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CSJ - SC20-02-1991- 049

Corte Suprema de Justicia

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Disponible

Detalles

Título
CSJ - SC20-02-1991- 049
Autor
Corte Suprema de Justicia
Categoría
Jurisprudencia
Área del derecho
Civil
Año
1991

084 - >: 01053

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACION CIVIL

ttsgtstrado Penente: DR, HECTOR MARIM NARANJO Bogotá, D. E,, veinte de febrero de mil novecientos noventa y uno. $. Decido ta Corto al recurso do cosoción interpuasto por la parte deman danto contra la sentencto do treinta (30) do junto de a novecientos cchenta y ccho (1902), proferida por al Tribunal Supertor dal Distrito Judicial de Peraira, dentro dol proceso crdinarto seguido por BER

THA BERMUDEZ DE HONMTOYA en frentod o FRANCISCO ANTONIO

VALENCIA OSPINA y EXMA HERNANDEZ.

AMTECEDENTES: Lo dononda incoativa del procoso está dirtgida o obtener to siguiente: Qua sa dectoro a to denandanto duefta absotuto dal predio rural deno ctmodo El Silencio, sito cn tao vereda dol mismo nocibre del cunicipio Lo Colla (Risoratdo), cuyos lindoros y dezí$s espocificccionas abran cn el fiboto Introductosto.

En oonsecusncto, que se cendena a tos demndados en pro da ha domandanto y rostitufrto, junto con ci valor do los frutos naturatos o civíles qua hoya podido producir cl Euuchto desdo cuando comenzar” ron oquéitos la pososión material y cl valor de tos reparocionos causodos por su culpo; 2 su vaz, quo to demndento no está obligada a indetos oaxpnensats onecersari as. , 0104 Qu cn la restitución solicitada sae incluyan las cosas que se roputan

tiuuunmblos; que se inscrito to sentencia y quo se condona en costos o tos denandados. Las razcres da hecho en que so apoyan Ras pretensiones referidas se puden resuatr da ta siguiento manero; Dico ta Comandante qua con ta cscritura pública nro. 2.188 da 30 de noviecibro da (250, otorgada en lo Rotarío Tercara de Porelra, acroditb que fus posesdora cotertal del inusmbio disputado; qua desdocntes de costo focha plantó cojoras y ejerció to pososión catertal, ya direcu otra apor ninmtermmodioe dno atparoccro s; que entro Éstos tr vo al seficr Migual Berrcátoz, quien en 195) fs reocpiazado por el señor Libardo Vítoz; que ósto, a su vez, dosconcció las obligaciones da apercero y qua por eso cstivo ta adotantó con Éxito procoso detenzcuiento. Agrega qua en ese procoso do lonzarmiento, Libardo Vétez negó ta a idad da aparcero y alcgó que en el prodio se hallaba a Enrique Mora coco secuestro de Ma sucesión de Filezona Gallego de Remfroz y quo antos to ccupabo sin títuto alguno Miguel Beraúdtoz, quien tovendi tos cojeras a la sazón plentadas; que finalecnto al inmucbio to fuo adjudicado a Arncbio Lents, subrogutorio do Micolós Re=froz dentro de ta sucosión mencionada, y qua fus con tal odjudicatartocon quien coicbró controto de aporcoría el 11 do abril de 1959. Dice adezós qua en eso proceso triunfó porqua togró demostrar su posesión cotorioj y qua lo que to había vendido Migual Bermúdox a L+- bardo Véka cra to cítod da lo cosecha da maíz, frífoj y yuca, pues to qua bb otra era suya. Afñoto kh éEoxumndento que por custicnos do orden píúblico, se vió yh" obligada a abandonar ta finca y que postericrmente -1969esta fue embargada dentro de una cjecución que te siguió ej Dr. Oscar Ramf rez Arango; que cuando so practicó cl secuestro respectivo so cr centró en el fniuebio a Cosmo Buriticá García quien prosentó un contrato de administración de ta finea cotebrado con Rosmira Ramfrez de Lents, circunstancia que no impidió co] secuestro puasto que Bertha Bermúdoz do Lentoya figuraba como dueña en el certificado dei Registrador. Aducs ta demandante, Que los posecdores que ha mencienado hanectuzdo de mata fá desdo «1 principio, toda vez que tos primerosposeedores sabían que cila fus quien mejoró el predio, el que antes cra terreno baidío hasta que se te adjudicó por medio de la escritu ra pública nro. 2.105, ya referida, inscrita el 22 de enero de 1981. Y cutaina dicicado to demanda quae tos demandados ectunicento estn cn posesión caterial dol predio, ectómn do mato fo y no estín

