CSJ - SC26-02-1991 - 059
Corte Suprema de Justicia
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Detalles
- Título
- CSJ - SC26-02-1991 - 059
- Autor
- Corte Suprema de Justicia
- Categoría
- Jurisprudencia
- Área del derecho
- Civil
- Año
- 1991
0348 q q,0% Y |
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA |
SALA DE CASACION CIVIL |
Magistrado Ponento: i DR. HECTOR MARIN HARANJO Bogot3, D.E£., veintisats de febrero de mil novecientos noventa y uno.
+14. So docido el recurso da cascción Intorpuasto por cl demndanto con tra to sentencia de veinte (20) do octubro do il novecientos ochen | to y sioto (1907), dictada por al Tribunal Suporicr dol Distrito Ju- | diciol do Bogot$, dentro dol proceso ordinarto seguido por ci seftor HERMAN TURBAY BERNALen frente do lo “COMUNIDAD DE LOS HERMANOS MARISTAS DE LA ENSEÑANZAS. . AMTECEDENTES: En dezanda quo per reparto la correspondió as Juzgado Diccisots Ci vil dol Cireuito de Bcgotó, el saofor Hernán Turbay Bernal convocó a procoso crdinarto a to Cozunidad antes mencionada a fin de quocn contra da cesta y en to sentencia respectiva so hicieron tos siguien tos Coctoracyi coonndaanass: l, Do conrero principaj, qua so doctaro que lo demandada adquirt5 cen pública subasta, cn colitad da intormodiorio por y paraca dunandanto, un toto da terreno sito cn to cludid do Bucaramanga, cuya doscripción y inderos cbren en ta demanda; iguatoantoq,uo pertenecen alí demncdanto todos tos frutos civiles y naturatos desdo cuendo so efectuó al renato hosta al día en quo so higo tb entrega él cio, to qua doboría cunmplíirso cuando cl Juzgado to dispongo;
aL II A e >_ 2 0349 y que se ordene Inscribir to sentencia.
2. Subsidqtue ise rdecttarea qume eel mnismot ionmue,blepertencco en común y proindiviso a to demandada en La proporción que resulto ser ta acrecncila a su favor y en contra del actor, sogím crédito constitufdo en 1977, y cl valor del indicado renato, y al desandante, en ta porte restante; que tos frutos civiles y natu rates te partenecen a ambos en tas proporciones dichas; y qua se insctro sienbtenacho .
3. En subsidio de tas antertoros peticiones, se declore que ta demandada ostá obligada, como rematante, a vender el prediopor el valor establecido por ta Lonja de Propiedad Raíz, a descon tor el valor da su ocreencta y a entregar el renanento al demanCanta. 32.- Que se condene a la demandada al pago de tas costas yperjuicios derivados del presenta proceso.
La causa petendl se compendio del siguiente modo: a) La soctedad “Promotora Santandereana Limitada”, de tacual era socto el deomandanto, fue demandada cjecutivamente en1977 ante es Juzgado 1? Civil del Circuito do Bucaramanga, donde fus embargado el tote antes mencionado. b) Con el fin do cencetar tos créditos respectivos y de liborar cl predlo, Hernán Turbay Bcrnal obtuvo de to demandada un crédito por el qua recibió cuatro millones de pesos, suma garanttzada con pólizas do cumplimiento. La cantidad recibno ifuds asuficiento para lograr los propósitos raferidos. | 0350. c) Antes de ta fecha del corresporenmadto,i eej nHetrmean o Eduardo Botero Arango, en representación do to Comunidad acá do mandada y para impedir que rematara un tercero, mediante escritos cruzados y por documento auténtico, se acordó que aqueíla remataría el predio a nenbre del demandante, por