CONSEJO DE DERECHOS HUMANOS - A HRC 16 22
Consejo de Derechos Humanos
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- Título
- CONSEJO DE DERECHOS HUMANOS - A HRC 16 22
- Autor
- Consejo de Derechos Humanos
- Categoría
- Infralegal
- Área del derecho
- Internacional_Publico
- Año
- —
GE.11-10576 Consejo de Derechos Humanos 16.º período de sesiones Tema 2 de la agenda Informe anual del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos e informes de la Oficina del Alto Comisionado y del Secretario General Informe de la Alta Comision ada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación de los derechos humanos en Colombia Resumen Este informe analiza los principales hechos ocurridos en Colombia durante el año 2010 sobre la situación de derechos humanos y derecho internacional humanitario. En 2010 el proceso electoral concluyó con la elección de un nuevo Congreso y del Presidente Juan Manuel Santos Calderón, quien se posesionó en agosto. El informe reconoce el compromiso con los derechos humanos manifestado por el Gobierno del Presidente Santos durante los primeros meses de su administración y saluda la confirmación de la drástica disminución de las prácticas conocidas como “falsos positivos”, que resultaron en ejecuciones extrajudiciales. El anuncio de una ambiciosa política de restitución de tierras y una aproximación favorable a las organizaciones de derechos humanos son también pasos positivos. La persistencia del conflicto armado interno sigue afectando a la plena vigencia de los derechos humanos. Todas las partes del conflicto armado continuaron cometiendo infracciones al derecho internacional humanitario, especialme nte los grupos guerrilleros. Esta situación se vio agravada por la violencia que generaron los grupos armados ilegales que surgieron del proceso de desmovilización de las organizaciones paramilitares y las disputas entre los distintos actores armados ilegales alrededor del control del narcotráfico. Asimismo, el informe analiza varias situaciones de particular preocupación, recoge las principales actividades desarrolladas por la oficina en Colombia del Alto Comisionado
disputas entre los distintos actores armados ilegales alrededor del control del narcotráfico. Asimismo, el informe analiza varias situaciones de particular preocupación, recoge las principales actividades desarrolladas por la oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos e incluye 11 recomendaciones para mejorar la situación de derechos humanos en el país.
Documento presentado con retraso. El informe se distribuye en todos los idiomas oficiales. El anexo se distribuye, como se recibió, en español e inglés únicamente.
Naciones Unidas A/HRC/16/22
Asamblea General Distr. general 3.º de febrero de 2011
Original: español e inglésA/HRC/16/22
2 Índice Párrafos Página
I. Introducción ............................................................................................................ 1– 5 3
II. Contexto ................................................................................................................ 6–9 3
III. Derechos humanos y derecho internacional humanitario........................................ 10–99 4
A. Defensores y defensoras de derechos humanos, sindicalistas y periodistas.... 10–17 4
B. Organismos de inteligencia ............................................................................ 18–24 5
C. Ejecuciones extr ajudiciales............................................................................. 25–31 6
D. Grupos armados ile gales surgidos de la desmovilización de organizaciones paramilitares ................................................................................................... 32–37 8
E. Justicia de transición....................................................................................... 38–44 9
F. “Parapo lítica”.................................................................................................. 45–47 10
G. Rama judicial ................................................................................................. 48–50 10
H. Desaparición forzada ..................................................................................... 51–55 11
I. Violencia sexual ............................................................................................. 56–64 12
F. “Parapo lítica”.................................................................................................. 45–47 10
G. Rama judicial ................................................................................................. 48–50 10
H. Desaparición forzada ..................................................................................... 51–55 11
I. Violencia sexual ............................................................................................. 56–64 12
J. Discriminación ............................................................................................... 65–68 13
K. Pueblos indígenas y comunidades afrocolombianas....................................... 69–76 13
L. Derecho internaciona l humanitario ................................................................ 77–90 15
M. Tortura ............................................................................................................ 91–93 17
N. Desplazamiento forzado ................................................................................ 94–96 17
O. Pobreza y derechos económicos , sociales y culturales .................................. 97–99 18
IV. Resumen de actividades de la oficina en Colombia ................................................ 100–106 18
V. Recomendaci ones.................................................................................................... 107–109 19
Anexo Casos ilustrativos de violaciones a los derechos humanos e infracciones al derecho intern acional humanitario ............................................................................................... 22A/HRC/16/22 3
I. Introducción
1. En octubre de 2010, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y el Gobierno colombiano acordaron renovar por tres años el acuerdo de 1996 por el que se establecía la oficina en Colombia, reiterando todas las dimensiones de su mandato original. Además, se acordó asesorar al Gobierno en la creación de un centro nacional de derechos humanos que apoye las políticas de derechos humanos y derecho internacional humanitario.
