CE-05001-23-31-000-1998-02459-01(1060-08)-2011
Consejo de Estado
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Detalles
- Título
- CE-05001-23-31-000-1998-02459-01(1060-08)-2011
- Autor
- Consejo de Estado
- Categoría
- Jurisprudencia
- Área del derecho
- Administrativo
- Año
- 2011
JORNADA ORDINARIA DE TRABAJO - Cuarenta y cuatro horas semanales / JORNADA SUPLEMENTARIA - Horas extras domingos y festivos El Decreto 1042 de 1978, en cuanto en sus artículos 33 y siguientes se ocupa de la jornada de trabajo, constituye una adición a las previsiones de los Decretos 2400 y 3074 de 1968. En ese orden, se viene afirmando que, en lo relacionado con la jornada de trabajo, no ha existido vacío normativo que lleve a la aplicación por analogía de los preceptos consagrados en el Decreto 1042 de 1978, pues la jornada de trabajo a la que debían someterse las partes, es la establecida en el artículo 33 del Decreto 1042 de 1978, es decir, 44 horas semanales por haberlo dispuesto así expresamente las leyes 27 de 1992 y 443 de 1998 en los términos indicados. En consecuencia, de conformidad con las normas citadas, a la actora le asiste el derecho al pago de las cuatro (4) horas semanales que ha venido laborando en exceso en la entidad demandada, pues como ya se explicó, en dicha entidad debe aplicarse la jornada laboral de 44 horas semanales prevista en el artículo 33 del Decreto 1042 de 1978 y en el plenario está comprobado que se está cumpliendo una jornada de 48 horas semanales.
FUENTE FORMAL: DECRETO 1042 DE 1978 - ARTICULO 33
CONSEJO DE ESTADO
SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO
SECCION SEGUNDA
SUBSECCION "A"
Consejero ponente: LUIS RAFAEL VERGARA QUINTERO
Bogotá, D.C., veintiuno (21) de octubre de dos mil once (2011).
Radicación número: 05001-23-31-000-1998-02459-01(1060-08)
Actor: MARIBEL ARIAS ZAPATA Demandado: HOSPITAL GENERAL DE MEDELLIN Decide la Sala el recurso de apelación interpuesto por la parte demandada contra la sentencia de 4 de diciembre de 2007, proferida por el Tribunal Administrativo de
Antioquia. ANTECEDENTES Maribel Arias Zapata, por conducto de apoderado y en ejercicio de la acción consagrada en el artículo 85 del C.C.A., solicita de esta jurisdicción la anulación del Oficio No. 3063 de junio 10 de 1998, proferido por el Hospital General de Medellín. Como consecuencia de ello, a título de restablecimiento del derecho, pide que se condene a la entidad a pagar el valor debido de los compensatorios por la totalidad de dominicales y festivos laborados, así como el reajuste del pago por estos conceptos y las horas extras por haber laborado durante jornadas laborales superiores a 44 horas semanales. Expone que labora en el Hospital General de Medellín en el cargo de Secretaria Cuarta desde el 16 de octubre de 1996, habitualmente, en razón al sistema de rotación de turnos los días domingos y festivos en jornadas de 48 horas semanales por instrucciones del empleador. Expresa que la entidad demandada ha pagado los salarios adicionales correspondientes por el trabajo realizado en festivos, por debajo de lo estipulado para ese tipo de empleados. Por tanto solicitó a su empleador el pago adeudado, frente a lo cual la Gerencia emitió el Oficio No. 3063 de 10 de junio de 1998 denegando su solicitud. Las disposiciones que estima violadas son los artículos 25, 53 y 209 de la
