CAF - Relatoría del Diálogo Regional Igualdad de Género y Gobernabilidad
Banco de Desarrollo de América Latina
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Detalles
- Título
- CAF - Relatoría del Diálogo Regional Igualdad de Género y Gobernabilidad
- Autor
- Banco de Desarrollo de América Latina
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Cumplimiento
- Año
- —
1 Igualdad de Género y Gobernanza para el Desarrollo Diálogo Regional Igualdad de género y gobernabilidad para el desarrollo como horizonte de bienestar y prosperidad2 Igualdad de Género y Gobernanza para el Desarrollo Relatoría del Diálogo Regional “Igualdad de género y gobernabilidad para el desarrollo como horizonte de bienestar y prosperidad” 7 y 8 de julio 2025 Ciudad de Panamá Panamá3 Igualdad de Género y Gobernanza para el desarrollo Un horizonte para el bienestar y la prosperidad 7 y 8 de julio de 2025 | Ciudad de Panamá, Panamá.
Edición: CAF —banco de desarrollo de América Latina y el Caribe— y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en América Latina y el Caribe Diseño gráfico: Sandra Pérez, diseñadora gráfica, PNUD Este documento ha sido preparado en el marco de la alianza “Gobernanza para el desarrollo” de CAF —banco de desarrollo de América Latina y el Caribe— y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Su elaboración fue responsabilidad del Buró Regional para América Latina y el Caribe del PNUD, bajo el liderazgo de Michelle Muschett, Subsecretaria General de la ONU y Directora Regional para América Latina y el Caribe, y María del Carmen Sacasa, Directora Regional Adjunta; y de CAF, bajo el liderazgo de Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo, y Christian Asinelli, vicepresidente corporativo de Programación Estratégica. La conducción del diálogo y la redacción de esta relatoría estuvo a cargo de un equipo multidisciplinario de especialistas del PNUD y CAF.
Christian Asinelli, vicepresidente corporativo de Programación Estratégica. La conducción del diálogo y la redacción de esta relatoría estuvo a cargo de un equipo multidisciplinario de especialistas del PNUD y CAF. Se agradece también a los distintos participantes de los cuatro diálogos subregionales, que contribuyeron con tiempo, experiencias y recomendaciones de manera generosa y comprometida al desarrollo de los diálogos. Equipo del PNUD Jairo Acuña-Alfaro, líder de Gobernabilidad en América Latina y el Caribe Claudia Bresanovich, especialista en Alianzas María Pinedo, analista de Alianzas Marisol Palma, asociada de programa y administrativa Rosana Pineda, asociada administrativa Camila Da Rocha, asociada administrativa Equipo de CAF Juan Fernando Londoño, ejecutivo senior de la Vicepresidencia Corporativa de Programación Estratégica Hiroshi Wago Rojas, director de Alianzas Globales Andrés Sarache, ejecutivo principal de la Vicepresidencia Corporativa de Programación Estratégica Karla Molina, ejecutiva principal de la Dirección de Alianzas Globales Maximiliano Peccia, ejecutivo de la Vicepresidencia Corporativa de Programación Estratégica Equipo técnico PNUD Guillermina Martin, líder del equipo de Género en América Latina y el Caribe Ivonne Urriola Pérez, especialista en Políticas de Género Andrea Voria, especialista en Género Juan Andrés Casas, especialista en Género y Medio Ambiente Y olanda Villar, especialista en Género y Gestión de Riesgos
Mariana Caminotti, consultora internacional en Gobernanza y Género Marta Ponce, asociada administrativa Equipo técnico CAF Ana Baiardi, gerenta de Género, Inclusión y Diversidad María Guadalupe Aguirre, directora de Género Nathalie Gerbasi, directora de Desarrollo Institucional y Capacitación Marcella Zub Centeno, ejecutiva principal de Género Bárbara Auricchio, ejecutiva principal de Género Nota aclaratoria Las conclusiones, análisis y recomendaciones de esta relatoría no representan la posición oficial del PNUD, CAF ni de ninguno de los Estados Miembros de las Naciones Unidas.4 Igualdad de Género y Gobernanza para el Desarrollo Tabla de Contenido
1. Introducción y contexto 4
2. Propósito y objetivos del Diálogo Regional 5
3. Participantes y dinámica 7
4. Escenario regional compartido 7
5. Principales resultados del Diálogo 10
1. Democracia y gobernanza 10
