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CNA - Lineamientos para la Acreditación de Alta Calidad de Programas de Maestría y Doctorado

Consejo Nacional de Acreditación

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Título
CNA - Lineamientos para la Acreditación de Alta Calidad de Programas de Maestría y Doctorado
Autor
Consejo Nacional de Acreditación
Categoría
Infralegal
Área del derecho
Educación
Año

1

REPÚBLICA DE COLOMBIA

MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL

                         ()

Lineamientos para la Acreditación de Alta Calidad de Programas de Maestría y Doctorado

correo electrónico: cna@cna.gov.co página web www.cna.gov.co

Bogotá, Mayo de 20102

Lineamientos para la Acreditación de Alta Calidad de Programas de Maestría y Doctorado

1. Referentes y Proyecciones

1.1 Referentes internacionales

Hay un creciente interés en identificar puntos de referencia o indicadores que definan estándares mundiales de calidad para Maestrías y Doctorados. En la realidad, estándares como tal, claramente identificables, no existen. A nivel mundial han surgido indicadores utilizados por los sistemas de ranking mundiales de universidades (v.gr. Shanghái y Times), que ponen énfasis en indicadores tales como el número de publicaciones de sus profesores y estudiantes indexadas en el ISI. Estos “ estándares” son ampliamente

universidades (v.gr. Shanghái y Times), que ponen énfasis en indicadores tales como el número de publicaciones de sus profesores y estudiantes indexadas en el ISI. Estos “ estándares” son ampliamente conocidos. Adicionalmente, por medio de la Red Iberoamericana de Agencias de Acreditación (RIACES) se está intercambiando información sobre “ indicadores de calidad” de los doctorados existentes. De este análisis comparativo se pueden establecer “ estándares” que caracterizan los mejores doctorados en las Universidades Iberoamericanas. Esto último lleva a identificar indicadores más relevantes para los países Iberoamericanos y puede servir para plantear metas de desarrollo en la calidad de los posgrados en estos países.

Se pueden mencionar dos ejemplos de posibles estándares que están surgiendo del limitado análisis comparativo que ha sido posible hacer hasta ahora. (a) En promedio, los profesores de un programa de doctorado deben tener por lo menos un proyecto de investigación, preferiblemente con financiación externa en los últimos tres años. En el análisis comparativo que se ha realizado entre las universidades de la región, uno de los indicadores de calidad más claros que han surgido es el de la capacidad de movilizar financiación externa para proyectos de investigación o de producción artística. (b) En promedio, los profesores de un programa de doctorado deben haber realizado por lo menos una publicación científica en los últimos tres a cinco años, individualmente, en coautoría con sus pares o con sus estudiantes. De esta forma la calidad de un programa de posgrado está determinada por la calidad y el nivel de sus profesores.

Pero estos factores no se pueden determinar a priori. La determinación de tales estándares requiere un análisis comparativo de los niveles de desempeño obtenidos por los doctorados colombianos en los

Pero estos factores no se pueden determinar a priori. La determinación de tales estándares requiere un análisis comparativo de los niveles de desempeño obtenidos por los doctorados colombianos en los primeros años de funcionamiento del nuevo sistema de acreditación. Un primer paso en esa dirección lo representa el estudio del CNA sobre la situación actual de los Doctorados en Colombia, realizado en el

2008. Con este objetivo en mente, se está buscando facilitar el intercambio de información sobre indicadores de calidad de las Maestrías y Doctorados entre los países Iberoamericanos por medio de RIACES. Esto permitirá realizar este análisis comparativo entre países, tomando como punto de referencia las mejores universidades de la región.

