CC - T347-2006
Corte Constitucional
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Detalles
- Título
- CC - T347-2006
- Autor
- Corte Constitucional
- Categoría
- Jurisprudencia
- Área del derecho
- Constitucional
- Año
- 2006
Sentencia T-347/06
LICENCIA DE MATERNIDAD-Protección constitucional LICENCIA DE MATERNIDAD-Reconocimiento y pago/LICENCIA DE MATERNIDAD-Fundamental por conexidad LICENCIA DE MATERNIDAD-Pago por allanamiento a la mora por EPS
Referencia: expediente T-1270331
Acción de tutela instaurada por María Cleotilde Ayala, contra, EPS Instituto de Seguros Sociales, Seccional Caldas.
Magistrada Ponente:
Dra. CLARA INÉS VARGAS
HERNÁNDEZ
Bogotá, D.C., cuatro (4) de mayo de dos mil seis (2006) La Sala Novena de Revisión de la Corte Constitucional, integrada por los Magistrados Clara Inés Vargas Hernández, Jaime Araujo Rentería y Alfredo Beltrán Sierra, en ejercicio de sus competencias constitucionales y legales, profiere la siguiente SENTENCIA En el proceso de revisión del fallo dictado por el Juzgado Primero de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Manizales, dentro de la acción de tutela instaurada por la señora María Cleotilde Ayala, en contra de la EPS Instituto de Seguros Sociales, Seccional Caldas.
I . A N T E C E D E N T E S .
La señora María Cleotilde Ayala interpuso acción de tutela contra la EPS Instituto de Seguros Sociales, Seccional Caldas, al considerar que por el no pago de su licencia de maternidad, le han sido vulnerados a ella y a su hija recién nacida, los derechos fundamentales a la igualdad, vida digna, salud, y de los niños. Fundamenta su demanda en los siguientes,
1 . H e c h o s y p r e t e n s i o n e s : Manifiesta que es afiliada al sistema de seguridad social en salud dentro del régimen contributivo, en la EPS Instituto de Seguros Sociales, Seccional Caldas, entidad que por motivo del nacimiento de su hija, el 30 de noviembre de 2004 le expidió la licencia de maternidad Serie L No. 575993 con una duración de 84 días, que empezaban a contabilizarse desde el 29 del mismo mes. Asegura que realizó ante esa entidad las actividades correspondientes para lograr el pago de la licencia de maternidad, pero fueron infructuosas ya que no obtuvo el reconocimiento económico, bajo el argumento que su empleador no había realizado los aportes al sistema en forma oportuna. Afirma la accionante, que durante el embarazo y hasta el momento mismo del parto, fue atendida de manera oportuna por la EPS donde se le realizaban los controles y exámenes médicos necesarios sin contratiempos y sin que esa entidad le hiciera observaciones o requerimientos respecto del estado de su afiliación, así como tampoco se los efectuó a su empleador, ya que no le hizo requerimiento alguno por el supuesto pago anormal de las cotizaciones, cuando por el contrario y según se desprende de los formularios de autoliquidación, siempre se han hecho las correspondientes. Reclama que, si había algún tipo de infracción, la EPS debió manifestarles ese hecho a su empleador y a ella para realizar las correcciones correspondientes; pues ese organismo era consciente de su estado de gravidez y conocedor de las nefastas consecuencias que le acarrearía la supuesta inobservancia del
