🇨🇴⚖️ La Corte Suprema probó Ariel. Conoce los resultados aquí

CE-11001-03-15-000-2019-03406-00(AC)-2019

Consejo de Estado

Icono de documento PDF

Descargar PDF

Disponible

Detalles

Título
CE-11001-03-15-000-2019-03406-00(AC)-2019
Autor
Consejo de Estado
Categoría
Jurisprudencia
Área del derecho
Administrativo
Año
2019

ACCIÓN DE TUTELA CONTRA PROVIDENCIA JUDICIAL / DESCONOCIMIENTO DEL PRECEDENTE JURISPRUDENCIAL – No acreditado / APLICACIÓN DEL PRECEDENTE JURISPRUDENCIAL – Sentencia de unificación del Consejo de Estado de 28 de agosto de 2018 / BENEFICIARIO DEL RÉGIMEN DE TRANSICIÓN DE LA PENSIÓN DE JUBILACIÓN / INGRESO BASE PARA LA LIQUIDACIÓN DE LA PENSIÓN DE JUBILACIÓN - No es un aspecto sujeto al régimen de transición pensional / FACTORES DE LIQUIDACIÓN DE LA PENSIÓN DE JUBILACIÓN - Aquellos objeto de cotización [S]e colige que el Consejo de Estado, a partir de la sentencia de unificación de 28 de agosto de 2018 concluyó que los beneficiarios del régimen de transición de la Ley 100 de 1993, tendrán derecho a que se les apliquen las normas pensionales anteriores (Ley 33 de 1985), en relación con la edad, el tiempo de cotización o servicios prestados, y el monto de la pensión, entendido como la tasa de reemplazo, pero en lo que tiene que ver con el Ingreso Base de Liquidación (IBL), se debe acudir a la disposición prevista en el inciso tercero del artículo 36 de la Ley 100 de 1993. En este orden, se debe resaltar que tesis actual sustituyó los planteamientos que venía sosteniendo esta Corporación, sobre la forma de establecer el ingreso base de liquidación de la pensión de los empleados públicos beneficiarios del régimen de transición establecido en el artículo 36 de la Ley 100 de 1993, que se sustentaban en lo dicho por el Consejo de Estado – Sección

Segunda, en providencia de 4 de agosto de 2010 (C.P. Víctor Hernando Alvarado Ardila). Por otra parte es importante mencionar que la providencia del 28 de agosto de 2018 señaló que la tesis actual de la Corporación se aplicará “a todos los casos pendientes de solución tanto en vía administrativa como en vía judicial a través de acciones ordinarias”. Bajo dicho criterio, advierte la Sala que en el caso concreto, el mencionado criterio jurisprudencial resultaba aplicable al caso de la accionante, como quiera que se encontraba vigente para el momento en que el Tribunal Administrativo de Magdalena resolvió, en segunda instancia, la demanda de nulidad y restablecimiento del derecho promovida por la accionante y profirió la decisión acusada. En síntesis, la Sala enfatiza que, el Tribunal Administrativo de Magdalena observó plenamente el precedente judicial aplicable al caso en concreto, en atención a que fundamentó su decisión en los criterios jurisprudenciales contenidos en las sentencias SU-230 de 2015, SU-395 de 2017 y en el reciente pronunciamiento de unificación de esta Corporación, contenido en la sentencia de 28 de agosto de 2018. (…) Así las cosas, se concluye que la providencia del Tribunal Administrativo de Magdalena, no vulneró el derecho fundamental invocado por la accionante, por cuanto no se evidencia en su contenido, un análisis arbitrario, infundado o caprichoso ajeno a preceptos jurídicos de orden constitucional y legal, que constituya una vía de hecho, que amerite la intervención del juez de tutela, pues respetó y atendió el nuevo criterio

jurídico adoptado por esta Corporación en materia de inclusión de factores salariales, con el fin de determinar el IBL para calcular la pensión de vejez de los servidores públicos.

