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CSJ - STP17747-2024

Corte Suprema de Justicia

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Detalles

Título
CSJ - STP17747-2024
Autor
Corte Suprema de Justicia
Categoría
Jurisprudencia
Área del derecho
Penal
Año
2024

SALA DE DECISIÓN DE TUTELAS #2

HUGO QUINTERO BERNATE Magistrado ponente STP17747-2024 Radicación #139501 Acta 243 Bogotá, D. C., cuatro (4) de octubre de dos mil veinticuatro (2024). VISTOS Resuelve   la   Sala   la   impugnación   presentada   por   JOSÉ RODRIGO RAMÍREZ RAMÍREZ, por medio de apoderado judicial, contra la sentencia de tutela proferida el 31 de julio de 2024 por la Sala Penal del Tribunal  Superior  de Bogotá,  mediante  la cual declaró improcedente la acción que instauró contra la Fiscalía 25 Especializada de la Dirección contra el Lavado de Activos de la misma ciudad. FUNDAMENTOS DE LA ACCIÓNTutela de Segunda Instancia Radicado 139501 CUI 11001220400020240256601 José Rodrigo Ramírez Ramírez 2 JOSÉ RODRIGO  RAMÍREZ  RAMÍREZ  conoció  que en su contra   se   adelanta   la   indagación   110016000096200800079,   a instancias  de la Fiscalía  25 Especializada  de la Dirección  contra el Lavado de Activos de Bogotá. En razón de ello, por medio de su apoderado,  el 3 de julio de

Lavado de Activos de Bogotá. En razón de ello, por medio de su apoderado,  el 3 de julio de 2024 le solicitó a esa Fiscalía ponerle en conocimiento la denuncia que originó la actuación y el delito por el cual se lo investiga. El 9 del mismo mes, la autoridad  le negó la entrega  de la información  requerida,  con fundamento  en que ostenta  carácter  de reservada. El accionante  está en desacuerdo  con la contestación  recibida, porque,  a su juicio,  la Fiscalía  no le sustentó  como es debido  la supuesta  reserva  legal o constitucional  que cobija los datos de su interés, además de que va en contravía de sus garantías en calidad de indiciado.  Ello, en su sentir, transgredió  sus derechos fundamentales de acceso a la administración  de justicia, debido proceso, petición y defensa. Acudió  a la jurisdicción  constitucional  en búsqueda  de su amparo. Su pretensión  es que se ordene a la Fiscalía  a cargo de la actuación acceder a su solicitud.

amparo. Su pretensión  es que se ordene a la Fiscalía  a cargo de la actuación acceder a su solicitud. TRÁMITE EN PRIMERA INSTANCIA Por auto del 22 de julio de 2024, la Sala Penal del Tribunal Superior  de Bogotá admitió la demanda y corrió traslado  al sujeto pasivo.Tutela de Segunda Instancia Radicado 139501 CUI 11001220400020240256601 José Rodrigo Ramírez Ramírez 3 La Fiscalía 25 Especializada  de la Dirección contra el Lavado de Activos  de Bogotá  se opuso  al amparo  constitucional  solicitado. Informó que ciertamente  adelanta la indagación a la que se refiere la tutela, al interior de la cual en contestación  a la petición interpuesta por el actor, le negó la entrega de la información que sustenta la noticia criminal y demás soportes que dieron lugar a la actuación, debido a que goza  de reserva  legal  en razón  a que surgió  de un informe  de inteligencia  financiera  expedido  por la Unidad  de Información  y

goza  de reserva  legal  en razón  a que surgió  de un informe  de inteligencia  financiera  expedido  por la Unidad  de Información  y Análisis  Financiero  -UAIF-, la cual se encarga de ejercer actos de inteligencia  y contrainteligencia  que tienen carácter reservado acorde con la Ley 1621 de 2013, que define, establece y limita la función de los órganos  de inteligencia  y contrainteligencia  encargados  de la recolección,  procesamiento,  análisis y difusión de información. Agregó  que dicha indagación  involucra  a una pluralidad  de personas naturales y jurídicas, por lo cual suministrarle  al accionante el informe que dio origen a esta, conllevaría  afectar el derecho a la intimidad de terceras personas. Mediante  sentencia  del 31 de julio de 2024, el Tribunal  de primera instancia  declaró improcedente  la acción. Estableció  que la respuesta  emitida  por la Fiscalía  convocada  resolvió  de fondo lo solicitado por la demandante, en la medida que le informó las razones