régimen. Afirma la accionante, que por el certificado de incapacidad expedido por la EPS, su estado de salud después del parto y los cuidados especiales que requirió para su hija, no pudo laborar dentro término de la licencia; y que como el ISS no le quiere reconocer la prestación económica, la dejan a ella y a su hija recién nacida al abandono de la suerte; la que considera, que no es muy alentadora si se tiene en cuenta que actualmente está pagando los dineros que debió adquirir para sufragar los costos especiales que aún persisten para la atención de su hija. Se pregunta entonces, que cómo podrá costear los gastos necesarios que implican la manutención de un recién nacido para que viva en forma digna y oportuna y que, cómo cubrirá los gastos que requiere en la etapa inicial de su estado de lactancia, si sus ingresos están afectados al pago de deudas generadas por los gastos de que fue y es objeto, pero que el Seguro Social no le quiere reconocer, siendo que le pertenecen por derecho propio, conforme a mandato legal. Por lo anterior, solicita que se ordene a la EPS del Instituto de Seguros Sociales, Seccional Caldas, que en un término de 24 horas, le reconozca y pague la prestación económica de la licencia de maternidad que la misma autorizó. 2 . R e s p u e s t a d e l a d e m a n d a d a . El Gerente de la Seccional Caldas del Instituto de Seguros Sociales, considera que por parte de esa entidad no ha existido vulneración a los derechos fundamentales invocados, ya que a la accionante se le han dispensado todos los servicios contenidos en el Plan Obligatorio de Salud en
la clínica Villapilar y en los centros de atención ambulatoria pertenecientes a la ESE Rita Arango Álvarez. En lo referente a la solicitud de pago de las prestaciones económicas derivadas de la licencia de maternidad que le efectuó la accionante, manifiesta que se remite al contenido del oficio PO.SE.0624.05 del día 3 de noviembre de 2005, enviado por el Jefe de Planeación Operativa de ese organismo al Director Jurídico del Seguro Social S.C., porque considera que en él se encuentra debidamente explicada la razón por la cual no se accedió a su reconocimiento y pago, pidiendo que por ello se integre a su respuesta. En este documento, se da cuenta de que el reconocimiento y pago de la Licencia de Maternidad correspondiente al certificado No. L 575993, con fecha de iniciación 29 de Noviembre de 2004 y expedido a la señora María Cleotilde Ayala, fue negado mediante Resolución número 1093 de Octubre 25 de ese año, emanada de la Gerencia Seccional; y se informa, que la empresa COOSERPO presenta mora en los aportes al sistema de seguridad social de la señora Ayala, ya que no fueron pagados los ciclos agosto y septiembre de 2004, y los de octubre y noviembre del mismo año, se cancelaron tarde y sin intereses. Se adjunta copia de la Resolución a que se hace alusión, y en ella se lee que fue fundamento jurídico de la decisión negativa, lo dispuesto en artículo 80 del Decreto 806 de 1998, que sobre el pago de incapacidades y licencias determina: “ART. 80.—Pago de incapacidades y licencias. Cuando el empleador se encuentre en mora y se genere una incapacidad por
enfermedad general o licencia de maternidad éste deberá cancelar su monto por todo el período de la misma y no habrá lugar a reconocimiento de los valores por parte del sistema general de seguridad social ni de las entidades promotoras de salud ni de las adaptadas”; y según se afirma en el acto administrativo, se comprobó por el organismo que el empleador “pagó TARDE SIN INTERESES los aportes del (los) ciclo(s) OCTUBRE Y DICIEMBRE de 2004, pagado(s) el (los) 11 de noviembre de 2004 y 13 de ENERO de 2005, cuando le correspondía acorde con el último dígito y por ser GRAN APORTANTE el 6º día hábil de cada mes, además los aportes correspondientes a los ciclos AGOSTO Y SEPTIEMBRE de 2004 no fueron cancelados”.