2. La Alta Comisionada desea expresar su reconocimiento a las autoridades colombianas y a la sociedad civil por habe r acogido su oficina y colaborado con ella, y
internacional humanitario.
2. La Alta Comisionada desea expresar su reconocimiento a las autoridades colombianas y a la sociedad civil por habe r acogido su oficina y colaborado con ella, y agradecer a los países y organizaciones que ha n respaldado a la oficina durante los últimos 13 años.
3. La oficina en Colombia continuó desarrollando sus tareas de observación, asesoría jurídica, cooperación técnica y difusión de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario en el contexto del conflicto armado interno.
4. Por invitación del Gobierno, visitaron el país la experta independiente sobre cuestiones de las minorías y el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de las Naciones Unidas. El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el Comité de los Derechos del Niño y el Comité de Derechos Humanos analizaron la situación de derechos humanos en Colombia y emitieron importantes recomendaciones.
5. El 12 de octubre, Colombia fue elegida como miembro no permanente del Consejo de Seguridad para el periodo 2011-2012. Este hecho, junto con la apertura al escrutinio internacional y la voluntad política expresada por el nuevo Gobierno, debe traducirse en acciones que mejoren la situación de los derechos humanos en Colombia.
II. Contexto
6. La primera mitad del año 2010 estuvo ma rcada por procesos electorales. El 26 de febrero, la Corte Constitucional rechazó la posibilidad de una nueva reelección del entonces Presidente Álvaro Uribe. El 14 de marzo se celebraron elecciones para el Congreso de la República en un clima general de calma a pesar de las denuncias de algunas irregularidades.
Las elecciones presidenciales finalizaron en su segunda vuelta el 20 de junio con la victoria
República en un clima general de calma a pesar de las denuncias de algunas irregularidades. Las elecciones presidenciales finalizaron en su segunda vuelta el 20 de junio con la victoria de Juan Manuel Santos Calderón, quien se posesionó el 7 de agosto como Presidente de Colombia.
7. El Presidente Santos expresó su compro miso con los derechos humanos, enfatizó la importancia de los derechos económicos y sociales y anunció una ambiciosa política de restitución de tierras, comprometiéndose a mantener como base de su actuación el diálogo social y la búsqueda de consensos políticos. Entre las primeras medidas positivas adoptadas se resaltan la sanción de una ley de homenaje a las víctimas de desaparición forzada 1 y del nuevo Código Penal Militar que excluye las violaciones de derechos humanos de la jurisdicción militar; la iniciativa sobre una ley de víctimas que incluye un proceso de restitución de tierras usurpadas; y la mejora de las relaciones del Ejecutivo con la sociedad civil y la rama judicial, así como con el Ecuador y la República Bolivariana de Venezuela.
8. Otras cuestiones y hechos que marcaron el panorama de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario en el marco del conflicto armado fueron las
1 Ley 1408 de 9 de agosto de 2010.A/HRC/16/22 4 consideraciones públicas en torno a posibl es acercamientos de paz del Gobierno del Presidente Santos2 y de las guerrillas3; la muerte en combate de algunos de los comandantes militares más destacados de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP); el rescate y liberación de secuestrados; y la intensificación de hostilidades durante la segunda mitad del año.
militares más destacados de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP); el rescate y liberación de secuestrados; y la intensificación de hostilidades durante la segunda mitad del año.
9. Durante el último trimestre del año intensas lluvias y amplias inundaciones ocasionaron una situación de emergencia que afectó a más de 2,2 millones de colombianos y colombianas.
