CC - A605-2025
Corte Constitucional
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Detalles
- Título
- CC - A605-2025
- Autor
- Corte Constitucional
- Categoría
- Jurisprudencia
- Área del derecho
- Constitucional
- Año
- 2025
1
REPÚBLICA DE COLOMBIA
CORTE CONSTITUCIONAL AUTO 605 DE 2025
Asunto: Solicitud de reserva de nombre respecto del auto 009 de 2002, dictado en el trámite de revisión de la acción de tutela radicada bajo expediente T-534133
Magistrado sustanciador: Miguel Polo Rosero
Bogotá D.C., nueve (09) de mayo dos mil veinticinco (2025).
Aclaración preliminar : reserva de la identidad . El nombre del solicitante será modificado en la versión pública de esta providencia, con el fin de garantizar sus derechos a la intimidad personal y familiar, buen nombre y habeas data1. Por lo tanto, se utilizará el nombre ficticio de Andrés. De igual forma, se evitará la inclusión de otros datos que permitan su identificación.
La Sala Sexta de Revisión de la Corte Constitucional, en ejercicio de sus competencias constitucionales y legales, profiere este auto, con base en los siguientes:
I. ANTECEDENTES En este acápite la Corte se referirá a la acción de tutela origen de esta providencia, al auto 009 de 2002 y a la solicitud de anonimización que fue presentada.
(i) Acción de tutela de Andrés contra la Alcaldía Municipal de Gravilla
1. Andrés, persona privada de la libertad en la cárcel municipal de Gravilla, promovió acción de tutela contra el alcalde de dicho municipio, alegando la vulneración de su derecho fundamental a la vida, por la falta de acceso al tratamiento de quimioterapia ordenado desde el 25 de julio de 2001. El municipio se opuso, argumentando la inexistencia de un deber legal de asumir dicho
tratamiento de quimioterapia ordenado desde el 25 de julio de 2001. El municipio se opuso, argumentando la inexistencia de un deber legal de asumir dicho tratamiento, atribuyendo la responsabilidad al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC)2. 1 Esto encuentra sustento –entre otros– en el artículo 62 del Reglamento de la Corte y en la Circular Interna No. 10 de 2022, que se refiere a la “ anonimización de los nombres en las providencias disponibles al público en la página web de la Corte Constitucional”.2 El expediente T-534133 fue seleccionado para revisión el 11 de diciembre de 2001 y asignado por reparto al despacho del magistrado Rodrigo Escobar Gil, quien presidía la Sala Quinta de Revisión. Esta última, en auto 009 del 12 de febrero de 2002, declaró la nulidad de la actuación surtida en segunda instancia por falta de vinculación del INPEC y ordenó al Juzgado Promiscuo de Familia de Pedregales reiniciar el trámite conforme al Decreto 2591 de 1991. Luego de surtida esta actuación, el 7 de junio de 2002 el juzgado remitió de nuevo el expediente a la2
2. En sentencia del 31 de agosto de 2001, el Juzgado Promiscuo Municipal de Gravilla concedió el amparo de los derechos invocados. En consecuencia, ordenó la prestación del servicio médico, al considerar que la asistencia en salud de los internos constituye un deber legal. En segunda instancia, el Juzgado Promiscuo de Familia de Pedregales, revocó la decisión, al estimar que la obligación recaía exclusivamente en el INPEC y no en la administración municipal. En este sentido, bajo el argumento de que el instituto penitenciario no había sido vinculado al
Familia de Pedregales, revocó la decisión, al estimar que la obligación recaía exclusivamente en el INPEC y no en la administración municipal. En este sentido, bajo el argumento de que el instituto penitenciario no había sido vinculado al proceso como parte, el juez resolvió negar el amparo solicitado. (ii) Auto 009 del 12 de febrero de 2002. Expediente T-534133
3. El expediente correspondiente a los fallos de tutela mencionados fue seleccionado para revisión por la Corte y repartido para sustanciación al entonces magistrado Rodrigo Escobar Gil, quien, entre otras cosas, mediante auto 009 del 12 de febrero de 2002, ordenó lo siguiente: “Primero. DECLARAR la nulidad de todas las actuaciones surtidas en la presente tutela a partir del auto por medio del cual se concedió el recurso de apelación interpuesto por la parte accionada.
