CC - T519-2005
Corte Constitucional
Descargar PDF
Disponible
Detalles
- Título
- CC - T519-2005
- Autor
- Corte Constitucional
- Categoría
- Jurisprudencia
- Área del derecho
- Constitucional
- Año
- 2005
Sentencia T-519/05
ACCION DE TUTELA CONTRA PROVIDENCIAS JUDICIALESReiteración de jurisprudencia/VIA DE HECHO-Juez de tutela debe evaluar la existencia de éstas La misión del juez de tutela es la de evaluar la existencia de posibles vías de hecho de la acción judicial. No obstante, debe aclararse que como lo ha reiterado esta Corporación, el juicio realizado por el juez constitucional no puede convertirse en una nueva oportunidad para controvertir el material probatorio o las decisiones adoptadas por el juez en el transcurso del proceso, pues de hacerlo invadiría órbitas que no son de su competencia. AUTO ILEGAL Y TESIS DEL ANTIPROCESALISMO/PROCESO EJECUTIVO-Auto que se declaró ilegal por el juez tenía rango de sentencia No es aceptable la actuación del juez cuestionado, ni aún bajo la tesis del antiprocesalismo utilizada en algunas ocasiones y prohijada en esta ocasión por la Corte Suprema de Justicia para destacar que los autos ilegales no atan al juez, pues para este caso concreto, el operador jurídico en el proceso ejecutivo que cursaba en su despacho, no podía solucionar un error con otro error, tratándose de un auto con categoría de sentencia, y menos en este caso, donde los bienes desembargados no pasaron a manos de su propietario, sino a disposición de otro despacho judicial donde muy seguramente se generarán derechos a terceros que de buena fe se beneficiaron con la decisión del juez al aceptar el desistimiento y dar por terminado el proceso. Efectivamente, a la base de la sentencia de la Corte Suprema se edifica la
tesis de que un juez puede corregir sus yerros y por ende puede separarse de los autos que considere ilegales profiriendo la resolución que se ajuste a derecho, tesis que también podría tener acogida en esta sede frente a algunos autos interlocutorios de clara ilegalidad en el transcurso de un proceso. Sin embargo, no reparó la sentencia revisada, en que el auto que se cuestionaba tenía rango de sentencia, ponía fin a un proceso y por ende no era susceptible de declararse ilegal. Hay autos interlocutorios que tienen fuerza de sentencia cuando terminan el proceso, como el que admite el desistimiento o la transacción, o el que decreta la perención o le pone fin al proceso ejecutivo por pago, o el que declara la nulidad de todo lo actuado; proferirlos es como dictar sentencia, y por ello su ilegalidad posterior es impensable a la luz de las normas procesales civiles, de cara al orden y a la marcha segura de un proceso. Además de lo anterior, se recuerda que un auto ejecutoriado no puede ser revocado por el juez, ya que la ley procesal no establece la revocación ni de oficio ni a petición de parte después de que se produzca la ejecutoria. Tampoco puede declararse la nulidad de un acto después de ejecutoriado, ya que la parte lo consintió si no interpuso recurso o éste se resolvió, quedando ejecutoriado el proveído, y a menos que se dé una causal de nulidad que no haya sido saneada. PROCESO EJECUTIVO-Contra auto que aceptó el desistimiento procedían recursos En este caso es claro, que, contra la providencia que aceptó el desistimiento,
procedían los recursos de reposición y de apelación en el efecto suspensivo, por lo que no se entiende cómo, si los términos vencieron en silencio, el Juez, pasados tres meses accede a la solicitud de CISA S.A. de declarar “ilegal” su auto, cuando con el simple recurso de reposición se habría hecho claridad sobre el presunto error en el que se había supuestamente incurrido. A este respecto valga igualmente lo dispuesto por el parágrafo del artículo 140 del CPC. Dentro del término de ejecutoria, también omitió el juez hacer uso de la herramienta procesal que le ofrece el artículo 145 del CPC, que faculta al juez de conocimiento para que, de llegar a detectar una nulidad, tome las medidas que sean pertinentes. En el caso que se revisa, también actuó el Juez Doce Civil del Circuito de Cali por fuera del procedimiento establecido al proferir el auto que declaró “ilegal” una providencia que había aceptado un desistimiento y que no fue objeto de ningún recurso por parte de los afectados, incurriendo de esta manera en vía de hecho por defecto procedimental, en tanto acudió a una figura (la de la “ilegalidad”) no contemplada en el Código de Procedimiento Civil. Es claro que al declarar la ilegalidad de un auto que a su vez había hecho tránsito a cosa juzgada, el juez actuó totalmente por fuera de su competencia, en tanto una vez proferida y ejecutoriada la decisión de marzo 30 de 2004 que aceptó el desistimiento presentado por el demandante en el proceso ejecutivo hipotecario, ese funcionario judicial perdió toda competencia funcional para reformar cualquier actuación dentro del proceso.
