CC - A845-23
Corte Constitucional
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Detalles
- Título
- CC - A845-23
- Autor
- Corte Constitucional
- Categoría
- Jurisprudencia
- Área del derecho
- Constitucional
- Año
- —
COMPETENCIA DE LA JURISDICCIÓN ORDINARIAConflictos sobre responsabilidad contractual entre particulares La Jurisdicción Ordinaria es la competente para conocer un proceso ejecutivo entre particulares, en el que se reclama la ejecución de un contrato relativo a asuntos mineros, también celebrado entre particulares. Lo indicado, de conformidad con los artículos 12 de la Ley 270 de 1996 y 15 de la Ley 1564 de 2012.
REPÚBLICA DE COLOMBIA
CORTE CONSTITUCIONAL
Sala Plena
AUTO Nº 845 DE 2023
Referencia: expediente CJU-2095
Conflicto de jurisdicciones entre el Juzgado Sexto Civil Municipal de Santa Marta y el Juzgado Primero Administrativo del Circuito de Santa Marta
Magistrada ponente:
DIANA FAJARDO RIVERA
Bogotá D. C., diecisiete (17) de mayo de dos mil veintitrés (2023) La Sala Plena de la Corte Constitucional, en cumplimiento de sus atribuciones constitucionales, en particular, la prevista en el numeral 11 del artículo 241 de la Constitución Política, profiere el siguiente AUTO
I. ANTECEDENTES
1. El 3 de diciembre de 2019,1 la señora Lucy Cecilia Cotes Angulo, por intermedio de apoderado judicial, presentó demanda ejecutiva de menor cuantía2 -con petición de medidas cautelares-3 contra la sociedad CATERSTONE SAS y los señores César Javier Gámez Estrada y Orlando Ismael Cabas Ebrath, solicitando librar mandamiento por las sumas indicadas en las siguientes pretensiones: “(…) Primero: De acuerdo a los trámites de un Proceso Ejecutivo, reglamentado en los
Artículos 422 al 447 del CÓDIGO GENERAL DEL PROCESO (LEY 1564 DE 2012), sírvase 1 Expediente digital CJU 2095. Archivo digital: “01C01 470013333001202000064.pdf”, pág. 72. 2 Ibidem, págs. 3-8. 3 Particularmente, el embargo y secuestro de las sumas de dinero depositadas en cuenta corriente, de ahorros, CDT’S o cualquier otro título bancario o financiero que los demandados posean en distintos establecimientos financieros que fueron individualizados. De igual manera, se pidió el embargo y retención de las sumas de dinero por concepto de contratos estatales (obra, prestación de servicios, suministros, entre otros), suscritos entre CATERSTONE SAS y la Alcaldía Distrital de Santa Marta, así como con la Gobernación del departamento del Magdalena, incluyendo anticipos o saldos que deban ser pagados por la tesorería u el ordenador del gasto de la Alcaldía Distrital o de la Gobernación del departamento. (Ibidem, págs. 10-11). 1 CJU-2095 M.P. Diana Fajardo Rivera señor Juez, librar mandamiento ejecutivo en favor de mi mandante señora LUCY CECILIA COTES ANGULO, domiciliada en la ciudad de Santa Marta, y en contra de los ejecutados, sociedad, CATERSTONE S.A.S., CESAR JAVIER GAMEZ ESTRADA y ORLANDO ISMAEL CABAS EBRATH, de características legales y civiles ya anotadas, por las sumas que describo a continuación, las cuales se declaran bajo JURAMENTO ESTIMATORIO, de acuerdo a lo ordenado por el Artículo 206 del CÓDIGO GENERAL DEL PROCESO (LEY
1564 DE 2012). La tasación razonable es la siguiente: CONCEPTO VALOR • Capital • $78.000.000.00 • Intereses moratorios sobre la anterior suma, liquidados mes a mes, a • $14.612.466.00 la tasa máxima mensual vigente, desde que la obligación se hizo exigible, hasta la fecha de acuerdo a la liquidación presentada con esta demanda. • Cláusula Penal, 3 cánones de arriendo vigentes mensuales, conforme • $30.000.000.00 lo señala el contrato Cláusula Vigésima Séptima. • Servicios Públicos: • $ -oSegundo: Que se ordene el pago de las costas y costos que implique la presente ejecución.
