CE-SECCION SEGUNDA-25000-23-25-000-2011-01112-01(1951-15)-2017
Consejo de Estado
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Detalles
- Título
- CE-SECCION SEGUNDA-25000-23-25-000-2011-01112-01(1951-15)-2017
- Autor
- Consejo de Estado
- Categoría
- Jurisprudencia
- Área del derecho
- Administrativo
- Año
- 2017
HOMOLOGACIÓN DE LOS OFICIALES Y SUBOFICIALES DE LA POLICÍA
NACIONAL AL NIVEL EJECUTIVO / PRINCIPIO DE INESCINDIBILIDAD / PRINCIPIO DE FAVORABILIDAD / ASIGNACIÓN DE RETIRO - Reajuste Es válido afirmar que la homologación a la que se sometió le permite estar amparado por la prohibición de discriminar o desmejorar sus condiciones salariales y prestacionales, regla que deriva, se reitera, de instrumentos internacionales suscritos por el país, de la Constitución Política, de la Ley 4ª de 1992 y de las propias normas que crearon e implementaron el Nivel Ejecutivo en la Policía Nacional. Dicho desmejoramiento, no obstante, no puede mirarse aisladamente o, dicho de otra forma, factor por factor, pues ello permitiría la posibilidad de crear, sin competencia para el efecto, un tercer régimen, compuesto por aquellos elementos más favorables de cada uno de las normativas en estudio (en este caso, el de Oficiales y Suboficiales - Decreto 1212 de 1990, por un lado; y, el del Nivel Ejecutivo - Decreto 1091 de 1995, por el otro). Además en virtud del principio de inescindibilidad, la favorabilidad del Nivel Ejecutivo a la que se acogió libremente el demandante debe aplicarse en su integridad, pues es posible que en la nueva normativa (Decreto 1091 de 1995) existan ventajas no estipuladas mientras ostentó la condición de Suboficial y que, a su turno, se hayan eliminado otras, pese a lo cual su condición de integrante del Nivel Ejecutivo le haya permitido, incluso, mejorar sus condiciones salariales y prestacionales.
FUENTE FORMAL: DECRETO LEY 1212 DE 1990 / LEY 180 DE 1995 / DECRETO 132 DE 1995
CONSEJO DE ESTADO
SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO
SECCIÓN SEGUNDA
SUBSECCIÓN B
Consejero ponente: SANDRA LISSET IBARRA VÉLEZ
Bogotá D. C., veintiséis (26) de octubre de dos mil diecisiete (2017).
Radicación número: 25000-23-25-000-2011-01112-01(1951-15)
Actor: EDILBERTO CAPERA VERA Demandado: MINISTERIO DE DEFENSA NACIONAL – POLICÍA NACIONAL Tema: Establecer si es procedente aplicar el régimen prestacional de los Oficiales y Suboficiales de la Policía Nacional a quienes se han trasladado al Nivel Ejecutivo, pese a que este último contempló un régimen prestacional diverso.
Ha venido el proceso de la referencia con informe secretarial de la Sección Segunda del 23 de octubre de 20151, después de surtidas a cabalidad las demás 1 Folio 384. etapas procesales y de establecer que no obra en el proceso irregularidades o nulidades procesales que deban ser saneadas, para resolver el recurso de apelación interpuesto por la parte demandante contra la sentencia proferida el 22 de septiembre del 2014 por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, Sección Segunda, Subsección F en descongestión, que negó las pretensiones de la demanda incoada por el señor Edilberto Capera Vera en contra de la NaciónMinisterio de Defensa Nacional – Policía Nacional.
