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CE-11001-03-06-000-2006-00017-00(1718)-2006

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Título
CE-11001-03-06-000-2006-00017-00(1718)-2006
Autor
Consejo de Estado
Categoría
Jurisprudencia
Área del derecho
Administrativo
Año
2006

PENSION DE VEJEZ - Aplicación de las Leyes 33 de 1985 y 71 de 1988 para efectos del régimen de transición consagrado en el artículo 36 de la Ley 100 de 1993 / PENSION DE JUBILACION - Régimen aplicable: tiempo de servicios en el sector público y privado. Marco legal / REGIMEN DE TRANSICIONRégimen aplicable a servidor público con tiempos de vinculación en el sector público y privado. Marco legal / PRINCIPIO DE INESCINDIBILIDADAplicación. Régimen pensional a aplicar a servidor público con tiempos de vinculación en el sector público y privado El régimen de transición aplicable a las personas que al 1º de abril de 1994 cumplían con alguno de los requisitos prescritos en el inciso 2º del artículo 36 de la ley 100 de 1993, y que para efectos del requisito del tiempo necesita acumular los años de servicios a empleadores públicos con las cotizaciones al ISS causadas por vinculación laboral de carácter privado, es el de la ley 71 de 1988, en el cual, si se trata de hombres, la edad para adquirir el derecho pensional es de 60 años. En el régimen pensional de la ley 33 de 1985, el requisito del tiempo sólo puede reunirse acumulando servicios prestados en el sector público; la suma de este tiempo con cotizaciones al ISS se rige por la ley 71 de 1988, pues se trata de dos regímenes pensionales diferentes.

NOTA DE RELATORIA: Autorizada la publicación con oficio 0931 de 27 de marzo de 2006.

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE CONSULTA Y SERVICIO CIVIL

Consejero ponente: ENRIQUE JOSE ARBOLEDA PERDOMO

Bogotá, D. C., nueve (9) de marzo de dos mil seis (2006) Radicación número: 11001-03-06-000-2006-00017-00(1718) Actor: MINISTRO DE PROTECCION SOCIAL Referencia: Pensión de vejez. Aplicación de las Leyes 33 de 1985 y 71 de 1988 para efectos del régimen de transición consagrado en el artículo 36 de la Ley 100 de 1993. El señor Ministro de la Protección Social ha elevado la consulta que se concreta en las siguientes preguntas: “1. Cuál es el régimen de transición aplicable a las personas que a 1º de abril de 1994 cumplían con alguno de los requisitos prescritos en el inciso 2º del artículo 36 de la Ley 100 de 1993, y se encontraban vinculadas a una entidad de derecho público, como trabajadores oficiales o como empleados públicos cuando para acreditar el tiempo de servicios o de cotizaciones, acumulan tiempos laborados para empleadores públicos y tiempos aportados al Instituto de Seguros Sociales.” “2. Pueden sumarse para efecto de establecer el cumplimiento del requisito “tiempo de servicios” en el régimen pensional de la Ley 33 de 1985, los tiempos de aportes al ISS?” La consulta reseña y explica los antecedentes normativos, así: - La Ley 100 de 1993 crea el Sistema de Seguridad Social Integral; y en consecuencia deroga las normas generales que regulaban el derecho de jubilación para los empleados públicos, trabajadores oficiales y privados, “en especial aquellas contenidas en las Leyes 33 de 1985 y 71 de 1988”; y establece en el

artículo 36 un “régimen de transición” para quienes el 1º de abril de 1994, fecha de entrada en vigencia del sistema de seguridad social en pensiones, tuvieran 15 o más años de servicios cotizados o 35 o más años de edad, las mujeres, o 40 o más años de edad, los hombres, conforme al cual, la edad, el tiempo de servicio o el número de semanas cotizadas, y el monto de la pensión de vejez, continuarían regulándose por el régimen anterior al que se encontraran afiliados, previendo también que si a estas personas les faltaban menos de 10 años para adquirir el derecho, el ingreso base para liquidar la pensión de vejez será el promedio de lo devengado en el tiempo que les hiciere falta o el cotizado durante todo el tiempo si fuere superior, actualizado anualmente con base en el IPC. - La Ley 33 de 1985, había dictado medidas “en relación con las Cajas de Previsión y con las prestaciones sociales para el Sector Público”; regulaba de manera general el derecho pensional de los servidores públicos en todos los órdenes, antes del 1º de abril de 1994, y en su artículo 1º establecía el tiempo de servicios de 20 años continuos o discontinuos y la edad de 55 años para hombres y mujeres, para tener derecho a que “la respectiva Caja de Previsión” pagara una pensión mensual vitalicia de jubilación equivalente al 75% del salario promedio que servía de base para los aportes durante el último año de servicio. - La Ley 71 de 1988, “por la cual se expiden normas sobre pensiones”; en su artículo 7º ordenaba que a partir de su vigencia, los empleados oficiales y los