Tercero: Que se ordene inscribir la presente Demanda Ejecutiva en el Registro Mercantil de la Sociedad CATERSTONE S.A.S., Matricula No. 01418947 (…).” (Negritas en el texto).
2. Como fundamento expuso que, el 1 de junio de 2017, los señores Lucy Cecilia Cotes Angulo, en calidad de Titular Minero-Arrendadora, y el señor César Javier Gámez Estrada, en condición de Operador Minero-Arrendatario, suscribieron un contrato de arrendamiento
(operación minera).4 Después, el 5 de octubre de 2018, se celebró un otrosí, conviniendo en: (i) que ingresara como parte del contrato la sociedad CATERSTONE SAS, en condición de coarrendataria,5 y (ii) la modificación del precio o canon de arrendamiento.6 No obstante, se afirma que los arrendatarios (operadores mineros) explotaron la “Cantera
Calderón” por nueve meses y nunca pagaron los cánones acordados; abandonando el inmueble en septiembre de 2019, sin dar por terminado el contrato.7
3. En auto del 5 de marzo de 2020,8 el Juzgado Sexto Civil Municipal de Santa Marta ordenó la remisión del asunto para su reparto a los Juzgados Administrativos, por carecer de competencia. Aun cuando refirió echar de menos tanto el título minero, del que se derivara algún derecho de la parte activa, como el registro minero, del que se extrae la situación contractual de la mina objeto del proceso ejecutivo -Ley 685 de 2001, arts. 327,9 4 Se explicó que éste tenía por objeto que el Operador Minero-Arrendatario “(…) explotaría la CANTERA CALDERON y extraer las piedras minerales cuya actividad estaba amparada por la LICENCIA DE
EXPLORACION No. 18874 del inmueble ubicado la Calle 31 No. 8-02 Barrio Manzanares de Santa Marta (…)” (Negritas en el texto). Como contraprestación, el Operador Minero-Arrendatario se obligó a cancelar un canon fijo mensual de 9.000.000 COP. 5 Esto quiere decir en “(…) igualdad de condiciones, derechos y obligaciones en el aprovechamiento de la Explotación y Alquiler de la CANTERA CALDERÓN. (…)” (Negritas en el texto). 6 Se indica que se acordó que los Operadores Mineros-Arrendatarios pagarían como canon el valor de: (i) 8.000.000 COP, a partir del mes de diciembre de 2018 y hasta marzo de 2019; (ii) 9.000.000 COP, de abril a
julio de 2019; y (iii) 10.000.000 COP, desde agosto y hasta noviembre de 2019. 7 Así entonces: “(…) [l]os señores CATERSTONE S.A.S., representada legalmente por el señor GERMAN ANDRES YARA GAVIRIA, el señor CESAR JAVIER GAMEZ ESTRADA, Operadores MinerosArrendatarios, y el Codeudor, se encuentra (sic) adeudando a mi Poderdante los cánones correspondientes a los meses de Diciembre de 2018, Enero, Febrero, Marzo, Abril, Mayo, Junio, Julio y Agosto de 2019, y no obstante los recordatorios que se le han hecho para que pague la obligación, no ha sido posible su cancelación. (…)” (Negritas en el texto). Además, se indica que los arrendatarios-operadores mineros renunciaron expresamente a los requerimientos para su constitución en mora. Sin embargo, se envió carta de cobro pre jurídico al señor Cesar Javier Gámez Estrada. Por último, se señala que se fijó cláusula penal por valor de 30.000.000 COP. 8 Expediente digital CJU 2095. Archivo digital: “01C01 470013333001202000064.pdf”, págs. 73-74. 9 Ley 685 de 2001, art. 327: “El Registro Minero Nacional es un servicio de cubrimiento nacional, que se prestará desde la capital de la República directamente, o a través de dependencias regionales, departamentales y locales propias o, de las gobernaciones y alcaldías que se comisionen o deleguen.” 2 CJU-2095 M.P. Diana Fajardo Rivera 32810 y ss, señaló que la minería correspondía a una actividad de monopolio estatal. Por lo
anterior, adujo que, de acuerdo con la legislación minera actual, entre la demandante y el Estado debe mediar un contrato de concesión minera que no implicara la transferencia de dominio de la mina (ibidem, arts. 14 y 15).11 En ese sentido, atendiendo al dominio eminente del Estado (referenciando un aparte de la Sentencia C-389 de 2016,12 según el cual el contrato de concesión no implicaba transferencia de dominio), afirmó que el despacho perdía competencia porque aquel -el Estadodebía ser una de las partes del proceso, conforme al artículo 75 de la Ley 80 de 199313 y al artículo 155 del CPACA.
