CSJ - STP1523-2019
Corte Suprema de Justicia
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Detalles
- Título
- CSJ - STP1523-2019
- Autor
- Corte Suprema de Justicia
- Categoría
- Jurisprudencia
- Área del derecho
- Penal
- Año
- 2019
JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA
Magistrado Ponente STP1523-2019 Radicación No 109073 (Aprobado Acta No.037) Bogotá. D.C., dieciocho (18) de febrero de dos mil veinte (2020). Resuelve la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, Sala de Decisión de Tutelas, la acción interpuesta por DAGOBERTO DE JESÚS ARIAS , contra la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira y el Juzgado Segundo Penal del Circuito con Función de Conocimiento de la misma ciudad, por la supuesta vulneración de sus derechos fundamentales. Actuación a la cual fueron vinculadas todas las partes e intervinientes dentro del proceso penal cuestionado.Primera Instancia Rad. No 109073
DAGOBERTO DE JESÚS ARIAS
ANTECEDENTES
Y FUNDAMENTOS DE LA ACCIÓN El accionante cuestiona la decisión proferida el 23 de abril de 2018, mediante la cual el Juzgado Segundo Penal del Circuito con Función de Conocimiento de Pereira, lo condenó como autor de los delitos fabricación, trafico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones. Contra el referido fallo la Fiscalía interpuso recurso de apelación, manifestando su inconformidad con el reconocimiento al accionante de la circunstancia de marginalidad al momento de tasar la pena. La Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de
apelación, manifestando su inconformidad con el reconocimiento al accionante de la circunstancia de marginalidad al momento de tasar la pena. La Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira, mediante providencia del 19 de octubre del 2018, modifico parcialmente la sentencia de primera instancia en todo aquello que tenía que ver con el indebido reconocimiento de la diminuente punitiva del artículo 56 de la Ley 906 de 2004, redosifico la pena impuesta al actor y revoco la concesión del subrogado penal de la suspensión condicional de la ejecución de la pena, en lo demás la misma fue confirmada. En esencia, discute el accionante que «no fue notificado en debida formar de la programación de las audiencias realizadas en el curso del proceso penal que se adelantó en su contra, lo cual le 2Primera Instancia Rad. No 109073 DAGOBERTO DE JESÚS ARIAS impidió su comparecencia a las mismas en procura de la defensa de sus derechos constitucionales y legales». 1
RESPUESTAS DE LAS AUTORIDADES ACCIONADAS
1. El Magistrado Ponente de la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira manifestó que se puede verificar que la acción impetrada no cumple con los requisitos de procedencia de la acción de tutela en contra de sentencias judiciales, entre ellos los requisitos de residualidad y subsidiaridad que son propios de la querella de amparo constitucionales los cuales exigen como necesario que el accionante haya agotado todos y cada uno de los medios ordinarios y extraordinarios de defensa judicial que
residualidad y subsidiaridad que son propios de la querella de amparo constitucionales los cuales exigen como necesario que el accionante haya agotado todos y cada uno de los medios ordinarios y extraordinarios de defensa judicial que hayan estado a su alcance.2
2. El Juzgado Segundo Penal del Circuito de Conocimiento de Pereira solicitó que se niegue la acción de tutela, teniendo en cuenta que en el proceso penal adelantado en contra del accionante, le fueron garantizados sus derechos fundamentales al debido proceso y a la defensa.3
CONSIDERACIONES DE LA SALA La tutela es un mecanismo de protección excepcional frente a providencias judiciales, su prosperidad va ligada al 1 Fls. 4-12 ibídem2 Fls. 36-373 Fl. 38 3Primera Instancia Rad. No 109073 DAGOBERTO DE JESÚS ARIAS cumplimiento de estrictos requisitos de procedibilidad que implican una carga para el actor tanto en su planteamiento como en su demostración, como lo ha expuesto la propia Corte Constitucional4. Tan exigente es, que la acción de tutela contra providencias judiciales, requiere: a. Que la cuestión que se discuta resulte de evidente relevancia constitucional. b. Que se hayan agotado todos los medios -ordinarios y extraordinariosde defensa judicial al alcance de la persona afectada, salvo que se trate de evitar la consumación de un perjuicio iusfundamental irremediable. c. Que se cumpla el requisito de la inmediatez, es decir, que la tutela se hubiere interpuesto en un término razonable y proporcionado a partir del hecho que originó la vulneración.