FUENTE FORMAL: CONSTITUCIÓN POLÍTICA – ARTÍCULO 86 / LEY 100 DE 1993 – ARTÍCULO 36/ DECRETO 2591 DE 1991 / DECRETO 1069 DE 2015 / DECRETO 1983 DE 2017

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN SEGUNDA

SUBSECCIÓN B

Consejero ponente: CÉSAR PALOMINO CORTÉS

Bogotá D.C., veintisiete (27) de agosto de dos mil diecinueve (2019) Radicación número: 11001-03-15-000-2019-03406-00(AC)

Actor: SARA ILSE DE JESÚS QUINTANA OSPINO Demandado: TRIBUNAL ADMINISTRATIVO DE MAGDALENA ACCIÓN DE TUTELA – Fallo de primera instancia La Sala decide la acción de tutela presentada por la señora Sara Ilse de Jesús Quintana, contra el Tribunal Administrativo de Magdalena.

ANTECEDENTES La solicitud y pretensiones La señora Sara Ilse de Jesús Quintana, por intermedio de apoderado, en ejercicio de la acción de tutela, solicitó la protección de su derecho fundamental al debido proceso y el principio de legalidad que estimó vulnerados por el Tribunal Administrativo de Magdalena, al proferir, las providencias de 10 de octubre de 2018 y de 13 de febrero de 2019, dentro del proceso de nulidad y restablecimiento del derecho promovido por la actora en tutela contra la Unidad Especial de

Gestión Pensional y Contribuciones Parafiscales de la Protección Social, en adelante UGPP. En el escrito de tutela, el apoderado del accionante solicita: “(…) Conforme con lo expuesto deberá procederse al amparo del derecho fundamental al debido proceso, y en consecuencia, deberán ser impartidas las siguientes órdenes: PRIMERA. CONCÉDASE LA TUTELA de los Derechos Fundamentales del Debido Proceso y el Principio de Legalidad, a la accionante SARA ILSE DE JESÚS QUINTANA OSPINO, vulnerados por la Sala integrada por los magistrados MARIBEL MENDOZA JIMÉNEZ (Ponente), MARÍA VICTORIA QUIÑONES y ADONAY FERRARI PADILLA del Tribunal Administrativo del Magdalena por cuanto constituye una conculcación concreta del artículo 29 Superior y, de allí se derivan sus consecuencias. SEGUNDA. En consecuencia, DECRÉTESE LA NULIDAD DE LAS SENTENCIAS del 10 de octubre de 2018 y del 13 de febrero de 2019 proferidas por la Sala integrada por los Magistrados MARIBEL MENDOZA JIMÉNEZ (Ponente), MARÍA VICTORIA QUIÑONES y ADONAY FERRARI PADILLA del Tribunal Administrativo del Magdalena que contienen una violación concreta del artículo 29 Superior y del Principio de Legalidad.

TERCERA: En su defecto, CONFÍRMESE EL FALLO DE PRIMERA INSTANCIA DEL 22 DE AGOSTO DE 2017 dictado por el JUZGADO 2° ADMINISTRATIVO

DEL CIRCUITO DE SANTA MARTA (MAGDALENA) con la Modificación

pertinente para adecuarlo con base en los postulados establecidos en la S.U del 28 de agosto de 2018 emana del Consejo de Estado y decrétese la ejecutoria del mismo.

CUARTA: Reconózcasele el RETROACTIVO PENSIONAL desde el día 31 de noviembre del 2010.