respuesta  emitida  por la Fiscalía  convocada  resolvió  de fondo lo solicitado por la demandante, en la medida que le informó las razones y el  sustento  legal  que  imposibilitan  entregarle  la  información solicitada,  sin que ello conlleve  la transgresión  de sus derechos fundamentales. El accionante impugnó el fallo. Insistió en los argumentos en los que fundamentó  la transgresión  de sus derechos  fundamentales  conTutela de Segunda Instancia Radicado 139501 CUI 11001220400020240256601 José Rodrigo Ramírez Ramírez 4 motivo  de la negativa  de la Fiscalía  accionada  de entregarle  la información que le solicitó el 22 de julio pasado. Alegó que, si bien es crucial proteger los derechos de terceros y la información sensible, es   igualmente importante encontrar un equilibrio que no sacrifique [su derecho] a ser informado sobre los cargos o investigaciones en su contra. CONSIDERACIONES DE LA CORTE Conforme con el artículo 32 del Decreto 2591 de 1991, la Sala es competente  para  resolver  la segunda  instancia  respecto  de la decisión adoptada por un tribunal superior de distrito judicial.

es competente  para  resolver  la segunda  instancia  respecto  de la decisión adoptada por un tribunal superior de distrito judicial. La queja constitucional  se contrae a la presunta vulneración  de los   derechos   fundamentales   de  JOSÉ   RODRIGO   RAMÍREZ RAMÍREZ al interior de la indagación  110016000096200800079 , en la cual es  indiciado , al negarle la  Fiscalía  25 Especializada  de la Dirección contra el Lavado de Activos de Bogotá la información sobre los hechos que dieron origen a la actuación penal que se adelanta en su contra. Se advierte que la Sala abordará el estudio de este caso, por su contexto, desde la óptica del debido proceso  y, concomitantemente, el derecho a la defensa . Veamos. Como punto de partida para la resolución  de la impugnación, precisa la Sala que en los eventos en los cuales los sujetos procesales elevan solicitudes  dentro de una actuación  judicial o administrativa, estas no deben ser entendidas  como la materialización  del derechoTutela de Segunda Instancia Radicado 139501 CUI 11001220400020240256601

estas no deben ser entendidas  como la materialización  del derechoTutela de Segunda Instancia Radicado 139501 CUI 11001220400020240256601 José Rodrigo Ramírez Ramírez 5 fundamental  de petición,  sino del  derecho  de postulación, el que ciertamente tiene cabida dentro de la garantía del debido proceso y, por tanto, su desarrollo  está regulado por las normas que determinan  la oportunidad de su ejercicio. En efecto, en el ámbito jurisdiccional,  esto es, al interior de un proceso  en el que el peticionario  tenga la calidad  de parte, sujeto procesal,  víctima,  interviniente,  entre  otras categorías  posibles,  el derecho de petición no tiene cabida, pues si bien dicha prerrogativa puede ejercerse  ante los funcionarios  judiciales  y en consecuencia estos  se encuentran  en la obligación  de tramitar  y responder  las solicitudes  que se les presenten,  también  es cierto que «e l juez o magistrado que conduce un proceso judicial está sometido –como también las partes y los intervinientes– a las reglas del mismo, fijadas

magistrado que conduce un proceso judicial está sometido –como también las partes y los intervinientes– a las reglas del mismo, fijadas por la ley, lo que significa que las disposiciones legales contempladas para las actuaciones administrativas no son necesariamente las mismas que debe observar el juez cuando le son presentadas peticiones relativas a puntos que habrán de ser resueltos en su oportunidad procesal y con arreglo a las normas propias de cada juicio (artículo 29 C.P.) » (C.C. T-377/2002 y T-215A/2011). Bajo esas premisas, advierte la Sala que la solicitud a la que se refiere el accionante  tiene la connotación  de ser una postulación  de carácter  judicial  -y no una mera petición-,  en la medida  que su resolución  exige de la fiscalía  competente  desplegar  y cumplir una labor propia de sus funciones judiciales. De otro lado, para dirimir este debate, interesa recordar que la Corte Constitucional,  en sentencia  de constitucionalidad  C-799 deTutela de Segunda Instancia