III. Derechos humanos y derecho internacional humanitario
A. Defensores y defensoras de derechos humanos, sindicalistas y periodistas
10. La oficina en Colombia registró con preocupación la continuación de homicidios, amenazas, atentados, robos de información, seguimientos e intimidaciones contra defensores y defensoras de derechos humanos y sus organizaciones en diferentes regiones del país. Entre las víctimas se encuentran líderes y lideresas, defensores comunitarios, miembros de Juntas de Acción Comunal, personas afrocolombianas e indígenas, personeras y personeros municipales, sindicalistas, personal del Sistema de Alertas Tempranas (SAT) de la Defensoría del Pueblo y periodistas. La responsabilidad de estos hechos ha sido atribuida a agentes del Estado, miembros de grupos post desmovilización e integrantes de las FARC-EP y del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
11. Especialmente preocupantes son los ho micidios, amenazas y acosos contra quienes trabajan por los derechos de las personas desplazadas, especialmente lideresas de grupos de mujeres, y por la restitución de tierras, en particular en Cauca, Sucre y Urabá. Los asesinatos de Rogelio Martínez, Alexander Quintero y Óscar Maussa, quienes trabajaban en
mujeres, y por la restitución de tierras, en particular en Cauca, Sucre y Urabá. Los asesinatos de Rogelio Martínez, Alexander Quintero y Óscar Maussa, quienes trabajaban en casos de restitución, estaban amenazados y contaban con medidas de protección, ilustran esta situación.
12. Las muertes de sindicalistas continúan siendo preocupantes. En 2010, 26 personas fueron asesinadas, frente a 25 en 2009. Las muertes de docentes no sindicados aumentaron de 4 a 11 4. Un total de 1.433 personas pertenecientes al movimiento sindical están amparadas por el Programa de Protección del Ministerio del Interior y de Justicia. En 2010, se registró la muerte de un periodista y 45 amenazas contra otros periodistas5.
13. La precariedad en los resultados de las investigaciones penales adelantadas por la Fiscalía General de la Nación (“la Fiscalía”) es común a la mayoría de los casos donde los defensores son víctimas. La Procuraduría General de la Nación (“la Procuraduría”) tampoco ha obtenido resultados visibles en sus investigaciones disciplinarias, a pesar de los compromisos públicamente adquiridos de avanzar. Se requieren serios y urgentes esfuerzos para esclarecer los hechos y establecer responsabilidades en estos casos.
2 El Gobierno exigió a las guerrillas para la considerac ión de cualquier proceso de paz, la liberación de los secuestrados y de los menores que están en sus filas y el cese del uso de minas antipersonal y de actos terroristas. 3 Declaraciones de las FARC-EP de julio y septie mbre y del Ejército de Liberación Nacional de octubre.
actos terroristas. 3 Declaraciones de las FARC-EP de julio y septie mbre y del Ejército de Liberación Nacional de octubre. 4 Programa Presidencial de Derechos Humanos. La Central Unitaria de Trabajadores de Colombia (CUT) informó de 38 asesinatos, incluidos docentes no sindicalizados. 5 Información proporcionada por la Funda ción para la Libertad de Prensa.A/HRC/16/22 5
14. Sigue siendo motivo de preocupación la judicialización y detenciones arbitrarias de defensores y defensoras de derechos humanos que se fundamentan principalmente en declaraciones de informantes, desmovilizados o informes de inteligencia militar, sin contrastar con otras fuentes. En Arauca se emitieron fallos absolutorios a favor de defensores que llevaban detenidos hasta dos años; las absoluciones se dictaron por falta de pruebas o tras haber sido declarados inocentes de los cargos imputados. Una vez liberadas, estas personas siguen sufriendo estigmatización y amenazas.
15. La oficina en Colombia va lora el Programa de Protección del Ministerio del Interior y de Justicia. Sin embargo, persiste la preocupación por las demoras en la realización de los estudios de riesgo, la lentitud en la implementación de medidas, la ausencia de un enfoque diferencial y la cesión de los esquemas de protección a empresas privadas. Además, las reformas introducidas en mayo dificultaron la implementación de medidas de protección.
En general, los programas de protección requieren una reforma que permita mayor flexibilidad y efectividad e incluir a funcionarios y funcionarias públicos, como el personal del SAT o los involucrados en los procesos de restitución de tierras.
16. La implementación de los compromisos asumidos por el Gobierno anterior en las
flexibilidad y efectividad e incluir a funcionarios y funcionarias públicos, como el personal del SAT o los involucrados en los procesos de restitución de tierras.
16. La implementación de los compromisos asumidos por el Gobierno anterior en las Mesas de Garantías para los defensores de derechos humanos sigue siendo insuficiente. En este esfuerzo de crear una cultura de respeto a los derechos humanos, el Ministerio de Educación debería dar pasos importantes para la puesta en marcha del Plan Nacional de Educación en Derechos Humanos (PLANEDH). La Alta Comisionada saluda la inclusión del PLANEDH en el nuevo Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014 y anima a todas las partes a concertar un plan nacional de acción lo antes posible.
