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CSJ - SL1353-2019

Corte Suprema de Justicia

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Detalles

Título
CSJ - SL1353-2019
Autor
Corte Suprema de Justicia
Categoría
Jurisprudencia
Área del derecho
Laboral
Año
2019

Repiblico de Colombia Corte Suprema de Justicia Salad e Casación tabural CLARA CECILIA DUEÑAS QUEVEDO Magistrada ponente SL1353-2019 Radicación n.° 69105 Acta 11 Bogotá, D.C., veintisiete (27) de marzo de dos mil diecinueve (2019). Decide la Sala el recurso de casación que interpuso ANTONIO DE JESÚS CORTÉS HURTADO contra la sentencia que profirió el 22 de julio de 2014 la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín, en el proceso que adelanta contra la ADMINISTRADORA

COLOMBIANA DE PENSIONES - COLPENSIONES.

I. ANTECEDENTES El accionante promovió proceso ordinario laboral con el propósito que se condene a la demandada a reconocer y pagar la pensión especial de vejez por haberse desempeñado en actividades de alto riesgo, junto con los incrementos anuales, las mesadas adicionales causadas, los acrecentamientos por cónyuge a cargo, la indexación de las Radicación n. 69105 sumas adeudadas, los intereses moratorios y las costas procesales.

En respaldo de sus aspiraciones adujo que nació el «10 de mayo de 1954» que desde el 12 de septiembre de 1981 y hasta la fecha de presentación de la demanda se dedicó a labores de minería subterránea -oficio de alto riesgo-, y que a 31 de julio de 2012 había acumulado 1.398,71 semanas cotizadas, aunque, afirmó, que el número es mayor dado que la entidad accionada no contabilizó algunos períodos.

Narró que el 26 de enero de 2006 solicitó a Colpensiones la pensión especial de vejez por alto riesgo, conforme lo previsto en el artículo 15 del Decreto 758 de 1990; empero, la entidad la negó mediante Resolución n. 7479 de 2007 bajo el argumento que su empleador no efectuó el pago de la cotización adicional propia de tal actividad y, además, porque no acreditó las 750 semanas que exige dicha normativa, toda vez que para entonces solo ajustó 562. Precisó que es beneficiario del régimen de transición contemplado en el artículo 8.° del Decreto 1281 de 1994 porque tenía 40 años de edad al entrar a regir tal disposición; que se encuentra casado desde el 15 de julio de 1978, razón por la cual tiene derecho al incremento por su cónyuge; que el Decreto 758 de 1990 a efectos de obtener la pensión especial que reclama, no exige el pago de cotización adicional para actividades de alto riesgo, pues ese o ¿ Radicación n. 69105 requerimiento se estableció en un 6% a partir de la expedición del Decreto 1281 de 1994 y en un 10% desde que se profirió el Decreto 2090 de 2003, y que tal obligación es exclusiva del empleador 0, en su defecto, de Colpensiones cuando omite realizar el cobro coactivo de los aportes, conforme lo ha establecido la jurisprudencia de la Sala. Indicó que la prestación deprecada se causó en atención al número de semanas cotizadas, así no se haya retirado del sistema general de pensiones, toda vez que Colpensiones no accedió a su solicitud y, de esa forma, lo

obligó a laborar y cotizar hasta que se le reconociera la pensión de vejez contenida en el artículo 33 de la Ley 100 de 1993. Por último, manifestó que reclamó el derecho ante la accionada el 5 de julio de 2011 y el 17 de septiembre de 2012, sin respuesta por parte de la entidad (f.° 1 a 11). La convocada a juicio, al dar respuesta a la demanda, se opuso a todas las pretensiones. En cuanto a los hechos que las soportan, adujo que no le constaban pero que tendria por ciertos, de acuerdo con la prueba que se aportó, relativas a que el actor desarrolló de actividades de alto riesgo, que está casado y las reclamaciones elevadas en las fechas indicadas. Respecto de los demás, indicó que no eran hechos sino apreciaciones del accionante. w Radicación n. 69105 En su defensa, propuso las excepciones de inexistencia de la obligación, así como de reconocer los incrementos pensionales y de pagar intereses moratorios, buena fe, imposibilidad de condena en costas, prescripción y la genérica (f° 41 a 45).

II. SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA El Juzgado Diecisiete Laboral del Circuito de Medellín, a través de sentencia de 23 de julio de 2013, decidió ([. 83 v 84 y CD 2): PRIMERO: DECLARAR que al señor ANTONIO DE JESUS CORTES HURTADO (...) le asiste derecho al reconocimiento y pago de la pensión especial de vejez por haberse desempeñado en actividades de alto riesgo, conforme se dijo en la parte motiva de

la presente providencia.

SEGUNDO: CONDENAR a la ADMINISTRADORA COLOMBIANA DE PENSIONES - COLPENSIONES, a reconocer y pagar al señor ANTONIO DE JESÚS CORTÉS HURTADO (...), la pensión especial de vejez a partir del momento en que éste acredite el retiro efectivo del sistema.

COLPENSIONES realizará la liquidación de la mesada pensional, confome a los parámetros señalados en la parte motiva, utilizando la tasa de remplazo del 90%, el IBL, será el resultante del promedio de los ingresos que sirvieron de base para las cotizaciones de los últimos diez (10) años, contabilizando hasta la ultima semana cotizada. Se le cancelarán lus mesadas adicionales anuales de junio y diciembre.

TERCERO: SE ABSUELVE a la ADMINISTRADORA COLOMBIANA DE PENSIONES — COLPENSIONES de las demás pretensiones de la demanda.

CUARTO: Las excepciones propuestas quedan implicitamente resueltas.

QUINTO: COSTAS a cargo de la parte demandada {...).

Radicación n. 69105

III. SENTENCIA DE SEGUNDA INSTANCIA La Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín, mediante fallo de 22 de julio de 2014, revocó la sentencia del a quo y resolvió (f.° 117 y CD 2): PRIMERO: DECLARAR que el señor Antonio De Jesús Cortés Hurtado tiene derecho a la pensión de vejez, en los términos del art. 33 de la Ley 100 de 1993, modificado por el art. 9 de la Ley 797 de 2003.

SEGUNDO: CONDENAR a COLPENSIONES al (sic) reconocer y

pagar en favor del señor Antonio De Jesús Cortés Hurtado, retroactivo pensional una vez acredite el retiro del sistema, mesada que deberá liquidarse teniendo en cuenta los arts. 21 y 34 de la Ley 100 de 1993, modificado este último por la Ley 797 de 2003.

TERCERO: ABSOLVER a COLPENSIONES de las demás pretensiones del actor.

CUARTO: No se causaron costas en esta segunda instancia.

En lo que interesa al recurso extraordinario, el Colegiado de instancia estimó que el problema jurídico que debía resolver, consistía en determinar si se ajustó o no a derecho la decisión del a quo de reconocer al actor la prestación especial de vejez a partir del momento en que acreditara el rctiro efectivo del sistema y, en caso afirmativo, si era procedente el pago de intereses moratorios previstos en el artículo 141 de la Ley 100 de 1993 o, en subsidio, la indexación de las sumas objeto de condena. A continuación, asentó que el demandante desempeñó tareas de minería de socavones o labor subterránea durante la mayor partc de su vida, actividad que está catalogada Radicación n. 69105 como de alto riesgo conforme al artículo 15 del Acuerdo 049 de 1990, aprobado por el Decreto 758 del mismo año. Posteriormente, hizo un recuento de las normas que han regulado la pensión especial de vejez por alto riesgo y su aplicación al caso concreto. En esa dirección, indicó que el precepto anteriormente aludido rigió entre el 1.° de abril de 1990 y el 21 de junio de 1994 y establecía la reducción