DESISTIMIENTO DE LA DEMANDA-Solo es necesaria la solicitud de la parte demandante/DEBIDO PROCESO-Vulneración por declaratoria de ilegalidad de auto Debe la Corte aclarar que de conformidad con los artículos 342 y 345 del Código de Procedimiento Civil, sólo es necesaria la solicitud de la parte demandante para dar trámite a una solicitud de desistimiento, por cuanto no es viable que un juez condicione la procedencia del desistimiento a la comparecencia o coadyuvancia del demandado. Significa que, en aras de corregir un posible error, el juzgado incurre en otro, al exigir la coadyuvancia en un acto de desistimiento, que al tenor de las normas pertinentes es un acto de voluntad del demandante. Según se desprende de esa interpretación, la sola solicitud por parte del demandante antes de ser proferida la correspondiente sentencia, es suficiente para que el despacho judicial tramite de conformidad un desistimiento dentro de un proceso, no siendo exigible, como lo hizo el juzgado accionado, un requisito adicional como el que la solicitud sea coadyuvada por la parte demandada. Razón adicional para considerar que hubo violación del debido proceso en la presente tutela.
Referencia: expediente T-1063528
Acción de tutela instaurada por Constructora Comavsa de Occidente S.A. contra el Juzgado Doce Civil del Circuito de Cali.
Magistrado Ponente:
Dr. MARCO GERARDO MONROY
CABRA Bogotá D. C., diecinueve (19) de mayo de dos mil cinco (2005). La Sala Sexta de Revisión de la Corte Constitucional, integrada por los Magistrados Álvaro Tafur Galvis, Humberto Antonio Sierra Porto y Marco
Gerardo Monroy Cabra, en ejercicio de sus competencias constitucionales y legales, ha proferido la siguiente SENTENCIA En el proceso de revisión de los fallos adoptados por la Sala Civil del Tribunal Superior de Cali y la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, dentro de la acción de tutela instaurada por Orlando Quintero López, quien actúa en representación de la Constructora Comavsa de Occidente S.A. contra el Juzgado Doce Civil del Circuito de Cali.
I. ANTECEDENTES.
Orlando Quintero López, actuando en representación de la Constructora Comavsa de Occidente, instauró acción de tutela contra el Juzgado Doce Civil del Circuito de Cali, por considerar vulnerados sus derechos fundamentales al debido proceso, defensa y acceso a la justicia, en razón a que el Juzgado Doce Civil del Circuito de Cali declaró la ilegalidad de un auto en el que ese mismo despacho judicial había aceptado un desistimiento dentro de un proceso ejecutivo que se seguía en contra de la Constructora. Son fundamentos de la demanda, los siguientes: E l B a n c o C e n t r a l H i p o t e c a r i o d e m a n d ó a C o (cid:31) m a v s a S . A . , C O O M E V A y a o t r a s 4 1 p e r s o n a s m á s , e n p r o c e s o h i p o t e c a r i o d e e n e r o d e 1 9 9 9 , d e m a n d a q u e c o r r e s p o n d i ó a l J u z g a d o a c c i o n a d o . L a e n t i d a d d e m a n (cid:31) d a n t e c e d i ó l a
