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CSJ - AP3220-2016(45660)

Corte Suprema de Justicia

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Detalles

Título
CSJ - AP3220-2016(45660)
Autor
Corte Suprema de Justicia
Categoría
Jurisprudencia
Área del derecho
Penal
Año
2016

C O R TE S U P R E MA DE J U S T I C IA S A LA DE CASACIÓN P E N AL Magistrada P o n e n te P A T R I C IA S A L A Z AR CÜÉLLAR A P 3 2 2 0 - 2 0 16 Radicación W 45..660 (Aprobado Acta W 160) Bogotá D.C., veinticinco (25) de m a yo de dos m il dieciséis (2016) V I S T OS Decide la Corte sobre la admisibilidad de la d e m a n da de casación presentada por el defensor de H E R N EY T R U J I L LO Z A M O R A, c o n t ra la sentencia del 9 de diciembre de 2 0 1 4, proferida por la Sala Penal del T r i b u n al S u p e r i or del Distrito J u d i c i al de Neiva. Casación W 45.660

HERNEY TRUJILLO ZAMORA

I. HECHOS El 25 de febrero de 2 0 1 2, a las 11:45 p . m. a p r o x i m a d a m e n t e, H E R N A N DO V I L L A N U E VA A L Z A TE lanzó u na g r a n a da de fragmentación al interior d el establecimiento comercial Don King Broasted, ubicado en la avenida 26 # 3 4 - 23 - local 2 de Neiva (Hulla). Luego emprendió la h u i da en la m o to de placa K Y I - 4 0 C, de propiedad de H E R N EY T R U J I L LO Z A M O R A, en

compañía de A L E X A N D ER C E R Q U E RA R O J A S, q u i en la conducía. La explosión causó lesiones a V i a n ey Gutiérrez C a n o, L i s a n y u ri Cifuentes y J o hn Fredy M a n c i l la M o r a. C on anterioridad, la a d m i n i s t r a d o ra d el r e s t a u r a n te había recibido l l a m a d as y panfletos i n t i m i d a t o r i os en c o n t ra d el propietario d el negocio, José A r m a n do Vargas, a q u i en se le exigía, por parte del Frente 17 - Angelino G o d oy de las F A R C, el pago de c u a r e n ta m i l l o n es de pesos, c o mo condición p a ra no causarle daño a s us familiares. H a b i e n do sido c a p t u r a d os ALEXÁNDER C E R Q U E RA R O J AS y H E R N A N DO V I L L A N U E VA A L Z A T E, éste aceptó su responsabilidad e indicó q ue H E R N EY T R U J I L LO Z A M O R A, conocido d e n t ro de la guerrilla c o mo alias El Gato, fue q u i en lo contactó p a ra dejar en el negocio l as m i s i v as extorsivas y ejecutar el atentado, efecto p a ra el cual, además, le proporcionó tanto la m o to c o mo el artefacto explosivo.

2 Casación W 45.660 HERNEY TRUJILLO ZAMORA IL iyíTECEDENTES PROCESALES PERTINENTES Por los referidos hechos, el 31 de j u l io de 2 0 1 2, a n te el Juzgado 4^ Penal M u n i c i p al con Función de C o n t r ol de Garantías de Neiva, se llevaron a cabo l as audiencias de legalización de c a p t u ra (previamente ordenada p or el j u ez de garantías), formulación de imputación e imposición de m e d i da de a s e g u r a m i e n to en establecimiento carcelario en c o n t ra de H E R N EY T R U J I L LO Z A M O R A. No h a b i e n do aceptado éste l os cargos, fue detenido preventivamente. Radicado el escrito de acusación, en audiencia d el 28 de n o v i e m b re de 2 0 1 4, a n te el Juzgado 3° Penal Especializado del Circuito de Neiva, la Fiscalía acusó a H E R N EY T R U J I L LO Z A M O RA c o mo a u t or del delito de rebelión (art. 4 67 del CP), en concurso heterogéneo (ideal y material) c on h o m i c i d io agravado tentado 1 (arts. 27 inc. 1 ", 103 y 104 n u m s. 2 y 8 ), extorsión agravada^ en la m o d a l i d ad de tentativa (arts. 27 inc. 1°, 2 44 y