trabajadores podrían acumular los “aportes sufragados en cualquier tiempo y acumulados” en entidades públicas de todos los órdenes y el Instituto de Seguros Sociales, para completar veinte años de aportes y adquirir el derecho a la pensión de jubilación cuando cumplieran 60 años o más de edad los hombres y 55 años de edad o más las mujeres. Agrega la consulta que la Ley 33 de 1985 al referirse a las Cajas de Previsión y a las prestaciones sociales del sector público, y la Ley 71 de 1988 al prever la acumulación de aportes sufragados tanto a entidades oficiales como al Instituto de Seguros Sociales, discrepan en la determinación del “régimen anterior” al que se encontraba afiliado un servidor público para los efectos del inciso 2º del artículo 36 de la Ley 100 de 1993. Explica el señor Ministro que algunos consideran que “si estaban en el sector oficial su régimen de transición es el de la Ley 33 de 1985 pero que pueden cumplir el requisito de tiempo de servicios con la suma de tiempos públicos o con el cómputo de éstos y de tiempos laborados en el sector privado, con la diferencia de que en el primer caso, se pensionarán con arreglo a la Ley 33 de 1985 y, en el segundo evento, se jubilarán con arreglo a la Ley 71 de 1988, en cuanto, cada una de ellas establece un régimen pensional independiente, cuya principal diferencia es la edad requerida en tratándose de varones. Establecer esta diferencia implica para la aplicación del régimen de transición de la Ley 100 de 1993, que quien se pensione con régimen de ley 71, si es varón, se le exija la edad de este régimen o

sea 60 años de edad.” Continúa señalando que otros estiman que la Ley 71 de 1988 “no contiene un régimen pensional, sino que simplemente permite la acumulación de tiempos de servicios públicos y privados, para efecto de acreditar los veinte (20) años exigidos en el régimen previsto en la Ley 33 de 1985, por lo cual todo servidor público que antes de la Ley 100 se encontraba afiliado al régimen oficial puede pensionarse a la edad de 55 años, sin importar que el tiempo servido o cotizado se cumpla solo en el servicio oficial o que se necesite acumular cotizaciones al Instituto de Seguros Sociales”, porque: (i) la Ley 100 de 1993 “equiparó los regímenes pensionales de los sectores mencionados y estableció, como premisa fundamental del Sistema General de Pensiones que todos los tiempos cotizados o servidos se tomarían en consideración para la liquidación de las pensiones”; y (ii) si la Ley 71 de 1988 establece un régimen que permite acumular tiempos privados y públicos pero incrementando la edad de pensión para los hombres, “genera una diferencia de trato desproporcionada.” El párrafo final de la consulta expresa textualmente: “Dado lo anterior no se ajustaría a la lógica del Sistema General de Pensiones y al derecho a la igualdad, que quienes han efectuado sus cotizaciones por 20 años o más, en el sector público o en el privado, no puedan acceder a los beneficios del régimen de transición en las condiciones del régimen que los cubría a la fecha prevista en la Ley, so pretexto de que incluyen en su historia laboral tiempos cotizados en el ISS.” Para responder la Sala CONSIDERA:

En los términos de los párrafos finales, la consulta hace explícita la preocupación por la diferencia de trato y el eventual desconocimiento del derecho a la igualdad que se presentarían respecto de los hombres que por requerir, para efectos pensionales, la suma de tiempos de vinculación laboral con los sectores público y privado, tendrían que esperar a cumplir 60 años de edad (ley 71 de 1988), frente a los hombres que al acreditar solamente vinculaciones laborales con el sector público accederían a ese derecho una vez cumplidos los 55 años de edad (ley 33 de 1985). A la expresada preocupación se agrega la de establecer cómo operan entonces las dos disposiciones anotadas cuando se trate de la aplicación del régimen de transición consagrado en la ley 100 de 1993. Para dilucidar las inquietudes planteadas por el señor Ministro de la Protección Social, la Sala acudirá al criterio histórico de interpretación de las normas confrontadas, analizando, en primer término, los antecedentes normativos de los regímenes pensionales que aplicaban en los sectores público y privado cuando entró en vigencia el Sistema General de Seguridad Social en Pensiones organizado y regulado por la ley 100 de 1993; en segundo término, el artículo 7º de la ley 71 de 1988 y sus antecedentes legislativos; a continuación el tema del derecho fundamental a la igualdad en punto a las pensiones; y finalmente la hipótesis consultada.

1. Los antecedentes normativos Precisa la Sala que en materia de pensiones, la legislación colombiana ha consagrado, a lo largo de la historia de la república, regímenes pensionales de contenido y aplicación generales, así como regímenes pensionales especiales

destinados a específicos grupos de trabajadores. De estos últimos no se ocupará el presente concepto por cuanto la consulta se plantea con referencia a la ley 33 de 1985, que contenía el régimen general de pensiones de los empleados oficiales, y a la ley 71 de 1988, que también fue general, y que rigieron hasta la entrada en vigencia del Sistema General de Seguridad Social en Pensiones ordenado por la ley 100 de 1993. 1.1. El régimen pensional en el sector público. En los distintos pronunciamientos que le ha correspondido emitir a esta Sala1, para dilucidar variadas inquietudes referidas a la expresión “régimen anterior” contenida en el artículo 36 de la ley 100 de 1993 para efectos de la concreción del régimen de transición que ésta consagra, ha sido criterio uniforme que, tratándose de empleados públicos y trabajadores oficiales, la ley 33 de 1985 era el régimen general aplicable en materia de pensión de jubilación y por ende, a ella refiere el artículo 36 en cita. Las razones de esta interpretación se fundamentan en el repaso de la historia legislativa sobre el tema. En efecto, expedida la Constitución Política de 1886, se expide también la ley 50 de 18862, en la cual la pensión a cargo del tesoro nacional es una “recompensa de grandes o largos servicios hechos a la Patria, según la condición social del pensionado…”, que se otorga por veinte años por lo menos de servicios, que pueden haber sido prestados en distintas épocas y “distintos ramos civiles”. En 1905, la ley 29 aumentó a 30 años el tiempo de

servicio exigido para adquirir el derecho a la pensión de jubilación, conservando la posibilidad de computarlos “en diversas épocas y en distintos ramos civiles”. Más adelante, la ley 6ª de 19453, en su Sección III, reguló “las prestaciones oficiales”, y con la modificación introducida por la ley 65 de 1946, incluyó entre ellas, la “Pensión vitalicia de jubilación, cuando el empleado u obrero haya llegado o llegue a cincuenta (50) años de edad, después de veinte (20) años de servicio continuo o discontinuo”, equivalente a las dos terceras partes del promedio de los salarios devengados en el último año de servicio; ordenó al gobierno organizar la Caja de Previsión Social de los Empleados y Obreros Nacionales, a cuyo cargo estaría el reconocimiento y pago de las prestaciones oficiales, con personería jurídica y un capital formado por aportes del presupuesto nacional y de los empleados y obreros. En el artículo 29, modificado por el artículo 1º de la ley 24 de 1947, dispuso que para efectos del tiempo de servicio computarían los servicios prestados sucesiva o alternativamente en distintas entidades de derecho público, de manera que el monto de la pensión se distribuiría en proporción al tiempo servido y al salario devengado en cada una de ellas, y si el empleado había servido por lo menos 10 años en empleos nacionales, el total de la pensión sería cubierto por la Caja Nacional de Previsión quedando las demás entidades obligadas a reembolsar a la Caja el monto que les correspondiera, conforme a lo establecido en el decreto 2567 de 1946.