c a r t e r a a C I S A S . A . , q u i e n a c t ú a e n e l h i p o t e c a r i o c o m o c e s i o n a r i a d e l B a n c o C e n t r a l H i p o t e c a r i o . L a C o o p e r a t i v a M é d i c a d e l V a l l e y d e P r o f e s i o n a l e s d e C o l o m b i a , C o o m e v a , c a n c e l ó a l a e n t i d a d d e m a n d a n t e ( C I S A ) e n e l p r o c e s o e j e c u t i v o d o s m i l q u i n i e n t o s m i l l o n e s d e p e s o s ( $ 2 . 5 0 0 ’ 0 0 0 . 0 0 0 ) , l o q u e l l e v ó a C I S A a d e s i s t i r d e l p r o c e s o h i p o t e c a r i o a d e l a n t a d o e n e l J u z g a d o D o c e C i v i l d e l C i r c u i t o d e C a l i . L a e n t i d a d e j e c u t a n t e , e n u s o d e l a r t í c u l o 3 4 2 d e l C ó d i g o d e P r o c e d i m i e n t o C i v i l , e f e c t i v a m e n t e d e s i s t i ó d e l p r o c e s o h i (cid:31) p o t e c a r i o a d e l a n t a d o c o n t r a
C o o m e v a , C o m a v s a d e O c c i d e n t e S . A . y o t r o s , s e g ú n m e m o r i a l e s q u e o b r a n e n e l e x p e d i e n t e . C o n s i d e r a e l d e m a n d a n t e q u e e l p u n t o p r i m e r o d e l m e m o r i a l d e d e s i s t i m i e n t o e s c l a r o e n c u a n t o a l a v o l u n t a d d e l d e m a n d a n t e d e d e s i s t i r d e l p r o c e s o e n s u c o n t r a , p u e s e n e f e c t o , d i c e : “ 1 ) Q u e e s t a n d o d e b i d a m e n t e a u t o r i z a d o p o r e l d e m a n d a n t e , c o n l a f a c u l t a d c o n f e r i d a p o r e l a r t . 3 4 2 d e l C P C , d e s i s t o d e l p r o c e s o c o n t r a C o m a v s a d e O c c i d e n t e S . A . , C o o m e v a , E d g a r M a r i n o O r o z c o y O t r o s ” . P o r a u t o d e l 3 0 d e m a r z o d e 2 0 0 4 , e l j u z g a d o a c e p t ó e l d e s i s (cid:31) t i m i e n t o
c o n t r a C o m a v s a S . A . , y p o r r a z ó n d e e s e p r o v e í d o , y e n t a n t o q u e e s a e m p r e s a n o c o a d y u v ó l a s o l i c i t u d d e d e s i s t i m i e n t o , p i d i ó q u e s e c o n d e n a r a e n c o s t a s a C I S A , s e g ú n l o d i s p u e s t o e n e l i n c i s o 2 ° d e l a r t . 3 4 5 d e l C . P . C . A g r e g a e l d e m a n d a n t e , q u e p r o f e r i d o e l a u t o e n m e n c i ó n y n o t i f i c a d o l e g a l m e n t e a l a s p a r t e s , n i n g u n a l o i m p u g n ó , n i h u b o p r o n u n c i a (cid:31) m i e n t o a l g u n o d e i n c o n f o r m i d a d . E n c o n s e c u e n c i a , s e l i b r a r o n l o s o f i c i o s N ° 8 6 9 d e 2 6 d e a b r i l d e 2 0 0 4 y 8 7 4 d e l d í a s i g u i e n t e a l o s J u z g a d o s 6 ° y 1 0 º L a b o r a l
r e s p e c t i v a m e n t e , c o m u n i c á n d o l e s q u e l o s b i e n e s p a s a b a n a s u c o m p e t e n c i a , p o r h a b e r t e r m i n a d o e l p r o c e s o c o n t r a C o m a v s a . P o s t e r i o r m e n t e , p o r s o l i c i t u d d e C I S A , e l J u e z D o c e C i v i l d e l C i r c u i t o d e C a l i , m e d i a n t e a u t o d e j u n i o 8 d e 2 0 0 4 , d e c l a r ó l a i l e g a l i d a d d e l a u t o d e m a r z o 3 0 d e 2 0 0 4 , t r a s s e ñ a l a r q u e h a b í a i n c u r r i d o e n u n e r r o r a l a c e p t a r e l d e s i s t i m i e n t o e n c o n t r a d e C o m a v s a d e O c c i d e n t e S . A . y c o m o p r u e b a d e e s t a s i t u a c i ó n a d u j o e l h e c h o d e q u e C o m a v s a d e O c c i d e n t e S . A . n o h a b í a
