CC - C859-2006
Corte Constitucional
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Detalles
- Título
- CC - C859-2006
- Autor
- Corte Constitucional
- Categoría
- Jurisprudencia
- Área del derecho
- Constitucional
- Año
- 2006
Sentencia C-859/06
REFORMA POLITICA-Finalidad REGIMEN DE BANCADAS-Finalidad REGIMEN DE BANCADAS-Alcance de la expresión “asuntos de conciencia” como excepción a la actuación en bancadas Las bancadas encuentran un límite en el derecho – de configuración reglamentaria – de sus miembros, de votar individualmente los asuntos de conciencia definidos por el propio partido o movimiento. En este sentido cabe indicar que cuando la Carta se refiere a los “asuntos de conciencia” no se está limitando exclusivamente a las cuestiones que pueden dar lugar a la objeción de conciencia de que trata el artículo 18 de la Carta. Compete a cada partido o movimiento, en virtud de su autonomía, definir los asuntos de conciencia que queden eximidos del régimen de bancadas. En este sentido, la reforma se sitúa en un punto intermedio entre el régimen liberal clásico de representación individual y el sistema fuerte de partidos que no da espacio a la acción individual de la persona que ha sido popularmente elegida para pertenecer a una de las corporaciones públicas. REGIMEN DE BANCADAS-Autonomía del partido o movimiento político para definir los “asuntos de conciencia” que quedan eximidos de dicho régimen A partir de la reforma política introducida por el constituyente mediante el Acto Legislativo 01 de 2003, se consagró la regla general de funcionamiento de las corporaciones públicas en bancadas políticas (art. 108 C.P.), con la finalidad de promover la racionalización y eficiencia en el trabajo de estas corporaciones y el fortalecimiento y modernización de los partidos y movimientos políticos. No obstante el constituyente estableció una excepción
a ese funcionamiento colectivo, al autorizar la no aplicación del régimen de bancadas a los asuntos de conciencia, en los que pueden actuar individualmente los miembros de las corporaciones de elección popular. De acuerdo con lo prescrito en la norma constitucional citada (art. 108 C.N.), los asuntos de conciencia deben ser determinados en los estatutos de los partidos y movimientos políticos. En este sentido, en ejercicio de la autonomía de que gozan los partidos y movimientos políticos, el establecimiento de las reglas de juego en esta materia debe hacerse al interior de estas organizaciones de manera autónoma y democrática, sin que tengan que sujetarse a unos parámetros preestablecidos por el legislador. No obstante, dichos asuntos deben responder razonablemente, a cuestiones típicas de conciencia, consideradas y definidas como tales en otras disciplinas o ciencias. REGIMEN DE BANCADAS-Excepción a la actuación en bancadas/REGIMEN DE BANCADAS-Norma que deja en libertad a sus miembros para votar de acuerdo a criterio individual cuando median razones de conveniencia política, trámite legislativo o controversia regional es inconstitucional La ley demandada según la cual los congresistas pueden votar según su criterio individual cuando así lo consideren las correspondientes bancadas en virtud de razones de "conveniencia política, de trámite legislativo o de controversia regional", como excepciones a la actuación en bancada, resultan violatorias del mandato constitucional. En efecto, de una parte corresponde a cada partido o movimiento definir los asuntos de conciencia que no se sujeten al régimen de bancadas. De otro lado, la generalidad y ambigüedad de la
cláusula demandada convierte prácticamente en regla general la excepción de actuación individual de los miembros de las corporaciones públicas. En efecto, las “razones de conveniencia política, trámite legislativo o controversia regional” cubren casi todo el espectro de las decisiones que deben ser adoptadas al seno de las corporaciones públicas y por ello permiten un amplio margen de discrecionalidad de los partidos y movimientos políticos que hacen nugatorios los propósitos de la reforma política contrariando abiertamente el artículo 108 superior.
