CSJ - AC1730-2016
Corte Suprema de Justicia
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Detalles
- Título
- CSJ - AC1730-2016
- Autor
- Corte Suprema de Justicia
- Categoría
- Jurisprudencia
- Área del derecho
- Civil
- Año
- 2016
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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA
SALA DE CASACIÓN CIVIL
ARIEL SALAZAR RAMÍREZ Magistrado ponente AC1730-2016 Radicación nJ 68001-31-03-002-2007-00213-01 (Aprobado en sesión de diez de febrero de dos m il dieciséis) Bogotá, D. C, treinta y u no (31) de m a r zo de d os m il dieciséis (2016). Se p r o n u n c ia la Corte sobre la a d m i s i b i l i d ad de la d e m a n da presentada p a ra s u s t e n t ar el r e c u r so extraordinario de casación, i n t e r p u e s to c o n t ra la sentencia de s e g u n da instancia, proferida dentro d el a s u n to de la referencia.
I. EL LITIGIO
A. La pretensión H u m b e r to S e r r a no Rodríguez promovió proceso o r d i n a r io de reivindicación en c o n t ra de Lucía Martínez de Radicación n." 68001-31-03-002-2007-00213-01
M o n s a l ve p a ra que se declarara que le pertenece el d o m i n io pleno y absoluto u na parte del lote d e n o m i n a do «Granja Covadonga» ubicado en La M e sa de R u i t o q ue que pertenece a la jurisdicción d el m u n i c i p io de Girón (Santander),
descrito en el libelo. Solicitó también q ue se ordene a la d e m a n d a da restituir el referido predio, j u n to c on los f r u t os n a t u r a l es y civiles que se h a y an producido desde el 20 de febrero de 1988.
B. Los hechos
1. M e d i a n te la escritura pública n° 8 89 de 21 de agosto de 1 9 87 de la Notaría Única d el Círculo de Piedecuesta, Lüia Pachón de L a r r o ta vendió a H u m b e r to S e r r a no Rodríguez el predio d e n o m i n a do «Granja
Covadonga».
2. Ese i n m u e b le fue adquirido por Lüia Pachón de L a r r o ta m e d i a n te adjudicación en la liquidación de la sociedad conyugal, conforme al i n s t r u m e n to público n° 1 0 10 de 12 de j u n io de 1 9 8 1, de la Notaría Veintidós de
Bogotá.
3. A su vez, a Lilia Pachón de L a r r o ta le f ue adjudicado e sc b i en raíz en un r e m a t e, realizado por el J u z g a do C u a r to Civü del Circuito de B u c a r a m a n g a, dentro del j u i c io ejecutivo seguido en c o n t ra de Provivienda P o p u l ar de S a n t a n d er Ltda.
2 Radicación n.° 68001-31-03-002-2007-00213-01
4. Por m e d io de la e s c r i t u ra pública n" 3 7 81 de 13 de julio de 1 9 93 de la Notaría P r i m e ra d el Círculo de B u c a r a m a n g a, H u g o, Iván, Jesús, A na U se y José d el C a r m en Lache Peñaranda v e n d i e r on a J u an Lache Peñaranda y Lucía Martínez de M o n s a l ve el d o m i n io del lote conocido c on el n o m b re de «Nazareth».
5. J u an Lache Peñaranda transfirió a título de v e n ta a Lucía Martínez de M o n s a l ve el porcentaje del derecho de d o m i n io q ue tenía sobre el i n m u e b le d e n o m i n a do «Nazareth», p or escritura pública 7 0 64 de 15 de diciembre de 1 9 93 de la Notaría P r i m e ra de B u c a r a m a n g a.
6. D e s de hace algunos años, la d e m a n d a da ha ejercido la posesión sobre u na parte d el terreno d el lote d e n o m i n a do «Granja Covadonga».