c o a d y u v a d o l a s o l i c i t u d d e d e s i s t i m i e n t o . A d v i e r t e e l t u t e l a n t e , q u e s i e l a u t o d e l 3 0 d e m a r z o d e 2 0 0 4 y t o d a l a a c t u a c i ó n p o s t e r i o r s o n l e g a l e s , e l d e l 8 d e j u n i o d e 2 0 0 4 q u e d e c l a r ó l a i l e g a l i d a d d e l p r i m e r o , e s i l e g a l o i n c o n s t i t u c i o n a l p o r q u e e l p r o c e s o y a h a b í a t e r m i n a d o c o n l a a c e p t a c i ó n d e l d e s i s t i m i e n t o p r e s e n t a d o p o r e l d e m a n d a n t e e n e l p r o c e s o e j e c u t i v o . C o n c l u y e a s í e l a p o d e r a d o d e C o m a v s a q u e e l a u t o d e l 8 d e j u n i o d e 2 0 0 4 , c o n s t i t u y e v í a d e h e c h o , p o r r e m o v e r e l d e l 3 0 d e m a r z o d e l m i s m o a ñ o q u e t e n í a f u n d a m e n t o l e g a l e n e l
d e s i s t i m i e n t o . Se allegaron como pruebas relevantes que constan en folios 13 a 26 del expediente, las siguientes: - Copia del convenio celebrado entre la Compañía Central de seguros y el Banco Central Hipotecario - Copia del auto No. 369 de 2004. - Copia de auto de fecha 8 de junio de 2004 - Copia de los escritos de desistimiento presentados ante el Juzgado Doce Civil del Circuito de Cali.
II. INTERVENCIÓN DEL JUZGADO DOCE CIVIL DEL CIRCUITO
DE CALI.
La Juez Doce Civil del Circuito de Cali, en oficio dirigido al Tribunal Superior de esa ciudad, informó que en efecto ese despacho libró mandamiento de pago a favor del BANCO CENTRAL HIPOTECARIO, contra la sociedad CONTRUCTORA COMAVSA DE OCCIDENTE S.A., COOMEVA y otros. Agregó que mediante auto de junio 12 de 2003, ese despacho judicial aceptó la cesión del crédito realizada a Central de Inversiones S.A., por lo que es ésta última la entidad que aparece como demandante en el proceso ejecutivo. Manifestó que en relación a COMAVSA, el desistimiento presentado por CISA fue aceptado por el Juzgado mediante auto de marzo 30 de 2004, providencia que fue notificada en estado de abril 1° de 2004, sin ser recurrida. Tal actuación fue objeto de declaratoria de ilegalidad debido a la confusa redacción que presentaban los escritos de desistimiento; además, ese despacho se percató de que ninguna de las peticiones estaba coadyuvada por COMAVSA, motivo por el cual se negó el desistimiento contra ella mediante
auto de Junio 8 de 2004, providencia que fue notificada por estado de Junio 10 de 2004, siendo oportunamente recurrida por el apoderado judicial de COMAVSA S.A., a esa solicitud ese despacho le imprimió el trámite prelimar previsto en los artículos 108 y 349 del C. de P. Civil. Posteriormente, en agosto 13 de 2004, resolvió el recurso de reposición interpuesto, sosteniendo el pronunciamiento atacado y negando la apelación, por cuanto ese auto no goza de ese beneficio, esta providencia fue notificada por estado de agosto 18 de 2004. Sostuvo la funcionaria judicial que teniendo en cuenta el trámite que ha recibido el proceso no observa ese despacho vulneración alguna a los derechos fundamentales al debido proceso, acceso a la justicia ni a la defensa tal como lo esgrime la sociedad COMAVSA en su escrito de tutela; además la entidad ha tenido a su alcance los mecanismos que la ley dispone para atacar dichos pronunciamientos y no los ha utilizado.
III. INTERVENCIÓN DEL BANCO CENTRAL HIPOTECARIO EN
LIQUIDACIÓN.