en condiciones de ganar aj dominto por aj modo da ta prescripción extraordinarto, dado que esta se interrumpió cuando cl tnimueble os tuvo secuestrado, segím to que antes se anotó, entro el afto de1968 y ej 12 de febrero da 1971, cuando se levantó esa medida. Por tanto, concluyo, está cn su derecho de reivindicar la finca. Los doaandados dieron respucsta oportuna a la demanda. En elescrito respectivo, manifestaren su oposición a tas pretensiones, - perticutirmento porque se censidaran propietarios inscritos y en ejercicio de una posesión mutertal, pública y pacífica, por más de 10 años. Además, propusieron las excepciones de prescripción ad quisitiva de dominio y de cosa Jurgada. El Juzgado Promiscuo del Circuito de La Virginia (Risaralda) dictó o op )dma( ra sentencta de primera instancia, absotutorta de tos demandados. Contra ella interpuso «al recurso de alzada la parte demandante, el que no resuttó exttoso, puesto que el Tribunaj cenfircó aqueita cn el fo flo tnpuaghoran ean dcasaoció n. LOS FUNDAMENTOS DEL FALLO DE SEGUNDA INSTANCIA En ta parto considerativa, cl 2d quem recuerda que uno do los pre supuestos de ta acción de dominto es que el demandante sea dueño “art. 936 del C. clivit-, y que en esto caso ta ectora no demostró - esa calidad como que ninguno de tos documentos traídos con esepropósito constituyo título de adquisición dol inmurble disputado.

Dichos documentos son: ta fotecopia de la escritura púbiica número 2.108 do 30 do noviembre de 1960, cediante la cual se protocolhó el proceso de tanzamitento que ta demandante adctantó contra Libardo Vélez; fotocopia del certificado del Registrador quo da cuenta delregistro de osta escritura; y fotocopia de la sentencta dictada der tro del proceso ejccutivo que te propuso Oscar Ramírez.

Por tanto, asevera el fallador, la denandante no probó ta adquisición doj dominto por ninguno de tos modos estableridos para ello, o sea, ta ocupación, la accestóén, tradición, prescripción, partición, senten cla da adjudicación o resolución adivinistrativa en virtud de ta cual se adjudica terrenos batdíos. Tampoco, agrega, la demandante demostró que tenía ta posesión ro gular del inmueble, ni cuíndo La perdió, que ta habilite para obtener ta reivindicación como posesdora regutar dol inmuebio -art. 951

C. civir-, puesto que osto calidad axdige un Justo títuto del qua corece ta demandante ya que ta escritura pública mentada no lo cons010% tituye ni to prucba testimotno isauplio . Adeszi toá cosmen,dan to parta de que el incucbio cra baldío, no so podríb considerar posco dora toda voz quo en tol caso osterfo reconcciendo que al inuuoble as del Estado.