Segundo. ORDENAR al Juzgado Promiscuo de Familia de Pedregales, que reinicie el proceso a partir del auto por medio del cual se concedió el recurso de apelación interpuesto por la parte accionada, previa vinculación y notificación al INPEC, así como a todas aquellas entidades que a su criterio deban responder. Surtido dicho trámite, la acción de tutela seguirá el trámite señalado en el decreto 2591 de 1991. Tercero. Por Secretaría, REMITIR el expediente de la referencia al Juzgado Promiscuo de Familia de Pedregales, a fin de que se surta el trámite indicado en el numeral anterior”.
4. En los antecedentes del auto en mención se hizo referencia a que,
Promiscuo de Familia de Pedregales, a fin de que se surta el trámite indicado en el numeral anterior”.
4. En los antecedentes del auto en mención se hizo referencia a que, inicialmente, el accionante estaba interno en la cárcel municipal de Gravilla, y luego se le sustituyó la pena privativa de la libertad por la de prisión domiciliaria, la cual debía cumplir en la residencia de su progenitora. Al examinar la legitimación en la causa por pasiva, la Corte advirtió que existía un defecto, porque el juez de segunda instancia debió haber vinculado oficiosamente al INPEC, para subsanar la indebida conformación del contradictorio, en vez de negar el amparo por falta de vinculación de la entidad referida en el proceso de tutela. Esta omisión, a juicio de este Tribunal, vició de nulidad la decisión adoptada. Por lo tanto, en los términos anotados, dispuso la anulación del trámite de segunda instancia, a partir del auto por medio del cual se concedió el recurso de apelación interpuesto por la parte accionada.
(iii) La solicitud de reserva de nombre
5. Mediante escrito allegado a este despacho por la Secretaría General el 24 de febrero de 2025, el señor Andrés, en nombre propio, solicitó: “ retirar la acción de tutela emitida por la corte constitucional N° 009-02, la cual hace referencia a un
evento judicial pasado del cual ya he cumplido condena, en esta acción de tutela Corte, pero no fue seleccionado para revisión el 8 de julio del mismo año.3 se hace referencia a este evento y se está vulnerando mi derecho al buen nombre a mi intimidad personal y familiar, por lo tanto es deber del estado no hacer público estos hechos, y retirar esta información que se encuentra en línea.”
II. CONSIDERACIONES
6. La Sala Sexta de Revisión de la Corte es competente para conocer, tramitar y decidir sobre la solicitud de reserva de nombre en la publicación del auto 009 de 2002, dictado en el trámite de revisión de la acción de tutela radicada bajo el número T-534133, de acuerdo con el artículo 62 del Reglamento de esta
Corporación3. (i) Procedencia de las solicitudes de reserva de nombre en la publicación de autos y sentencias de la Corte Constitucional. Reiteración de jurisprudencia4
7. El artículo 615 del Reglamento Interno de este Tribunal dispone que las salas de la Corte o el magistrado sustanciador, según corresponda, pueden ordenar la omisión de nombres o datos que permitan identificar a las partes, intervinientes o terceros con interés en las providencias que se emitan. En este sentido, la Corporación ha resguardado la identidad de dichos sujetos y cualquier información que posibilite su identificación, cuando la acción de tutela involucra
aspectos de carácter íntimo, cuya divulgación podría afectar innecesariamente la imagen de una persona ante sí misma o frente a la sociedad6.
8. En concordancia con lo anterior, este Tribunal expidió la Circular Interna No. 10 de 2022, en la cual se establecieron directrices operativas para la protección de datos personales en las providencias que se publiquen en el portal web de la Corte. Dicha circular dispone, entre otros aspectos, la omisión de los nombres reales de las personas en los siguientes casos: (i) cuando se haga alusión a su historia clínica o cualquier información relativa a su estado de salud físico o mental; (ii) en asuntos relacionados con niños, niñas y adolescentes, salvo que se trate de información de carácter público; y (iii) cuando la divulgación de la identidad pueda poner en riesgo el derecho a la vida, la integridad personal o la intimidad, tanto en su dimensión individual como familiar. Este listado tiene un carácter enunciativo y puede ampliarse a otras circunstancias en las que resulte necesario garantizar la reserva de la información para la protección de la dignidad, la intimidad y la imagen de los sujetos que eventualmente se puedan ver vulnerados con la exposición de información sensible.
