CSDJ - F11001010200020150404300ADJUNTA20170808091835-2017
Consejo Superior de la Judicatura
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Detalles
- Título
- CSDJ - F11001010200020150404300ADJUNTA20170808091835-2017
- Autor
- Consejo Superior de la Judicatura
- Categoría
- Jurisprudencia
- Área del derecho
- Disciplinario
- Año
- 2017
REPÚBLICA DE COLOMBIA
RAMA JUDICIAL
CONSEJO SUPERIOR DE LA JUDICATURA
SALA JURISDICCIONAL DISCIPLINARIA
Bogotá D. C., junio siete de dos mil diecisiete Magistrada Ponente Doctora MARÍA LOURDES HERNÁNDEZ MINDIOLA Radicación Nº 110010102000201504043-00 Aprobado según Acta No. 046 de la misma fecha. ASUNTO Procede la Sala a dirimir el conflicto positivo de competencia suscitado entre la Jurisdicción Indígena representada por el RESGUARDO INDÍGENA ZENÚ DE SAN ANDRES DE SOTAVENTO CÓRDOBA Y SUCRE MANEXKA EPS y la Jurisdicción Ordinaria representada por el JUZGADO PRIMERO LABORAL DEL CIRCUITO DE SINCELEJO, con ocasión de la demanda ordinaria laboral instaurada por el apoderado judicial de la señora ALEXANDRA BOHORQUEZ CARDENAS contra las empresas MANEXKA
E.PS; COOPERATIVA SERVIPERSONAL CTA Y LABORANDO LIMITADA.
I. ANTECEDENTES PROCESALES El presente conflicto positivo entre las jurisdicciones citadas, se originó en la Demanda Ordinaria Laboral (f. 5 a 12 c.o.) radicada el 01 de octubre de 2013, por el apoderado judicial de la señora ALEXANDRA BOHORQUEZ CARDENAS contra la empresa MANEXKA S.A., a fin de que se declare la existencia de un contrato de trabajo realidad a término indefinido el cual inició el 01 de diciembre de 2001 hasta el 04 de enero de 2012 de manera
ininterrumpida y fue terminado de manera unilateral por el empleador; en consecuencia solicitó se le indemnice por despido injustificado y se le paguen las cesantías, vacaciones, primas, subsidio de transporte, aportes al sistema de seguridad social y aportes parafiscales que se causaron durante la ejecución del contrato de trabajo dejadas de percibir. Antecedentes procesales. Se desprende de la documental aportada lo siguiente: 1.- La demanda ordinaria laboral correspondió por reparto al Juzgado Primero Laboral del Circuito de Sincelejo - Sucre, bajo el radicado No. 201300590. 1.1.- Mediante proveído de 23 de septiembre de 2013 (f. 3 y 4 c.o.)., el Juzgado Primero Laboral del Circuito de Sincelejo, inadmitió la demanda para que fuera subsanada dentro del término de cinco días de conformidad con lo establecido en los artículos 25 y 36 de Código Procesal del Trabajo y Seguridad Social. 1.2.- Una vez subsanado el libelo mediante memorial allegado el 01 de octubre de 2013 (f. 3 c.0.), a través de proveído proferido el 08 de octubre de 2013 (f. 57 c.o), se admitió la demanda y se ordenó correr traslado a la parte demandada. 1.3.- Por medio de memorial presentado el 15 de noviembre de 2013 (f.82 a 98 c.o)., el apoderado judicial del Resguardo Indígena Zenú de San Andrés de Sotavento de Córdoba y Sucre, contestó la demanda presentando excepciones previas de falta de jurisdicción e ineptitud de demanda y de