de un año de edad para los hombres, sobre el requisito de 60 años por cada 50 semanas que excedieran las primeras 750 cotizadas, continuas o discontinuas, y que el accionante no alcanzó a consolidar el derecho durante su vigencia, toda vez que para el «21 de junio de 1994» contaba con 39 años de edad y 550 semanas de cotización. Luego, se refirió al cambio normativo que introdujo el Decreto 1281 de 1994 y señaló que esta disposición permaneció en el ordenamiento jurídico entre el «22 de junio de 1994» y el «28 de julio de 2003» y estableció como presupuestos para el reconocimiento de la prestación especial de vejez que el asegurado debía tener 55 años de edad cumplidos y haber cotizado un mínimo de 1.000 semanas. Agregó que en su articulo 8.° consagró una transición que remitía a la aplicación del Decreto 758 de 1990, para aquellas personas que a su entrada en vigencia tuvieran 35 años de edad si son mujeres, 0 40 años si son hombres, o 15 años de servicios cotizados, caso en el cual se les conservaría las condiciones de edad, tiempo de servicios 0 número de semanas cotizadas y el monto de la 6 . a Radicación n. 69105 pensión establecidos en el régimen anterior al cual se encontraban afiliados. Bajo ese análisis normativo, señaló que si bien el actor tenía una expectativa de beneficiarse de la transición que remitia al artículo 15 del Acuerdo 049 de 1990, no alcanzó a configurar el derecho pensional, toda vez que para el 27

de julio de 20053, solo tenía 49 años y 980.70 semanas aportadas, que únicamente le permitían reducir 4.6 años de edad sobre los 60 que exigía el Decreto 758 de 1990. Después, aludió a las modificaciones que el Decreto 2090 de 2003 realizó a la regulación de la pensión especial de vejez por alto riesgo, y adujo que tal disposición empezó a regir el 28 de julio de 2003 y estableció que para acceder a tal prestación se requiere tener 55 años de edad y el número de semanas establecidas en el artículo 36 de la Ley 100 de 1993, esto es, 15 años de servicios o su equivalente de 750 semanas de cotización. Luego, indicó que a la fecha de entrada en vigencia de esa normativa, el actor no tenía tal edad exigida. Al respecto, mencionó: A partir del Decreto 2090 de 2003, el cual derogó la norma anterior, este decreto inició vigencia desde el 28 de julio de 2003 y es el que actualmente se encuentra vigente, se exigía como requisito general para acceder a la pensión especial de vejez en alto riesgo, haber cumplido 55 años de edad, tenemos que en ese entonces, julio 28 de 2003 el actor no tenía esa edad y además exigía que hubiera cotizado el número mínimo de semanas establecido para el sistema general de seguridad social en pensiones al que refiere el artículo 36 de las 100 del 93, modificado por el artículo 9.° de la Ley 797 de 2003. Este tiempo a que refiere el artículo 36 son las 750 semanas o 15 años de servicios cotizados, 15 años de servicios o 750 semanas

de cotización, equivalentes a esos 15 años de servicio (...). Radicación n. 69105 Explicó también que este último decreto, a su vez, contempló un régimen de transición en su artículo 6.° que remitia al Decreto 1281 de 1994, según el cual, las personas que a su entrada en vigencia tuvieran como mínimo 500 semanas de cotización especial, tendrían derecho a que se les reconociera la prestación en las mismas condiciones establecidas en las normas anteriores que regulaban las actividades de alto riesgo, siempre que acreditaran la densidad de semanas exigida por la Ley 797 de 2003. Empero, expuso que para tener derecho al régimen de transición del Decreto 2090 de 2003, se estableció un parágrafo condicionante en el sentido que, además de las 500 semanas de cotización especial, el afiliado debe reunir los presupuestos contemplados en el artículo 36 de la Ley 100 de 1993, modificado por el artículo 18 de la Ley 797 de 2003, esto es, tener 40 años si es hombre o 15 años de servicios al 1.° de abril de 1994, lo cual tampoco acreditaba el accionante. En tal sentido, adujo: Sin embargo, consagra un parágrafo condicionante para tener derecho a ese régimen de transición, según el cual para ejercer esos derechos establecidos en el decreto, en el artículo 6 de la transición, cuando las personas se encuentren cubiertas por régimen de transición, es decir, deben cumplir en adición a los requisitos especiales ahí señalados, es decir, adicional a las 500 semanas de cotización especial, debe cumplir los presupuestos