Radicado 139501 CUI 11001220400020240256601 José Rodrigo Ramírez Ramírez 6 2005 y otros pronunciamientos  en sede de tutela1, precisó con claridad que toda persona que tenga conocimiento  de que es objeto de algún tipo de investigación,  está en el derecho de saber, desde sus albores, los pormenores  de esa causa  penal,  pues ello forma  parte  de su prerrogativa  a preparar su defensa desde el inicio de la actuación. En palabras  del alto Tribunal,  «el derecho de defensa, debe poder ser ejercido no solo desde que se adquiera la condición de imputado sino igualmente antes de la misma» . La jurisprudencia  de la Corte Constitucional  tiene justificada una interpretación  incluyente del artículo  8º de la Ley 906 de 2004, es decir,  extendió  las garantías  de la defensa  a la etapa previa  a la imputación, a partir de la relación de varias hipótesis en donde se hacía necesaria  la participación  del  indiciado dentro  de las diligencias penales2. En consecuencia,  la aludida Corporación advirtió que dichas

necesaria  la participación  del  indiciado dentro  de las diligencias penales2. En consecuencia,  la aludida Corporación advirtió que dichas garantías3 se activan,  incluso,  desde el trámite  de la indagación  y condicionó  constitucionalmente  la interpretación  y aplicación  de la norma en mención, en los siguientes términos (CC C-799/05): En este orden de ideas, la correcta interpretación del derecho de defensa implica que se puede ejercer desde antes de la imputación. Así lo establece el propio Código por ejemplo desde la captura o inclusive antes, cuando el investigado tiene conocimiento de que es un presunto implicado en los hechos. Por ello, la limitación establecida en el artículo 8° de la ley 906 de 2004, si se interpreta en el entendido de que el derecho de defensa sólo se puede ejercer desde el momento en que se adquiere la condición de imputado, sería violatorio del derecho de defensa. 4 1 Ver por ejemplo T-920/08. 2  CC T-920 de 2008. 3 Artículo 8º de la Ley 906 de 2004. 4 Textualmente, la parte resolutiva de la sentencia es la siguiente: “Declarar EXEQUIBLE la

expresión “una vez adquirida la condición de imputado” contenida en el inciso 1° del artículo 8° de la ley 906 de 2004, por los cargos examinados, sin perjuicio del ejercicio oportuno, dentro deTutela de Segunda Instancia Radicado 139501 CUI 11001220400020240256601 José Rodrigo Ramírez Ramírez 7 En síntesis,  el derecho a la defensa puede iniciar a ejercerse desde el mismo instante  en que se inicia la investigación  con un indiciado conocido , mas no desde que se efectúa  la imputación, pudiendo éste adoptar las estrategias que considere convenientes  para preparar  su defensa;  eso sí, teniendo  en cuenta los cauces legales previstos en la Ley 906 de 2004, bajo el entendido de que la estructura del sistema  de procedimiento  penal  con tendencia  acusatoria  no implica i) anticipar la etapa del descubrimiento  de las pruebas ni ii) efectuar solicitudes  que puedan impedir las labores de la Fiscalía de adelantar y continuar la investigación 5. En concordancia  con lo anterior, puede sostenerse que, a efectos

