COLOMBIA DIVERSA - Diálogos para el encuentro, una apuesta de construcción de paz
Colombia Diversa
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Detalles
- Título
- COLOMBIA DIVERSA - Diálogos para el encuentro, una apuesta de construcción de paz
- Autor
- Colombia Diversa
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Diversidad
- Año
- —
DIÁLOGOS PARA EL ENCUENTRO: UNA APUESTA DE CONSTRUCCIÓN DE PAZ Lecciones aprendidas del primer piloto de diálogos
Colombia Diversa
2025DIÁLOGOS PARA EL ENCUENTRO:
UNA APUESTA DE CONSTRUCCIÓN DE PAZ.
Lecciones aprendidas del primer piloto de diálogos
Autoras: María Fernanda Uribe e Ivonne Wilches Mahecha
Coordinadora del proyecto: Juana Valentina Parra Escobar
Dirección Ejecutiva: Marcela Sánchez Buitrago
Octubre 2025
Con apoyo de: Contenido
1. Introducción.......................................................4
2. Diálogos para el Encuentro: la propuesta......................................................4
3. Primer piloto: la experiencia
de Colombia Diversa.......................................6
4. Lecciones aprendidas....................................101. Introducción En el proceso de justicia transicional en Colombia, se ha evidenciado una tendencia de negar las violaciones de derechos humanos motivadas en razones de género por parte de los comparecientes en los procesos que se adelantan ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Con este panorama, desde Colombia Diversa nos hemos preguntado cómo contribuir al propósito restaurativo de la justicia transicional. Además de aportar mediante el ejercicio tradicional de la representación judicial, hemos encontrado necesario hacer esfuerzos adicionales para promover la comprensión de las distintas formas de violencia basada en género como vehículo para materializar el principio dialógico.
En este contexto, hemos asumido el reto de desarrollar una propuesta metodológica dirigida a crear condiciones habilitantes para el diálogo entre dos sectores, antes enfrentados y desiguales por el conflicto armado: víctimas de violencia basada en género y excombatientes. Este documento presenta, de forma sucinta, la experiencia del primer
dirigida a crear condiciones habilitantes para el diálogo entre dos sectores, antes enfrentados y desiguales por el conflicto armado: víctimas de violencia basada en género y excombatientes. Este documento presenta, de forma sucinta, la experiencia del primer piloto de estos diálogos y algunas lecciones aprendidas que resultan útiles para las experiencias de reconstrucción del tejido social y para iniciativas de construcción de paz que desde distintas instituciones se quieran impulsar.
2. Diálogos para el Encuentro: la propuesta Desde Colombia Diversa hemos construido una apuesta teórica y práctica por el acercamiento entre personas distantes, personas que en el marco del conflicto armado fueron agrupadas bajo discursos polarizantes y confrontacionales, en lógica de víctimas y victimarios. Entablar conversaciones acerca de asuntos sobre los cuales no existe consenso o que son constantemente negadas como la violencia de género, es importante para que las partes oigan la perspectiva de quienes han sido recogidos dentro de la categoría del “otro”. De esta manera se facilita la construcción de paz en territorios que han sido históricamente afectados por la violencia. El diálogo motiva y promueve la comprensión de experiencias distintas a las propias y facilita la sensibilización sobre violencias de género. Estos diálogos que hemos venido movilizando desde Colombia Diversa reciben el nombre de “Diálogos para el Encuentro como Construcción de Paz”.