1.2 La Universidad del Siglo XXI

Las Universidades se han erigido desde sus orígenes medievales en centros de reflexión, producción artística y generación de conocimiento en torno al más amplio espectro de experiencias humanas. Su desarrollo ha coincidido con la madurez con que las sociedades enfrentan los problemas más agudos de su época, desde el punto de vista de la reflexión, la creación artística y la investigación. No en vano, se trata de una de las instituciones de mayor duración en las sociedades contemporáneas, así como una de las experiencias humanas de los últimos siglos con mayor difusión en el mundo, independientemente de tradiciones culturales. Desde luego, una de las características que ha garantizado el éxito de las3 universidades reside en su capacidad de adaptación. Especialmente desde el siglo XIX y sin perder su sentido original, las universidades se caracterizan por la producción de conocimiento en los diversos campos de la ciencia, siendo el actor principal de la revolución científica y tecnológica que se ha producido en los últimos cien años. Además de avanzar la ciencia, la universidad también produce conocimiento

sentido original, las universidades se caracterizan por la producción de conocimiento en los diversos campos de la ciencia, siendo el actor principal de la revolución científica y tecnológica que se ha producido en los últimos cien años. Además de avanzar la ciencia, la universidad también produce conocimiento relevante para su entorno, siendo un actor importante en el rápido progreso tecnológico que está transformando el contexto mundial en el que vivimos. Especialmente en los últimos años, está surgiendo una economía basada en la capacidad de generar y usar conocimiento, en la calidad de sus recursos humanos y en altos requerimientos de capacidad empresarial, lo cual exige un marco institucional ágil y flexible que permita responder a los profundos cambios que se están dando en este entorno. En este contexto, la capacidad de innovación se ha constituido en un eslabón esencial para que los avances de la ciencia y la tecnología se traduzcan en desarrollo socio-económico efectivo y en bienestar para la población.

Anteriormente se pensaba que el mundo de la ciencia, y por lo tanto la Universidad, solo se tenía que preocupar del proceso de generación de conocimiento por medio del método científico, remitiéndose el tema de su uso y aplicación a otros ámbitos y a otros actores sociales. En la Sociedad del Conocimiento esta dicotomía en forma tajante pierde validez. De hecho, la Universidad ha venido recuperando el sentido plural de sus prácticas. La generación de conocimiento, incluso en las llamadas ciencias duras, se hace crecientemente a partir de contextos concretos y de requerimientos o necesidades de grupos, organizaciones o comunidades específicas, que requieren de ese conocimiento para mejorar su bienestar, incrementar su competitividad o asegurar su sostenibilidad y por lo tanto su futuro.

En este contexto se ha producido un cambio importante en el papel de la Universidad en la Sociedad del

o comunidades específicas, que requieren de ese conocimiento para mejorar su bienestar, incrementar su competitividad o asegurar su sostenibilidad y por lo tanto su futuro.

En este contexto se ha producido un cambio importante en el papel de la Universidad en la Sociedad del Conocimiento. En efecto, la universidad ha tenido una notable evolución desde su establecimiento en la Edad Media hasta nuestros días. No nos referimos a los avances en conocimiento y a la revolución científico-tecnológica que ha dominado los últimos cien años, sino a cambios en las funciones que la universidad desempeña en su sociedad y, por lo tanto, en la forma como se relaciona con su entorno. La universidad ha evolucionado de la concepción inicial de una “ comunidad de maestros y estudiantes dedicados al saber” , hacia el modelo de una universidad que, sin dejar de cumplir la función anterior, debe relacionarse estrechamente con diversos actores sociales en su entorno (v.gr. empresas, gobierno, comunidades), buscando avanzar el proceso de apropiación social del conocimiento, así como su aplicación a la dinamización de los sectores productivos y a incrementar el bienestar de la comunidad.

Históricamente esta proyección de la universidad en su entorno surge primero en las ciencias sociales y humanas, por el papel que en este campo del conocimiento desempeña el científico o el intelectual en su sociedad, brillantemente analizado por Max Weber al final del siglo XIX. 1 De esta perspectiva surge la denominada “ investigación-acción” , por medio de la cual el investigador busca insertarse en una comunidad o espacio social, no solo para comprenderlo mejor sino también para mejorarlo.2 El conocimiento se pone al servicio de la comunidad, a través de lo cual se busca generar valor.