2. Democracia paritaria 12
3. Institucionalidad para la igualdad 14
4. Financiamiento para la igualdad 17
6. Tensiones emergentes y dilemas estratégicos 19
7. Conclusiones y hoja de ruta 21
8. Referencias bibliográficas 235
Igualdad de Género y Gobernanza para el Desarrollo 1. Introducción y contexto El presente documento recoge las principales reflexiones en torno a la gobernanza efectiva y su impacto en la igualdad de género y el desarrollo sostenible, que se desarrollaron en el Diálogo Regional “Igualdad de género y gobernabilidad para el desarrollo como horizonte de bienestar y prosperidad”, coorganizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y CAF
Regional “Igualdad de género y gobernabilidad para el desarrollo como horizonte de bienestar y prosperidad”, coorganizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y CAF – banco de desarrollo de América Latina y el Caribe durante los días 7 y 8 de julio de 2025 en la Ciudad de Panamá. Este diálogo reunión a casi 70 personas incluyendo tomadoras de decisión, liderazgos políticos, representantes de la sociedad civil, la academia y organismos internacionales en un espacio estratégico de intercambio, análisis y construcción de propuestas para fortalecer la igualdad de género como pilar de una gobernanza democrática eficaz y orientada al desarrollo sostenible. Sus experiencias y conocimientos han sido fundamentales para enriquecer este documento. 1 El encuentro se desarrolló en un momento particularmente desafiante para América Latina y el Caribe. La región sigue siendo la segunda más desigual del mundo, con una alta feminización de la pobreza y persistentes brechas en desarrollo humano ( PNUD, 2023).2 Treinta años después de la adopción de la Plataforma de Acción de Beijing, el financiamiento para la igualdad de género continúa siendo insuficiente y fragmentado: el gasto público en cuestiones de género representa, en promedio, menos del 1% del PIB regional (IDB, 2022) y solo el 0,04% de las inversiones sostenibles incorpora un enfoque de género. A este déficit estructural se suman señales alarmantes de erosión democrática. Aunque América Latina y el Caribe es la tercera región más democrática del mundo según el Índice de la Democracia , y nueve de cada diez personas declaran apoyar este sistema, por primera vez en la historia
Latina y el Caribe es la tercera región más democrática del mundo según el Índice de la Democracia , y nueve de cada diez personas declaran apoyar este sistema, por primera vez en la historia más de la mitad de la población también respalda a líderes dispuestos a socavar sus principios fundamentales ( PNUD, 2024 ). Este panorama se ve agravado por la polarización ideológica y afectiva, la desinformación y violencia amplificada por las plataformas digitales y el avance de narrativas anti-género que amenazan y erosionan derechos conquistados durante décadas. Uno de cada cuatro países de la región ha registrado retrocesos en materia de igualdad de género, incluyendo el debilitamiento o desmantelamiento de mecanismos institucionales y la aprobación de reformas regresivas ( ECOSOC, 2025 ), lo cual genera un contexto regional habilitante para amplificar los retrocesos sobre el resto de la región. Las mujeres están ingresando a la política en números sin precedentes y su influencia en la toma de decisiones de alto nivel ha crecido de manera sostenida; sin embargo, continúan subrepresentadas en todos los ámbitos. En 2024, ocupaban el 35,4% de los escaños parlamentarios, pero solo el 15% de las alcaldías y el 27,2% de los cargos en órganos deliberativos subnacionales (CEPAL, 2025). Este avance ha sido impulsado, en gran medida, por reformas constitucionales y legales que ampliaron sus derechos políticos, aunque con un impacto desigual entre países y grupos de la población. Por ejemplo, se estima que las legisladoras afrodescendientes en las cámaras bajas o únicas de América Latina no llegan al 1%, mientras la presencia de mujeres indígenas continúa siendo la excepción, no
