COLOMBIA DIVERSA - Contar la diversidad - guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+
Colombia Diversa
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Detalles
- Título
- COLOMBIA DIVERSA - Contar la diversidad - guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+
- Autor
- Colombia Diversa
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Diversidad
- Año
- —
Bogotá Noviembre 2025 Copyright Colombia Diversa Dirección ejecutiva Marcela Sánchez Buitrago Coordinación del área de incidencia Beldys Hernández Investigación y escritura María Clara Zea Gallego Diseño gráfico y arte Sebastian Herrera Ordoñez Con el apoyo de:1. Introducción 5
2. Conceptos básicos del pensamiento estadístico para periodistas 10
Conceptos clave 11 Herramientas básicas para interpretar datos 12
3. Buenas y malas prácticas en el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ 14 ¿Cómo presentan los medios de comunicación los datos de personas LGBTIQ+? 15
Malas prácticas para contar la diversidad 19 Buenas prácticas para contar la diversidad 25 Conclusiones 27 Referencias bibliográficas 28 Índice5
1. Introducción6
Contar la diversidad: guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación Emplear datos sobre las personas LGBTIQ+ no es solo una cuestión técnica, sino que se trata de una herramienta política y ética tanto para visibilizar, como para comprender y transformar realidades. Así, contar con información precisa y contextualizada es fundamental para proteger derechos y construir narrativas más justas, principalmente en contextos como el colombiano, donde las violencias por prejuicio persisten y la desinformación perpetúan estigmas.
Más que cifras aisladas, los datos cuentan historias, ya que reflejan decisiones metodológicas, políticas y éticas que pueden incluir o excluir, amplificar o silenciar. En el caso de las personas LGBTIQ+, la ausencia de información o el uso inadecuado de cifras puede tener consecuencias graves como
reflejan decisiones metodológicas, políticas y éticas que pueden incluir o excluir, amplificar o silenciar. En el caso de las personas LGBTIQ+, la ausencia de información o el uso inadecuado de cifras puede tener consecuencias graves como la invisibilización, la revictimización o incluso la reproducción de discursos de odio. Así, de acuerdo con la Comisión Europea (2023), los datos de igualdad permiten identificar jerarquías de poder, diseñar políticas efectivas y monitorear avances hacia la equidad. Sin embargo, es necesario resaltar también que tales datos pueden ser usados para reforzar prejuicios si no se interpretan con cuidado. Desde hace dos décadas, Colombia Diversa ha realizado un esfuerzo sostenido por documentar la violencia letal contra personas LGBTIQ+ en Colombia. Este trabajo ha permitido visibilizar patrones, identificar responsables y exigir respuestas institucionales, pero también ha enseñado que los datos no reflejan una realidad completa, sino parcial con solo aquello que se logra documentar (Ruberg y Ruelos, 2020). Así, un mayor volumen de datos no implica7
Contar la diversidad: guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación necesariamente que haya más violencia, sino que existe una mayor capacidad para identificarla y nombrarla. Esto se debe a que la violencia no siempre se registra y, además, no toda violencia es letal. Por tanto, el incremento en los datos refleja mejoras en los mecanismos de documentación, no un aumento real en los hechos violentos. Contar con información debidamente documentada representa un avance hacia la justicia, ya que este tipo de registro permite visibilizar problemáticas que antes permanecían ocultas.