establecidos por el artículo 36 de la Ley 100 de 1993, modificado por el artículo 18 de la Ley 797 de 2003. Estos presupuestos adicionales del artículo 36 de la Ley 100 de 1993 obligaban a que el aquí demandante tuviera reunidos al momento de iniciar vigencia la Ley 100 de 1993, que lo fue en abril 1 de abril de 1994, los siguientes presupuestos: que tuviera 40 años o más de edad, por ser varón, en abril 1% de 1994, 0 15 Radicación n. 69105 años o más de servicios cotizados y se aprecia que esta adición de presupuestos establecida del artículo 36 de la Ley 100 de 1993 para acceder a la pensión especial de vejez hace perder la posibilidad de pensionarse al actor bajo el régimen especial establecido en transición (...). Es de anotar que el artículo 6° del Decreto 2090 de 2003 fue declarado exequible por la Corte Constitucional a través de la sentencia C-663 de 2007 en el entendido que para el computo de las 500 semanas de cotización especial se podrán acreditar las efectuadas en cualquier actividad que hubiera sido calificada juridicamente como de alto riesgo (...). Además, consideró que el actor no reunió los requisitos establecidos en el Decreto 2090 de 2003 para acceder a la pensión especial de vejez por alto riesgo, toda vez que no tenía 55 años de edad para la fecha en que tal normativa se profirió ni el número de semanas a que se refiere el artículo 36 de la Ley 100 de 1993; es decir, 15 años de servicio al inicio de vigencia de esta última

disposición. Sobre el particular, manifestó: Prosiguiendo entonces con nuestro análisis, se advierte que definitivamente al emitirse el Decreto 2090 de 2003 no solamente impone unas nuevas condiciones para aplicar el régimen de transición que son las contenidas en el artículo 36 de la Ley 100 del 93, modificado por la Ley 797 de 2003, sino que adicionalmente para conservar la posibilidad de pensionarse bajo régimen especial de vejez a un trabajador que hubiera laborado en socavones, como lo hizo el aquí demandante, no bastaba con que él tuviera 55 años de edad en ese momento, o que viniera laborando como minero en socavén, sino que además hubiera cotizado el número mínimo de semanas establecido para el sistema general de seguridad social en pensiones, al que refiere el artículo 36 de la Ley 100 del 93, que no es otra que la exigencia indicada de los 15 años de servicio al momento de iniciar vigencia la Ley 100 del 93, lo que corta de un tajo con la expectativa cue tenía el aquí demandante de pensionarse en alguna oportunidad bajo régimen especial por alto riesgo (...). Y es que tampoco tenía derecho a ese beneficio porque está previsto en el artículo 36 de la Ley 100 que a partir del 1° de abril del 94 se exigía 40 años de edad y 15 años de servicios equivalente a 750 semanas cotizadas para que pudiera conservar esos beneficios de pensión en alto riesgo como dispone Radicación n. 69105 el Decreto 2090 de 2003, puesto que en aquella oportunidad, en abril 1° de 1994, solamente reunía 553.86 válidamente cotizadas como se aprecia en folio 86 y tampoco tenía la edad de 40 años.

