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CSJ - AC5540-2015

Corte Suprema de Justicia

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Detalles

Título
CSJ - AC5540-2015
Autor
Corte Suprema de Justicia
Categoría
Jurisprudencia
Área del derecho
Civil
Año
2015

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN CIVIL

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ Magistrado ponente AC5540-2015 Radicación n/ 11001-31-03-026-2003-00961-01 {Discutido y aprobado en sesión de ocho de julio de dos mil quince) Bogotá, D. C, v e i n t i c u a t ro (24) de septiembre de d os m il quince (2015). Decide la Corte el recurso de reposición f o r m u l a do c o n t ra el proveído dictado el dieciocho de diciembre de d os m il catorce, m e d i a n te el c u al se inadmitió la d e m a n da p r e s e n t a da p a ra s u s t e n t ar el r e c u r so e x t r a o r d i n a r io de casación.

I« ANTECEDENTES

1. El B a n co C o m e r c i al AV V i l l as S.A. instauró u na d e m a n da o r d i n a r ia c o n t ra G o n z a lo Pinzón B a r r e t o, L uz Stella Martínez López y Diego Alberto Z a p a ta Gómez p a ra q ue se declarara q ue estos o b t u v i e r on un i n c r e m e n to Radicación n.' 11001 -31 -03-026-2003-00961 -01 p a t r i m o n i al c on el correlativo e m p o b r e c i m i e n to de la d e m a n d a n t e, c on ocasión de la prescripción decretada

respecto de la acción cambiaría ejercida respecto de un pagaré que, c o mo deudores, s u s c r i b i e r on ios dos últimos. C o mo consecuencia de lo Einterior, pidió condenarlos a pagar d e b i d a m e n te indexadas l as s u m as de d i n e ro correspondientes al capital más l os intereses de la obligación, j u n to c on el valor del i n m u e b le sobre el c u al se constituyó la garantía hipotecaria. [Folio 5 9, c. 1

2. En sentencia proferida el 26 de m a r zo de 2 0 1 2, el aquo declaró p r o b a da la excepción f o r m u l a da p or l os d e m a n d a d os L uz Stella Martínez López y Diego Alberto Z a p a ta Gómez de «prescripción de la acción de enriquecimiento sin causaf, y de oficio la de ufalta de legitimación en la causa por pasiva frente al demandado Gonzalo Pinzón Barreto». En consecuencia, d io p or t e r m i n a do el proceso y condenó en costas al actor.

P a ra a r r i b ar a esas determinaciones, e x p u so q ue la d e m a n da fue p r o m o v i da más de un año después de h a b er prescrito la acción cambiaría, esto es, p or f u e ra d el plazo establecido en el artículo 8 82 del Código de Comercio; y que entre el banco y Gonzalo Pinzón B a r r e to «no existe relación de carácter contractual». [Folio 4 1 9, ibídem

3. Apelada la decisión por la institución financiera, el 25 de enero de 2 0 13 el T r i b u n al la confirmó, señalando q ue el d e m a n d a do Pinzón B a r r e to no tiene la calidad de

2 Radicación n. 11001 -31 -03-026-2003-00961 -01 obligado cambiario, y en c a m b io «los señores Martínez López y Zapata Gómez continuaron asumiendo tal carga», de ahí que la falta de legitimación en la c a u sa por pasiva advertida por el j u ez de p r i m er grado por tratarse el a s u n to de un «enriquecimiento cambiario a causa de la prescripción de títulos de contenido crediticio, encuentra asidero jurídico, pues en el infolio no emana relación en tal sentido con el demandado Pinzón Barreto». [Folio 9 4, c. T r i b u n al

4. El d e m a n d a n te recurrió en vía de casación, y presentó el libelo c on el q ue sustentó la impugnación extraordinaria, en el q ue planteó tres cargos, todos c on f u n d a m e n to en la c a u s al p r i m e ra d el artículo 3 68 d el Código de Procedimiento Civil; el p r i m e ro y el tercero por la vía indirecta, en t a n to el segundo por la directa. [Folio 8. c.

