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CONSEJO DE SEGURIDAD - Resolución 2274 de 2016

Consejo de Seguridad

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Detalles

Título
CONSEJO DE SEGURIDAD - Resolución 2274 de 2016
Autor
Consejo de Seguridad
Categoría
Infralegal
Área del derecho
Internacional Público
Año
2016

S Naciones Unidas /RES/2274 (2016) Consejo de Seguridad Distr. general 15 de marzo de 2016 Resolución 2274 (2016) Aprobada por el Consejo de Seguridad en su 7645ª sesión, celebrada el 15 de marzo de 2016 El Consejo de Seguridad, Recordando sus resoluciones anteriores sobre el Afganistán, en particular su resolución 2210 (2015), en la que prorrogó hasta el 17 de marzo de 2016 el mandato de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en el Afganistán (UNAMA) establecido en la resolución 1662 (2006), Reafirmando su sólido compromiso con la soberanía, la independencia, la integridad territorial y la unidad nacional del Afganistán, así como su apoyo constante al Gobierno y al pueblo del Afganistán en tanto reconstruyen su país y refuerzan los cimientos de una paz y un desarrollo sostenibles y de una democracia constitucional, Recordando la conclusión a fines de 2014 del Proceso de Transición (Inteqal) y el inicio del Decenio de la Transformación (2015-2024) con la asunción de la plena responsabilidad del sector de la seguridad por las instituciones afganas, reconociendo que la transición no solo es un proceso de seguridad sino que también entraña la total asunción por los afganos del liderazgo y la titularidad de la gobernanza y el desarrollo, y afirmando que el apoyo de las Naciones Unidas en el Afganistán tiene plenamente en cuenta la conclusión del proceso de transición en el país, Poniendo de relieve el Proceso de Kabul, cuyo objetivo primordial es reforzar

el liderazgo y la titularidad afganos, fortalecer la colaboración internacional y la cooperación regional, mejorar la gobernanza del Afganistán, aumentar la capacidad de sus fuerzas de seguridad y lograr el crecimiento económico, el desarrollo sostenible y una mayor protección de los derechos de todos los ciudadanos afganos, en particular las mujeres y las niñas, y acogiendo con beneplácito específicamente los compromisos contraídos por el Gobierno del Afganistán, Destacando la importancia de aplicar un enfoque integral para hacer frente a los desafíos relativos a la seguridad, la economía, la gobernanza y el desarrollo en el Afganistán, que están interrelacionados, y reconociendo que no existe una solución puramente militar que permita asegurar la estabilidad del Afganistán, Acogiendo con beneplácito el inicio del segundo año del Gobierno de Unidad Nacional y poniendo de relieve la importancia de que todas las partes en el 16-04126 (S) 1604126 S/RES/2274 (2016) Afganistán trabajen dentro de ese marco a fin de lograr un futuro unificado, pacífico y próspero para todo el pueblo del Afganistán, Acogiendo con beneplácito también el consenso estratégico entre el Gobierno del Afganistán y la comunidad internacional sobre una alianza renovada y duradera para el Decenio de la Transformación basada en los compromisos mutuos reafirmados en el Marco para la Autonomía mediante la Rendición Mutua de Cuentas (SMAF), aprobado en la reunión de funcionarios superiores celebrada el 5 de septiembre de 2015 en Kabul, acogiendo con beneplácito además los progresos

realizados hacia el cumplimiento de los compromisos mutuos para apoyar el crecimiento económico y el desarrollo sostenibles del Afganistán enunciados en el Marco de Tokio para la Rendición Mutua de Cuentas y reafirmados en la Conferencia de Londres de 2014, reafirmando la importancia de que el Gobierno del Afganistán y la comunidad internacional sigan esforzándose por cumplir sus compromisos mutuos, y aguardando con interés la Conferencia Ministerial sobre el Afganistán que se celebrará en Bruselas en octubre de 2016, Afirmando que los avances sostenibles en materia de seguridad, estabilidad política, gobernanza, sostenibilidad fiscal, derechos humanos, en particular los derechos de las mujeres, estado de derecho y desarrollo, así como las cuestiones intersectoriales de la lucha contra los estupefacientes, la lucha contra la corrupción y la rendición de cuentas, se refuerzan mutuamente, y que los programas de gobernanza y desarrollo deben estar en consonancia con los objetivos enunciados en la Declaración de Tokio y con el programa de reformas del Gobierno del Afganistán, y acogiendo con beneplácito los esfuerzos que siguen realizando el Gobierno del Afganistán y la comunidad internacional para hacer frente a esos desafíos mediante un enfoque integral, Reafirmando específicamente, en este contexto, su apoyo al cumplimiento, con el liderazgo y la titularidad del pueblo afgano, de los compromisos enunciados en los comunicados de las Conferencias de Londres y Kabul y en el documento final sobre el Marco para la Autonomía mediante la Rendición Mutua de Cuentas (SMAF) del programa de reformas del Gobierno afgano y de la Estrategia Nacional