ta que recibiruna bonificación e Intereses del préstcmo, tucgo de to cual so ven dería para pagar este y el remanente sería entregado a HernánTurbay. Dicho remate sa efectuó en la forma acordado, por intesmedio de un postor quo después cedió sus derecho a ta Comunidad. Ello se complementa con la carta que se cruzan ésta y el primerpostor. d) Como garantía para ta Comunidad uurista de los dineros qua había prestado y tos que invertiría en ej renato, Hernán Turbay te cedió algunos créditos que en el ojecutivo había adquirido y tos derechos y accioros que tenía en ta Pronotora Santandore2na, tos que-aún de figurar en cabeza de terceros to pertenecen, y al efecto te fueron entregados al Hermano Botero Arango, tos documentos y autorizaciones pertinentes. e) Que tos terrenos fueron adquiridos para el demandanto to demuestra también ta carta que dicho Hermano dirigió al Banco Poputar, cl 21 de egosto do 1979, o sea, más de cuatro rxses des pués do cfectuci aredcaote . f) La Comunidad no ha cunpildo con el traspaso de tos tíitu
tos del inmucbte, ni con ta venta, ni con el avalúo por ta Lonjado Propiedad Rafz prevto a ta venta y antos bien por intermedio de su representante lega! ha manifestado su no intención da acotor to pactado pretendiendo apropiarse de tos terrenos y la parta do valor que ta corresajp doemnanddaant e. a 4 9 -0351.-. g) En fin, que si el remate se produjo para el demandante, - to demandada cstá obligada a efectuar el traspaso o tituteción del to to rematado, a fovor del demandante como Único duefto. Notificado ej suto aduisorto de ta demanda, lo Comunidad demandada presentó escrito de rospussta en el que manifestó su oposición a tas protenstones. Do la mayorha de tos hechos dijo no constarte su ocu rrencia y otros tos negó fundamenseftataandto rquee nno tha oc on traféo víncuto tegal o controctual atguno del cial se generen presta ciones en favor del denandanto. Además, propuso coo excepciones do fondo tas de hnexistencia del negocio jurídico sustancquie aélst e invoca, Inamistencia de tas obilgaciones demandadas por falta de representación togal de to Cocuntdad; falta de causa y de legitimación en to causa, por ectiva y pasiva. Cunplido el rito dol proceso ordinario, el Juzgado del conocimiento dictó sentencia desestimatorta de tas pretensiones, ta que despuásfus confirmada por el Tribuna! cuando desató el recurso de alzada intepror pta uperete sdemtandoant e.
FUNDAMENTOS DEL FALLO DE SEGUNDA INSTANCIA £l Tribunal, daspués do transcribir tos hachos y peticiones de ta demanda y da receol trrácdite aprroces al efectuado, indica que Á— n A tos pretensiones se estructuran scbro una retación jurídica queA ataa t os partes, respecto do ta cual el a quo conctuyó qua no axistió sino ímicanente un proyecto de la misma; que el failador de priner grado so llaitó a transcribir el texto de tas comunica ciones cruzadas al efecto entro tos contendientes, para culainar 0352 mantfestando quo el cumplimiento de tas condiciones fijadas en la respueqzues tdióo la Comunnto dapaaredce n demostradean se l proceso. Dice el Tribunal que del documento privado auténtico, denominado "diligde econmpcroimisao” , contendetl iacvueord o entre Eduardo Botero Arango, represlegael nde tta aConmuntidaod, y Hernán Turbay Berna -C. p. f1.7-, brota un verdadero acto jurídico b+ tateral distinto de ta oferta y contraoferta que regutan tos artícutos 845 y 253 dal C. de co., a que apuntó el a quo. Qua en esa diligencia aceptaron el contenido de tas cartas suscritas el 28 y el 29 de marzo de 1979, retacionadas con tos procesos que en contra de Promotora Santandoreana cursan en el Juzgado 2? civil del circuito de Bucaramanga. Mas, agrega cl sentenciador, tal documento no expresa el pago del