9. Por regla general, la modificación del contenido de una providencia en firme solo es procedente cuando se evidencien errores materiales o inconsistencias en su transcripción que puedan inducir a confusión, evento en el cual resulta aplicable lo dispuesto en el artículo 286 del Código General del Proceso, exclusivamente 3 “ Artículo 62. Publicación de providencias. En la publicación de sus providencias, las salas de la Corte o el
transcripción que puedan inducir a confusión, evento en el cual resulta aplicable lo dispuesto en el artículo 286 del Código General del Proceso, exclusivamente 3 “ Artículo 62. Publicación de providencias. En la publicación de sus providencias, las salas de la Corte o el magistrado sustanciador, en su caso, podrán disponer que se omitan nombres o circunstancias que identifiquen a las partes.”4 En este acápite se reiteran los parámetros expuestos por esta Corporación en el auto 947 de 2024. 5 Acuerdo 01 de 06 de marzo de 2025, Reglamento Interno de la Corte Constitucional. Por medio del cual se unifica y actualiza el Reglamento de la Corte Constitucional.6 Corte Constitucional, sentencias T-086 de 2014, T-196 de 2015, T-277 de 2015, T-423 de 2017, T-498 de 2017 y T-522 de 2017, y autos 094 de 2017, 539 de 2017, 150 de 2018, 259 de 2019, y 470 de 2019, entre otros.4 con el propósito de corregir dichos yerros7. No obstante, en determinadas circunstancias, una vez publicada la providencia, la Corte ha estimado necesario sustituir los nombres de las personas involucradas en los trámites de tutela, con el fin de salvaguardar su derecho a la intimidad. Dicha reserva no afecta la esencia ni el alcance de la decisión adoptada, sino que responde a la necesidad de proteger información de carácter sensible sin alterar el contenido sustancial del fallo.
10. Esta Corte ha considerado respecto de las sentencias judiciales, que si bien por su naturaleza son un documento público, cuando las mismas incorporen un dato que debe ser protegido, como ocurre con la información sensible o con los datos semiprivados, ello conduce al establecimiento de una regla de circulación restringida, con el fin de no generar una carga desproporcionada frente al titular de dicha información, en lo que respecta a su intimidad o al desarrollo de su derecho al trabajo, a la libertad de escoger profesión u oficio y/o la libertad económica8.
11. En este sentido, ha determinado que la información personal, como datos sensibles o semiprivados, contenida en las providencias judiciales está sometida a los principios de administración de datos, razón por la cual deben cumplirse los principios de finalidad, necesidad, circulación restringida y caducidad del dato negativo que rigen el derecho al habeas data. “ Esta última circunstancia habilita la supresión relativa de información, con miras a proteger la intimidad, el derecho al trabajo o la reinserción de las personas en la sociedad, a través de medidas que garanticen la imposibilidad de proceder a su identificación, en concreto en las versiones que se publiquen en la Web de una providencia.”9
12. Para la procedencia de las solicitudes de reserva de nombre, la jurisprudencia constitucional ha identificado tres elementos 10: (i) legitimación en la causa, esto es, que la petición sea “presentada directamente por quien [se] encuentre afectado [en] sus derechos a la intimidad, a la honra o al buen nombre o por intermedio de apoderado”11; (ii) oportunidad, que exige que la solicitud se radique