2 45 n u m s. 3 y 6 ), t e r r o r i s mo (art. 343), lesiones personales agravadas^ (arts. 1 1 1, 113, 117, 119 inc. r y 104 n u m s. 2 y 8) y daño en bien ajeno (art. 265). Así m i s m o, imputó l as circunstancias genéricas de m a y or p u n i b i l i d ad de que t r a t an los n u m e r a l es 4, 10 y 15 del art. 58 del CP. ' En relación con Vianey Gutiérrez Cano, hija del propielario del restaurante y administradora de éste. Las agravantes específicas corresponden a! intento de homicidio para preparar, facilitar o consumar otra conducta punible, en desarrollo de actividades terroristas. - Por consistir el consirettimiento en amenazas de ejecutar muerte, lesión o secuestro o acto del cual pueda derivarse peligro común, así como por afectar gravemente los bienes o la actividad profesional o económica de la víctima, ' Causadas a .lohn Fredy Mancilla con deformidad permanente que afecta el rostro, agravadas por los mismos motivos aplicables a la tentativa de homicidio de Vianey Gutiérrez Cano. Etnpkar en la ejecución de la conducta punible medios de cuyo uso pueda resultar peligro común, obrar en coparticipación criminal y utilizar explosivos para la realización de la coitducta punible. 3 Casación N" 45.660

HERNEY TRUJILLO Z A M O RV

El acusado optó p or ejercer su derecho a s er juzgado públicamente. C o n c l u i do el debate y e mitido sentido de fallo condenatorio, la sentencia se dictó el 3 de octubre de 2 0 1 3. Habiendo declarado la responsabilidad penal d el señor T R U J I L LO Z A M O RA por los delitos i m p u t a d o s, sin tener en c u e n ta las agravantes genéricas atrás m e n c i o n a d as - p a ra preservar la garantía del non bis in ídem-, el j u ez lo condenó a las penas principales de 3 85 meses de prisión y m u l ta de 3 . 5 64 salarios mínimos legales m e n s u a l e s, así c o mo a la p e na accesoria de inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas por lapso de 20 años. De otro lado, negó tanto la suspensión condicional de la ejecución de la pena c o mo la prisión domiciliaria. La defensa i n t e r p u so el recurso de apelación c o n t ra el fallo de p r i m er grado y la Sala Penal del T r i b u n al S u p e r i or de Neiva lo confirmó m e d i a n te sentencia del 9 de diciembre de 2 0 1 4. D e n t ro del término legal, el defensor i n t e r p u so el recurso extraordinario de casación y allegó la respectiva d e m a n d a, lo que m o t i va el conocimiento del proceso por la Corte. m. SÍNTESIS DE LA DEMANDA Al a m p a ro del art. 1 8 13 de la Ley 9 06 de 2 0 04 (en adelante

CPP), el censor f o r m u la un único cargo p or manifiesto desconocimiento de las reglas de producción y apreciación de la p r u e ba sobre la c u al se ha f u n d a do la sentencia. Desde esa 4 Casación N" 45.660 HERNEY TRUJILLO ZAMORA perspectiva, d e n u n c ia la infracción indirecta de la ley® p or errores de hecho, consistentes en falso j u i c io de identidad por cercenamiento y distorsión de pruebas, así c o mo falso raciocinio, derivado de u na valoración probatoria ''parcial y sesgada" q ue desconoce la presunción de inocencia p or transgredir postulados de la lógica y reglas de la experiencia, en t a n to c o m p o n e n t es de la s a na critica. A la h o ra de concretar los reproches, sostiene que el j u ez de p r i m e ra i n s t a n c ia "desestimó de plano" el t e s t i m o n io rendido por el M a y or Alejandro Alarcón, c o m a n d a n te del G A U LA Militar de la N o v e na Brigada de Neiva. En e se sentido, prosigue, el tallador a quo, en lugar de d e s v i r t u ar la responsabilidad del acusado por los hechos m a t e r ia de investigación a partir del dicho del testigo, estimó que, por el c o n t r a r i o, t al declaración c o n f i r ma a s i d u a m e n te su c o m p r o m i so penal, p or s er ostensibles los vínculos que H E R N EY T R U J I L LO tenía con la