mérito, las de inexistencia de la relación contractual, buena fe, y prescripción y caducidad, bajo el entendido de que la actora en ningún momento celebró contrato de trabajo alguno con la accionada, pues existía era una relación de contrato de prestación de servicios con Servipersonal C.T.A y Laborando LTDA. 1.4. Se llevó a cabo la Audiencia Pública de Conciliación, Decisión de Excepciones Previas, Saneamiento del proceso, Fijación del Litigio y Decreto de Pruebas el 29 de octubre de 2014(f. 253 c.o), la cual fue adelantada por Juzgado Primero Laboral del Circuito de Sincelejo. Acto seguido, el despacho de conocimiento se abstuvo de resolver en esta audiencia la excepción previa de prescripción y declaró no probadas las excepciones de caducidad de la acción, falta de jurisdicción e inepta demanda, propuestas por la accionada MANEXKA EPS. La anterior determinación fue apelada por el apoderado de la demandada, de tal forma, las diligencias se remitieron a la Sala Civil – Familia - Laboral del Tribunal Superior de Sucre, autoridad que mediante auto de 28 de mayo de 2015 ordenó remitir el proceso a la Sala Jurisdiccional del Consejo Superior de la Judicatura a fin de que resuelva el conflicto positivo de competencias. II.- POSTURA DE LAS AUTORIDADES COLISIONADAS EL RESGUARDO INDÍGENA ZENÚ DE SAN ANDRES DE SOTAVENTO CÓRDOBA Y SUCRE MANEXKA EPS, manifestó la falta de jurisdicción del Juzgado Primero laboral del Circuito de Sincelejo, al tenor de lo establecido
en el artículo 246 de la Constitución política, pues los hechos ocurrieron dentro del territorio del resguardo e involucra a indígenas puesto que la demandante se encuentra censada, por lo tanto, a dicha autoridad indígena le corresponde resolver el conflicto presentado entre su comunidad según los usos y costumbres. Solicitó el envío del expediente al Cabildo Mayor Regional del Pueblo Zenú. Propuso por considerarlo pertinente, las excepciones previas de falta de jurisdicción e ineptitud de demanda (fl. 206 a 209 c.o.). Por su parte el JUZGADO PRIMERO LABORAL DEL CIRCUITO DE SINCELEJO, el 29 de octubre de 2014 (fl. 253 a 55 c.o.). declaró la existencia de un conflicto positivo de competencia entre diferentes jurisdicciones, en virtud de lo planteado por el Cabildo Mayor Regional del Pueblo Zenú – Resguardo Indígena Zenú de San Andrés de Sotavento el 6 de julio de 20121, toda vez que le corresponde a la jurisdicción ordinaria laboral conocer el asunto de la referencia. Indicó que si bien la mencionada comunidad cuenta con unas autoridades que pudiesen asumir el conocimiento de las diligencias, no se puede garantizar que se de aplicación a los parámetros mínimos establecidos en el Código Sustantivo del Trabajo, las cuales son de carácter público y no tienen relación con los usos y costumbres del pueblo Zenú.
III. CONSIDERACIONES 1 Folios 49 – 64 c. o.
1Competencia. De acuerdo a lo dispuesto por el numeral 62 del artículo 256 de la
Constitución Política, y en armonía con lo preceptuado por el numeral 23 del artículo 112 de la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia, esta Sala Jurisdiccional Disciplinaria es competente para dirimir conflictos de competencia que se susciten entre distintas jurisdicciones, y entre éstas y las autoridades administrativas a las cuales la ley les ha atribuido funciones jurisdiccionales, salvo las consagradas en el numeral 34 del artículo 114 de la Ley 270 de 1996. Del mismo modo, la Corte Constitucional en el Auto de Sala Plena No. 278 del 9 de julio de 2015, al interpretar lo dispuesto en los artículos 14 a 19 del Acto Legislativo 02 de 2015, sostuvo que la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura continuará ejerciendo sus funciones, hasta tanto no se posesionen los miembros de la Comisión Nacional de Disciplina Judicial.