Cen fundocento cn to anterior, el sentenciador dks que ll donan” danta no probó sor dueña ni poseedora regutar, to qua so traduco

en ta falta de tegitincción en ta causa per activa, como to sostuvo el a quo, cuya sentencia dobo ser confirmado. LA DEMANDA DE CASACION En al cargo rospecto dol cui lao demanda se aditió, con apoyo en ta causal priczra dei art. 363 dol C. de p. c., se tilda a la sen” tencha tpuznada del quebranto, por vía directo, del artículo 928 ea C. civil, en cl concepto de interproteción erróneo, Señiota el censor que a tírminos do ho toy 135 do 1951, en to que ata fia con la edjudiczción da batdfos, esto ro so aparta del contenido ds tos ertícutos 235 y 951 des C. civil, a pesar do qua en ésto se aludo a qua la posasión regutar quo sa alego pora la adquisiciónta) éoninio por prescripción no vato contra cl verdadero ducfo, ni centro cl quo posea ecn igual o cojer derccho; quo, peor cflo, lapososión de Lo 2cá denndanta no ho perdico vigencia frento a tos demandados por ser inscrita y do acuerdo con lo dispuesto en elart. 709 del C. civil, Agrego quo per lo Época en qua lo densndanto posoyó y axpiotó el predio rogía al artículo 13 dol Decroto Reglenentario 59 de 1930, - Guo ospecificcha cuálos títulos son eriginarios o expedidos por alEsty acl darot. 6% do la koy 100 do 1929 quo facultaba aj arrenda

Cor o dunfto de un fundo ruraj para tniclar un proceso de lanzamien to, do allí que si to domendanto no hublera stdo posecdora o duefa timposo habría togrado Éxito coso lo instauró contra un aparcero. Per tanto, remta lo censura, bb sentencto tapugneda careco da so porto jurídico cn cuanto no te dió eficacia aj títuto o escritura que opcrtó ta demandante para ecreditar quo ha sido posesdora y, porto cismo, no as clorto que ello careco tombién de tegitimación en la Causa. Añado el tmpugnedor que c decreto 59 antes citado indicaba un modo distinto de demostrar ej hecho de ser dueño o poseedor y que, por cilo, el sentenctador interpretó erróneamente el art. 925 del C. civil puesto que no tuvo cn cunta que bo Jurisprudencia, con apoyo ca 61, ha extgido coco proesupussto da la roivindicación cl dominio cn cl donandante y ro proplacente qua se deba teror th calidad de ducño. De ctra carnero, no tendría cabida ta idea opuesto por au tores quo el cargo cito-, según hb cual to demanda reivindicatoria es troficaz stro comprendo la pstición de dectaratorta do dueño y tada restidal treuspecctiivo óprnedi o. Y finaliza su escrito ta consura dictendo: “Es apenas tégico to antertor, puos cun cuando una persona tenga títito que to acredito coan» cuafio, debo al just... promneirso en cuanto a su validaz, O ro validar, para poder proceder a ta restitución... y que si ningún

título reíino idoneidad para probar con ej mismo de quo una persona es dueña o propictarta do un bien, debe entonces tencr mejor dere cho quien dontro del proceso demuestra uno posesión más antertor, do ta qua presente y demuestren las otras partes o parte dentrodal proceso”. 7 010% Con apoyo en todo to anterlor se reclama ta quiebra íntegra del fallo inpugnado.

SE CONSIDERA: “La erróínea interpretación ha dicho ta Corto-, uno de tos tres modos como puedo ser vulnerada una norma do derecho sustencial, - tiene en casación una tntellgoncia propia que diflere fundacintaton ta del sentido qua a esa focución se te da en el lenguaje común ytambién en otros campos del derecho. Interpreter erredamente una norma, para el afecto de fundar en ase hecho un ataquo próspero en el terreno de ta causal primera do casación, quiere decir que el sentencdie aidnstoenrct a hizo actuar, para ta composidecl itiótingto , ta norma que era ta idónea pora resolvario, pero díndole un sentido o un akcanco da que la dicha norma carecs en realltad. Con otras patabras, cn casación ol quebranto por erróneo entendimiento deprecepto de derecho sustancial sólo se ofrece cuando dikho procepto es 3plicado para decidir el titigto porque, en verdad, es el pertinen te, pero el fallador to aplica dándole alcance e Inteligencia que noso acomoda a su naturateza... “Afiódese a to anterior que como ta Interpratación de ta norma pertl nente quo sa apikca -sin relación ninguna con ta vatoración o estima