impuesto de timbre exigido en ta Ley 23. de 1976, art. (2, omisión que, a términos del art. 25 (b., impone que no pueds sar tenido en cuenta, mientras no so cancelo, Añade el fallqaue dsion rpo r dor da vista esa sanción, procede a verificar atguna otra rofiaxión en torno a ta pruzba en mención. Con eso propósito, transcribe las comunicaciones de marzo 20 y 29 cruzadas entro cl decandante y Eduardo Botero Arango, sobrefas cxumtos se edificó ta diligencia del compromiso. La prirarcaon tentiva de unas propuestas, y to segunda de su aceptación bajo tas condictones consistentes en que en la “liquidación dol precio del 1003 do tas acciones y dercchos de ta sociedad quo Ud. estima en $12,000.000.c0 y cedo a ta Comunidad, deberán justificasru procto con tos comprobantos pertinentes. lgualmencjt eva,lo r de 6 0353 tas acreencias adquiridas por Ud. y que estima en $3.300.000.c0 y que “al incumplimiento de cuatquiera de tas clóíusutas conven das por su parte, coxintrá a ta Comunidad de los Hermanos Martstas do todo comprexcoan iUssteod” . Do cib, conctuya el sentenciador que to Comunidad tenía una posición fecuitutiva, como que sus compromisos estaban sujetos a que so cumplieran ciertos condiciones por parto de Hernán Turbay, en tre tas cuatos se destaca la cesión inmediata de todas las acciones de ta sociedad Promotora Sentandereana Ltda. y tas adquiridasdentro del proceso de ejecución por vator de $3.800.009.c0. Sobre ci particular, advterte el ad quam, no se encuentra probada ta cosión referida y dico qua "sobre ello debo tenerso en cuentata preceptiva contenida en to artículo 386 dol estatuto da tos comer ciantes, cn el sentido do qua ta cosión dol interés deba efectuarsa so pena du ineficacia (art. 097 C. de Co.) por escritura píblica, circunsostat ano naccrediitaada . Al respel eactcor tsotoo a,por tó copta do tas cooumicaciones visiblos a folios 19 y 20 del cuaderno principal. Le Con fundamento en to extractado con anterioridad el Tribuna! confircó la sentencia de primera instancia. LA DEMADEN CDASAACIO N Contiene dos cargos que so apoyan en ta causal primera del artícu to 358 del C. de p. c., los que se despecharán conjuntamente doda su íntima rotación. Cargo Prizoro 0354 Se acuso en él a ta sentencia de ser violatoria en forma indirecta de la tey sustancial, en rotación con tos sigutentes disposiciones: artícutos 1492 a 1503, 1505, 1508, [507, 1517, (558, 1528, 1527, 1530, 153), 1532, 1534, 1535, 1590, 154), (502, 1599, 1596, tnc. 29, 1551, - (591, 1588, 1590, 1602, 1603, 1609, 1503, 1609, (610, 1613, 1619, 1615,
1618 a 1622, 1629, 1626, 1627, 1757, 2310 del C. C. y 8% de ta Ley 153 de 1837, por falta de aplicación, y 1625 n.9 y 1585, inc. 1%,
C. C., por aplicación indebida; y de tos artículo35s7, 822, 082, 865, 870, 871, 876, 870, 1262, 1263, 1268, 1266 del C. de co., por falta de aplicación, y 397 ej., por aplicación indebida.
