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CSDJ - F11001010200020130183100ADJUNTA20130828101646-2013

Consejo Superior de la Judicatura

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Título
CSDJ - F11001010200020130183100ADJUNTA20130828101646-2013
Autor
Consejo Superior de la Judicatura
Categoría
Jurisprudencia
Área del derecho
Disciplinario
Año
2013

REPÚBLICA DE COLOMBIA

RAMA JUDICIAL

CONSEJO SUPERIOR DE LA JUDICATURA

SALA JURISDICCIONAL DISCIPLINARIA

Bogotá D.C., veintiocho (28) de agosto de dos mil trece (2013) Magistrado Ponente: Dr. JOSÉ OVIDIO CLAROS POLANCO Radicación: No. 110010102000201301831 00 / 2749 F Aprobado según Acta No. 67 de la fecha ASUNTO Se procede a evaluar el mérito de la queja formulada por la señora NELLY CECILIA SOLER LINARES, en contra de los Magistrados CARMELO

PERDOMO CUÉTER, JOSÉ RODRIGO ROMERO ROMERO y CÉSAR

PALOMINO CORTÉS del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, Sección Segunda, Subsección B. ANTECEDENTES La señora NELLY CECILIA SOLER LINARES, presentó escrito ante esta Corporación radicado No. EXSD13-13086 del 13 de julio de 2013, donde informó que adelantó una acción de tutela ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, contra la Secretaría de Educación de Bogotá y el Ministerio de Educación Nacional, para que se le garantizaran sus derechos fundamentales a la igualdad y al debido proceso. Señaló que dicha acción fue conocida en primera instancia por los

Magistrados CARMELO PERDOMO CUÉTER, JOSÉ RODRIGO ROMERO

ROMERO y CÉSAR PALOMINO CORTÉS del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, Sección Segunda, Subsección B. Como motivo de su queja expuso que “…No entiendo cómo su despacho

acepta que mi accionado como lo es el Ministerio de Educación Nacional, según folio 4 del fallo y 49 del expediente se lee: “La Ministra de Educación Nacional guardó silencio en esta oportunidad tal como puede observarse a folio 37 del expediente”, sin pronunciarse el despacho de la primera instancia ante dicha dependencia para burlarse de la justicia. ¿Que tal que fuera la suscrita la que no contestara?, sobre ella si caería el peso de la ley.” Dado lo anterior por su intermedio, Honorables Magistrados, solicito se me informe que medidas se tomó por parte del Tribunal Contencioso Administrativo contra el Ministerio de Educación Nacional que no contestó burlando así el acceso a la justicia.” (Sic a todo lo trascrito) Para dichos efectos aportó copia del fallo de tutela emitido en primera instancia.1 CONSIDERACIONES DE LA SALA 1.- Competencia 1 Folios del 2 al 7 c.o. Es competente esta Corporación para conocer en única instancia de los procesos disciplinarios que se adelanten, entre otros, contra los Magistrados de los Tribunales, conforme a lo establecido por el numeral 3° del artículo 256 de la Constitución Política, en concordancia con lo dispuesto en el numeral 3° del artículo 112 de la Ley 270 de 1996. El parágrafo 1º del artículo 150 del Código Disciplinario Único ordena que el funcionario se inhiba de plano de iniciar actuación alguna cuando la información o queja sea manifiestamente temeraria, se refiera a hechos disciplinariamente irrelevantes o de imposible ocurrencia, lo mismo que cuando se presenten de manera absolutamente inconcreta o confusa. 2.-Caso Concreto