Reconocemos la complejidad del conflicto armado colombiano y, al fomentar diálogos entre las personas involucradas o afectadas directamente por este, incluyendo a exmiembros de grupos armados y a víctimas, facilitamos el desmonte de prejuicios y
Reconocemos la complejidad del conflicto armado colombiano y, al fomentar diálogos entre las personas involucradas o afectadas directamente por este, incluyendo a exmiembros de grupos armados y a víctimas, facilitamos el desmonte de prejuicios y promovemos el reconocimiento de la violencia y la reincorporación a la vida civil de per-sonas excombatientes. Igualmente, partimos de que la violencia ejercida situó a los perpetradores en una posición de poder, generando relaciones estructuralmente desiguales entre las partes. No obstante, identificamos que las experiencias que los firmantes vivieron, en muchas ocasiones están permeadas por hechos victimizantes y violencias interseccionales. Bajo esta comprensión, el proceso no busca, bajo ninguna circunstancia, justificar la violencia sufrida por las víctimas. Su propósito es permitir el comprender la mirada del otro, reconocer su humanidad y desmontar prejuicios. Los procesos de justicia transicional implican la tarea de reparar los lazos sociales fracturados por las violaciones de derechos humanos y reconstruir la confianza como base para la sostenibilidad de la paz. La construcción de confianza es especialmente relevante en el proceso transicional colombiano, pues son los comparecientes quienes están llamado a movilizar los TOAR (Trabajos, Obras y Actividades de Contenido Reparador) en el proceso en la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) con un enfoque restaurativo y transformador. Igualmente, para que las víctimas de violencia de género se sientan reparadas, es esencial que los máximos responsables comprendan los daños que sufrieron las víctimas debido a dinámicas heteronormativas, cisnormativas y patriarcales violentas que se procial que los máximos responsables comprendan los daños que sufrieron las víctimas debido a dinámicas heteronormativas, cisnormativas y patriarcales violentas que se profundizaron por la guerra y que fueron utilizadas por los actores del conflicto armado como mecanismos de control territorial y social. El proceso de paz que se llevó a cabo en Colombia entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y las antiguas FARC-EP culminó en 2016 con la firma del Acuerdo para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera. En este Acuerdo se concibió un modelo de reparación colectiva que, para las víctimas LGBTIQ+ se traduce en la transformación de las condiciones que facilitaron las violencias de género, incluida la violencia por prejuicio, así como la no repetición. Para lograr esos objetivos, el reconocimiento de la discriminación que enfrentaron personas con orientaciones sexuales, identidades y expresiones de género diversas es vital. Ese reconocimiento es una condición indispensable para desarrollar TOARs con enfoque de género, especialmente en el marco de la justicia restaurativa que privilegia la verdad y que busca la transformación social. Colombia Diversa representa ante la Jurisdicción Especial para la Paz personas LGBTIQ+ y, en algunos casos, mujeres cisgénero heterosexuales que sufrieron violencias de género. En el marco de esta representación, hemos avanzado en los Diálogos para el Encuentro, diálogos de carácter extrajudicial con víctimas, comparecientes y firmantes,
bajo la lógica del proceso dialógico que guía la justicia transicional considerando queestos espacios tienen el potencial de promover el encuentro, la reconstrucción del tejido social y la comprensión de estas violencias. Movilizando estos diálogos hemos enfrentado desafíos y hemos identificado estrategias efectivas para deconstruir imaginarios sociales nocivos en procesos transicionales. En ese sentido, el objetivo de este documento es compartir los aprendizajes alcanzados para que puedan alimentar iniciativas que actores tanto institucionales como no institucionales (sociedad civil), movilicen para la construcción de paz y la superación del conflicto en Colombia.
3. Primer piloto: la experiencia de Colombia Diversa 3.1. Encuentro entre víctimas LGBTIQ+ y firmantes LGBTIQ+ Se llevaron a cabo dos tipos de diálogos: uno entre representación de víctimas y comparecientes en la JEP y otro entre víctimas LGBTIQ+ de Tumaco y firmantes de otros territorios de Colombia.
Con respecto al primer encuentro, plantear Diálogos para el Encuentro entre víctimas y comparecientes tiene complejidades. Por una parte, las víctimas no necesariamente tienen la intención de encontrarse con máximos responsables de violaciones de derechos humanos que sucedieron en sus territorios. La permanencia y el recrudecimiento del conflicto hace que exista desconfianza y miedo cuando se plantea la idea de acercarse a comparecientes que están rindiendo cuentas en la JEP. Las víctimas tienen la duda legítima del compromiso de los excombatientes con la paz. No obstante, en el caso particular de Tumaco, aunque las víctimas LGBTIQ+ no estaban dispuestas a encontrarse con comparecientes de su territorio, una vez se los propusimos, aceptaron que desde
legítima del compromiso de los excombatientes con la paz. No obstante, en el caso particular de Tumaco, aunque las víctimas LGBTIQ+ no estaban dispuestas a encontrarse con comparecientes de su territorio, una vez se los propusimos, aceptaron que desde Colombia Diversa movilizáramos diálogos con los máximos responsables de las antiguas FARC-EP en nuestra calidad de representantes de víctimas. En ese sentido, la forma en que respondimos a este primer reto fue formulando espacios con comparecientes, a los cuales no asistieron directamente las víctimas, sino las profesionales de Colombia Diversa . Ahora bien, aunque las víctimas no estaban dispuestas a encontrarse con comparecientes del Caso 02 de la JEP que investiga y sanciona graves violaciones de derechos humanos cometidas en Tumaco, Ricaurte y Barbacoas; les propusimos encontrarse con firmantes LGBTIQ+ y respondieron a esta propuesta de manera optimista, manifestandoque había disposición para entablar conversaciones con firmantes LGBTIQ+. No obstante, solicitaron que los excombatientes no fueran de Tumaco, ni de regiones aledañas, sino de otros departamentos, pues sentían temor de encontrarse con firmantes de su propio territorio . Existía un interés de parte de las víctimas de entender las violencias que ocurrían en las filas y de entender cómo era la vida de una persona con una experiencia sexual e identitaria como la suya dentro de grupos armados. Encontrar factores comunes entre ambas partes, que interesen tanto a reincorporados como a víctimas, ha sido una estrategia que permitió los diálogos y que posibilitó la humanización del otro. Este es uno de los principales aprendizajes que hemos alcanzado en el marco de este piloto de Diálogos para el Encuentro.