Referencia: expediente D-6239
Demanda de inconstitucionalidad contra la expresión , o d e a q u e l l o s e n l o s q u e , p o r r a z o n e s d e c o n v e n i e n c i a p o l í t i c a , d e t r á m i t e l e g i s l a t i v o o c o n t r o v e r s i a r e g i o n a l e n e l c a s o d e l a C á m a r a d e R e p r e s e n t a n t e s , l o s m i e m b r o s d e l a s b a n c a d a s d e c i d a n n o a d o p t a r u n a d e c i s i ó n ú n i c a d e l i n c i s o s e g u n d o d e l a r t í c u l o 5 d e l a L e y 9 7 4 d e 2 0 0 5
Actor: G u i l l e r m o O t á l o r a L o z a n o
Magistrado Ponente:
Dr. JAIME CÓRDOBA TRIVIÑO.
Bogotá, diez y nueve (19) de octubre de dos mil seis (2006). La Sala Plena de la Corte Constitucional, en ejercicio de sus atribuciones constitucionales y en cumplimiento de los requisitos y trámites establecidos en el Decreto 2067 de 1991, ha proferido la presente Sentencia.
I. ANTECEDENTES En ejercicio de la acción pública de inconstitucionalidad, el ciudadano Guillermo Otálora Lozano, demandó la expresión, “o de aquellos en los que, por razones de conveniencia política, de trámite legislativo o controversia regional en el caso de la Cámara de Representantes, los miembros de las bancadas decidan no adoptar una decisión única” del inciso segundo del artículo 5 de la Ley 974 de 2005.
Una vez cumplidos los trámites previstos en el artículo 242 de la Constitución y en el Decreto 2067 de 1991, procede la Corte a resolver sobre la demanda de la referencia.
II. NORMA DEMANDADA A continuación se transcribe la norma parcialmente demandada según fue publicada en el Diario Oficial No. 45.980 de 25 de julio de 2005.
LEY 974 DE 2005
(julio 22) Diario Oficial No. 45.980 de 25 de julio de 2005 Por la cual se reglamenta la actuación en bancadas de los miembros de las corporaciones públicas y se adecúa el Reglamento del Congreso al Régimen de Bancadas.
EL CONGRESO DE COLOMBIA,
DECRETA: (…) ARTÍCULO 5o. DECISIONES. Las bancadas adoptarán decisiones de
acuerdo con lo dispuesto en el artículo segundo de esta ley. Cuando la decisión frente a un tema sea la de dejar en libertad a sus miembros para votar de acuerdo con su criterio individual, se dejará constancia de ello en el acta respectiva de la reunión de la bancada. La bancada puede adoptar esta decisión cuando se trate de asuntos de conciencia, o de aquellos en los que, por razones de conveniencia política, de trámite legislativo o controversia regional en el caso de la Cámara de Representantes, los miembros de las bancadas decidan no adoptar una decisión única. Cuando exista empate entre sus miembros se entenderá que estos quedan en libertad de votar.
III. LA DEMANDA Señala el ciudadano demandante que la disposición “o de aquellos en los que, por razones de conveniencia política, de trámite legislativo o controversia regional en el caso de la Cámara de Representantes, los miembros de las bancadas decidan no adoptar una decisión única” viola los artículos 1, 108 y 133 de la Constitución y por lo tanto debe declararse inconstitucional. Funda su acusación en los siguientes argumentos.
