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CSJ - STP1120-2023

Corte Suprema de Justicia

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Detalles

Título
CSJ - STP1120-2023
Autor
Corte Suprema de Justicia
Categoría
Jurisprudencia
Área del derecho
Penal
Año
2023

GERSON CHAVERRA CASTRO

Magistrado Ponente STP1120-2023 Radicación n° 128367 Acta No 017 Bogotá, D.C., dos (02) de febrero de dos mil veintitrés (2023). ASUNTO Se pronuncia la Sala en relación con la demanda de tutela promovida por Feliberto Segundo Sáenz Sierra, en contra de la Sala Penal del Tribunal Superior de Montería, a quien acusa de haber incurrido en una causal de procedibilidad de la tutela contra providencia judicial, al haber proferido los autos del 5 de septiembre y 6 de octubre de 2022 al interior del incidente de desacato distinguido con el radicado 23001220400020120012400. Al presente trámite, fueron vinculados la alcaldesa del municipio de Ciénaga de Oro, el Gobernador de Córdoba, el Director de la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y San Jorge, los Personeros, Alcaldes y Concejales de los Municipios de Tierralta, Valencia, Montería, Cereté, Lorica, San Bernardo del Viento, Purísima, Chimá, San Pelayo,CUI 11001020400020230009700 N.I. 128367 Tutela Primera Instancia Feliberto Segundo Sáenz Sierra 2 San Carlos, Momil, San Antero y Moñito, así como las demás partes e intervinientes dentro del trámite incidental antes referido. LA DEMANDA Señala el accionante que, en su condición de Concejal del Municipio de Ciénaga de Oro, Córdoba, el 24 de agosto de 2022 promovió incidente de desacato ante la Sala Penal del Tribunal Superior de Montería,

Señala el accionante que, en su condición de Concejal del Municipio de Ciénaga de Oro, Córdoba, el 24 de agosto de 2022 promovió incidente de desacato ante la Sala Penal del Tribunal Superior de Montería, en contra del Gobernador de Córdoba, el Director de la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y San Jorge -CVS-, los Personeros, Alcaldes y Concejales de los Municipios de Tierralta, Valencia, Montería, Cereté, Lorica, San Bernardo del Viento, Purísima, Chimá, San Pelayo, San Carlos, Momil, San Antero y Moñito, ello con el objetivo de lograr que se dé cumplimiento a la sentencia T-194 de 1999, donde la Corte Constitucional, en su ordinal segundo, dispuso: «ORDENAR a los Personeros, Alcaldes y Concejales de Tierralta, Valencia, Montería, Cereté, Lorica, San Bernardo del Viento, Purísima, Chimá, San Pelayo, Ciénaga de Oro, San Carlos, Momil, San Antero y Moñitos, que procedan de inmediato a: 1) suspender toda obra de relleno y desecación de pantanos, lagunas, charcas, ciénagas y humedales en el territorio de esos municipios, salvedad hecha de las que sean indispensables para el saneamiento; 2) adelantar las actuaciones administrativas de su competencia e instaurar las acciones procedentes para recuperar el dominio público sobre las áreas de terreno de los cuerpos de agua que fueron desecados y apropiados

saneamiento; 2) adelantar las actuaciones administrativas de su competencia e instaurar las acciones procedentes para recuperar el dominio público sobre las áreas de terreno de los cuerpos de agua que fueron desecados y apropiados por particulares; 3) regular la manera en que se hará exigible en esos municipios cumplir con la función ecológica que le es inherente a la propiedad (C.P. art. 58), establecer y cobrar las obligaciones que de tal función se desprendan para los particulares y entes públicos; y 4) revisar los planes y programas de desarrollo económico y social, para dar prioridad a las necesidades que se derivan de : a) el tratamiento y vertimiento de las aguas negras, b) la recolección y disposición de basuras, y c) la recuperación de los cuerpos de agua. Se ordenará también a la Gobernación del Departamento de Córdoba que proceda de igual forma, y coordine el cumplimiento de tales tareas por parte de los municipios mencionados, sometiéndose a las políticas del Ministerio del Medio Ambiente sobre la materia. El Gobernador informará sobre la manera en que se acaten estas órdenes al Tribunal Superior de Montería –juez de tutela en primera instancia-, a la Procuraduría y a laCUI 11001020400020230009700 N.I. 128367 Tutela Primera Instancia Feliberto Segundo Sáenz Sierra 3 Contraloría Departamentales, a fin de que éstas ejerzan los controles debidos.» (Subrayas originales) Indica que una vez fueron vinculadas todas las partes al trámite incidental, estas procedieron a presentar sus correspondientes descargos e,