ejemplo, se estima que las legisladoras afrodescendientes en las cámaras bajas o únicas de América Latina no llegan al 1%, mientras la presencia de mujeres indígenas continúa siendo la excepción, no la regla (AECID y PNUD, 2024). 1 La autora principal del documento es Mariana Caminotti. La revisión técnica estuvo a cargo de los equipos de género de PNUD (Guillermina Martin, Ivonne Urriola Pérez, María Andrea Voria, Juan Casas y Yolanda Villar) y CAF (Ana Baiardi, María Guadalupe Aguirre, Marcella Zub y Bárbara Auricchio). La diagramación estuvo a cargo de Sandra Pérez, diseñadora gráfica de PNUD LAC. 2 En 2002, en la región había 121 mujeres viviendo en hogares en situación de pobreza por cada 100 hombres, mostrando una tendencia al alza. Además, la incidencia de la pobreza multidimensional entre las mujeres varía en función del territorio en el que viven: en la región afecta al 52,9% de las mujeres rurales, frente al 25,3% de las mujeres urbanas (PNUD, 2023).6 Igualdad de Género y Gobernanza para el Desarrollo Frente a este panorama, el diálogo promovido por PNUD y CAF buscó no solo revisar avances y puntos críticos, sino también generar insumos estratégicos para la Tercera Conferencia Anual CAFPNUD sobre Gobernanza en América Latina y el Caribe, que se celebrará en septiembre de 2025 en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas. En este sentido, el encuentro reafirmó el compromiso de ambas instituciones con una agenda transformadora, capaz de articular igualdad de género, gobernanza democrática y desarrollo como catalizadores de bienestar y prosperidad.
compromiso de ambas instituciones con una agenda transformadora, capaz de articular igualdad de género, gobernanza democrática y desarrollo como catalizadores de bienestar y prosperidad. El PNUD y CAF agradecen a cada participante, y reconocen especialmente el trabajo de las relatoras Beatriz Llanos, Natalia Gherardi, Laura Albaine y Giulia Bortolotti, cuyo seguimiento y sistematización de los debates resultaron fundamentales para la construcción de este documento. 2. Propósito y objetivos del Diálogo El Diálogo Regional tuvo el propósito central de analizar, debatir y proyectar estrategias para que la igualdad de género ocupe un lugar prioritario en la agenda de gobernanza democrática y desarrollo de América Latina y el Caribe. Partiendo de un diagnóstico compartido sobre los avances, retrocesos y tensiones que atraviesan a la región, el encuentro buscó: » Identificar los principales desafíos y oportunidades en cuatro áreas clave: i) Democracia y gobernanza; ii) Democracia paritaria; iii) Institucionalidad para la igualdad; iv) Financiamiento para la igualdad de género. » Compartir experiencias positivas y lecciones aprendidas que evidencien cómo la igualdad de género puede fortalecer la eficacia del Estado, la cohesión social y la legitimidad democrática. » Generar insumos para orientar políticas públicas y estrategias institucionales en materia de Gobernanza y Género, con miras a su presentación y discusión en la Tercera Conferencia Anual CAF–PNUD sobre Gobernanza en América Latina y el Caribe, en septiembre de 2025. Si bien el foco temático de la Tercera Conferencia fue definido a posteriori de este Diálogo y versa sobre la gobernanza de recursos críticos para el desarrollo sostenible, se incluyen a continuación algunas
foco temático de la Tercera Conferencia fue definido a posteriori de este Diálogo y versa sobre la gobernanza de recursos críticos para el desarrollo sostenible, se incluyen a continuación algunas reflexiones, en forma de recuadro, que incorporan insumos para considerar el tema desde una perspectiva de género. Este enfoque permitió que el diálogo trascendiera el diagnóstico para convertirse en un ejercicio de prospectiva política y técnica, orientado a construir una hoja de ruta regional que vincule igualdad, desarrollo y bienestar como un horizonte inseparable.7 Igualdad de Género y Gobernanza para el Desarrollo 3. Participantes y dinámica El evento reunió a responsables políticos y personal técnico especializado de los niveles nacional y local, así como a representantes de organizaciones de mujeres, movimientos feministas, sector privado, academia, organismos internacionales y de cooperación. Esta diversidad de miradas y experiencias garantizó un intercambio plural, enriquecido por el diálogo entre actores con capacidades complementarias para incidir en las políticas de igualdad de género y gobernanza democrática.