C. £1 trámite de las instancias
1. El J u z g a do Segundo Civil d el C i r c u i to de B u c a r a m a n ga admitió la d e m a n da el 25 de septiembre de 2 0 0 7, ordenó su notificación y el traslado de rigor. [Folio 109, c. 1]
2. La convocada se o p u so a l as pretensiones y
formuló l as excepciones de «prescripción de la acción reivindicatoría» y «el demandante no reúne las condiciones para ser sujeto activo o titular de la acción reivindicatoría que demanda». [Folio 1 6 1, c. 1] 3 Radicación n." 68001-31-03-002-2007-00213-01
3. M e d i a n te fallo de 14 de m a r zo de 2 0 14 el J u z g a do P r i m e ro Civü d el Circuito de Descongestión de B u c a r a m a n g a, al q ue le f ue r e m i t i do el a s u n t o, declaró p r o b a da la excepción de «el demandante no reúne las condiciones para ser sujeto activo o titular de la acción reivindicatoría que demanda» y negó las pretensiones de la d e m a n d a, p or considerar q ue el d e m a n d a n te no acreditó que f u e ra el titular del derecho de d o m i n io sobre la porción de terreno a reivindicar, el q ue t a m p o co f ue identificado.
[Folio 3 9 2, c. 1]
4. Apelada e sa providencia p or el d e m a n d a n te el T r i b u n al Superior de B u c a r a m a n ga la confirmó en sentencia de 10 de diciembre de 2 0 1 4, porque el actor no probó un m e j or derecho que la d e m a n d a da a poseer el bien, q u i en no sólo ha ejercido ánimo de señor y dueño por 44 años, sino q ue también probó q ue su derecho de d o m i n io
era anterior al del p r o m o t or del juicio. Estimó que la acción reivindicatoría estaba prescrita, porque la accionada es poseedora d el i n m u e b le p or un lapso superior a los 20 años.[Folio 5 8, c. 6] n. LA DEMANDA DE CASACIÓN En d os cargos sustentó la parte r e c u r r e n te su d e m a n d a:
1. C on apoyo en la c a u s al q u i n ta de casación se acusó el fallo p or trasgredir l os artículos 2 9, 2 28 y 2 29 de la
4 Radicación n.' 68001-31-03-002-2007-00213-01 Constitución Política, 140 n u m e r al 5 y 2 36 n u m e r al 6 del Código de Procedimiento Civü y 9 4 8, 9 5 0, 9 52 y 9 54 del Código Civil, porque se configuró la n u l i d ad del n u m e r al 6 del artículo 1 40 de la n o r m a t i v i d ad adjetiva, t o da vez que ni en la p r i m e ra ni en la s e g u n da i n s t a n c ia se decretó la inspección judicial, p r u e ba q ue e ra necesaria p a ra establecer que el predio Villa Lucía no hacía parte d el i n m u e b le conocido c o mo «Covadonga». E sa p r u e ba es necesaria en el juicio reivindicatorio, en el que se discute la posesión sobre un i n m u e b l e, c o mo
ocurre en los procesos de pertenencia y de preservación del a m b i e n te rural. De acuerdo con el artículo 29 de la Constitución Política las partes t i e n en derecho a presentar p r u e b as y a controvertir las que se alleguen en su contra; c o mo no se practicó la inspección judicial, l as pretensiones de la d e m a n da f u e r on negadas, pues e se m e d io probatorio era necesario p a ra identificar los linderos del predio. 1.2. En el segundo cargo se acusó el fallo por violar de m a n e ra «directa», los artículos 9 4 8, 9 5 0, 9 5 2, 9 53 y 9 54 del Código Civü, c o mo consecuencia de errores de h e c ho por no apreciar las siguientes pruebas: a) el folio de matrícula i n m o b i l i a r ia n° 3 0 0 - 1 5 4 0 3 7, las escrituras públicas 8 89 de 21 de agosto de 1 9 87 de la Notaría Ünica de Piedecuesta y 52 de 11 de enero de 1 9 79 de la Notaría S e g u n da de B u c a r a m a n g a, la p l a n c ha catastral N 1 2 0 - I I - D1 de la vereda E s p e r a n za de R u i t o q ue y el d i c t a m en pericial presentado el 5 Radicación n." 68001-31-03-002-2007-00213-01 6 de agosto de 2 0 1 0. El T r i b u n al se equivocó al f u n d a m e n t ar su decisión en