refleja mejoras en los mecanismos de documentación, no un aumento real en los hechos violentos. Contar con información debidamente documentada representa un avance hacia la justicia, ya que este tipo de registro permite visibilizar problemáticas que antes permanecían ocultas. En ese mismo sentido, los informes y registros tienen límites, puesto que no capturan toda la complejidad de las experiencias LGBTIQ+, ni pueden representar la totalidad de las vivencias (Li et al., 2024). Sin embargo, son herramientas valiosas para exigir cambios, crear alertas o llamados de atención, abrir debates y orientar políticas públicas. Por esa razón, ningún informe es definitivo, pero se convierten en puntos de partida para la reparación del daño, la no repetición y la incidencia. De esa manera, los beneficios de contar con datos superan ampliamente los riesgos, siempre que se recolecten y comuniquen con responsabilidad (Oda y Stiehl, 2025). Para tal fin, esta guía parte de la convicción de que el periodismo, cuando se ejerce con ética y rigor, es un aliado fundamental en la justicia de datos, debido a que tiene la capacidad de traducir cifras complejas en historias accesibles, de contextualizar los números y de ser plataforma para quienes suelen quedar fuera de las estadísticas.8
Contar la diversidad: guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación En Colombia, los vacíos de información y el subregistro sobre las realidades LGBTIQ+ son persistentes (Colombia Diversa, 2020). Además, las fuentes disponibles, como el Estado, la sociedad civil, la academia y los organismos internacionales, ofrecen datos valiosos, pero también enfrentan limitaciones que van desde barreras para acceder a la información,
2020). Además, las fuentes disponibles, como el Estado, la sociedad civil, la academia y los organismos internacionales, ofrecen datos valiosos, pero también enfrentan limitaciones que van desde barreras para acceder a la información, dificultades para su análisis e interpretación, hasta desafíos metodológicos como el diseño de instrumentos inclusivos o la protección de la confidencialidad. Asimismo, como advierten Oda y Stiehl (2025), recolectar datos sobre orientación sexual e identidad de género requiere prácticas éticas que prioricen el consentimiento, la privacidad y el respeto por la autodeterminación. Por eso, documentar estas realidades no solo requiere voluntad política, sino también herramientas adecuadas para garantizar que los datos recolectados sean útiles, seguros y representativos. Finalmente, cubrir noticias sobre personas LGBTIQ+ sin comprender sus realidades puede derivar en narrativas que refuercen estereotipos o que reproduzcan formas de exclusión o discriminación. Esta guía propone herramientas para que periodistas y comunicadores/as trabajen con datos de manera informada, crítica y respetuosa, reconociendo que detrás de cada cifra hay vidas que merecen ser narradas con cuidado . Entonces, Contar la diversidad no es solo una cuestión técnica ni estadística, sino que es una apuesta ética por construir narrativas que reconozcan, dignifiquen y transformen.9 A lo largo de esta guía se busca comprender los datos como algo más que cifras: como herramientas para narrar realidades y promover cambios . Para desarrollar esta idea, en el siguiente apartado se presentan las nociones esenciales para interpretar y comunicar información sobre diversidad sexual y de género, ofreciendo bases claras y
como algo más que cifras: como herramientas para narrar realidades y promover cambios . Para desarrollar esta idea, en el siguiente apartado se presentan las nociones esenciales para interpretar y comunicar información sobre diversidad sexual y de género, ofreciendo bases claras y accesibles para tener un marco común para pensar los datos. Luego, se realiza un análisis crítico de cómo los medios usan los datos sobre personas LGBTIQ+, identificando buenas y malas prácticas en el ejercicio periodístico, así como los desafíos que implica su tratamiento. Finalmente, se comparten recomendaciones y herramientas prácticas para fortalecer una comunicación más rigurosa, empática y comprometida con la justicia de datos. De este modo, la guía busca acompañar tanto la reflexión como la acción, ofreciendo claves útiles para construir narrativas que reconozcan y dignifiquen contar la diversidad.10
Contar la diversidad: guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación
2. Conceptos básicos del pensamiento estadístico para periodistas11
Contar la diversidad: guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación Este apartado presenta conceptos básicos y accesibles para fortalecer el pensamiento estadístico en el periodismo. El propósito es mostrar que, aunque la estadística pueda parecer un campo complejo, contar con un marco común permite desarrollar una mirada crítica y cercana, indispensable para ejercer el periodismo desde un enfoque de justicia de datos, género y diversidades.