3 Contraloría Departamentales, a fin de que éstas ejerzan los controles debidos.» (Subrayas originales) Indica que una vez fueron vinculadas todas las partes al trámite incidental, estas procedieron a presentar sus correspondientes descargos e, incluso, algunas de ellas allegaron pruebas sobre las actividades desarrolladas en aras de acatar la mentada decisión. Mediante decisión del 5 de septiembre de 2022, la Sala Penal del Tribunal Superior de Montería resolvió no imponer sanción por desacato, pues consideró que las autoridades incidentadas han venido cumpliendo con las ordenes impartidas. No obstante lo anterior, asegura el libelista que la mencionada autoridad judicial en su decisión no hizo razonamiento probatorio alguno respecto a si el Municipio de Ciénaga de Oro ha desplegado actividades orientadas al cumplimiento del fallo constitucional y, añade, que el Tribunal incorporó un argumento orientado a indicar que la orden cuyo cumplimiento se reclama, es compleja, razón por la cual su acatamiento no es posible alcanzarlo en un lapso de 48 horas. Cuestiona que el Cuerpo Colegiado, según lo indica, hubiera manifestado que los incidentados desconocían la existencia del fallo de tutela T-194 de 1999, ello con el fin de justificar su decisión de no sancionar. Además, reprocha que esa Corporación hubiera “ablandado” la orden constitucional, pues en lugar de disponer su cumplimiento, exhortó a los involucrados a que la acataran. Aduce que tras solicitar la aclaratoria o adición de la providencia

orden constitucional, pues en lugar de disponer su cumplimiento, exhortó a los involucrados a que la acataran. Aduce que tras solicitar la aclaratoria o adición de la providencia del 5 de septiembre de 2022, pues consideró que la orden de la Corte Constitucional había sido “suavizada”, la Sala Penal del Tribunal SuperiorCUI 11001020400020230009700 N.I. 128367 Tutela Primera Instancia Feliberto Segundo Sáenz Sierra 4 de Montería profirió auto del 6 de octubre del mismo año en donde manifestó no acceder a tal requerimiento. A juicio del accionante, las referidas decisiones judiciales incurren en causal de procedibilidad de la acción de tutela, toda vez que en ellas no se efectuó una adecuada valoración probatoria respecto al actuar del municipio de Ciénaga de Oro, de cara al cumplimento de la referida orden constitucional dada en el año de 1999, ya que considera que esa entidad territorial no ha ejecutado acción alguna que se oriente a materializar la misma. Así las cosas, Feliberto Segundo Sáenz Sierra solicita « amparar los derechos conculcados emitiendo una nueva decisión al respecto que ordene cumplir a los encartados, en el caso por el que propugno, en la protección del medio ambiente del Municipio de Ciénaga de Oro, la recuperación de los humedales ilegalmente desecados y apropiados por particulares, al quedar de forma palmaria evidenciada una responsabilidad subjetiva de los mismos, habida cuenta para el caso de Ciénaga de Oro, se tenía conocimiento de todo lo hecho por la CVS, sin embargo no se hizo nada al respecto, por lo que se debe dejar sin efecto el auto de fecha 5 de septiembre

una responsabilidad subjetiva de los mismos, habida cuenta para el caso de Ciénaga de Oro, se tenía conocimiento de todo lo hecho por la CVS, sin embargo no se hizo nada al respecto, por lo que se debe dejar sin efecto el auto de fecha 5 de septiembre y 6 de octubre del año 2022 deprecado dentro del asunto que es objeto de esta discusión jurídica.»

RESPUESTAS DE LOS ACCIONADOS

1. El alcalde del Municipio de San Pelayo manifestó que el ente territorial, ha desarrollado varias actividades orientadas al cumplimiento del fallo de tutela dado por la Corte Constitucional, mismas que fueron reportadas al interior del incidente de desacato, acompañándolas del correspondiente elemento probatorio que respalda su existencia.CUI 11001020400020230009700

N.I. 128367 Tutela Primera Instancia Feliberto Segundo Sáenz Sierra 5 Acto seguido, procedió a enlistar las acciones ejecutadas por ese municipio, concluyendo que por parte de ellos no ha existido desidia alguna al momento de concretar la orden tuitiva impartida.