I. ANTECEDENTES
1.1. Pretensiones2.
Edilberto Capera Vera, en ejercicio de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho, consagrada en el artículo 85 del Código Contencioso Administrativo, presentó demanda encaminada a obtener la nulidad del Oficio 14635 / ADSALGRUNO 6.6.6.2-22 del 12 de julio del 2011, proferido por la Jefe de Administración Salarial de la Dirección de Talento Humano del Ministerio de Defensa Nacional – Policía Nacional, que le negó la liquidación y pago de las primas, bonificaciones y subsidios que se le venían cancelando antes de homologarse al Nivel Ejecutivo de la Policía Nacional, conforme al Decreto 1212 de 1990. A título de restablecimiento del derecho, solicitó: i) Condenar a la entidad demandada a reconocerle y pagarle los factores salariales respecto a los porcentajes de las primas y subsidios que se le venían cancelando de acuerdo con lo establecido en el artículo 140 del Decreto 1212 de 1990 y que le corresponden por concepto de prima de actividad en un 50%, prima de antigüedad, subsidio familiar en un 39%, bonificación por buena conducta y auxilio de cesantías retroactivas teniendo como base el grado y salario básico de un intendente jefe de la Policía Nacional entre el 1° de septiembre de 1994 y el 31 de diciembre de 2010. ii) Ordenar a la parte accionada reliquidar el auxilio de cesantías retroactivas y pagar la suma de 100 salarios mínimos legales vigentes, por concepto de daños morales. 2 Folios 86 y 87. iii) Decretar que a las sumas reconocidas se aplique la indexación de conformidad
con lo establecido en el Código Contencioso Administrativo. iv) Condenar a la parte demandada al pago de los gastos, costas procesales y agencias en derecho. 1.2. Hechos3. La Sala resume los hechos expuestos por la parte demandante de la siguiente manera: Indicó que el actor, i) ingresó al servicio de la Policía Nacional por disposición de la Resolución 1-037 del 10 de febrero de 1986 desempeñándose como Agente Alumno desde esta fecha y hasta el 31 de agosto del mismo; ii) por medio la Resolución 5225 de 1986 inició como Agente Nacional el 1° de septiembre de 1986 hasta el 2 de septiembre de 1993; iii) mediante la Resolución 7322 de 1993 fue nombrado como Suboficial del 3 de septiembre del mismo año al 31 de agosto de 1994; iv) a través de la Resolución 8838 de 1994 se homologó voluntariamente al Nivel Ejecutivo de la Policía Nacional el 1° de septiembre de 1994 hasta el 20 de abril del 2011; y v) por la Resolución 01181 del 19 de abril del 2011 fue dado de alta el 20 de julio del mismo año. Precisó que a través de escrito del 31 de mayo del 2011 solicitó la liquidación y pago de los factores salariales respecto a los porcentajes de las primas y subsidios que se le venían cancelando como Suboficial de la Policía Nacional, de acuerdo con lo establecido en el artículo 140 del Decreto 1212 de 1990, la cual fue negada mediante el Oficio 14635 / ADSAL-GRUNO 6.6.6.2-22 del 12 de julio del
2011, proferido por la Jefe de Administración Salarial de la Dirección de Talento Humano del Ministerio de Defensa Nacional – Policía Nacional, por considerar que mientras laboró como Agente y Suboficial, se le aplicaron las disposiciones salariales y prestacionales establecidas en los Decretos 1213 y 1212 de 1990, respectivamente; y, por su parte, durante el tiempo en que laboró en el Nivel Ejecutivo, su situación se reguló por el Decreto 1091 de 1995. 1.3. Normas vulneradas y concepto de violación4. 3 Folios 87 – 91. 