adelantar y continuar la investigación 5. En concordancia  con lo anterior, puede sostenerse que, a efectos de que el implicado  ejerza en debida forma el derecho de defensa, puede tener acceso a algunas diligencias  ejecutadas en la indagación. Situación distinta, eso es claro, es la que tiene que ver con la reserva legal de que gozan los elementos materiales  probatorios  y evidencia legalmente obtenida durante esa etapa procesal, respecto de los cuales, por disposición  del artículo 344 de la Ley 906 de 2004, solo nace la obligación  de ser descubiertos  por la fiscalía  en la audiencia  de formulación  de acusación,  como ha sido respaldado  por la Corte Constitucional,  por ejemplo en la providencia CC T-920/08. Ello encuentra especial sentido si se tiene en cuenta que cuando el indiciado es convocado a la audiencia de formulación de imputación, se enfrenta a la primera etapa procesal en la que la ley le otorga la posibilidad de aceptar unilateralmente  los cargos formulados, a cambio

se enfrenta a la primera etapa procesal en la que la ley le otorga la posibilidad de aceptar unilateralmente  los cargos formulados, a cambio del descuento máximo de pena que se ofrece en el procedimiento  en los cauces legales, del derecho de defensa por el presunto implicado o indiciado en la fase de indagación e investigación anterior a la formulación de la imputación”. 5 CC T-920 de 2008.Tutela de Segunda Instancia Radicado 139501 CUI 11001220400020240256601 José Rodrigo Ramírez Ramírez 8 las diferentes  etapas (de hasta el 50%). Por tanto, es natural que el implicado tenga el derecho de conocer, cuando menos a groso modo y de manera genérica,  las circunstancias  que, con mayor precisión,  le serán informadas  en esa   primera  diligencia,  y anticiparse  con la suficiente antelación a interiorizar  la decisión de si se acogerá o no a un   allanamiento   en   esa   sede,   y   no   que   sea   información completamente  sorpresiva para él. En el asunto bajo estudio, la controversia compromete el derecho que le asiste  a  JOSÉ RODRIGO  RAMÍREZ  RAMÍREZ, de tener

En el asunto bajo estudio, la controversia compromete el derecho que le asiste  a  JOSÉ RODRIGO  RAMÍREZ  RAMÍREZ, de tener acceso a un mínimo de información  respecto de los hechos que han dado origen a una investigación  penal que lo afecta, de la que ya sabe su existencia, con miras a poder implementar su estrategia defensiva y desplegar, en igualdad de armas con el ente acusador, las labores que considere oportunas para demostrar su inocencia, e incluso, en gracia de discusión,  tener claridad sobre el panorama judicial y estudiar los beneficios  y la rebaja por allanamiento  a cargos, desde antes de la audiencia de formulación de imputación. De manera que, contrario a lo resuelto por el Tribunal de primera instancia, advierte la Corte que la Fiscalía yerra al pretender sustraerse, tajante y absolutamente,  de entregar cualquier información que le dé a JOSÉ RODRIGO  RAMÍREZ  RAMÍREZ  una comprensión,  cuando menos general, de los hechos por los cuales está siendo investigado  y

JOSÉ RODRIGO  RAMÍREZ  RAMÍREZ  una comprensión,  cuando menos general, de los hechos por los cuales está siendo investigado  y será   judicializado.   Esto   es   perfectamente   incompatible   con   las características  del sistema penal acusatorio,  el cual permite que sea suministrada  en un mínimo suficiente  a quien se sabe investigado, información en torno al motivo y hechos que sustentan la actuación en su contra,  ya que en modo alguno puede ocultarse  el objeto de la indagación.Tutela de Segunda Instancia Radicado 139501 CUI 11001220400020240256601 José Rodrigo Ramírez Ramírez 9 Se tiene  que la Fiscalía  accionada  se niega  a expedirle  al indiciado copia del documento que originó la indagación que cursa en su contra,  o cualquier  información  relacionada,  con sustento  en la salvaguarda  del  interés  superior  de  terceros  que  también  están involucrados  en la misma actuación y, asimismo, porque se trata de un asunto   originado   por   información   obtenida   por  la   Unidad   de