Constitución Política, 95 y 195 de la Ley 100 de 1993, 33 y 40 del Decreto ley 1042 de 1978 y la Ley 10 de 1990. LA SENTENCIA APELADA El Tribunal Administrativo de Antioquia, mediante sentencia de 4 de diciembre de 2007, declaró probada la excepción de inepta demanda por no existir petición previa en cuanto a la pretensión de reliquidar los salarios y prestaciones sociales, inaplicó la Ley 57 de 1926 y el Decreto 1278 de 1931 en lo relativo al pago de días dominicales y festivos, y declaró la nulidad del Oficio No. 03063 de junio 10 de 1998 expedido por el Gerente del Hospital de Medellín. En consecuencia, condenó a esa institución a reconocer y pagar al demandante el valor correspondiente a 4 horas extras semanales y reliquidar las vacaciones y liquidaciones parciales que se hayan hecho a su favor en razón del nuevo salario que resulte de los reajustes anteriores, a partir del 16 octubre de 1996. Advirtió que el problema jurídico ya había sido resuelto por el Tribunal en sentencia anterior, en la cual se acogió lo expuesto por el Consejo de Estado en sentencia de 7 de septiembre de 2006 dictada en el proceso 7854-05. Dijo que en dicho fallo se precisó que por disposición del artículo 3º de la Ley 443 de 1998, en las entidades del orden territorial se aplican las disposiciones sobre administración de personal contenidas en los decretos 2400 y 3074 de 1968 y demás normas que los modifiquen, sustituyan o adicionen, previsión reiterada en
el inciso segundo del artículo 87 de la Ley 443 de 1998. Que en ese orden, los empleados públicos del orden territorial en materia de jornada de trabajo se rigen por las disposiciones del Decreto 1042 de 1978. En relación con la jornada ordinaria de trabajo, expresó que de conformidad con el artículo 33 del Decreto Ley 1042 de 1978, se definió en 44 horas semanales y en consecuencia, toda labor que se realice con posterioridad a ellas, constituye trabajo suplementario o de horas extras, el cual debe ser remunerado con pagos adicionales al salario ordinario y con los recargos de ley. Agregó que esta jornada rigió durante toda la relación de trabajo de la actora y, tal como aparecen planteados los hechos en el expediente, al presente asunto no le es aplicable la Ley 269 de 1996 que estableció una jornada de 66 horas, por cuanto esta rige a los empleados que mantienen una vinculación laboral simultánea con dos o más entidades en las que el Estado tenga parte. Concluyó en consecuencia, que la jornada ordinaria es de 44 horas, por lo que se debe reconocer a la demandante, en calidad de secretaria cuarta, 4 horas extras por cada semana laborada. Respecto del trabajo en días de descanso obligatorio, expresó que los artículos 39 y 40 del Decreto 1042 de 1978 regularon el asunto, y de ellos se infiere que el trabajo realizado en días de descanso obligatorio es suplementario por cumplirse por fuera de la jornada ordinaria y tiene un recargo propio y diferente al que las normas estipulan para el trabajo suplementario que se realiza en días hábiles. Que en consecuencia, el valor de la retribución total por un día festivo laborado se
compone de tres factores si se concede el descanso compensatorio y de cuatro factores en caso contrario, así: el valor del trabajo efectivamente realizado, un recargo del 100% sobre el recargo realizado, el valor de un día ordinario de trabajo en el que el servidor descansa o su equivalente en dinero. Que no obstante lo anterior, la parte actora no identificó los días festivos en que laboró ni el numero servido en cada uno de ellos y las pruebas aportadas al respecto no resultan suficientes para que se pueda concluir, sin lugar a dudas que las afirmaciones señaladas en el acto demandado no son ciertas, ni se identificó cuales festivos fueron objeto de descanso compensatorio y en cuales se retribuyó tal descanso. En relación con la prescripción, concluyó el Tribunal que en vista de que la demandante solicitó el reconocimiento de los conceptos previamente expuestos el 1 de junio de 1998, la prescripción se interrumpió el 16 de octubre de 1996, fecha de vinculación a la entidad. EL RECURSO DE APELACIÓN El Hospital General de Medellín, a través de su apoderado, impugnó la sentencia del Tribunal. Expresó que para dar cumplimiento a los mandatos que estatuyen la carga y la necesidad de la prueba, la parte actora debió acreditar, durante el debate probatorio, cuáles jornadas superiores a 44 horas laboró realmente. Arguyó que la orientación expuesta en la sentencia 4343-02 del Consejo de Estado constituye una trasgresión al Estado de derecho vigente, pues el artículo 2º de la Ley 27 de 1992 que hizo extensivo el régimen de administración de personal al sector territorial, con remisión expresa a los Decretos 2400 y 3074 de