4. El 1 de julio de 2020,14 el asunto fue repartido al Juzgado Primero Administrativo del Circuito de Santa Marta. Mediante memorial del 24 de febrero de 2022 y sin que mediara actuación alguna por este último,15 la parte actora le solicitó al juez administrativo que informara si la demanda ejecutiva había sido devuelta a la oficina judicial de Santa Marta, “(…) habida consideración que tal Proceso ejecutivo no vincula a ningún ente oficial o público, dado que se trata de un contrato civil suscrito entre particulares (…)”.
5. En auto de 4 de marzo de 2022,16 el Juzgado Primero Administrativo del Circuito de Santa Marta declaró la falta de jurisdicción del despacho para tramitar el asunto y ordenó su remisión al Consejo Superior de la Judicatura, para que dirimiera el conflicto, de acuerdo con el artículo 139 del CGP.17
6. Esta autoridad judicial hizo referencia a los artículos 104-6, 297 y 155-7 del CPACA y
al artículo 422 del CGP. Posteriormente, manifestó que se habían aportado como título de recaudo judicial dos documentos: (i) el denominado contrato de operación minera, amparado bajo la licencia No. 18874, otorgada mediante Resolución No. 701596 del 17 de diciembre de 1996 y (ii) el otrosí No. 2 del mismo contrato. Sin embargo, en el acuerdo de voluntades base de ejecución no intervino entidad Estatal alguna, sino particulares. Por ende, no se trata de un contrato de naturaleza estatal, regido por la Ley 80 de 1993.
7. Así entonces, afirmó que la relación contractual del titular del título minero con el Estado, regida por la última Ley mencionada, era distinta al vínculo contractual establecido 10 Ley 685 de 2001, art. 328: “El registro minero es un medio de autenticidad y publicidad de los actos y contratos estatales y privados, que tengan por objeto principal la constitución, conservación, ejercicio y gravamen de los derechos a explorar y explotar minerales, emanados de títulos otorgados por el Estado o de títulos de propiedad privada del subsuelo.” 11 Ley 685 de 2001, artículo 14: “A partir de la vigencia de este Código, únicamente se podrá constituir, declarar y probar el derecho a explorar y explotar minas de propiedad estatal, mediante el contrato de concesión minera, debidamente otorgado e inscrito en el Registro Minero Nacional. // Lo dispuesto en el presente artículo deja a salvo los derechos provenientes de las licencias de exploración, permisos o licencias de explotación, contratos de explotación y contratos celebrados sobre áreas de aporte, vigentes al entrar a
regir este Código. Igualmente quedan a salvo las situaciones jurídicas individuales, subjetivas y concretas provenientes de títulos de propiedad privada de minas perfeccionadas antes de la vigencia del presente estatuto.” Ley 685 de 2001, artículo 15: “El contrato de concesión y los demás títulos emanados del Estado de que trata el artículo anterior, no transfieren al beneficiario un derecho de propiedad de los minerales "in situ" sino el de establecer, en forma exclusiva y temporal dentro del área otorgada, la existencia de minerales en cantidad y calidad aprovechables, a apropiárselos mediante su extracción o captación y a gravar los predios de terceros con las servidumbres necesarias para el ejercicio eficiente de dichas actividades.” 12 M.P y A.V: María Victoria Calle Correa; A.V. Luis Guillermo Guerrero Pérez; S.P.V. Alejandro Linares Cantillo; A.V. Gabriel Eduardo Mendoza Martelo; A.V. Jorge Iván Palacio. S.P.V y A.V. Luis Ernesto Vargas Silva. 13 Ley 80 de 1993, artículo 75: “Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos anteriores, el juez competente para conocer de las controversias derivadas de los contratos estatales y de los procesos de ejecución o cumplimiento será el de la jurisdicción contencioso administrativa.” 14 Expediente digital CJU 2095. Archivo digital: “01C01 470013333001202000064.pdf”, pág. 2. 15 Expediente digital CJU 2095. Archivo digital: “02 SolicitudInformaciónProceso.pdf”, pág. 1. 16 Expediente digital CJU 2095. Archivo digital: “03AutoFaltaJurisdicción.pdf”
17 Esta providencia fue aclarada en auto de 23 de marzo de 2022, precisando que en el asunto existía un conflicto negativo de jurisdicción y ordenando su remisión a la Corte Constitucional para lo de su competencia. (Expediente digital CJU 2095. Archivo digital: “05AclaraciónAuto.pdf”). 3 CJU-2095 M.P. Diana Fajardo Rivera entre el titular minero y los particulares, en el cual no interviene entidad del Estado alguna y no está sujeta al conocimiento de la Jurisdicción Contenciosa Administrativa, como ocurre con el título ejecutivo aportado con la demanda.18
II. CONSIDERACIONES DE LA CORTE CONSTITUCIONAL
1. Competencia
8. La Corte Constitucional es competente para conocer de los conflictos de competencia que se susciten entre las distintas jurisdicciones de acuerdo con el numeral 11 del artículo 241 de la Constitución Política, modificado por el artículo 14 del Acto Legislativo 02 de
2015.