En consecuencia, luego de advertir que Colpensiones no presentó recurso de apelación, estimó que debía «revocar íntegramente» el fallo de primer grado, toda vez que el juez no puede estar atado a sus propios errores y, de la misma manera, el de segunda instancia al estudiar las actuaciones o decisiones del a quo, tiene el deber de corregirlas con el fin de salvaguardar el derecho material y la verdad real para que la decisión adoptada se ajuste al ordenamiento juridico. Asi, tácitamente, surtió el grado jurisdiccional de consulta en favor de la demandada. Agregó que tal determinación no trasgrede los principios de consonancia y congruencia, en cuanto al actor se le reconocerían la prestación que realmente causó. Hecho el anterior análisis, precisó que si bien Cortés Hurtado no adquirió el derecho a la pensión especial por actividades de alto riesgo, sí acreditó los requisitos para la pensión ordinaria de vejez, toda vez que cotizó 1.434 semanas en su vida laboral, superior al minimo exigido legalmente. En consecuencia, procedió a conceder tal prestación. En tal sentido, explicó: Luego entonces debe el actor cumplir las semanas y la edad que el régimen general de pensiones establece en el articulo 33 y 34 de la Ley 100 del 93, modificados por la Ley 797 de 2003, como requisitos para acceder a la pensión ordinaria de vejez, que son 60 años de edad para el hombre, los cuales vino a cumplir el 4 de mayo de 2014 y 1275 semanas en este mismo año; densidad oO Radicación n. 69105 que ampliamente supera el mínimo exigido en la Ley 100 como se

colige de la historia laboral glosada en folios 86 a 89 del expediente, ya que el actor tiene 1434 semanas en toda la vida laboral, por !o que puede predicarse que al actor si le asiste derecho pero a la pensión ordinaria de vejez con base en la Ley 100 de 1993, modificada por la Ley 797 de 2003, y no la pensión especial de vejez por alto riesgo en régimen de transición que ordenó el juez en primera instancia, en aplicación errónea del Decreto 2090 de 2003 y transición de las disposiciones contenidas en el Decreto 1281 de 1994 y Decreto 758 de 1990 en su artículo 15. Por último, en relación con el disfrute de la pensión adujo que conforme a los artículos 13 y 35 del Decreto 758 de 1990 aplicables al régimen creado por la Ley 100 de 1993, «por lo general, se requicre el retiro del sistema general de pensiones; cn ese aspecto aludió a la sentencia CSJ SL 13425, 24 mar. 2003. En esa perspectiva, indicó que debido a que la última cotización del demandante fue el 30 de junio de 2013 «sin retiro del sistema» y que cumplió 60 años de edad el 4 de mayo de 2014, fecha posterior a la presentación de la demanda, Colpensiones debía reconocer la pensión de vejez a partir del momento en que se acreditara la desvinculación definitiva del sistema y calcular la prestación según lo establecido en los artículos 21 y 34 de la Ley 100 de 1993.

IV. RECURSO DE CASACIÓN El recurso extraordinario de casación lo interpuso el

demandante, lo concedió el Tribunal y lo admitió la Corte Suprema de Justicia. Radicación n. 69105

V. ALCANCE DE LA IMPUGNACIÓN Pretende el recurrente que la Corte «case totalmente» la sentencia impugnada para que, en sede de instancia, confirme la decisión del a quo en cuanto dispuso el reconocimiento de la pensión especial de vejez; modifique su numeral segundo con el fin de que se reconozca a partir del 26 de enero de 2006, calenda en la que elevó la solicitud de la prestación y se ordene el pago del correspondiente retroactivo junto con los intereses moratorios.

En subsidio, solicita que se confirme en su integridad el fallo del juez de primer grado. Con tal propósito, formula cuatro cargos, que fueron objeto de réplica. La Corte solo estudiará el cuarto, dada su vocación de prosperidad.