u n os testimonios, c u a n do e se m e d io de p r u e ba no es el idóneo p a ra individualizar el predio a reivindicar. C on el folio de matrícula i n m o b i l i a r ia n° 3 0 0 - 1 5 4 0 37 y las escrituras públicas 8 00 de 15 de abril de 1963, 9 95 de 21 de abril de 1966, 3 4 02 de 5 de n o v i e m b re de 1966, 6 16 de 8 de m a yo de 1970, 3 7 81 de 13 de julio de 1993, 7 0 64 de 15 de diciembre de 1993, se acreditó q ue el terreno a reivindicar no f o r ma parte d el i n m u e b le conocido c o mo «Villa Lucia» del que es propietaria la d e m a n d a d a, sino q ue hace parte del bien raíz d e n o m i n a do «Covadonga». El sentenciador no t u vo en c u e n ta el contenido de esos i n s t r u m e n t os públicos, l os cuales e r an necesarios p a ra d e t e r m i n ar la ubicación de l os i n m u e b l e s; también erró al tener c o mo ciertos l os cambios q ue hizo el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, en l os q ue se concluye q ue el predio m a t e r ia de la reivindicación f o r ma parte d el lote «Villa Lucía». El fallador omitió apreciar las inspecciones judiciales»
realizadas por la Inspección P r i m e ra de Policía de Girón y por el Juzgado Octavo Civil d el Circuito, ante quienes se a d e l a n t a r on otros trámites y se identificó el predio «CovandongwK También se dejó de lado el d i c t a m en pericial, en el que 6 Radicación n." 68001-31-03-002-2007-00213-01 el experto especificó que «el lote que pretende el señor María Yolanda sencillamente se le perdió y que ese lote posiblemente es de mi mandante es decir del señor Humberto Serrano». El perito señaló que «la zona de terreno descrita en la demanda es la misma que ocupa la demandada; los linderos del predio Villa Lucía no corresponden a los linderos del terreno poseído por la demandada». Además, los d e m a n d a d os no s on poseedores de b u e na fe, p o r q ue el j u s to título q ue t i e n en es de un predio diferente al pretendido en reivindicación, ni se demostró q ue ejercieran actos de señorío por un lapso s u p e r i or a los 20 años, c o mo de m a n e ra e r r a da lo s o s t u vo el T r i b u n a l. Los t e s t i m o n i os en l os q ue se sustentó el fallo no ofrecen credibilidad, así, el testigo José Hernández inicialmente señaló en su declaración q ue la d e m a n d a da
tenía en el predio árboles frutales, n a r a n j o s, l i m o n e s, pastos y u na casa de dos pisos, construcción q ue se había l e v a n t a do hacía c o mo 5 o 6 años, y, más adelante refirió que desde hace 15 o 16 años q ue empezó a r e f o r m ar el i n m u e b le y q ue «tiene un caserón muy grande». S in embargo, de acuerdo c on la comunicación e m i t i da por el Instituto Geogréifico Agustín Codazzi, se probó q ue la construcción sobre el lote se levantó en el año 2 0 0 3, época p a ra la c u al tomó posesión la d e m a n d a d a. 7 Radicación n.° 68001-31-03-002-2007-00213-01 Poca credibilidad tienen l os t e s t i m o n i os de Andrés Martínez García y Sigifredo Gómez, p o r q ue solo i b an al i n m u e b le de m a n e ra e v e n t u al y, por lo tanto, no les c o n s t an los h e c h os q ue n a r r a r o n; p or su parte el testigo H u m b e r to Martínez M o n s a l ve es sospechoso, p o r q ue es esposo de la d e m a n d a da y el declarante Alfonso A r g e m i ro Rivero Gómez debido a su a v a n z a da edad, no r e c u e r da c on claridad l os hechos, p u es informó q ue la q u e b r a da Las T a p i as q u e da al
interior de la ñnca del actor, c u a n do el Instituto Geográfico Agustín Codazzi determinó q ue e sa q u e b r a da está en la p l a n c ha 1 2 0 - I I - D - l. El error de h e c ho se configuró p o r q ue el T r i b u n al fundó su decisión en m e d i os probatorios q ue no e r an idóneos, c o mo l os testimonios, cuyas declaraciones f u e r on contradictorias y omitió apreciar «las inspecciones judiciales trasladadas de otros procesos» en l os q ue se identificó el predio Covadonga.