2. La Personera Municipal de San Pelayo también se opuso a la prosperidad de la solicitud de amparo, para lo cual, presentó un extenso listado de las actividades que se han desplegado desde esa oficina para lograr el cumplimiento de la acción constitucional.

3. La Personera del municipio de San Antero partió por señalar que las decisiones objeto de cuestionamiento fueron proferidas por la Sala Penal del Tribunal Superior de Montería, luego de un análisis de los elementos de convicción suministrados por los vinculados al incidente de desacato 2012-00124, acto seguido, procedió a enlistar las acciones

Penal del Tribunal Superior de Montería, luego de un análisis de los elementos de convicción suministrados por los vinculados al incidente de desacato 2012-00124, acto seguido, procedió a enlistar las acciones adelantadas por ese despacho en aras de cumplir el fallo T-194 de 1999.

4. La Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y San Jorge -CVS-, a través de su apoderado judicial, manifestó que esa entidad no ha vulnerado los derechos fundamentales cuya conculcación se denuncia. Enseguida, pasó a informar que esa entidad, al amparo de lo dispuesto en la Ley 99 de 1993, ha realizado todas las actuaciones necesarias en aras de dar cumplimiento a la orden constitucional dada en fallo T-194 de 1999.

Adujo que las Corporaciones Autónomas Regionales no son autoridades pesqueras, pues esta competencia la tiene asignada la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca AUNAP, pero que no obstante ello, la CVS se ha vinculado en su región con el Plan de Ordenamiento Pesquero y ha realizado 299 visitas de seguimiento a los 33 grupos afiliados a ASPROCIG. Adicionalmente, presentó un extenso documento donde da cuenta pormenorizada de todas y cada una de las acciones queCUI 11001020400020230009700 N.I. 128367 Tutela Primera Instancia Feliberto Segundo Sáenz Sierra 6 esa Corporación ha ejecutado, en asocio o con vinculación de los municipios involucrados.

N.I. 128367 Tutela Primera Instancia Feliberto Segundo Sáenz Sierra 6 esa Corporación ha ejecutado, en asocio o con vinculación de los municipios involucrados.

5. El Alcalde Municipal de Purísima refirió que el hecho vulnerador denunciado por el accionante no es imputable a la entidad territorial que él representa, pues lo que se cuestiona son unas decisiones judiciales adoptadas por la Sala Penal del Tribunal Superior de Montería.

Añadió que pese a lo anterior, estima que los autos reprochados se ajustan a la legalidad.

6. La Personera delegada de la Unidad para la Protección del Interés Público de Montería, solicitó desechar las pretensiones de la demanda, pues estima que la oficina representada por ella ha cumplido con las labores necesarias tendientes a lograr el cumplimiento de la sentencia T-194 de 1999.

Por otra parte, sostuvo que existía una falta de legitimidad por pasiva, en la medida que esa entidad no tiene la capacidad para soportar una eventual orden constitucional, si en cuenta se tiene las pretensiones del actor.

7. El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, por conducto de su apoderado, adujo que la posible afectación de derechos fundamentales denunciada por el accionante no puede ser endilgada a esa cartera ministerial, por lo que se constituye una falta de legitimación por pasiva.

CONSIDERACIONES

1. Es competente la Sala para conocer del presente asunto

cartera ministerial, por lo que se constituye una falta de legitimación por pasiva.

CONSIDERACIONES

1. Es competente la Sala para conocer del presente asunto conforme con lo dispuesto en el artículo 2.2.3.1.2.1 del Decreto 1069 de 2015, modificado por el Decreto 333 de 2021 toda vez que la quejaCUI 11001020400020230009700

N.I. 128367 Tutela Primera Instancia Feliberto Segundo Sáenz Sierra 7 constitucional involucra una decisión proferida por la Sala Penal del Tribunal Superior de Montería, de la cual esta Sala es superior funcional.