4 Folios 91 – 109. La parte demandante citó como disposiciones vulneradas las siguientes: Los artículos 1º, 2º, 4º, 6º, 13, 29, 48, 53, 83, 84, 121 y 220 de la Constitución Política; 68, 71, 82, 100, 174 y 212 del Decreto 1212 de 1990; 1º, 2º y 10 de la Ley 4ª de 1992; 7 de la Ley 180 de 1995; 82 del Decreto 132 de 1995; 1º a 5º de la Ley 244 de 1995; 95 del Decreto 1791 del 2000; 2º de la Ley 923 de 2004; 2º y 4º del Decreto 4433 de 2004; 127 del Código Sustantivo del Trabajo; y, 2º y 4º del Decreto 2863 de 2007. Manifestó que la Policía Nacional con la expedición del acto administrativo vulneró la Constitución Política, la ley, los principios, valores y fines del Estado Colombiano, toda vez que desconoció los mandatos expresos del legislador
previstos en las Leyes 4ª de 1992, 180 de 1995, el Decreto Ley 132 de 1995 y otras disposiciones legales y jurisprudenciales, que establecen que los integrantes de la Policía Nacional que ingresaron por homologación a la carrera del Nivel Ejecutivo, no pueden ser desmejorados ni discriminados en ningún aspecto, máxime tratándose de aspectos del derecho laboral, donde los beneficios establecidos en normas de éste carácter son irrenunciables, y en el que se debe optar por la situación más favorable al trabajador. Señaló que si bien es cierto que el actor al homologarse al Nivel Ejecutivo de la Policía Nacional quedó sometido al régimen previsto para este personal, en cuanto al régimen de carrera, ello no afectó lo relativo a sus derechos prestacionales, ya que de acuerdo con las normas, esas condiciones no se podían desmejorar en ningún aspecto, para lo cual la entidad demandada debía aplicar las garantías y prerrogativas que el actor tenía en el Decreto 1212 de 1990 y así mismo, debe aplicarlos en la base de liquidación o factores salariales y prestacionales a que tiene derecho, respetando el salario básico devengado al momento del retiro. Sostuvo que de acuerdo a la Constitución Política y la ley, quienes estaban en servicio activo en la Policía Nacional e ingresaron al Nivel ejecutivo de la Institución basados en las Leyes 4ª de 1992 y 180 de 1995 y el Decreto 132 de 1995, tienen derecho a que se liquiden los factores salariales y prestacionales con base en las partidas computables de que tratan los artículos 23 numeral 23.1 del
Decreto 4433 del 2004 y 140 del Decreto 1212 de 1990. Indicó que se le violó el debido proceso al momento en que no se efectúa el procedimiento adecuado para suprimir o extinguir los derechos que venía recibiendo desde que ingresó a la Institución, máxime cuando se tratan de derechos irrenunciables. Sobre el particular citó un aparte de la Sentencia del Consejo de Estado5 en la que se dispuso que «(…) es claro que al ingresar el demandante al recién creado nivel ejecutivo de la Policía… quedó sometido al régimen que para el nivel previó la ley; sin embargo , de acuerdo con la salvedad consignada, lo relativo a su situación laboral que venía de su vinculación previa con la institución como derechos y prestaciones continuaba inalterable, pues no podía ser objeto de desmejora. (…)». Indicó que el régimen salarial y prestacional de los miembros de la Policía Nacional se encuentra regulado por diferentes normas, las cuales no muestran una adecuada concatenación frente a las leyes marco, lo cual ha generado la declaratoria de nulidades que dejan vacíos normativos y dificultan la interpretación de las normas y su aplicación, además que al momento en que el demandante ingresó al Nivel Ejecutivo, no se habían expedido las nuevas regulaciones y continuaban rigiendo las disposiciones contenidas en el Decreto 1212 de 1990. 1.4. Contestación a la demanda6. En el escrito de contestación de la demanda, la Policía Nacional se opone a las pretensiones por carecer de fundamento jurídico, legal y jurisprudencial, por lo que solicita abstenerse de ordenar a la institución practicar nuevas liquidaciones,