1. Hechos y consideraciones de la actora De lo expuesto en el escrito de tutela y de los documentos obrantes en el expediente se extraen los siguientes hechos: La señora Sara Ilse de Jesús Quintana laboró al servicio del departamento de Magdalena en el Hospital San Juan de Dios de Santa Marta, desde el 2 de febrero de 1981 hasta el 30 de mayo de 1992; y en el Hospital Central Julio Méndez Barreneche, desde el 1 de junio de 1992 hasta el 7 de octubre de 2005, en el cargo de auxiliar de enfermería.1

La Caja Nacional de Previsión Social mediante Resolución No. UGM 028033 del 20 de enero de 2012, le reconoció la pensión de jubilación a la señora Sara Ilse de Jesús Quintana por una cuantía de $831.026 efectiva a partir del 30 de noviembre de 2010. La accionante formuló petición el 28 de agosto de 2012 solicitando la reliquidación de su pensión con la inclusión de todos los factores de salario devengados en el último año de servicios, sin embargo la entidad por Resolución No. RDP 018804 de 10 de diciembre de 2012 negó dicha solicitud. La señora Sara Ilse de Jesús presentó demanda de nulidad y restablecimiento del derecho contra la UGPP, cuyo reparto le correspondió al Juzgado Segundo

Administrativo de Santa Marta, que en sentencia de 22 de agosto de 2017 accedió a las pretensiones2, en el sentido de ordenar la reliquidación de la pensión de la actora con el 75% de todos los factores salariales devengados en el último año de servicios. La entidad accionada instauró recurso de apelación contra la anterior decisión, ante el Tribunal Administrativo de Magdalena que mediante fallo de 10 de octubre de 2018, revocó la providencia de primera instancia y negó las pretensiones de la demanda.3 A través de escrito de 29 de octubre de 2018, el apoderado de la accionante solicitó aclaración de la sentencia de segunda instancia, que por providencia de 13 de febrero de 2019 fue respondida, de manera que el Tribunal adicionó y modificó el texto del numeral primero de la decisión del fallo de primera instancia. Para la accionante la sentencia del Tribunal incurrió en un defecto sustantivo, porque desconoció la jurisprudencia del Consejo de Estado - Sección Segunda, contenida en la sentencia de 4 de agosto de 2010, en la cual se ha señalado que las pensiones reconocidas a las personas beneficiarias del régimen previsto en el 1 Folio 16 2 Folio 42 - 66 3 Folio 6782 artículo 36 de la Ley 100 de 1993 debe liquidarse con el promedio de los salarios devengados en el último año de servicio.

2. Trámite Mediante auto de 26 de julio de 20194 se admitió la demanda, se ordenó la notificación a la accionada, esto es, el Tribunal Administrativo de Magdalena5 y se

puso en conocimiento el escrito de tutela a los terceros interesados en las resultas del proceso, es decir, a la Unidad Administrativa Especial de Gestión Pensional y Contribuciones Parafiscales – UGPP y al Juzgado Segundo Administrativo de Santa Marta6.

3. Intervenciones 4.1 El Tribunal Administrativo de Magdalena7 solicitó que se niegue la presente acción, toda vez que la solicitud de amparo instaurada por la señora Sara Ilse de Jesús pretende revivir el debate que ya se ha concluido, convirtiendo esta acción en una instancia adicional.

Agregó que la decisión del Tribunal hace parte de los aspectos inherentes a la autonomía e independencia funcional de los jueces los cuales han sido ampliamente protegidos por la jurisprudencia de la Corte Constitucional. 4.2 La UGPP8, realizó una transcripción de los apartes pertinentes de las sentencias C-168 de 1995, C-258 de 2013, SU.230 de 2015, SU-427 de 2016, SU210 de 2017, SU-395 de 2017, T-039 de 2018 de la Corte Constitucional, con las que mostró una línea jurisprudencial acerca de la forma en la que se debe liquidar las pensiones sometidas al régimen de transición, conforme con las reglas de los artículos 21 y 36 de la Ley 100 de 1993. Explicó que la acción de tutela no es la vía adecuada para reclamar prestaciones económicas, ya que se ve viciado su objetivo, además que debe reunir ciertos requisitos para que proceda. Argumentó que el juez de tutela no puede ordenar el pago de un derecho incierto y