En la fundanentación del cargo se atuda a que para cj Tribunal, al contrato entro Hernán Turbay y lo demandada sí existe, pero su prueban o pude tenerse en cuenta porque cj documento respectivo no expresa el pago del impuesto de timbre, a términos do tos artículos Y y 25 de la Loy 2a. do 1976, y por tal causa laparte inpugnanto, al tienpo con la demanda de casación presenta cl recibo de pego corresptoantno den ito equne tataeñe ,c on la dlligencta de compromiso celebrado entro tas partes, coo en rola ción con tas cartas do 20 y 29 de marzo da 1979, l r De otro tado, la censura recuerda que c] ad quen, no obstante lo A antertor, asoveró que aím de tenorso en cuenta ej documento, se incumplió e) contrato que contiene, por cuanto no está probado en autos que la cesión dal interés social cn una compañio, resultante dol compromiso, se hubless realizado por escritura pública. En esto último punto le enrostra al sentenciador las siguientes yo
rros do apreciación probatoria: a) Error de hecho en ta aprecizción de las cartas de 23 y 29 8 0355 E de marzo de 1979, consistente en que el Tribuna! no tas apreció ob jetivamente, toda vez qua en ellas está contenido íntegramente el contrato celebrado entre las partes, acá disputado, porque conside ró que sólo se encuentra recogiedn ol a diligencia de compromiso posterior, cuando en realidad ésta sencillamente ratificó, sin necesi dad, el acuerdo obrante en dichas cartas, aj cual nada se te añadió. En ese sentido el sentenciador ignoró tas cartas en mención y radi có ta existencia del contrato únicamente en aquella diligencia. b) Error de hecho en la apreciación del interrcgatorto de par te y del requerimiento surtidos el día 7 de octubre de 1939 ante el Juzgado 14 civil del circuito de Bogotá, prucba ignorada por el failador. La censura, con respaldo en tas transcripciones de varias pre guny treaspusest as del interrabosuegltoa tporo erl iHeroman o Raúi Echeverría Mejía, representante tegal de ta demandada, dice que ésta confesó ta existdeel ncocntiratao y su disposición decumplir el mismo, como también el hecho de que para ta Comunidad el incumplimiento es del demandante porque no satisfizo las cond)+ clones expresadas en la carta del 29 de marzo de 1979, Agrega que se observa en las respuestas dadas por dicho re presentante, y se palpa en la carta antes mencionadaq,ue las condimipuecstais ao Henrnáne Tsurb ay son extgibles Úmicamente
después de que ta Comunidad cumpla con su obligación contractual de vender tos terrenos rematados, luego a aquésel le está exbgiendo un cumplimiento anticipado de sus obligaciones y es en es to en to que se basa el representante legal de la demandada para excusar su incumplimiento, lo que ratificó después al responder c) Error de hecho en ta apreciación del certificado expedido por ta Címara do Conorcto de Bucaramanga -C. 4, fis. 37 y 39-, conseni quse etl Treibunnal ttgneoró ta extstfeísinca cdte aest e medio de prueba con el cual se acredita el cumplimiento de parte de Hernán Turbay Bernal de su cbiigación de transferir a ta Co munidad Marista tas cuotas de interés soctal que él, por sí o por interpuesta persona, poseía en ta Compañía Promotora Santandereama. En aquel certificado -diceaparece ta Comunidad demandada como titutar da 2.800 cuotas de tas tres mil en que se divide el ca pita) socia! de to mentada soctedad, tuego sí operó ta transferencta de tas cuotas da interés soctal echada de menos. d)- Error de hecho en ta apreciación de tas copias de las comunivcisibales ca fiofloos 1n9 y e20 sdel C. principal, firmadasco mo recibidas por el Hermano Eduardo Botero Arango en "Bogotá, marzo /79?. Consiste el yerro, dice el impugnador, en qua el Tribuna)- tgnoró dichas prucbas de cuyo contenido “transcrito en el cargoso Infteren ctaros indicios de que to cesión del interés social soMiovó a cabo a instancia de Hernán Turbay Berna!, quien procodió a ordenar y autorizar to pertinente el 30 de marzo do 1979. e) Error de hecho en ta aprecizción de ta comunicación reci bida por el Hermano Eduardo Botero en "Bogotá, marzo /79? -f. 9, C. ppal.- y en ta copta del memorial presentado el 10 de jJullo de 1979 aj Jusz Segundo civil del circuito de Bucaramanga -fl. 59 0337 10
C. ppal.-, por cuanto el Tribunal no las contempló objetivamente, La censura, después de transcribir es contenido de tos documentos citados, dico que de oitos so desprendo ta disposición de Hernán Turbay a acunpilr con to suyo; qua to Cooumidad aceptó la forma en que ésta cunpila sus obligaciones, tanto que el menortal de cosiín fue presepnor tala Hderoman o ¿EdBuoterao, racedptáondol a; quo cexo ej cródito a ceder no estaba a nombro del demandonto - ésta hizo todo lo que estaba o su aícance para que no soto la ca sión de tas acciones sino también ta del crédito se llevaran a cabo.