subversión. Este último aserto, s u b r a y a, fue secundado por los jueces ad quem, quienes establecieron que el n e xo del procesado con el guerrillero conocido c o mo El Indio, además de explicarse en las labores de infiltración, existió p o r q ue H E R N EY T R U J I L LO Z A M O RA militó en las filas de la subversión. Contrarío a dichas apreciaciones, destaca, "se tiene claro" que el M a y or Alarcón estableció la "verdadera participación" d el acusado c o mo colaborador de l as autoridades policiales y ' Alega el desconocimiento de los arts. 5G 7", 10, 372,373, 375, 379 a 381. 402 y 404 del CPP. 5 Casación N" 45.660 HERNEY TRUJILLO ZAMORA militares, en calidad de i n f o r m a n t e. Sobre el particular, trae a colación apartes del testimonio de aquél, d o n de afirmó, de un lado, que H E R N EY T R U J I L LO -alias El Gatole proporcionaba c o n s t a n t e m e n te información veraz sobre l os integrantes d el Frente 17 de l as F A RC y s us auxiliadores en el área de Vegalarga, que obtenía por i n t e r m e d io de familiares residentes en la región; de otro, que si bien la c a p t u ra de alias Ciro y El Indio se frustró por errores tácticos, el a c u s a do participó en labores de inteligencia sobre posibles secuestros y m o v i m i e n t os

de milicianos. Además, enfatiza, el p r e n o m b r a do oficial le habló a H E R N EY T R U J I L LO de un "bandido" l l a m a do H E R N A N DO V I L L A N U E V A, relacionado c on la o la de l a n z a m i e n t os de granadas q ue se presentó en Neiva en la época, cuyo seguimiento se frustró por la aprehensión del a q ui procesado. A partir de ello, concluye, r e s u l ta "absurdo" endilgarle responsabilidad a T R U J I L LO Z A M O RA por la s u p u e s ta a m i s t ad con V I L L A N U E VA A L Z A T E. Pues, dice, si el c o m a n d a n te d el o r g a n i s mo de inteligencia militar se e n c o n t r a ba tras la pista de aquél, es claro que el procesado debía ganarse su confianza. Por esta razón, añade, fue que le prestó la motocicleta, pero con el convencimiento de que la utilizaría p a ra otros fines, no p a ra su actividad terrorista. De ahí que, en su criterio, no se p u e da afirmar con probabilidad de verdad q ue H E R N EY T R U J I L LO Z A M O RA h a ya sido miliciano o integrante del Frente 17 de las

F A R C.

En tal virtud, alega, es i g u a l m e n te "absurdo" a f i r m ar q ue el a c u s a do era un subversivo, c o mo quiera que, de acuerdo con

lo dicho por el M a y or Alarcón, su función era la de colaborar 6 Casación W 45.660 H E R N EY TRUJILLO ZAMORA p a ra desvertebrar el F r e n te 17 de las F A R C. Por ello, a su m o do de v e r, existe u na errada apreciación d el t e s t i m o n io de H E R N A N DO V I L L A N U E VA A L Z A T E, a q u i en los juzgadores le o t o r g a r on credibilidad c u a n do afirmó que T R U J I L LO Z A M O RA tenia vínculos previos c on e sa guerrilla, d o n de se le conocía c o mo El Gato, al p u n to que el acusado le manifestó que tenía u n os m e n o r es de edad p a ra reclutar y le entregó la g r a n a da u s a da en el atentado, que le había sido proporcionada por alias El Indio. Ello, continúa, c o n s t i t u ye falso raciocinio, en t a n to l os falladores se equivocaron en "la contemplación materiat de las declaraciones y se a p a r t a r on de l os postulados de la s a na crítica. En e sa medida, sostiene, desconocieron "lo estelar^ o "realmente significativo" de los testimonios, en contravía de la lógica, la experiencia y el sentido común. Si el acusado estaba haciendo labores de inteligencia a H E R N A N DO V I L L A N U E V A, enfatiza, no de o t ra m a n e ra podía ganarse la confianza de éste