En 1968, como parte de la reforma administrativa autorizada por la ley 65 de 1967 al Gobierno Nacional, fue expedido el decreto ley 3135, “Por el cual se prevé la integración de la seguridad social entre el sector público y el privado, y se regula el régimen prestacional de los empleados públicos y trabajadores oficiales;” estatuto que derogó las disposiciones que le fueran contrarias (art. 43) y en materia de pensiones, consagró: 1 Conceptos de junio 5 de 1997 y 20 de mayo de 1998, Radicación 960 y 960 (ampliación), Consultas del Ministro de Comunicaciones. Consejero Ponente Luis Camilo Osorio. Concepto de 11 de febrero del 2002, Radicación 1.390, consulta del Ministro de Trabajo y Seguridad social, Consejero Ponente Augusto Trejos Jaramillo 2 Ley 50 de 1886 (11 de noviembre) “que fija reglas generales sobre concesión de pensiones y jubilaciones” 3 Ley 6 de 1945 (febrero 19 - Diario Oficial No 25.790 del 14 de marzo de 1945), “Por la cual se dictan algunas disposiciones sobre convenciones de trabajo, asociaciones profesionales, conflictos colectivos y jurisdicción especial del trabajo” “Artículo 27. Pensión de jubilación o vejez. El empleado público o trabajador oficial que sirva veinte (20) años continuos o discontinuos y llegue a la edad de 55 años si es varón, o 50 si es mujer, tendrá derecho a que por la respectiva entidad de previsión se le pague una pensión mensual vitalicia de jubilación equivalente al 75 por ciento del promedio de los salarios devengados durante el último año de servicio.

No quedan sujetas a esta regla general las personas que trabajan en actividades que por su naturaleza justifiquen la excepción y que la ley determine expresamente.” En el parágrafo segundo de este artículo se conservó la vigencia de las disposiciones sobre edad de jubilación que regían antes de la vigencia del decreto ley 3135 de 1968, para quienes a esta fecha hubieren cumplido 18 años continuos o discontinuos de servicios. Y en el parágrafo 3º se dio el derecho a la pensión a quienes encontrándose ya retirados del servicio tuvieran 20 años de labor continúa o discontinúa, cumplieran los 50 años de edad; pensión que se reconocería de acuerdo con las disposiciones que regían en el momento de su retiro. Acota la Sala que la “integración de la seguridad social” entre los sectores público y privado, a que se refiere el epígrafe del decreto 3135 en comento, se expresó en el artículo 4º, en el sentido de autorizar a la Caja Nacional de Previsión Social y al Instituto de Seguros Sociales, a constituir un comité coordinador para el estudio y elaboración de planes y programas sectoriales de inversión, salud, seguridad y bienestar social de sus afiliados y aportar los recursos necesarios para la realización de los planes y programas que acordaren conjuntamente. La ley 33 de 1985, unificó en 55 años el requisito de la edad para hombres y mujeres, mantuvo el tiempo en 20 años de servicios continuos o discontinuos, y reiteró que las únicas excepciones a este régimen general serían las establecidas por ley, como régimen especial, y las actividades que en razón de su naturaleza la

ley justificara como de excepción. Como surge de las normas comentadas y lo destacó recientemente esta Sala4, el régimen pensional en el sector oficial se estructuró con referencia al tiempo de servicios, en el cual subyacía el concepto primigenio de “recompensa”, de manera que “el reconocimiento del derecho de la pensión no dependía de los pagos o aportes efectuados por el trabajador o por la entidad empleadora”, fundamento esencialmente distinto del que reguló el tema pensional en el sector privado, como se verá a continuación. 1.2. El régimen pensional en el sector privado. La ley 6ª de 1945, sección II, “De las prestaciones patronales”, artículo 12, ordenó que “mientras se organiza el seguro social obligatorio”, correspondería a los patronos el pago de las indemnizaciones o prestaciones que en ella se establecían, entre las cuales incluyó (art. 14) para las empresas cuyo capital excediera de un millón de pesos, la obligación de pagar al trabajador que hubiera llegado o llegare a los cincuenta (50) años de edad después de veinte (20) años de servicios continuos o discontinuos, “una pensión vitalicia de jubilación equivalente a las dos terceras partes del promedio de los salarios devengados, sin bajar de treinta pesos ($30) ni exceder de doscientos pesos ($200), en cada mes.”. Disposición modificada por el artículo 8º de la ley 64 de 1946 que 4 Radicación número 1576, concepto de octubre 28 del 2004, Actor Ministro de Transporte, Referencia: Reconocimiento de pensiones de jubilación de exfuncionarios del INTRA por el Ministerio de Transporte.