sido una estrategia que permitió los diálogos y que posibilitó la humanización del otro. Este es uno de los principales aprendizajes que hemos alcanzado en el marco de este piloto de Diálogos para el Encuentro. Adicionalmente, durante el proceso, las partes identificaron factores en común adicionales que, aunque no fueron pensados a priori como facilitadores del espacio, permitieron que las participantes dialogaran de manera fluida y que se encontraran en la conversación. Por ejemplo, las participantes identificaron que todas habían sufrido exclusión y que habían sido víctimas de discriminación por ser personas LGBTIQ+. Igualmente, antes de encontrar a firmantes y víctimas LGBTIQ+ se realizaron espacios preparatorios separados, uno con víctimas y otro con los firmantes LGBTIQ+, para garantizar que el momento del encuentro fuera seguro, que se realizara bajo condiciones de confianza y confidencialidad, y que asegurara que las personas presentes en el espacio pudieran dar su consentimiento y manifestar activamente su voluntad de participación. Ahora bien, para garantizar la construcción de confianza recurrimos a tender puentes mediante facilitadores que apoyaran el proceso de acercamiento con los firmantes LGBTIQ+. Así, con el apoyo de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas, buscamos entablar una relación con la Red de Firmantes LGBTIQ+ (en adelante la “Red”). Desde Colombia Diversa realizamos encuentros preparatorios con varios miembros de la Red con el propósito de conocernos y explorar la posibilidad del encuentro con víctimas LGBTIQ+ de Tumaco. Igualmente, entendiendo los temores que tenían las víctimas nariñenses, realizamos espacios previos para verificar su voluntad y deseo de reunirse con firmantes LGBTIQ+, así
mas LGBTIQ+ de Tumaco. Igualmente, entendiendo los temores que tenían las víctimas nariñenses, realizamos espacios previos para verificar su voluntad y deseo de reunirse con firmantes LGBTIQ+, así como para establecer las condiciones del encuentro, asegurando que se sintieran cómodas con las actividades, propósitos y posibles metodologías del espacio. Asimismo, se realizaron ejercicios psicosociales previos que facilitaran la comprensión de experiencias distintas a las propias y que fortalecieran la empatía y la tolerancia, así como la reflexión acerca de posibles prejuicios acerca de personas en proceso de reincorporación.Las sesiones preparatorias fueron estratégicas y permitieron la construcción de confianza con víctimas y firmantes LGBTIQ+, quienes, al momento del encuentro, se escucharon, facilitando la construcción de un espacio seguro de atención y de comprensión del otro. Al finalizar el encuentro entre firmantes y víctimas, las y los participantes propusieron alternativas de trabajo para la construcción de paz. Por ejemplo, algunas de las víctimas pusieron de presente la necesidad de que en el territorio tumaqueño se previniera a los jóvenes de ingresar a grupos armados a través de estrategias conjuntas solicitando la participación de personas firmantes. Igualmente, algunos de los firmantes manifestaron interés en participar en iniciativas de reparación dirigidas al grupo de víctimas de Tumaco. En ese sentido, puede llegarse a las siguientes conclusiones: i) Es vital que se construya confianza con los firmantes a través de sesiones previas al encuentro directo con víctimas. La confianza es una condición habilitante del diálogo. ii) Es necesario identificar los prejuicios o miedos que ambas partes tengan antes
- Es vital que se construya confianza con los firmantes a través de sesiones previas al encuentro directo con víctimas. La confianza es una condición habilitante del diálogo. ii) Es necesario identificar los prejuicios o miedos que ambas partes tengan antes del encuentro para definir con qué personas tiene sentido movilizar el diálogo y con el propósito de establecer, junto a las personas participantes, con quiénes tienen disposición para encontrarse. Puede que las víctimas no estén dispuestas a encontrarse con los comparecientes de su caso, pero sí con firmantes de otros territorios, como sucedió en nuestra experiencia. iii) La voluntad y el consentimiento de todas las personas participantes es un pilar fundamental de los Diálogos para el Encuentro. iv) Es fundamental partir de los elementos que puedan ser comunes, de forma que permitan tender puentes entre los dialogantes, en lugar de centrarse en sus diferencias.