II. DECISIÓN OBJETO DE REVISIÓN.
Del asunto conoció el Juzgado Primero de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad de Manizales, que en sentencia del 17 de noviembre de 2005, decidió “Declarar improcedente la acción de tutela por inexistencia de vulneración “...A los derechos superiores de los recién nacidos...”(sic)[...]”. En las consideraciones del mencionado fallo, se registra que lo concreto a dilucidar en el trámite, “ se refiere a la procedencia o no de la acción de tutela para la protección de derechos del niño, ante la negativa del I.S.S., como EPS, en el reconocimiento y pago de un subsidio, que genera beneficio económico para la madre del menor”.(Subraya la Sala) Dentro de ese marco, el juez negó la tutela invocando apartes de la sentencia
SU-225 de 1998 de la Corte Constitucional, al considerar que en el caso no se daban los presupuestos indicados en tal pronunciamiento para estimar comprometido el mínimo vital de los niños por el no reconocimiento y pago de la prestación económica derivada de la licencia de maternidad a la señora madre. Basó su decisión en las pruebas recaudadas en la actuación, concretamente en las afirmaciones que en declaración jurada hiciera la misma demandante, de las que resalta las siguientes afirmaciones: cuando es preguntada si era madre cabeza de familia, respondió que :"No, los dos respondemos por la niña, o sea mi esposo y yo..."; que al ser interrogada de dónde derivaba su sustento actual, respondió: “Del trabajo en la E.S.E. Rita Arango Álvarez del Pino, como auxiliar de enfermería... con un salario neto de $540.000.00” y, que al ser requerida por su estado de salud y el de su hija, afirmó que “Gracias a Dios muy bien las dos”. El juez de instancia encontró en las anteriores manifestaciones razón para afirmar que la accionante no se encontraba en una “situación in extremis (sic) tan calamitosa, de pobreza absoluta, por la que se pudiera afirmar la inminencia de un perjuicio irremediable para sí y su familia, en especial del neonato”; y que en tales condiciones, con las pretensiones en la presente acción, lo que buscaba la petente era la satisfacción de un subsidio económico con el cual atender obligaciones civiles; lo que en su juicio por ser controversia de carácter netamente laboral, la que el juez de tutela no es legalmente competente para dirimir, debía ventilarse su reclamación
acudiendo a las vías ordinarias administrativa y judicial que la accionante no había agotado, estando en tiempo de hacerlo según la fecha del Acto Administrativo por el que se le negó el reconocimiento y pago de tal beneficio. La anterior decisión no fue impugnada.
III. PRUEBAS.
De las allegadas al expediente, la Sala destaca las siguientes: 1. - Documentos aportados por la actora en fotocopias simples: 1.1.- Del carnet provisional de afiliación de Maria Cleotilde Ayala a la EPS Instituto de Seguros Sociales, Seccional Caldas, como cotizante, desde el 1° de febrero de 2003. 1.2.- Del certificado de incapacidad o licencia de maternidad serie L No. 575993 del Seguro Social, expedido a nombre de la accionante el 04-11-29, por 84 días que inician en la misma fecha. 1.3. - De los formatos de las autoliquidaciones mensuales de aportes al Sistema de Seguridad Social Integral, de la Cooperativa de Servicios Profesionales y Operativos, en que se relaciona como afiliada a Ayala Maria Cleotilde, correspondientes a los siguientes periodos del año 2004 y fechas de presentación en bancos: periodo 3: presentado el 7 de abril de 2004, periodo 4: fecha ilegible; periodo 5: 7 de junio de 2004; periodo 6: 7 de julio de 2004; periodo 7: 9 de agosto de 2004; periodo 8: 8 de septiembre de 2004; periodo 9: 8 de octubre de 2004; periodo 10: sin constancia de recibido en bancos;
periodo 11: 9 de diciembre de 2004 y periodo 12: 13 de enero de 2005. 2. - Aportadas por la demandada, en fotocopias simples: 2.1. - Oficio PO-SE-0624-05 emitido por el Director Seccional de Planeación Operativa de Seguro Social S.C., el día 3 de noviembre de 2005, dirigido al Director Jurídico de la misma. 2.2.- Resolución número 1093 de octubre 25 de 2005, del Instituto de Seguros Sociales Seccional Caldas, “Por la cual se niega un subsidio económico de licencia de maternidad” del certificado No. L 575993, expedido a la afiliada Maria Cleotilde Ayala, a la empresa COOSERPO en su calidad de gran aportante. 3.- Obtenidas por orden del juzgado de instancia: Declaración jurada rendida por la accionante ante el Juzgado Segundo Promiscuo Municipal de Supía, Caldas, en cumplimiento del exhorto No. 14
IV. CONSIDERACIONES Y FUNDAMENTOS DE LA CORTE
CONSTITUCIONAL.