involucrados  en la misma actuación y, asimismo, porque se trata de un asunto   originado   por   información   obtenida   por  la   Unidad   de Información  y Análisis Financiero  -UAIFque, según precisó, ejerce actos de inteligencia  y contrainteligencia  que tienen carácter reservado acorde con la Ley 1621 de 2013. No desconoce la Corte que, en efecto, la Ley 1621 de 2013 tiene como  propósito  fortalecer  el  marco  jurídico  que  permite  a los organismos   que   llevan   a   cabo   actividades   de   inteligencia   y contrainteligencia,  como entre otros lo es la Unidad de Información  y Análisis Financiero  -UAIF-, cumplir con su misión constitucional  y legal. Y, en su capítulo VI, regula todo lo relacionado  con la reserva de la información de inteligencia y contrainteligencia en el caso de la UAIF. Sin embargo, emerge evidente que la reserva legal que alude la fiscalía,   no   puede   ser   absoluta   e   irracionalmente   oponible   al directamente  interesado en calidad de indiciado, pues ello sacrifica sus derechos fundamentales  al debido proceso y defensa  en el marco de

directamente  interesado en calidad de indiciado, pues ello sacrifica sus derechos fundamentales  al debido proceso y defensa  en el marco de una indagación  que se adelanta  en su contra,  los cuales  han sido exaltados   y   defendidos   por   la   jurisprudencia   constitucional   y especializada,  como quedó atrás sintetizado. Si bien  la información  de inteligencia  y contrainteligencia recogida por la UAIF está, en efecto, revestida  por reserva legal, loTutela de Segunda Instancia Radicado 139501 CUI 11001220400020240256601 José Rodrigo Ramírez Ramírez 10 cierto es que en el momento en que fue entregada  a la fiscalía para efectos de establecer conductas penales y sus responsables  y, a su vez, esta inició una indagación formal, debe armonizarse con los postulados legales y constitucionales  que rigen el sistema penal con tendencia acusatoria,  en los cuales, eso es claro, no pueden dejarse de lado los derechos fundamentales  de las partes procesales. Cuando un proceso penal inicia -desde su etapa de indagaciónderechos fundamentales  de las partes procesales. Cuando un proceso penal inicia -desde su etapa de indagacióny, a medida  que  este  avanza,  la reserva  de la información  va disminuyendo  progresivamente,  de modo  que en sus etapas  más tempranas se aplica la reserva de la información con el fin de garantizar la   eficacia   de   la   investigación.   Sin   embargo,   cuando   el   ente investigador  cuenta con los insumos necesarios para continuar con el proceso,  esta reserva disminuye  y pierde su eficacia  (CC T-398 de 2023). Esto último significa  que, de todas formas, la reserva legal de determinada  información  que ingresa al proceso penal o sirve de base para este, no puede mantenerse  absoluta  y permanentemente  bajo reserva  legal,  porque,  precisamente,  deberá  ser expuesta  para los fines propios del proceso. Por lo cual, si bien debe resguardarse  con el recelo que ello requiere en las etapas pertinentes  que así lo exigen, lo cierto  es que la fiscalía  debe  comprender  y diferenciar  en qué

recelo que ello requiere en las etapas pertinentes  que así lo exigen, lo cierto  es que la fiscalía  debe  comprender  y diferenciar  en qué momentos, bajo qué condiciones y ante cuáles sujetos procesales debe flexibilizarse  dicha reserva. Por ejemplo cuando, como en este caso, debe ponderarse frente a los derechos al debido proceso y de defensa que le asisten al indiciado en la etapa primigenia de indagación. Ante ese panorama,  se impone para la Corte reconocer  que la negativa  de la  Fiscalía  25 Especializada  de la Dirección  contra elTutela de Segunda Instancia Radicado 139501 CUI 11001220400020240256601 José Rodrigo Ramírez Ramírez 11 Lavado de Activos de Bogotá de suministrarle  a JOSÉ RODRIGO RAMÍREZ RAMÍREZ la información relativa a los hechos por los que está involucrado  en la indagación  110016000096200800079,  va en contravía  a los derechos fundamentales  al debido proceso y defensa que le asisten en su condición de indiciado. La Sala los amparará.