El actor parte de considerar que según el artículo 108 de la Constitución, los miembros de las corporaciones públicas de elección popular deben actuar en forma de bancadas, salvo en los asuntos de conciencia a los cuales no se aplicará este régimen. Sin embargo, recuerda que el régimen de bancadas debe someterse a “los términos que señale la ley.” Se pregunta entonces si esta remisión a la ley autoriza al legislador a ampliar las excepciones al régimen de bancadas dispuesto por la Constitución, incluyendo los asuntos de que trata el
aparte demandado de la Ley 974 de 2005. En su criterio, por las razones que se explican adelante, el legislador no cuenta con esta autorización. Según el actor, el Acto Legislativo 01 de 2003 que modificó el artículo 108 de la Constitución efectuó una importante reforma política que buscó fortalecer los partidos políticos y garantizar la autonomía del legislativo frente a la influencia del Gobierno. Para esto dispuso que los partidos políticos deberán actuar de forma unificada en sus votaciones. Sin embargo, esta misma disposición estableció la objeción de conciencia como única excepción al régimen de bancadas, de tal forma que para aquellos asuntos de conciencia las bancadas podrán dejar en libertad a sus miembros para votar de forma individual. No conceder esta excepción, a juicio del actor, “implicaría desconocer la dignidad humana de la persona que funge como legislador, al eliminar el alcance del artículo 18 para esta por el hecho de ser miembro de una cuerpo colegiado de elección popular.” El accionante considera que la disposición demandada introduce otro tipo de excepciones a éste régimen, como “aquellos asuntos de conveniencia política y trámite legislativo o controversia regional”, que a su juicio, no tienen relación estricta con los asuntos de conciencia, y por lo tanto, amplían ésta excepción de forma contraria a la Constitución. Considera el demandante que la disposición demandada utiliza expresiones ambiguas como: “(…) razones de conveniencia política, [o] de trámite legislativo (…)” que permiten un amplio margen de discrecionalidad para que los partidos políticos en sus estatutos, dejen en libertad a sus miembros al
momento de la votación. Señala que autorizar a los partidos políticos para dejar en libertad a sus miembros en estos casos haría nugatorios los objetivos que se propuso la reforma constitucional, vulnerando así el artículo 108 de la Constitución que dispuso: “[l]os miembros de las Corporaciones Públicas elegidos por un mismo partido o movimiento político o ciudadano actuarán en ellas como bancada." Por otra parte, afirma el accionante que establecer como excepción al régimen de bancadas asuntos de “controversia regional” vulnera el artículo 1 de la Constitución que dispone que Colombia está organizado “en forma de República unitaria”, y en consecuencia, los miembros del Congreso representan a todo el país y no al departamento o región por la cual fueron elegidos. Asimismo, señala que el artículo 133 de la Constitución obliga a los miembros de los cuerpos colegiados a actuar “consultando la justicia y el bien común” sin que se disponga que los Congresistas deban representar de forma exclusiva los intereses de un departamento específico, en detrimento de los otros. Concluye el actor reafirmando que el Acto Legislativo 01 de 2003 estableció como regla general la votación por bancadas. Sin embargo, dispuso como única excepción la objeción de conciencia “núcleo esencial del derecho consagrado en el artículo 18 superior.” Por lo tanto, considera que todas las excepciones adicionales que no tienen relación alguna con el derecho a la libertad de conciencia son contrarias a la Constitución. En consecuencia, solicita que se declare inexequible el aparte demandado del inciso segundo del artículo 5 de la ley 974 de 2005.
IV. INTERVENCIONES
1. Intervención del Consejo Nacional Electoral El Consejo Nacional Electoral considera que el trámite dado a la ley 974 de 2005 no fue el adecuado, en la medida en que se tramitó como una ley orgánica, cuando “debió surtirse como ley estatutaria”. A pesar de esta consideración de tipo procedimental, examina cada uno de los cargos de la demanda para concluir que las expresiones demandadas no vulneran la