1. Competencia.- Esta Corte es competente para conocer el fallo materia de revisión, de conformidad con lo establecido en los artículos 86 y 241-9 de la Constitución Política y en los artículos 31 a 36 del Decreto 2591 de 1991.
2. Problema jurídico.- Frente a la situación fáctica planteada, la Sala deberá determinar si por la EPS Instituto de Seguros Sociales, Seccional Caldas, a la cual se encuentra afiliada la accionante, se le vulneraron a ésta y a su hija recién nacida, derechos
fundamentales y protecciones de rango constitucional cuando se le negó a la madre el pago de la licencia de maternidad aduciendo mora en el pago de los aportes a la seguridad social en salud por parte de su empleador, argumento por el cual estimó que el reconocimiento prestacional corresponde al empleador; y, si la acción de tutela resulta procedente para la protección de esos derechos y garantías. Como el tema ha sido tratado por la Corte Constitucional en muchas ocasiones, para el efecto, se acudirá a la jurisprudencia que al respecto ha consolidado la Corporación, que alude a: (i) la naturaleza de la licencia de maternidad, (ii) al fenómeno del allanamiento a la mora por parte de la Entidad del Sistema Seguridad Social en Salud a la que se encuentra afiliada la materna y (iii) a los presupuestos de procedencia de la acción de tutela cuando por esta vía se solicita el reconocimiento y pago de esta prestación. Cotejados los anteriores presupuestos con la realidad procesal del caso concreto, se entrará a definir si la señora María Cleotilde Ayala tiene o no derecho al amparo solicitado y quién deberá asumirlo. 3.- La licencia de maternidad y su protección constitucional. Reiteración de Jurisprudencia. A v o c e s d e l a r t í c u l o 4 3 d e l a C o n s t i t u c i ó n P o l í t i c a , l a m u j e r d u r a n t e e l e m b a r a z o y d e s p u é s d e l p a r t o , g o z a r á d e u n a e s p e c i a l a s i s t e n c i a y
p r o t e c c i ó n p o r e l E s t a d o , a l p u n t o q u e r e c i b i r á d e é s t e s u b s i d i o a l i m e n t a r i o s i e n t o n c e s e s t u v i e r e d e s e m p l e a d a o d e s a m p a r a d a . L a c o n d i c i ó n p a r a e s t a p r o t e c c i ó n , e s d e c i r l a m a t e r n i d a d , q u e c o m o e s s a b i d o a b a r c a d e s d e e l i n i c i o d e l e m b a r a z o h a s t a u n p e r i o d o r a z o n a b l e d e s p u é s d e l p a r t o , d e m u e s t r a i n d u d a b l e m e n t e q u e c o n e l l a t a m b i é n s e b u s c a e n ú l t i m a s s a l v a g u a r d a r l a e x i s t e n c i a y d e r e c h o s d e l o s n i ñ o s , e n e s t e c a s o d e l o s r e c i é n n a c i d o s o q u e e s t á n p o r n a c e r , q u e p o r e x p r e s o m a n d a t o s u p e r i o r , h a n d e p r e v a l e c e r s o b r e l o s d e m á s ; p o r t a n t o , l a
a f e c t a c i ó n d e e s a p r o t e c c i ó n , c o n l l e v a n e c e s a r i a m e n t e a l a d e e s t o s d e r e c h o s q u e , s e r e p i t e , s o n p r i o r i t a r i o s . U n o d e l o s m e c a n i s m o s c o n q u e s e p r o c u r a e f e c t i v i z a r e s t a e s p e c i a l s a l v a g u a r d a a l a m u j e r , l o c o n s t i t u y e l a l i c e n c i a d e m a t e r n i d a d ; f i g u r a c o n s a g r a d a p o r l a l e y q u e c l a r a m e n t e i n v o l u c r a d o s a s p e c t o s c o n l o s q u e s e r e s g u a r d a n t a n t o l a c a p a c i d a d f í s i c a c o m o l a l a b o r a l d e l a m a t e r n a q u e p o r s u c o n d i c i ó n , s e v e n n o t a b l e m e n t e d i s m i n u i d a s ; a s í , s e e s t a b l e c e q u e t o d a t r a b a j a d o r a e n e s t a d o d e e m b a r a z o t i e n e d e r e c h o a u n a l i c e n c i a d e 1 2