de Fiscalización de Drogas, como parte de la estrategia integral de cumplimiento que habrá de llevar adelante el Gobierno del Afganistán con el apoyo de la región y la comunidad internacional, y con una función de coordinación de las Naciones Unidas como entidad facilitadora y coorganizadora de los donantes, en consonancia con el Proceso de Kabul, Acogiendo con beneplácito el programa de reforma del Gobierno del Afganistán titulado “Lograr la autosuficiencia: compromiso con las reformas y alianza renovada”, que contiene prioridades normativas estratégicas para que el Afganistán haga realidad su autosuficiencia en el Decenio de la Transformación a fin de mejorar la seguridad, la estabilidad política y la estabilización económica y fiscal, fomentar la buena gobernanza, lo cual entraña la reforma electoral y el fortalecimiento de las instituciones democráticas, promover el estado de derecho y el respeto de los derechos humanos, particularmente en relación con las mujeres y las niñas, luchar contra la corrupción y la economía ilícita, incluidos los estupefacientes, y allanar el camino para una mayor inversión del sector privado y un desarrollo social, ambiental y económico sostenible, y afirmando en este contexto su apoyo a la ejecución de ese programa de reforma con el liderazgo y la titularidad del Gobierno del Afganistán, 2/22 16-04126 S/RES/2274 (2016) Destacando que el fomento de la cooperación regional reviste una importancia crucial como medio eficaz de promover la seguridad, la estabilidad y el desarrollo económico y social del Afganistán, recordando la importancia de la Declaración de Kabul sobre las Relaciones de Buena Vecindad (Declaración de Kabul) de 22 de

diciembre de 2002 (S/2002/1416), acogiendo con beneplácito, a este respecto, que la comunidad internacional siga comprometida a apoyar la estabilidad y el desarrollo del Afganistán, y observando las iniciativas internacionales y regionales como los dos procesos regionales encabezados por el Afganistán, a saber, el Proceso Corazón de Asia – Estambul sobre Seguridad y Cooperación Regionales para un Afganistán Seguro y Estable y el proceso de la Conferencia de Cooperación Económica Regional sobre el Afganistán (CCERA), así como otras iniciativas como la Cumbre Trilateral del Afganistán, el Irán y el Pakistán, la Cumbre Trilateral del Afganistán, el Pakistán y Turquía y la Cumbre Trilateral del Afganistán, el Pakistán y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, así como las de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) y la Asociación de Asia Meridional para la Cooperación Regional (SAARC), Encomiando los resultados de la Quinta Conferencia Ministerial del Proceso Corazón de Asia-Estambul, celebrada en Islamabad en diciembre de 2015, en que el Afganistán y sus asociados regionales, al tiempo que declararon su convicción de que “un Afganistán seguro, pacífico, estable y próspero, con un firme compromiso con los derechos humanos”, es “vital para la paz, la estabilidad y la prosperidad de toda la región”, reconocieron que “el Afganistán es uno de los países que están a la