Este enfoque resultó especialmente valioso al compartir las experiencias de discriminación que tanto las víctimas como los firmantes han vivido por ser personas LGBTIQ+. v) Los Diálogos para el Encuentro tienen potencialidad para visibilizar la humanidad del otro y contribuyen a deconstruir temores que las partes tienen, así como también pueden abrir la puerta para iniciativas de construcción de paz.3.2. Encuentro entre representantes de víctimas de violencia de género y comparecientes Desde finales de 2024, iniciamos el proceso de acercamiento con 4 comparecientes del Caso 02, máximos responsables e imputados por graves violaciones de derechos humanos de acuerdo con el Auto de Determinación de Hechos y Conductas que profirió la Sala de Reconocimiento de la JEP. Estos acercamientos han sido facilitados por la Jurisdicción Especial para la Paz, especialmente por el despacho de la Magistrada
humanos de acuerdo con el Auto de Determinación de Hechos y Conductas que profirió la Sala de Reconocimiento de la JEP. Estos acercamientos han sido facilitados por la Jurisdicción Especial para la Paz, especialmente por el despacho de la Magistrada Belkis Florentina Izquierdo. Se han sostenido dos espacios de diálogos diseñados por Colombia Diversa y articulados con otras organizaciones sociales e instancias de la JEP, para construir confianza e introducir la conversación sobre violencias de género. Se espera continuar con estos acercamientos para favorecer procesos de sensibilización y reflexión por parte de los comparecientes en relación con los daños sufridos por personas LGBTIQ+ y por mujeres cisgénero heterosexuales, como consecuencia de hechos victimizantes perpetrados por miembros de las filas de las extintas FARC-EP, de acuerdo con los relatos de las víctimas. Aunque hemos buscado sostener estos diálogos con distintos comparecientes, logramos movilizarlos únicamente con 4 de ellos, uno de los cuales fue facilitador en el segundo espacio, luego de haberse encontrado con la representación de víctimas y haber dialogado sobre conceptos de género. Los comparecientes le manifestaron al despacho del Caso 02 de la Sala de Reconocimiento su interés en encontrarse con las víctimas. Esta comunicación en doble vía con el despacho, tanto por parte de la representación de víctimas como por parte de los comparecientes, permitió el encuentro, al cual se sumaron dos organizaciones aliadas de Colombia Diversa que representan mujeres víctimas de violencia de género. Uno de los aprendizajes esenciales del proceso es la importancia de que los diálogos tengan carácter extrajudicial. A pesar de que la Sala de Reconocimiento, Verdad y Restimas de violencia de género. Uno de los aprendizajes esenciales del proceso es la importancia de que los diálogos tengan carácter extrajudicial. A pesar de que la Sala de Reconocimiento, Verdad y Responsabilidad ha acompañado los espacios, lo ha hecho bajo el entendimiento de que todos los temas, comentarios, opiniones y reconocimientos que allí se den se encuentran fuera del proceso judicial. Sabemos que el reconocimiento judicial tiene implicaciones que —independiente de si son favorables o desfavorables— los comparecientes tienen que valorar con sus equipos jurídicos y que la decisión de reconocer de forma pública y formal ante las instituciones judiciales competentes puede tomar tiempo. Por eso, decidimos que el diálogo que se establecería con los comparecientes debía ser extrajudicial y confidencial, sin perjuicio de que, gracias a las conversaciones que se adelantan allí, eventualmente puedan existir reconocimientos importantes y reparaciones dirigidas a víctimas de violencia de género.La confidencialidad y el carácter extrajudicial de los diálogos ha demostrado ser relevante para la fluidez de la conversación y para la construcción de confianza entre los comparecientes y la representación de víctimas. Igualmente, hemos evidenciado importantes avances en la comprensión de la violencia de género y ello plantea una oportunidad para un eventual reconocimiento. De hecho, a inicios de 2025, algunos comparecientes realizaron reconocimientos sobre la existencia de violencia basada en género dentro de las filas de las extintas FARC-EP. Ahora bien, la realización de los encuentros es retadora y compleja pues existen barreras que dificultan la realización de los espacios y que generan retrasos. Por ejemplo, los riesgos de seguridad que enfrentan algunos comparecientes han imposibilitado la realiAhora bien, la realización de los encuentros es