Conceptos clave Datos ciudadanos Este tipo de datos corresponden a la información recolectada por organizaciones sociales o personas fuera de los sistemas oficiales. Son clave para visibilizar realidades que el Estado
género y diversidades. Conceptos clave Datos ciudadanos Este tipo de datos corresponden a la información recolectada por organizaciones sociales o personas fuera de los sistemas oficiales. Son clave para visibilizar realidades que el Estado no documenta (Data4SDGs, 2020). Datos de igualdad Representan información cuantitativa o cualitativa que permite analizar el estado de igualdad de grupos sociales, incluyendo variables como orientación sexual, identidad de género, expresión de género y características sexuales (European Comission, 2023). Interseccionalidad Es el reconocimiento de que las personas pueden enfrentar múltiples formas de discriminación simultáneamente, por ejemplo, por ser LGBTIQ+, migrante y persona racializada.12
Contar la diversidad: guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación Herramientas básicas para interpretar datos 1
Justicia de datos Enfoque que busca que la producción y uso de datos promueva la equidad y no reproduzca desigualdades (Hivos, 2020). Subregistro Falta de registro de ciertos eventos o poblaciones, lo que afecta la calidad y precisión de las estadísticas oficiales (UNSD, 2014). En temas LGBTIQ+, puede deberse a miedo, estigma o falta de categorías inclusivas (Colombia Diversa, 2020). Encuestas11 Son instrumentos que recogen información de una muestra representativa. Son más frecuentes que los censos y permiten incluir preguntas específicas sobre diversidad sexual y de género. Media (promedio) Es la suma de todos los valores dividida por el número de observaciones como la edad promedio de hombres cis-gay entrevistados. 1 Todas estas definiciones se tomaron del curso Datos Ciudadanos del DANE (2025).13
Media (promedio) Es la suma de todos los valores dividida por el número de observaciones como la edad promedio de hombres cis-gay entrevistados. 1 Todas estas definiciones se tomaron del curso Datos Ciudadanos del DANE (2025).13
Contar la diversidad: guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación Mediana Es el valor central de un conjunto de datos ordenados.
Además, es útil cuando hay valores extremos que distorsionan la media. Moda Es el valor que más se repite en un conjunto de datos como la identidad de género más reportada en una encuesta. Muestra Se refiere al grupo representativo de una población. Permite hacer inferencias sin estudiar a todas las personas. Porcentaje Se refiere a la frecuencia relativa multiplicada por 100. Por ejemplo, 25% de los encuestados se identifican como bisexuales. Proporción Es la fracción de un total, expresada como decimal entre 0 y 1. Por ejemplo, 0,4 de las personas encuestadas reportaron discriminación laboral. Tasa Es la frecuencia con la que ocurre un evento en una población durante un periodo. Por ejemplo, la tasa de homicidios por prejuicio por cada 100.000 personas
LGBTIQ+.
T endencia Se refiere al cambio de una variable a lo largo del tiempo.
Ejemplo: evolución anual de denuncias por discriminación.3. Buenas y malas prácticas en el uso de datos sobre personas LGBTIQ+15
Contar la diversidad: guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación El tratamiento mediático de los datos sobre personas LGBTIQ+ puede ser una herramienta poderosa para visibilizar y defender los derechos, pero también puede convertirse en un vehículo de estigmatización y daño si se maneja
sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación El tratamiento mediático de los datos sobre personas LGBTIQ+ puede ser una herramienta poderosa para visibilizar y defender los derechos, pero también puede convertirse en un vehículo de estigmatización y daño si se maneja sin rigor ni sensibilidad. Este apartado analiza las malas y buenas prácticas en el uso de datos por parte de medios de comunicación, proponiendo criterios éticos y técnicos para una cobertura responsable. En principio, se realizó una revisión de prensa en la cual se identificaron diversos modos en que los medios utilizan datos para narrar, informar y construir cobertura sobre las personas LGBTIQ+. Se utilizó Google News como motor de búsqueda principal, por su capacidad de indexar contenidos de medios nacionales y regionales en tiempo real, incluyendo prensa escrita, portales digitales, blogs y agencias de noticias de manera aleatoria y no sistemática. Cabe resaltar que esta metodología es solo una selección inicial que permite comprender cómo se articulan las cifras con los discursos mediáticos, qué fuentes se privilegian y qué desafíos éticos y metodológicos emergen en cada caso.