afectado [en] sus derechos a la intimidad, a la honra o al buen nombre o por intermedio de apoderado”11; (ii) oportunidad, que exige que la solicitud se radique en un término prudencial; y (iii) carga argumentativa, en virtud de la cual el solicitante debe formular argumentos o exteriorizar los motivos por los cuales se debe acceder a la pretensión de reserva. En estos términos, la Corte “(…) ha manifestado de manera reiterada y pacífica que las solicitudes de reserva de identidad o de nombres proceden, previo al cumplimiento de algunos requisitos mínimos por parte del peticionario, incluso respecto de providencias que se encuentran en firme y en las cuales la referencia a la identidad o condición de las 7 Corte Constitucional, auto 330 de 2022. La norma en cita dispone que: “ Artículo 286. Corrección de errores aritméticos y otros. Toda providencia en que se haya incurrido en error puramente aritmético puede ser corregida por el juez que la dictó en cualquier tiempo, de oficio o a solicitud de parte, mediante auto. // Si la corrección se hiciere luego de terminado el proceso, el auto se notificará por aviso. // Lo dispuesto en los incisos anteriores se aplica a los casos de error por omisión o cambio de palabras o alteración de estas, siempre que estén contenidas en la parte resolutiva o influyan en ella.”8 Corte Constitucional, sentencia T-020 de 2014, esta corporación reconoció que las sentencias judiciales son documentos públicos, destacando que su divulgación en internet debe ser limitada cuando afecta derechos
fundamentales.9 Corte Constitucional, sentencia T-020 de 2014. En los autos 413 de 2020 y 1266 de 2022 se resaltó que la información personal contenida en las sentencias está sometida a los principios de finalidad, necesidad y circulación restringida.10 Corte Constitucional, autos 150A de 2018, 259 de 2019, 330 de 2022, 1266 de 2022 y 416 de 2023, entre otros. 11 Corte Constitucional, auto 330 de 2022.5 partes, intervinientes o terceros [con interés] pueda representar un menoscabo a sus garantías de orden constitucional”12. (ii) Derecho al habeas data , principios de tratamientos de datos personales y criterios para su clasificación
13. La Constitución Política, en el artículo 15, establece que “ todas las personas tienen derecho a su intimidad personal y familiar y a su buen nombre, y el Estado debe respetarlos y hacerlos respetar. De igual modo, tienen derecho a conocer, actualizar y rectificar las informaciones que se hayan recogido sobre ellas en bancos de datos y en archivos de entidades públicas y privadas. En la recolección, tratamiento y circulación de datos se respetarán la libertad y demás garantías consagradas en la Constitución ”. Este enunciado garantiza tres derechos fundamentales: buen nombre, intimidad y habeas data ; garantías cuya
protección se reclama en la solicitud objeto de estudio.
14. La Corte ha admitido que el citado artículo establece un derecho fundamental autónomo que se identifica con el nombre de derecho a la autodeterminación informática o habeas data13, el cual busca proteger el dato personal con ocasión de su tratamiento, dado que el mismo tiene la posibilidad de asociar un determinado contenido a una persona natural o jurídica, respecto del particular o de la entidad pública que tiene la potestad de captar, administrar y divulgar tales datos14.
15. Este tribunal ha destacado que el citado derecho tiene cinco dimensiones que están íntimamente relacionadas entre sí y las cuales integran su contenido mínimo15, a saber: (1) el derecho de las personas a conocer (acceder) a la información que sobre ellas está recogida en las bases de datos; (2) el derecho a incluir nueva información, con el fin de que se provea una imagen completa del titular; (3) el derecho a actualizar los datos que existen de una persona; (4) el derecho a que la información contenida en las bases de datos sea corregida; y (5) el derecho a excluir información que repose en archivos públicos o privados, cuando respecto de la misma se acredite la falta de consentimiento para habilitar su tratamiento (salvo las excepciones previstas en la ley)16.
16. En suma, la Corte ha dicho que el habeas data “es un derecho autónomo que otorga al titular de un dato personal la posibilidad de solicitar a cualquier administrador de una base de datos el acceso, la rectificación, la actualización, la exclusión y la certificación de la información que a su respecto sea divulgada.
Se trata de un derecho que está estrechamente relacionado con otros derechos, como la libertad y la información, y busca proteger precisamente una nueva dimensión de la autodeterminación que surgió con la era digital”17.