2. En el presente caso se configuró un conflicto de jurisdicción que la Corte Constitucional debe resolver
9. Este Tribunal ha señalado que se requieren tres presupuestos para que se configure un conflicto de jurisdicciones:19 (i) presupuesto subjetivo, el cual exige que la controversia sea suscitada por, al menos, dos autoridades que administren justicia y pertenezcan a diferentes jurisdicciones;20 (ii) presupuesto objetivo, según el cual debe existir una causa judicial sobre la cual se suscite la controversia, es decir, que pueda verificarse que está en desarrollo un proceso, un incidente o cualquier otro trámite de naturaleza jurisdiccional;21 y
(iii) presupuesto normativo, a partir del cual es necesario que las autoridades en colisión hayan manifestado, a través de un pronunciamiento expreso, las razones de índole constitucional o legal por las cuales se consideran competentes o no para conocer de la causa.22
10. La Sala constata que en el presente caso se cumplen tales presupuestos, puesto que: (i) el conflicto se suscita entre dos autoridades judiciales de distintas jurisdicciones, en esta oportunidad, de la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo y de la Jurisdicción Ordinaria (presupuesto subjetivo). (ii) El conflicto versa sobre el conocimiento de la demanda ejecutiva presentada por la señora Lucy Cecilia Cotes Angulo contra la sociedad CATERSTONE SAS y los señores César Javier Gámez Estrada y Orlando Ismael Cabas Ebrath (presupuesto objetivo). (iii) Ambas autoridades jurisdiccionales enunciaron razonablemente fundamentos de índole constitucional y legal, en los que soportan cada una de sus posiciones dirigidas a negar su competencia (presupuesto normativo).
11. Específicamente, el Juzgado Sexto Civil Municipal de Santa Marta acudió a algunas disposiciones de la Ley 685 de 2001, a la Sentencia C-389 de 2016, al artículo 75 de la Ley 80 de 1993 y al artículo 155 del CPACA. Por su parte, el Juzgado Primero Administrativo 18 El asunto fue remitido a la Corte Constitucional mediante correo electrónico del 28 de marzo de 2022. El 25 de noviembre de 2022, la Sala Plena de la Corte Constitucional repartió el asunto de la referencia para su sustanciación al Despacho de la magistrada Diana Fajardo Rivera. El expediente digital respectivo fue
enviado al despacho sustanciador a través de acta secretarial del 29 de noviembre de 2022. 19 Auto 155 de 2019. M.P. Luis Guillermo Guerrero Pérez. A.V. Diana Fajardo Rivera. A.V. Alejandro Linares Cantillo. A.V. Antonio José Lizarazo Ocampo. A.V. José Fernando Reyes Cuartas. A.V. Alberto Rojas Ríos. 20 En consecuencia, no habrá conflicto cuando: (a) sólo sea parte una autoridad o (b) una de las partes en colisión no ejerza funciones jurisdiccionales. 21 En este sentido, no existirá conflicto cuando: (a) se evidencie que el litigio no está en trámite o no existe, porque, por ejemplo, ya finalizó; o (b) el debate procesal se centra sobre una causa de carácter administrativo o político, pero no jurisdiccional (Artículo 116 de la Constitución). 22 Así pues, no existirá conflicto cuando: (a) se evidencie que, a pesar de concurrir formalmente dos autoridades judiciales, alguna de ellas no ha rechazado su competencia o manifestado su intención de asumirla; o (b) la exposición sobre la competencia desplegada por las autoridades en conflicto no tiene, al menos aparentemente, fundamento normativo alguno al sustentarse únicamente en argumentos de mera conveniencia. 4 CJU-2095 M.P. Diana Fajardo Rivera del Circuito de Santa Marta sustentó su posición en los artículos 104-6, 297 y 155-7 del CPACA y en el artículo 422 del CGP.