Esta proyección de la universidad en su entorno se acelera enormemente en las últimas cuatro a cinco

o espacio social, no solo para comprenderlo mejor sino también para mejorarlo.2 El conocimiento se pone al servicio de la comunidad, a través de lo cual se busca generar valor.

Esta proyección de la universidad en su entorno se acelera enormemente en las últimas cuatro a cinco décadas como consecuencia de tres factores que se complementan y se fortalecen mutuamente. En primer lugar, el espectacular avance que se ha logrado en algunos campos del conocimiento (v.gr. biología molecular, nuevos materiales, informática, etc.) ha acortado dramáticamente la distancia entre el laboratorio y la línea de producción. Anteriormente había un “ ciclo de gestación de aplicaciones del conocimiento” de 15 a 50 años que separaba la investigación básica que se realizaba en los laboratorios de sus posibles

1 Max Weber: El Político y el Científico; Madrid, Alianza, 1998. 2 Orlando Fals Borda (ed.): Participación Popular: Retos del Futuro; Bogotá, COLCIENCIAS/IEPRI/ ICFES, 1998. En estas memorias del Segundo Encuentro Mundial sobre Investigación-Acción Participativa (IAP) realizado en Cartagena en 1997 se analiza la trayectoria de esta escuela desde el Primer Encuentro sobre este tema, también realizado en Cartagena, en 1977. Ver así mismo Orlando Fals Borda y Mahammad Anisar Rahman: Acción y Conocimiento: Cómo Romper el Monopolio con Investigación-Acción Participativa; Bogotá, CINEP, 1991.4 aplicaciones en el sector productivo o en la comunidad, ya sea como un nuevo producto (final o intermedio), proceso de producción o servicio. Actualmente dichos ciclos se han acortado a dos o tres años en algunos casos, debido al hecho que los resultados y productos de la investigación en laboratorios

aplicaciones en el sector productivo o en la comunidad, ya sea como un nuevo producto (final o intermedio), proceso de producción o servicio. Actualmente dichos ciclos se han acortado a dos o tres años en algunos casos, debido al hecho que los resultados y productos de la investigación en laboratorios científicos muy rápidamente encuentran aplicaciones de diversa índole en el sector productivo, o en la solución de problemas sociales o ambientales en su entorno. La distinción clásica entre investigación básica, investigación aplicada y desarrollo tecnológico se desdibuja y evoluciona hacia procesos interactivos o espirales virtuosas de generación y uso de conocimiento que enriquece este último.

En segundo lugar, el impacto del progreso científico se ha visto potenciado por otra característica importante que tiene la Sociedad o Economía del Conocimiento. Se está pasando de la era de sistemas de producción basados eminentemente en recursos físicos y energéticos, a sistemas de producción basados en el conocimiento, o cuya eficiencia y productividad dependen de su capacidad de generación y uso del conocimiento. Éste último, se ha convertido en un factor de producción que desempeña un papel fundamental en la solución de problemas sociales y ambientales.

En tercer lugar, los problemas de desarrollo social y de sostenibilidad de nuestra sociedad y su entorno se han incrementado, a pesar del avance notable de la ciencia y la tecnología y de la creciente capacidad para solucionar problemas que ello genera. Los desafíos que hoy se confrontan en términos de sostenibilidad económica (generación de empleo), sostenibilidad social (asegurar un desarrollo con inclusión social) y sostenibilidad ambiental (manejo sostenible de la biodiversidad y del medio ambiente) generan la necesidad ineludible de crear conocimiento que sea relevante para la solución de tales problemas, buscando aplicarlo

sostenibilidad ambiental (manejo sostenible de la biodiversidad y del medio ambiente) generan la necesidad ineludible de crear conocimiento que sea relevante para la solución de tales problemas, buscando aplicarlo en forma innovadora a su solución. De allí que la Universidad, como lugar de confluencia de diferentes formas de conocer y reflexionar sobre la sociedad, preserve, además de una relación estrecha con los sistemas productivos, su lugar como centro de pensamiento crítico, abierto y esencialmente democrático, frente a los procesos de cambio en la sociedad contemporánea, en los cuales ella misma participa como actor directo. Es más, preserva su carácter como lugar en el cual se genera producción y creatividad en el más amplio de los sentidos: el de la crítica sociológica, la investigación histórica y filosófica, el de la creatividad artístico-cultural y muchos otros en los cuales la relación con los factores de producción no es inmediata.