Afiliación al Instituto de Seguros Sociales, Consejero Ponente Enrique José Arboleda Perdomo. incrementó el capital de la empresa y el monto mínimo a reconocer mensualmente. La ley 90 de 19465 estableció el “seguro social obligatorio”. Dispuso (art. 1º) asegurar a los trabajadores destinatarios de la norma (arts. 2º, 3º, 4º y 5º) contra los riesgos de (i) enfermedades no profesionales y maternidad, (ii) invalidez y vejez, (iii) accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, (iv) muerte. Para su dirección y vigilancia creó una entidad autónoma con personería jurídica y patrimonio propio, denominada Instituto Colombiano de Seguros Sociales (art. 8º), entre cuyas funciones principales (art. 9º) señaló: “Artículo 9º. … 6o. Fijar y modificar de conformidad con los cálculos del Departamento Matemático Actuarial y mediante aprobación del Presidente de la República, el monto de cada uno de los aportes o cotizaciones correspondientes a cada clase de riesgo asegurado; el lapso mínimo durante el cual no podrá ser alterado dicho monto, que no será inferior a un año, y el número de las cotizaciones previas que den derecho a la respectiva prestación en cada modalidad de seguro;”(subraya la Sala).6 Dispuso también “el sistema de triple contribución forzosa de los asegurados, de los patronos y del Estado” (art. 16), así como la contribución con las cotizaciones patronales cuando la nación, los departamentos, los municipios y los institutos y empresas oficiales actuaran “analógicamente como patronos” (art. 17), en los

casos previstos en el artículo 3º7. E igualmente previó que el afiliado que perdiera su calidad de asegurado y reingresara al seguro obligatorio, tendría derecho a que se le reconocieran las cotizaciones anteriores, siempre que la desvinculación no excediera de tres años (art. 27). Surge con toda claridad la diferencia entre los regímenes pensionales, oficial y privado, pues, tal como se desprende de las disposiciones de la ley 90 de 1946, se tomó la vejez como un riesgo asegurable, que por lo mismo requería de aportes o cotizaciones que financiaran la pensión que lo cubriría, en los términos que reglamentara el Instituto de Seguros Sociales. Y si bien se previó la afiliación a este sistema de empleados y obreros del sector público, no se hizo excepción alguna en razón de la naturaleza de la vinculación, sino que por el contrario, expresamente se hizo referencia a la obligación del Estado de concurrir en los aportes patronales cuando fuera empleador (art. 17). Las sucesivas reglamentaciones expedidas por el ISS8 determinaron 500 semanas cotizadas como mínimo y la edad de 60 años, para hombres y mujeres, como 5 Ley 90 de 1946 (diciembre 26) Diario Oficial No 26.322, del 7 de enero de 1947, “Por la cual se establece el seguro social obligatorio y se crea el Instituto Colombiano de Seguros Sociales” 6 Modificado por el artículo 10, Decreto Ley 433 de 1971: “El Instituto Colombiano de Seguros Sociales tiene como funciones principales5.- Fijar y modificar, conforme a los principios técnicos que rigen los seguros sociales, el número de cotizaciones previas que den derecho a la respectiva prestación en cada modalidad del

seguro, así como las cotizaciones necesarias para cubrir las prestaciones de los mismos seguros, cualquiera que sea la entidad que los administre; los niveles de las reservas técnicas necesarias y las formas de constituirlas y las cantidades que puedan dedicarse a los gastos de administración. Para determinar el valor de las prestaciones económicas que se reconozcan en los distintos seguros, deberán realizarse siempre los correspondientes estudios matemático - actuariales, sin cuyo resultado favorable no se podrán adoptar medidas que impliquen modificaciones en la extensión de las prestaciones o en el monto de los aportes y en las condiciones de otorgamiento de dichas prestaciones.” 7 Ley 90 de 1946, artículo 3.” Para los efectos de la presente ley, estarán asimilados a trabajadores particulares los empleados y obreros que presten sus servicios a la Nación, los Departamentos y los Municipios en la construcción y conservación de las obras públicas y en las empresas o institutos comerciales, industriales, agrícolas, ganaderos y forestales que aquellas entidades exploten directa o indirectamente o de las cuales sean accionistas o copartícipes.” 8 Vr.gr. Decreto 433 de 1971, Decreto Ley 1650 de 1977, Acuerdos 044 de 1989 y 049 de 1990. requisitos para que la entidad procediera al reconocimiento y pago de la pensión denominada de vejez. A lo largo del tiempo, como ha sido ampliamente analizado por la jurisprudencia de la Sala Contencioso Administrativa de esta Corporación y de la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia, que esta Sala igualmente ha compartido,9 en los casos en los cuales las entidades públicas han afiliado sus empleados y