17. Este último derecho, en particular, puede entrar en tensión con otros 12 Corte Constitucional, autos 330 y 1266 de 2022. 13 Corte Constitucional, sentencia SU-139 de 2021. 14 Ibidem. 15 Corte Constitucional, sentencia C-540 de 2012.16 Ibidem. 17 Corte Constitucional, sentencia T-049 de 2023.6 derechos, principios, bienes o intereses relevantes, como la publicidad de las actuaciones judiciales, la transparencia, el debido proceso, la participación democrática, el ejercicio de los derechos políticos 18 o, incluso, “ la operatividad del sistema procesal penal de corte acusatorio ”19. Particularmente, cabe resaltar que, en este tipo de escenarios, la Corte ha precisado que el principio de publicidad de las actuaciones judiciales no es absoluto. Este se sustenta en los artículos 29 y 228 de la Constitución, como elemento esencial del derecho al debido proceso y “como uno de los ejes axiales de la administración de justicia”20, que sirve de fundamento de la legitimidad de la función judicial en un Estado social de derecho21. No obstante, el principio de publicidad en la administración de justicia no es absoluto, puesto que el mismo artículo 228 de la Constitución establece que “las actuaciones [judiciales] serán públicas y permanentes con las excepciones que establezca la ley ”. En tal sentido, esta Corte
administración de justicia no es absoluto, puesto que el mismo artículo 228 de la Constitución establece que “las actuaciones [judiciales] serán públicas y permanentes con las excepciones que establezca la ley ”. En tal sentido, esta Corte ha precisado que, “ a pesar de que la regla general es la aplicaci ón del principio de publicidad en la administración de justicia, es perfectamente posible que la ley disponga la reserva de algunas actuaciones judiciales para preservar valores, principios superiores y derechos que también gozan de protección constitucional”22.
18. Ahora bien, para resolver de manera adecuada las tensiones entre el derecho fundamental al habeas data y los principios y derechos anotados, la jurisprudencia23 ha tomado como fundamento lo dispuesto por las leyes estatutarias 1266 de 2008 24 –modificada por la 2157 de 2021– y 1582 de 2012, y ha considerado relevante la siguiente clasificación, como punto de partida para valorar la mayor o menor necesidad de protección de los intereses en tensión: 19. (i) Información pública o de dominio público. Se refiere a la información que, según los mandatos de ley o constitucionales, puede ser obtenida y ofrecida sin reserva alguna, aun cuando se trate de información general, privada o personal25. (ii) Información semiprivada. Se refiere a aquellos datos que versan sobre la información personal o impersonal que no haga parte de la información pública. Para su acceso y conocimiento existe un grado mínimo de limitación y solo puede ser obtenida y ofrecida por orden de autoridad administrativa en el cumplimiento de sus funciones o en el marco de los principios de la
pública. Para su acceso y conocimiento existe un grado mínimo de limitación y solo puede ser obtenida y ofrecida por orden de autoridad administrativa en el cumplimiento de sus funciones o en el marco de los principios de la administración de datos personales 26. De acuerdo con la jurisprudencia constitucional, la información relacionada con antecedentes penales tiene la 18 Corte Constitucional, sentencia T-828 de 2014. 19 Corte Constitucional, sentencia T-509 de 2020. 20 Corte Constitucional, sentencia C-429 de 2020.21 Ibidem. 22 Corte Constitucional. Sentencia T-049 de 2008. Citada en la Sentencia C-429 de 2020. 23 Cfr., las sentencias T-632 de 2010, T-509 de 2020, C-282 de 2021, T-450 de 2022, SU-355 de 2022, SU-458 de 2022 y T-398 de 2023. 24 “ Por la cual se dictan las disposiciones generales del hábeas data y se regula el manejo de la información contenida en bases de datos personales, en especial la financiera, crediticia, comercial, de servicios y la proveniente de terceros países y se dictan otras disposiciones”. 25 Se trata, por ejemplo, de documentos públicos, providencias judiciales debidamente ejecutoriadas, los datos sobre el estado civil de las personas o sobre la conformación de la familia, entre otros. Corte Constitucional,
sentencia T-828 de 2014 y T-043 de 2022.26 A esta categoría pertenecen, entre otros datos, la información sobre las relaciones con entidades de la seguridad social, aquella relacionada con el comportamiento financiero o información sobre la tenencia de perros de razas clasificadas como peligrosas. Corte Constitucional, sentencias C-692 de 2003, C-337 de 2007, T-729 de 2002 y T238 de 2018.7 naturaleza de dato semiprivado 27. (iii) Información privada. Es aquella que versa sobre información personal, pues hace parte del ámbito propio del sujeto a quien le incumbe, y solo puede accederse a ésta por orden de autoridad judicial en el ejercicio de sus funciones 28. Y, finalmente, la (iv) información reservada. Es la información relacionada con datos que solo incumben a su titular, en razón a que está íntimamente vinculada con la protección de sus derechos fundamentales a la dignidad humana, la intimidad o la libertad. Se encuentra reservada y, en principio, no puede ser obtenida ni ofrecida, ni siquiera por orden de autoridad judicial en cumplimiento de sus funciones. De forma excepcional puede requerirse, cuando el dato reservado constituye un elemento probatorio pertinente y conducente dentro de una investigación penal 29. Por lo tanto, dado que se trata de información personalísima, las razones para su acceso deben ser excesivamente relevantes y superiores.