2. El Fuero Indígena. Alcances y elementos.
En primer término, es oportuno señalar que fue voluntad del Constituyente de 1991 reconocer la defensa de las minorías étnicas, razón por la cual y en 2 Corresponden al Consejo Superior de la Judicatura o a los Consejos Seccionales, según el caso y de acuerdo a la ley, las siguientes atribuciones: (…) Dirimir los conflictos de competencia que ocurran entre las distintas jurisdicciones (…)” 3 Dirimir los conflictos de competencia que ocurran entre las distintas jurisdicciones, y entre éstas y las autoridades administrativas a las cuales la ley les haya atribuido funciones jurisdiccionales, salvo los que se prevén en el artículo 114, numeral tercero, de esta Ley y
entre los Consejos Seccionales o entre dos salas de un mismo Consejo Seccional. 4 Corresponde a las Salas Jurisdiccionales Disciplinarias de los Consejos Seccionales de la Judicatura: (…) Dirimir los conflictos de competencia que dentro de su jurisdicción se susciten entre jueces o fiscales e inspectores de policía. consonancia con la jurisprudencia constitucional, se incorporó en el texto de la Carta Magna una serie de prerrogativas que garantizan la prevalencia de su “integridad cultural, social y económica, su capacidad de autodeterminación administrativa y judicial, la consagración de sus resguardos como propiedad colectiva de carácter inalienable, y, de los territorios indígenas como entidades territoriales al lado de los municipios, los distritos y los propios departamentos...”5 Fiel reflejo de lo anterior es el mandato que prevé el artículo 246 Superior que consagra: “Las autoridades de los pueblos indígenas podrán ejercer funciones jurisdiccionales dentro de su ámbito territorial, de conformidad con sus propias normas y procedimientos, siempre que no sean contrarios a la Constitución y leyes de la República. La ley establecerá las formas de coordinación de esta jurisdicción especial con el sistema judicial nacional” A su vez, la Corte Constitucional en pronunciamiento C-139 de 1996 al estudiar y fijar el alcance del canon ya referido enseñó: “El análisis del artículo 246 muestra los cuatro elementos centrales de la jurisdicción indígena en nuestro ordenamiento constitucional: la posibilidad de que existan autoridades judiciales propias de los pueblos indígenas, la potestad de éstos de establecer
normas y procedimientos propios, la sujeción de dichas jurisdicción y normas a la Constitución y la ley, y la competencia del legislador para señalar la forma de coordinación de la jurisdicción indígena con el sistema judicial nacional. Los dos primeros elementos conforman el núcleo de autonomía otorgado a las comunidades indígenas -que se extiende no sólo al ámbito jurisdiccional sino también al legislativo, en cuanto incluye la posibilidad de creación de “normas y procedimientos”-, mientras que los dos segundos constituyen los mecanismos de integración de los ordenamientos jurídicos indígenas dentro del contexto del 5 Sentencia No. T-605/92 ordenamiento nacional. En la misma estructura del artículo 246, entonces, está presente el conflicto valorativo entre diversidad y unidad”. Igualmente, y en atención a que del reconocimiento que la Carta Magna hizo de las jurisdicciones especiales, se deriva el derecho de los integrantes de las comunidades indígenas a un fuero; derecho sobre el cual el Alto Tribunal Constitucional en relación a los derechos que les asiste en tal sentido a los nativos explicó: “(...) el derecho a ser juzgado por sus propias autoridades, conforme a sus normas y procedimientos, dentro de su ámbito territorial, en aras de garantizar el respeto por la particular cosmovisión del individuo. Esto no significa que siempre que esté involucrado un aborigen en una conducta reprochable, la jurisdicción indígena es competente para conocer del hecho. El fuero indígena tiene límites, que se concretarán dependiendo de las circunstancias de cada caso”6.
Ahora bien, sobre el punto neurálgico que nos ocupa, a efectos de resolver el presente conflicto, por vía jurisprudencial más exactamente en la sentencia de tutela en la cual fungió como ponente el Magistrado doctor Carlos Gaviria Díaz, a propósito de los parámetros que se han de tener en cuenta para definir cuál es la jurisdicción competente para juzgar a un sujeto indígena se dijo: “En la noción de fuero indígena se conjugan dos elementos: uno de carácter personal, con el que se pretende señalar que el individuo debe ser juzgado de acuerdo con las normas y las autoridades de su propia comunidad, y uno de carácter geográfico, que permite que cada comunidad pueda juzgar las conductas que tengan ocurrencia dentro de su territorio, de acuerdo con sus propias normas. La solución puede variar si la acción típica es cometida por miembros de pueblos indígenas dentro de su territorio, o si un indígena, de manera individual, incurre en ella afectando a quien no es miembro de su comunidad 6 Sentencia T-496 de 1996 por fuera del ámbito geográfico del resguardo. En el primer caso, en virtud de consideraciones territoriales y personales, las autoridades indígenas son las llamadas a ejercer la función jurisdiccional; pero en el segundo, el juez puede enfrentar múltiples situaciones no solucionables razonablemente mediante una regla general de territorialidad”. Como lo ha venido sosteniendo esta Corporación, y acorde a lo señalado, no solo el lugar en donde se hayan consumado los hechos objeto de investigación, determina la autoridad encargada de investigar y someter a juicio al integrante