La apoderada del Banco Central Hipotecario en Liquidación, en oficio dirigido a la Sala Civil del Tribunal Superior de Cali, informó que la cartera pendiente de la empresa Comavsa de Occidente S.A. en esa entidad, fue cedida a Central de Inversiones S.A. CISA, e n v i r t u d d e l C o n v e n i o I n t e r a d m i n i s t r a t i v o d e C o m p r a v e n t a d e C a r t e r a c e l e b r a d o c o n e l B a n c o
C e n t r a l H i p o t e c a r i o e n L i q u i d a c i ó n e l 2 4 d e n o v i e m b r e d e 2 0 0 0 , d a n d o c u m p l i m i e n t o a l a o r d e n i m p a r t i d a p o r l a S u p e r i n t e n d e n c i a B a n c a r i a , q u i e n l u e g o d e r e a l i z a r l a s e v a l u a c i o n e s s o b r e l a s i t u a c i ó n f i n a n c i e r a d e l B a n c o , e l d í a 2 6 d e e n e r o d e 2 0 0 0 o r d e n ó m e d i a n t e e l o f i c i o N o . 2 0 0 0 0 0 5 5 2 6 - 0 , a d e l a n t a r l a s g e s t i o n e s e n c a m i n a d a s a l a c e s i ó n d e a c t i v o s , p a s i v o s y c o n t r a t o s d e l B a n c o C e n t r a l H i p o t e c a r i o a o t r a s e n t i d a d e s , y q u e p a r a e l p r e s e n t e c a s o d i c h a s c e s i o n e s s e e f e c t u a r o n a C e n t r a l d e
I n v e r s i o n e s S . A . A g r e g ó q u e C e n t r a l d e I n v e r s i o n e s S . A . , C I S A , e s a c t u a l m e n t e e l a c r e e d o r h i p o t e c a r i o d e l a c c i o n a n t e e n e s t a t u t e l a , l o c u a l s e t r a d u c e e n q u e l a i n f o r m a c i ó n r e s p e c t i v a s e e n c u e n t r a r a d i c a d a e n t a l e n t i d a d y , p o r t a n t o a p a r t i r d e l a f e c h a d e l a c e s i ó n e s r e s p o n s a b i l i d a d d e d i c h a e n t i d a d f i n a n c i e r a e l m a n e j o d e l o s c r é d i t o s h i p o t e c a r i o s , a s í c o m o e l e s t a d o a c t u a l d e l a s o b l i g a c i o n e s . D e l a m i s m a m a n e r a , l o s d e r e c h o s l i t i g i o s o s d e l p r o c e s o e j e c u t i v o q u e s e a d e l a n t a c o n t r a C o m a v s a , t a m b i é n f u e r o n o b j e t o d e c e s i ó n a C e n t r a l d e I n v e r s i o n e s S . A . , t a l c o m o c o n s t a e n e l
m e m o r i a l d e c e s i ó n d i r i g i d o a l J u z g a d o 1 2 C i v i l d e l C i r c u i t o d e C a l i s u s c r i t o p o r p a r t e d e l G e r e n t e L i q u i d a d o r d e e s t a e n t i d a d y p o r e l a p o d e r a d o d e C e n t r a l d e I n v e r s i o n e s S . A . , s i g n i f i c a n d o l o a n t e r i o r , q u e e l B a n c o C e n t r a l H i p o t e c a r i o e n L i q u i d a c i ó n e n l a a c t u a l i d a d n o t i e n e i n j e r e n c i a a l g u n a s o b r e e l e s t a d o a c t u a l d e l p r o c e s o r e f e r i d o .
I V . I N T E R V E N C I Ó N D E C E N T R A L D E I N V E R S I O N E S S . A . C I S A .