17. A partir de agosto, se observó un cambio de actitud favorable de las autoridades gubernamentales frente a las organizaciones de derechos humanos que el Gobierno ha denominado “el desarme de la palabra”. Una manifestación concreta de este nuevo clima es la firma, bajo el liderazgo del Vicepresidente, de la Declaración conjunta entre Gobierno, Procuraduría General de la Nación, Defensor ía del Pueblo, otras entidades del Estado, sociedad civil y comunidad internacional: hacia una política integral de Derechos Humanos
y Derecho Internacional Humanitario6.
B. Organismos de inteligencia
18. En 2010 se inició el juicio contra un ex director del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) por, entre otros delitos, homicidio y amenazas, y continuaron las investigaciones contra otros ex directores por interceptaciones ilegales entre 2005 y 2008.
Las declaraciones de altos directivos de la entidad involucraron a antiguos altos funcionarios de la Presidencia como beneficiarios de la información obtenida ilegalmente.
investigaciones contra otros ex directores por interceptaciones ilegales entre 2005 y 2008. Las declaraciones de altos directivos de la entidad involucraron a antiguos altos funcionarios de la Presidencia como beneficiarios de la información obtenida ilegalmente.
19. La información recibida por la oficina en Colombia permite confirmar la existencia de un patrón de escuchas, seguimientos y hostigamientos sistemáticos realizados por funcionarios del DAS, bajo órdenes de sus superiores, a quienes informaban de los resultados. El avance de las investigaciones parece indicar que tanto el llamado grupo G3 como el Grupo de Observación Nacional e In ternacional (GONI), a cuyos integrantes se atribuyó la comisión de estas actuaciones ile gales, fueron efectivamente estructuras formalmente constituidas al interior de la institución. Estas actividades ilegales se habrían financiado con recursos del DAS, cuyo uso necesita ser aprobado por la dirección del organismo.
6 Ver www.vicepresidencia.gov .co/Noticias/2010/Documents/101122_DecConferenciaNalDDHH.pdf.A/HRC/16/22 6
20. En octubre, la Procuraduría sancionó co mo autores de graves faltas disciplinarias a siete ex funcionarios del DAS, un funcionario de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) y otro de la Presidencia de la República, por interceptaciones y seguimientos ilegales.
21. En noviembre, una ex directora del DAS obtuvo asilo político en Panamá argumentando la falta de garantías judiciales y de seguridad en los procesos que se siguen en su contra. La Alta Comisionada considera que este hecho no debe entorpecer las investigaciones judiciales ni contribuir a que los delitos queden en la impunidad.
argumentando la falta de garantías judiciales y de seguridad en los procesos que se siguen en su contra. La Alta Comisionada considera que este hecho no debe entorpecer las investigaciones judiciales ni contribuir a que los delitos queden en la impunidad.
22. Durante 2010 continuó la reforma de los servicios de inteligencia con desiguales resultados. La Policía Nacional ha dado paso s para establecer un si stema de protección de datos que impida la recolección y almacenam iento de información con base en criterios contrarios a los derechos humanos. Las Fuerzas Militares todavía están en procesos iniciales para diseñar procedimientos similares. No se registraron avances sustantivos en el proceso de depuración de archivos ni por la Procuraduría, ni por los propios servicios de inteligencia.
23. La ausencia de controles democráticos externos y la impunidad favorecen que se sigan utilizando las facultades de inteligencia del Estado para desarrollar operaciones ilegales y clandestinas. La oficina en Colombia continuó recibiendo informaciones sobre interceptaciones de correos electrónicos, seguimientos, ho stigamientos y amenazas, robos de información, alteración de páginas web e ingresos ilegales a oficinas y domicilios de distintas organizaciones de la sociedad civil, en ocasiones imputados a miembros de organismos de inteligencia militar. Estos hechos, como los denunciados en 2009, permanecen en la impunidad.
24. Es importante avanzar en el establecimi ento de mecanismos de control externos a los organismos de inteligencia que sean eficie ntes, con los recursos y competencias legales oportunas. En noviembre, la Corte Constitucional declaró inexequible la llamada “Ley de Inteligencia” de 2009 por defectos de procedimiento en el trámite parlamentario7. Esto, sin
oportunas. En noviembre, la Corte Constitucional declaró inexequible la llamada “Ley de Inteligencia” de 2009 por defectos de procedimiento en el trámite parlamentario7. Esto, sin embargo, no debería impedir al Gobierno acelerar las reformas de inteligencia propuestas desde el año pasado.