1968 y a la Ley 13 de 1983, no regula en parte alguna lo referente a la jornada de trabajo, como tampoco lo hace la Ley 443 de 1998; que es diferente el tema de la jornada de trabajo al de la carrera administrativa, por cuanto el primero se refiere al tiempo que el servidor público debe dedicar al cumplimiento de sus labores, mientras que el segundo es un sistema técnico de administración de personal que tiene por objeto garantizar la eficiencia de la administración pública. Señaló que sólo hasta la expedición de la Ley 909 de 2004 se reguló expresamente la jornada de trabajo, y remitió para el efecto al Decreto 1042 de 1978, lo cual refuerza la tesis que ha venido sosteniendo el Hospital General de Medellín, que hasta la expedición de esta normativa, la jornada de trabajo de la actora no era la misma que se establecía para el sector nacional. Dijo que la jornada de trabajo de los empleados públicos del Hospital General de Medellín que cumplen funciones de carácter asistencial, fue, hasta la entrada en vigencia de la Ley 269 de 1996, de 48 horas y a partir de la vigencia de dicha ley, de 66 horas semanales; que por ello, la sentencia de primera instancia debe ser revocada en cuanto condenó al Hospital demandado al pago de 4 horas extras semanales, desde la fecha de la aplicación de la prescripción y hasta el 1º de marzo de 1996, además de que la actora no cumplió con la carga probatoria de demostrar en cuales semanas laboró más de 44 horas. Refirió que en el evento de que no se acepten los anteriores planteamientos, debe tenerse en cuenta lo siguiente: a) Que el trabajo en horas extras diurnas y
nocturnas, sólo cobija al personal del nivel operativo hasta el grado 17 del nivel administrativo y hasta el grado 09 del nivel técnico, en ningún caso los niveles profesional, ejecutivo y directivo; b) Tratándose de la remuneración del trabajo en domingos y festivos, y teniendo en cuenta lo expresado por el Consejo de Estado en sentencia de 2 de octubre de 2003, dictada en el proceso 2183-02, debe demostrarse la existencia de órdenes de trabajo, si se hace de manera ocasional, o autorización genérica cuando se labora habitualmente en esos días, circunstancias que no fueron acreditadas por la parte demandante; y c) Debe tenerse en cuenta que la regulación de la jornada ordinaria hace relación al trabajo de lunes a sábado, cuando no son festivos, porque el trabajo en días domingos y festivos tiene una regulación diferente y no se pueden integrar las horas laboradas en días hábiles con las trabajadas en domingos o festivos, que tienen una retribución distinta. No observando la Sala causal de nulidad que invalide lo actuado, procede a resolver de fondo la presente controversia, previa las siguientes, Para resolver, se CONSIDERA Previo a tomar la decisión a que haya lugar, se imponen las siguientes precisiones: La Sala al resolver asuntos en los cuales se ha presentado problema jurídico de naturaleza similar al presente, viene haciendo claridad en el sentido de que la jornada de trabajo hace parte del régimen de administración de personal. Concretamente se afirma que desde la expedición de la Ley 27 de 1992 artículo 2º se dispuso que las normas que regulan el régimen de administración de personal contenidas en los Decretos 2400 y 3074 de 1968, las Leyes 13 de 1984