Lo anterior resalta el papel estratégico que desempeña el conocimiento en el mundo contemporáneo, y por lo tanto la responsabilidad social del científico y de la universidad como una institución social que desempeña un papel protagónico en la construcción de una Sociedad del Conocimiento con capacidad para responder a estos desafíos. Pero el conocimiento por si solo no genera desarrollo económico y social, si no se traduce en innovación. De aquí surge la importancia de este último. Por Innovación se entiende la aplicación del conocimiento al mejoramiento de las condiciones de vida o el bienestar de una comunidad, a fortalecer la productividad y la competitividad de una empresa o cadena de producción, o a incrementar la efectividad de las políticas públicas y la consolidación de la sociedad civil. En esta perspectiva, la innovación puede ser vista como el proceso mediante el cual la sociedad genera valor a partir del

fortalecer la productividad y la competitividad de una empresa o cadena de producción, o a incrementar la efectividad de las políticas públicas y la consolidación de la sociedad civil. En esta perspectiva, la innovación puede ser vista como el proceso mediante el cual la sociedad genera valor a partir del conocimiento, extrayendo de él beneficios económicos y sociales.

2. Programas de Posgrado y su relevancia en la producción de conocimiento

En este nuevo contexto surgen dos tendencias relevantes que es importante resaltar. Como lo estipula claramente la Ley 30 de 1992, toda universidad desarrolla investigación como una de las tres funciones sustantivas de la educación superior, junto con la docencia y la extensión, tareas fundamentales para el desarrollo de una universidad plena. La interacción entre estas tres funciones es hoy en día, una de las dimensiones más dinámicas de la vida académica contemporánea.5 Los doctorados se han convertido en una de las principales bases para la investigación de calidad mundial, lo que a su vez lleva a la consolidación de grupos de investigación, a una mayor capacidad para movilizar recursos financieros para esta última, y al incremento significativo de publicaciones científicas en revistas indexadas. La concentración de investigadores y doctorandos en los programas de doctorado son los focos más dinámicos de publicaciones científicas en el mundo, especialmente en revistas indexadas.

Un segundo aspecto que caracteriza esta evolución, es que si se quiere desarrollar investigación de calidad mundial es indispensable desarrollar programas de doctorado y de maestría. En todas las universidades del mundo el desarrollo de los doctorados es un paso necesario en la consolidación de las capacidades para el desarrollo de investigación en la frontera del conocimiento.

Tomando en consideración la importancia de la innovación destacada en la sección anterior, la generación

mundo el desarrollo de los doctorados es un paso necesario en la consolidación de las capacidades para el desarrollo de investigación en la frontera del conocimiento.

Tomando en consideración la importancia de la innovación destacada en la sección anterior, la generación de conocimiento se expresa de diversas formas. La expresión más importante en la ciencia mundial es la de la difusión de los resultados de la investigación por medio de publicaciones científicas y mecanismos similares, tales como el de los eventos científicos. Sin embargo, en algunas áreas del conocimiento éste último se expresa igualmente a través de otros medios, como son los desarrollos tecnológicos, el patentamiento y otras formas de aplicación del conocimiento para generar valor en su entorno, como es el caso de las artes y las ciencias sociales. En este nuevo contexto, la Universidad se está convirtiendo en un motor de desarrollo social y económico 3 , y no solo en un centro de generación y transmisión de conocimiento por medio de la investigación y la educación.