En el caso sub análisis, se denuncia disciplinariamente, a los Magistrados CARMELO PERDOMO CUÉTER, JOSÉ RODRIGO ROMERO ROMERO y CÉSAR PALOMINO CORTÉS del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, Sección Segunda, Subsección B, por cuanto no hicieron nada respecto al hecho que en el trámite tutelar adelantado por la señora NELLY CECILIA SOLER LINARES, el Ministerio de Educación Nacional omitió haber dado contestación a la tutela, siendo una de las entidades accionadas. Por tanto requiere que dicho actuar sea analizado y no se constituya en una burla para el acceso a la justicia. Conforme con lo expuesto por la quejosa, es preciso señalar que desde la órbita del derecho disciplinario, los hechos puestos en conocimiento son disciplinariamente irrelevantes, por cuanto el mismo Decreto 2591 de 1991, establece las consecuencias cuando una entidad no rinde los informes que se le solicitan dentro del término que se le otorga, así: “ARTICULO 19. Informes. El juez podrá requerir informes al órgano o a la autoridad contra quien se hubiere hecho la solicitud y pedir el expediente administrativo o la documentación donde consten los antecedentes del asunto. La omisión injustificada de enviar esas pruebas al juez acarreará responsabilidad. El plazo para informar será de uno a tres días, y se fijará según sean la índole del asunto, la distancia y la rapidez de los medios de comunicación. Los informes se considerarán rendidos bajo juramento. ARTICULO 20. Presunción de veracidad. Si el informe no fuere rendido dentro

del plazo correspondiente, se tendrán por ciertos los hechos y se entrará a resolver de plano, salvo que el juez estime necesaria otra averiguación previa.” En este orden de ideas también es necesario tener en cuenta que la Corte Constitucional, ha señalado que si bien el artículo 20 del Decreto 2591 de 1991, establece una presunción de veracidad, cuando no se presentan los informes, dicha presunción puede ser desvirtuada, atendiendo las demás pruebas que obren en el trámite de tutela, las cuales deben ser analizadas en su conjunto a efectos de verificar por parte del juez constitucional, si se está o no en presencia de una vulneración de un derecho fundamental, previo el respectivo examen que debe hacer de la procedibilidad del amparo deprecado; para proceder a dar el fallo respectivo, así: “Cuarta. Presunción de veracidad como instrumento para superar el desinterés o la negligencia de una autoridad pública o un particular, según el caso. Reiteración de jurisprudencia. Dispone el artículo 20 del Decreto 2591 de 1991 que las entidades demandadas tienen la obligación de rendir los informes que les sean requeridos en desarrollo del proceso de tutela, dentro del plazo otorgado por el juez, pues de no hacerlo “se tendrán por ciertos los hechos”. Se erige así una presunción de veracidad, concebida como respuesta a la inacción, el desinterés o la desidia de la autoridad pública o del particular contra quien se haya interpuesto la demanda de tutela, en aquellos eventos en los que el juez pide informes2 y éstos no son suministrados dentro del plazo indicado. La Corte Constitucional ha señalado que esa presunción de veracidad

“encuentra sustento en la necesidad de resolver con prontitud sobre las acciones de tutela, dado que están de por medio derechos fundamentales, y en la obligatoriedad de las providencias judiciales, que no se pueden desatender sin consecuencias, bien que se dirijan a particulares, ya que deban cumplirlas servidores o entidades públicas”3. Dicha presunción obedece, de tal manera, al desarrollo de los principios de inmediatez y celeridad que rigen la acción de tutela y se orienta a brindar eficacia a la protección de los derechos constitucionales fundamentales y al cumplimiento de los deberes que la carta política ha impuesto.4” Ahora bien en lo que respecta a la supuesta omisión por parte de los Magistrados que conocieron en primera instancia la tutela, al no haber tomado medidas contra el Ministerio de Educación Nacional, por no haber dado respuesta a la acción que incoara la quejosa, es importante tener en cuenta que es la misma ley la que establece las consecuencias de tal proceder por parte de las entidades contra las que se depreca el amparo tutelar, como quedó explicado con antelación y en relación con la decisión judicial, propiamente dicha, se tiene que la misma se ha basado en un razonamiento lógico, proferida dentro de la Constitución y la Ley, y en tal medida los funcionarios judiciales gozan del principio de autonomía funcional, al que ha hecho amplia referencia la Corte Constitucional en sentencias como la C-417 de 19935, en cuya oportunidad, sostuvo: “La responsabilidad disciplinaria de jueces y magistrados no puede