20. Si bien esta clasificación es un punto de partida importante para valorar las tensiones que se pueden presentar entre diferentes intereses jurídicos y el derecho al habeas data, son, además, especialmente importantes los principios que orientan la administración de datos personales 30: libertad 31, veracidad 32,
tensiones que se pueden presentar entre diferentes intereses jurídicos y el derecho al habeas data, son, además, especialmente importantes los principios que orientan la administración de datos personales 30: libertad 31, veracidad 32, incorporación33 e individualidad 34, y, para el caso objeto de estudio, en especial, los siguientes: (i) Necesidad: los datos personales registrados deben ser estrictamente aquellos necesarios para el cumplimiento de las finalidades perseguidas con la base de datos de que se trate. (ii) Finalidad: tanto el acopio, procesamiento y divulgación de los datos personales debe obedecer a una finalidad constitucionalmente legítima, definida de manera clara, suficiente y previa. Por tanto, es prohibida la recopilación de datos sin la clara especificación acerca de su finalidad, así como el uso o divulgación de datos para una finalidad distinta a la inicialmente prevista. (iii) Integridad: la información que se registre o se divulgue a partir del suministro de datos personales debe ser completa, de tal forma que es prohibido el registro y divulgación de datos parciales, incompletos o fraccionados. 27 Corte Constitucional sentencia SU-458 de 2012, reiterada por la sentencia T-020 de 2014. 28 A esta clasificación pertenecen los libros de los comerciantes, los documentos privados, las historias clínicas y la información extraída a partir de la inspección del domicilio, o la obtenida luego de la práctica de pruebas en
procesos penales sujetos a reserva. Corte Constitucional, sentencias C-094 de 2020, T-828 de 2014 y T-238 de 2018.29 A esta categoría pertenecen los datos relacionados con las preferencias sexuales, el credo ideológico o político, la información genética y los hábitos personales. Corte Constitucional, Sentencia C-1011 de 2008.30 Se sigue lo dicho por la Corte en la sentencia T-729 de 2002, reiterada en la T-509 de 2020.31 Se refiere a que los datos personales solo pueden ser registrados y divulgados con el consentimiento libre, previo y expreso del titular. 32 Según este, los datos personales deben obedecer a situaciones reales y ciertas, de allí que se encuentre prohibida la administración de datos falsos o erróneos. 33 Cuando la inclusión de datos personales en determinadas bases de datos pueda dar lugar a situaciones ventajosas para el titular, la entidad administradora tiene el deber de incorporarlos si el titular reúne los requisitos que el orden jurídico exige para tales efectos. 34 Según este, las administradoras deben mantener separadas las bases de datos que se encuentren bajo su administración, de allí que sea prohibido facilitar el cruce de datos a partir de la acumulación de informaciones de múltiples bases de datos.8 (iv) Utilidad: tanto el acopio, el procesamiento y la divulgación de los datos personales, deben cumplir con una función determinada, como expresión del legítimo ejercicio de la administración de los datos, de allí que se prohíba la divulgación de datos que, al carecer de función, no obedezcan a una utilidad clara o determinable. (v) Circulación restringida: la divulgación y circulación de la información está
divulgación de datos que, al carecer de función, no obedezcan a una utilidad clara o determinable. (v) Circulación restringida: la divulgación y circulación de la información está sometida al objeto de la base de datos, la autorización del titular y al principio de finalidad, de allí que sea prohibida la divulgación indiscriminada de datos personales. (vi) Caducidad: la información que resulte desfavorable al titular debe ser retirada de las bases de datos siguiendo criterios de razonabilidad y oportunidad, de tal forma que es prohibida la conservación indefinida de los datos después que han desaparecido las causas que justifican su acopio y administración.