1. Datos de caracterización poblacional Este tipo de cobertura busca responder preguntas como: ¿Cuántas personas gais, lesbianas, bisexuales, trans, queer y no binarias hay en el país? ¿Dónde viven? ¿Qué edades ¿Cómo presentan los medios de comunicación los datos de personas LGBTIQ+?16
Contar la diversidad: guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación tienen? ¿Cómo se identifican? Así, los medios suelen recurrir a fuentes oficiales como el DANE, especialmente a los resultados del censo y encuestas como la Encuesta
sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación tienen? ¿Cómo se identifican? Así, los medios suelen recurrir a fuentes oficiales como el DANE, especialmente a los resultados del censo y encuestas como la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENDS) o la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH). Sin embargo, estos datos enfrentan serios desafíos de subregistro, derivados de la falta de categorías inclusivas, el miedo a la discriminación y la escasa capacitación del personal encuestador (García, 2024). Por esas razones, la cobertura mediática en este tipo de notas tiende a reproducir cifras sin problematizar sus limitaciones, lo que puede generar una falsa sensación de exhaustividad o precisión.
2. Datos sobre inclusión y participación económica En Colombia, los indicadores como la tasa global de participación (TGP), la tasa de ocupación o el desempleo se utilizan con frecuencia para hablar de la inserción laboral de personas LGBTIQ+. Los medios suelen citar fuentes como la GEIH o estudios sectoriales, pero pocas veces se cuestiona si estas herramientas capturan adecuadamente la diversidad sexual y de género. De esa manera, ante la escasez de datos específicos, las historias sobre participación económica tienden a enfocarse en casos individuales de éxito o inserción laboral, como emprendimientos visibles o trayectorias pioneras. Además, aunque estas narrativas son valiosas, también es importante reconocer que no reflejan las barreras estructurales que enfrentan muchas personas LGBTIQ+ en el acceso al empleo formal, como la discriminación, la exclusión educativa o la precarización laboral (Badgett et al., 2019). Esta tensión entre lo que se17
reflejan las barreras estructurales que enfrentan muchas personas LGBTIQ+ en el acceso al empleo formal, como la discriminación, la exclusión educativa o la precarización laboral (Badgett et al., 2019). Esta tensión entre lo que se17
Contar la diversidad: guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación puede contar y lo que queda fuera del relato plantea un desafío para el periodismo en cuanto a cómo visibilizar sin simplificar y cómo narrar sin reforzar nociones limitadas de valor y productividad.
3. Datos sobre salud Este tipo de cobertura aborda temas como la expectativa de vida, la prevalencia de trastornos de salud mental, el uso de sustancias psicoactivas, el acceso a servicios de salud y la discriminación en entornos clínicos. Los medios citan estudios académicos, informes de organizaciones como Profamilia o la OMS y ocasionalmente datos del Ministerio de Salud. De ese modo, aunque algunos reportajes logran visibilizar las brechas en salud, otros caen en narrativas patologizantes o alarmistas, especialmente cuando se habla de VIH o consumo de drogas, sin contextualizar las causas sociales ni incluir voces de las comunidades afectadas.