Constitución. En su criterio, la disposición demandada se encargó de desarrollar, con fundamento en la potestad legislativa de que goza el Congreso, la reforma constitucional introducida por el Acto Legislativo 01 de 2003 que modificó los artículos 107 y 108 de la Constitución Política. En este sentido, encuentra que el artículo 108 de la Constitución autorizó al legislador para que reglamentara el llamado régimen de bancadas, es decir, la actuación de los partidos políticos en forma de bancadas. Por esta razón y en desarrollo de su potestad legislativa, la ley 974 de 2005 introdujo una serie de excepciones a esta forma de actuación. Como resulta claro de la disposición demandada, la Ley autorizó a los miembros de los partidos políticos a “votar en forma independiente, por tratarse de asuntos de conciencia, de conveniencia política, de tramite legislativo o controversia regional para los miembros de la Cámara de Representantes.”. Indica el interviniente que la norma demandada, en todo caso, respeta la autonomía de las organizaciones políticas para adoptar las decisiones que deben ser acatadas por cada uno de sus miembros. Sin embargo, el legislador
autorizó a estas organizaciones a liberar a sus miembros del voto en bancada, en las tres condiciones mencionadas. En su criterio, la regulación de las excepciones al régimen de bancadas “logra el equilibrio entre las obligaciones como ser humano y como miembro de una bancada, de los integrantes de las Corporaciones Públicas.” En relación con la excepción “o controversia regional en el caso de Cámara de Representantes” recuerda que si bien la Cámara de Representantes conforma una entidad del orden nacional, dicha corporación es elegida por cada una de las circunscripciones territoriales, es decir, por los Departamentos, y el Distrito para el caso de Bogotá y cinco de sus miembros son elegidos por una circunscripción Nacional Especial. De tal forma que atendiendo a la elección de esta corporación, es necesario que sus miembros protejan los intereses de cada una de las comunidades que los eligió, ya que como representantes de los ciudadanos adquieren “obligaciones y responsabilidades propias de su investidura, de acuerdo con lo previsto en el artículo 133 de la Constitución Política.” Por lo tanto, el legislador tomando en consideración la organización territorial de la República de Colombia, reconoció que cada región demanda una serie de necesidades territoriales propias. De tal forma que en asuntos de esta naturaleza es preciso que se permita votar en forma individual a los miembros de la Cámara de Representantes. Agrega el Consejo Nacional Electoral que la norma demandada tiene como fundamento constitucional los artículo 106, 107 y 108 de la Constitución, al reconocer la obligación que tienen los miembros de las corporaciones públicas de emitir sus votaciones de forma unificada de acuerdo a los términos fijados
por la ley y las decisiones democráticamente adoptadas por las bancadas. Sin embargo, la ley estableció una serie de excepciones específicas, en las cuales los miembros de las Corporaciones Públicas podrán ser liberados del voto en bloque, siempre y cuando el movimiento o partido respectivo cumpla con los siguientes requisitos: “i) Que se decida democráticamente, por los miembros de la misma (bancada); ii) Que conste por escrito: es decir en acta de reunión de bancada; iii) Que se trate de un asunto de conciencia, conveniencia política, trámite legislativo, o controversia regional en el caso de la Cámara de Representantes.” Ahora bien, de conformidad con la Constitución y la ley, los estatutos de cada partido político establecerán aquellos aspectos que se enmarcan dentro de las situaciones que establece el inciso segundo del artículo 5 de la ley 974 de 2005, “con base en la libertad de autodeterminación y el principio democrático, que rige en un Estado Social de Derecho.” En consecuencia, por las razones expuestas, el Consejo Nacional Electoral solicita que se declare la constitucionalidad de la expresión "por razones de conveniencia política, de trámite legislativo o controversia regional en el caso de la Cámara de Representantes” como quiera que no es una disposición contraría al ordenamiento constitucional y, especialmente, porque es “una herramienta para el fortalecimiento de los partidos y movimientos políticos.”