C. Ejecuciones extrajudiciales
25. En 2010 se confirmó la drástica disminución de la práctica de presentar como muertos en combate a personas que se encontraban a disposición del Ejército, conocida como “falsos positivos”. La Alta Comisionada considera fundamental avanzar en los procesos judiciales por las violaciones ocurridas en el pasado y analizar en profundidad las causas de estas violaciones, como garantía de no repetición de estos hechos.
26. Las sentencias judiciales dictadas hasta la fecha 8 confirman que las denuncias no eran falsas como habían sostenido algunos políticos y militares. La Fiscalía, en su Unidad Nacional de Derechos Humanos, investiga actualmente 1.488 casos con 2.547 víctimas. Por otra parte, más de 400 casos están siendo investigados por otras unidades seccionales de la Fiscalía. A esto hay que añadir 448 casos activos conocidos por la Justicia Penal Militar y aquellos que pudieron haber sido archivados por esta institución sin una adecuada actuación judicial. Con base en los datos existentes sobre casos y víctimas, la oficina en Colombia
7 Sentencia C-913 de 2010. 8 A 15 de octubre, de 125 sentencias en proces os asignados a la Unidad Nacional de Derechos Humanos de la Fiscalía, 22 fueron absolutorias.A/HRC/16/22 7 estima que más de 3.000 personas 9 pudieron haber sido víctimas de ejecuciones
Humanos de la Fiscalía, 22 fueron absolutorias.A/HRC/16/22 7 estima que más de 3.000 personas 9 pudieron haber sido víctimas de ejecuciones extrajudiciales, atribuidas principalmente al Ejército. La gran mayoría de casos ocurrió entre los años 2004 y 2008.
27. La “verdad judicial” en relación con las denuncias de ejecuciones extrajudiciales, reclamada e impulsada reiteradamente por el Ministerio de Defensa, es imprescindible, pero insuficiente. La sanción presidencial del nuevo Código Penal Militar en agosto supone un avance positivo, ya que confirma, en el nuevo artículo 3, que las violaciones a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario no tienen relación con el servicio y por tanto deben ser juzgadas por la justicia ordinaria. Es fundamental que todos los casos en los que pudo haber violaciones de los derechos humanos se trasladen inmediatamente a la justicia ordinaria y que se revisen aquellos que fueron archivados por la Justicia Penal Militar sin una adecuada investigación.
28. En este contexto, es sumamente preocupante el retroceso significativo en 2010 de la colaboración de la Justicia Penal Militar con la justicia ordinaria en el traslado de casos de “muertos en combate” con signos de violaci ones de los derechos humanos. Asimismo, de acuerdo con información recibida reiteradamente, las destituciones y traslados de algunos jueces penales militares podrían estar motivados por su colaboración con la justicia ordinaria.
29. Los miembros de la fuerza pública acusados de graves violaciones de los derechos humanos, como todas las personas, tienen derecho a todas las garantías del debido proceso.
Estas garantías no parecerían cumplirse cuando los acusados de haber participado en
ordinaria.
29. Los miembros de la fuerza pública acusados de graves violaciones de los derechos humanos, como todas las personas, tienen derecho a todas las garantías del debido proceso.
Estas garantías no parecerían cumplirse cuando los acusados de haber participado en ejecuciones extrajudiciales son representados por la llamada Defensa Militar (DEMIL). Existen indicios de que la DEMIL antepone algunos intereses institucionales de las Fuerzas Militares sobre los derechos de los procesados. Así, por ejemplo, se obstaculiza que los acusados se acojan a sentencia anticipada o realicen declaraciones individuales sobre los niveles de participación en los hechos que pudieron haber tenido otros miembros del Ejército.
30. Ante estas evidencias, la continua negación de la comisión de ejecuciones extrajudiciales por algunos miembros de la fuerza pública y los ataques que sufren sus miembros por colaborar con la justicia son motivo de profunda preocupación. En este sentido, es esencial que las más altas autoridades civiles y militares den muestras inequívocas de respaldo hacia estos miembros de la fuerza pública y elaboren un protocolo de medidas para su protección. Además, es necesario que se apliquen sanciones ejemplares a quienes contravengan las políticas de derechos humanos del Ministerio de Defensa y que no haya retrocesos en las medidas adoptadas10.