3. Competencia de la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo para tramitar
procesos ejecutivos, particularmente en tratándose de la ejecución de contratos estatales. Reiteración de jurisprudencia
12. En el Auto 077 de 2022,23 la Corte recordó el contenido de la cláusula general de competencia de la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo, consagrada en el artículo 104 del CPACA. Asimismo, que el artículo 297 de ese cuerpo normativo define los documentos que constituyen títulos ejecutivos. No obstante, la Corporación explicó que no era posible interpretar en forma aislada tal disposición, sino que debía tomarse en consideración la regla expresa de competencia de esa jurisdicción, relativa al trámite de los procesos ejecutivos, según la cual, corresponde a la Jurisdicción Contenciosa Administrativa, el conocimiento de: “(…)Los ejecutivos derivados de las condenas impuestas y las conciliaciones aprobadas por esta jurisdicción, así como los provenientes de laudos arbitrales en que hubiere sido parte una entidad pública; e, igualmente los originados en los contratos celebrados por esas entidades”. La Sala reiteró que no existe una regla amplia de competencia en materia de ejecutivos en favor de la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo, con fundamento en lo cual, se señaló que: “(…) En estos términos, es claro que en tratándose de procesos ejecutivos que se promuevan por las entidades públicas, la competencia de la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo está únicamente definida por los tres supuestos señalados en el numeral 6 del artículo 104 del CPACA (es decir, que el asunto se origine de (i)
condenas impuestas y conciliaciones aprobadas por la JCA; (ii) que el título provenga de laudos arbitrales en los que hubiere sido parte una entidad pública, o (iii) de contratos celebrados por dichas entidades), por lo que la ejecución de otros títulos que presten mérito ejecutivo y que impongan obligaciones a los particulares deberán tramitarse ante la Jurisdicción Ordinaria. (…)”
13. Ahora bien, en razón a las características del asunto puesto a consideración de la Sala, conviene adentrarse en la regla que se ha desarrollado en torno a la competencia de la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo para conocer de procesos ejecutivos que se originen de contratos estatales.
14. En el Auto 157 de 2022,24 la Corte se ocupó de analizar el conflicto de jurisdicción suscitado en torno al proceso ejecutivo singular promovido por un particular contra una entidad autónoma regional, con ocasión del alegado incumplimiento de un contrato de arrendamiento, acordado entre las partes. Para efectos de resolver lo anterior, la Corporación acudió al numeral 6 del artículo 104 del CPACA, en armonía con el artículo 75 de la Ley 80 de 1993. En virtud de estas disposiciones y atendiendo a que las Corporaciones Autónomas Regionales eran entidades públicas, estimó que los procesos ejecutivos que se derivaban de los contratos suscritos por aquellas eran competencia de la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo. 23 CJU-900. M.P: Alejandro Linares Cantillo. En este asunto se conoció el conflicto de jurisdicción suscitado en tono al proceso ejecutivo promovido por una entidad pública contra un particular, teniendo como título de
ejecución un acto administrativo. El asunto fue dirimido en favor de la Jurisdicción Ordinaria, en aplicación de la cláusula residual de competencia. Así entonces, se formuló la siguiente regla de decisión: “(…) Corresponde a la Jurisdicción ordinaria en su especialidad civil, conforme a lo dispuesto en los artículos 1° y 15 del Código General del Proceso, la competencia para conocer de un proceso ejecutivo derivado de un acto administrativo que le impone una obligación a un particular. (…)” 24 CJU-185, M.P: Alejandro Linares Cantillo. Regla de decisión: “(…) Corresponde a la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo, conforme a lo dispuesto en los artículos 104.6 del CPACA y 75 de la Ley 80 de 1993, la competencia para conocer de un proceso ejecutivo derivado de un contrato acordado entre un particular y una entidad pública, como lo es una Corporación Autónoma Regional. (…)” 5 CJU-2095 M.P. Diana Fajardo Rivera
15. Se resalta que la Sala Plena atendió a la noción de contrato estatal contenida en el artículo 32 de la Ley 80 de 1993, es decir, “(…) aquel en que una de las partes tiene el carácter de entidad pública (…)”. Además, se aclaró que la Corporación no era competente para establecer si el título que acompaña a la demanda cumple las exigencias para avalar la ejecución, puesto que ello corresponde a un análisis de fondo del proceso.