ción del matertal probatorio, es Mgico y ctaro que esa forma de quae branto sólo se da por ta vía dirceta, mas no por ta que se origina en ta comistén do yerros fácticos o de derecho....? (Cas. civ. 25 da mayde o197 6, G. J., t. CLU, p.181). Examinado cl cargo qua ahora se dospacha a ta luz de ta precedento doctrina -cuya excctitud, por to demés, cs tnobjetable-, la Sato en cuentra que cuando el recurrente ataca la sentencia del TribunalO pun fu «e por ta interpretación errónea del artícuto 946 del C. c., desaciorta por completo en el sentido de ta transgresión denunciada. En efecto, bien notorio es cómo el ad quem desestimó la protensión relvindicatoria porque encontró que ta actora no había logrado dejar esta biecido que era ta propietaria de la finca materia del litigio, concep to qua, desde el punto de ta aplicabilidad de tas normas llamadas a gobernar cl caso, se traduce en que cl precepto antes menctonado, al igual que tos restantes propios de la relvindicación, ninguna repercusión tuvieron acó. Consiguiensi tla emmenceionnatda or,egt a tegal no se hizo obrar, carente de tino anduvo el recurrente cuando lo tmputó al Tribuna! su interpreteecrrióónena. Es más, si, como ya se hizo ver, ta interpretación errónea es moda tidad de ta transgresión de ta tey esgrtmible (micamente por ta vía directa, ella, en ta especte da estas litis, no resulteba de recibo. -

Clertanente, el fallador conctuy3 que la demandante no era duefía, ni poseedora regular con fusto títuto, de la heredad cuya reivind+- cación pretende, pues, en su sentir, los documentos incorporados al proceso con ase propósito no demostraban ni uma cosa ni ta otra. O sea, que tes negó toda eficacia probatoria. Por lo mismo,a l no estar el Impugnante de acuerdo con tal conctusión -como, de hecho, to denctó en la sustentación del cargo-, tenfa que acudir a ta víaindiprarae, cdestde aal lí, poner de maniflosto tos yerros de valora ción probatoria cometidos por el Tribunal respecto da los documentos en cuostión y que to hubleran conducido a ta infracción del artícuto 926 del C. c., el cual debía ser seftatlado como dejado de apil car pero no como erróncsamento interpretado; otro tanto cabe afirmor del artícuto 951 (b., si la parte demandante juzgaba que era dentro del marco de esta precepto donde se hallaba su pretensión. Por estarse en frente de un aspecto probatorio del proceso, ta divergencia 9 0111 con el sentenciador respecto de ta titutaridad del derecho, no podía ventilarse por la vía directa, que entrafia, por su propio sustrato, el compartir la percepción de tos hechos tenida por el fallador. En suma, si la (nica norma tenida como transgredida en el cargo lo fus bajo un concepto erróneo, y si, da otro tado, el recurrente no concuerda con el Tribunal en el trazado probatorio, no cbstante ha

berss acogido a la vía directa, es evidenta que el cargo no está - llamado a abrirss paso, porqus se trata de defectos que, al pugnar con has exigencias formates del recurso, impiden penetrar al fondo del asunto.

DECISION: Por to expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sata de Casación Ci vil, administrando justicta en nombre de la República de Cotombla y por autoride dlaa dle y, NO CASA la sentendec i30 ad e jundet (o938 , proferida por el Tribunal Superior del Distrito Jud ciaj de Pereira, en esto proceso ordinario seguido por Bertha Bermúdez de Montoya en frente de Francisco Antordo Vatencla Ospina

y Ema Hernández. Costas en el recurso de casación a cargo de la parte recurrente. Cópicse, notifíquoso y devutlvase.

CARLOS ESTEBAN JARAMILLO SCHLOSS

EDUARDO GARCIA SARMIENTO

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