señalando que respecto a la carrera de Agentes, Suboficiales y Nivel Ejecutivo de la Policía Nacional, se está frente a regímenes salariales y prestacionales diferentes en cuanto a sueldos básicos, primas, bonificaciones y subsidios. Por otra parte, resaltó que el demandante voluntariamente se homologó al Nivel Ejecutivo de la Policía Nacional, conociendo las normas que lo iban a regir y sin que existiera coacción alguna para que procediera a cambiarse de régimen. Indicó que si bien el Decreto 1091 de 1995 no reconoce algunos factores que el demandante devengaba antes del ingreso al Nivel Ejecutivo, esto no quiere decir que se estén desmejorando las condiciones de aquellos que estando en servicio 5 Consejo de Estado, Sentencia de 1º de noviembre de 2005, Expediente No. 03024-04, Actor: Miguel Ángel Moreno Ramírez, C. P. Dr. Tarsicio Cáceres Toro. 6 Folios 150 – 163. activo de la Policía Nacional como Suboficiales o Agentes ingresaron al Nivel Ejecutivo, concluyendo que tiene mejores condiciones, pues para su ingreso estableció unos requisitos más exigentes, y creó unos beneficios de orden económico en materia salarial y prestacional, de los cuales el demandante es destinatario. Manifestó que tan notoria fue la mejora de sus condiciones salariales, que ellas lo llevaron a continuar desempeñando funciones en el Nivel Ejecutivo de la institución desde la fecha de su ingreso (01-09-1994), hasta el 31 de mayo del 2011, cuando elevó la petición administrativa, sin manifestar inconformidad alguna, quiere decir que estuvo aproximadamente 17 años sin presentar
reclamación alguna, aspecto que no se compadece con la realidad, pues es claro que el régimen del Nivel Ejecutivo de la Policía Nacional superó ampliamente las condiciones laborales de los Agentes y Suboficiales, por lo menos en los aspectos que reclama el actor. Sostuvo que el acto administrativo demandado no se encuentra inmerso en ninguna de las causales de nulidad alegadas, pues los salarios y prestaciones a que tiene derecho, son los establecidos en el régimen del Nivel Ejecutivo de la Policía Nacional, que se le ha aplicado desde su ingreso al mismo. 1.5. La sentencia de primera instancia7. El Tribunal Administrativo de Cundinamarca, Sección Segunda, Subsección F, en descongestión mediante sentencia proferida el 22 de septiembre del 2014, negó las pretensiones, para lo cual manifestó que no se demostró que el demandante haya sufrido desmejora o discriminación entre ambos regímenes, indicando que de encontrarse más beneficioso la aplicación de uno u otro régimen, este deberá aplicarse en su integridad y no en forma fraccionada buscando el pago de los beneficios de los dos. Resaltó que las normas que regulan el régimen salarial y prestacional de la Policía Nacional, resultaron ser más favorables que las anteriores, dado que lo que se buscó fue mejorar la remuneración de quienes pertenecían a dicho ente, de modo que no es posible que el demandante después de haber disfrutado de los 7 Folios 246 – 302. beneficios que le otorgó el Nivel Ejecutivo, pretenda la aplicación de un régimen que, por demás, no le resulta aplicable. 1.6. Recurso de apelación8.