discutible, pues se trata de un asunto que debe resolverse en la jurisdicción competente. Añadió que se debe tener en cuenta la autonomía de los jueces, como quiera que las decisiones que toman no se basan en un criterio subjetivo sino en el marco de la Ley, por lo que otro juez sin competencia para decidir en el asunto en cuestión no podrá interferir en sus pronunciamientos, anularlos o cambiarlos. Adicionalmente solicitó que se declare improcedente el amparo por cuanto la decisión de las providencias cuestionadas no incurrió en ninguna vía de hecho, por el contrario, ésta se ajusta al ordenamiento jurídico que regula el tema. 4 Folio 100 5 Folio 101 6 Folio 102 7 Folios 106 y 107 8 Folios 109120 4.3 El Juzgado Segundo Administrativo de Santa Marta no se pronunció sobre los hechos y pretensiones de la demanda de tutela.

II. CONSIDERACIONES

1. Competencia La Sala es competente para conocer del asunto, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 86 de la Constitución Política y el numeral 5° del artículo 2.2.3.1.2.1° del Decreto 1069 de 2015, modificado por el artículo 1° del Decreto 1983 de 30 de noviembre de 20179.

2. Problema jurídico La Sala debe decidir si el Tribunal Administrativo de Magdalena, al emitir las providencias de 10 de octubre de 2018 y 13 de febrero de 2019 incurrió o no en un defecto sustantivo por desconocimiento del precedente jurisprudencial, al negar la

reliquidación de la pensión de jubilación de la señora Sara Ilse de Jesús Quintana Ospino.

3. Procedencia de la acción de tutela contra providencias judiciales Tratándose de la acción de tutela contra providencias judiciales la postura reiterada y uniforme de la Corte Constitucional10 y el Consejo de Estado11 ha sido admitir su procedencia excepcional, siempre que se cumplan los requisitos generales de procedibilidad (exigencias generales) y las causales específicas de procedencia (defectos).

Al respecto, la Corte Constitucional en las sentencias C-543 de 1992 y T-079 de 1993, analizó la procedibilidad de la tutela contra providencias judiciales en los eventos que se prueba la configuración de una vía de hecho. Dicha posición fue redefinida por la misma Corporación a través de la sentencia C-590 de 2005, decisión en la cual se fijaron las reglas de procedibilidad de este mecanismo constitucional contra decisiones judiciales como se conocen actualmente. Por su parte, el Consejo de Estado, en sentencia de unificación por importancia jurídica del 5 de agosto de 2014, con ponencia del Doctor Jorge Octavio Ramírez, precisó que la acción de tutela procede contra providencias judiciales, siempre y cuando se respete el principio de autonomía del juez natural, y se cumplan los requisitos generales y específicos destacados por la Corte Constitucional. Así: Requisitos generales: Los requisitos generales de procedibilidad son exigibles en su totalidad, porque la ausencia de alguno de ellos impide el estudio de fondo de

la acción de tutela. Estos requisitos son los siguientes: (i) La cuestión que se discute tiene relevancia constitucional; (ii) Se agotaron todos los medios de 9 Decreto 1983 de 2017 Por el cual se modifican los artículos 2.2.3.1.2.1, 2.2.3.1.2.4 y 2.2.3.1.2.5 del Decreto 1069 de 2015, Único Reglamentario del sector Justicia y del Derecho, referente a las reglas de reparto de la acción de tutela°, “[…] 5. Las acciones de tutela dirigidas contra los Jueces o Tribunales serán repartidas, para su conocimiento en primera instancia, al respectivo superior funcional de la autoridad jurisdiccional accionada. […]”. 10 Al respecto ver, entre otras, sentencias T-573 de 1997, T-567 de 1998, T-001 de 1999, T-377 de 2000, T-1009 de 2000, T-852 de 2002, T-453 de 2005, T-061 de 2007, T-079 de 1993,T-231 de 1994, T-001 de 1999, T-814 de 1999,T-522 de 2001, T-842 de 2001, SU-159 de 2002, T-462 de 2003,T-205 de 2004, T-701 de 2004, T-807 de 2004, T-1244 de 2004, T-056 de 2005, T-189 de 2005, T-800 de 2006, T-061 de 2007, T-018 de 2008, T-051 de 2009, T-060 de 2009, T-066 de 2009, T-889 de 2011, T010