retadora y compleja pues existen barreras que dificultan la realización de los espacios y que generan retrasos. Por ejemplo, los riesgos de seguridad que enfrentan algunos comparecientes han imposibilitado la realización de un nuevo encuentro sobre daños. Igualmente, los procesos jurídicos de cada compareciente plantean obstáculos para la realización de los espacios. La constancia en la búsqueda de soluciones y el apoyo del despacho ha sido vital para movilizar los diálogos y resolver las situaciones que retrasan la realización de los encuentros. Ahora bien, es importante reiterar que en la experiencia que hemos tenido hasta ahora, entablamos diálogos entre comparecientes y representación de víctimas. Sin embargo, aún no se han llevado a cabo diálogos entre comparecientes del Caso 02 de Tumaco, Ricaurte y Barbacoas y víctimas LGBTIQ+ del mismo territorio. Para llevar a cabo este encuentro se requiere la entera voluntad de las partes y a medida que los acercamientos avancen, se irá analizando esa opción y su viabilidad.
4. Lecciones aprendidas De la experiencia descrita se pueden extraer varias lecciones aprendidas que se resumen a continuación.
Primero, es necesario resaltar que los aprendizajes del proceso no resultan en una lista rígida de actividades que se puedan reproducir para generar acercamientos entre personas que se han considerado distantes. Por el contrario, en cada caso son las participantes quienes determinan la frecuencia de los encuentros, los límites a tener en cuenta, los temas e, incluso, la metodología. No obstante, hay algunos factores que permitieron el desarrollo de los diálogos y que fueron necesarios para su impulso. Dentro de estos factores se encuentran: la disposición de las participantes, la habilidad de los
cuenta, los temas e, incluso, la metodología. No obstante, hay algunos factores que permitieron el desarrollo de los diálogos y que fueron necesarios para su impulso. Dentro de estos factores se encuentran: la disposición de las participantes, la habilidad de los equipos facilitadores para escuchar y promover un diálogo respetuoso y su habilidad para construir un ambiente propicio de tolerancia, respeto y confianza. Para ello, fue vital la preparación del espacio separadamente y la comprensión y gestión de los temores que existían al respecto del encuentro.La aproximación que las facilitadoras y participantes deben tener en el proceso implica paciencia sobre los retos y dificultades que un proceso como este puede implicar, un proceso en el que la voluntad es fundamental y en el cual los planes se modifican y transforman según las necesidades y posibilidades de cada una de las partes. Cuidar este proceso implica la no imposición y el entendimiento de que los encuentros pueden tardar, pero que vale la pena movilizarlos de manera permanente. Además, los encuentros son un fin en sí mismo y tienen el potencial para ser reparadores sin necesidad de que sean un medio para lograr un objetivo adicional. Igualmente, identificamos que los diálogos tienen el potencial para iniciar procesos de reconstrucción del tejido social en el marco del posconflicto. Este proceso ha resultado transformador no solo para los participantes a quienes se dirige, sino para todas las partes involucradas: las facilitadoras del proceso, las acompa- ñantes y para la propia institucionalidad que ha encontrado en estos espacios la concreción del principio dialógico, a pesar de que se trata de un espacio extrajudicial. Esta es, sin duda, una oportunidad única. El modelo de justicia transicional y restaurativa que el Acuerdo Final dispuso y que privilegia la verdad y la centralidad de las víctimas
ción del principio dialógico, a pesar de que se trata de un espacio extrajudicial. Esta es, sin duda, una oportunidad única. El modelo de justicia transicional y restaurativa que el Acuerdo Final dispuso y que privilegia la verdad y la centralidad de las víctimas permite crear un ambiente propicio para las conversaciones entre distantes y propender por la transformación de la discriminación por motivos de género en el territorio. Igualmente, permite que entre distintos actores se sumen esfuerzos para la reconstrucción del tejido social, lo cual se facilita gracias a las reparaciones colectivas que deben movilizar los comparecientes en la JEP. Este proceso es, por sí solo, restaurativo. Encontrar a las partes y promover la comprensión de los daños y el reconocimiento le da esperanza a las víctimas, a los comparecientes y a los firmantes en el proceso transicional.