Las maestrías y los doctorados desempeñan un papel especialmente importante en el desarrollo de las capacidades de investigación y por lo tanto, de generación de conocimiento. La actual política de posgrados pone un mayor énfasis en el desarrollo de las maestrías tanto de investigación como de profundización y en los doctorados, más que en las especializaciones. Debe reconocerse que en ciertos contextos y para ciertos fines, las maestrías de profundización desempeñan un papel de gran importancia en la cualificación del tipo de profesional que el entorno requiere. Es importante reconocer el papel diferente que estos diversos posgrados desempeñan.

3. Evolución de los Posgrados en Colombia

En los últimos diez años Colombia se ha quedado rezagada en la formación a nivel doctoral. Mientras en

posgrados desempeñan.

3. Evolución de los Posgrados en Colombia

En los últimos diez años Colombia se ha quedado rezagada en la formación a nivel doctoral. Mientras en Colombia se están formando alrededor de 100 doctores por año, el nivel de formación anual en Chile es de 500, en México es de más de 1.000 y en Brasil más de 11.000. Inclusive si se compara con el tamaño de la población, el número de doctores que se gradúan por millón de habitantes en Colombia es significativamente menor que el de estos otros países Iberoamericanos. La distancia con los países desarrollados es aún mayor. Pero para poder lograr el desarrollo y la consolidación de maestrías y doctorados que puedan contribuir al desarrollo del país, es indispensable asegurar niveles de Excelencia Académica en los programas que se desarrollen.

A junio de 2009 existen 377 programas de maestría y 77 de doctorado en Colombia 4 . De estos últimos se han graduado un total de 584 doctores hasta diciembre del 2008. De estos, 88 se graduaron antes del 2000, los otros 496 lo hicieron entre el 2000 y el 2007, lo que destaca el claro crecimiento de los doctorados en los últimos siete años. Si analizamos el año de creación de los doctorados se puede observar una tendencia

3 Ver Steven Brint: Creating the Future: New Directions in American Research Universities; en: Minerva, spring 2005, No. 43, pp. 23-50. 4 Fuente SNIES, 2009.6 similar: casi la mitad de los doctorados que existen en Colombia (42 de 92) han sido creados en los últimos cinco años (2003-2007).5

4 Fuente SNIES, 2009.6 similar: casi la mitad de los doctorados que existen en Colombia (42 de 92) han sido creados en los últimos cinco años (2003-2007).5

Debido a la importancia de los doctorados en el desarrollo científico-tecnológico y socio-económico de cualquier país, en Colombia se está planteando una política de fomento al desarrollo de los posgrados con especial énfasis en los doctorados, acelerando significativamente su crecimiento en los próximos diez años. Ante esta rápida expansión, y ante la urgencia de un incremento significativo del recurso humano formado al más alto nivel, es de la mayor importancia asegurar que estos programas que se ofrezcan sean de alta calidad.

4. Características Esenciales de las Maestrías y los Doctorados

Las condiciones mínimas de calidad de las maestrías y los doctorados contribuyen a fortalecer las bases de la capacidad nacional para la generación, transferencia, apropiación y aplicación del conocimiento, así como a profundizar y mantener vigentes el conocimiento disciplinar y profesional impartido en los programas de pregrado. Así mismo, deben constituirse en espacios de renovación y actualización metodológica y científica, contribuyendo a la consolidación de las comunidades científicas y académicas en sus respectivos campos.