2. Según lo establece el artículo 86 de la Constitución Política, toda persona ostenta la facultad para promover acción de tutela ante los jueces con miras a obtener la protección inmediata de los derechos constitucionales fundamentales, cuando por acción u omisión le sean vulnerados o amenazados por cualquier autoridad pública o por particulares en los casos previstos de forma expresa en la ley, siempre que no exista otro medio de defensa judicial, a no ser que se utilice como mecanismo transitorio para evitar la materialización de un perjuicio de carácter irremediable.

3. Ahora bien, el problema jurídico a resolver en el presente asunto se contrae a determinar si la Sala Penal del Tribunal Superior de Montería vulneró los derechos fundamentales del accionante al proferir los autos del 5 de septiembre y 6 de octubre de 2022, al interior del incidente de desacato 2012-00124, donde dispuso, de una parte, « declarar que no es procedente

vulneró los derechos fundamentales del accionante al proferir los autos del 5 de septiembre y 6 de octubre de 2022, al interior del incidente de desacato 2012-00124, donde dispuso, de una parte, « declarar que no es procedente imponerle sanción alguna» a los incidentados y, de otra, negar la solicitud de aclaración presentada por Feliberto Sáenz, respecto al primer proveído en mención.

4. De la procedencia de la acción de tutela contra decisiones que resuelven incidentes de desacato. 4.1. Conviene precisar que la jurisprudencia constitucional ha señalado que la tutela cuando se propone contra decisiones judiciales se torna excepcional, toda vez que lejos está de ser una instancia adicional a la cual se pueda acudir con el fin de derruir sus efectos, salvo que concurraCUI 11001020400020230009700

N.I. 128367 Tutela Primera Instancia Feliberto Segundo Sáenz Sierra 8 una vía de hecho, criterio que se ha venido desarrollando por las causales específicas de procedibilidad. En tal virtud se han fijado una serie de pautas con las cuales se restringe el uso y el abuso del mecanismo constitucional, de manera que quien acuda a él realmente lo emplee como el último recurso a su alcance, pues de lo contrario se atenta contra la estructura de las jurisdicciones y procedimientos que previamente han sido fijados, resaltándose así la naturaleza residual y subsidiaria de la acción. En tal sentido, la acción de tutela contra decisiones judiciales presupone la concurrencia de unos requisitos de procedibilidad que

naturaleza residual y subsidiaria de la acción. En tal sentido, la acción de tutela contra decisiones judiciales presupone la concurrencia de unos requisitos de procedibilidad que consientan su interposición: genéricos y específicos, esto con la finalidad de evitar que la misma se convierta en un instrumento para discutir la disparidad de criterios entre los sujetos procesales y la autoridad accionada y contrariar su esencia, que no es distinta a denunciar la transgresión de los derechos fundamentales. Dentro de los primeros se encuentran a) que el asunto discutido resulte de relevancia constitucional, que afecte derechos fundamentales; b) que se hayan agotado todos los medios ordinarios y extraordinarios de defensa judicial, salvo que se esté ante un perjuicio iusfundamental irremediable; c) que se cumpla con el requisito de inmediatez, esto es, que se interponga dentro de un término razonable y justo; d) que se trate de una irregularidad procesal, y la misma tenga un efecto decisivo o determinante en la decisión que se impugna y que afecte los derechos fundamentales de la parte actora; e) que se identifiquen de manera razonable los hechos que generaron la vulneración y los derechos afectados, y, además, que esa violación haya sido alegada dentro del proceso, siempre que hubiese sido posible, y f) que no se trate de sentencias de tutela.CUI 11001020400020230009700 N.I. 128367 Tutela Primera Instancia Feliberto Segundo Sáenz Sierra 9 Los segundos, por su parte, apuntan a que se demuestre que la