21. Finalmente, tanto el derecho al buen nombre como el habeas data protegen a las personas contra la información que se propaga de manera falsa, errónea, o que excede los límites del tratamiento de la información, de tal forma que consiga distorsionar el concepto que la sociedad tiene sobre la persona35.
(iii) Los antecedentes penales como datos semiprivados frente a su titular
22. De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 248 de la Constitución, únicamente aquellas condenas establecidas mediante sentencias judiciales definitivas pueden ser consideradas como antecedentes penales y contravencionales dentro del marco legal. Para que una información judicial adquiera la categoría de antecedente penal es indispensable que corresponda a una sentencia condenatoria en firme emitida por un juez o tribunal penal. Estos
antecedentes constituyen “datos negativos al representar situaciones no queridas, perjudiciales, socialmente reprobadas o simplemente desfavorables”36.
23. La información relacionada con los antecedentes penales tiene la naturaleza de dato personal semiprivado 37, ya que asocia a un individuo con una circunstancia específica, como el haber sido condenado por la comisión de un delito en el marco de un proceso penal adelantado por una autoridad judicial competente. Esta información permite su identificación, reconocimiento o singularización, ya sea de manera individual o en conjunto con otros datos personales, otorgándole así una connotación particular dentro del ámbito de la protección de datos personales. No obstante, desde la perspectiva de su fuente, dichos antecedentes revisten el carácter de información pública, “al estar permitido conocer algunos aspectos propios del proceso penal, por ejemplo, las circunstancias en las que ocurrieron los hechos, las razones jurídicas sustantivas y procesales que fundamentan la responsabilidad penal, y el monto de la pena”38. 35 Cfr., sentencias T-509 de 2022 y T-398 de 2023.36 Corte Constitucional, sentencias SU-458 de 2012 en concordancia con la T-509 de 2020.37 Corte Constitucional sentencia SU-458 de 2012, reiterada por la sentencia T-020 de 2014. 38 Corte Constitucional, sentencias SU-458 de 2012 en concordancia con la T-509 de 2020.9
24. Por lo anterior, la Corte ha precisado que los antecedentes penales tienen la connotación de datos negativos. Ello, en concreto, al considerar que “los
24. Por lo anterior, la Corte ha precisado que los antecedentes penales tienen la connotación de datos negativos. Ello, en concreto, al considerar que “los antecedentes penales quizá sean, en el marco de un estado de derecho, el dato negativo por excelencia: el que asocia el nombre de una persona con la ruptura del pacto social, con la defraudación de las expectativas normativas, con la violación de los bienes jurídicos fundamentales”39.
(iv) Derecho al olvido en materia penal
25. El contenido y alcance del derecho al olvido ha sido principalmente desarrollado por la jurisprudencia constitucional. Ha sido conocido como el “principio de la caducidad del dato negativo ”, y asociado a la garantía que tiene el titular de un dato negativo a que dicho dato sea eliminado de la base de datos respectiva, por el paso del tiempo.
26. Aunque la génesis de este derecho radicó en el marco de las actividades crediticias y financieras, por lo previsto en la Ley 1266 de 2008, la Corte ha determinado que también resulta exigible respecto de los datos negativos vinculados a otros ámbitos, como ocurre con la información relacionada con los antecedentes penales. La diferencia radic
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