Las maestrías de profundización “ tienen como propósito profundizar en un área del conocimiento y el desarrollo de competencias que permitan la solución de problemas o el análisis de situaciones particulares de carácter disciplinario, interdisciplinario o profesional, a través de la asimilación o apropiación de conocimientos, metodologías y desarrollos científicos, tecnológicos o artísticos. El trabajo de grado de estas

de carácter disciplinario, interdisciplinario o profesional, a través de la asimilación o apropiación de conocimientos, metodologías y desarrollos científicos, tecnológicos o artísticos. El trabajo de grado de estas maestrías podrá estar dirigido al estudio de casos, la solución de un problema concreto o el análisis de una situación particular. Las maestrías de investigación tienen como propósito el desarrollo de competencias que permitan la participación activa en procesos de investigación que generen nuevos conocimientos o procesos tecnológicos. El trabajo de grado de estas maestrías debe reflejar la adquisición de competencias científicas propias de un investigador académico, las cuales podrán ser profundizadas en un programa de doctorado.”

El doctorado “ es el programa académico de posgrado que otorga el título de más alto grado educativo, el cual acredita la formación y la competencia para el ejercicio académico e investigativo de alta calidad. Los programas de doctorado tienen como objetivo la formación de investigadores con capacidad de realizar y orientar en forma autónoma procesos académicos e investigativos en el área específica de un campo del conocimiento. Los resultados de su tesis doctoral deberán ser una contribución original y significativa al avance de la ciencia, la tecnología, las humanidades, las artes o la filosofía.” 6

Se diferencian estos dos niveles por los requerimientos que tienen en términos de las competencias investigativas la capacidad de investigación que se desarrolla en el estudiante.

Para asegurar la alta calidad tanto en maestrías como en doctorados, se considera que estos programas deben contar con

· Profesores vinculados de tiempo completo con formación en el mismo nivel y superior al del programa que se ofrece

Para asegurar la alta calidad tanto en maestrías como en doctorados, se considera que estos programas deben contar con

· Profesores vinculados de tiempo completo con formación en el mismo nivel y superior al del programa que se ofrece

5 Para un análisis en mayor profundidad de los Doctorados que actualmente existen en Colombia (al 31 de diciembre del 2007) y sus características, ver CNA: “ Situación Actual de los Doctorados en Colombia: Análisis de Indicadores que tipifican características importantes” ; Bogotá, CNA, marzo del 2008. 6 Conceptos consagrados en el Decreto 1001 de 2006.7 · Profesores organizados en Grupos de Investigación, o en estructuras similares que le den estabilidad y continuidad al trabajo a partir de líneas de Investigación claramente definidas que reflejen el carácter investigativo del programa. · Realización y participación en seminarios, talleres y otros eventos que promuevan la investigación y la interacción entre estudiantes y profesores. · Mecanismos que faciliten publicar los productos de investigación a nivel internacional. · Convenios de intercambio con universidades nacionales e internacionales de reconocido prestigio. · Infraestructura investigativa competitiva con estándares internacionales. Medios adecuados y necesarios para que estudiantes y profesores desarrollen sus labores. (Biblioteca, acceso bases de datos, excelente conectividad, tecnología acorde con la naturaleza del programa, entre otros). · Políticas y mecanismos institucionales para la orientación y desarrollo de la investigación.

En el caso de la evaluación de los Programas Doctorales para fines de Acreditación de Alta Calidad es necesario medir su impacto. Por consiguiente, sólo se evaluarán los programas que hayan recibido Registro

En el caso de la evaluación de los Programas Doctorales para fines de Acreditación de Alta Calidad es necesario medir su impacto. Por consiguiente, sólo se evaluarán los programas que hayan recibido Registro Calificado de CONACES y que tengan por lo menos 9 graduados en el caso de Doctorados, o 20 graduados en el caso de Maestrías.

5. Objetivos y Principios de la Acreditación de Alta Calidad

El proceso de Acreditación de Alta Calidad de programas académicos ya sea de pregrado o de posgrado tiene los siguientes objetivos7:

a. Constituirse en un mecanismo que propicie la alta calidad de la Educación Superior y fomente la cultura del aseguramiento de la calidad. b. Convertirse en un instrumento mediante el cual el Estado de fe pública de la alta calidad de los programas de Educación Superior.

Para cumplir con estos objetivos, el proceso de acreditación de alta calidad se basa una sólida cultura de la evaluación, tanto interna como externa, como base de un sistema de aseguramiento de la calidad.