s e m a n a s d e d e s c a n s o e n l a é p o c a d e l p a r t o y q u e é s t a s s e r á n r e m u n e r a d a s c o n e l s a l a r i o q u e d e v e n g u e a l m o m e n t o d e e n t r a r a d i s f r u t a r l o . B a j o e s t e m a r c o , l a C o r t e h a p r e c i s a d o l o q u e e n e l á m b i t o c o n s t i t u c i o n a l e s l a f i n a l i d a d u o b j e t o d e l a l i c e n c i a d e m a t e r n i d a d c o m o d e s c a n s o r e m u n e r a d o , l o q u e h a e x p u e s t o e n l o s s i g u i e n t e s t é r m i n o s : a ) “ [ . . . ] e l p e r m i t i r a l a m a d r e r e c u p e r a r s e f í s i c a m e n t e d e s p u é s d e h a b e r p a s a d o p o r l a e x p e r i e n c i a d e u n a l u m b r a m i e n t o , c o n e l f i n d e q u e p u e d a a t e n d e r s u s n e c e s i d a d e s p r o p i a s y l a s d e l
r e c i é n n a c i d o , a s í c o m o t a m b i é n b r i n d a r l e a l m e n o r l a s c o n d i c i o n e s q u e p e r m i t i r á n s u d e s a r r o l l o , n o s o l a m e n t e f í s i c o s i n o t a m b i é n e m o c i o n a l y a f e c t i v o d u r a n t e l a s p r i m e r a s s e m a n a s d e s u v i d a ” . b) “ [...] permitirle a la madre estar junto a su hijo durante sus primeros meses, para así brindarle los cuidados necesarios, también para que pueda recuperarse de la etapa de gestación y para que se fortalezca la familia, pilar fundamental de la sociedad”. c ) “ [ . . . ] r e c o n o c e r y p a g a r e n f a v o r d e l a m a d r e , u n d e s c a n s o q u e l e p e r m i t a r e c u p e r a r s e f í s i c a m e n t e y c u i d a r d e s u h i j o , p a r a l o c u a l r e s u l t a i n d i s p e n s a b l e , c o n t a r c o n l o s m e d i o s e c o n ó m i c o s q u e l e p e r m i t a n v e l a r p o r s u s u b s i s t e n c i a y l a d e s u m e n o r h i j o ,
e n l a é p o c a p r ó x i m a y p o s t e r i o r a l p a r t o , c o n l a s m i s m a s c o n d i c i o n e s q u e s i s e e n c o n t r a r a l a b o r a n d o . ” d) “La finalidad de la licencia es proveer un descanso remunerado a la mamá en la época del parto y con posterioridad al mismo, para que se recupere físicamente y pueda atender sus necesidades básicas y las del recién nacido en las mismas condiciones que si se encontrara laborando, para lo cual es necesario que cuente con medios económicos” Los anteriores planteamientos también han llevado a la Corte a concluir que por estas condiciones, el subsidio económico de la licencia de maternidad hace parte del mínimo vital, cuando éste representa aquella porción de recursos absolutamente indispensable para cubrir las necesidades básicas de alimentación, vestuario, educación y seguridad social, que permitan una vida digna y justa, pues, equivale al salario que devengaría la madre en el caso de no haber tenido que interrumpir su vida laboral. Al respecto ha expresado la Corporación: "[...] la prestación económica derivada de la licencia de maternidad se convierte en un recurso necesario que debe recibir la mujer después del parto, razón por la que no puede estar supeditada a requisitos o formalismos que puedan alterar su naturaleza y fin último." “ Así pues, una manifestación directa del trato preferente que se le debe dar a la mujer durante el embarazo y después del parto es la licencia remunerada, la cual además de ser una prestación