IIL CONSIDERACIONES
1. La admisibilidad de la d e m a n da de casación está sujeta en principio al c u m p l i m i e n to de l os requisitos expresados en el artículo 3 74 d el Código de Procedimiento Civil, a c u y as voces a la p ar que es necesaria la mención de las partes y de la sentencia cuestionada, se requiere elaborar u na síntesis d el proceso y de l os h e c h os m a t e r ia del litigio, y f o r m u l ar p or separado l os cargos q ue se e s g r i m en en c o n t ra de la decisión r e c u r r i d a, exponiéndose
8 Radicación n." 68001-31-03-002-2007-00213-01 los f u n d a m e n t os de cada acusación, en f o r ma clara y precisa, y no b a s a d os en generalidades. Se ha dicho además, que es ineludible la obligación de
s u s t e n t ar la i n c o n f o r m i d ad «mediante la introducción adecuada del correspondiente escrito, respecto del cual, la parte afectada con el fallo que se aspira aniquilar, no tiene plena libertad de configuración» (CSJ A C, 1° N ov 2013, Rad. 200900700). En t o r no de la claridad y precisión a las que se hace referencia, corresponden a las exigencias que i m p o n en l os postulados elementales de la lógica y no a cargas irracionales q ue le i m p i d an acceder al recurso extraordinario de casación, pues no h ay que perder de vista que el objeto de los procedimientos es la efectividad de l os derechos reconocidos por la ley sustancial.
2. Tratándose de la causal p r i m e ra de casación, el artículo 51 d el Decreto 2 6 51 de 1 9 91 (adoptado c o mo legislación p e r m a n e n te por el artículo 162 de la Ley 4 46 de 1998), eliminó la a r d ua exigencia de tener que f o r m u l ar u na 'proposición jurídica completa' c u a n do se invoca la infracción de u na n o r ma de derecho sustancial, siendo suficiente p a ra tal efecto la indicación de cualquier precepto de e sa n a t u r a l e za que, a juicio del recurrente, constituyó la base esencial del fallo o debió serlo.
E m p e r o, si la acusación se e n c a m i na p or la vía indirecta, esto e s, p or errores en m a t e r ia probatoria, se
9 Radicación n.° 68001-31-03-002-2007-00213-01 deberá indicar la f o r ma c o mo se hizo patente el desconocimiento de los elementos materiales, es decir, si la equivocación fue de hecho o de derecho, y la incidencia del s u p u e s to yerro en la decisión cuestionada. E n t re tales desaciertos existen sustanciales diferencias, c o mo q ue m i e n t r as el p r i m e ro i m p l i ca la omisión, suposición o desfiguración de lo q ue u na p r u e ba dice o deja de decir, el segundo parte de la base de que da prueba fue exacta y objetivamente apreciada, pero que, al valorarla, el juzgador infringió las normas legales que reglamentan tanto su producción como su eficacia» (CSJ SO, 19 Oct. 2000, Rad. 5442), de ahí que la c e n s u ra no p u e de confundirlos.
2. La c a u s al q u i n ta de casación corresponde a la incursión en u no de los m o t i v os de n u l i d ad a que se refiere el artículo 140 del Código de Procedimiento Civil, siempre y c u a n do no se h a ya saneado.