2. Intervención de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario El ciudadano Alejandro Venegas Franco, actuando en su calidad de Decano de la facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario, intervino en este
proceso con el fin de coadyuvar la petición de inconstitucionalidad realizada por el demandante. El interviniente considera que el artículo 108 de la Constitución únicamente autoriza a los partidos políticos para que en sus estatutos definan aquellos asuntos que puedan ser votados individualmente por razones de conciencia, autorización que no fue conferida al legislador. Por otra parte, señala que el artículo 18 de la Constitución dispone que “nadie será molestado por razón de sus convicciones o creencias ni compelido a revelarlas ni obligado a actuar en contra de su conciencia.”. En este sentido, la Constitución reconoce que, en un régimen democrático, pluralista y participativo la libertad de conciencia debe ser respetada, “puesto que ninguna democracia puede tenerse auténtica y completa si en ella se desconoce o se menosprecia el derecho de todo ser humano a seguir su propio sentido ético: a no traicionar esa voz apremiante que le dicta, desde su interior, la regla del comportamiento” Señala que el derecho consagrado en el artículo 18 de la Carta es un derecho fundamental de aplicación inmediata, y que además es reconocido por el derecho internacional de los derechos humanos (artículo 12 de la Convención Americana Sobre los Derechos Humanos). No obstante, reconoce que no existen derechos absolutos, y que la libertad de conciencia debe estar limitada, como lo dispone el artículo 29.2 de la Declaración Universal del los Derechos Humanos, por “el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás y las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.” En esa medida, no es lícito
ni admisible invocar un juicio moral de la razón para “hacer daño a otro, para ir más allá de los linderos normales del ejercicio de la libertad, para introducir en el seno de la sociedad el desorden, la perturbación y el desasosiego, o para empujarla a la disolución y a la ruina.” Indica que las anteriores consideraciones han sido acogidas por la jurisprudencia de la Corte Constitucional en sus sentencias T-1059/01 y T-332/04. En esta medida concluye que ni las razones de conveniencia política o de trámite legislativo ni las de controversia regional son asuntos en los cuales esté involucrada la libertad de conciencia. En consecuencia, el legislador no puede pretender que esta clase de asuntos sean excluidos del régimen de bancadas por parte de los miembros de los partidos o movimientos de las corporaciones públicas. Asimismo, considera que tampoco le es permitido a los partidos políticos incluir dentro de sus estatutos este tipo de razones como asuntos de objeción de conciencia, por no estar amparados por este derecho fundamental.
3. Intervención de la Academia Colombiana de Jurisprudencia Los ciudadanos Carlos Ariel Sánchez Torres y Jaime Vidal Perdomo actuando en representación de la Academia Colombiana de Jurisprudencia intervinieron en el proceso con el fin de defender la disposición demandada.
Luego de estudiar tanto la norma demandada como las disposiciones constitucionales que a juicio del demandante son infringidas, los intervinientes concluyen que no existe desconocimiento alguno de las normas constitucionales. A su juicio, “el Congreso tiene la cláusula general de competencia en materia legislativa.”, razón por la cual, en ejercicio de sus
facultades, bien puede establecer los casos en los cuales no opera la disciplina de bancadas. Finalmente indican que la función de control de constitucionalidad consiste en la comparación del texto demandado con la Constitución, sin que sea posible pronunciarse sobre la constitucionalidad de “juicios sobre expresiones o aspectos no contenidos en la norma demandada como lo pretende el actor.”
V. INTERVENCIÓN DEL MINISTERIO PÚBLICO El Procurador General de la Nación solicitó a la Corte la declaratoria de inexequibilidad del inciso demandado del artículo 5 ley 974 de 2005 que dispone: “(...) o de aquellos en los que, por razones de conveniencia política, de trámite legislativo o de controversia regional en el caso de la Cámara de Representantes, los miembros de las bancadas decidan no adoptar una decisión única". Fundamentó su petición en las razones que se resumen a continuación.