Corte La p r i m e ra acusación la edificó en un «error de hecho» derivado de la «indebida apreciación de las copias de las sentencias dictadas (...) dentro del proceso ejecutivo

hipotecario presentado por AV VILLAS contra don Gonzalo Pinzón Barreto», c on las cuales, adujo, f ue d e m o s t r a da la existencia de u na relación de tipo c a m b i a r io entre las partes que no fue t e n i da en c u e n ta por el ad quem. El siguiente reproche lo soportó en u na indebida hermenéutica del último inciso del artículo 8 82 del Código de C o m e r c io y en la falta de aplicación del artículo 27 d el Código Civil, p or c u a n to a pesar de q ue el p r i m e ro no c o n t e m p la que la acción de e n r i q u e c i m i e n to c a m b i a r io d e ba 3 Radicación n.' 11001-31-03-026-2003-00961-01 ejercerse c o n t ra q u i en tenga la condición de obligado en la relación consignada en el título valor, el TríbunaLl interpretó la n o r ma en ese sentido y p or e so concluyó q ue Gonzalo Pinzón B a r r e to carecía de legitimación en e sa c a u sa no obstante q ue f ue d e m s m d a do en el proceso ejecutivo en el que se declaró prescrita la acción cambiaría, determinación de la que o b t u vo un beneficio económico por s er el a c t u al propietario d el i n m u e b le sobre el c u al se constituyó la hipoteca que respaldaba el crédito adquirido por l os otros dos d e m a n d a d o s. La última c e n s u ra la centró en «yerros fácticos» en la

apreciación de la e s c r i t u ra pública n° 7 1 14 de 22 de n o v i e m b re de 1 9 95 protocolizada a n te la Notaría S e x ta del C i r c u lo de Bogotá, así c o mo de los interrogatorios de parte absueltos p or Diego Alberto Z a p a ta Gómez y L uz Stella Martínez López; pues, en su sentir, c on esas probanzas quedó d e m o s t r a do que a un c u a n do e r an ellos los obligados cambiarios, el señor Pinzón B a r r e to resultó enriquecido c o mo consecuencia de la prescripción declarada, porque asumió el pago de la obligación y no la satisfizo.

5. M e d i a n te providencia dictada el 18 de diciembre de 2 0 1 4, la S a la declaró i n a d m i s i b le la d e m a n da y, en consecuencia, desierto el recurso. [Folio 4 7, ib.

C o mo f u n d a m e n to de e sa decisión a d u jo q ue en l os cargos p r i m e ro y tercero no fue citada la n o r ma s u s t a n c i al s u p u e s t a m e n te infringida por el ad quem, y a u n q ue en este último se criticó la valoración del fallador frente a a l g u n os 4 Radicación n." 11001-31-03-026-2003-00961-01 de l os m e d i os de prueba, el i n c o n f o r me no indicó en qué f o r ma debieron ser apreciados, ni demostró, a continuación,

la n o t o r ia disparidad entre su contenido objetivo y l as conclusiones a las que arribó el T r i b u n a l. Además, no controvirtió la totalidad de los elementos persuasivos q ue sirvieron de soporte a la sentencia, especialmente las comunicaciones e m i t i d as por la e n t i d ad d e m a n d a n te i n f o r m a n do a los d e u d o r es que la tradición del i n m u e b le no i m p l i c a ba la subrogación automática d el crédito a n o m b re d el n u e vo propietario y q ue al no perfeccionarse ésta, d i c ha obligación c o n t i n u a ba a n o m b re de los titulares y signatarios del pagaré, d e s t a c a n do que el b a n co «no consideró viable la cancelación y/o liberación de hipoteca teniendo en cuenta que el crédito aún continúa vigente». [Folio 4 2, ib. En relación c on el s e g u n do cargo, indicó la S a la que a u n q ue f ue f o r m u l a do p or la vía directa, el r e c u r r e n te cuestionó la apreciación de las probanzas, i n c u r r i e n do en un defecto técnico insuperable, t o da v ez q ue en l as acusaciones por e sa senda el i m p u g n a n te debe c o m p a r t ir en su integridad las consideraciones fácticas del juzgador, y en el sub júdice p a ra soportar el ataque sostuvo, en esencia,