16. A partir de lo anterior, la Sala concluye que la competencia de la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativa en tratándose de procesos ejecutivos se analiza desde una
perspectiva reducida, en principio, circunscrita a que se presente alguno de los supuestos del artículo 104-6 del CPACA,25 siendo uno de ellos el conocimiento de los ejecutivos originados “en los contratos celebrados por esas entidades [las públicas]”.
4. Las actividades mineras y su implicación en la definición de la competencia para conocer de determinados asuntos. Antecedente Auto 354 de 202126
17. En el Auto 354 de 2021,27 la Corte se pronunció en torno al conflicto de jurisdicción suscitado respecto del conocimiento de una demanda de simulación absoluta entre particulares, en donde se solicitaba que se declarara que era absolutamente simulado un contrato de cesión de derechos mineros, derivados de un contrato de concesión para la exploración-explotación de un yacimiento de materiales de construcción. Como resultado de lo anterior, los demandantes pedían que se ordenara la modificación del registro minero del contrato. A continuación, se describe la posición de los jueces en conflicto en ese asunto.
18. Por un lado, el Juzgado Promiscuo del Circuito de Puerto Boyacá estimó carecer de competencia, puesto que, en su sentir, lo que se buscaba era discutir la validez del acto de cesión del contrato de concesión, estando regulado el conflicto en el Código de Minas -Ley 685 de 2001-. Para el Juzgado, la cesión de la que se buscaba su declaración de simulación, estaba integrada al contrato de concesión cuestionado, emanado de la voluntad de la 25 Téngase en cuenta que la Corporación, en algunos casos, ha aceptado la aplicación de la cláusula general de competencia contenida en el inciso primero del artículo 104 del CPACA, en materia de procesos ejecutivos.
Por ejemplo, en el Auto 553 de 2022 (CJU 848, M.P: Jorge Enrique Ibáñez Najar), se resolvió el conflicto de jurisdicción suscitado en torno al proceso ejecutivo promovido contra una entidad pública, en donde se invocaba como título de ejecución una factura. Especialmente, en este asunto se atendió a que la Corte había conocido previamente de conflictos de jurisdicción suscitados alrededor de procesos ejecutivos para el cobro de facturas cambiarias, estableciendo la subregla según la cual: “cuando (i) una entidad estatal (ii) incorpore derechos en títulos-valores (iii) en el marco de sus relaciones contractuales, y (iv) quien fue parte en ese contrato (v) la demande para hacer efectivo el pago del derecho incorporado, (vi) la jurisdicción competente será la de lo contencioso-administrativo, (vii) por tratarse de controversias derivadas del contrato estatal” (Auto 403 de 2021, M.P: Cristina Pardo Schlesinger). Así las cosas, con respecto al caso en concreto, la Sala tomó en consideración que se había expuesto que las obligaciones contenidas en la factura se habían originado en una venta a la demandada que se consolidó en aquel documento -la factura-. No obstante, se encontró que no era posible determinar " (...) si esa supuesta compraventa entre la demandante y la demandada se enmarcó o no en un contrato estatal. (...)". Entonces, ante la falta de elementos que permitieran determinar la existencia o inexistencia del contrato estatal del cual se derivara la factura cambiaria, se asignó el conocimiento del asunto a la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo "(...) en
virtud de la cláusula general de competencia contenida en el artículo 104 del CPACA (...)". Lo indicado: (i) atendiendo a la calidad de las partes y (ii) "(…) con el fin de propender por la protección de los intereses y recursos públicos que involucran los actos, contratos, hechos, omisiones y operaciones de las entidades públicas (...)". Bajo las anteriores consideraciones, se formuló la siguiente regla de decisión: "(...) la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo es la competente para conocer los procesos ejecutivos promovidos en contra de entidades públicas, sujetas a las disposiciones del Estatuto General de Contratación Pública, en los casos en los que el juez del conflicto no tuviere certeza sobre la existencia o inexistencia de un contrato estatal que pudiere ser la causa del título valor que se pretende ejecutar. (...)". 26 M.P: Cristina Pardo Schlesinger. 27 M.P: Cristina Pardo Schlesinger. Regla de decisión: “(…) la jurisdicción ordinaria, en su especialidad civil, es la competente para conocer una demanda de simulación absoluta de contrato de cesión de derechos mineros, celebrado entre particulares. En concreto, la Corte consideró que debe aplicarse la cláusula de competencia residual de la jurisdicción ordinaria civil. Esto, habida cuenta de que los demandantes solicitan que se declare la simulación del contrato de cesión, celebrado entre dos particulares. (…)” 6 CJU-2095 M.P. Diana Fajardo Rivera administración. Así entonces, el asunto correspondía a la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo, atendiendo también al artículo 289 de la Ley 685 de 2001.