En primer lugar, considera que la ley 974 de 2005 no recibió el trámite requerido por la Constitución, pues su aprobación se hizo a través del procedimiento establecido para las leyes ordinarias, sin embargo, dicha ley debió ser aprobada como una ley orgánica. Adicionalmente, el procurador estudió el contenido material de la norma parcialmente demandada para concluir que esta debe ser declarada inexequible también por razones sustanciales. En su criterio, la Constitución sólo autoriza al congresista a votar de manera individual cuando se trate de un asunto de conciencia. A este respecto y a partir de un análisis de la jurisprudencia constitucional sobre el tema, encuentra que el derecho a la libertad de conciencia “es el derecho que tiene
toda persona para actuar en consideración a sus propios parámetros sin que puedan imponérsele actuaciones que estén en contra de su razón (…) se trata de una regla subjetiva de moralidad, en lo que tiene que ver con lo que cada persona considera correcto o incorrecto. La libertad de conciencia implica la libertad del individuo de autodeterminarse y de no ser compelido a obrar contrariamente a su determinación.”. Según la Vista Fiscal, la libertad de conciencia es un derecho que únicamente se ejerce de manera individual, en la medida en que “la conciencia a la que se refiere la libertad constitucionalmente protegida, es la conciencia subjetiva, o mejor, la regla subjetiva de moralidad. No se trata pues de la protección abstracta de un sistema moral determinado, o de una regla objetiva de moralidad.” Agrega que la libertad de conciencia que protege la Constitución no es un derecho que se reserve únicamente a la esfera interna del individuo, sino que “trasciende a los comportamientos del individuo en la sociedad.” Adicionalmente puntualiza la distinción existente entre los asuntos de conciencia y la objeción de conciencia, según la jurisprudencia constitucional. Respecto al primero, señaló que se trata de aquellos asuntos que “se fundan en la existencia de unos dictados internos de la persona que le obligan a sujetar sus comportamientos sólo a aquello que guarda relación con tales dictados.” Por otra parte, recordó que la objeción de conciencia, ha sido definida como "la resistencia a obedecer un imperativo jurídico invocando la existencia de un dictamen de conciencia que impide sujetarse al comportamiento prescrito".
Encuentra el Procurador que el Acto Legislativo 01 de 2003 reformatorio del artículo 108 de la Carta Política estableció los asuntos de conciencia como una excepción al régimen de bancadas que, en concepto del Procurador refleja “el derecho constitucional de objeción de conciencia.”. Dicho derecho habilita a los congresistas para que en cuestiones de conciencia puedan apartarse de la decisión unificada de su bancada y tomar una decisión individual cuando “un asunto de conciencia así se lo indique.”. En este sentido, encuentra que la reforma constitucional introducida por el Acto Legislativo 01 de 2003 tiene como fin “proteger la conciencia de la persona humana en el ejercicio de la representación popular de manera grupal.” Por otra parte, según el Concepto Fiscal, el artículo 108 de la Constitución fijó dos límites sustanciales al legislador frente a la regulación del régimen de bancadas: i) respecto a la excepción al régimen de bancadas, ésta se limita exclusivamente a los asuntos de conciencia. En su criterio, “sólo sobre los aspectos que conforman dichas objeciones de conciencia puede haber regulación”; y ii) dispuso que la definición de los asuntos de conciencia no pueden ser realizada por la ley “sino como lo contempla la propia disposición constitucional en los estatutos de los partidos y movimientos políticos.”. Finalmente recuerda que el legislativo no puede exceder los límites materiales impuestos por la Constitución al momento de hacer uso de las facultades conferidas por ésta. No obstante, el Ministerio Público encuentra que la ley demandada excedió los límites materiales que la Constitución dispuso al
legislador para regular el régimen de bancadas. Según el Ministerio Público, refiriéndose al artículo 108 de la Carta, “el sentido de la disposición constitucional es lo suficientemente claro”, pues además de establecer el régimen de bancadas por medio del cual los partidos y movimientos políticos miembros de corporaciones públicas debe adoptar sus decisiones, dispuso de forma taxativa, como única excepción a este régimen, los asuntos de conciencia, que en todo caso deben ser definidos por los estatutos de cada partido político. Si bien el legislador es libre para determinar la forma de organización del régimen de bancadas, la Constitución dispone un marco preciso para este desarrollo. “En ese sentido, el establecimiento de excepciones legales a la actuación en bancadas impuesto en la disposición legal a los miembros de los partidos y movimientos políticos, resulta ser una especie extraña en esta clase de ley que excedió la potestad legislativa.” Concluye el Ministerio Público que “por ese sólo aspecto, la disposición acusada debe ser declarada inexequible.” Por otra parte, el Ministerio Público explica que la intención del Constituyente al establecer un régimen de bancadas tuvo como propósito “crear órganos al interior de los partidos y de los movimientos políticos o ciudadanos que garantizaran la sujeción a una disciplina de partido en aras de su fortalecimiento y, simultáneamente, encontrar un mecanismo para la coordinación de los miembros de las organizaciones políticas en sus actuaciones ante las respectivas corporaciones públicas, con el fin de racionalizar el debate de los proyectos, sin impedir el ejercicio de los derechos de cada uno de sus miembros.”