N.I. 128367 Tutela Primera Instancia Feliberto Segundo Sáenz Sierra 9 Los segundos, por su parte, apuntan a que se demuestre que la providencia adolece de algún defecto orgánico, procedimental absoluto, fáctico, material o sustantivo, un error inducido, carece por completo de motivación, desconoce el precedente o viola directamente la Constitución. En ese orden, el interesado debe demostrar de manera clara cuál es la irregularidad grave en la que incurrió el funcionario judicial, el efecto decisivo o determinante en la decisión que se impugna y cómo afecta sus derechos fundamentales. No basta con aducir cualquier anomalía o desacierto dentro del proceso para que por vía de amparo pueda revisarse la actuación de un funcionario judicial, en tanto que el juez constitucional no es una instancia adicional revisora de la actuación ordinaria. 4.2. El anterior marco de procedencia es extensivo para las decisiones de fondo adoptadas al interior de los incidentes de desacato, en el evento de constatarse una vulneración o amenaza a los derechos fundamentales del sancionado (CC T-059 de 2015). En ese sentido, el juez que conoce de la tutela contra las providencias que resuelven un trámite incidental en materia constitucional, deberá verificar, además de lo anterior, lo siguiente: (i) que la decisión dictada en el incidente de desacato se encuentre ejecutoriada, es decir, que la acción de tutela resulta improcedente si se interpone antes de finalizado el trámite, incluido el grado jurisdiccional de consulta, si es del caso; y

ejecutoriada, es decir, que la acción de tutela resulta improcedente si se interpone antes de finalizado el trámite, incluido el grado jurisdiccional de consulta, si es del caso; y (ii) que l os argumentos del promotor de la acción de tutela sean consistentes con lo planteado por él en el trámite del incidente de desacato, de manera que ( a) no debe traer a colación alegaciones nuevas, que dejó de expresar en el incidente de desacato, y (b) no puede solicitar nuevasCUI 11001020400020230009700 N.I. 128367 Tutela Primera Instancia Feliberto Segundo Sáenz Sierra 10 pruebas que no fueron pedidas en un principio dentro del desacato y que el juez no tenía que practicar de oficio (CC SU-034 de 2018).

5. Del caso concreto y la existencia de un defecto fáctico en la decisión dada el 5 de septiembre de 2022, al interior del incidente de desacato 2012-00124. 5.1. Con fundamento en la demanda de tutela y los demás elementos de convicción que reposan al interior del expediente constitucional, la Sala estudiará la procedencia de la presente solicitud de amparo.

Inicialmente, resulta incuestionable que se está frente a un asunto de relevancia constitucional, pues se trata de analizar si la Sala de decisión Penal accionada, al proferir el auto del 5 de septiembre de 2022, en virtud del cual dispuso «declarar que no es procedente imponerle sanción alguna » a las autoridades destinatarias de la orden constitucional contenida en el ordinal segundo del fallo de tutela T-194 de 1999, incurrió en una causal específica de procedibilidad que terminó por afectar los derechos fundamentales del

autoridades destinatarias de la orden constitucional contenida en el ordinal segundo del fallo de tutela T-194 de 1999, incurrió en una causal específica de procedibilidad que terminó por afectar los derechos fundamentales del demandante en tutela. Se corroboró que la parte actora no cuenta con otro medio de defensa distinto a la acción de tutela, pues contra la decisión objeto de cuestionamiento no procede recurso alguno, ello teniendo en cuenta que, de acuerdo con lo normado en el artículo 52 del Decreto 2591 de 1991, en los incidentes de desacato sólo procede el grado jurisdiccional de consulta cuando existe decisión sancionatoria. También se encuentra satisfecho el principio de inmediatez, pues la decisión que se cuestiona data del 5 de septiembre de 2022, en tanto que la presente demanda constitucional se interpuso el 19 de enero de 2023, lo cual significa que se hizo dentro de un plazo razonable. Así mismo, seCUI 11001020400020230009700 N.I. 128367 Tutela Primera Instancia Feliberto Segundo Sáenz Sierra 11 determinó que la parte actora identificó de forma razonable, tanto los hechos que originaron la vulneración denunciada como los derechos que estima afectados, lo que permite establecer que el defecto denunciado, de ser existente, sería de gran relevancia e impactaría de manera determinante en las resultas de la actuación valorada, la cual, dicho sea de paso, no corresponde a otro trámite de tutela. Adicionalmente se corroboró que la acción constitucional se dirige contra una decisión de desacato ya ejecutoriada, y que los hechos