Posa thscgo al inpugnador a serñclar que do no haber incurrido el Tribunal en tos opuntados yerros de fecto, la sentencia habria secedido a la dectaroción contenida en fo súplica. subsidiaria final, y explica ta incidencia de tos mismos en la violación do tas normas y sustcen enspeccial idel aartt. 15e45 sdel ,C. c., para concluir pidiendo que se caso el fallo Expugnarto, so revoque el de pricera
instencia y que ta Corto, en su reemplazo, 2coja favorablemente ta súpíica dicha. Cergo Segumdo Se impugna la sentencia de ser violatoria en forma indirecto detos artículos 1499 a 1503, 1503, 1506, 507, 517, 1518, 1529, 1527, 53, 1331, 1532, (530, 1535, 1540, 1541, 1502, 1589, 1596, inc. 2%, 554, (581, 1509, 1590, 1602, 1603, 1500, 1693, 1609, 1610, 1513 a 1519, 1621, 1822, 1620, 1626, 16827, 1757, 2310 del C. C. y 8% do ta Loy 153 de 1597, por falta de apillección; de los artícu1l52o3,sn. 9 y 55 inc. 1%, por aplicación indebida; do tos artícul3o6s7, 022, 063, 855, 870, 871, 876, 0783, 1262, 1463, 1169, 1166, dal C. do Co., por falta de aplicación, y 397 [b., por aplicación indebida, 0358 0 . con quebda rtoas arntíctutoso 1 75, 179, 107, 293, 209, 150, 25), 252, 253, 259, 259, 263, 276, 279 y 230 del C. de P. C. En ta sustenteción del cargo s2 atude a qua al Tribunal argumentó que efectivaronto aodstió un contrato entro tas partes, pero qua es
to solo cansto en la diligencia de compromiso de 30 do marzo de1979, sin qua puedan considerarse como contrato las cartas cruzados tos días 20 y 29 da los isos mes y afo, pero el documaento en que cobra aquélla no puedo ser tenido en cuento porquo no ostenta ej pa go cal impuasto de títrbra y que, aím do poderse apreciar, el doC coondanto incumplió el contrato, dado quo no se ecompañó ta copia da lo escritura púbiiea de cosión de unas cuotas da Interés social a que aquél so comproztió, Pcr to prioro, «l censer sefuta quo en ta fecha do la demanda de casación ta parto derendanto ha satisfecho el vator del rofertdo im puesto, no solzaento pora lo diligencia de compreziso, sino paratos sobrodichas cartas. Por to sogundo, denuncio tos siguientes yerros do estimativa proba torbo: 0) Error dy derceho en ta apreciación do tas cartas de 28 y 29 da cuarzo de 1979, consistento en quo no se tos otorgó su justo vator do contrato, sino qua tas tuvo como basa del que se concretó cn to diligencia de compreooiso suserita el 39 do marzo del referido año. Yerro que cs protuberante porque en esto tan solo so ratifi có to expuesto en tatas cartos, o sea que las partes se encontraban contrectualmento atodos de ontos y qua brota porque «al Tribunalno tes dí esa cérito a tos comunicicicrounzaadsos . dy o 0359 b) Error de derecho en ta vatoración de las coplas de las comunicaciones, firmadas como recibidas por el Hermano Eduardo Bo tero Arango en “Bogotá, marzo /79%, (Cdro. ppal. fis. 19 y 20), consien squet neo lnes tconeced ió valor jurídico de indkcio de la cestén del interés social a favor de ta Cozunitdad demandada. La censura, después de transcribir tos textos de las comunica ciones rofertdas, dice que si bien la escritura públesi elc maedi o idóneo para demostrar la cestóín, no es prueba exctuyente. Ella, añado, puede ser probada con el certificado de ta Cémara de Comer clo y por tanto se inflere de aquélla que ta cesión se tlevó a cabo a instancia de la demandanto y que al efecto procedió a ordenar y autorizar to pertinente y que por dicha iniciativa es que aparece ta Comuconmo iprdopieatardia de 2.800 acctonesd e ta sociedad Promotora Santandereana Ltda. c) ' Error de derecho en ta vatoración de ta comuntcación reci bida por el Hermano Botero en “Bogotá, marzo /79% (C. ppal. fl. 19), consistente en que el Tribunal no concedió a esta comunicación su valor