contravía  a los derechos fundamentales  al debido proceso y defensa que le asisten en su condición de indiciado. La Sala los amparará. Es preciso advertir, que lo que se requiere de la fiscalía no es la entrega del documento absoluto e íntegro que contiene la información recolectada  por la  Unidad  de Información  y Análisis  Financiero -UAIF-. Tampoco se presta a discusión la imposibilidad  de entregar documentación  que hagan tránsito a elementos materiales probatorios, evidencia física y/o información legalmente obtenida recogidos por la fiscalía en desarrollo  de su programa metodológico.  Lo que emerge obligatorio,  es poner en conocimiento  del indiciado el núcleo básico que estructura la situación fáctica por la cual se adelanta la actuación en su contra. Tampoco  resulta  necesario  -en ese estado  de la actuaciónsuministrarle  detalles que no relacionen exclusivamente  los hechos que a él lo comprometen  directamente.  Y menos se requiere precisarle las fuentes  de las que se obtuvo la información  y, en todo caso, por

a él lo comprometen  directamente.  Y menos se requiere precisarle las fuentes  de las que se obtuvo la información  y, en todo caso, por supuesto,  deberá  protegerse  la identidad  de los  funcionarios  de inteligencia  y contrainteligencia  a cuyo cargo estuvieron los informes que dieron origen a la indagación. Conforme  a lo dicho,  la Corte  revocará  el fallo  de tutela impugnado  y, en su lugar,  concederá  el amparo  de los derechos fundamentales  al debido proceso y de defensa de JOSÉ RODRIGO RAMÍREZ RAMÍREZ. En consecuencia,  le ordenará a la Fiscalía 25 Especializada  de la Dirección contra el Lavado de Activos de BogotáTutela de Segunda Instancia Radicado 139501 CUI 11001220400020240256601 José Rodrigo Ramírez Ramírez 12 que, en el término de diez (10) días contados a partir de la notificación de la presente decisión, si no lo ha hecho aún, atienda favorablemente la postulación presentada por el actor el 3 de julio de 2024 y, conforme

de la presente decisión, si no lo ha hecho aún, atienda favorablemente la postulación presentada por el actor el 3 de julio de 2024 y, conforme a ello, específicamente,  sin más,  le informe  el núcleo  básico  que estructura  la situación fáctica por la cual se adelanta en su contra la indagación  110016000096200800079,  acorde  a las  precisiones  y limitantes especificados  en la parte motiva de este fallo. Por lo expuesto, la Sala de Decisión de Tutelas #2 de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, administrando  justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley,

RESUELVE

1. REVOCAR la sentencia del 31 de julio de 2024 proferida por la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá.

2.  En su lugar,  AMPARAR   los derechos  fundamentales  al debido   proceso   y   de   defensa   de  JOSÉ   RODRIGO   RAMÍREZ RAMÍREZ.  En   consecuencia, ORDENAR a   la   Fiscalía   25

Especializada  de la Dirección contra el Lavado de Activos de Bogotá

RAMÍREZ.  En   consecuencia, ORDENAR a   la   Fiscalía   25 Especializada  de la Dirección contra el Lavado de Activos de Bogotá que, en el término de diez (10) días contados a partir de la notificación de la presente decisión, si no lo ha hecho aún, atienda favorablemente la postulación presentada por el actor el 3 de julio de 2024 y, conforme a ello, específicamente,  sin más,  le informe  el núcleo  básico  que estructura  la situación fáctica por la cual se adelanta en su contra la indagación  110016000096200800079,  acorde  a las  precisiones  y limitantes especificados  en la parte motiva de este fallo.

3. NOTIFICAR   esta providencia  de conformidad  con el artículo 30 del Decreto 2591 de 1991.Tutela de Segunda Instancia

Radicado 139501 CUI 11001220400020240256601 José Rodrigo Ramírez Ramírez 13

4.  REMITIR  el expediente a la Corte Constitucional  para su eventual revisión.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE,

HUGO QUINTERO BERNATE

GERARDO BARBOSA CASTILLO

eventual revisión.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE,

HUGO QUINTERO BERNATE

GERARDO BARBOSA CASTILLO

NUBIA YOLANDA NOVA GARCÍA

Secretaria

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