abarcar el campo funcional, esto es el que atañe a la autonomía en la interpretación y aplicación del derecho según sus competencias. Por 2 Decreto 2591 de 1991, artículo 19. 3 T-391 de 1997, Magistrado Ponente José Gregorio Hernández Galindo y T-232 de 2008, Magistrada Ponente Clara Inés Vargas Hernández. 4 T-383 de 2019, Magistrado Ponente Nilson Pinilla Pinilla. 5 CORTE CONSTITUCIONAL, Sentencia C-417 de 1993, Expediente D-243, Demanda de inconstitucionalidad contra el artículo 51 del Decreto 1888 de 1989. M.P. Dr. José Gregorio Hernández Galindo, 4 de octubre de 1993. consiguiente, el hecho de proferir una sentencia judicial en cumplimiento de la función de administrar justicia no da lugar a acusación ni a proceso disciplinario alguno. Si se comprueba la comisión de un delito al ejercer tales atribuciones, la competente para imponer la sanción es la justicia penal en los términos constitucionales y no la autoridad disciplinaria. Ello resulta de la autonomía garantizada en los artículos 228 y 230 de la Constitución”. Así las cosas, a fin de evitar desgastes innecesarios en la administración de justicia y atendiendo la voluntad del Legislador de erradicar las quejas sin fundamento, temerarias o poco serias, esta Corporación se inhibirá de iniciar acción disciplinaria alguna y ordenará el archivo de las diligencias. A este respecto, debe tenerse presente que ese propósito del Legislador quedó plasmado en el parágrafo primero del artículo 150 de la Ley 734 de 2002, cuyo tenor literal es el siguiente:

“Parágrafo 1°. Cuando la información o queja sea manifiestamente temeraria o se refiera a hechos disciplinariamente irrelevantes o de imposible ocurrencia o sean presentados de manera absolutamente inconcreta o difusa, el funcionario de plano se inhibirá de iniciar actuación alguna”. Corolario de lo expuesto, no encuentra este Juez Colegiado motivo alguno para iniciar actuación disciplinaria con fundamento en la queja presentada por la señora NELLY CECILIA SOLER LINARES, como quiera que la misma contiene hechos disciplinariamente irrelevantes, de tal manera que, a fin de evitar desgastes innecesarios en la administración de justicia y atendiendo a lo previsto en el parágrafo que acaba de transcribirse, esta Corporación se inhibirá de iniciar actuación alguna y ordenará el archivo de las diligencias. En mérito de lo expuesto, la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, en uso de sus atribuciones constitucionales y legales, RESUELVE PRIMERO: INHIBIRSE de iniciar actuación alguna por la queja formulada por la señora NELLY CECILIA SOLER LINARES, contra los Magistrados

CARMELO PERDOMO CUÉTER, JOSÉ RODRIGO ROMERO ROMERO y

CÉSAR PALOMINO CORTÉS del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, Sección Segunda, Subsección B.

SEGUNDO: NOTIFÍQUESE la presente providencia en los términos previstos en el artículo 103 de la Ley 734 de 2002.

NOTIFÍQUESE Y CUMPLASE

WILSON RUÍZ OREJUELA

Presidente

JOSÉ OVIDIO CLAROS POLANCO JULIA EMMA GARZÓN DE GÓMEZ

Vicepresidente Magistrada

ANGELINO LIZCANO RIVERA MARÍA MERCEDES LÓPEZ MORA

Magistrado Magistrada

PEDRO ALONSO SANABRIA BUITRAGO HENRY VILLARRAGA OLIVEROS

Magistrado Magistrado

YIRA LUCÍA OLARTE ÁVILA

Secretaria Judicial

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