de la comunidad al cual se le imputa la comisión de tal o cual comportamiento criminoso o legal, sino que además, se debe considerar las culturas involucradas, el grado de aislamiento o integración del sujeto frente a la cultura mayoritaria, la afectación del individuo frente a la sanción entre otros, pues en términos de la Corte Constitucional “La función del juez consistirá entonces en armonizar las diferentes circunstancias de manera que la solución sea razonable”. (Sentencia T-496 de 1996). En el fallo de tutela ya referido se precisaron de manera puntual ciertas reglas interpretativas establecidas por la máxima instancia de control constitucional que deben servir de guía para abordar la solución de conflictos como el que hoy ocupa la atención de la Sala, a saber: “En caso de conflicto entre el interés general y otro interés particular protegido constitucionalmente la solución debe ser encontrada de acuerdo con los elementos jurídicos que proporcione el caso concreto a la luz de los principios y valores constitucionales.7 Y en el mismo sentido: (...) 7Corte Constitucional. Sentencia T-428/92. Magistrado Ponente: Ciro Angarita Barón. El derecho colectivo de las comunidades indígenas, a mantener su singularidad, puede ser limitado sólo cuando se afecte un principio constitucional o un derecho individual de alguno de los miembros de la comunidad o de una persona ajena a ésta, principio o derecho que debe ser de mayor jerarquía que el derecho colectivo a la diversidad...”8 Pero adicionalmente, el pronunciamiento de la Corte Constitucional en sede de tutela fue enfático al señalar que: “las autoridades nacionales pueden
encontrarse ante un indígena que de manera accidental entró en relación con una persona de otra comunidad, y que por su particular cosmovisión, no le era dable entender que su conducta en otro ordenamiento era considerada reprochable; o, por el contrario, enfrentar un sujeto que por su especial relación con la comunidad mayoritaria conocía el carácter perjudicial del hecho, sancionado por el ordenamiento jurídico nacional. En el primer caso, el intérprete deberá considerar devolver al individuo a su entorno cultural, en aras de preservar su especial conciencia étnica; en el segundo, la sanción, en principio, estará determinada por el sistema jurídico nacional”. En el caso de que la conducta sea sancionada en ambos ordenamientos, es claro que la diferencia de racionalidades no influye en la comprensión de tal actuar como perjudicial. Sin embargo, el intérprete deberá tomar en cuenta la conciencia étnica del sujeto y el grado de aislamiento de la cultura a la que pertenece, para determinar si es conveniente que el indígena sea juzgado y sancionado de acuerdo con el sistema jurídico nacional, o si debe ser devuelto a su comunidad para que sea juzgado por sus propias autoridades, de acuerdo a sus normas y procedimientos”. 8Corte Constitucional. Sentencias 254/94. Magistrado Ponente: Eduardo Cifuentes Muñoz. Ver también la sentencia C-136/96. Recientemente la Corte Constitucional sobre la materia en las sentencias T-617 del 5 de agosto de 2010 y T-002 de 2012, sobre los criterios a tener en cuenta al momento de desatar conflictos de jurisdicciones entre la justicia ordinaria y la
justicia indígena, señaló como elementos estructurales del fuero los siguientes:
1. Elemento personal. El acusado de un hecho punible o socialmente nocivo pertenece a una comunidad indígena. El individuo debe ser juzgado de acuerdo con las normas y las autoridades de su propia comunidad, siempre que se mantenga dentro de su particular cosmovisión y sometido a sus usos y costumbres.
2. Elemento territorial o geográfico. De conformidad con lo consagrado en el artículo 246 de la Constitución Política, las comunidades indígenas pueden ejercer su autonomía dentro de los límites que demarcan los territorios, es decir que la conducta investigada debe acaecer dentro del territorio de una comunidad indígena, entendiéndose por territorio, el espacio donde se ejercen la mayor parte de los derechos relacionados con la autonomía de las comunidades indígenas.
Son dos, según la Corte Constitucional, los criterios de interpretación que deben tenerse en cuenta, en relación con el elemento, a saber: 1.- La noción de territorio no se agota en la acepción geográfica del término, sino que debe entenderse también como el ámbito donde la comunidad indígena despliega su cultura. 2.- El territorio abarca incluso el aspecto cultural, lo cual le otorga un efecto expansivo. Esto quiere decir que el espacio vital de las comunidades no coincide necesariamente con los límites geográficos de su territorio, de modo que un hecho ocurrido por fuera de esos límites puede ser remitido a las autoridades indígenas por razones culturales.