trabajadores al ISS, éstos conservan el derecho a obtener la pensión de jubilación conforme a las normas propias del sector público, y a que le sea pagada por la entidad empleadora, que deberá seguir cotizando ante el ISS hasta cuando el pensionado cumpla los requisitos exigidos para la pensión de vejez, y ocurrido este evento, el ISS asume la pensión quedando de cargo de la empleadora la diferencia en el monto de la misma si a éste hubiere lugar.

2. La ley 71 de 1988

En virtud del artículo 7º de esta ley se consagró la posibilidad de que quienes hubieren laborado tanto en el sector público como en el sector privado, pudieran sumar los tiempos correspondientes para completar los veinte años de aportes requeridos y así “tener derecho a una pensión de jubilación, siempre que cumplan 60 años o más de edad si es varón y 55 años o más de edad si es mujer.”; se dejó al Gobierno la reglamentación de “los términos y condiciones para el reconocimiento y pago de esta prestación y la determinación de las cuotas partes que correspondan a las entidades involucradas”; y se incluyó, como parágrafo, que se mantendrían los regímenes entonces vigentes para quienes tuvieran 10 o más años de afiliación en una o varias entidades y 50 años de edad si eran hombres o 45 años de edad si eran mujeres. La revisión de los antecedentes de la norma muestra que el texto originalmente presentado por el gobierno nacional al Congreso no contemplaba disposición alguna al respecto y que el artículo pertinente fue introducido a iniciativa del ponente designado para los debates reglamentarios en comisión y plenaria de la

Cámara, quien sustentó su iniciativa en la “necesidad de solucionar el tiempo acumulado en diversas empresas por los trabajadores, que veían desaparecidas sus esperanzas de obtener una pensión … se consagra la pensión compartida en condiciones normales y asequibles a cualesquier ciudadano que haya logrado completar las condiciones allí establecidas.” En las ponencias para primero y segundo debates en el Senado, se sustenta el parágrafo en “que la causa es abrirle ‘un período de respiro’, particularmente al Instituto de los Seguros Sociales, durante el cual tomaría las previsiones para la adecuada asunción de la responsabilidad”, y que “ a pesar de la dilación que entraña, se juzga prudente hacerlo, debido a que si bien la situación de caja del I.S.S. no es preocupante, Planeación Nacional sostiene que las reservas de invalidez, vejez y muerte tendrían que superar en cuatro veces, los 160.000 millones a que ascienden en la actualidad.”. Respecto de la reglamentación se argumentó que al gobierno correspondía “hacer las definiciones de detalle de un tema que involucra tantos aspectos técnicos y financieros. El carácter oficial de las entidades comprometidas allanará la tarea, que de entrada no será fácil, dada la armazón a implantarse entre entidades con tantas diferencias como el I.S.S. y las Cajas de Previsión.” Para la comprensión de la norma en comento, encuentra también la Sala que debe armonizarse con el artículo 11 de la misma ley 71 de 1988, a cuyo tenor: 9 Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Segunda, Subsección B, Sentencia de