VI. CARGO CUARTO Acusa la sentencia de violar directamente la ley sustancial, en la modalidad de interpretación errónea de los artículos 4.° y 6.° del Decreto 2090 de 2003 y de aplicación indebida del artículo 33 de la Ley 100 de 1993, modificado por el artículo 9.° de la Ley 797 de 2003, en relación con los artículos 15 del Acuerdo 049 de 1990, aprobado por el Radicación n. 69105

Decreto 758 de 1990, 8.° del Decreto 1281 de 1994 y 36 y 141 de la Ley 100 de 1993. En esencia, aduce que el Tribunal erró: (i) al desconocer el régimen de transición previsto en el artículo

6. del Decreto 2090 de 2003 en tanto consideró que dicha norma exige, para preservarlo, que el trabajador tuviera 40 años al 1.° de abril de 1994, y (ii) al negar el derecho a acceder a la pensión contemplada en el artículo 4.° ibidem, porque no tenía 55 años de edad ni había cotizado 750 semanas al 1.° de abril de 1994, cuando entró a regir esa normativa.

Así, expone que ambos razonamientos juridicos son equivocados. En relación con el primero, puesto que el artículo 6.° del Decreto 2090 de 2003 no establece que el afiliado debía contar con 40 años de edad al 1.° de abril de 1994 para efectos de preservar el régimen pensional especial transitorio, toda vez que tan solo exige que a su entrada en vigencia acreditara 500 semanas de cotización en actividades de alto riesgo. Explica que si el trabajador cumple con los aportes exigidos, también conserva el régimen de transición previsto en la disposición precedente, es decir, en el Decreto 1281 de

1994. Y que, a su vez, para el momento en que comenzó a regir esta última disposición, esto es, «el 21 de junio» de esa anualidad, si el trabajador contaba con 40 años de edad, su Radicación n. 69105 derecho pensional se gobierna por lo previsto en el artículo 15 del Acuerdo 049 de 1990; exigencia que no fue modificada por el parágrafo del artículo 6.° del Decreto 2090 de 2003.

En relación con el segundo razonamiento, menciona

que el Tribunal le dio un alcance equivocado al artículo 4.° del Decreto 2090 de 2003, en cuanto dicho precepto no impone como condición para acceder a la pensión especial de vejez por alto riesgo que el afiliado hubiere cotizado 750 semanas cuando entró en vigencia la Ley 100 de 1993, puesto que hubo un error tipográfico en la referencia normativa que se hizo en dicho precepto y, por tanto, aquella debe entenderse es al número mínimo de semanas establecido para el sistema general de pensiones en el artículo 33 ibidem, con la modificación que introdujo la Ley 797 de 2003. En ese sentido, explica que el correcro entendimiento del artículo 4. en mención, implica que para acceder a la pensión especial de vejez se requiere que: (i) el afiliado cumpla 55 años de edad, sin que la exigencia de esa edad deba estar acreditada cuando comenzó a regir tal normativa; (ii) acredite haber laborado en una actividad catalogada de alto riesgo de acuerdo al artículo 2.° de la misma disposición; y (iii) reunir el número de semanas contempladas en el sistema general de pensiones. Radicación n. 69105 Por último, concluye que al ad quem dio un alcance equivocado a los artículos 4.” y 6.° del Decreto 2090 de 2003 e indica que en sede de instancia, la Corte debe verificar si el accionante cumple con los requisitos de transición para el reconocimiento de la pensión especial de vejez, conforme lo previsto en el articulo 15 del Acuerdo 049 de 1990 0, en su defecto, de acuerdo con lo consagrado en

el articulo 4.° del mencionado decreto. Agrega que para el momento en que Colpensiones decidió sobre su solicitud y le negó la pensión que reclama, esto es, el 26 de marzo de 2007, reunía los requisitos para su reconocimiento porque tenía 52 años de edad y más de 1150 semanas cotizadas y, por tanto, aquella se debe conceder desde esa fecha porque se vio obligado a seguir cotizando por causa imputable a la demandada.