3. Elemento Orgánico o Institucional. Puntualizó la Corte Constitucional, que
dicho elemento hace relación a la existencia de una institucionalidad al interior de la comunidad indígena, la cual debe estructurarse a partir de un sistema de derecho propio conformado por usos y costumbres tradicionales y los procedimientos conocidos y aceptados en la comunidad. Como criterios de interpretación relevantes para este elemento institucional u orgánico, el alto Tribunal señaló:
1. La Institucionalidad es presupuesto esencial para la eficacia del debido proceso en beneficio del acusado o demandado. 1.1. La manifestación, por parte de una comunidad, de su intención de impartir justicia constituye una primera muestra de la institucionalidad necesaria para garantizar los derechos de las víctimas. 1.2. Una comunidad que ha manifestado su capacidad de adelantar un juicio determinado no puede renunciar a llevar casos semejantes sin otorgar razones para ello. 1.3. En casos de “extrema gravedad” o cuando la víctima se encuentre en situación de indefensión, la vigencia del elemento institucional puede ser objeto de un análisis más exigente.
2. La conservación de las costumbres e instrumentos ancestrales en materia de resolución de conflictos: 2.1. El derecho propio constituye un verdadero sistema jurídico particular e independiente. 2.2. La tensión que surge entre la necesidad de conservar usos y costumbres ancestrales en materia de resolución de conflictos y la realización del principio de legalidad en el marco de la jurisdicción especial indígena debe solucionarse en atención a la exigencia de previsibilidad de las actuaciones de las autoridades indígenas dentro de las costumbres de la comunidad, y a la existencia de un concepto genérico de nocividad social.
3. La satisfacción de los derechos de las víctimas: 3.1. La búsqueda de un marco institucional mínimo para la satisfacción de los derechos de las víctimas al interior de sus comunidades debe propender por la participación de éstas en la verificación de la verdad, la sanción del responsable, y en la determinación de las formas de reparación a sus derechos o bienes jurídicos vulnerados.
4. Elemento objetivo. Se refiere a la naturaleza del bien jurídico tutelado y fue Introducido por la Corte Constitucional en la Sentencia T552 de 2003, este elemento se construye en torno a la gravedad de la conducta y en su definición resulta básica la aceptación de un “umbral de nocividad” en la evaluación de la misma y está sustentado sobre las siguientes premisas:
1. Las jurisdicciones especiales ostentan un carácter excepcional. 2.- El fin de la jurisdicción especial indígena es resolver conflictos internos de las comunidades aborígenes con el fin de preservar su forma de vida al interior de su territorio. 3.- Haciendo una analogía con la jurisdicción penal militar, si en ese ámbito el fuero debe aplicarse exclusivamente a las conductas que pueden perjudicar la prestación del servicio, en la jurisdicción especial indígena, el fuero debe limitarse a los asuntos que conciernen únicamente a la comunidad.
Y sintetizó los criterios de interpretación más importantes del elemento objetivo de la siguiente manera:
1. La excepcionalidad de la jurisdicción especial indígena debe armonizarse con el principio de maximización de la autonomía de las comunidades aborígenes.