económica definida en la ley, hace parte del mínimo vital, pues, equivale al salario que devengaría la madre en el caso de no haber tenido que interrumpir su vida laboral. L a l i c e n c i a d e m a t e r n i d a d h a c e p a r t e d e l m í n i m o v i t a l , l a c u a l e s t á l i g a d a c o n e l d e r e c h o f u n d a m e n t a l a l a s u b s i s t e n c i a , p o r l o t a n t o s u n o p a g o v u l n e r a e l d e r e c h o a l a v i d a . La licencia de maternidad equivale al salario que devengaría la mujer en caso de no haber tenido que interrumpir su vida laboral, y corresponde a la materialización de la vacancia laboral y del pago de la prestación económica” En lo anterior puede evidenciarse, que el derecho al reconocimiento y pago de la licencia de maternidad que en principio es de naturaleza prestacional, adquiere por conexidad el rango de fundamental cuando ésta reúne las características de ser un mínimo vital para la madre y su hijo, en razón de que se ven involucradas entidades de rango superior como son la subsistencia y vida en condiciones dignas para estas personas. Ahora bien, abordando sucintamente al tema de quién está obligado a efectuar el reconocimiento económico de la licencia de maternidad, se tiene que en nuestro ordenamiento jurídico, la seguridad social en salud se concibe como un servicio público esencial y como servicio de interés público que está a
cargo de particulares o del propio Estado. Su reglamentación básica está dada en el Decreto 806 de 1998 que, en consecuencia, obliga a todas las entidades públicas, privadas, mixtas o de economía solidaria debidamente autorizadas para participar en el Sistema General de Seguridad Social en Salud, a garantizar la prestación de los servicios y a la realización de los beneficios que el mismo contempla. Al efecto, de manera expresa determina el artículo 2º de ese reglamento, que: “En desarrollo de los artículos 48 y 49 de la Constitución Política, el Estado garantiza el acceso a los servicios de salud y regula el conjunto de beneficios a que tienen derecho los afiliados como servicio público esencial, con el propósito de mantener o recuperar su salud y evitar el menoscabo de su capacidad económica derivada de incapacidad temporal por enfermedad general y maternidad [...]”. Y a su turno, en el literal c) del artículo 28 del mismo Decreto, se concreta como beneficio a quienes se encuentren afiliados al régimen contributivo: “c) El subsidio en dinero en caso de licencia de maternidad”. Se deduce de la citada normatividad, que para quien se encuentra vinculada al régimen de seguridad social en salud en virtud de cotizaciones al mismo, será la entidad prestadora del servicio a la que se encuentre afiliado a la que, en principio, le corresponde efectuar el pago en dinero del subsidio de maternidad, y así, solo será por específicas razones que esta obligación resulte trasladada a otros responsables. Como conclusión de todo lo anterior puede manifestarse que, atendiendo a la especial protección constitucional a la maternidad y al recién nacido, se
instituyó el descanso remunerado en la época del parto, en el que debe pagarse a la madre trabajadora, por la entidad perteneciente al Sistema de Seguridad Social en Salud a la que se encuentre afiliada, un subsidio en dinero que equivalga a la remuneración laboral que ésta percibía antes de su estado de maternidad, por el tiempo que dura la licencia. Esta prestación h a c e p a r t e d e l m í n i m o v i t a l , c u a n d o e s t á l i g a d a c o n e l d e r e c h o f u n d a m e n t a l a l a s u b s i s t e n c i a y p o r l o t a n t o , s u n o p a g o v u l n e r a e l d e r e c h o a l l e v a r u n a v i d a e n c o n d i c i o n e s d e d i g n i d a d . 4.- Procedencia excepcional de la tutela para el pago de la licencia de maternidad. La Licencia de maternidad como derecho fundamental por conexidad. Requisitos formales de procedibilidad. Reiteración de jurisprudencia.- Como se ha indicado en la consideración que precede, es en desarrollo de l a p r o t e c c i ó n e s p e c i a l q u e e s t a b l e c e a r t í c u l o 4 3 d e l a C a r t a S u p r e m a a f a v o r d e l a m a d r e y d e l r e c i é n n a c i d o q u e s e c o n s a g r a p o r l a l e y e l p a g o a l a