como prueba del cumplimiento de Hernán Turbay Bernal, como to descubre el tenor doj documento. d) Error de hecho en ta apreciación del interrogatorio departo surtido el 7 de octubre de 1930, ante el Juzgado Catorce Cl vil dal Circuito de Bogotá, absucito por cj Hermano Raíii Echovorría, expuesto por ta censura con fundamentos similares a tos desorroflados en cl cargo anterior y qua, en gracia de la brevedad ro se repiten acá. lgual puede advertirso con tos errores de hecho que se to imputan af sentenciador porque también ignoró el certificado ox pedido por la Cámara de Comercio de Bucaramanga el 3 de novien bre de 1988, Cd. 4, fis. 37 y 33, en el que consta que la Comuni 0380 a dad es ta titutar do 2.800 cuotos de interés social de ta soctedadPromotora Santandercana Ltda. y, por consiguiej ecnumtploim,ic n to del demandanto en cuanto a su obligación de ceder tas cuotas dal interés social; o porque ignoró ta copia dal memorial presentado el 10 de juilo da 1979 al Juzgado 2? civil del circuito do Bucara mon(C. gppaal. fl. 59), con ta que se denusstra que el demandanto cumplió en ta cedida de sus posibilidades y cabatreente sus obligaciones, y que la demandada oceptó la forma en ques estos se satisficieron. Do todo to antertor conctuye lo censura diciendo que si no hubiera sido por tos errores da hecho y de derccho que denuncto, el sentenciodor habría aceptado ta súplica subsidiaria final contenida en la dexmenda y, explicando ta incidencio de aquellos en cl quebranto de la kry sustancial, en particutar, ta del art. 1586 del C. C., rectora lb quiebra del fallo impugnado, ta revocación de lasentencia de primera instancia y qua, en su reemplazo, se acepte
ta súpfica dicha retativa al cumpiíiaiento de tas obilgactones con tracqua tconutrajao lta deemansdad a.
SE CONSIDERA: Es palmarto qua ej sentenciador coso primera consideración dió - por sentado que tos pretensiones del denendante, tanto principa tos coso subsidiarias, tienen cono hecho generador la ocurrencia do un acto Jurídico bilnteral del cual surgen obligaciones para am bas partos, acto que so plasma en cf documento quo estas denoainaron “diligencia do comproniso”, suscrito el 30 da marzo de 979 <. 1, ft. 7-. Que, empero, tal decunento carece de eficacta probatorta, habida cuenta de quo “no expresa cl pego dal ta os - 0361
Y puesto do timbroa con cl cual ostí gravado en tos términos del art. 18 da ta Ley 2a. do 1975, y que tal omisión, de acuerdo a tos vocos del art. 25 da la misa toy no deba ser tenido en cuenta como prueba por funcioofinciaal raliguono” . En segundo tírmino y no perdiendo de vista la antertor sanción”, | el fallador planteó algunas consideraciones en torno a ta relación | jurfálca incorporada cn dicho documento y, especificamente, para y infortr de 6] y de tas cartas que previamento se dirigieron tas par tos, que ta Comunidad demandada tenfa la posición facultativdao CO! exinirso de acatar todo compromiso con el demandante, si éste, a su voz, no satisfecía tos condictonos expuestas por aquélla, tasque, en opinión dol Tribunal, no se realizaron de manera cabal se
gún to qua se dosprenda dal zcorvo probatorio. En cosa perspectiva, le correspondía a to parte Enpugnante destruir el fundanento Intctal dol faflo absotutorio, puesto que sólo de eso modo venía a cobrar trascendencia el análisis da tosaspectos ultertores, atinentes al cunmpliniento contractual y que ( a fueron examipnor ael d2 oqsuen , mas pontdee pnresdentoo2) que ta prueba dol contrato vincutante do las partes no puede ser tentda cn cuenta por to sanción que se doriva de costar desprovts to del pago dal impussto de timbro. A esto propósito, ta parto iopugnanto emploza por criticar ta actl tud dol fallador al no haber ordenado proviacente y de