perjuicio iusfundamental irremediable. c. Que se cumpla el requisito de la inmediatez, es decir, que la tutela se hubiere interpuesto en un término razonable y proporcionado a partir del hecho que originó la vulneración. d. Cuando se trate de una irregularidad procesal, debe quedar claro que la misma tiene un efecto decisivo o determinante en la sentencia que se impugna y que afecta los derechos fundamentales del accionante. e. Que la parte actora identifique de manera razonable tanto los hechos que generaron la vulneración como los derechos vulnerados y que hubiere alegado tal vulneración en el 4 Sentencias C-590 de 2005 y T-332 de 2006 4Primera Instancia Rad. No 109073 DAGOBERTO DE JESÚS ARIAS proceso judicial siempre que esto hubiere sido posible.5 f. Que no se trate de sentencias de tutela. Los anteriores requisitos no pueden quedarse en meros enunciados, pues han sido reiterados por la Corte Constitucional, primero en la sentencia C-590 de 2005, luego en las decisiones T-332, T-780 y T-212 de 2006, reforzando lo dicho en la primera de las mencionadas providencias, en el sentido de que, cuando se trata de acciones de tutela contra providencias judiciales, las mismas solo pueden tener cabida «… si se cumplen ciertos y rigurosos requisitos de procedibilidad. Dentro de estos pueden distinguirse
acciones de tutela contra providencias judiciales, las mismas solo pueden tener cabida «… si se cumplen ciertos y rigurosos requisitos de procedibilidad. Dentro de estos pueden distinguirse unos de carácter general, que habilitan la interposición de la tutela, y otros de carácter específico, que tocan con la procedencia misma del amparo, una vez interpuesta». -C-590 de 2005-. Análisis del caso concreto
1. El accionante cuestiona la decisión proferida el 23 de abril de 2018, mediante la cual Juzgado Segundo Penal del Circuito con Función de Conocimiento de Pereira lo condeno como autor de los delitos fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones. Decisión que una vez impugnada por parte de la Fiscalía fue modificada parcialmente en relación con todo aquello que tenía que ver con el indebido reconocimiento de la diminuente punitiva del artículo 56 de la Ley 906 de
5 Ibidem. 5Primera Instancia Rad. No 109073 DAGOBERTO DE JESÚS ARIAS 2004, redosifico la pena impuesta al actor y revoco la concesión del subrogado penal de la suspensión condicional de la ejecución de la pena.
2. La Corte considera que la acción de tutela no es procedente, por cuanto el actor no agotó el recurso extraordinario de casación contra la sentencia referida, pese a que era el mecanismo que permitía subsanar los posibles
procedente, por cuanto el actor no agotó el recurso extraordinario de casación contra la sentencia referida, pese a que era el mecanismo que permitía subsanar los posibles errores en que habría incurrido la providencia de segunda instancia. Sobre el particular, en sentencia T-108 de 2003, la Corte Constitucional afirmó: El recurso extraordinario de casación constituye un requisito de procedibilidad de la tutela contra sentencias judiciales, pues al menos debe haberse intentado su ejercicio antes de acudir al mecanismo excepcional previsto en el artículo 86 Superior. De lo contrario la acción de tutela se convertiría en una vía alterna para la resolución de las controversias y se desvanecería con ello su carácter subsidiario y residual. El peticionario ni siquiera intentó hacer uso del mencionado recurso para cuestionar la providencia dictada en el proceso ordinario laboral que adelantó con el propósito de obtener el pago indexado de sus mesadas pensionales, omisión que no puede suplirse ahora mediante la presentación de la acción de tutela, pues como fue explicado ella no constituye una tercera vía o un instancia para reabrir debates concluidos, ni un forma de enmendar insuficiencias en la gestión de los asuntos propios. Debe recordarse que la acción de tutela contra decisiones judiciales se condiciona al despliegue diligente y leal de los derechos y deberes de las partes en un proceso. No se trata de un mecanismo para suplir la inactividad por negligencia o 6Primera Instancia Rad. No 109073
judiciales se condiciona al despliegue diligente y leal de los derechos y deberes de las partes en un proceso. No se trata de un mecanismo para suplir la inactividad por negligencia o 6Primera Instancia Rad. No 109073 DAGOBERTO DE JESÚS ARIAS incuria de los sujetos procesales, la cual tiene efectos claros en materia de intereses legítimos de terceros que el ordenamiento jurídico no puede simplemente desatender6. Por ende, no es posible revivir oportunidades jurídicas ya precluidas, de las que la demandante no hizo uso por su propio descuido, conducta que configura una de las hipótesis jurisprudenciales en las que la acción de tutela se torna improcedente, esto es, la omisión en la interposición de los recursos o en la sustentación de los mismos dentro del términos legalmente establecidos.