La parte demandante interpuso apelación para que se revoque la sentencia y en su lugar, se acceda a las pretensiones, argumentando que el a quo desconoció flagrantemente lo ordenado en las Leyes 4ª de 1992 y 180 de 1995 y en el Decreto 132 de 1995, en cuanto a la protección especial para aquellos funcionarios que se homologaron al Nivel Ejecutivo de la Policía Nacional, en el sentido de que no podían ser desmejorados ni discriminados en ningún aspecto. Sostuvo que la Policía Nacional de forma arbitraria no tuvo en cuenta los factores salariales que venía percibiendo antes de homologarse, por lo que considera que tiene derecho a beneficiarse de las asignaciones salariales y prestacionales del Decreto 1212 de 1990. Recordó que la Policía Nacional hace parte del Estado Colombiano y está en la obligación de acatar y respetar la Constitución y la ley, proteger los derechos de sus trabajadores que fungen como funcionarios uniformados y no uniformados, promover la igualdad y amparar la familia de sus afiliados como núcleo esencial de la sociedad. Señaló que el a quo no tuvo en cuenta las sentencias de esta Corporación9 del 26 de noviembre de 2009 y 12 de abril de 2012, que se refirieron al deber de respetar los derechos de los homologados al nivel ejecutivo, como quiera que dicho personal está amparado por los principios de buena fe, confianza legítima y seguridad jurídica, lo que conlleva a que si en cumplimiento de una norma superior, la institución hace un llamado con el fin de que alguno de sus miembros pasen de un escalafón a otro en aras de mejorar el servicio asegurando que con
ello sus condiciones laborales, salariales y prestacionales no serán desmejoradas, crea una expectativa legítima de certeza, seguridad y exactitud sobre la información en el administrado, que no se puede desconocer. 8 Folios 304 – 314. 9 Al respecto se refiere a las sentencias dictadas por la Sección Segunda de esta corporación el 12 de abril de 2012 dentro del expediente 0290-06 (1074-07), demandante: Juan Carlos Beltrán Bedoya cuya ponencia correspondió a la Dra. Bertha Lucía Ramírez de Páez y a la proferida el 26 de noviembre de 2009 dentro del proceso 10024-05, cuyo ponente fue el Dr. Luís Rafael Vergara Quintero. Finalmente, indicó que el acto administrativo demandado carece de legitimidad, pues contradice la Constitución Política y las normas vigentes de la época en que el demandante se trasladó del escalafón de Suboficiales al Nivel Ejecutivo.
II. CONSIDERACIONES DE LA SALA PARA FALLAR. 2.1. Problema jurídico.
De conformidad con los argumentos expuestos en el recurso de apelación contra la sentencia de primera instancia, la Sala deberá dilucidar como problema jurídico: Si es procedente aplicar al actor el régimen prestacional de los Oficiales y Suboficiales de la Policía Nacional previsto en el Decreto Ley 1212 de 1990 en razón de lo establecido por la Ley 180 de 1995 y el Decreto 132 de 1995, que señaló una protección para quienes estando al servicio de la Policía Nacional, se trasladaban al Nivel Ejecutivo de la misma, pese a que este último contempló un régimen prestacional diverso.
Bajo ese contexto, la Sala decidirá el asunto sometido a su consideración en el siguiente orden: i) del marco normativo y jurisprudencial aplicable; y, ii) del caso en concreto. 2.1.1. Régimen normativo y jurisprudencial aplicable. Atendiendo a lo sostenido en la Ley 62 del 12 de agosto de 199310, por la cual se expiden disposiciones sobre la Policía Nacional y, entre otras, se conceden facultades extraordinarias al Presidente de la República, el Gobierno Nacional profirió los Decretos 41 del 10 de enero de 1994, «por el cual se modifican las normas de carrera del personal de oficiales y suboficiales de la Policía Nacional y se dictan otras disposiciones»11, y 262 del 31 de enero de 199412, «por el cual se modifica las normas de carrera del personal de Agentes de la Policía Nacional y se dictan otras disposiciones». 10 Diario Oficial No. 40987 de 12 de agosto de 1993. 11 Diario Oficial No. 41168 de 11 de enero de 1994. 12 Diario Oficial No. 41201 de 31 de enero de 1994. El primero de los mencionados decretos fue objeto de pronunciamiento de inexequibilidad parcial por parte de la Corte Constitucional a través de la Sentencia C - 417 de 1994, en tanto se refirió al «Nivel Ejecutivo» de la Policía Nacional; en la medida en que la ley habilitante, esto es la 62 de 1993, no contempló el citado nivel13, por lo que, en consecuencia, se evidenció un exceso del límite material fijado por aquella.
