soberanía: la región observa que el valor estratégico de lo digital se concentra en la infraestructura de cómputo y, sobre todo, en la gobernanza de los datos. Se discutió la posibilidad de que América Latina y el Caribe repita patrones históricos: exportar materias primas (datos y minerales críticos) e importar productos de alto valor agregado (modelos, software, servicios), quedando como consumidora de “cajas negras”11 Los Retos de la Gobernanza Digital en América Latina y el Caribe que no reflejan su diversidad cultural y lingüística. Esta lectura, nombrada como “extractivismo digital”reforzó dos exigencias: (i) construir capacidades locales (datos, talento, infraestructura) y (ii) articularse regionalmente para negociar con mayor peso frente a corporaciones tecnológicas y dinámicas globales. En ese punto, se reconoció la realidad de la infraestructura disponible en la región y la dependencia de nubes globales. Sin embargo, también se abrió un horizonte pragmático: desarrollar infraestructura digital pública y enfoques de “IA pública” entendida no como estatización, sino como bienes públicos
de nubes globales. Sin embargo, también se abrió un horizonte pragmático: desarrollar infraestructura digital pública y enfoques de “IA pública” entendida no como estatización, sino como bienes públicos digitales (open source, transparentes, auditables, con propósito social), junto con estrategias que prioricen modelos más pequeños y curados para problemas locales (salud, biodiversidad, productividad pública, justicia, educación), evitando entrar en una carrera inalcanzable por modelos masivos. 4.4 Regulación: del “qué” al “cómo” y la idea de prudencia estratégica Un quinto componente del escenario compartido fue el enfoque sobre regulación: se constató que la región tiene abundancia de estrategias, hojas de ruta y declaraciones, pero escasez de normativa operativa y, sobre todo, de capacidades de implementación. En ese sentido, se reiteró que el reto no es sólo redactar leyes, sino crear institucionalidad, presupuesto, competencias técnicas, coordinación y mecanismos de control que vuelvan aplicables las reglas. La discusión evitó la dicotomía “regular vs innovar” y propuso una regulación habilitante: centrada en usos y riesgos, diferenciada por sectores y niveles de riesgo, con sandboxes regulatorios para aprender antes de normar de forma definitiva, y con estándares técnicos interoperables como camino realista para convergencias regionales. Se advirtió el riesgo de reproducir arquitecturas regulatorias complejas sin madurez institucional (el llamado “efecto copia” de modelos externos) y se valoró, en cambio, una progresión:
PRINCIPIOS MÍNIMOS HORIZONTALES
CAPAS SECTORIALES
(Salud, Educación, Justicia, Finanzas, etc.)
FORTALECIMIENTO
DE AUTORIDADES
cambio, una progresión:
PRINCIPIOS MÍNIMOS HORIZONTALES
CAPAS SECTORIALES
(Salud, Educación, Justicia, Finanzas, etc.)
FORTALECIMIENTO
DE AUTORIDADES
SOCIALIZACIÓN
PÚBLICA DE DERECHOS En el cierre del segundo día, esta mirada se conectó con una noción clave: la “prudencia estratégica” como oportunidad para comprender efectos, construir evidencia y evitar normas simbólicas o inaplicables. Esa prudencia, sin embargo, no se entendió como inacción: se vinculó a una hoja de ruta gradual con prioridades inmediatas: datos, transparencia, vigilancia, niñez, violencia digital, ciberseguridad; y metas verificables.12 Los Retos de la Gobernanza Digital en América Latina y el Caribe 4.5 Gobernanza multiactor y continuidad Finalmente, el escenario regional compartido dejó una constatación transversal: la gobernanza digital no se sostiene sólo con marcos formales; requiere coordinación multinivel y mecanismos estables de diálogo multiactor con resultados tan