31. En 2010, se registraron casos de muerte de personas como consecuencia de un uso excesivo de la fuerza por parte de miembros de la fuerza pública, en particular la Policía Nacional, o por colusión con grupos delictivos. Al respecto, la oficina en Colombia valora muy positivamente el grado de apertura de la dirección de la Policía Nacional para abordar estos casos de una manera satisfactoria.
Nacional, o por colusión con grupos delictivos. Al respecto, la oficina en Colombia valora muy positivamente el grado de apertura de la dirección de la Policía Nacional para abordar estos casos de una manera satisfactoria.
9 Cálculo basado en la cantidad de casos bajo investigación de la Fiscalía, más los casos activos y el número incierto de casos cerrados en Justicia Penal Militar, considerando que en muchos casos hay más de una víctima. 10 Por ejemplo, la disminuc ión del número de asesores jurídicos operacionales.A/HRC/16/22 8
D. Grupos armados ilegales surgidos de la desmovilización de organizaciones paramilitares
32. La oficina en Colombia observó con preocupación un aumento de la violencia generada por estos grupos armados ilegales en 2010. El Ministerio de Defensa autorizó que las Fuerzas Militares apoyasen a la Policía Nacional en el combate contra seis de dichos grupos11. Miembros de estos grupos cometieron ho micidios, amenazas, extorsiones y actos de violencia sexual, y provocaron desplazami entos forzados indivi duales y colectivos.
Particularmente preocupante es el fuerte aume nto de masacres (40%) en el contexto de disputas violentas entre estos grupos y entre facciones de un mismo grupo 12. En Córdoba, se registraron 10 masacres en ocho meses, de las cuales cinco ocurrieron en octubre y noviembre.
33. El móvil fundamental de estos grupos es la obtención de lucro económico, principalmente de actividades ilícitas. En es e sentido, ejercen “control social” y recrean estructuras similares a la delincuencia organi zada. Sin evidenciar una clara y coherente
33. El móvil fundamental de estos grupos es la obtención de lucro económico, principalmente de actividades ilícitas. En es e sentido, ejercen “control social” y recrean estructuras similares a la delincuencia organi zada. Sin evidenciar una clara y coherente ideología o intencionalidad política, a veces u tilizan terminología y parafernalia propia de organizaciones paramilitares, así como su modus operandi.
34. Entre las víctimas de estos grupos se encuentran líderes y lideresas sociales, defensores y defensoras de derechos humanos y funcionarios y funcionarias públicos, que en el ejercicio de su función se oponen a dichos grupos, así como pueblos indígenas y comunidades afrocolombianas. Otras víctimas son personas que se niegan a acceder a la demanda de colaborar, que denuncian a los grupos ante las autoridades y que poseen o solicitan restitución de tierras que son de interés para estos grupos. También actúan hostilmente ante aquellas personas percibidas como colaboradoras o miembros de grupos rivales o de la fuerza pública, o simplemente que se encuentran en una zona de disputa con otro grupo.
35. Además, hay una particular preocupación por la generalizada utilización de niños, niñas y adolescentes en todo tipo de actividades , incluyendo actos de sicariato, y por la violencia sexual ejercida contra mujeres y niñas.
36. En la comisión de esta violencia, estos grupos cuentan en ocasiones con la aquiescencia, tolerancia e incluso conniven cia, ya sea por corrupción o amenazas, de algunos miembros de la fuerza pública, incluida la Policía Nacional, como demuestran casos observados en Antioquia, Córdoba y Meta. Al mismo tiempo se destacan algunos éxitos policiales contra los líderes de estos grupos.
algunos miembros de la fuerza pública, incluida la Policía Nacional, como demuestran casos observados en Antioquia, Córdoba y Meta. Al mismo tiempo se destacan algunos éxitos policiales contra los líderes de estos grupos.
37. La Alta Comisionada recomienda la adopción de políticas y medidas que no se limiten únicamente al aumento de agentes de seguridad pública. Esto podría incluir medidas de lucha contra la corrupción al interior de la fuerza pública, el fortalecimiento de los órganos de justicia, una mejor protección de la población, así como políticas sociales, educativas y de generación de empleo digno, dirigidas hacia los sectores más susceptibles de ser cooptados por estos grupos.
11 Los Paisas, Los Urabeños, Ejército Revolucionar io Popular Antiterrorista de Colombia (ERPAC), Renacer, Los Rastrojos y Los Machos. 12 Hasta noviembre, el Programa Pres idencial de Derechos Humanos había registrado 38 masacres con 179 víctimas. En 2009 se habían registrado 27 masacres con 139 víctimas.A/HRC/16/22 9