que se demostró q ue Gonzalo Pinzón había obtenido u na g a n a n c ia derivada de la pérdida s u f r i da p or la e n t i d ad bancaria, h e c ho que el juzgador no encontró probado. 6, El i m p u g n a n te i n t e r p u so reposición frente a la anterior providencia, c on s u s t e n to en q ue el escrito 5 Radicación n." 11001-31-03-026-2003-00961-01 presentado satisface l as exigencias legales, de ahí q ue procede su admisión, pues no incurrió en l as falencias señaladas por la Sala. Indicó q ue a t e n d i e n do a lo reglado en el inciso segundo del sirticulo 3 68 del Código de P r o c e d i m i e n to Civil, c o mo l os cargos p r i m e ro y tercero f u e r on f o r m u l a d os «por error de hecho manifiesto en la apreciación [de unas determinas pruebas]», e ra innecesario «el señalamiento de normal (sic) legal alguna; a diferencia de cuando se aduce el error de derecho por violación de una norma probatoria». Folio 5 0, ib. Las razones esgrimidas por la Corte en t o mo a que el a t a q ue planteado en el cargo p r i m e ro no g u a r d a ba relación c on el s u p u e s to en q ue el sentenciador fundó su determinación, e r an insuficientes p a ra i n a d m i t ir la

d e m a n da de c o n f o r m i d ad c on l os criterios fijados j u r i s p r u d e n c i a l m e n te p a ra e se efecto, r e s u l t a n do s er el plante ado un p r o b l e ma jurídico q ue debe decidirse en la sentencia. En el cargo tercero -insistió- se acreditó la discrepancia e n t re el contenido objetivo de l os m e d i os de persuasión y las conclusiones del T r i b u n a l, p u es «el mero hecho que de tales pruebas se desprenda (...) que la obligación a cargo de los señores Zapata Gómez y Martínez López dejó de ser asumida por éstos con ocasión del negocio que celebraron con el señor Pinzón Barreto (...) debe ser suficiente para demostrar que el ad quem no podía sacar una 6 Radicación n." 11001-31-03-026-2003-00961-01 conclusión distinta a que éste último (.,,) se hizo cargo de la deuda originalmente contraída. [Folio 5 2, ib. Si b i en es cierto q ue no atacó la totalidad de l as p r u e b as referidas en la inadmisión, ello tiene f u n d a m e n to en q u e, soslayando lo q ue r e a l m e n te se desprendía d el contenido de la e s c r i t u ra pública a r r i m a da al plenario, el ad quem extrajo la conclusión de q ue el d e m a n d a do G o n z a lo Pinzón B a r r e to asumiría la d e u da si se le otorgaba un

n u e vo crédito, de ahí que su objetivo fue d e m o s t r ar el error en el que incurrió el juzgador al valorar dicho i n s t r u m e n t o, «cuestión esta que también contradice lo que se desprende de las misivas suscritas por [el banco]. F i n a l m e n t e, el cargo segundo no controvierte, c o mo lo afirmó la Sala, los juicios fácticos d el fallador, «sino que, más bien, se funda en que el texto legal violado no distingue si el sujeto pasivo de la acción de enriquecimiento cambiario debe o no ser el deudor de la obligación cambiaría prescrita ; destacando q ue la única cuestión f u n d a m e n t al en la c u al apoyó el reproche «fue un hecho que la sentencia del ad quem no discute: que en su condición de propietario del inmueble que garantizaba la deuda que incorporaba la acción cambiaría prescrita, fue el señor Gonzalo Pinzón Barreto, y nadie más, que se benefició de dicha prescripción la que, además alegó en el proceso ejecutivo; a s u n to que en todo caso -añadió- debe resolverse al dictar la sentencia que r e s u e l va sobre el mérito de la censura. 7 Radicación n." 11001-31-03-026-2003-00961-01

11. CONSIDERACIONES

1. La sustentación de la d e m a n da de casación debe c u m p l ir un mínimo de requisitos formales q ue c o r r e s p o n d en a los fijados por los artículos 3 74 del Código

de Procedimiento Civil y 51 del Decreto 2 6 51 de 1 9 9 1. i E n t re esos r e q u e r i m i e n t os se e n c u e n t r an l os de f o r m u l ar p or separado l os cargos c o n t ra la sentencia i m p u g n a d a; exponer los f u n d a m e n t os de cada acusación de m e m e ra clara y precisa, y si se invoca la c a u s al p r i m e r a, señalar al m e n os u na n o r ma de derecho s u s t a n c i al q ue «constituyendo base esencial del fallo impugnado o habiendo debido serlo, a juicio del recurrente haya sido violada». A lo a n t e r i or debe agregarse q ue si el q u e b r a n to de esos preceptos ha sido consecuencia de error de derecho, deberán indicairse las disposiciones de carácter p r o b a t o r io q ue se consideren transgredidas, expresando en qué radicó la infracción. De las e n u n c i a d as formalidades ha dicho la Corte q ue «persiguen el cumplimiento de los fines que al recurso le son propios, amén de que buscan impedirle al impugnante caer en divagaciones en tomo a los hechos litigiosos de manera similar a las alegaciones de instancia» (CSJ A C, 5 A g o. 2 0 1 3, R a d. 2 0 0 5 - 0 0 2 4 4 - 0 1 ).