19. Por otro lado, el Tribunal Administrativo de Boyacá consideró que el asunto era propio de la Jurisdicción Ordinaria, por tratarse de un tema regulado en el Código Civil -la acción de simulación-. Además, el contrato de cesión objeto de la controversia era un acto jurídico celebrado entre particulares que no estaba sometido al derecho administrativo.
20. Al respecto, entre otros, la Corte tuvo en consideración la competencia de la Jurisdicción Contenciosa Administrativa para conocer de los procesos relativos a los contratos en los que fuera parte una entidad pública o un particular en ejercicio de funciones propias del Estado (CPACA, art. 104-2). De la misma forma que atendió a la cláusula general o residual de competencia de la Jurisdicción Ordinaria (CGP, art. 15). De cara al caso en concreto, la Sala asignó el conocimiento del asunto a la Jurisdicción Ordinaria, en su especialidad civil, por cuanto: “(…) los demandantes cuestionan que hubiere surgido un vínculo jurídico de un contrato suscrito entre ellos y otro particular. En efecto, en su escrito de demanda solicitan que se declare la simulación del contrato de cesión, celebrado entre dos particulares, mas no del contrato de concesión minera en el que sí interviene una autoridad pública28. En este sentido, es importante advertir que en virtud del artículo 293 del Código de Minas, “[d]e las acciones referentes a los contratos de concesión que tengan por objeto la exploración y explotación de minas, conocerán, en primera instancia, los tribunales administrativos con jurisdicción en el lugar de su celebración”.
12. Así las cosas, la Sala constata que el proceso promovido por los demandantes no
corresponde a un conflicto contractual en el que esté involucrada una autoridad administrativa o particulares que ejerzan funciones públicas. En efecto, el objeto de la demanda es determinar si existe, en realidad, un vínculo obligacional entre dos particulares derivado de la celebración de un negocio jurídico privado29. De tal suerte que las autoridades mineras nada tienen que ver en el conflicto jurídico planteado por los demandantes, puesto que la eventual modificación del Registro Nacional Minero solo tendría lugar como consecuencia de la declaración de simulación solicitada por los demandantes, que implicaría el “regreso de las cosas a su estado anterior”30. En consecuencia, resulta aplicable la cláusula general de competencia de la jurisdicción civil ordinaria. (…)” (Subrayas por la Sala).
21. Además de la regla especial de competencia consignada en el citado artículo 293 de la Ley 685 de 2001, conviene indicar que el artículo 295 de la misma Ley -derogado por el artículo 97 de la Ley 2080 de 2021-, señalaba que “[d]e las acciones que se promuevan sobre asuntos mineros, distintas de las contractuales y en los que la Nación o una entidad estatal nacional sea parte, conocerá el Consejo de Estado en única instancia (…)”. 28 Artículo 45 del Código de Minas, Ley 685 de 2001. 29 En un sentido similar se pronunció el Consejo Superior de la Judicatura al resolver un conflicto de jurisdicciones entorno al conocimiento del proceso de deslinde y amojonamiento. Al respecto, dicha autoridad judicial sostuvo que “[E]l proceso de DESLINDE Y AMOJONAMIENTO, por naturaleza, es un proceso
eminentemente civil […]. [Es] importante destacar que resulta intrascendente que alguno de los extremos litigiosos sea de naturaleza pública, pues mientras la controversia no se genere como consecuencia de un acto administrativo, siempre será un asunto que atañe al ordenamiento civil. // Ahora, como la demanda incoada surge de la genuina intención de aclarar los linderos y del amojonamiento del predio el cual tiene justo título y deviene de actos jurídicos privados y no de actos administrativos, atendiendo los precedentes citados, y de acuerdo a las disposiciones del Código General del Proceso y en particular el artículo 15 que establece la Cláusula General o Residual de Competencia, […] es
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