VII. RÉPLICA La opositora, en relación con este cargo, manifiesta que la decisión del Tribunal fue acertada porque no era procedente el reconocimiento de la pensión especial de vejez al accionante.

Además, menciona que el juez plural estimó que el a quo se equivocó y, en consecuencia, estaba en la obligación de subsanar dicho yerro. Radicación n.” 69105

VII. CONSIDERACIONES Conforme a la vía de ataque a la que acude el recurrente, no se discuten los siguientes supuestos fácticos que fundamentaron la decisión del Tribunal: (i) que el demandante nació el 4 de mayo de 1954, de modo que tenía 40 años de edad el mismo día y mes de 1994; (ii) que desempeñó actividades de alto riesgo desde el 12 de septiembre de 1981 y hasta el 31 de julio de 2012, y (iii) que al 28 de julio de 2003 tenía más de 500 semanas de cotización al sistema general de pensiones.

Por tanto, debe dilucidar la Corte si el accionante tiene o no derecho a la pensión especial por actividades de alto riesgo, bajo el régimen de transición de las normas que la consagran.

De entrada advierte la Corporación que le asiste razón al recurrente en la contradicción que atribuye a la decisión del ad quem, toda vez que si bien abordó las disposiciones que regulan la prestación especial de vejez por alto riesgo, inexplicablemente dio un alcance equivocado a los artículos 4. y 6.° del Decreto 2090 de 2003. Asi es, porque la normativa en cita consagró que para acceder a la prestación especial de vejez a partir de la vigencia de dicha disposición -28 de julio de 2003-, se requiere cumplir con los requisitos de edad y aportes exigidos, bajo Radicación n. 69105 el entendido que la referencia que hace en su numeral 2.° es al número mínimo de semanas previsto en el sistema general de pensiones, supuesto normativo regulado en el articulo 33 de la Ley 100 de 1993, con la modificación que introdujo la Ley 797 de 2003, es decir, entre 1000 y 1300 semanas dependiendo de la fecha de causación del derecho. Por su parte, el articulo 6.° ibidem, condicionó la prerrogativa de la transición a que: (i) el afiliado o afiliada tuviera aportadas minimo 500 semanas de cotización en actividades de alto riesgo al 28 de julio de 2003, (ii) acreditara el número mínimo exigido en el régimen general de pensiones y (iii) adicionó en su parágrafo, acreditar la edad de 35 0 40 años según se trate de mujer u hombre, o 15 0 más años de semanas cotizadas al 1.° de abril de 1994. No obstante lo anterior, el Tribunal hizo una

interpretación equivocada de los artículos 4.° y 6.° del Decreto 2090 de 2003. De un lado, porque mezcló los requisitos para acceder al régimen de transición con los requeridos para el otorgamiento de la pensión especial por fuera de ese marco transitorio. Por el otro, porque afirmó que para acceder al régimen de transición consagrado en el Decreto 2090 de 2003, se requería cumplir con los requisito del articulo 18 de la Ley 797 de 2003 -que modificó el artículo 36 de la Ley 100 de Radicación n. 69105 1993cuando, tal disposición estaba derogada, según sentencia C-1056-2003 de la Corte Constitucional. Asi las cosas, el Tribunal incurrió en el error que se le endilga, de modo que sin más consideraciones, el cargo prospera y se casará la sentencia impugnada. Sin costas en sede de casación.

IX. SENTENCIA DE INSTANCIA En sede de instancia, debe determinar la Corporación, si se ajustó o no a derecho la decisión del a quo, a través de la cual reconoció al actor la pensión especial de vejez por actividad de alto riesgo. En caso afirmativo, le corresponde establecer desde cuándo tiene derecho a su disfrute y si procede la condena al pago de intereses moratorios o de la indexación.