' Adoptado como legislación permanente por el articulo 152 de la Ley 446 de 1998. 8 Radicación n. 11001-31-03-026-2003-00961-01

2. C on f u n d a m e n to en l as precisiones q ue preceden, deviene incontrastable que el hecho de no señalar la n o r ma s u s t a n c i al que se considera v u l n e r a d a, t a n to en el caso que el ataque edificado en la causal p r i m e ra sea planteado por la vía directa o p or la indirecta, constituye u na falencia técnica q ue i m p i de q ue la Corte a d m i ta a trámite la d e m a n da de casación.

En efecto, en i os cargos p r i m e ro y tercero q ue d e n u n c i a r on la comisión de yerros de o r d en fáctico al valorar los medios de convicción, el censor no denunció la violación de n i n g u na n o r ma de carácter sustancial, proceder que justificó en que por apoyar las acusaciones en ese tipo de desaciertos, no le e ra exigible invocar algún precepto de esa naturaleza. Sobre lo anterior, ha precisado esta Sala q ue en l as acusaciones por la violación de disposiciones sustanciales, se «requiere su individualización o singularización, pues, de no hacerlo, no es posible el cotejo con la sentencia impugnada, esto es, el estudio del cargo» ( C SJ AC, 11 f e b. 2 0 1 3, rad. 2 0 0 9 - 0 0 6 0 2; C SJ A C, 28 ago. 2 0 1 3, r a d. 1 9 9 60 7 4 8 0 - 0 1 ).

0 7 4 8 0 - 0 1 ). Se ha dicho también q ue a pesair de q ue el Decreto 2 6 51 de 1 9 9 1, atenuó las r e q u e r i m i e n t os de la d e m a n da de casación, «se mantuvo el deber de invocar por lo menos una de las normas de carácter sustancial, sin que tal exigencia se colme con referir disposiciones de disciplina probatoria» ( C SJ A C, 7 m a r. 2 0 0 6, rad. 2 0 0 0 - 0 0 4 7 8 ). 9 Radicación n. 11001-31-03-026-2003-00961-01 Luego, no b a s ta invocar la causal p r i m e ra y abstenerse de explicar qué n o r m as materiales f u e r on infringidas, i n d e p e n d i e n t e m e n te de la vía seleccionada p a ra e n c a m i n ar la censura. F o r m u l a da aquella o m i t i e n do e sa mención, q u e da apenas e n u n c i a da y no c u m p le el requisito fijado p or los artículos 3 74 del e s t a t u to procesal ( n u m e r al 3°) y 51 d el Decreto 2 6 51 de 1 9 91 ( n u m e r al 1°). T al c o mo lo sostuvo la corporación en o t ra o p o r t u n i d a d, el censor «no puede relevarse de esa carga cuando ha acudido a la vía indirecta, ni siguiera por haber

enderezado la acusación a la demostración de desaciertos en la apreciación de los medios de convicción por causa de errores de hecho o de derecho, pues la Corte, al analizar el cargo asi formulado, no podría establecer oficiosamente cuáles disposiciones de derecho sustancial habrían sido quebrantadas como consecuencia de los aludidos yerros (subrayado no es d el texto; C SJ A C, 9 m a y. 2 0 1 4, R a d. 2 0 0 5 - 0 0 0 2 4 - 0 1 ). Puestas así l as cosas, el i n c u m p l i m i e n to d el c o m e n t a do requisito f o r m al conducía, de m o do necesario, a la inadmisión de los cargos, c o mo así se decidió en el a u to cuestionado.

3. T a m p o co le asiste razón al i m p u g n a n te en su argumentación dirigida a resaltar que la cuestión relativa a la legitimación en la c a u sa del d e m a n d a do Gonzalo Pinzón B a r r e to p l a n t e a da en el segundo cargo, debe a u s c u l t a r se en la sentencia, pues, en su criterio, es insuficiente la razón

10 Radicación n.° 11001-31-03-026-2003-00961-01 s u m i n i s t r a da por la Corte p a ra i n a d m i t i r l o, consistente en que el reproche no g u a r d a ba relación c on los f u n d a m e n t os del fallo.