oficioque fuera satisfecha la renteda carga bupositiva y, para disipar el cbstícuto, acompañó con ta propia demanda de casación el red bo da pago emanado del Banco de Bogotá de fecha 17 de enero de 4289. I5 0362 > Sin embargo, ese pago no resulta idóneo para que desaparezca el obstácuto que respecto del documento halló el Tribunal, dado que el recurso de casación no es una tercera instancia donde puedan subsanarse las deficiencias probatorias que, advertidas por el ad quem, to hubleran conducido a desestimar un medio determinado. Además, ta sentencia impugnada llega a ta Corte amparada con ta presunción de aclerto y su invalidación por ta vía indirecta, úmicamente procede a partir de la situación probatoria taj como fue percibida por el sentenciador, justamente para establecer si en el
momento en que apretocs imeódio s se diero ono nt as falencias que la censura luego viene a denunctar en ta casación. Es patente, pues, que el impugnador debía, o combatir el desconocimiento de ta referida prueba, por las circunstancias que a ta sazón de su valoración examinó el faltador; o establecer que por otros medios de convicción se puede demostrar el contrato que te sirve de fuente a las obligaciones discutidasen este proceso. - Mas se abstuvo de hacer to primero y, en cuanto a to segundo, no alcanzó a tener éxito conforme con to que a continuaciónse explica. La impugnación sostiene que cl sentenctador incurrió en errores de hecho -cargo primero-, al tgnorar que con antetación a ta dili gencia de compromiso que obra en el documento tildado de inefi caz por el motivo atrás aludido, las partes se remitieron sendas cartas quo datan del 28 y del 29 de marzo de 1979, en las cuales, sin necede saquiellad dailgidenci a, aparece la relzción contractua' que ata a tas partes; o en errores de derecho cargo segundoal no otorgarte a estos documentos su justo valor de contrato. Al respecto, importa rememorar que un contrato, por esencia, - 16 03639 necesita del consentimiento recíproco de las partes, amén del cumplimiento de las formalidades que tos mismos sujetos o la tey exijan en casos determinados; y que cuando, como acá ccurre, al regir el principio solus consensus obiigat, el consentisme iperondutce,oes en tal momento que se perfecciona el respectivo contrato, por
ta convergencia de dos o más vofumtades en idíntico sentido; de lo contrarto, como es obvio, la relación no habrá surgido. Examtais cnartaas dmenacionsada s, ni por asomo brota de ellas que sus suscriptores quedaran tigados contractuatrente cuando se las enviaron entre sí, conciusión que desvanece La calificación Que ta censura te otorga al a diligenciad e compromiso referida, en el sentido de ser solo ratificatorta de un acuerdo de voluntades preexisty, eandetmáes, innecesarta. En verdad, el demandante, el 28 do marzo de 1979, te dirtgió una misiva al Hermano Eduardo Botero Arango, Administrador Provincial de ta Comunidad de los Hermanos Maristas, contentiva de una propuesta consignada con ta finalidad de asegurarte a éstel apago de una acreencia a cargo de ta sociedad “Promotora Santandereana Ltda.” y de evitar que unos bienes de ésta fuesen rezatados por un tercero, y en las condiciones que se detallan en esa comunicación -C. 1, fi. 8-, en ta que el remitente manifestó que quedaba "en espera de su respuesta". Al día siguienelt ede,st i natarto dió cuenta del recibo de la nota y con carta del 29 de marzo del mismo año respondió anunclando que estaba dispuesto a aceptar ta propuestaba,j o tas dos condicquie oalnlí emissm o especifica. (C. 1, fl. 10). Entonces, si el proponente del negocio jurídico quedaba a la es perdea la respy sui eel dsestitnataarto ,no se atrevió a pro