L a G e r e n t e J u r í d i c a d e C e n t r a l d e I n v e r s i o n e s S . A . C I S A , e n o f i c i o d i r i g i d o a l T r i b u n a l S u p e r i o r d e C a l i , s o l i c i t ó a e s e d e s p a c h o j u d i c i a l
d e c l a r a r i m p r o c e d e n t e l a p r e s e n t a a c c i ó n d e t u t e l a , c o n s i d e r ó q u e n o r e s u l t a a c r e d i t a d a v i o l a c i ó n a d e r e c h o f u n d a m e n t a l a l g u n o e n c a b e z a d e l a s o c i e d a d C o m a v s a S . A . , q u i e n c o n s u a c t u a c i ó n n o s ó l o e n t o r p e c e e l t r á m i t e n o r m a l d e l a s u n t o q u e a t i e n d e e l J u z g a d o 1 2 C i v i l d e l C i r c u i t o , s i n o q u e a d e m á s v u l n e r a l o s p r i n c i p i o s p r o c e s a l e s d e l a b u e n a f e y l a l e a l t a d p r o c e s a l . I g u a l m e n t e , i n f o r m ó q u e e l 8 d e j u n i o d e 2 0 0 4 , e l J u z g a d o 1 2 C i v i l d e l C i r c u i t o d e C a l i d e c l a r ó l a i l e g a l i d a d d e l a p r o v i d e n c i a q u e a c e p t ó e l
d e s i s t i m i e n t o d e C e n t r a l d e I n v e r s i o n e s S . A . , s o b r e l a s p r e t e n s i o n e s f o r m u l a d a s e n c o n t r a d e l a s s o c i e d a d e s C o m a v s a S . A . y C o o m e v a , t e n i e n d o e n c u e n t a q u e d i c h o d e s i s t i m i e n t o ú n i c a m e n t e t e n í a c o m o s u j e t o p a s i v o a e s t a ú l t i m a e n t i d a d f i n a n c i e r a , s i t u a c i ó n d e l a q u e a f i r m a e x i s t e p l e n a p r u e b a a c e r c a d e l a r e a l v o l u n t a d d e l a s p a r t e s e n t a l s e n t i d o , p u e s d e n t r o d e l m e m o r i a l p r e s e n t a d o p o r e s a e n t i d a d a t r a v é s d e s u a p o d e r a d o j u d i c i a l , n o o b r a e l a s e n t i m i e n t o d e l r e p r e s e n t a n t e l e g a l d e C o m a v s a S . A . , a p e s a r d e l
e r r o r m e c a n o g r á f i c o q u e e n t a l e s c r i t o s e i n c u r r i ó a l d e s i s t i r d e l a a c c i ó n j u d i c i a l q u e c o n t r a e s t a ú l t i m a a ú n s e a d e l a n t a . Sobre los derechos fundamentales que se alegan conculcados, señaló que no existe violación al debido proceso, al acceso a la justicia, ni al derecho de defensa, pues es claro que la parte accionante contó, dentro del proceso judicial que se adelanta en el Juzgado 12 Civil del Circuito de Cali, con todas las oportunidades procesales pertinentes para alegar los hechos que pretende por vía de tutela hacer valer.
V . D E C I S I O N E S J U D I C I A L E S O B J E T O D E R E V I S I Ó N .
Conoció en primera instancia del presente caso la Sala Civil del Tribunal Superior de Cali, que en sentencia de noviembre 19 de 2004, negó la protección solicitada por Comavsa de Occidente S.A.. Consideró que del examen atento de los memoriales de desistimiento se desprende claramente que la oscura redacción del punto primero indujo a error a la Juez 12 Civil del Circuito de Cali. Situación que corrigió retirando del proceso en cuestión el auto del 30 de marzo de 2004 por el que aceptó desistimiento a favor de Comavsa S.A., pues es cierto que el abogado ejecutante claramente no des(cid:31)istió