de 2012, T1090 de 2012, T-074 de 2012, T399 de 2013, T-482 de 2013, T509 de 2013, , T254 de 2014, T941 de 2014 y T059 de 2015. 11 Sentencia de unificación por importancia jurídica, proferida por la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo el 5 de agosto de 2014. M.P: Jorge Octavio Ramírez Ramírez. Exp. n. º 11001-03-15-000-2012-02201-01 (IJ) Demandante: Alpina Productos Alimenticios S.A. defensa judicial con los que cuenta la persona afectada; (iii) Se cumple el requisito de inmediatez; (iv) No se argumentó una irregularidad procesal; (v) Se expresaron de manera clara los hechos y argumentos que controvierten la providencia bajo estudio; y (vi) La providencia objeto de la presente acción no fue dictada dentro de una acción de tutela.

Causales específicas: Las causales específicas de procedencia de la acción de tutela contra providencia judicial son aquellos defectos o errores en los cuales puede incurrir la decisión cuestionada. Son las siguientes12: a) Defecto orgánico, que se presenta cuando el juez carece de competencia; b) Defecto procedimental, el cual ocurre cuando la autoridad judicial actuó al margen del procedimiento establecido; c) Defecto fáctico, esto es, cuando el juez no tuvo en cuenta el material probatorio obrante en el expediente para proferir decisión; d) Defecto material o sustantivo, el cual se origina en el evento en que se decida con

fundamento en normas inexistentes o inconstitucionales, en contravía de ellas, o existe una evidente y grosera contradicción entre los fundamentos y la decisión; e) Error inducido, cuando la autoridad judicial es víctima de engaño por terceros y el mismo lo condujo a tomar una decisión que afecta derechos fundamentales; f) Decisión sin motivación; g) Desconocimiento del precedente judicial y h) Violación directa de la Constitución Política. Es importante advertir que, si la decisión judicial cuestionada incurrió en alguna de las causales específicas, podrá ser razón suficiente para conceder el amparo constitucional. 3.1 El defecto sustantivo La jurisprudencia Constitucional ha considerado que el funcionario judicial incurre en defecto sustantivo cuando: “(…) (i) la decisión impugnada se funda en una disposición que ha sido derogada, subrogada o declarada inexequible; (ii) la aplicación o interpretación que se hace de la norma en el asunto concreto desconoce la sentencia con efectos erga omnes que ha definido su alcance; (iii) la decisión impugnada se funda en una disposición que indiscutiblemente no es aplicable al caso; (iv) cuando la norma pertinente para el asunto en concreto es desatendida y, por ende, inaplicada; (v) se interpreta una disposición normativa desbordando el sentido de la misma; y (vi) la interpretación de ésta se hace sin tener en cuenta otras disposiciones aplicables al caso y que son necesarias para efectuar una interpretación sistemática (…)”.13 La Corte Constitucional, en sentencia T-284 de 2006 al referirse a la limitación del

principio de la autonomía de los jueces para aplicar e interpretar las normas, consideró: “[…] Puede, entonces, señalarse que la función otorgada a los funcionarios judiciales en su labor de administrar justicia y concretamente de aplicación e interpretación de las normas jurídicas que encuentra su soporte en el principio de autonomía e independencia judicial no es absoluta por cuanto se encuentra sujeta a los valores, principios y derechos previstos en la Constitución. Por ello, “pese a la autonomía de los jueces para elegir las normas jurídicas pertinentes al caso concreto, para determinar su forma de aplicación y para establecer la manera de interpretar e integrar el ordenamiento jurídico, en esta labor no le es dable apartarse de las disposiciones de la Constitución o la ley, ya que la justicia se 12 Sentencias T-352 de 2012, T-103 de 2014, T-125 de 2012, entre otras. 13 Sobre el particular puede apreciarse la sentencia T-474 de 2008 de la Corte Constitucional, M.P. Clara Inés Vargas Hernández administra con sujeción a los contenidos, postulados y principios constitucionales que son de forzosa aplicación […]”14. En las sentencias T092 de 2008 y T-686 de 2007 la Corte Constitucional, indicó: “[…] una decisión judicial adolece de un defecto material o sustantivo en los siguientes eventos (…) Cuando a pesar del amplio margen interpretativo que la Constitución le reconoce a las autoridades judiciales, la aplicación final de la regla es inaceptable por tratarse de una interpretación contraevidente15 (interpretación contra legem) o perjudicial para los intereses legítimos de una de