03541 t7 nunciarse afirmativamente sin dejar en claro sus propias condiciones, ello significa que, hasta ese momento no se podía aseverar que ya había un acuerdo de voluntades, ni, por tantun oco,ntr a to. De consiguiente, sólo el 30 de marzo de 1979, en la denomina da por tas partes diilgencia de compromiso había venido a darse ta convergencia requerida para el nacimiento de éste, en tanto que en ese documento habrían dectarado lo siguiente: “Que aceptamos el contenido de las cartas suscritas por nosotros y fechadas marzo 28 y 29 de 1979, relacionadas con procesos que en contra de 'Pro motora Santandereana Ltda., cursan en el Juzgado Segundo Civil del Circuito de Bucaramanga comprometa idoér ncudnpolismieent o a tas obligaciones mutuas”. Es, pues, incuestioqune apbaral ela s partes antes de la fecha iniclatmente mencionada, no habría exdstl do entro ellas obligación contractual atguna. Es cierto que tos suscriptores del indicado compromiso, al proceder como to hicieron, no ratificaban un contrato que aím no se había celebrado, sino que, de esa manera, era su propósito conctuir el acuerdo de voluntades que te debía dar origen al mismo, acuerdo que no denotaban tas cartas previamente cruzadas entro tas partes. En contra de to que ta censura aduce, la relacióncontractual en que se apoyan tas pretensiones del demandante se tenía que venir a perfeccionar cuando tas partes suscribieron el documento antes transcrito en el que tas mismas dectaran compro reeterse expresamente "a dar cumplimiento a las obligaciones mutuas, to que, valga anotarto, no to habían manifestado antes; - por afiadidura, no plerde piso ta dificultad que halló el Tribunal para dejar de apreciar la prueba del contrato, toda vez que la misma hallíbase sujeta aj impuesto de timbre, como lo corrobora su ulterior liquidacy ipóagno. 0385 18 Lo anterior representa que ej sentenciador no se equivocó cuandoaseveró que ta relación contractual discutida debería haber nacido en el instante en que las partes aceptaron de consuno los términos o de las notas o cartas varlas veces mencionadas y no cuando éstas se expidieron. Por tanto, no se advierte yerro apreciativo atguno -y menos con el carácter de manifiestoen relaciconó nta s notas que las partes se dirigieron recíprocamente, como elemento de con vicción sobre la ocurrencia del contrato. En esas circunstancias, la sentencia impugnada conserva su cardi- (e nal fundamento, razón por la cual resulta vano examinar los demás yerros de apreciación probatoria que se denuncian en ambos car gos, evidentemente sucesivos de los que atrás se estudiaron sin éxito alguno para el impugnante, relacionados como se hallan con la verificación del cumplimiento o incumplimiento contractual de la demandada. No habiéndose hallado la prueba del contrato, no hay error evidente por no ver el mismo en los actos cumplidos con ul tertoridad, pues siempre quedaría por verse los térmienn otossque aquél se ajustó para poder determinar si tales actsoon sco n senacnon téeJ so n o. De ello, entonces, se sigue que la sentencia dicha no quebrantó ninguno de tos preceptos sustanciates que se enlistan por la censura. Como lo discurrido afecta a ambos cargos, estos se despachan en forma adversa a la parte recurrente.
DECISION: En armoncfona lo expuesto,l a Corte Suprdee Jmustaici a, Sata de Casación Civil, administrando justicia en nombrdee la Repúbli nos e. z iS <=? a E + pS 2
0366 19 ca de Colombia y por autoridad de la ley, NO CASA la sen tencia de 20 de octubre de 1987 proferida por el Tribuna! Superior del Distrito Judicial de Bogotá, en este proceso ordinario seguidopor Hernán Turbay Bernal en frente de ta Comunidad de los Herma nos Maristas de la Enseñanza”. Costas a cargo de ta parte impugnante, Tásense en su oportunidad. Cóplese, notifíquese y devuétlvase.