m u j e r d e u n s u b s i d i o e n d i n e r o d u r a n t e e l t i e m p o e s t a b l e c i d o p a r a l a licencia de maternidad. Este derecho por su contenido económico, es de naturaleza p r e s t a c i o n a l y b a j o e s t e r é g i m e n , d e b e a t e n d e r s e e l é n f a s i s q u e h a h e c h o l a j u r i s p r u d e n c i a al determinar que la tutela no procede para ordenar el reconocimiento y pago de una prestación de carácter económico, teniéndose que acudir en estos casos a los medios judiciales ordinarios de reclamación. No obstante, como en la misma actividad interpretativa de manera consistente se ha definido, cuando estos derechos llegan a a d q u i r i r e l r a n g o d e f u n d a m e n t a l e s p o r c o n e x i d a d a l e s t a r inescindiblemente ligados a otros de tal categoría que r e s u l t e n v u l n e r a d o s o a m e n a z a d o s p o r l a o m i s i ó n d e l p a g o , l a c o n t r o v e r s i a adquiere relevancia constitucional p o r q u e s o n f u n d a m e n t a l e s l o s d e r e c h o s a f e c t a d o s , y a l l í la tutela procede para su amparo.
Así, la prestación económica de l a l i c e n c i a d e m a t e r n i d a d instituida e n f a v o r d e l a m u j e r y d e l r e c i é n n a c i d o , p u e d e a d q u i r i r e l r a n g o d e d e r e c h o f u n d a m e n t a l p o r c o n e x i d a d c o n l o s d e r e c h o s a l a v i d a e n c o n d i c i o n e s d i g n a s c u a n d o r e p r e s e n t a u n m í n i m o v i t a l p a r a e l s u s t e n t o d e l a m a d r e y d e l m e n o r y a d i c i o n a l m e n t e , c o n l o s d e r e c h o s f u n d a m e n t a l e s d e l o s n i ñ o s a l a s a l u d y a l a s e g u r i d a d s o c i a l , e n t r e o t r o s , dada la prevalencia constitucional de que éstos gozan al tenor del artículo 44 Superior, procediendo entonces la tutela para su protección, ya que de ser reclamados por otro medio de defensa judicial -acción laboral-, éste no resultaría eficaz para la protección del mínimo vital de la madre y del niño. Las anteriores circunstancias hacen de la viabilidad de la tutela para estas reclamaciones, una situación de carácter excepcional para la que la jurisprudencia constitucional ha expuesto abundante y reiterada doctrina en
que se precisan las razones, condiciones y fundamentos de procedibilidad. Los aspectos básicos de la misma, se encuentran sintetizados en premisas expuestas inicialmente en la sentencia T-765 de 2000, y con posterioridad, en la T-1014 de 2003 en la que se adicionan con el compendio de algunas de las reglas que la casuística atendida por la Corporación ha permitido delinear para evaluar la procedencia de la tutela en un caso concreto, términos que en esta oportunidad se replican: “a. En principio se trata de un derecho prestacional y, en consecuencia, no susceptible de protección por vía del amparo constitucional. No obstante, cuando se halla en relación inescindible con derechos fundamentales de la madre o del recién nacido - tal es el caso de los derechos a la vida digna, a la seguridad social y a la salud -, el derecho al pago de la licencia de maternidad configura un derecho fundamental por conexidad y, por tanto, susceptible de protección por vía de tutela. (Sentencias T175/99, T-210/99, T-362/99, T-496/99, T-497/02 y T-664/02). b. Cuando la satisfacción del mínimo vital