Por su parte, en el artículo 7º del segundo de los citados Decretos se dispuso que los Agentes, previo cumplimiento de los requisitos allí establecidos, podían ingresar al primer grado del Nivel Ejecutivo. Y, en el artículo 8º ibídem, se estableció que: «(…) RÉGIMEN SALARIAL Y PRESTACIONAL PERSONAL DEL NIVEL EJECUTIVO. Los agentes a que se refiere el artículo anterior, que ingresen al nivel ejecutivo, se someterán al régimen salarial y prestacional, determinado en las disposiciones que sobre salarios y prestaciones dicte el Gobierno Nacional (…).» Posteriormente, mediante el artículo 1º de la Ley 180 del 13 de enero de 199514 se modificó el artículo 6º de la Ley 62 de 199315, consagrándose, por primera vez de manera ajustada al ordenamiento jurídico, el Nivel Ejecutivo de la Policía Nacional como parte de la estructura de dicha Institución16. Adicionalmente, en el artículo 7º ibídem se concedieron facultades extraordinarias al Presidente de la República con el objeto de regular, entre otros aspectos, las asignaciones salariales, primas y prestaciones sociales del estudiado Nivel Ejecutivo; disponiendo en el parágrafo ejusdem que: 13 Al respecto, en el artículo 6º puntualizó: “La Policía Nacional está integrada por oficiales, suboficiales, agentes, alumnos y por quienes presten el servicio militar obligatorio en la Institución, así como por los servidores públicos no uniformados pertenecientes a ella, unos y otros sujetos a normas propias de carrera y disciplina en la forma que en todo tiempo establezca la Ley.”. 14 “Por la cual se modifican y expiden algunas disposiciones sobre la Policía Nacional y del Estatuto para la Seguridad
Social y Bienestar de la Policía Nacional y se otorgan facultades extraordinarias al Presidente de la República para desarrollar la Carrera Policial denominada "Nivel Ejecutivo", modificar normas sobre estructura orgánica, funciones específicas, disciplina y ética y evaluación y clasificación y normas de la Carrera Profesional de Oficinas, Suboficiales y Agentes.” Publicada en el Diario Oficia No. 41676 de 13 de enero de 1995. 15 La norma en comento consagró: “La Policía Nacional está integrada por Oficiales, personal del Nivel Ejecutivo, Suboficiales, Agentes, Alumnos y por quienes presten el servicio militar obligatorio en la Institución, así como por los servidores públicos no uniformados, pertenecientes a ella, unos y otros sujetos a normas propias de carrera y disciplina en la forma que en todo tiempo establezca la ley.”. 16 En relación con la filosofía de profesionalización que inspiró la creación del referido nivel, en la Sentencia del Consejo de Estado – Sección Segunda – Subsección B, de 1º de noviembre de 2005, C.P. doctor Tarsicio Cáceres Toro, radicado 2001-6432-01, expresó: “Se considera que el Legislador bien podía proceder, como lo hizo, otorgando una protección especial al personal en servicio activo de la Policía nacional que ingresara al nuevo nivel ejecutivo, ya que de no hacerlo sería difícil tal movimiento de personal. La protección señala que no puede discriminarse ni desmejorarse, en ningún aspecto, la situación actual de dicho personal, se entiende que en lo compatible.”. «(…) La creación del Nivel Ejecutivo no podrá discriminar ni desmejorar,
en ningún aspecto, la situación actual de quienes estando al servicio de la Policía Nacional ingresen al Nivel Ejecutivo. (…)» En virtud de dichas facultades se expidió el Decreto 132 del 13 de enero de 199517, «por el cual se desarrolla la carrera profesional del Nivel ejecutivo de la Policía nacional», consagrando: i) en el artículo 13, la posibilidad de que los Agentes en servicio activo ingresaran al nivel ejecutivo; ii) en el artículo 15, la sujeción del personal que ingresara al referido Nivel al régimen salarial y prestacional determinado por el Gobierno Nacional; y, iii) en el artículo 82, lo siguiente: «(…) El ingreso al Nivel Ejecutivo de la Policía Nacional no podrá discriminar, ni desmejorar, en ningún aspecto la situación de quienes están al servicio