sino presentándose c o mo guerrillero a m i go de El Indio; p or consiguiente, resalta, l as consideraciones de l os jueces en t o r no al ofrecimiento de vinculación a la guerrilla y el r e c l u t a m i e n to de m e n o r es p a ra a f i r m ar la responsabilidad del acusado por rebelión, c o n d u j e r on a u na declaración de verdad que difiere "óntica y ontológicamente de la que revela el proceso", ya que infiltrar a un g r u po de bandidos no es u na labor fácil, sino u na tarea que requiere de t i e m po y persuasión. En esa dirección, indica, es claro el propósito de V I L L A N U E VA A L Z A T E, único testigo de cargo, de i n c r i m i n ar falsamente a T R U J I L LO Z A M O R A, en la m e d i da en que aquél fue el a u t or 7 Casación N" 45.660 H E R N EY TRUJILLO ZAMORA m a t e r i al de l os hechos, c a p t u r a do en flagrancia y c on antecedentes por homicidio. Por consiguiente, su versión no se advierte objetiva y clara; s in embargo, p u n t u a l i z a, se le d io credibilidad "sin fundamento en un análisis serio [y] de mérito sobre todas las condiciones legales del testimonio y su relación con HERNEY", cuando el mismo denota venganza". En el m a r co de l as anteriores alegaciones, s u b r a y a, la infracción del deber de valorar las p r u e b as en c o n j u n to y el

q u e b r a n t a m i e n to de las reglas de apreciación del t e s t i m o n i o, en especial la f o r ma de responder l as p r e g u n t as y la personalidad d el testigo (art. 4 04 CPP), llevaron a q ue se profiriera sentencia c o n d e n a t o r ia s in existir c o n v e n c i m i e n to de la responsabilidad del acusado, más allá de t oda d u da (art. 3 81 ídem). C u l m i na el escrito solicitando que se case la sentencia p a ra que, en su lugar, se absuelva al acusado de los cargos por los cuales fue acusado.

IV. CONSIDERACIONES DE LA CORTE 4.1 De acuerdo c on el art. 183 d el CPP, la admisión de la d e m a n da de casación s u p o ne su debida presentación. El censor está obligado a consignar de m a n e ra precisa y concisa t a n to l as causales invocadas c o mo s us f u n d a m e n t o s. Ello implica acreditar la afectación de derechos f u n d a m e n t a l es y justificar la necesidad d el fallo de casación, de c a ra al c u m p l i m i e n to de a l g u no de s us fines (efectividad del derecho material, respeto de l as garantías de l os intervinientes.

8 Casación N" 45.660 H E R N EY TRUJILLO ZAMORA reparación de los agravios inferidos a éstos y unificación de la

j u r i s p r u d e n c i a ). T al propósito no se consigue de cualquier m a n e r a. A voces del art. 1 84 inc. 2° ídem, no será a d m i t i do el libelo c u a n do el d e m a n d a n te carezca de interés, prescinda de señalar la c a u s al o no desarrolle a d e c u a d a m e n te los cargos de sustentación. T a m p o c o, si se advierte la irrelevancia del fallo p a ra c u m p l ir los propósitos del recurso. Tales exigencias d e r i v an de la n a t u r a l e za e x t r a o r d i n a r ia del r e c u r so de casación, enraizada en la presunción de acierto y legalidad i n h e r e n te a los fallos de i n s t a n c i a. A partir de t al presunción, se asigna al censor la carga de acreditar que c on la sentencia se causó un agravio, apoyándose p a ra ello en las causales t a x a t i v a m e n te consagradas en la ley. De ahí que, c o mo pacífica y r e i t e r a d a m e n te viene diciendo la Corte, la debida sustentación i m p l i ca desarrollar el ataque c on arreglo a los r e q u e r i m i e n t os formales que i m p o ne la c a u s al p l a n t e a da y la lógica del cargo propuesto. A si m i s m o, hacerlo con sujeción a los principios de autonomía, no contradicción,