La dinámica combinó: » Sesiones plenarias de alto nivel, con un formato que fomentó intervenciones ágiles y reflexivas entre autoridades, especialistas y líderes de opinión. » Mesas de trabajo en las que las personas participantes debatieron en grupos reducidos sobre tendencias, dilemas y recomendaciones, a partir de insumos presentados por expertos y expertas. » Plenarias de síntesis y priorización, destinadas a consolidar hallazgos y consensuar propuestas que alimentarán la agenda regional de la CAF y el PNUD.
Esta metodología facilitó un proceso participativo, orientado a resultados y enfocado en traducir
» Plenarias de síntesis y priorización, destinadas a consolidar hallazgos y consensuar propuestas que alimentarán la agenda regional de la CAF y el PNUD. Esta metodología facilitó un proceso participativo, orientado a resultados y enfocado en traducir las discusiones en recomendaciones claras, factibles y alineadas con los marcos internacionales de derechos humanos, igualdad de género y desarrollo sostenible. 4. Escenario regional compartido El diálogo se desarrolló sobre la base de un diagnóstico compartido que refleja un momento de alta complejidad para América Latina y el Caribe , marcado por tensiones estructurales y presiones que afectan tanto la calidad de la democracia como las políticas de igualdad de género. Las personas participantes acordaron en que, aunque en la región persisten instituciones electorales relativamente sólidas, amplios sectores de la población perciben que la democracia no ofrece respuestas eficaces, en especial en materia de seguridad, justicia o servicios de calidad. La brecha entre expectativas y resultados erosiona la confianza de la ciudadanía en partidos políticos, instituciones y sistemas judiciales, al tiempo que alimenta el terreno para liderazgos con tendencias autoritarias. En este marco, la polarización, amplificada por las redes sociales, convierte al género en un campo de disputa central y a las mujeres, especialmente con voz pública, como blanco de ataques y violencia especialmente virulentos, que van más allá del ámbito digital. Las narrativas anti-género, articuladas estratégicamente, buscan cuestionar y desacreditar las agendas de igualdad de derechos y revertir compromisos previos de los Estados de la región. Este fenómeno se vincula con campañas de desinformación que combinan mensajes emocionales con datos distorsionados y noticias falsas, debilitando consensos democráticos.8
perspectiva de género, se corre el riesgo de profundizar/ampliar las brechas estructurales de desigualdad, afectando la vida y los derechos de las mujeres y su participación efectiva en los procesos de toma de decisiones, control y beneficio de los recursos naturales. Otro eje de preocupación destacado por las participantes es el déficit persistente de financiamiento para la igualdad . Más allá de compromisos internacionales y nacionales, los presupuestos con perspectiva de género son escasos y fragmentados, si no simbólicos o inexistentes. La dependencia de la cooperación internacional para sostener agendas de derechos y mecanismos institucionales aumenta la vulnerabilidad frente a cambios políticos y restricciones presupuestarias y fiscales. Asimismo, preocupa el debilitamiento de la institucionalidad para la igualdad de género . En varios países, los Mecanismos para el Adelanto de las Mujeres (MAM) han sido desmantelados, vaciados de funciones o bien desfinanciados; los liderazgos feministas en el Estado tienen menos margen para la incidencia, sumado a que deben asumir mayores costos y consecuencias a nivel personal y familiar. Además, la articulación entre niveles de gobierno muchas veces resulta insuficiente para garantizar la implementación territorial de políticas. Finalmente, se destacó la persistente brecha entre presencia y poder efectivo de las mujeres en la toma de decisiones. Aunque la representación descriptiva ha mejorado gracias a las reformas legales (leyes de cuotas y de paridad), el ideal de paridad convive con trampas institucionales, cooptación de candidaturas y limitaciones para que las mujeres consigan acceder a posiciones con capacidad real de decisión. Además, se advirtió sobre la importancia de analizar no solo cuántas mujeres están