. Recuerda que la reforma
constitucional quiso disminuir al máximo las actuaciones individuales de los miembros de las corporaciones públicas, dado que este tipo de actuaciones afectaban el interés público. Por lo tanto dispuso que las decisiones debían adoptarse de forma conjunta según cada bancada, siendo esta la regla general. No obstante, en atención a la libertad de conciencia que tiene todo individuo, dispuso como excepción la actuación individual que obedezcan a “aspectos de relevancia jurídica como el fuero interno de las personas o la íntima convicción, entre otros.” Sobre este punto señala que los asuntos de conciencia que sean definidos en los estatutos de los partidos y movimientos políticos o grupos significativos de ciudadanos, deben ser puntuales y precisos, además de “guardar estrecha relación con el núcleo esencial de los derechos fundamentales, tales como la preservación del derecho a la vida, (por ejemplo, en temas relacionados con la eutanasia, el aborto, la clonación o el servicio militar obligatorio, entre otros), las creencias religiosas (más no los asuntos institucionales públicos relacionados con las distintas religiones, tales como la obligación de tributar o el cumplimiento de obligaciones administrativas para su reconocimiento y funcionamiento), entre otras muchas materias.” Por otra parte, el Ministerio Público analiza cada una de las excepciones legales que introduce la ley 974 de 2005 al régimen de bancadas, detallando en cada caso las razones por las cuales deben ser declaradas inexequibles. Respecto a la primera excepción, referida a las razones de “conveniencia política”, considera que “como su nombre lo indica, son de utilidad o
provecho, de cálculo político y, por ende, contrarios a la conciencia.”. Adicionalmente considera que dicha expresión es totalmente vaga e imprecisa, y por lo tanto puede llegar a abarcar asuntos de todo tipo. Al respecto señala: “el carácter genérico de tal expresión no permite subsumir una u otra situación concreta dentro de aquellos que son de conveniencia política; además, no se puede descifrar si la conveniencia política a que hace mención la disposición acusada, se predica respecto del Estado o de los partidos u otras instituciones.” Para la segunda excepción, referida al “trámite legislativo”, el Ministerio Público considera que se opone palmariamente al régimen de bancada. A su juicio “los asuntos relacionados con el trámite legislativo se encuentran expresamente consagrados en la Constitución Política (Título VI, Capítulo 30.) y en la Ley 5ª de 1992 (Estatuto Orgánico del Congreso)” lo que implica que su acatamiento sea de obligatorio cumplimiento, por tratarse de normas de orden público. En esa medida, los asuntos de trámite legislativo no pueden dejarse al libre arbitrio de las bancadas para que decidan cuando se vota en bloque o individualmente, ya que no es posible que se objete el trámite que debe cumplirse para la expedición de las leyes. En este orden de ideas, considera que es completamente contradictorio al régimen de bancadas autorizar la actuación individual en asuntos de trámite legislativo como quiera que “no se trataría de un comportamiento individual dirigido a racionalizar el trámite legislativo, sino por el contrario, de una dilación innecesaria al
punto de poner en riesgo 1a creación del derecho y la eficacia misma de la actividad legislativa.”. Frente a la tercera excepción, que permite la actuación individual de los miembros de la Cámara de Representantes en asuntos “de controversia regional”, el Ministerio Público presentó las siguientes consideraciones. Por una parte, reconoce que la existencia de un congreso bicameral en Colombia se debe a que una de las cámaras se encarga de la representación de los distintos departamentos de tal forma sean atendidas las necesidades regionales, sin que esto implique que los representantes de la Cámara “estén autorizados a desconocer la sujeción de sus actuaciones a la "justicia y el bien común" (artículo 133 de la Constitución Política), valores que han de primar sobre los intereses o controversias de carácter regional.” Asimismo, advierte que establecer esta excepción de forma
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