coherencia y razón suficiente, p a ra que el alcance de la impugnación se evidencie nítido y la Corte p u e da d ar a los reproches planteados u na respuesta adecuada. Además, en conexión con la exigencia de acreditación de la afectación de derechos f u n d a m e n t a l e s, la idoneidad s u s t a n c i al de la d e m a n da significa que s us cargos no sólo h an de estar d e b i d a m e n te s u s t e n t a d os desde la perspectiva formal. L os 9 Casación N" 45.660 H E R N EY TRUJILLO ZAMORA reproches deben s er fundados, esto e s, tener a p t i t ud p a ra propiciar la invalidación total o parcial de la sentencia, en el entendido de que, de no haberse materializado el yerro, o t ra habría sido la decisión, o m o s t r a r se idóneos p a ra convocar a la Corte a a s u m ir u na p o s t u ra j u r i s p r u d e n c i al u n i f i c a da alrededor d el t e ma debatido, en c u a n to logren evidenciar la violación de u na n o r ma s u s t a n c i al o u na garantía procesal. Si la d e m a n da i n c u m p le c on las aludidas exigencias formales p a ra e s t u d i a r la de fondo o se establece de e n t r a da su falta total de idoneidad, de c a ra a los fines i n h e r e n t es a la casación, la

decisión debe ser la inadmisión. 4.2 A h o ra bien, de acuerdo c on el art. 1 8 1 -3 d el CPP, la casación procede c u a n do se afecten garantías f u n d a m e n t a l e s, p r o d u c to d el manifiesto desconocimiento de l as reglas de producción y apreciación de la prueba sobre la c u al se ha f u n d a do la sentencia de s e g u n da instancia. Allí se e n c u e n t ra consagrada la m o d a l i d ad de infracción indirecta o m e d i a da de la ley sustancial, por errores en la construcción de la p r e m i sa fáctica del silogismo jurídico. C u a n do en esta sede se acude a la violación indirecta de la ley sustancial, por errores de hecho en las fases de observación o valoración de la p r u e b a, ha de acreditarse el desconocimiento de u na situación fáctica, p r o d u c to de la incursión en falsos juicios de existencia, identidad o falso raciocinio.

La p r i m e ra de dic: has hipótesis -falso juicio de existenciase presenta cuando, al proferir la sentencia i m p u g n a d a, el fallador

10 Casación N° 45.650 H E R N EY TRUJILLO ZAMORA desconoce p or completo el contenido m a t e r i al de u na p r u e ba debidamente incorporada a la actuación; también, cuando le concede valor probatorio a u na q ue jamás f ue recaudada, suponiendo su existencia. En segundo término, el falso juicio de identidad tiene ocurrencia

cuando en el fallo confutado el juzgador distorsiona o tergiversa el contenido fáctico de deterrninado medio de conocimiento, haciéndole decir lo que en realidad no dice, bien sea porque realiza u na lectura equivocada de su texto, le agrega circunstancias que no contiene u omite considerar aspectos relevantes del m i s m o. En tercer lugar, el falso raciocinio se configura c u a n do el T r i b u n al observa la p r u e ba en su integridad, pero al valorarla desconoce los postulados de la sana critica, es decir, u na concreta l ey científica, un principio lógico o u na máxima de la experiencia. Cualquiera de estos yerros debe ser trascendente desde el p u n to de vista jurídico, esto es, que frente a la valoración c o n j u n ta de la prueba realizada por el T r i b u n al o las instancias (según s ea el caso), su exclusión debería conducir a adoptar u na decisión sustandalmente diversa a la recurrida. 4.2.1 En relación con el falso raciocinio, m o d a l i d ad a la luz de la c u al el censor c u e s t i o na la apreciación del t e s t i m o n io de H E R N A N DO V I L L A N U E VA A L Z A T E, la S a la tiene dicho que q u i en p r e t e n da acreditar su configuración ha de señalar la p r u e ba o inferencia en la c u al recayó el error. Posteriormente, debe identificar el principio lógico, la máxima de experiencia o