2. Entender que el fin último de la jurisdicción especial indígena es dar
solución a asuntos internos de las comunidades originarias resalta la importancia que la Constitución Política ha otorgado a la autonomía indígena como fuente de aprendizaje de distintos saberes. 3.- El Consejo Superior de la Judicatura, como juez natural de los conflictos de competencia entre jurisdicciones, puede aplicar por analogía los criterios que ha desarrollado para definir diversos tipos de conflicto de competencia. Sin embargo, al hacerlo, debe respetar el principio de igualdad, eje axiológico y normativo de nuestra Carta Política. Se trata entonces de establecer un elemento objetivo que respete la maximización de la autonomía sin exceder sus límites legítimos. El punto de partida de una formulación más clara sobre el elemento objetivo exige preguntarse sobre la naturaleza del sujeto, o del bien jurídico afectado por una conducta punible, de manera que pueda determinarse si el interés del proceso es de la comunidad indígena o de la cultura mayoritaria. Por su parte, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, al revisar en casación la sentencia del 9 de marzo de 2015 proferida por el Tribunal Superior de Manizales, tras citar la sentencia T-975 de 2014 de la Corte Constitucional, señaló: “De lo anterior se colige, que no basta entonces con constatar los elementos del fuero indígena sino también los que conforman esta jurisdicción especial, en orden a contar con mayores elementos que permitan definir en cada caso, si determinado asunto debe dejarse en manos de las autoridades indígenas, pudiendo también acudir el intérprete para la solución de los asuntos concretos, a criterios como
los principios de maximización de la autonomía de las autoridades indígenas, mayor autonomía para la decisión de conflictos internos y mayor conservación de la identidad cultural”9. Reiteró por tanto los criterios, como el personal, territorial, orgánico e institucional y el objetivo, los cuales deben analizarse, como complemento a los elementos que componen la jurisdicción indígena y que ya han sido determinados por la Corte Constitucional, esto es, los elementos humano, orgánico, normativo, geográfico y el factor de congruencia. En ese orden de ideas, la Corte Suprema, frente al bien jurídico afectado con el delito y el elemento orgánico e institucional, señaló: 9 Rdo. 46556, M.P. Fernando Alberto Castro Caballero. “En últimas, la Sala ahora quiere significar que cuando se juzguen hechos de mayor gravedad, atentatorios contra bienes jurídicos de especial interés constitucional para la cultura mayoritaria y que a su vez incumben a la comunidad indígena, como por ejemplo, las ofensas contra la libertad y formación sexuales de menores de edad, el elemento institucional, siempre que se cumplan los restantes, cobra particular importancia para definir el conflicto de jurisdicciones, sin que resulte determinante el hecho de que la justicia indígena contemple un castigo distinto a la pena de prisión fijada por el legislador. Luego, en tales eventos, resulta improcedente aducir que el sistema sancionatorio de los indígenas comporta un tratamiento débil y permisivo generador de impunidad, pues un razonamiento de tal naturaleza implica el desconocimiento de la autonomía de los pueblos
indígenas y la imposición del sistema penal de la sociedad dominante que de entrada y en forma genérica perfila a la jurisdicción indígena como incapaz de aplicar justicia a los infractores que ejecutan delitos de cierta gravedad, dejando en el ámbito de tal jurisdicción delitos menores o conductas que no le interesan al Estado. (…) Así las cosas, esta Corporación precisa su jurisprudencia en el entendido de que en casos en los que la afectación al bien jurídico sea grave en la visión de la cultura mayoritaria y la jurisdicción indígena solicite para sí el juzgamiento del presunto responsable, debe ser el elemento institucional el que defina si se cumplen los presupuestos para reconocer el fuero especial, es decir, si el sistema de justicia de la comunidad indígena ofrece mecanismos que hagan efectivos el debido proceso del acusado y los derechos de las víctimas, de modo que no se genere impunidad, sin que la ausencia en la justicia indígena de la pena de prisión que contempla el Código Penal, pueda servir de criterio orientador para fijar la efectividad de los derechos de los afectados con el delito dentro del procedimiento previsto por la leyes indígenas (…)”10. 3.- Objeto del conflicto Procede la Sala a dirimir el conflicto positivo de competencias suscitado entre el RESGUARDO INDÍGENA ZENÚ DE SAN ANDRES DE SOTAVENTO CÓRDOBA Y SUCRE MANEXKA EPS y el JUZGADO PRIMERO LABORAL DEL CIRCUITO DE SINCELEJO, en aras de establecer la jurisdicción competente para conocer la demanda ordinaria laboral instaurada por el