de la Policía Nacional (…)». Finalmente, en el artículo transitorio 1º del Decreto 132 de 1995, se dispuso: «(…) El personal del Nivel Ejecutivo de la Policía Nacional que se encontraba incorporado a la Policía Nacional, en el momento en que se declaró inexequible parcialmente el Decreto 41 de 1994, quedará automáticamente incorporado a la carrera que regula el presente Decreto, en el mismo grado, con la misma antigüedad que ostentaba, sin que para ello sea necesario ningún otro requisito y sin que se produzca solución de continuidad en la prestación del servicio policial para todos los efectos legales. (…)» Por el Decreto 1091 del 27 de junio de 1995, a su turno, el Presidente de la República expidió el Régimen de asignaciones y prestaciones del Nivel Ejecutivo
de la Policía Nacional18-19, contemplando, entre otros, los siguientes conceptos: 17 Diario Oficia No. 41676 de 13 de enero de 1995. 18 En desarrollo de lo dispuesto en el literal d) del artículo 1º de la Ley 4ª de 1992, que establece: “El Gobierno Nacional, con sujeción a las normas, criterios y objetivos contenidos en esta Ley, fijará el régimen salarial y prestacional de: […] d) Los miembros de la Fuerza Pública.”. 19 En relación con la posibilidad de que el Gobierno Nacional, con sujeción a la Ley Marco No. 4 de 1992, expidiera dicho régimen, la Corte Constitucional manifestó en la Sentencia C-1269 de 2000, que: “3. La presunta omisión en el ejercicio de las facultades extraordinarias, por no haber el Ejecutivo ejercido la facultad de señalar el régimen salarial y prestacional del nivel ejecutivo. La Corporación tampoco encuentra fundamento en este cargo, pues como bien lo anotan tanto la apoderada del Ministerio de Defensa, como el Procurador General de la Nación, el artículo 15 del Decreto 132 de 1995 contiene la regulación normativa concerniente al régimen salarial y prestacional para el personal del nivel ejecutivo de la Policía Nacional, previsión conforme a la cual, el personal que ingrese a ese nivel se someterá al régimen salarial y prestacional determinado en las disposiciones que sobre salarios y prestaciones, dicte el Gobierno Nacional (…) Así, pues, fue lo correcto que, en este aspecto, se limitara a hacer remisión al instrumento de concreción constitucionalmente válido de su competencia legislativa en esta materia, pues aun cuando el régimen salarial y prestacional del personal del nivel ejecutivo de la Policía Nacional es elemento integrante del sistema de administración del
referido personal, no puede perderse de vista que tiene su propia fuente de validez formal y material, por lo que debía desarrollado mediante Decreto Reglamentario de la Ley Marco de salarios, No. 4ª. de 1992, como en efecto ocurrió, al primas de servicio, del nivel ejecutivo, de retorno a la experiencia, de vacaciones y, de navidad; y, subsidios de alimentación y familiar. Más adelante, mediante el Decreto 1791 del 14 de septiembre del 200020, «por el cual se modifican las normas de carrera del Personal de Oficiales, Nivel Ejecutivo, Suboficiales y Agentes de la Policía Nacional», se dispuso en el artículo 10º la posibilidad de los Agentes de ingresar al Nivel Ejecutivo, considerándose en el parágrafo ídem que: “El personal de Suboficiales y de Agentes de que tratan los artículos 9 y 10 del presente Decreto, se someterán al régimen salarial y prestacional establecido para la carrera del Nivel Ejecutivo». El aparte transcrito, debe advertirse, fue objeto de pronunciamiento de exequibilidad por la Corte Constitucional a través de la Sentencia C-691 de 2003, providencia en la que se resaltó que: i) el traslado de agentes y suboficiales al nivel ejecutivo era voluntario; ii) la sujeción a un régimen especial con el cambio de nivel era completamente válido; y, iii) en todo caso, la normativa contenida en la Ley 180 de 1995, y concordantes, impedía el desmejoramiento de las condiciones salariales y prestacionales de quienes venían ya vinculados con la Policía y procedían a optar por el traslado al nivel Ejecutivo. Al respecto, se