vanguardia de la guerra contra el terrorismo, lucha contra grupos terroristas regionales e internacionales y salvaguarda la región contra la propagación del terrorismo”, reafirmaron su propia “responsabilidad colectiva de ayudar y apoyar al Afganistán en la lucha” contra los desafíos colectivos a que se enfrentaba, e instaron “a la comunidad internacional a cumplir los compromisos contraídos durante la Conferencia de Londres de seguir prestando apoyo financiero al Gobierno de Unidad Nacional del Afganistán”, acogiendo con beneplácito las medidas de fomento de la confianza en la lucha contra el terrorismo, en la lucha contra los estupefacientes y en las oportunidades de comercio e inversión, y las relativas a la educación, la gestión de los desastres y la infraestructura regional, acogiendo con beneplácito también la Sexta Conferencia Ministerial Corazón de Asia, que se celebraría en Nueva Delhi en 2016, y observando que el Proceso Corazón de AsiaEstambul tiene por objeto complementar las iniciativas existentes de las organizaciones regionales, en particular en lo que respecta al Afganistán, y cooperar en ellas, no sustituirlas, Acogiendo con beneplácito el resultado de la serie de sesiones de alto nivel del Comité Ejecutivo de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados sobre la situación de los refugiados afganos, celebrada en Ginebra los días 6 y 7 de octubre de 2015, y la Conferencia Internacional sobre la Estrategia para Solucionar la Situación de los Refugiados Afganos en Apoyo de la Repatriación Voluntaria, la Reintegración Sostenible y la Asistencia a los Países de

Acogida, celebrada en Ginebra los días 2 y 3 de mayo de 2012, y aguardando con interés que se siga aplicando el comunicado conjunto de la Conferencia, cuyo objetivo es hacer más sostenible el regreso y seguir prestando apoyo a los países de acogida, mediante un respaldo sostenido y esfuerzos específicos de la comunidad internacional, 16-04126 3/22 S/RES/2274 (2016) Destacando el importante papel que seguirán desempeñando las Naciones Unidas en la promoción de la paz y la estabilidad en el Afganistán coordinando a los donantes internacionales y apoyando los esfuerzos del Gobierno del Afganistán respecto de su función de liderazgo y coordinación entre el Gobierno y la comunidad internacional, y colaborando estrechamente con el Gobierno del Afganistán y la comunidad internacional para abogar por la asignación de recursos internacionales críticos para el Afganistán, todo ello en consonancia con el principio de liderazgo, titularidad y soberanía afganos en la gobernanza y el desarrollo, en consonancia con el Proceso de Kabul y el Marco para la Autonomía mediante la Rendición Mutua de Cuentas (SMAF) y sobre la base de el programa de reformas del Gobierno del Afganistán, lo cual incluye coordinar y vigilar, conjuntamente con el Gobierno del Afganistán la puesta en práctica del Proceso de Kabul por conducto de la Junta Mixta de Coordinación y Vigilancia (JMCV) en apoyo de las prioridades fijadas por el Gobierno del Afganistán y afirmadas en las Conferencias de Tokio y Londres; y expresando su aprecio y firme apoyo de la labor que realizan el

Secretario General, su Representante Especial para el Afganistán y en particular las mujeres y hombres de la UNAMA, que prestan servicio en condiciones difíciles para ayudar al pueblo del Afganistán, Tomando nota del examen de la cartera de marzo de 2015 presentado por el equipo de las Naciones Unidas en el país al Gobierno del Afganistán, en el que se destaca la labor de los organismos, fondos y programas de las Naciones Unidas para cumplir los objetivos de desarrollo y las expectativas del pueblo del Afganistán, Destacando la importancia de desarrollar en el Afganistán un proceso político completo e inclusivo, con liderazgo y titularidad afganos, para apoyar la reconciliación de todos aquellos que estén preparados para reconciliarse, mencionado en el comunicado de la Conferencia de Kabul de 20 de julio de 2010 sobre el diálogo con todos aquellos que renuncien a la violencia, no tengan vínculos con organizaciones terroristas internacionales, incluida Al-Qaida, respeten la Constitución, incluidas sus disposiciones sobre los derechos humanos, en especial los derechos de las mujeres, y estén dispuestos a colaborar en la construcción de un Afganistán pacífico, y detallado en las conclusiones de la Conferencia de Bonn de 5 de diciembre de 2011, que recibieron el apoyo del Gobierno del Afganistán y la comunidad internacional, respetando plenamente la aplicación de las medidas y los procedimientos establecidos por el Consejo de Seguridad en sus resoluciones 1267 (1999), 1988 (2011), 2082 (2012), 2160 (2014) y 2255 (2015), así como otras