apoderado judicial de la señora ALEXANDRA BOHORQUEZ CARDENAS contra las empresas MANEXKA E.PS; COOPERATIVA SERVIPERSONAL CTA Y LABORANDO LIMITADA. 4. - Del caso en concreto Se tiene por esta Colegiatura que se trata de un asunto sui generis, toda vez que se trata de establecer el conocimiento de la demanda ordinaria laboral promovida por la señora ALEXANDRA BOHORQUEZ CARDENAS contra las empresas MANEXKA E.PS; COOPERATIVA SERVIPERSONAL CTA Y LABORANDO LIMITADA., fin de que se declare la existencia de un contrato de trabajo realidad a término indefinido el cual inició el 01 de diciembre de 2001 hasta el 04 de enero de 2012 de manera ininterrumpida y fue 10 Ibídem. terminado de manera unilateral por el empleador; en consecuencia solicitó se le indemnice por despido injustificado y se le paguen las cesantías, vacaciones, primas, subsidio de transporte, aportes al sistema de seguridad social y aportes parafiscales que se causaron durante la ejecución del contrato de trabajo dejadas de percibir. Se procede a realizar una valoración de cada uno de los elementos determinantes para que el presente asunto sea remitido o no a la jurisdicción especial indígena, veamos:
1. Elemento personal o subjetivo. Para entrar a definir tal elemento hay que indicarse que dentro del plenario se encuentra oficio a folio 217 del 08 de septiembre de 2014, en el cual el Secretario General del Cabildo Mayor Regional del Pueblo Zenu, Resguardo Indígena de San Andrés de Sotavento Córdoba – Sucre, indicó que la señora ALEXANDRA BOHORQUEZ
CARDENAS, hace parte de su resguardo indígena y que se encuentra en trámites de inscripción en el censo del mismo. De lo anterior se desprende, que el fuero indígena no se encuentra satisfecho en este caso, pues si bien el secretario general de dicha comunidad adujo que la actora pertenece al Resguardo Indígena Zenú de San Andrés de Sotavento de Córdoba y Sucre, lo cierto es que se evidencia que para el momento de los hechos no pertenecía al mismo, pues se sabe que la demandante no hace parte del censo de la referida comunidad; de manera que no puede atribuirse la misma a la jurisdicción especial indígena. Así las cosas, podría abstenerse la Sala de pronunciarse frente a los demás elementos; sin embargo, en aras de mayor claridad e ilustración, se analizarán a renglón seguido.
2. Elemento geográfico o territorial. Se tiene acreditado que los hechos materia de controversia tuvieron ocurrencia en el territorio del Cabildo Mayor Regional Indígena del Resguardo de San Andrés de Sotavento, lugar donde la señora BOHORQUEZ CARDENAS, quien promueve la demanda laboral con la referida comunidad, ejercía sus funciones como Auxiliar de Salud.
Como resultado, se puede concluir sin más análisis que los hechos objeto de estudio ocurrieron dentro del territorio delimitado para el Resguardo Indígena Zenú de San Andrés de Sotavento de Córdoba y Sucre, denotándose como cumplido el referido elemento de territorialidad.
3. Elemento orgánico o institucional. Como se dejó dicho, busca la existencia de una institucionalidad dentro de la denominada Jurisdicción
Especial Indígena - entendida como el derecho autónomo de esas comunidades, de carácter fundamental, que está compuesto de un sistema propio que reúne los usos, costumbres y procedimientos tradicionales conocidos y aceptados en la comunidad, a través del cual sus autoridades, conozcan asuntos como en el caso que nos ocupa. Antes de cualquier pronunciamiento al respecto, esta Superioridad itera que considera de suma importancia precisar en comunión con la Corte Constitucional que ese sistema de derecho – el indígena, no constituye un remedo o una burda imitación del derecho mayoritario, por el contrario, se trata de un verdadero sistema jurídico particular e independiente al cual el Juez Constitucional debe acercarse con la misma reverencia que le merece el sistema jurídico en el cual está inmerso. Adicionalmente, y en desarrollo de lo manifestado por la Corte en la última Sentencia, pluricitada a lo largo de esta providencia, se recuerda que el elemento orgánico o institucional, está referido a: (i) La existencia de autoridades propias de la comunidad. (ii) La existencia de usos, costumbres, normas y procedimientos que resultan aplicables por estas autoridades. (iii) La existencia de un poder de coerción en cabeza de las mismas. Bajo las anteriores premisas, en el sub examine, no se acreditó que el Resguardo Indígena Zenú de San Andrés de Sotavento de Córdoba y Sucre, cuente con la existencia de autoridades propias de la comunidad y ley de gobierno o reglamento para la realización de juicios y aplicación de sanciones en materia laboral. De tal forma, se determina que dentro del presente asunto no se cuenta con la
configuración del elemento institucional, pues se itera, el Resguardo Indígena Zenú de San Andrés de Sotavento de Córdoba y Sucre, no cuenta con una reglamentación para resolver controversias jurídicas contractuales de su conocimiento, por l
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