Para ello, y con el fin de ofrecer una mirada completa a los problemas jurídicos planteados, la Corte analizará primero los regímenes de transición previstos en los decretos 1281 de 1994 y 2090 de 2003, a fin de verificar si el accionante reunió los requisitos exigidos para

beneficiarse de sus prerrogativas; luego, determinará la pensión que causó el actor y, por último, desde cuándo debe reconocerse la prestación correspondiente. Radicación n. 69105

1. LOS REGÍMENES DE TRANSICIÓN ESTABLECIDOS EN LOS DECRETOS 1281 DE 1994 y 2090 DE 2003

Es un hecho indiscutido entre las partes, que el accionante durante toda su vida laboral desarrolló actividades de alto riesgo. Pues bien, el régimen de transición para acceder a la pensión especial de vejez, previsto en el artículo 8.° del Decreto 1281 de 1994, dispuso lo siguiente: La edad para acceder a la pensión especial de vejez, el tiempo de servicio o el número de semanas cotizadas, y el monto de esta pensión especíal, de las personas que al momento de entrar en vigencia este decreto tenga treinta y cinco (35) o más años de edad si son mujeres, o cuarenta (40) o más años de edad si son hombres, o quince (15) o más años de servicios cotizados, serán los establecidos en el régimen anterior al cual se encuentren afiliados, Ello significa de una parte, que el régimen anterior es €l previsto en el artículo 15 del Decreto 758 de 1990 y, de otra, que para ser beneficiario(a) de dicha prerrogativa, al 23 de junio de 1994 -fecha de entrada en vigencia de esa disposiciónel hombre debía tener como mínimo 40 años de edad y la mujer 35. Por su parte, el inciso 1.° del artículo 6.° del Decreto 2090 de 2003, estableció: Artículo 6.%. Régimen de transición. Quienes a la fecha de

entrada en vigencia del presente decreto hubieren cotizado Radicación n. 69105 cuando menos 500 semanas de cotización especial’, tendrán derecho a que, una vez cumplido el número minimo de semanas exigido por la Ley 797 de 2003 para acceder a la pensión, esta les sea reconocida en las mismas condiciones establecidas en las normas anteriores que regulaban las actividades de alto riesgo. Parágrafo. Para poder ejercer los derechos que se establecen en el presente decreto cuando las personas se encuentren cubiertas por el régimen de transición, deberán cumplir en adición a los requisitos especiales aquí señalados, los previstos por el artículo 36 de la Ley 100 de 1993, modificado por el artículo 18 de la Ley 797 de 2003 (texto subrayado fue declarado inexequible por la Corte Constitucional, a través de la sentencia C-1056-2003). Lo anterior significa que dicha disposición condicionó la prerrogativa de la transición para obtener la pensión especial de vejez bajo los postulados del Decreto 1281 de 1994, a que el afiliado o afiliada tuviera acreditadas mínimo 500 semanas de cotización en actividades de alto riesgo a 28 de julio de 2003. En cuanto al primer decreto, se tiene que a 23 de junio de 1994, fecha de publicación en el Diario Oficial del Decreto 1281 de 1994, el actor tenia más 40 años de edad como lo exige su artículo 8.° por cuanto nació el 4 de mayo de 1954; y respecto del segundo, se puede verificar que a la entrada en vigencia del Decreto 2090 de 2003, esto es, 28 de julio de 2003, tenía 936, 57 semanas cotizadas en

actividades de alto riesgo (f. 86 a 98). Ahora, sobre lo previsto en el parágrafo del artículo 6. del Decreto 2090 de 2003, la Sala considera oportuno fijar La Corte Constituciona! mediante sentencia C-663-2007 declaró la exequibilidad condicionada de la expresión «500 semanas de cotización especial», bajo el entendido que al momento de entrar a regir tal normativa, estas se pueden acreditar con las aportadas en actividades de alto riesgo en los diferentes regimenes previas, así las mismas no tuvieran el carácter de «especiales». Radicación n. 69105 su alcance, toda vez que en tal precepto, para mantener el régimen de transición que en ella se establece a efectos del reconocimiento de l

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