resoluciones pertinentes, Acogiendo con beneplácito las conversaciones directas celebradas el 7 de julio de 2015 en Muree (Pakistán) entre el Gobierno del Afganistán y representantes de los talibanes, facilitadas por el Pakistán y observadas por China y los Estados Unidos de América, Recordando los compromisos contraídos por el Gobierno del Afganistán en las Conferencias de Kabul, Tokio y Londres y en el acuerdo por el que se estableció el Gobierno de Unidad Nacional para reforzar y mejorar el proceso electoral del Afganistán, incluida la reforma electoral a largo plazo, a fin de asegurar que las elecciones futuras sean transparentes, dignas de crédito, inclusivas y democráticas, aguardando con interés los preparativos de las próximas elecciones parlamentarias, y poniendo de relieve que se necesitará el apoyo continuo de la UNAMA, cuando las autoridades afganas lo soliciten a este respecto, 4/22 16-04126 S/RES/2274 (2016) Reafirmando que el futuro pacífico del Afganistán depende de que se construya un Estado estable, seguro, económicamente sostenible, sin terrorismo ni estupefacientes y basado en el estado de derecho, unas instituciones democráticas fortalecidas, el respeto de la separación de poderes, controles constitucionales reforzados y la garantía de los derechos de los ciudadanos y el cumplimiento de sus obligaciones, acogiendo con beneplácito la contribución del Grupo de Contacto Internacional a las actividades de coordinación de las Naciones Unidas y a la ampliación del apoyo internacional al Afganistán, Subrayando la importancia de que las Fuerzas Nacionales de Defensa y

Seguridad Afganas (FNDSA) tengan capacidad operacional y sean profesionales, inclusivas y sostenibles para satisfacer las necesidades del Afganistán en materia de seguridad, con miras a lograr la paz, la seguridad y la estabilidad duraderas en el Afganistán y en la región, destacando el compromiso a largo plazo de la comunidad internacional de prestar apoyo, a lo largo del Decenio de la Transformación (20152024), para seguir desarrollando, incluso mediante adiestramiento, y profesionalizando a las FNDSA, y para reclutar y retener a mujeres en las FNDSA, reconociendo la contribución hecha por los asociados del Afganistán a la paz y la seguridad en el país, acogiendo con beneplácito el acuerdo entre la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y el Afganistán que culminó con el establecimiento el 1 de enero de 2015 de la Misión Apoyo Decidido, de carácter no combatiente, para adiestrar, asesorar y asistir a las FNDSA por invitación de la República Islámica del Afganistán, observando que el Gobierno del Afganistán tiene la responsabilidad de mantener unas FNDSA suficientes y capaces, observando también la contribución de la OTAN y los asociados que contribuyen al sustento financiero de las FNDSA y la alianza duradera mejorada a largo plazo entre la OTAN y el Afganistán, con el claro propósito de que el Gobierno del Afganistán asuma gradualmente la plena responsabilidad financiera de sus propias fuerzas de seguridad, recordando en este contexto la resolución 2189 (2014) y aguardando con interés las deliberaciones sobre el Afganistán de la cumbre que la OTAN celebrará

en Varsovia en 2016, Destacando la necesidad de que todos los organismos, fondos y programas de las Naciones Unidas, por conducto del mecanismo del equipo en el país y el enfoque de la iniciativa Una ONU, con la orientación del Representante Especial del Secretario General, sigan aumentando su concentración en la programación conjunta a todos los niveles, con el fin de evitar la duplicación de tareas, garantizar la optimización de los recursos y reducir los costos de transacción, y establezcan indicadores de progreso y parámetros de transición con miras a pasar de la cotitularidad a afirmar la plena titularidad del Gobierno y la gestión de los programas por él, en estrecha consulta y cooperación con el Gobierno del Afganistán, para lograr una mayor coherencia, coordinación y eficacia, así como la plena consonancia con el programa de reformas del Gobierno del Afganistán, Alentando a la comunidad internacional de donantes a que continúen sus esfuerzos de desarrollo y en el ámbito civil entre 2017 y 2020 para prestar asistencia al Gobierno y al pueblo del Afganistán con antelación a la Conferencia Ministerial sobre el Afganistán que se celebrará en Bruselas en octubre de 2016 de la que será anfitriona la Unión Europea, y alentando también a la comunidad internacional a que prosigan sus contribuciones en consonancia con el Marco para la Autonomía mediante la Rendición Mutua de Cuentas (SMAF) en coordinación con las autoridades afganas y la UNAMA, con miras a fortalecer el liderazgo y la 16-04126 5/22 S/RES/2274 (2016) titularidad afganos, como se reafirmó en el Proceso de Kabul y la Conferencia de