las partes16 (irrazonable o desproporcionada) […]”. (Destacado de la Sala). 3.2 El desconocimiento del precedente Para la Corte Constitucional el desconocimiento del precedente consiste en que una autoridad judicial modifique su posición frente a determinado asunto, o se separe del criterio establecido por su superior jerárquico, haciendo caso omiso al precedente en la materia, y aún más, que a pesar de reconocer la existencia de éste, se aparte total o parcialmente del mismo sin cumplir con la carga argumentativa que le corresponde en esos casos, toda vez que con ese proceder se desconocen principios de relevancia constitucional como la igualdad, la seguridad jurídica, la confianza legítima, entre otros, que están directamente relacionados con el respeto del precedente. Sobre el particular, en la sentencia T-446 de 2013 la Corte Constitucional señaló: […] es la ratio decidendi que es la base jurídica directa de la sentencia, el precedente judicial que, en virtud del derecho a la igualdad, tiene efectos vinculantes y debe ser aplicado para resolver casos similares, esto por cuanto ella constituye el conjunto de argumentos jurídicos que permiten solucionar el problema debatido en el caso y explicar la decisión adoptada a la luz de los hechos que lo fundamentan. De manera que la ratio decidendi expresada en el precedente judicial constituye un importante límite a la autonomía judicial que no puede ser desconocido por los jueces. Ahora bien, es importante resaltar que la jurisprudencia ha distinguido entre precedente horizontal y precedente vertical para explicar, a partir de la estructura orgánica del poder judicial, los efectos vinculantes del precedente y su

contundencia en la valoración que debe realizar el fallador en su sentencia. En este sentido, mientras el precedente horizontal supone que, en principio, un juez – individual o colegiadono puede separarse del precedente fijado en sus propias sentencias; el precedente vertical implica que los jueces no se pueden apartar del precedente establecido por las autoridades judiciales con atribuciones superiores, particularmente por las altas cortes. En esta óptica, la Corte ha reconocido que es preciso hacer efectivo el derecho a la igualdad, sin perder de vista que el juez goza de autonomía e independencia en su actividad, al punto que si bien está obligado a respetar el precedente fijado por él mismo y por sus superiores funcionales, también es responsable de adaptarse a las nuevas exigencias que la realidad le impone y asumir los desafíos propios de la evolución del derecho. 14 Sentencia T-284 de 2006. M.P. Clara Inés Vargas Hernández. 15 Cfr. Sentencia T-567 de 1998. 16 Cfr. Sentencia T-001 de 1999. En consecuencia, un juez puede apartarse válidamente del precedente horizontal o vertical si (i) en su providencia hace una referencia expresa al precedente conforme al cual sus superiores funcionales o su propio despacho han resuelto casos análogos, pues “sólo puede admitirse una revisión de un precedente si se es consciente de su existencia” (requisito de transparencia); y (ii) expone razones suficientes y válidas a la luz del ordenamiento jurídico y los supuestos fácticos del caso nuevo que justifiquen el cambio jurisprudencial, lo que significa que no se trata simplemente de ofrecer argumentos en otro sentido, sino que resulta

necesario demostrar que el precedente anterior no resulta válido, correcto o suficiente para resolver el caso nuevo (requisito de suficiencia). Satisfechos estos requisitos por parte del juez, en criterio de la Corte, se entiende protegido el derecho a la igualdad de trato ante las autoridades y garantizada la autonomía e independencia de los operadores judiciales […]”17. Por ello, la Corte Constitucional permite, siempre y cuando se justifique de manera razonada la decisión que en uno y otro sentido toma un juez en virtud del principio de autonomía, que las autoridades judiciales se aparten de un precedente pues la interpretación y aplicación del ordenamiento jurídico no es absoluta. Y en caso de que el cambio de postura no se justifique expresamente, se produce una violación a los derechos fundamentales a la igualdad, al acceso a la administración de justicia y al debido proceso, que puede ser reclamada a través de la acción de tutela.

