DÁVILA, MARTINEZ Y CHAPARRO - Derechos sexuales y reporductivos en los Montes de María
María Dávila,Margarita Martínez,Nina Chaparro
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Detalles
- Título
- DÁVILA, MARTINEZ Y CHAPARRO - Derechos sexuales y reporductivos en los Montes de María
- Autor
- María Dávila,Margarita Martínez,Nina Chaparro
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Diversidad
- Año
- —
Un camino truncado: los derechos sexuales y reproductivos en E
Montes de María María Ximena Dávila Margarita Martínez Nina Chaparro E A a $ A OR y : $ ' 4 > sE
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DOCUMENTOS 46
María XiMena Dávila Abogada de la Universidad de los Andes (2017), con opción en literatura y periodismo. Estudiante de la maestría en Sociología de la misma universidad. Su trabajo e intereses se han concentrado en la teoría crítica, los estudios feministas, la sociología jurídica y los derechos humanos. Actualmente es investigadora del área de Género de Dejusticia, y profesora de cátedra de la Universidad de los Andes. Entre sus publicaciones recientes se encuentra el libro Víctimas y prensa después de la guerra: tensiones entre intimidad, verdad histórica y libertad de expresión (en coautoría con Vivian Newman y María Paula Ángel). Margarita Martínez Filósofa e historiadora de la Universidad del Rosario. Actualmente cursa sus estudios de doctorado en Historia en la Universidad de Indiana, Bloomington. Sus intereses se centran en temas de género, teoría política y feminismos. Se desempeñó como docente de la Universidad del Rosario y fue investigadora del área de Género en Dejusticia. Sus más recientes publicaciones son: Voces desde el cocal. Mujeres que construyen territorio y Negociando desde los
márgenes. La participación política de las mujeres en los procesos de paz en Colombia (1982-2016). nina Chaparro Magíster en Políticas Públicas de la Universidad de Bristol (Inglaterra); abogada especialista en Derecho Constitucional de la Universidad del Rosario, con un diplomado en Derechos Humanos de la misma universidad. Su trabajo se concentra en áreas afines a las políticas públicas y los derechos humanos, con énfasis en justicia transicional, género y educación para la paz. Es coordinadora del área de Género en Dejusticia, y ha sido profesora de la Universidad del Rosario. Entre sus publicaciones recientes se encuentran: Negociando desde los márgenes. La participación política de las mujeres en los procesos de paz en Colombia (1982-2016).
Un camino truncado: los derechos sexuales y reproductivos en Montes de María
María Ximena Dávila Margarita Martínez Nina Chaparro Documentos Dejusticia 46
UN CAMINO TRUNCADO: los derechos sexuales y reproductivos en Montes de María
ISBN: 978-958-5441-62-0 Versión digital 978-958-5441-61-3 Versión impresa
Centro de Estudios de Derecho, Justicia y Sociedad, Dejusticia Carrera 24 Nº 34-61, Bogotá, D.C.
Teléfono: (57 1) 608 3605
Correo electrónico: info@dejusticia.org
http://www.dejusticia.org Este texto puede ser descargado gratuitamente en http://www.dejusticia.org Creative Commons Attribution-Non Commercial Share-Alike License 2.5.
Revisión de textos: María José Díaz Granados
Preprensa: Marta Rojas
Cubierta: Alejandro Ospina Bogotá, diciembre de 2018
Contenido Agradecimientos .......................................................................9 Introducción .............................................................................11
LOS DERECHOS SEXUALES Y REPRODUCTIVOS EN COLOMBIA ........................................................................................19
Concepto e importancia de los derechos sexuales y reproductivos .........................19 Los derechos sexuales y reproductivos en el marco legal colombiano ..............................................23
LOS DERECHOS SEXUALES Y REPRODUCTIVOS EN LOS MONTES DE MARÍA ...............................................................27
Condiciones estructurales que inciden en la garantía de los derechos sexuales y reproductivos en Montes de María...................................30 Condiciones específicas que inciden en la garantía de los derechos sexuales y reproductivos en Montes de María...................................59
CONCLUSIÓN ..........................................................................................97
REFERENCIAS ......................................................................................103
VOLVER A TABLA DE CONTENIDO Agradecimientos La investigación contenida en este libro contó con la ayuda invaluable del equipo de Dejusticia. En particular de Vivian Newman, su directora, quien nos prestó su valioso apoyo intelectual y logístico, y de William Morales, Andrés Castañeda, Luis Daza, Jazmín Mejía, Camilo Barrera, Elvia Sáenz, Isabel de Brigard, Adyluz Ruiz, Sandra Forero, Lucía Albarracín y Alexander Rojas, quienes nos ayudaron en la parte logística y administrativa. Fueron muchas las personas que participaron en la discusión y el análisis de los capítulos de este documento. Agradecemos a nuestras amigas/os y colegas en Dejusticia, especialmente a Diana Rodríguez, Vanessa Daza, Ana María Ramírez, Valentina Rozo, Camila Soto, Maryluz Barragán, Alejandro Jiménez, Santiago Ardila, Ana María Narváez, Isabel de Brigard, Helena Durán, Laura Guerrero, Diana Guarnizo, Jesús Medina, Juan Sebastián Hernández, Hobeth Martínez y Silvia Ruiz por sus comentarios, ideas y sugerencias a los textos. Agradecemos especialmente la ayuda de Inílida Ballestas Gamarra de la Corporación de Desarrollo Solidario, coordinadora