Al respecto, la j u r i s p r u d e n c ia de la S a la tiene aceptado q ue la carga procesal a t r i b u i da al censor «reclama que su critica guarde adecuada consonancia con lo esencial de la motivación que se pretende descalificar, vale decir que se refiera directamente a las bases en verdad importantes y decisivas en la construcción jurídica sobre la cual se asienta la sentencia» ( C SJ SC, 19 Dio 2 0 0 5, R a d. 7 8 6 4 ). Luego, si el casacionista alegó q ue c on l as p r u e b as i n d e b i d a m e n te apreciadas p or el ad quem se demostró la existencia de u na relación ceimbiaria e n t re el establecimiento de crédito y G o n z a lo Pinzón B a r r e t o, p o r q ue evidenciaban q ue füe él q u i en formuló la excepción de prescripción en el j u i c io ejecutivo; t al c o mo se indicó en la providencia r e c u r r i d a, e se p l a n t e a m i e n to no r e s u l ta c o n s o n a n te c on la motivación ce ntral del fallo, en el c u al la falta de legitimación en la c a u sa de e se d e m a n d a do f ue edificada en q ue «no aparece como deudor en el cartular prescrito, como tampoco se configuró la asunción de deuda en la obligación» y no de q ue aquél «pudiera o no haber alegado en el proceso ejecutivo que operó ese fenómeno exdntivo, como lo aduce el recurrente, pues tal supuesto no

tuvo ninguna injerencia en la decisión adoptada por el Tribunal». [Folio 4 1, c. Corte 11 Radicación n.° 11001-31-03-026-2003-00961-01 Es evidente que l os a r g u m e n t os traídos p or el censor no c o n f r o n t an los r a z o n a m i e n t os probatorios e x p u e s t os p or el sentenciador, y p or lo t a n to no c o n s t i t u y en un a t a q ue directo frente a estos, lo que s in l u g ar a d u d as c o n f i g u ra un defecto f o r m al q ue t o ma inviable a d m i t ir la acusación, calificación q ue no s u p o ne un p r o n u n c i a m i e n to sobre su mérito, 4, En c u a n to a la manifestación de q ue en el cargo tercero si fue acreditada la discrepancia e n t re el c o n t e n i do objetivo de l os m e d i os de persuasión allí referidos y l as conclusiones que de ellos extrajo el T r i b u n a l, v i s l u m b ra la S a la q ue t al afirmación no r e s u l ta acertada, p o r q ue el r e c u r r e n te omitió exponer en f o r ma detallada l as r a z o n es por las cuales esas inferencias r e s u l t a b an contraevidentes, explicando aspectos tales c o mo qué lo llevó a a f i r m ar q ue la interpretación d a da p or el j u z g a d or a la e s c r i t u ra pública

allegada es extraña a su contenido m a t e r i al t e n i e n do en c u e n ta lo q ue de ella se e x p u so en la sentencia, de d o n de surge q ue la d e n u n c ia f o r m u l a da es t an sólo el reflejo d el subjetivo p u n to de v i s ta d el censor frente a la labor intelectiva del j u ez plural, que, en todo caso, es insuficiente p a ra la viabilidad de la d e m a n da de casación. Por o t ra parte, t a m p o co r e s u l ta a d m i s i b le su afirmación relacionada c on l as acusaciones c o n t e n i d as en los cargos p r i m e ro y tercero a las q ue estimó c o m p l e t as a pesar de q ue no atacó la totalidad de las p r u e b as en que fue soportado el fallo, p u es -sostuvoun a t a q ue panorámico e ra innecesario p o r q ue la decisión d el ad quem se fundó en 12 Radicación n.' 11001-31-03-026-2003-00961-01 «especxilaciones (...) que no cuentan con apoyo probatorio alguno» en razón de q ue f ue e r r a da la conclusión extraída de la a l u d i da e s c r i t u ra pública en lo a t i n e n te a que «la asunción de la deuda por parte de Pinzón Barreto se haría ''bajo la condición de que se otorgara "un nuevo crédito a cargo del comprador"», lo que «también contradice lo que se desprende de las misivas