precisó: «(…) La Corte estima que dicho cuestionamiento corresponde a una indebida interpretación de la norma, pues ella no está diseñada para desconocer situaciones ya consolidadas sino para regular las condiciones de aquellos agentes y suboficiales que con posterioridad a su entrada en vigencia decidan ingresar al nivel ejecutivo de la Policía, siempre y cuando cumplan los requisitos exigidos por la institución. Así mismo, del contenido del parágrafo no se desprende que se autorice despojar a los agentes y suboficiales de sus honores o pensiones como equivocadamente lo sugiere el demandante. (…) Por lo demás, el Decreto 1791 de 2000 establece que para el ingreso al nivel ejecutivo de la Policía Nacional debe mediar la solicitud del interesado, lo cual deja en manos del aspirante la decisión de postular o no su nombre para el cambio jerárquico dentro de la institución. Pero si por alguna razón el aspirante no es favorecido con el ingreso, permanecerá en el nivel en el que se encontraba y conservará el régimen salarial y prestacional previsto para esa categoría. Tal circunstancia implica entonces el respeto de sus derechos, honores y pensiones y lo deja en libertad de quedarse, si lo considera más favorable de acuerdo con sus intereses, en el nivel en el que se encuentre (…)». regularse mediante el Decreto 1091 de 1995.” 20 Diario Oficial No. 44161 de 14 de septiembre de 2000. Este cuerpo normativo fue declarado inexequible, en varias de sus disposiciones, a través de la Sentencia C-253 de 2003. Dentro de este marco también resulta oportuno referir que, claramente, en dos
oportunidades esta Corporación, en sede de control abstracto de legalidad, ha tenido ocasión de pronunciarse sobre la protección a que hace referencia el parágrafo del artículo 7º de la Ley 180 de 1995 y el artículo 82 del Decreto 182 de 1995. Así, en la Sentencia del 14 de febrero del 2007, proferida por la Sección Segunda, con ponencia del Consejero Alberto Arango Mantilla, se declaró la nulidad del artículo 51 del Decreto 1091 del 27 de junio de 1995, por el cual se reguló la asignación de retiro para el Nivel Ejecutivo, al considerar que esta materia no podía ser definida en sus líneas generales y fundamentales por el Presidente de la República, sino por el Legislador a través de una Ley Marco21. En dicha oportunidad, además, se precisó que: «(…) Adicionalmente, dirá esta Sala que al regularse nuevas disposiciones en materia prestacional, sin entrar a diferenciar entre quienes ingresaron al Nivel Ejecutivo desde el momento de su creación respecto de los que se vincularon con posterioridad y de quienes permanecieron como suboficiales o agentes en la Institución Policial, esto es, sin consagrarse un régimen de transición, se estarían desconociendo, asimismo, unos postulados constitucionales (arts. 13, 48 y 53) y legales (art. 7º - parágrafo - de la Ley 180 de 1995), que amparan y protegen de manera especial los beneficios mínimos establecidos en las normas laborales, los que, de no tenerse en cuenta, violarían el principio de la buena fe y de la confianza legítima. (…)»
Por su parte, en la providencia de la Sección Segunda, del 12 de abril del 2012, con ponencia del Consejero Alfonso Vargas Rincón, se efectuó un pronunciamiento de fondo en relación con la legalidad del parágrafo 2º del artículo 25 del Decreto 4433 del 2004, por el cual se reguló nuevamente la asignación de retiro de los miembros del Nivel Ejecutivo. En dicha oportunidad, se declaró la nulidad de la disposición demandada22. Con tal objeto, se precisó que uno de los cargos en que se fundó la demanda consistió en afirmar que con dicha norma se vulneraron los derechos de los Agentes y Suboficiales que se incorporaron al Nivel Ejecutivo al haber incrementado el tiempo requerido para acceder a la asignación de retiro (en comparación con los Decretos 1213 y 1212 de 1990, respectivamente). 21 Radicado interno No. 1240-2004, actor: Ferney Enrique C
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