de la madre y del recién nacido dependen del pago de la licencia de maternidad, el reconocimiento de este derecho deja de plantear un tema exclusivamente legal, sometido a la justicia laboral, y se torna constitucionalmente relevante. En estos supuestos excepcionales, el pago de la licencia de maternidad puede ser ordenado por el juez de tutela. (Sentencias T-568/96, T-270/97, T-567/97, T-662/97, T104/99, T-139/99, T-210/99, T-365/99, T-458/99, T-258/00, T467/00, T-1168/00, T-736/01, T-1002/01 y T-707/02). c. La entidad obligada a realizar el pago es la empresa promotora de servicios de salud, con cargo a los recursos del sistema de seguridad social integral. No obstante, si el empleador no pagó los aportes al sistema de seguridad social en salud o si los aportes fueron rechazados por extemporáneos, es él el obligado a cancelar la prestación económica. (Sentencias T-258/00 y T-390/01). d. Si el empleador canceló los aportes en forma extemporánea y los pagos fueron aceptados en esas condiciones por la entidad promotora del servicio de salud, hay allanamiento a la mora y por tanto aquella no puede negar el pago de la licencia (Sentencias T458/99, T-765/00, T-906/00, T-950/00, T-1472/00, T-1600/00, T473/01, T-513/01,T-694/01, T-736/01, T-1224/01, T-211/02, T707/02 y T-996/02). e. Para que la vulneración del mínimo vital por la falta de pago de la licencia de maternidad genere amparo constitucional es preciso que el cumplimiento de esa prestación económica sea planteado por la madre ante los jueces de tutela dentro del año siguiente al nacimiento de su hijo. (T-999/03).” E n l o a n t e s t r a s c r i t o s e o b s e r v a q u e , a d i c i o n a l m e n t e a l o s r e q u i s i t o s
s u s t a n t i v o s d e v i a b i l i d a d y a e x p u e s t o s , s e h a n c o n s i d e r a d o o t r o s d e c a r á c t e r f o r m a l p a r a l a p r o c e d e n c i a d e l a a c c i ó n , c o m o e s e l d e l a o p o r t u n i d a d d e s u i n t e r p o s i c i ó n . E s t a e x i g e n c i a s u r g e e n r a z ó n d e q u e l a l i c e n c i a d e m a t e r n i d a d , c a u s a d e l t r á m i t e , t i e n e u n l í m i t e t e m p o r a l , 8 4 d í a s d e s p u é s d e s d e e l p a r t o , y p o r t a n t o , l a a f e c t a c i ó n d e l m í n i m o v i t a l q u e l a h a c e s u s t a n c i a l m e n t e v i a b l e , e s t a r í a c i r c u n s c r i t a a l t i e m p o e n q u e h a y l i c e n c i a d e m a t e r n i d a d . N o o b s t a n t e , e l p u n t o h a s i d o d e c a n t a d o p o r l a j u r i s p r u d e n c i a p a r a
e s t a b l e c e r q u e e l l í m i t e d e e j e r c i c i o d e l a a c c i ó n , n o d e b e s e r e q u i p a r a d o d e m a n e r a m a t e m á t i c a a l t é r m i n o d e i n c a p a c i d a d d e l a l i c e n c i a , c o m o o t r o r a s e h a b í a c o n s i d e r a d o p o r l a C o r p o r a c i ó n ; s i n o q u e , h a c i e n d o a b s t r a c c i ó n d e l a s e s p e c i a l e s c i r c u n s t a n c i a s q u e s e p r o t e g e n c o n s t i t u c i o n a l m e n t e c o n e l e s t a d o d e m a t e r n i d a d , c o m o s o n l a d e d i c a c i ó n y c u i d a d o d e l a m a d r e a l r e c i é n n a c i d o y d e l a e s p e c i a l í s i m a p r o t e c c i ó n q u e a e s t e s e l e o t o r g a d u r a n t e e l p r i m e r a ñ o d e s u e x i s t e n c i a p o r e l
a r t í c u l o 5 0 S u p e r i o r , l a C o r t e en la Sentencia T-999 de 2003, con ponencia del Magistrado Jaime Araújo Rentería, v a r i ó s u j u r i s p r u d e n c i a r e c o n o c i e n d o q u e e l t é r m i n o p a r a i n t e n t a r l a a c c
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