6. Sistema Nacional de Aseguramiento de la Calidad y de Acreditación

6.1. Marco Legal de la Acreditación de Alta Calidad y de los Posgrados

La Constitución Política de Colombia de 1991 establece que la educación es un derecho de la persona y un servicio público que tiene una función social. A través de ella se busca el acceso al conocimiento, a la ciencia, a la técnica y los demás bienes y valores de la cultura. Declara al Estado, la sociedad y la familia como responsables de la educación. Asigna al Estado la función de regular y ejercer la suprema inspección y vigilancia, entre otras motivaciones, para velar por su calidad y el cumplimiento de sus fines. Consagra las

como responsables de la educación. Asigna al Estado la función de regular y ejercer la suprema inspección y vigilancia, entre otras motivaciones, para velar por su calidad y el cumplimiento de sus fines. Consagra las libertades de enseñanza, aprendizaje, investigación y cátedra. De igual manera, garantiza la autonomía universitaria, ordena al Estado fortalecer la investigación en las universidades oficiales y privadas y ofrecer condiciones especiales para su desarrollo; y le asigna así mismo la obligación de facilitar mecanismos financieros que hagan posible el acceso de todas las personas aptas a la educación superior. Ordena incluir

7 En el pasado reciente la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad de Antioquia desarrollaron modelos para la autoevaluación de programas de posgrado, los cuales influyeron en la estructuración de los presentes lineamientos. Ver G. Misas, J. V. Niño, C. A. Hernández, M. C. Argüello, M. C. Varela: Autoevaluación de Programas Curriculares: Conceptos y Procesos. Impresol, 2002. y R. Restrepo, M. Sánchez, A. Uribe: Aseguramiento de la calidad en los Programas de posgrado. Universidad de Antioquia, segunda edición, 2006.8 en los planes de desarrollo económico y social el fomento a las ciencias y crear incentivos para personas e instituciones que desarrollen y fomenten la ciencia, la tecnología y demás manifestaciones culturales.

La Ley 30 de 1992, al desarrollar los deberes y derechos consagrados en la Constitución, precisa como principio orientador de la acción del Estado el interés de propiciar el fomento de la calidad del servicio educativo. Fija entre los objetivos de la educación superior prestar a la comunidad un servicio con calidad,

principio orientador de la acción del Estado el interés de propiciar el fomento de la calidad del servicio educativo. Fija entre los objetivos de la educación superior prestar a la comunidad un servicio con calidad, el cual hace referencia a los resultados académicos, los medios y procesos empleados, la infraestructura institucional, a las dimensiones cuantitativas y cualitativas del mismo y a las condiciones en que se desarrolla en cada institución. Además, ser factor de desarrollo científico, cultural, económico, político y ético y promover la formación y consolidación de comunidades académicas y la articulación a nivel internacional. Define la autonomía de las instituciones según su naturaleza y los campos de acción de que se ocupan, reafirma la naturaleza de servicio público de la educación y, por lo mismo, la necesidad de que el Estado la fomente, la inspeccione y la vigile, con el fin de garantizar a la sociedad que dicho servicio se presta en la cantidad y con la calidad necesarias. Define los campos de acción, los tipos de instituciones que componen el sistema y delimita el tipo de programas que cada una puede ofrecer. Así mismo, define la naturaleza de las universidades estatales y les otorga un régimen especial, precisa los modos de organización y de elección de sus directivas y establece los regímenes docente, administrativo, financiero, de contratación y de control fiscal. La Ley ordena la organización de las universidades del Estado como un sistema y precisa la normatividad aplicable a las instituciones de educación superior de carácter privado. Crea el Sistema Nacional de Acreditación para garantizar que las instituciones que voluntariamente hacen parte de él cumplen los más altos requisitos de calidad y realizan sus propósitos y objetivos. Instituye el Consejo Nacional de Educación Superior como organismo de planificaci

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