corresponde a otro trámite de tutela. Adicionalmente se corroboró que la acción constitucional se dirige contra una decisión de desacato ya ejecutoriada, y que los hechos propuestos en la petición de amparo son congruentes con los alegados en ese trámite incidental, de modo que no se traen nuevas argumentaciones ni se solicita la práctica de pruebas diferentes a las allí puestas a consideración del juez. 5.2. Ahora, estima la parte actora que sus derechos fundamentales se han visto vulnerados con la decisión que adoptó la Sala Penal del Tribunal Superior de Montería el 5 de septiembre de 2022, consistente en «declarar que no es procedente imponerle sanción alguna» a las autoridades destinatarias de la orden constitucional contenida en el ordinal segundo del fallo de tutela T-194 de 1999, porque en ella el mencionado cuerpo colegiado incurrió en las siguientes faltas: i) No hacer razonamiento probatorio alguno respecto a si el Municipio de Ciénaga de Oro ha desplegado actividades orientadas al cumplimiento del fallo constitucional. ii) Justificar el incumplimiento del fallo de tutela a partir de indicar que, la orden dada por la Corte Constitucional en sentencia T-194 de 1999, es de complejo cumplimiento, por lo que no es posible ordenar que se acate en un plazo de 48 horas.CUI 11001020400020230009700 N.I. 128367 Tutela Primera Instancia Feliberto Segundo Sáenz Sierra 12 iii) Validar la no imposición de sanción a las autoridades

N.I. 128367 Tutela Primera Instancia Feliberto Segundo Sáenz Sierra 12 iii) Validar la no imposición de sanción a las autoridades incidentadas, en especial a la alcaldesa de Ciénaga de Oro, en el argumento de que ellas desconocían la existencia del mencionado fallo constitucional y; iv) Porque la Sala accionada habría “ablandado” la orden dada por la Corte Constitucional, pues en lugar de disponer su obligatorio cumplimiento, exhortó a los involucrados a que la acataran. 5.3. Pues bien, al revisar la decisión objeto de cuestionamiento, la Sala encuentra que la misma, efectivamente, adolece de un defecto de orden fáctico que atenta contra los derechos fundamentales del actor en su condición de incidentante, motivo por el cual se hace necesaria la intervención del Juez constitucional, en aras de enmendar dicho error y hacer cesar la afectación ius fundamental. 5.3.1. Como primera medida debe resaltarse que, de acuerdo con el contenido del ordinal segundo de la parte resolutiva del fallo de tutela T-194 de 1999, la Corte Constitucional le ordenó a «los Personeros, Alcaldes y Concejales de Tierralta, Valencia, Montería, Cereté, Lorica, San Bernardo del Viento, Purísima, Chimá, San Pelayo, Ciénaga de Oro, San Carlos, Momil, San Antero y Moñitos», que procedieran de inmediato a: «1) suspender toda obra de relleno y desecación de pantanos, lagunas, charcas, ciénagas y humedales en el territorio de esos municipios, salvedad

y Moñitos», que procedieran de inmediato a: «1) suspender toda obra de relleno y desecación de pantanos, lagunas, charcas, ciénagas y humedales en el territorio de esos municipios, salvedad hecha de las que sean indispensables para el saneamiento; 2) adelantar las actuaciones administrativas de su competencia e instaurar las acciones procedentes para recuperar el dominio público sobre las áreas de terreno de los cuerpos de agua que fueron desecados y apropiados por particulares; 3) regular la manera en que se hará exigible en esos municipios cumplir con la función ecológica que le es inherente a la propiedad (C.P. art. 58), establecer y cobrar las obligaciones que de tal función se desprendan para los particulares y entes públicos; y 4) revisar los planes y programas de desarrollo económico y social, para dar prioridad a las necesidades que se derivan de :CUI 11001020400020230009700 N.I. 128367 Tutela Primera Instancia Feliberto Segundo Sáenz Sierra 13 a) el tratamiento y vertimiento de las aguas negras, b) la recolección y disposición de basuras, y c) la recuperación de los cuerpos de agua.» Igualmente, se le ordenó a la Gobernación del Departamento de Córdoba que «proceda de igual forma, y coordine el cumplimiento de tales tareas por parte de los municipios mencionados, sometiéndose a las políticas del Ministerio del Medio Ambiente sobre la materia. El Gobernador informará sobre la manera en que se acaten estas órdenes al Tribunal Superior de Montería –juez de tutela en