4. Caso concreto 4.1 Análisis de los requisitos generales de procedibilidad La Sala advierte que la cuestión que se discute reviste relevancia constitucional, toda vez que el defecto alegado puede llevar consigo una violación del derecho fundamental al debido proceso, el cual constituye un bien jurídico constitucionalmente amparado.

No existen medios ordinarios y/o extraordinarios de defensa judicial con los cuales la accionante pueda lograr la protección del derecho invocado, pues se adelantaron las dos instancias dentro del proceso de nulidad y restablecimiento del derecho instaurado por la señora Sara Ilse de Jesús Quintana contra la UGPP y no se configura ninguna de las causales para hacer uso del recurso

extraordinario de revisión18. Respecto al cumplimiento del requisito de inmediatez, se observa que la providencia proferida en segunda instancia por el Tribunal Administrativo de Magdalena que hoy se cuestiona en tutela, esto es de 13 de febrero de 2019, se notificó a las partes por estado fijado a partir del 13 de febrero de 2019 al 23 de febrero del mismo año19, y la demanda de tutela se presentó el 24 de julio de 201920, dentro de un término prudencial. Adicionalmente, se observa que la accionante plantea de forma clara los hechos por los cuales considera que se vulnera su derecho fundamental; y que la providencia que se cuestiona en el asunto de la referencia no fue proferida dentro de una acción de tutela, sino que se dictó dentro de un proceso de nulidad y restablecimiento del derecho. 17 Sentencia de 11 de julio de 2013, M.P. Luis Ernesto Vargas Silva. 18 Código de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo, artículo 250. 19 Expediente No. 470001333300220160004401 20 Folio 1 4.2 Análisis de las causales específicas de procedibilidad El apoderado de la señora Sara Ilse de Jesús Quintana Ospino plantea la vulneración del derecho al debido proceso y al principio de legalidad porque considera que el Tribunal Administrativo de Magdalena, al emitir las providencias de 10 de octubre de 2018 y de 13 de febrero de 2019 incurrió en un defecto sustantivo por desconocimiento del precedente jurisprudencial, por no tener en cuenta la jurisprudencia del Consejo de Estado contenida en la sentencia de 4 de

agosto de 2010, expediente 0112-09, en la cual se ha señalado que las pensiones reconocidas a las personas beneficiarias del régimen previsto en el artículo 36 de la Ley 100 de 1993 debe liquidarse con el promedio de los salarios devengados en el último año de servicio. Con el fin de revisar los motivos de inconformidad de la parte actora, la Sala revisará el análisis normativo y jurisprudencial realizado por el Tribunal Administrativo de Magdalena en la sentencia de 10 de octubre de 201821: “(…) Contra la decisión anterior, el apoderado de la UNIDAD ADMINISTRATIVA ESPECIAL DE GESTIÓN PENSIONAL Y CONTRIBUCIONES PARAFISCALES PARA LA PROTECCION SOCIAL – UGPP, apeló la decisión de primera instancia arguyendo que no era procedente acceder a la solicitud de los factores salariales devengados en el último año de servicios, y para el cálculo del IBL, se debe aplicar lo dispuesto en el inciso 3° del artículo 36 de la Ley 100 de 1993 y la SU 230 de 2015. Se encuentra probado en el proceso que mediante Resolución UGM 028033 del veinte (20) de enero de 2012, le fue reconocida a la accionante pensión de vejez de conformidad con lo establecido en el art. 36 de la Ley 100/93, teniendo en cuenta el 75% de lo devengado por el demandante entre el primero (08) (sic) de octubre de 1995 hasta el siete (07) de octubre de 2005, en cuantía de $831.026. Por medio de la Resolución RDP 018804 del diez (10) de diciembre de 2012, se