4. Datos sobre violencia y discriminación Este es uno de los usos más frecuentes y sensibles. Los medios recurren a datos sobre homicidios por prejuicio, amenazas, agresiones físicas, violencia institucional y discriminación cotidiana. Asimismo, las fuentes principales son los observatorios de derechos humanos, como el de Colombia Diversa o la Red Sin Violencia, o fuentes institucionales como la Defensoría del Pueblo. Estos informes suelen tener metodologías rigurosas, trianguladas18
son los observatorios de derechos humanos, como el de Colombia Diversa o la Red Sin Violencia, o fuentes institucionales como la Defensoría del Pueblo. Estos informes suelen tener metodologías rigurosas, trianguladas18
Contar la diversidad: guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación y revisadas, que combinan datos oficiales, testimonios y registros comunitarios. Además, la cobertura mediática varía, ya que algunos medios reproducen los informes con entrevistas a expertxs y activistas, mientras que otros se enfocan en aspectos sensacionalistas o en detalles revictimizantes. Por lo tanto, es clave que los datos se presenten con enfoque de derechos, sin sensacionalismo y respetando la dignidad de las víctimas, sin perder la importancia de lo que se quiere señalar.
5. Datos sobre participación política y derechos Aunque con menor frecuencia, algunos medios utilizan datos para hablar de la representación política de personas LGBTIQ+, el acceso a derechos como el matrimonio igualitario, el reconocimiento de identidades trans en documentos oficiales o la participación en procesos electorales. Estas notas suelen citar informes de seguimiento legislativo, bases de datos de candidaturas o estudios de incidencia política. No obstante, es importante que esta cobertura no se limite a contar “cuántas personas LGBTIQ+ hay”, sino que analice las condiciones de acceso, los obstáculos institucionales y las estrategias de resistencia que han permitido avances en derechos.19
Contar la diversidad: guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación Malas prácticas para contar la diversidad Aunque los datos pueden ser una herramienta poderosa para visibilizar desigualdades y promover derechos, su uso
Contar la diversidad: guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación Malas prácticas para contar la diversidad Aunque los datos pueden ser una herramienta poderosa para visibilizar desigualdades y promover derechos, su uso irresponsable en medios de comunicación puede generar efectos adversos, como la reproducción de prejuicios o la vulneración de derechos fundamentales. A continuación, se describen algunas de las malas prácticas más frecuentes e identificadas en la revisión de prensa que están respaldadas por principios éticos de justicia de datos.
1. Uso de datos que refuerzan estereotipos, prejuicios o discriminación Una de las prácticas más nocivas es emplear cifras para confirmar ideas preconcebidas sobre las personas LGBTIQ+, como vincular la diversidad sexual con conductas delictivas, patologías o “riesgos sociales”. Este tipo de cobertura no solo distorsiona la realidad, sino que contribuye a la estigmatización y la exclusión. Así, de acuerdo con Ruberg y Ruelos (2020), los datos deben ser usados para “visibilizar, comprender y transformar realidades”, no para perpetuar narrativas de odio o marginalización.
2. Manipulación o descontextualización de datos Los datos sin contexto pueden ser engañosos. Algunas prácticas comunes incluyen:20
Contar la diversidad: guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación Decir que “la generación Z es la menos 100% hetero” puede parecer una afirmación reveladora, pero encierra una simplificación problemática.