por parte de los municipios mencionados, sometiéndose a las políticas del Ministerio del Medio Ambiente sobre la materia. El Gobernador informará sobre la manera en que se acaten estas órdenes al Tribunal Superior de Montería –juez de tutela en primera instancia-, a la Procuraduría y a la Contraloría Departamentales, a fin de que éstas ejerzan los controles debidos.» 5.3.2. El ciudadano, y concejal del municipio de Ciénaga de Oro, Feliberto Segundo Sáenz Sierra, estimó que dicha orden constitucional estaba siendo incumplida, especialmente, por la alcaldía del municipio en mención, pues asegura que esa entidad territorial no ha adelantado las acciones tendientes a «recuperar el dominio público sobre aguas de los cuerpos de agua (sic) desecados y apropiados por particulares que crearon barricadas o diques1». Consecuente con lo anterior, el mencionado funcionario promovió incidente de desacato en contra de todas las autoridades que deben dar cumplimiento al referido mandato constitucional, actuación procesal esta cuyo conocimiento correspondió a la Sala Penal del Tribunal Superior de Montería, autoridad que mediante auto del 25 de agosto de 2022 requirió, no solo a quienes están obligados a cumplir la orden contenida en el ordinal segundo de la sentencia T-194 de 1999, sino a todos los demás que tienen a su cargo el acatamiento del fallo, para que rindieran su correspondiente informe y ejercieran a partir de ello su derecho de defensa y contradicción. En cumplimento de lo anterior, puede leerse en la decisión confutada que al trámite concurrieron a entregar explicaciones las alcaldías de

informe y ejercieran a partir de ello su derecho de defensa y contradicción. En cumplimento de lo anterior, puede leerse en la decisión confutada que al trámite concurrieron a entregar explicaciones las alcaldías de Tierralta, San Pelayo, Montería, Momil, Purísima, Chimá, Moñitos, 1 Ver folio 5 auto del 5 de septiembre de 2022.CUI 11001020400020230009700 N.I. 128367 Tutela Primera Instancia Feliberto Segundo Sáenz Sierra 14 Ciénaga de Oro, San Carlos, las Personerías de Montería, San Pelayo, San Bernardo del Viento, Ciénaga de Oro, San Antero, los Concejos Municipales de Montería, Ciénaga de Oro, la CVS y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. 5.3.3. Teniendo en cuenta que la queja constitucional se enfoca en el hecho de que el Tribunal accionado no habría efectuado una valoración probatoria de cara a las acciones emprendidas por la Alcaldía de Ciénaga de Oro con el fin de dar cumplimiento a la orden constitucional dada en sentencia T-194 de 1999, la Sala pasa a resaltar que, de acuerdo con lo consignado en la decisión cuestionada, dicho ente territorial fundó su defensa únicamente en cuestionar la falta de legitimidad que, por activa, tendría Feliberto Segundo Sáenz para promover el trámite incidental, ello teniendo en cuenta que es un miembro del Concejo Municipal de esa territorialidad y, por eso, sujeto pasivo de la orden de amparo cuyo cumplimiento se reclama.

teniendo en cuenta que es un miembro del Concejo Municipal de esa territorialidad y, por eso, sujeto pasivo de la orden de amparo cuyo cumplimiento se reclama. 5.3.4. Pasando al contenido de la parte considerativa del auto materia de estudio, se advierte que allí el Tribunal accionado partió por validar la legitimación por activa del señor Sáenz Sierra, bajo la consideración de que se trata de un concejal que tiene dentro de sus obligaciones «velar por el cumplimiento de acciones tendientes a la protección de la comunidad», además de reconocerle su condición de ciudadano, en virtud de la cual puede acudir ante las autoridades con el fin de lograr la efectiva protección de sus derechos. En punto de la resolución del caso concreto, la Sala demandada en tutela señaló que en esta ocasión el incidentante no había sido « claro ni explícito frente al incumplimiento en concreto, teniendo en cuenta las múltiples órdenes dadas en la sentencia, así como tampoco aportó prueba alguna que evidenciara el mismo.»CUI 11001020400020230009700 N.I. 128367 Tutela Primera Instancia Feliberto Segundo Sáenz Sierra 15 Pese el anterior señalamiento, el Tribunal prosiguió a valorar si la orden cuyo cumplimiento se reclama estaba siendo cumplida por las autoridades obligadas, razón por la cual manifestó: «De lo anterior se tiene que son varios los municipios, sujetos de la orden de

orden cuyo cumplimiento se reclama estaba siendo cumplida por las autoridades obligadas, razón por la cual manifestó: «De lo anterior se tiene que son varios los municipios,

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