E s ta Sala, de m a n e ra reiterada, ha sostenido que para poder invocar con éxito, el motivo quinto de casación, ... deben darse por lo tanto varias condiciones... que en síntesis son las siguientes: a) Que las irregularidades aducidas como constitutivas de nulidad general existan realmente; b) Que además de corresponder a realidades procesales comprobables, esas irregularidades estén
contempladas taxativamente dentro de las causales de nulidad adjetiva que enumera el referido artículo 140; y por último, c) Que concurriendo los dos presupuestos anteriores y si son saneables, respecto de las nulidades así en principio caracterizadas no aparezca que fueron convalidadas por el asentimiento expreso o tácito de la persona legitimada para hacerlas valer. (CSJ SC, 5 Dic. 2008, Rad. 1999-02197). 10 Radicación n." 68001-31-03-002-2007-00213-01
3. Los cargos propuestos no satisfacen las exigencias establecidas en el artículo 3 74 del o r d e n a m i e n to adjetivo, c o mo p a sa a verse: En el p r i m e ro se adujo que se incurrió en la c a u s al de n u l i d ad consagrada en el n u m e r al 6 del artículo 140 de la n o r m a t i v i d ad adjetiva, vale decir, por o m i t ir los términos u o p o r t u n i d a d es p a ra pedir o practicar pruebas, irregularidad que -según el censorse configuró porque el T r i b u n al no decretó de oficio la inspección j u d i c i al a la porción d el terreno que posee la d e m a n d a d a.
S in embargo, esa s u p u e s ta omisión del sentenciador, no podía ser d e n u n c i a da a través de la c a u s al q u i n ta de casación, sino c on f u n d a m e n to en la p r i m e r a, por la vía
indirecta, c o mo consecuencia de error de derecho. En efecto, el error de derecho c o mo m o t i vo de casación consiste, según se ha definido en la equivocada estimación de u na d e t e r m i n a da p r u e ba desde el p u n to de vista de su valor f o r m a l, vale decir, q ue al respectivo m e d io de convicción se le atribuye un estatus legal que no tenía o se le dejó de dar la eficacia que la ley le concede. T al yerro se configura c u a n do el sentenciador desatina en la estimación jurídica del m e d io de p r u e ba por trasgredir las n o r m as que rigen la aducción, incorporación, práctica o eficacia de tales m e d i os de convicción. La Corte también ha a d m i t i do que se configura el y e r ro bajo análisis c u a n do el f u n c i o n a r io j u d i c i al i n c u m p le su 11 Radicación n.° 68001-31-03-002-2007-00213-01 deber de decretar p r u e b as de oficio, siempre y c u a n do se reúnan los demás requisitos de procedibilidad de la c a u s al p r i m e ra de casación, y s ea obligatorio el decreto y la práctica de l os medios probatorios omitidos, c o mo ocurre por ejemplo tratándose de la p r u e ba genética en l os procesos de filiación o impugnación de la p a t e r n i d ad o m a t e r n i d a d; la inspección j u d i c i al en los de declaración de
pertenencia; el d i c t a m en pericial en l os divisorios; l as indispensables p a ra condenar en concreto al pago de frutos, intereses, mejoras o perjuicios, e t c. De igual m o do debe practicarlas p a ra i m p e d ir fallos i n h i b i t o r i os y evitar nulidades. Pero además, se e s t r u c t u ra en aquellas situaciones en las q ue c on posterioridad a la presentación de la d e m a n da sobreviene un hecho q ue altera o extingue la pretensión inicial y e se hecho es d e m o s t r a do c on u na p r u e ba idónea que no ha sido legal y o p o r t u n a m e n te i n c o r p o r a da al proceso. ( C SJ S C, 12 Sep 1 9 9 4. R a d. 4293) Igualmente, se configura c u a n do existen elementos de juicio suficientes q ue i n d i c an c on g r an probabilidad la existencia de un hecho q ue reviste especial trascendencia p a ra la decisión, c on el fin de aclarar los p u n t os oscuros o confusos q ue i n t e r e s an al juicio. En e se sentido, en o p o r t u n i d ad a n t e r i or esta Corporación precisó q ue «no siempre resulta de recibo el ataque a un tribunal por cometer error de derecho como consecuencia de la omisión en el decreto de pruebas de oficio, porque, en todo 12 Radicación n° 68001-31-03-002-2007-00213-01
