CSJ - AC08-23 458-1990
Corte Suprema de Justicia
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Detalles
- Título
- CSJ - AC08-23 458-1990
- Autor
- Corte Suprema de Justicia
- Categoría
- Jurisprudencia
- Área del derecho
- Civil
- Año
- 1990
ALÍ
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA
SALA DE CASACION CIVIL
tizgistrado Penenta: ' DR. HECTOR BARIN NARANJO Bocgotó, D. E., velintitres de agosto de mil novecientos noventa.
- ” a ++ Decida ta Corta al recurso de queja formutado por cl seftor PEDRO JUSTO MANTILLA GARCIA, dentro dol proceso ordinario por Él adelantado, en contra de ALFREDO CUTIERREZ MENDEZ, ETANTECEDENTES: En el proceso ordinario antes citado, el Tribunai Superior del Distrito Judicial de Bogotá, profirió sentceon nfeccha idiaect ocho (18) da agosto do mil novecientos ochenta y ocho (1938), to quo fue recurrida en casación por el demandante.
Por auto de fecha veintidos (22) de febrero dol año pasado, ej Tribunal ordenó justipreciar ci interés del actor para recurrir y, al efecto, desuin gperntto óqu o, posestdelo cnargao, driondi ó su dictamen favorable a la concasión dal recurso. Por auto de abril diccienuove (19), so dió traslado a las partes del concepto pericial y allf mismo se fijaron tos honorartos del perito, que fueron cancelados dircctamenta por ta parte actora al auxillar do la justicia, según recibo de abril veintidos (22) - ' : siguiente, )Y 2 . |: ¿5 pd¡ Formulada reposición sin éxito, contra ta antertor determinación, el demandante acude ahora en queja, argumentando, en síntesis, que el tírmde itnreso ( 3) días de que disponía para consignar
tos honorarios, uno de eltos -el sábado 22 de abrir aunque hábil procesalmente, lo era inhábil para efectos de ta consignación ban carla, por encontrarse cerradas tas entidades en donde puede ha cerse el depósito y, ante compromisos profestonates que en otras cludades debía cumplir el apoderado del recurrente tos días tunes 29 y martes 25 de abril, optó por pegarte directamente al awxdillar de la justicia, pago que hecho en tal forma, el memorlalista estima legftimo porque nadie, segím él, estí obligado a realizar cosas imposibles. Argumenta, igualmente, que de conformidad con el art. 1634 del C. civil, el pago así rcafizado es válido, normas que deben apiicarse preferea lnas tde ecamrácetern ptroceesa l. Por úttimo, dice, ta disposición que ordenaba ta constgnación de tos honoraritos en entidad bancaria fue derogada por el Decreto 2282 de19a8rt.9 1 ,nu m. 196, que permite hacer el pago directamenteal beneficiario o constgnarto en los Bancos autorizados legatmente.
SE CONSIDERA: El pago de tos honcrarios dei perito que justiprecia el interés pa ra recurrir en casación, constituye una carga procesal para el recurrente, carga cuya inobservancia o desacato le acarrea conse cuencias Jurídicas adversas. Aquí, esa carga se traduce en que el iitigante interesado debe facilitar la forma para que el dictamen se practique y, hecho ello, en que tos honorarios del auxiitar se depositen con sujeción al ordenamiento procesal, so pena de que
el recurso se declare dosterto. Todo, según tos términos en que 485 se hallaba concebido «l art. 370, inciso primero, dal C. de p. C., para ta Época cn que se ejecutaron los actos procesales que aho ra son moteda rtat qauej a, Acá el recurrente, dentro del término de ejecutoria del auto que señasó tós honorarios dol auxillar encargado do Justipreciar su tn terás no tos consigró, sino que optó por pagartos directamente a ésto. Para to Sala es patente que tal procedimiento es tnjurtdico y pugna abiertamente con las normas procesales que regn a bh sazón, porqus el verbo consignar que emplea el precepto transcrito tiene una connotación jurídica, específica y terminante, quo armondza cabatmente con el empleo que de la misma oxpresión so heclo en el contexto general del Código, entro otros, en los siguientes arts.: t0, 231, 239, 383, inciso 3% y 9%, ate. Ese entendimiento del precepto lega! excluye, como es claro, ta posibilidad de acudir al procedimiento da pagar directamente aj beneficiario ta suma señalada por concepto de honorartos, gastos, indemntzayc ideómáns. Ya la Corte había tenido ta oportunidad da pronunciarse sobre ol tema en tos siguientos tórminos: En tb que conclerno al pago do tos honorarios del perito encargado de Justiprectar el Interés para recurrir en casación, ta no satisfección de ta carga so puede perfltar, entre otras htpótests, no solo cuando ej recurrente deja, de hecho, de verifl