el p o s t u l a do científico que el juzgador desconoció en el proceso 11 Casación N" 45.660 HERNEY TRUJILLO ZAMORA de valoración probatoria, con indicación clara y precisa de las razones por las cuales su aplicación r e s u l t a ba necesaria p a ra la corrección de la conclusión cuestionada en el caso concreto. En t a n to referente de valoración probatoria, las reglas de la experiencia no p u e d en f o r m u l a r se de cualquier m a n e r a. La construcción de u na máxima f u n d a da en el o r d i n a r io devenir de los acontecimientos de la vida en sociedad requiere de u na e s t r u c t u ra general y abstracta, definida por la Corte en l os siguientes términos^: (L]a experiencia f o r ma conocimiento y l os enunciados basados en ésta conllevan a la generalización, lo cual debe ser expresado en términos racionales p a ra fijar ciertas reglas con pretensión de universalidad, p or c u a n to c o m u n i c an determinado grado de validez y facticidad, en un contexto socio histórico específico. En ese sentido, para q ue ofrezca fíabilidad u na p r e m i sa elaborada a partir de un dato o regla de la experiencia ha de ser expuesta, a modo de operador lógico, así: s i e m p re o casi siempre se da A, entonces sucede B. B i en se ve, por lo tan to, que el p u n to de p a r t i da f o r m al para analizar la incursión en falso raciocinio, por desconocimiento de

las máximas de la experiencia, es la formulación de u na proposición c on e s t r u c t u ra de regla, a p ta p a ra ser aplicada en términos generales y abstractos, c on pretensión de universalidad. Sólo a partir de tal referente de valoración es dable verificar s i, al analizar el mérito de l as pruebas, el r a z o n a m i e n to del juzgador deviene falso. " CSJ SP 07/12/1 U rad. N-" 37.667. 12 Casación 45.660 HERNEY TRUJILLO ZAMORA De otro lado, c o mo lo ha destacado la Sala ( C SJ AP 2 5 . 0 3 . 2 0 1 5, rad. 4 5 . 2 3 5 ), el p u n to central de la lógica es la corrección del proceso completo del pensamiento. T al disciplina comprende, entonces, el estudio de los métodos y principios que se u s an p a ra distinguir el r a z o n a m i e n to b u e no (correcto) d el m a lo (incorrecto)^. L os errores de r a z o n a m i e n t o, en términos de lógica f o r m a l, se d e n o m i n an falacias o silogismos aparentes o sofísticos, l os cuales no i m p l i c an cualquier yerro en el raciocinio o u na idea falsa, sino errores típicos en las relaciones lógicas entre las p r e m i s as y la conclusión». Pues bien, c o n t r a s t a da la sustentación d el libelo c on l as anteriores premisas, salta a la vista que de la argumentación

expuesta por el censor no se extrae la formulación de n i n g u na regla de la experiencia ni principio lógico s u p u e s t a m e n te q u e b r a n t a do p or los juzgadores, sino la simple referencia a apreciaciones subjetivas sobre la valoración d el t e s t i m o n io rendido por H E R N A N DO V I L L A N U E VA A L Z A T E. En efecto, el c u e s t i o n a m i e n to sobre la credibilidad q ue l os falladores le otorgaron al p r e n o m b r a do testigo, al a f i r m ar que el acusado, perteneciendo a la guerrilla de las F A R C, le entregó la g r a n a da utilizada en el atentado - o b t e n i da de alias El Indioy le prestó su m o to para ejecutarlo, lo f u n da el libelista en el desconocimiento de "lo estela f o "realmente significativo" de las declaraciones, en contravía de "¡a lógica, la experiencia y el sentido común". S in embargo, de n i n g u na m a n e ra identifica, - COPl M., Irving y COHEN, Car!, ¡nínkhicción a la lógica, 8' edición. México. Limusa, 1997, pp. 17-19. Al respecto, cfr., entre otros, ídem. pp. 125-126 y KLUG, IJlrich. lógica Jurídica, Bogotá: Temis, 1990. 13 Casación N'' 45.660