y no cabe deducir que lo hizo implícitamente en ninguno de los mem(cid:31)oriales en relación con dicha sociedad. I n d i c ó q u e e l c o n f u s o n u m e r a l p r i m e r o d e l o s m e m o r i a l e s d e d e s i s t i m i e n t o d e b e i n t e r p r e t a r s e e n c o n s o n a n c i a c o n l o s r e s t a n t e s , p e (cid:31) r o , e n e s p e c i a l c o n l o s n u m e r a l e s s e g u n d o y q u i n t o , p a r a e n c o n t r a r e l r e c t o s e n t i d o y l a v e r d a d e r a i n t e n c i ó n d e l a p o d e r a d o e j e c u t a n t e . A g r e g ó q u e e l a u t o q u e o b j e t a e l d e m a n d a n t e y q u e s e g ú n a p r e c i a v u l n e r a s u s d e r e c h o s c a r e c e d e l v i c i o e n r o s t r a (cid:31) d o d e i l e g a l i d a d e i n c o n s t i t u c i o n a l i d a d , y p o r t a n t o n o c o n s t i t u y e v í a d e h e c h o . P o r e l c o n t r a r i o , f u e d i c t a d o p o r l a
J u e z e n e j e r c i c i o l e g í t i m o d e l d e r e c h o y a l a v e z o b l i g a c i ó n q u e t i e n e c o m o r e c t o r a d e l p r o c e s o , d e r e m o v e r d e l m i s m o l o s a u t o s q u e c o n t i e n e n e r r o r e s , p u e s p o r s a b i d o s e t i e n e q u e é s t o s n o a t a n i n e x o r a b l e m e n t e a l j u z g a d o r , n i c o n s t i t u y e n f u e n t e d e d e r e c h o a l g u (cid:31) n o p a r a l a p a r t e q u e , e n a p a r i e n c i a , i n i c i a l m e n t e r e s u l t a f a v o r e c i d a y , p o r e l l o , r e c l a m a s i n f u n d a m e n t o , c o m o e n e l p r e s e n t e c a s o . Impugnada la anterior decisión, la Sala de Casación Civil y Agraria de las Corte Suprema de Justicia, en sentencia de enero 26 de 2005, confirmó el fallo recurrido; consideró que la juez Doce Civil del Circuito de Cali, declaró la “ilegalidad” del auto del 30 de marzo de 2004 respecto de la terminación del proceso contra la empresa demandante al advertir el yerro en que había
incurrido originado en la confusa redacción de los memoriales de desistimiento presentados por el apoderado de la demandante, pues en todos ellos en su numeral 1° manifiesta que "desisto del proceso contra Comavsa de Occidente S.A., Coomeva, y Edgar Marino Orozco Drac...”, y en numeral 2°- solicitó que se proceda a dar por terminado el proceso “contra los demandados comparecientes”, es decir, los que suscribieron los respectivos memoriales, y como la sociedad accionante no firmó debía entenderse que tal acto no la cobijaba. Se trata entonces de una determinación adoptada dentro de la órbita de atribuciones que competen al juez como director del proceso, la cual no se observa como arbitraria o antojadiza.
VI. CONSIDERACIONES Y FUNDAMENTOS.
1. Competencia.
Esta Corte es competente para conocer los fallos materia de revisión, de conformidad con lo establecido en los artículos 86 y 241-9 de la Constitución Política y en los artículos 31 a 36 del Decreto 2591 de 1991, y demás disposiciones pertinentes y por la escogencia del caso por la Sala de Selección.
2. Problema jurídico.
Debe la Corte determinar si la decisión de un juez de declarar “ilegal” un auto proferido por su despacho argumentando que había incurrido en un error, comporta una vía de hecho en tanto la providencia declarada “ilegal” daba por terminado un proceso, estaba ejecutoriada y había hecho tránsito a cosa juzgada.
3. Procedencia de la tutela.
Debe analizarse si la acción de tutela es el mecanismo procedente para evitar la violación al debido proceso de la empresa demandante.
Como se trata de un auto interlocutorio proferido por un Juzgado Civil del Circuito, que declaró ilegal un auto previo de aceptación de un desistimiento, únicamente procedería contra esta providencia el recurso de reposición, que efectivamente ya fue agotado, siendo improcedente el de apelación. Por lo tanto, como no existe ningún recurso ordinario ni extraordinario para atacar la providencia del Juzgado, la acción de tutela es entonces la acción idónea en este caso para evitar un perjuicio irremediable.