3. Ahora bien, ninguno de los reproches hechos por el actor a la sentencia condenatoria, constituye una irregularidad susceptible de amparo por vía constitucional, pues en los estrictos términos exigidos por la jurisprudencia para el caso de acciones de tutela contra decisiones judiciales, se observa que no se configura ningún defecto violatorio del debido proceso.
Ante este panorama, es claro que las supuestas irregularidades puestas de presente, son en realidad censuras a la valoración probatoria hecha por los jueces de primera y segunda instancia, quienes, una vez analizados los testimonios y demás prueba aportadas, luego de un ejercicio probatorio argumentado, decidieron otorgarle
censuras a la valoración probatoria hecha por los jueces de primera y segunda instancia, quienes, una vez analizados los testimonios y demás prueba aportadas, luego de un ejercicio probatorio argumentado, decidieron otorgarle mayor credibilidad a aquello que dio cuenta que su comportamiento era típico, antijurídico y culpable. 6 Sentencia T-108 de 2010 7Primera Instancia Rad. No 109073 DAGOBERTO DE JESÚS ARIAS Así las cosas, encuentra la Corte que las decisiones cuestionadas no resultan arbitrarias ni irracionales, pues las simples diferencias de valoración que puedan surgir en la apreciación de los medios de convicción no pueden considerarse como errores, habida cuenta que el juez natural, frente a interpretaciones diversas y razonables, es quien determina cuál es la mejor, tarea que queda amparada por el principio de acierto y el de buena fe, lo que le impone al juez de tutela asumir que el juicio realizado por aquél es legítimo7. Es por ello que la revisión constitucional en casos como estos queda limitada a detectar la presencia de una causal de procedencia de tutela contra sentencias de la que, además, se derive un perjuicio iusfundamental. Sin embargo, los derechos al debido proceso, de acceso a la administración de justicia y a la verdad, no se consideran vulnerados porque se haya proferido una decisión judicial contraria a los intereses del ahora accionante, cuya interpretación de los elementos de persuasión no está
administración de justicia y a la verdad, no se consideran vulnerados porque se haya proferido una decisión judicial contraria a los intereses del ahora accionante, cuya interpretación de los elementos de persuasión no está llamada a superponerse a la de los funcionarios que han decidido las instancias, cuando no se observa que en dicha valoración estos hayan cometido yerros ostensibles.
4. La Sala debe recordarle al actor, que siendo la tutela un mecanismo de protección excepcional frente a providencias judiciales, su prosperidad va ligada al cumplimiento de 7 Cfr. Sentencia T-590 de 2009
8Primera Instancia Rad. No 109073 DAGOBERTO DE JESÚS ARIAS «ciertos y rigurosos » requisitos de procedibilidad que implican una mínima carga para quien reclama el amparo, no solo en su planteamiento sino también en su demostración, como lo ha expuesto la propia Corte Constitucional8, pues las sentencias que hacen tránsito a cosa juzgada, gozan de la doble presunción de acierto y legalidad que brindan seguridad jurídica a las decisiones judiciales, necesaria para la consolidación del Estado de Derecho. Sólo por vulneraciones constitucionales, relativas a los derechos fundamentales, mediante acciones reflejadas en los hechos, oportuna y claramente planteados y demostrados, se puede desvirtuar esta doble presunción. No siendo el caso, el amparo solicitado resulta improcedente.
oportuna y claramente planteados y demostrados, se puede desvirtuar esta doble presunción. No siendo el caso, el amparo solicitado resulta improcedente. Por lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA
DE CASACIÓN PENAL – EN SALA DE DECISIÓN DE
ACCIONES DE TUTELA No. 1, administrando justicia, en nombre de la República y por autoridad de la Ley, RESUELVE DECLARAR IMPROCEDENTE la protección constitucional deprecada. 8 Ibídem 9Primera Instancia Rad. No 109073 DAGOBERTO DE JESÚS ARIAS NOTIFICAR esta sentencia de conformidad con el artículo 30 del Decreto 2591 de 1991. REMITIR a la Corte Constitucional para su eventual revisión de no ser impugnada –Artículo 31 del Decreto 2591 de 1991NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE
JOSÉ FRANCISCO ACUÑA VIZCAYA
EUGENIO FERNÁNDEZ CARLIER
NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA
Secretaria 10