H E R N EY TRUJILLO ZAMORA

con cumplimiento de las exigencias señaladas en precedencia, cuál máxima de experiencia q u e b r a n t a r on los juzgadores al darle crédito probatorio al t e s t i m o n io ni qué falacias d e j an desprovisto de solidez el raciocinio probatorio. En los reproches elevados por el censor no se reconoce ningún principio lógico s u p u e s t a m e n te q u e b r a n t a d o, c o mo t a m p o co a l g u na regla de experiencia infringida por los falladores. P or ello, alegar que a H E R N A N DO V I L L A N U E VA A L Z A TE no se le p u e de creer su relato porque tiene un "euidenté' interés vindicativo, fue c a p t u r a do en flagrancia c o mo el a u t or m a t e r i al del atentado y r e p o r ta antecedentes por homicidio, en verdad lejos está de satisfacer l os estándares formales mínimos exigidos p a ra plantear un cargo por falso raciocinio. De igual m a n e r a, pretender d e r r u ir la e s t r u c t u ra p r o b a t o r ia de los fallos confutados a f i r m a n d o, de cara al reclamo por esta m o d a l i d ad de error, que no reflejan "un análisis de mérito serio sobre las condiciones legales del testimonio", es del todo insuficiente p a ra acometer, en casación, el estudio de fondo sobre la legitimidad del escrutinio probatorio.

En esencia, a los reclamos del libelista subyace la idea según la c u al q u i en declara en c o n t ra de s us copartícipes no dice la verdad, p or lo q ue su t e s t i m o n io debe s er descalificado. También, que si un testigo registra antecedentes penales e s, s in más, indigno de crédito probatorio. E m p e r o, tales conjeturas están desprovistas de l as n o t as de generalidad, abstracción y u n i v e r s a l i d ad consustanciales a las reglas de la experiencia, p u es no p u e de afirmarse q ue toda declaración i n c r i m i n a t o r ia entre coautores es u na c o n d u c ta vindicativa que 14 Casación N" 45.660 HERNEY TRUJILLO ZAMORA entraña u na falsa sindicación ni q ue el m e ro registro de antecedentes penales es suficiente p a ra concluir que un testigo ofrece u na declaración m e n t i r o s a. Además, en el o r d e n a m i e n to procesal p e n al no existe el s i s t e ma de tarifa legal tratándose de la declaración de testigos. Por lo tanto, no es posible i m p o n er u na especie de prohibición o i m p o r te probatorio que relegue un t e s t i m o n io por las calidades o cualidades de q u i en lo rinde ( C SJ A P 2 6 . 0 2 . 2 0 1 4, r a d. 42,896). En esa dirección, las circunstancias referentes a que

el testigo s ea coautor y tenga antecedentes penales no p e r m i t e n, por sí m i s m a s, restar credibilidad a su dicho. De otro lado, el aserto según el c u al l os hechos q ue se declararon probados por los juzgadores difieren de "la verdad que revela el proceso", porque la infiltración de un grupo subversivo es t a r ea a r d ua q ue exigió d el acusado hacerse presentar c o mo guerrillero, sin serlo, no sólo corresponde a u na lectura subjetiva p or parte d el d e m a n d a n t e; i g u a l m e n t e, d e n o ta incomprensión de la presunción de acierto y legalidad que cobija a l as p r e m i s as tácticas c o n s t r u i d as en l as instancias. Efectivamente, en lugar de partir d el mérito probatorio reconocido al t e s t i m o n io de V I L L A N U E VA A L Z A TE y, sobre esa base, d e c o n s t m ir l os f u n d a m e n t os a r g u m e n t a t i v os en q ue reposa t al conclusión, el libelista parte de un s u p u e s to equivocado que da al traste c on su pretensión. La c e n s u ra no d e m u e s t r a, c on respeto de las exigencias formales pertinentes, por qué no puede creerse que el acusado, en razón de s us nexos 15 Casación N" 45.660