4. La acción de tutela contra providencias judiciales. Vía de hecho.
Ha sostenido de manera reiterada la jurisprudencia de esta Corporación que en principio, la acción de tutela no procede contra providencias judiciales en razón a la intangibilidad de la cosa juzgada y al respeto de la autonomía judicial. Basta recordar que en la Sentencia C-543 del 1 de octubre de 1992, en virtud de la cual se declaró la inconstitucionalidad de los artículos 11, 12 y 40 del Decreto 2591 de 1991, se estableció que la acción de tutela indiscriminada y general contra decisiones judiciales vulnera la Carta Política. Tal posición se explica en la medida en que el juez de tutela no puede inmiscuirse en las decisiones proferidas por el juez ordinario cuando éste ha decidido un asunto de su competencia ni entrar a cuestionar su decisión. No obstante, el citado fallo no se profirió en términos absolutos, pues dejó abierta la posibilidad para la procedencia de la acción en casos excepcionales, refiriéndose a aquellas decisiones que aunque en apariencia revisten la forma
de sentencias judiciales, objetivamente no lo sean en tanto que constituyen una vía de hecho. En este orden de ideas, cuando se incurre en una vía de hecho se desfigura la función judicial y violan derechos fundamentales de quienes acuden ante el juez en procura de una pronta y cumplida justicia, con lo cual se quebranta la juridicidad que impone el Estado democrático y constitucional. Al admitir la acción de tutela por vía de hecho se establece la posibilidad para que el juez constitucional corrija los yerros judiciales abusivos que hayan comprometido los principios, valores y derechos fundamentales. Esto es así, en cuanto “en un Estado social de derecho como el nuestro, sustentado en la eficacia de los derechos y de las libertades públicas de las personas, los jueces en sus decisiones deben someterse al principio de legalidad. Apartarse de los parámetros que dicho principio les demarca para ajustar su actuación, podría concluir en decisiones arbitrarias y caprichosas que permitirían a los jueces constitucionales erigidos en jueces de tutela entrar a revisarlas en aspectos sustanciales, a fin de constatar la existencia de situaciones irregulares configuradoras de una vía de hecho, dentro de los términos y requisitos establecidos en la jurisprudencia reiterada de esta Corte”. Por ende, la admisión de la tutela en estos casos juega un papel armonizador de las relaciones político sociales inherentes al Estado Constitucional y democrático, dado que, aunque se establezca como principio la improcedencia de la acción de tutela frente a providencias judiciales, para privilegiar principios y derechos superiores tales como la autonomía, imparcialidad e
idoneidad de los jueces, la cosa juzgada, la vigencia de un orden justo, la seguridad jurídica y la prevalencia y protección real del derecho sustancial (CP, artículo 228), de todas formas tal principio admite excepciones que, en vez de desdibujar los postulados antes enunciados, tienden a su consagración, en la medida en que permiten atacar errores protuberantes de los jueces, con lo cual, además, se salvaguardan derechos fundamentales como son el debido proceso, el acceso a la administración de justicia, la igualdad y la tutela judicial efectiva dentro del marco del Estado social de derecho. En orden a lo anterior, la jurisprudencia de esta Corporación ha establecido una serie de requisitos para que proceda la acción de tutela contra providencias judiciales que presenten en su contenido el vicio de las vías de hecho. En efecto, la sentencia T-930 de 2004 sintetizó estos requerimientos de la siguiente manera: “a) Que la conducta del agente carezca de fundamento legal. Esta Corporación ha señalado de manera reiterada que la ley es el principio de toda actuación que realice cualquier autoridad pública, y por ende no puede extralimitarse en el ejercicio de sus funciones; “Lo que no esté permitido por la ley, no lo puede realizar la autoridad, bajo ningún aspecto”. b) Que la acción obedezca a la voluntad subjetiva de quien desempeña la autoridad judicial. La Corte ha dicho que “Todo aquello que no se funde en la objetividad legal, se colige que es fruto de la voluntad no general sino subjetiva del juez.” No obstante, lo anterior no quiere decir que el Juez no cuente con la potestad de interpretar las normas adecuando estas a las
circunstancias reales y concretas; “pero lo que nunca puede hacer es producir efectos jurídicos con base en su voluntad particular, ya que sólo la voluntad general determina el deber ser en el seno de la comunidad, donde prima el interés general.” c) Que tenga como consecuencia la vulneración de los derechos fundamentales, de manera grave e inminente. La actitud ilícita del juez debe violar los derechos y el orden legal grave e inminentemente, para de esta manera justificar la acción inmediata por parte del Estado para que no se produzca el efecto ilícito. La inminencia debe entenderse como: “la evidente probabilidad de una consecuencia negativa e ilícita producida por la actuación judicial.” d) Que no exista otra vía de defensa judicial, o qu
Estás viendo una vista previa
Lee el documento completo con Ariel
Este es un fragmento de uno de los más de 1.2 millones de documentos de la biblioteca de Ariel. Crea tu cuenta para leerlo completo, descargarlo y consultarlo con Ariel, que siempre te lleva a la fuente exacta: Ariel NO alucina.