compromisos previos de los Estados de la región. Este fenómeno se vincula con campañas de desinformación que combinan mensajes emocionales con datos distorsionados y noticias falsas, debilitando consensos democráticos.8 Igualdad de Género y Gobernanza para el Desarrollo La polarización también atraviesa las temáticas ambientales, como otro de los ejes clave junto con el género, donde los países de la región y del mundo se posicionan en un amplio abanico de posiciones, que van desde la sostenibilidad ambiental hasta el negacionismo del cambio climático y el extractivismo de los recursos críticos vinculado al desarrollo tecnológico, con implicancias en términos de género de una distribución desigual de las cargas y beneficios ambientales, con consecuencias directas e indirectas sobre la vida y el bienestar de las mujeres y las niñas de la región en toda su diversidad. Adicionalmente, América Latina y el Caribe poseen una gran dotación de recursos naturales críticos, destacando a nivel mundial en: Litio (47%) Cobre (36,6%) Molibdeno (35%) Plata (34,5%) Grafito (23,8%) Tierras raras (16,7%) Agua dulce (32%) Bosques primarios (34%) Biodiversidad: 6 de los 17 países megadiversos del mundo están en la región. Estos recursos son vitales para la transición energética, la seguridad hídrica y la sostenibilidad ambiental. Sin embargo, si el acceso, uso y gobernanza de estos recursos no se abordan desde una perspectiva de género, se corre el riesgo de profundizar/ampliar las brechas estructurales de desigualdad, afectando la vida y los derechos de las mujeres y su participación efectiva en los procesos de toma de decisiones, control y beneficio de los recursos naturales.
de candidaturas y limitaciones para que las mujeres consigan acceder a posiciones con capacidad real de decisión. Además, se advirtió sobre la importancia de analizar no solo cuántas mujeres están presentes en la política, sino también dónde están y qué funciones desempeñan, para visibilizar que el problema no se reduce sólo al acceso, sino que también involucra dinámicas de segregación y discriminación de género. En conjunto, estos procesos delinean un escenario en el que la igualdad de género ha pasado de ser una bandera de progreso democrático, a convertirse en un blanco de ataques discursivos y políticos. Sin embargo, también abren o, al menos, generan la oportunidad de posicionar la igualdad como un componente esencial para recuperar la legitimidad democrática, fortalecer la cohesión social y promover un desarrollo sostenible e inclusivo que no deja a nadie atrás. A continuación, se presenta la sistematización de los principales resultados del diálogo en torno a los cuatro ejes temáticos abordados. Para cada eje se organiza la información en tres dimensiones clave: un diagnóstico que identifica los desafíos y contextos críticos; las lecciones aprendidas que recogen los consensos y reflexiones centrales; y un conjunto de recomendaciones orientadas a guiar la acción política y técnica en el corto y mediano plazo.9 Igualdad de Género y Gobernanza para el Desarrollo10 Igualdad de Género y Gobernanza para el Desarrollo 5. Principales resultados del Diálogo Eje 1. Democracia y gobernanza Desafíos críticos En un contexto regional de creciente presión sobre la democracia, la percepción de ineficacia del sistema político se ha convertido en un factor central de desafección ciudadana. La democracia
de las comunidades para impulsar cambios estructurales. 5) Asegurar el seguimiento y la rendición de cuentas a través de mecanismos de monitoreo y evaluación que midan el impacto y la eficacia del gasto destinado a la igualdad de género , generando evidencia para retroalimentar las políticas públicas, optimizar la asignación de recursos y demostrar su eficacia. Un sistema de seguimiento transparente y participativo, que incluya a la sociedad civil y a las organizaciones de mujeres en la evaluación, no solo optimiza la asignación de recursos, sino que también refuerza la legitimidad y la confianza ciudadana en el compromiso del Estado con la igualdad sustantiva. Financiamiento para la igualdad y recursos críticos. El financiamiento con perspectiva de género es fundamental para garantizar que la transición energética y la explotación de minerales estratégicos no profundicen brechas. La evidencia muestra que menos del 5% de las inversiones en energías renovables incorporan componentes de género (IISD, 2021). Invertir en proyectos que promuevan empleos decentes para mujeres en energías limpias, acceso equitativo a tecnologías de agua y fondos específicos para iniciativas productivas lideradas por mujeres en territorios mineros constituye una vía concreta para democratizar los beneficios de los recursos críticos (ONU Mujeres, 2023). Asimismo, la justicia fiscal con enfoque de género puede asegurar que las rentas provenientes de minerales estratégicos y energía financien servicios de cuidado, salud y educación, contribuyendo a reducir la feminización de la pobreza (PNUD, 2023).19 Igualdad de Género y Gobernanza para el Desarrollo 6. Tensiones emergentes y dilemas estratégicos