caso, tal yerro no puede configurarse en el vacio, esto es, no tiene cabida sobre pruebas de contenido o alcance incierto, sino quepor regla generalsu alcance debe aparecer sugerido o insinuado en el expediente, cual acontece con aquéllas que tienen la condición de incompletas...-» (CSJ SC, 18 Ago 2010, Rad. 0 0 1 0 101). En estos d os últimos casos, ha establecido la Corte que p a ra proponer con éxito el m o t i vo de casación que se analiza, por la omisión en el decreto oficioso de las p r u e b as «es requisito inexcusable, insoslayable e imperativo que la misma obre en el expediente, pues, de no hallarse fisicamente en él no es válido aceptar una acusación de dicho talante». (CSJ SC 24 nov. 2008, rad. 1998-00529-01, SC 15 dic. 2009, r a d. 1999-01651-01 y 2006-00161-01). S in embargo, salvo p a ra l os casos a c a b a d os de reseñar, el decreto de p r u e b as de oficio no constituye un imperativo legal, sino u na facultad reconocida al juez, en desarrollo de su autonomía p a ra la instrucción del proceso, por ello la omisión en el empleo de e sa prerrogativa, no conduce de m a n e ra necesaria y en todos l os casos, a la configuración del yerro de derecho. 3 . 1. P or consiguiente, l os a r g u m e n t os en l os q ue se
fundó la censura, no estuvieron acordes c on la c a u s al de casación invocada, p u es se acusó al fallador por o m i t ir de m a n e ra oficiosa el decreto de u na prueba, c on base en el n u m e r al 5 d el artículo 3 68 d el Código de Procedimiento Civil, c on lo c u al se vulneró el principio de autonomía de las 13 Radicación n.° 68001-31-03-002-2007-00213-01 causales de casación, el cual establece que cada u na de ellas es independiente, atendiendo a s us particularidades, por lo que los a r g u m e n t os en los que se s u s t e n ta la c e n s u ra deben estar acordes c on el m o t i vo que se invoca. Además, aún de interpretar q ue el i m p u g n a n te realmente acusó el fallo por violación indirecta de la ley sustancial, por la comisión de yerros de derecho, el cargo t a m p o co c u m p le c on l os requisitos legales p a ra s er admitido, porque no se citaron las n o r m as de disciplina probatoria infringidas por el T r i b u n a l, ni t^a^p^m^se explicó la f o r ma en la que f u e r on quebrantadas. T a m p o co se estructuraría la equivocación endilgada al sentenciador, porque la inspección j u d i c i al no es u na p r u e ba que d e ba ser decretada forzosamente en los juicios reivindicatoríos. 3.2. En el segundo cargo, fundado en la violación
indirecta de la ley sustancial, como consecuencia de errores de hecho, no se demostró de qué m a m e ra se estructuró ese supuesto yerro. En e se sentido, la Corte de m a n e ra reiterada ha sostenido c on sustento en el inciso final del artículo 3 74 de la n o r m a t i v i d ad adjetiva que c u a n do se alegue la violación de u na n o r ma sustancial, c o mo consecuencia de error de hecho manifiesto en la apreciación de l as pruebas, es necesario que el recurrente lo demuestre. 14 Radicación n." 68001-31-03-002-2007-00213-01 En la c e n s u ra se sostuvo que el T r i b u n al se equivocó, porque fundó su decisión en u n os testimonios, p r u e ba que -según el i m p u g n a n t eno era la idónea p a ra identificar el terreno pretendido en reivindicación y desechó l as inspecciones judiciales practicadas en otros procesos, las copias de u n as escrituras públicas y del folio de matrícula i n m o b i l i a r ia n°. 3 0 0 - 1 5 4 0 3 7, c on los que se acreditaron los p r e s u p u e s t os de la reivindicación y se demostró que la d e m a n d a da no es poseedora de b u e na fe, ni p or un periodo superior a los 20 años, c o mo lo sostuvo el sentenciador. No obstante, no se precisó si el y e r ro a t r i b u i do al