y 61 de 1987, sus decretos reglamentarios y las normas que las modifiquen o adicionen, son aplicables a los servidores del Estado en los órdenes nacional y territorial, previsión reiterada en el inciso segundo del artículo 87 de la Ley 443 de 1998. Partiendo de la base de que el régimen de administración de personal contenido en el Decreto 2400 de 1968 se refiere a la clasificación de empleos, condiciones para el ejercicio de los mismos, deberes (incluido el de dedicar la totalidad del tiempo reglamentario del trabajo, art. 6º) derechos y prohibiciones (tales como la de realizar actividades ajenas al ejercicio de las funciones durante la jornada de trabajo al desempeño de las funciones que le han sido encomendadas, art. 8º) el régimen disciplinario, clasificación de servicios, situaciones administrativas, causales y condiciones de retiro, capacitación, carrera administrativa y organismos encargados de la administración de personal, es posible afirmar que la jornada de trabajo es parte de la materia de administración de personal. En las anteriores condiciones, el Decreto 1042 de 1978, en cuanto en sus artículos 33 y siguientes se ocupa de la jornada de trabajo, constituye una adición a las previsiones de los Decretos 2400 y 3074 de 1968. En ese orden, se viene afirmando que, en lo relacionado con la jornada de trabajo, no ha existido vacío normativo que lleve a la aplicación por analogía de los preceptos consagrados en el Decreto 1042 de 1978, pues la jornada de trabajo a la que debían someterse las partes, es la establecida en el artículo 33 del Decreto 1042 de 1978, es
decir, 44 horas semanales por haberlo dispuesto así expresamente las leyes 27 de 1992 y 443 de 1998 en los términos indicados. En consecuencia, de conformidad con las normas citadas, a la actora le asiste el derecho al pago de las cuatro (4) horas semanales que ha venido laborando en exceso en la entidad demandada, pues como ya se explicó, en dicha entidad debe aplicarse la jornada laboral de 44 horas semanales prevista en el artículo 33 del Decreto 1042 de 1978 y en el plenario está comprobado que se está cumpliendo una jornada de 48 horas semanales. En efecto, el Hospital General de Medellín afirma en el oficio del 10 de junio de 1998 (mediante el cual se da respuesta al derecho de petición radicado por la actora el 1° de junio de 1998) (Fls.5-7): “3º. Su jornada de trabajo es de cuarenta y ocho (48) horas a la semana razón por la cual no existe ninguna obligación de reconocerle horas extras a partir de una jornada ordinaria semanal de cuarenta y cuatro (44) horas semanales.” La anterior posición aparece reiterada en el ordinal séptimo del acápite “RAZONES DE LA DEFENSA” en la contestación de la demanda en los siguientes términos (Fl-30): “la jornada ordinaria de trabajo para las entidades del orden municipal está regulada por el artículo 3° de la ley 6ª de 1945 en ocho horas al día y cuarenta y ocho a la semana” En las anteriores condiciones, a la actora se le adeudan 4 horas extras desde el 16 de octubre de 1996, las cuales deben ser reconocidas y pagadas de
conformidad con las planillas de turnos que reposen en la Oficina del Departamento de Desarrollo Humano del Hospital General de Medellín. En consecuencia se confirmará la decisión de primera instancia. En mérito de lo expuesto, el Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Segunda, Subsección “A”, administrando justicia, en nombre de la República y por autoridad de la ley, F A L L A CONFÍRMASE la sentencia de 4 de diciembre de 2007 proferida por el Tribunal Administrativo de Antioquia, dentro del proceso promovido por MARIBEL ARIAS
ZAPATA contra el HOSPITAL GENERAL DE MEDELLÍN.
CÓPIESE, NOTIFÍQUESE y ejecutoriada esta providencia DEVUÉLVASE el expediente al Tribunal de origen. CÚMPLASE. Discutida y aprobada por la Sala en sesión de la fecha.