cael rpag o, sino también cuando, desatendioel ndcloar o texto del precepto, tos cubre directamente al auwllar de la justicia, a causa de que ni en uno ni en otro caso cabe hablar de "con signdae clas iemóolunmen”tos . “Por qué no seo da recibo en derecho la equivalencia entre )E el pago directo de tos honorartos al perito con ta consignación de su importe en la cuenta de depésitos Judiciales, es algo que dima na, no sólo de la precisa significación jurídica del vocablo consignar, sino también, y por sobre todo, de ta naturaleza de la función que desempeña el experto, naturaleza que la determina elpropio ordenamiento al reputarto como un awxillar de la Justicia, calidad de la que se derivan las siguientes connotaciones por vía de ejemplo: Su designación, y a diferencia de lo que antaño ocu rría, no proviene de los partes, sino del juez. El temarqiueodebe contestar el perito, no te es presentado por las partes sino por el juez a quien aquellas han de formutarte los puntos que es timen pertinentes. En el mismo orden de ideas, no son las partes las inmediatas destinatarios del informe que rinda el perito, sino que éste to ha de presentar ante el Juez de la causa. En su ma, de tener él o tos peritos la condición de auxiliares de ta Jus ticila se debe seguir, en sana lógica, que todos tos actos procesales de las partes que tengan que ver con €j o con ellos, y con ta salvedad de aquellas hipótesis excepcionales en las que el ordenaautomrizai la einmnedlatcióno en tre tos sujetos del proceso y tos expertos, como es la del ordinal 9% del artícuto 237 del C. de p. C., han de ser cumplidos por medio del juez para que sea posible asignefiacacria tpreocsesa l. Como se ve, se trata de un sistema claramente coherente que se inicia con el nombramiento de tos peritos y que cutmina con el pago de ta retribución sefiatada por el juez, y que, por ende, autoriza decir que del mismo modo como a las partes no les es permisible someter a ta consideración de tos perttos elrespectivo cuestionarto o ta ulterior petición de ampliación con prescindencta de ta interferencia del juez, tampoco es Jurídicamen te viable que puedan pagartes los honorarios de manera directa...” 5 1 682 [Auto del 10 de marzo de 1936). El hecho, discutible por cierto, que uno de tos días de ejecutoria fuese inhábil para efectos de realizar ta consignacibaónnca ria, no constituye un argumento sólido y razonable porque taparte disponía de otros dos -Lunes 24 y Martes 25 de abrir, para hacer esa consignación conforme a la ley, bien directamen te, o por interpuesta persona, dado que esos trámites no ex+- gen la presencia física del propio interesado, Tampoes cdoabl e afirmar, colmo hoace el recurrente, que el pago hecho directamente al perito, es válido, acocron dloe d is puepsor tel oar t. 1633 del C. civil, porque antes, el artículo 1627 tb. había prescrito que el pago debe hacerse bajo todoslos respectos en conformidad con ef tenor de la obitgación, sin perjuicio de fo que en los casos especiales dispongan tas leyes. Y, como se viene diciendo, en el caso sub specie el artícuto370, en su redacción antertor, determinaba ta manera legal -y, por ende, ta Única váfidacomo debía procederse a efectuar el pago de los honorarios. Conviene señatar, finalmente, que las normas contenidas en el Decreto 2282 de 1989, vigente desde el 1% de junto del corrtente afto, que autoelr piago zdiarecnto al perito, no son de apil ceción a este caso concreto, porque al no haberle el recurrente dado cumplimiento al inciso primero del ya citado art. 370 del C. de p. C., el recurso quedó en estado de deserción, es decir, se dio hugar a una situación jurídica que, ya creada, no es posible modificar por el advenimiento de la nueva reglamenta ción pues se violaría de ese modo el principio de la irretroacti z -=ea ajpep pe ye ]aA“ disoajsa dos of 043“ y0 p0 yC ]Á ys£ p0 )98£ ]e sme dicajpsupe eujoS anausopye 25uabe: y ADICIURUPC e( TAU pc ye dts0 yUuUf po( lupsO lo pP RIO £L0 PE D PD d 2 O 830“ UQ ODUSTÉUCPOS OS GTUOILRMOS P3[ - deuyo su je onnuje pe psdpsuas ÍnaioUjoS OOsJasdouPAUa“ q331
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RAFAEL ROMERO SIERRA
EDUARDO GARCIA SARMIENTO
CARLOS ESTEBAN JARAMILLO SCHLOSS
PEDRO LAFONT PIANETTA
HECTOR MARIN NARANJO
ALBERTO OSPINA BOTERO
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