HERNEY TRUJILLO ZAMORA

c on la guerrilla, contactó al testigo p a ra s u m i n i s t r ar panfletos extorsivos y ejecutar el atentado, suministrándole además los elementos p a ra ello, sino que invita a la Corte a acoger u na interpretación probatoria diversa, b a s a da en su propia comprensión de "lo que revela el proceso". Así, es claro que los p l a n t e a m i e n t os presentados por el censor a p e n as c o n s t i t u y en reproches f o r m u l a d os con la a m p l i t ud propia de las instancias, los cuales d i s t an m u c ho de los estándares mínimos exigidos p a ra analizar un cargo por falso raciocinio. Es que, c o mo lo tiene dicho la Sala, no h ay lugar a predicar la configuración de dicho yerro c u a n do s i m p l e m e n te se presenta u na apreciación probatoria q ue no se comparte. La m e ra disparidad de criterios en e se aspecto no habilita p a ra acudir al recurso de casación (CSJ AP 0 3 . 1 2 . 0 9, rad. 27.264). En la m i s ma dirección, ha p u n t u a l i z a do que la simple oposición de apreciaciones subjetivas c o n t ra los r a z o n a m i e n t os probatorios efectuados por el j uez o la postulación de críticas a la actividad valorativa, f o r m u l a d as con la a m p l i t ud propia del ejercicio de

contradicción de las instancias y s in el debido p l a n t e a m i e n to técnico, conduce a la inadmisión del recurso de casación (CSJ AP 1 6 . 0 6 . 2 0 1 0, rad. 33.697). 4.2.2 Por otra parte, el adecuado p l a n t e a m i e n to del falso juicio de identidad, c u ya configuración d e n u n c ia el censor en relación c on el t e s t i m o n io del M a y or Alejandro Alarcón, i m p o ne la carga de señalar, en concreto, cuál fue la p r u e ba que se distorsionó o cercenó. Así m i s m o, indicar lo que ella decia y d e m o s t r ar que el e n t e n d i m i e n to que del m e d io de conocimiento o b t u vo el juzgador fue distinto. 16 Casación W 45.660 H E R N EY TRUJILLO ZAMORA Se trata, entonces, de un ejercicio de confrontación que, a la m a n e ra de u na doble c o l u m n a, reproduce en la p r i m e ra lo que t e x t u a l m e n te dijo la p r u e ba y en la s e g u n da lo q ue se le hizo decir, p a ra destacar luego la incidencia del y e r ro en la decisión, de f o r ma que si no se h u b i e ra cometido el error, el sentido del fallo habría sido otro sustandalmente diferente (Cfr. C SJ AP 0 3 . 0 8 . 0 5, rad. 23.77).

En el a s u n to bajo e x a m e n, si b i en el censor reseña, de un lado, apartes d el t e s t i m o n io d el M a y or Alarcón q ue no f u e r on t e x t u a l m e n te consignados en las sentencias confutadas; y, de otro, los segmentos de los fallos donde se aludió al contenido m a t e r i al del t e s t i m o n io r e n d i do por aquél, de la confrontación entre ellos salta a la vista q ue la d e n u n c i a da distorsión d el contenido m a t e r i al de la p r u e ba no existe, decayendo p or completo la trascendencia del reproche. C o n t r a r io a lo a f i r m a do por el d e m a n d a n t e, el j u ez de p r i m e ra i n s t a n c ia no desestimó de plano el t e s t i m o n io del p r e n o m b r a do oficial d el Ejército, c o mo t a m p o co lo hizo el T r i b u n a l. Es el propio libelista q u i e n, al reseñar los segmentos s u p u e s t a m e n te distorsionados u omitidos, destaca q ue l as sentencias c o n s i g n a r on el aspecto a part ir del c u al alega la inocencia del acusado, a saber, que éste fue i n f o r m a n te del Ejército Nacional, p a ra d e s m a n t e l ar u na e s t r u c t u ra guerrillera.

A la h o ra de acreditar la s u p u e s ta distorsión o cercenamiento del testim onio, destacó el libelista que, "contrario a lo afirmado por los juzgadores de instando", el M a y or Alarcón afirmó, en esencia, que: i) El G a to le proporcionaba información veraz 17 Casación W 45.660 HERNEY TRUJILLO ZAMORA sobre los m i l i t a n t es del Frente 17 de las F A RC en el área de Vegalarga, la c u al obtenía porque su progenitora vivía allí; ii) H E R N EY y su h e r m a na Y e i my Paola le h i c i e r on inteligencia a los alias Ciro y El Indio, c u ya c a p t u ra se frustró por un error operativo y iii) E

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