Tokio, celebrada en julio de 2012, y en la Conferencia de Londres, celebrada en diciembre de 2014, Destacando la necesidad de seguir mejorando la prestación eficiente y efectiva de asistencia humanitaria, incluso mediante una mayor coordinación entre los organismos, fondos y programas de las Naciones Unidas bajo la autoridad del Representante Especial del Secretario General, y entre las Naciones Unidas y otros donantes, particularmente donde más se necesite, acogiendo con beneplácito el establecimiento del Fondo Humanitario Común de las Naciones Unidas y apoyando el papel esencial del Gobierno del Afganistán en la coordinación de la asistencia humanitaria que se presta a sus ciudadanos, Poniendo de relieve la necesidad de que, en el marco de la asistencia humanitaria, los principios humanitarios de humanidad, neutralidad, imparcialidad e independencia sean defendidos y respetados por todos, Reiterando su preocupación por las condiciones de seguridad en el Afganistán, en particular las actividades extremistas violentas que llevan a cabo en la región los talibanes, incluida la Red Haqqani, así como Al-Qaida y otros grupos violentos y extremistas, grupos armados ilegales, delincuentes y personas involucradas en la producción, tráfico o comercio de drogas ilícitas, así como por los fuertes vínculos existentes entre las actividades terroristas y las drogas ilícitas, que generan amenazas para la población local, incluidas las mujeres, los niños, las fuerzas nacionales de seguridad y el personal militar y civil internacional, incluidos los trabajadores de asistencia humanitaria y para el desarrollo, y expresando su profunda preocupación por el número récord de bajas civiles, en particular de

mujeres y niños, causadas por la violencia relacionada con el conflicto en el Afganistán, como se señala en el informe sobre la protección de los civiles en el conflicto armado presentado por la UNAMA en febrero de 2016, Reconociendo las alarmantes amenazas que continúan planteando los talibanes, incluida la Red Haqqani, así como Al-Qaida, los grupos afiliados al Estado Islámico en el Iraq y el Levante (EIIL-Da’esh) y otros grupos violentos y extremistas y grupos armados ilegales, así como los desafíos relacionados con los esfuerzos por hacer frente a esas amenazas, y expresando su seria preocupación por las consecuencias adversas que las actividades violentas y terroristas de todos los grupos citados tienen para la capacidad del Gobierno del Afganistán de garantizar el estado de derecho, proporcionar seguridad y servicios básicos al pueblo afgano y asegurar un mejor disfrute y protección de sus derechos humanos y libertades fundamentales, Expresando seria preocupación por la presencia y el posible crecimiento de filiales del EIIL (Da’esh) en el Afganistán, y afirmando su apoyo a los esfuerzos de las FNDSA por combatirlas, así como la asistencia de los asociados internacionales del Afganistán en este sentido, Recordando sus resoluciones 1674 (2006), 1738 (2006) y 1894 (2009), relativas a la protección de los civiles en los conflictos armados, expresando su grave preocupación por el elevado número de bajas civiles registradas en el Afganistán, en particular de mujeres y niños, que son causadas en su inmensa mayoría por los talibanes, Al-Qaida y otros grupos violentos y extremistas y grupos