negó la reliquidación de la pensión de vejez solicitada por el accionante el veintiocho (28) de agosto de 2012, según manifestación propia de la parte demandante en el hecho cuarto de la demanda y comunicación expedida por la UNIDAD ADMINISTRATIVA DE GESTIÓN PENSIONAL Y CONTRIBUCIONES PARAFISCALES PARA LA PROTECCIÓN SOCIAL – UGPP. Posteriormente dicha resolución fue confirmada mediante la Resolución RDP 010344 del cuatro (4) de marzo de 2014. Es indiscutible que la accionante es beneficiaria del régimen de transición previsto en el artículo 36 de la Ley 100 de 1993, toda vez que al momento de la entrada en vigencia de esta Ley, la señora Sara Ilse de Jesús Quintana Ospino tenía 37 años de edad, lo que significa que, para el reconocimiento de su pensión, se aplican las reglas... (Sic) Sin embargo, dando alcance a lo dispuesto en la reciente Sentencia de Unificación proferida el 28 de Agosto de 2018, por el Consejo de Estado – Sala Plena de lo Contencioso Administrativo, C.P César Palomino Cortés, radicado No. 52001-2333-000-2012-00143-01, para el cálculo del monto pensional, el ingreso base de liquidación será (i) el promedio de lo devengado en el tiempo que les hiciera falta para ello, o (ii) el cotizado durante todo el tiempo, el que fuese superior, actualizado anualmente con base en la variación del Índice de Precios al 21 Folios 67 - 82 Consumidor según certificación que expida el DANE, aplicable por remisión del

artículo 36 ibídem, por lo que salta a la vista la conclusión de que en el presente caso no procede la reliquidación en los términos solicitados en el escrito de demanda, esto es teniendo en cuenta la totalidad de los factores devengados en el último año de servicios, incluyendo aquellos sobre los que no se realizó aportes al Sistema de Seguridad Social. (…) Posteriormente, la parte demandante presentó solicitud de aclaración en virtud de la cual el Tribunal accionado profirió la providencia de 13 de febrero de 201922, en la cual expuso: “(…) En la sentencia proferida por esta Corporación el 10 de octubre de 2018, se resolvió revocar la sentencia de primera instancia y negar las pretensiones de la demanda, teniendo en cuenta que no procedía la reliquidación de la pensión del actor con la inclusión de la totalidad de los factores salariales que fueron recibidos por el accionante durante los últimos 10 años y que efectivamente se encuentran enlistados en la Ley 62 de 1985. En este momento, considera la Sala necesario resaltar el reciente pronunciamiento del Consejo de Estado – Sala Plena de lo Contencioso Administrativo, C.P Cesar Palomino Cortes, en sentencia de unificación proferida el 28 de agosto de 2018, radicado No. 52001233300020120014301, según la cual para el cálculo del monto pensional, el IBL corresponde al promedio de los salarios o rentas sobre los cuales cotizó el afiliado durante los (10) años anteriores al reconocimiento de la pensión, o el tiempo que hiciere falta para obtener el estatus pensional, a la vigencia de la Ley 100 de 1993, si este fuere menor a diez años,

conforme con el artículo 21 de la Ley 100 de 1993, aplicable por remisión del artículo 36 ibídem y aplicando además como factores salariales a tener en cuenta los que se encuentran enlistados en l

Estás viendo una vista previa

Lee el documento completo con Ariel

Este es un fragmento de uno de los más de 1.2 millones de documentos de la biblioteca de Ariel. Crea tu cuenta para leerlo completo, descargarlo y consultarlo con Ariel, que siempre te lleva a la fuente exacta: Ariel NO alucina.

Consultar sobre este documento ...