fallador se estructuró c o mo consecuencia de alterar o cercenar el contenido m a t e r i al de las declaraciones de los terceros, c o mo t a m p o co se realizó la labor de contraste entre lo que revelaban de m a n e ra objetiva esos medios probatorios, c on el análisis que sobre ellos hizo el sentenciador, p a ra dejar en evidencia la errada conclusión del fallo. Ni siquiera se indicó la f o r ma en la que debieron ser evaluadas esas pruebas, ni se p u so al descubierto que esa m a n e ra de apreciarlas era la única a l t e r n a t i va admisible p a ra resolver el litigio. (CSJ A C, 30 M a r. 2 0 0 9, Rad. 2 0 0 00 0 3 3 6 - 0 1) Además, frente a las s u p u e s t as p r u e b as que f u e r on olvidadas por el ad quem, no se demostró la existencia del error, pues no era suficiente con manifestar que el fallador dejó de apreciarlas y q ue con ellas se acreditaban l os presupuestos de la acción reivindicatoría, sino q ue e ra 15 Radicación n.° 68001-31-03-002-2007-00213-01 necesario q ue se explicara en qué f o r ma el T r i b u n al se equivocó al v a l o r ar los m e d i os persuasivos c on base en los cuales concluyó que la d e m a n d a da tenía un m e j or derecho a poseer el predio m a t e r ia de la reivindicación y q ue la
acción j u d i c i al f o r m u l a da había prescrito, p o r q ue la d e m a n d a da ejerció actos de señorío sobre el terreno, por un lapso s u p e r i or a l os 20 años, labor q ue c o mo se v io no realizó. En s u m a, el recurrente no cumplió c on la carga procesal de d e m o s t r ar los yerros endilgados al sentenciador, p u es no bastaba, simplemente, c on hacer un recuento general de las pruebas, ya que «en tal momento de su discurso se halla el censor apenas comenzando su camino, porque a élno al tribunal de casaciónincumbe además acreditar en qué forma ese medio probatorio_supuestamente olvidado sí acredita el hecho cuya presencia en autos se reclama. Pues demuestra quien prueba, no quien enuncia, no quien envía a otro a buscar la prueba» (CSJ AC, 10 abr. 2 0 1 4, Rad. 2 0 0 7 - 0 3 4 3) En el caso presente, el i m p u g n a n te presentó un alegato propio de l as instancias, en el q ue se limitó a p l a n t e ar un análisis crítico sobre las conclusiones fácticas del fallador, pero no acreditó q ue el sentenciador incurrió en yerros q ue amén de evidentes o manifiestos, i n n e g a b l e m e n te h a y an trascendido a la f o r ma en q ue f ue resuelto el litigio a t al p u n to q ue de no h a b er m e d i a do
aquel, l as pretensiones de la d e m a n da p r i n c i p al habrían sido acogidas. 16 Radicación n .' 68001-31-03-002-2007-00213-01 Por consiguiente, cualquier r a z o n a m i e n to dirigido a que se v u e l va a e x a m i n ar la situación fáctica, por m o s t r ar el r e c u r r e n te u na simple discordancia frente a la evaluación crítica d el fallador, r e s u l ta estéril si no se deja al descubierto la m a g n i t ud y trascendencia del desacierto que se p r o d u jo al apreciar las p r u e b as en las que se sustentó la decisión.
4. En consecuencia, d a do que el libelo no satisface los r e q u e r i m i e n t os indispensables p a ra un estudio de fondo del cargo f o r m u l a d o, se dispondrá su inadmisión, declarándose desierto el recurso.
IV. DECISIÓN En mérito de lo expuesto, la Corte S u p r e ma de Justicia, en S a la de Casación Civil, RESUELVE: PRIMERO: INADMITIR la d e m a n da p r e s e n t a da p a ra s u s t e n t ar el recurso de casación i n t e r p u e s to c o n t ra la sentencia de 10 de diciembre de 2 0 1 4, dictada por la S a la Civil F a m i l ia del T r i b u n al Superior del Distrito J u d i c i al de
B u c a r a m a n g a, d e n t ro del a s u n to referenciado.
SEGUNDO: DECLARAR desierto el recurso de casación, de c o n f o r m i d ad c on el inciso 4" d el artículo 3 73
del Código de Procedimiento Civil. 17 Radicación n° 68001-31-03-002-2007-00213-01 En SU o p o r t u n i d a d, devuélvase el expediente a la corporación de origen. Notifíquese 18