armados ilegales, condenando los atentados suicidas, que se suelen perpetrar en 6/22 16-04126 S/RES/2274 (2016) zonas con población civil, y los asesinatos selectivos y deliberados, en particular de mujeres y niñas, incluso de mujeres que ocupan altos cargos y de quienes promueven los derechos de las mujeres, así como de periodistas, reafirmando que todas las partes en el conflicto armado deben adoptar todas las medidas posibles para asegurar la protección de los civiles afectados, especialmente las mujeres, los niños y los desplazados, en particular frente a la violencia sexual y todas las demás formas de violencia por razón de género, y que los autores de esos actos de violencia deben rendir cuentas, pidiendo a todas las partes que cumplan sus obligaciones en virtud del derecho internacional, incluidos el derecho internacional humanitario y el derecho de los derechos humanos, y adopten todas las medidas apropiadas para asegurar la protección de los civiles, y reconociendo la importancia de la constante vigilancia de la situación de los civiles, en particular de las bajas civiles, y notificación al respecto al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, tomando nota de los esfuerzos realizados por las fuerzas afganas e internacionales para reducir al mínimo las bajas civiles, y haciendo notar el informe que la UNAMA presentó en febrero de 2016 sobre la protección de los civiles en el conflicto armado y el informe especial que la UNAMA presentó en diciembre de 2015 sobre la provincia de Kunduz, Expresando preocupación por la grave amenaza que representan para la población civil las minas antipersonal, los restos explosivos de guerra y los

artefactos explosivos improvisados, y destacando la necesidad de abstenerse de emplear armas y artefactos prohibidos por el derecho internacional, Apoyando que el Gobierno del Afganistán siga prohibiendo el fertilizante de nitrato de amonio, instando a que se adopten medidas inmediatas a fin de hacer cumplir los reglamentos aplicables para el control de todos los materiales explosivos y las materias primas y los componentes, incluidos los detonadores, que pueden utilizarse para fabricar artefactos explosivos improvisados, reduciendo así la capacidad de los talibanes, Al-Qaida y otros grupos violentos y extremistas para utilizarlos con ese propósito, observando la necesidad de mejorar la coordinación y el intercambio de información, tanto entre los Estados Miembros como con el sector privado, para impedir que lleguen a esos grupos componentes de artefactos explosivos improvisados, y exhortando a la comunidad internacional a que apoye los esfuerzos del Gobierno del Afganistán a ese respecto, Alentando a la comunidad internacional y a los asociados regionales a que sigan apoyando efectivamente la labor sostenida impulsada por los afganos para hacer frente a la producción y el tráfico de drogas con un enfoque equilibrado e integrado, especialmente por conducto del grupo de trabajo de la JMCV sobre la lucha contra los estupefacientes y las iniciativas regionales, y reconociendo la amenaza que representan la producción, el comercio y el tráfico de drogas ilícitas para la paz y la estabilidad internacionales en distintas regiones del mundo, y la importante función que desempeña la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) a ese respecto,

Tomando nota de la reciente disminución de la producción y el cultivo de drogas que sugiere el informe de la UNODC titulado “Afghanistan Opium Survey 2015”, reiterando el grave perjuicio que el cultivo, la producción, el tráfico y el consumo de opio siguen causando a la estabilidad, la seguridad, la salud pública, el desarrollo social y económico y la gobernanza del Afganistán, así como a la región 16-04126 7/22 S/RES/2274 (2016) y a escala internacional, y destacando la importante función que desempeñan las Naciones Unidas al seguir vigilando la situación de las drogas en el Afganistán, Reconociendo que el producto ilícito del tráfico de drogas contribuye significativamente a los recursos financieros de los talibanes y sus asociados, y destacando la necesidad de aumentar los esfuerzos regionales coordinados para luchar contra el problema de las drogas, Acogiendo con beneplácito la labor que realiza la Iniciativa del Pacto de París, que es uno de los marcos más importantes en la lucha contra los opiáceos procedentes del Afganistán, tomando nota de la Declaración de Viena, y poniendo de relieve el objetivo del Pacto de París de establecer una amplia coalición internacional para combatir el tráfico ilícito de opiáceos, como parte de un enfoque integral de la paz, la estabilidad y el desarrollo en el Afganistán y dentro y fuera de la región, Recordando la declaración dirigida a la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) por el Gobierno del Afganistán en la que se afirma que por el