salud y educación, contribuyendo a reducir la feminización de la pobreza (PNUD, 2023).19 Igualdad de Género y Gobernanza para el Desarrollo 6. Tensiones emergentes y dilemas estratégicos A lo largo del diálogo, surgieron tensiones y dilemas transversales que, más que obstáculos aislados, configuran el terreno político y estratégico en el que se disputa la agenda de igualdad de género en América Latina y el Caribe. Estos dilemas requieren respuestas colectivas, coordinadas y creativas para evitar que los avances logrados se diluyan o queden neutralizados. » Presencia vs. poder efectivo : la representación numérica de mujeres en cargos de decisión no garantiza la capacidad de impulsar agendas transformadoras si no se cuenta con respaldo político, recursos, acceso y participación real a las estructuras de poder. » Paridad formal vs. resultados sustantivos : sin una redistribución efectiva del poder y de los recursos, la paridad corre el riesgo de convertirse en un logro meramente simbólico. » Legalidad vs. legitimidad : las normas, aunque necesarias, no son suficientes si no se apoyan en convicciones democráticas y culturales compartidas que aseguren su cumplimiento y sostenibilidad. » Coaliciones históricas vs. nuevas articulaciones : los pactos que permitieron avances en décadas anteriores están debilitados, cuestionados y/o en reconfiguración; es necesario tejer nuevas alianzas que incluyan actores emergentes y sectores no tradicionalmente vinculados con las agendas de igualdad, como los hombres y los actores del sector privado. » Derechos conquistados vs. contrarrelatos emocionales: el lenguaje técnico no logra, por sí solo, contrarrestar las narrativas que promueven visiones regresivas apelando a la emocionalidad; se
Diálogo Eje 1. Democracia y gobernanza Desafíos críticos En un contexto regional de creciente presión sobre la democracia, la percepción de ineficacia del sistema político se ha convertido en un factor central de desafección ciudadana. La democracia pierde sentido para amplios sectores cuando no garantiza seguridad, justicia ni servicios de calidad. La brecha persistente entre expectativas y resultados ha debilitado la confianza en los partidos políticos tradicionales y las instituciones, mientras narrativas autoritarias y antifeministas –apoyadas en la desinformación sistemática, la polarización emocional y, en algunos casos, en el descrédito deliberado de los Mecanismos de Adelanto de las Mujeres (MAMs) de los Estados– erosionan compromisos con los valores democráticos. En determinados contextos, los retrocesos normativos se combinan con decisiones y medidas que restringen el espacio cívico, recortan derechos adquiridos y fomentan la hostilidad hacia defensoras de derechos humanos y organizaciones feministas. El debilitamiento democrático impacta de manera desproporcionada en quienes más necesitan de la protección del Estado para ejercer sus derechos –mujeres indígenas, afrodescendientes, personas con discapacidad, sectores rurales y urbanos empobrecidos–, profundizando las desigualdades estructurales y multiplicando las barreras de acceso a bienes y servicios esenciales. En este marco, la crisis de legitimidad democrática no solo interpela al funcionamiento de las instituciones, sino que pone en entredicho la promesa sustantiva de igualdad e inclusión que debería renovarla. Lecciones aprendidas » La legitimidad democrática no puede sostenerse únicamente en procedimientos formales; requiere demostrar capacidad efectiva para garantizar derechos y bienestar. Cuando las