Los porcentajes que muestran cambios en la orientación sexual declarada no deben interpretarse como verdades absolutas ni como una evolución
Decir que “la generación Z es la menos 100% hetero” puede parecer una afirmación reveladora, pero encierra una simplificación problemática. Los porcentajes que muestran cambios en la orientación sexual declarada no deben interpretarse como verdades absolutas ni como una evolución lineal. Estos datos provienen de encuestas con metodologías específicas, sesgos de autoselección y contextos culturales que influyen en cómo las personas responden. Además, el hecho de que más personas jóvenes se identifiquen fuera de la heterosexualidad tradicional no significa que haya “más gays”, sino que hay mayor apertura para explorar y nombrar experiencias diversas. Sin esta distinción, los porcentajes pueden reforzar estereotipos o alimentar narrativas sensacionalistas. Es importante encontrar un equilibrio entre captar la atención del público y ofrecer información rigurosa y contextualizada. Un titular puede ser provocador, pero el desarrollo de la noticia debe sostenerse en fuentes verificables, explicaciones claras y un enfoque que contribuya a la comprensión, no a la confusión. Figura 1 Porcentajes como verdades absolutas Nota. Adaptado de Trula (2018). • Interpretar porcentajes como verdades absolutas: No todo suma 100%. Es necesario explicar qué representa cada cifra y qué queda fuera del análisis. A continuación, se presenta un ejemplo de ello:21
Contar la diversidad: guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación Nota. Elaboración propia. Responde a un caso hipotético recreado por Colombia Diversa. • Confundir correlación con causalidad: Este punto se refiere a que, cuando dos fenómenos ocurren simultáneamente, no implica que uno cause al otro. Por ejemplo, asociar el aumento de denuncias con
- Confundir correlación con causalidad: Este punto se refiere a que, cuando dos fenómenos ocurren simultáneamente, no implica que uno cause al otro. Por ejemplo, asociar el aumento de denuncias con un incremento de violencia puede ser incorrecto, ya que no se considera que necesariamente la causa de ello pueda ser una mayor disposición a reportar. Ejemplo:
Figura 2 Confusión de correlación con causalidad Contar con un marco jurídico garantista no implica, necesariamente, un acceso real y efectivo a los derechos de las personas LGBTIQ+. Confundir correlación con causalidad —es decir, asumir que la existencia de leyes protectoras se traduce automáticamente en bienestar y seguridad— oscurece las profundas brechas entre la norma y la práctica. La violencia puede persistir de manera estructural, social y simbólica incluso en contextos donde no existe persecución estatal directa. Suponer que la ausencia de leyes represivas equivale a protección real invisibiliza las múltiples violencias que atraviesan cotidianamente las personas LGBTIQ+.22 Asimismo, la falta de datos en algunos países no debe interpretarse como ausencia de violencia, sino como una limitación para reconocerla y dimensionarla. En contraste, en Colombia organizaciones como Colombia Diversa y la Red Sin Violencia han documentado de forma rigurosa y sostenida la violencia letal contra personas LGBTIQ+, permitiendo identificar patrones y alertar sobre su persistencia. Por ello, comparar países únicamente con base en la existencia o no de leyes punitivas, sin considerar la disponibilidad de información ni las realidades vividas, resulta una práctica reduccionista y engañosa que puede distorsionar el diagnóstico y desviar la atención de los verdaderos desafíos en materia de derechos humanos.23
la disponibilidad de información ni las realidades vividas, resulta una práctica reduccionista y engañosa que puede distorsionar el diagnóstico y desviar la atención de los verdaderos desafíos en materia de derechos humanos.23
Contar la diversidad: guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación • Generalizar a partir de muestras pequeñas o no representativas: Usar encuestas con pocos casos para hacer afirmaciones sobre toda la población LGBTIQ+ es metodológicamente incorrecto y puede inducir a error.