agosto 9 del 2001, Radicación 0236-01(1966-98), Consejero Ponente Tarcisio Cáceres Toro; Sala de Consulta y Servicio Civil, Concepto de octubre 28 del 2004, radicación 1.576 “Artículo 11. Esta Ley y las Leyes 33 de 1973, 12 de 1975, 4a. de 1976, 44 de 1980, 33 de 1985, 113 de 1985 y sus decretos reglamentarios, contienen los derechos mínimos en materia de pensiones y sustituciones pensionales y se aplicarán en favor de los afiliados de cualquier naturaleza de las entidades de previsión social, del sector público en todos sus niveles y de las normas aplicables a las entidades de Previsión Social del sector privado, lo mismo que a las personas naturales y jurídicas, que reconozcan y paguen pensiones de jubilación, vejez e invalidez.” (Subraya la Sala). Este artículo fue igualmente de iniciativa parlamentaria para “precisar qué disposiciones deben aplicarse para los efectos de las pensiones y sustituciones pensionales al sector público en general y en todos los niveles y de igual manera para el sector privado.” De donde se colige igualmente que no fue intención del legislador modificar los regímenes pensionales preexistentes, interpretación que como se verá, ha sido acogida también por la Corte Constitucional. Por su parte, tanto el artículo 20 del decreto 1160 de 1989 que reglamentó el artículo 7º de la ley 71 de 1988, como el inciso primero del artículo 1º del decreto 2709 de 1994, que reglamenta actualmente la misma norma legal y derogó parcialmente el decreto 1160, denominan “la pensión a que se refiere el artículo

7o. de la Ley 71 de 1988”, como “pensión de jubilación por aportes.” En el concepto de octubre 28 del 2004, ya citado10 la Sala expresó su criterio, que hoy reitera, en el sentido de que “esta pensión de jubilación por aportes es diferente de la pensión de jubilación referenciada antes, pues ésta última supone que se ha trabajado tan sólo en el sector público, mientras que aquella acumula el tiempo de servicio en ambos sectores. La pensión de vejez, vigente también en esa época, era la propia de los trabajadores del sector privado afiliado al Instituto de los Seguros Sociales…”. A lo dicho han de agregarse los pronunciamientos que en sentencias de constitucionalidad y de tutela ha hecho la Corte Constitucional sobre el artículo 7º de la ley 71 de 1988. Así, mediante la sentencia C-012-9411, declaró inexequible el parágrafo de dicho artículo 7º, por no encontrar valederas las razones de tipo económico aducidas para excluir a las personas en él relacionadas; de la parte considerativa se resalta que para la Corte, “la norma en referencia (el artículo 7º de la ley 71 de 1988) creó un nuevo tipo de derecho pensional”, y que es su filosofía “que la parte de ingresos del empleado oficial o trabajador que se destina a la formación de los fondos de pensiones en las entidades de previsión social, permitan a éstas cumplir con el pago de la pensión de jubilación, en cuantía proporcional al tiempo aportado a cada una de ellas.” En la sentencia C-623-9812, al resolver la demanda contra el aparte del artículo 7º

de la ley 71 de 1988, referente a la edad de 60 años para los hombres y 55 años para las mujeres, como condición para acceder a la pensión por aportes, la Corte declaró exequible esta diferencia invocando la sentencia C-410-94, que analizó las condiciones sociales de la mujer como justificativas de tratos diferenciadores, en sentido correctivo, respecto de los hombres. Y sobre el artículo 7º en general, expresó: 10 Ver pie de página número 4. 11 Sentencia C-012-94 (enero 21), Expediente D-321, norma demandada: parágrafo del artículo 7º de la ley 71 de 1988, M.P., Antonio Barrera Carbonell. 12 Sentencia C-623-98 (noviembre 4), Expediente D-2048, norma demandada: artículo 7º (parcial) de la ley 71 de 1988, M.P. Hernando Herrera Vergara. “El artículo 7o. de la Ley 71 de 1988 consagra la denominada pensión de jubilación por acumulación de aportes, es decir, aquella que se obtiene sumando los tiempos de cotización en el sector público y privado. Así pues, a partir de esta normatividad, los empleados oficiales y públicos y los trabajadores particulares que acrediten, 55 años si es mujer y 60 años si es varón, y 20 años de aportes sufragados en cualquier tiempo en una o varias entidades de previsión social o de las que hagan sus veces, con los efectuados ante el I.S.S., tendrán derecho a acceder a la prestación jubilatoria mediante la acumulación de aportes y cotizaciones derivados de la relación contractual particular u oficial y la legal y reglamentaria.

(…) Ahora bien, la creación de esta modalidad pensional no modifica ni altera la aplicación de los regímenes ordinarios establecidos con anterioridad para regular esta prestación jubilatoria, es decir, que la legislación preexistente al

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