pone en entredicho la promesa sustantiva de igualdad e inclusión que debería renovarla. Lecciones aprendidas » La legitimidad democrática no puede sostenerse únicamente en procedimientos formales; requiere demostrar capacidad efectiva para garantizar derechos y bienestar. Cuando las instituciones no responden a las demandas esenciales de la ciudadanía, se abren espacios para liderazgos que privilegian una eficacia de corto plazo por encima de los principios democráticos. » Las estrategias de desinformación y polarización se han convertido en herramientas poderosas para debilitar agendas de igualdad y cohesión social. Utilizadas de forma sistemática, no solo distorsionan el debate público, sino que también instalan marcos discursivos que legitiman el retroceso en derechos y la exclusión de grupos históricamente marginados. » Los retrocesos normativos, la reducción deliberada del espacio cívico y la violencia –tanto física como a través de medios digitales– contra defensoras de derechos humanos afectan de manera particular a mujeres y activistas feministas. Estos ataques no son incidentes aislados, sino parte de dinámicas que buscan desalentar la participación política y debilitar la capacidad de incidencia de quienes promueven agendas transformadoras de las relaciones de género. » Defender la democracia implica tanto proteger las instituciones como fortalecer un Estado eficaz, inclusivo y garante, capaz de construir legitimidad no solo desde la legalidad y transparencia, sino también con capacidad de ofrecer resultados tangibles.11 Igualdad de Género y Gobernanza para el Desarrollo Recomendaciones principales 1) Reposicionar la igualdad de género como pilar democrático. La igualdad de género debe asumirse como un eje estructural para reconstruir la confianza ciudadana, fortalecer la justicia y promover la cohesión social. Ello requiere priorizar políticas
- Reposicionar la igualdad de género como pilar democrático.
La igualdad de género debe asumirse como un eje estructural para reconstruir la confianza ciudadana, fortalecer la justicia y promover la cohesión social. Ello requiere priorizar políticas públicas que produzcan mejoras concretas y visibles en la vida cotidiana –como el acceso equitativo a servicios de salud, empleo digno, educación de calidad y entornos libres de violencia–, garantizando que estas políticas sean sostenibles y lleguen a quienes más lo necesitan. 2) Combatir la polarización con estrategias democráticas e innovadoras. Frente a la expansión de la polarización y los discursos de odio, es indispensable desarrollar estrategias que, sin renunciar a los valores democráticos, utilicen narrativas ancladas en la experiencia y el lenguaje de la ciudadanía, combinando datos verificables con historias y ejemplos que permitan comprender el impacto real de las políticas y fortalecer la resiliencia social frente a la manipulación informativa. 3) Desarrollar alianzas democráticas amplias para proteger la independencia judicial, el funcionamiento efectivo de los órganos autónomos y la libertad de prensa, que integren a actores políticos, sociales, académicos y mediáticos. Estas alianzas deben actuar de forma coordinada en la defensa activa de dichas garantías, prevenir su captura por intereses particulares y preservar su autonomía, asegurando que puedan desempeñarse como contrapesos reales y efectivos dentro del sistema democrático. 4) Desarrollar estrategias para revalorizar a los partidos políticos como canales legítimos de representación y renovación democrática, fortaleciendo su transparencia interna, capacidad de
dentro del sistema democrático. 4) Desarrollar estrategias para revalorizar a los partidos políticos como canales legítimos de representación y renovación democrática, fortaleciendo su transparencia interna, capacidad de innovación y apertura a nuevos liderazgos diversos, con especial atención a la incorporación paritaria de mujeres y grupos históricamente subrepresentados. Esto requiere transformar su cultura organizativa, eliminando prácticas excluyentes, fomentando la participación equitativa en la toma de decisiones y comprometiéndose con la formación política con perspectiva de género. Al mismo tiempo, es fundamental reforzar su compromiso con la rendición de cuentas y su rol como motores de debate y construcción de acuerdos democráticos, alineando sus prácticas con los principios de igualdad sustantiva y democracia inclusiva. 5) Construir narrativas políticas con conexión emocional y ciudadana . La reconstrucción de la confianza democrática requiere narrativas políticas que hablen en el lenguaje de la ciudadanía, reconozcan sus emociones