momento el anhídrido acético no puede usarse legalmente en el país y que los países productores y exportadores deben abstenerse de autorizar la exportación de esa sustancia al Afganistán si no lo ha solicitado el Gobierno, alentando a los Estados Miembros a que, de conformidad con la resolución 1817 (2008), aumenten su cooperación con la Junta, en especial cumpliendo plenamente lo dispuesto en el artículo 12 de la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas, de 1988, y alentando también a que prosiga la cooperación internacional y regional con miras a prevenir el desvío y el tráfico de precursores químicos hacia el Afganistán, Recordando sus resoluciones 1265 (1999), 1296 (2000), 1674 (2006), 1738 (2006), 1894 (2009) y 2222 (2015), relativas a la protección de los civiles en los conflictos armados, sus resoluciones 1325 (2000), 1820 (2008), 1888 (2009), 1889 (2009), 1960 (2010), 2106 (2013), 2122 (2013) y 2242 (2015), relativas a las mujeres y la paz y la seguridad, sus resoluciones 1612 (2005), 1882 (2009), 1998 (2011), 2068 (2012) y 2143 (2014), relativas a los niños y los conflictos armados, y su resolución 2117 (2013), relativa a las armas pequeñas y las armas ligeras, y tomando nota de los informes del Secretario General sobre la protección de los

civiles en los conflictos armados (S/2015/453), sobre los niños y los conflictos armados (S/2015/409) y, en particular, el informe del Secretario General sobre los niños y el conflicto armado en el Afganistán (S/2015/336), así como de las conclusiones del Grupo de Trabajo del Consejo de Seguridad sobre los Niños y los Conflictos Armados,

1. Acoge con beneplácito el informe del Secretario General de 7 de marzo de 2016 (S/2016/218);

2. Expresa su aprecio por el compromiso de las Naciones Unidas a largo plazo, en particular durante todo el Decenio de la Transformación, de apoyar al Gobierno y al pueblo del Afganistán, reitera su pleno apoyo a la labor de la UNAMA y del Representante Especial del Secretario General, y destaca la necesidad de asegurar que la UNAMA siga contando con recursos suficientes para cumplir su mandato;

3. Acoge con beneplácito la labor realizada por la Comisión de Examen Tripartita sobre las Naciones Unidas en el Afganistán, establecida de conformidad

8/22 16-04126 S/RES/2274 (2016) con la resolución 2210 (2015) del Consejo de Seguridad con el fin de examinar la función, la estructura y las actividades de todas las entidades de las Naciones Unidas en el Afganistán, consultando y colaborando plenamente con el Gobierno del Afganistán y los principales interesados, incluida la comunidad de donantes, y reconoce las conclusiones y recomendaciones que figuran en su informe final;

4. Decide prorrogar hasta el 17 de marzo de 2017 el mandato de la

UNAMA, definido en sus resoluciones 1662 (2006), 1746 (2007), 1806 (2008), 1868 (2009), 1917 (2010), 1974 (2011), 2041 (2012), 2096 (2013), 2145 (2014) y 2210 (2015), y en los párrafos 4, 5, 6 y 7 de la presente resolución;

5. Reconoce que el mandato renovado de la UNAMA respalda la plena asunción por el Afganistán del liderazgo y la titularidad en los ámbitos de la seguridad, la gobernanza y el desarrollo, en consonancia con el Decenio de la Transformación (2015-2024) y los entendimientos alcanzados por el Afganistán y la comunidad internacional en las Conferencias internacionales de Kabul (2010), Londres (2010 y 2014), Bonn (2011) y Tokio (2012), y en las Cumbres de Lisboa (2010), Chicago (2012) y Gales (2014);

6. Exhorta a las Naciones Unidas a que, con la asistencia de la comunidad internacional, presten apoyo al programa de reformas del Gobierno del Afganistán esbozado en el documento titulado “Realising Self-Reliance: Commitments to Reforms and Renewed Partnerships” en materia de seguridad, gobernanza, justicia y desarrollo económico y social, y respalden el pleno cumplimiento de los compromisos mutuos sobre esas cuestiones contraídos en las conferencias internacionales, así como el compromiso de seguir aplicando la Estrategia Nacional de Fiscalización de Drogas en plena consonancia con el principio del liderazgo,

titularidad y soberanía afganos reafirmado en las Conferencias de Kabul, Tokio y Londres;

7. Decide que la UNAMA y el Representante Especial del Secretario General

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