Figura 3 Generalización de muestras Una muestra limitada no refleja las realidades de quienes viven en zonas rurales, de personas trans, no binarias, racializadas o con otras interseccionalidades. Sin una base sólida, los datos pueden reforzar estereotipos o alimentar políticas mal orientadas. Además, esta práctica debilita la credibilidad de los hallazgos y puede ser usada para cuestionar la legitimidad de las denuncias. La investigación rigurosa exige reconocer los límites de la muestra, explicitar los criterios de selección y evitar afirmaciones que excedan lo que los datos permiten decir. En contextos de alta vulnerabilidad, como el de las personas LGBTIQ+ frente a la violencia, es fundamental que la producción de datos sea ética, cuidadosa y consciente de su impacto político y social. Nota. Elaboración propia. Responde a un caso hipotético recreado por Colombia Diversa.24
Contar la diversidad: guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación
3. Violación de derechos en el manejo de datos El uso de datos personales sin las debidas garantías puede vulnerar derechos fundamentales como la privacidad, el buen nombre y la autodeterminación. Por ello, algunas prácticas
sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación
3. Violación de derechos en el manejo de datos El uso de datos personales sin las debidas garantías puede vulnerar derechos fundamentales como la privacidad, el buen nombre y la autodeterminación. Por ello, algunas prácticas
preocupantes incluyen: • No anonimizar adecuadamente los datos: Publicar información que permita identificar a personas LGBTIQ+ en contextos hostiles puede ponerlas en riesgo. • Revelar identidades sin consentimiento: En casos de violencia o activismo, los medios deben respetar el derecho de las personas con orientación sexual e identidad de género diversa a decidir si quieren ser nombradas públicamente y los pronombres para hacerlo. • Exponer detalles sensibles sin necesidad: Insistir en aspectos íntimos o dolorosos en entrevistas o reportajes puede generar revictimización y acción con daño.25
Contar la diversidad: guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación Buenas prácticas para contar la diversidad Contar la diversidad con datos no es solo una cuestión técnica: es una responsabilidad ética y política. En el contexto de los medios de comunicación, el uso adecuado de cifras sobre personas LGBTIQ+ puede contribuir a la visibilización, la defensa de derechos y la transformación de imaginarios sociales. Sin embargo, para que los datos cumplan ese propósito, deben ser tratados con cuidado, rigor y sensibilidad. • TIP 1: Usar fuentes confiables y verificadas Los datos deben provenir de fuentes reconocidas, como observatorios de derechos humanos, entidades oficiales, organizaciones comunitarias y estudios académicos. Es fundamental verificar la metodología utilizada, el año de recolección, el tamaño de la muestra y las categorías
Los datos deben provenir de fuentes reconocidas, como observatorios de derechos humanos, entidades oficiales, organizaciones comunitarias y estudios académicos. Es fundamental verificar la metodología utilizada, el año de recolección, el tamaño de la muestra y las categorías incluidas. Asimismo, reconocer las fuentes de manera explícita en los reportajes ayuda a la transparencia y a evitar el extractivismo informativo.26
Contar la diversidad: guía práctica para el uso de datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación • TIP 2: Interpretar los datos en su contexto Los datos sin contexto no hablan. Una cifra puede ser engañosa si se presenta de forma aislada, sin explicar el entorno social, político o cultural en el que fue producida.
Por ejemplo, una baja tasa de denuncias por violencia no necesariamente indica ausencia de agresiones, sino que puede reflejar miedo, desconfianza institucional o falta de canales seguros. • TIP 3: Evitar la estigmatización y el amarillismo El uso de datos debe contribuir a la comprensión, no al miedo. Por ejemplo, presentar cifras sobre VIH, salud mental o violencia sin enfoque de derechos puede reforzar estereotipos y generar pánico. Por ello, antes de emplear los datos es necesario preguntarse: ¿Qué narrativa estoy construyendo con estos datos? ¿Estoy dignificando o revictimizando? ¿Está contextualizado de manera adecuada? ¿Respeta la privacidad y la autodeterminación de las personas? ¿Contribuye a la justicia de datos? Estas preguntas ayudan a evitar prácticas como la exposición no consentida, la simplificación de identidades o la instrumentalización de la violencia.27 Conclusiones
de las personas? ¿Contribuye a la justicia de datos? Estas preguntas ayudan a evitar prácticas como la exposición no consentida, la simplificación de identidades o la instrumentalización de la violencia.27 Conclusiones Trabajar con datos sobre personas LGBTIQ+ en medios de comunicación exige más que precisión técnica: requiere sensibilidad, escucha activa y compromiso con los derechos humanos. A lo largo de esta guía se mostró que los datos pueden ser una herramienta poderosa para visibilizar desigualdades, pero también que su uso sin cuidado puede reforzar estigmas, revictimizar o invisibilizar a personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas. Por eso, más allá de aprender a leer cifras, esta guía invita a preguntarse cómo se n
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