suscritas por [el banco]». La S a la consideró respecto de lo a n t e r i or q ue i os cargos no discutían «la totalidad de los elementos persuasivos en los que se fundó el fallo de segundo grado», d e s t a c a n do q ue n i n g u na crítica se formuló frente a l as c o m u n i c a c i o n es emitidas p or el Banco, l as q ue «fueron fundamentales en el fallo del ad-quem». [Folio 4 4, ib.' «El ataque en casación -se ha dichodebe ser completo, toda vez que la Corte considera que 'no tiene necesidad de entrar en el estudio de los motivos alegados para sustentar esa violación, si la sentencia trae como base principal de ella una apreciación que no ha sido atacada en casación, ni por lÁolación de la ley, ni por error de hecho o de derecho, y esa apreciación es más que suficiente para sustentar el fallo acusado' (LXXI, p. 740; LXXIII, p. 45 y LXXV, p. 52)» (CSJ SC, 20 Sep. 2000, Rad. 5705). En e se orden, es evidente q ue l as acusaciones a l u d i d as r e s u l t a b an incompletas, p u es las p r u e b as en q ue edificó s us conclusiones el fallador no f u e r on desvirtuadas de m a n e ra integral, destacándose q ue c on l as no cuestionadas la determinación d el T r i b u n al se m a n t i e ne i n d e m n e.

13 Radicación n. 11001-31-03-026-2003-00961-01

5. F i n a l m e n t e, en lo referente a q ue en el cargo segundo no se c o n t r o v i r t i e r on l os «juicios fácticos» d el sentenciador, debe acotarse que, c o mo lo reconoció el actor en la reposición, «la única cuestión fundamental sobre la cual (...) edificó el cargo (...) fue un hecho que la sentencia del ad quem no discute: que en su condición de propietario del inmueble que garantizaba la deuda que incorporaba la acción cambiaría prescrita, fue el señor Gonzalo Pinzón Barreto, y nadie más, que se benefició de dicha prescripción»; lo que de m a n e ra l i m i n ar lleva a ratificar la falta de técnica en la proposición de la censura.

Lo anterior, porque l as m i s m as manifestaciones d el r e c u r r e n te revelan que la imputación de violación directa de preceptos sustanciales se estructuró a p a r t ir de un reproche a l as conclusiones a l as cuales arribó el sentenciador c o mo r e s u l t a do del análisis de u n os m e d i os de prueba. En e se sentido, fue enfática la Corte al señaleir en el a u to r e c u r r i do q ue «si Gonzalo Pinzón Barreto no estaba obligado a cumplir con la prestación cambiaría, sino Diego Alberto Zapata Gómez y Luz Stella Martínez López, eran ellos los únicos legitimados para ser demandados, pues en principio, la prescripción del título valor sólo favorecería a

estos últimos, según lo sostuvo el ad quem»; y q ue «la decisión judicial que declaró probado ese fenómeno extintivo, ninguna incidencia tiene respecto del pago del precio que el comprador debe realizar a los vendedores del inmueble, pues 14 Radicación n." 11001-31-03-026-2003-00961-01 la relación jurídica entre estos es diferente de la obligación cambiaría». [Folio 4 6, c. Corte R e s u l ta ostensible, entonces, q ue a la p r e s u n ta infracción legal d e n u n c i a da p or el i m p u g n a n t e, sólo podía llegar la corporación judiciaii c o mo consecuencia de h a b er apreciado e q u i v o c a d a m e n te l os m e d i os de persuasión relativos a la falta de legitimación de G o n z a lo Pinzón Barreto, de q u i en se afirmó f ue el beneficiado c on la o c u r r e n c ia d el fenómeno liberatorio, p l a n t e a m i e n to q ue desborda lo e s t r i c t a m e n te jurídico y riñe c on la especial n a t u r a l e za de la violación directa c o n t e m p l a da en el n u m e r al 1° d el artículo 3 68 d el Código de P r o c e d i m i e n to Civil, en la q ue no p u e d en presentarse divergencias de tipo fáctico.

6. En consecuencia, la providencia c u e s t i o n a da se ajustó c on estrictez a l os pairámetros c o n t e m p l a d os en el

artículo 3 74 de la n o r m a t i v i d ad adjetiva, p or lo q ue debe m a n t e n e r se inmodificable.

  1. DECISIÓN En mérito de lo expuesto, la Corte S u p r e ma de Justicia, en S a la de Casación Civil, RESUELVE: NO REPONER el proveído dictado el dieciocho de diciembre de dos m il catorce d e n t ro del presente a s u n t o.

15 Radicación n." 11001-31-03-026-2003-00961-01 Notífíquese. 16

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