del proceso de mujeres rurales en la Red de Mujeres Rurales del Norte de Bolívar y de El Círculo de Mujeres Rurales, quien amablemente nos colaboró con la logística y los contactos de las mujeres invitadas al taller. También a la Corporación Red de Empoderamiento de las Mujeres de Cartagena de Indias y Bolívar, quienes nos ayudaron con unas entrevistas, y a Diana Téllez, la entonces coordinadora del grupo de Género de la Agencia para la Renovación del Territorio, quien nos ayudó con la convocatoria de las mujeres que participaron en el taller. Con Irina Junieles tuvimos la oportunidad de discutir algunos de los temas de este libro, y de ella recibimos insumos e ideas fundamentales en torno a los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) de Documentos Dejusticia 46 9 los quince municipios de los Montes de María que mejoraron sustancialmente el texto y enriquecieron los argumentos. También agradecemos a nuestra colega Cheryl Morris, quien amablemente nos acompañó en la realización del taller en María la Baja; a Camila Soto, quien nos dio todo el apoyo y conocimiento en la construcción de la metodología del taller; y a María Camila Espitia, que como pasante nos brindó una gran ayuda en la
selección y transcripción de las entrevistas. De manera especial le damos gracias a Viviana Bohórquez, quien durante algunas conversaciones nos ofreció valiosos comentarios y sugerencias que nos ayudaron a mejorar el texto y a comprender mejor algunas de las complejidades de este tema. VOLVER A TABLA DE CONTENIDO Introducción Hace más de veinte años, el Consejo Superior de la Judicatura emprendió la enorme y necesaria tarea de hacer un mapa de todos los juzgados de Colombia. Quería tener una cartografía que le permitiera dar a conocer la ubicación exacta de los despachos y, así, facilitar a los usuarios su acceso y comunicación. Esta institución era consciente de que una cosa era el acceso a la justicia en ciudades principales, y otra muy distinta la realidad de los territorios a los que solo se podía llegar en burro o en piragua. Por ello, junto con el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), hicieron un atlas judicial en el que graficaron los tipos de juzgados existentes en cada municipio, su ubicación, cómo llegar a ellos –por carretera, vía férrea, vía fluvial, cabotaje o vía aérea–, la distancia en kilómetros entre uno y otro, el tiempo promedio de llegada desde la cabecera municipal, y los medios de comunicación disponibles en cada uno (telégrafo, celular, correo, fax, radio y televisión) (Consejo Superior de la Judicatura, 1996). Este atlas subrayó la distancia que separa al derecho de las zonas periféricas en el territorio colombiano. Los mapas, las gráficas y las mediciones de este documento nos muestran que el derecho llega a las zonas
de Colombia en tiempos distintos, y que el número de meses y años que este tarda en llegar a un lugar u otro depende en gran parte de factores materiales (existencia de juzgados, funcionarios e instituciones), físicos (carreteras y medios de transporte) y políticos (voluntad política o implementación de la ley por parte de funcionarios del Estado). Así, por ejemplo, una ley expedida por el Congreso puede empezar a ser aplicada de forma inmediata en ciudades principales, pero puede tardar años en llegar a zonas periféricas. En ocasiones, incluso, puede nunca llegar. Si pensamos el derecho como un mensaje, una comunicación, un rumor, podemos decir que llega más rápido a los oídos de quienes están cerca del poder, Documentos Dejusticia 46 11 de quienes crean esos mensajes. A aquellos oídos lejanos, olvidados, el mensaje tarda en llegar.1 Si nos permitimos usar al atlas judicial como una metáfora, y nos preguntamos por el tiempo que han tardado en llegar los derechos sexuales y reproductivos desde el centro del país a las zonas rurales de Colombia, ¿qué tiempo estimaríamos?, e incluso, ¿habría llegado a estas zonas del país? Con esto en mente viajamos a los Montes de María, una zona mayormente rural del territorio colombiano, conformada por quince municipios y ubicada entre los departamentos de Bolívar y Sucre. Queríamos saber si estos derechos, que han sido reconocidos a nivel nacional e internacional gracias a movilizaciones feministas, han recorrido el camino desde el centro del país hasta los Montes de María. Para ello recogimos los relatos de 35 mujeres de la región. Nos encontramos con que los derechos sexuales y reproductivos todavía están a medio camino. Una mujer nos explicaba que, aunque el aborto es legal en tres causales desde el 2006, el primer obstáculo que encuentran las mujeres para realizarse este procedimiento “es que no se lo van a hacer en el hospital, ni con garantías, porque no es legal”, es más, “en las zonas rurales […] las mujeres ni siquiera conocen ese derecho”. Los testimonios de las mujeres relatan, además, la angustia de no tener infraestructura en salud, medicamentos y profesionales capacitados que brinden información sobre estos derechos. Develan realidades sobre cómo su derecho a la intimidad no es garantizado por el personal de salud que suele revelar resultados de exámenes médicos o hacer comentarios sobre las partes íntimas de sus cuerpos. Tampoco cuentan con educación sexual en los colegios, el derecho a la autodeterminación reproductiva está supeditado a las normas culturales sobre la maternidad, y las víctimas de violencia sexual no tienen atención especializada. Esta realidad está cruzada por una profunda debilidad institucional y por la memoria de una guerra atroz. Un aparato estatal fragmentado –con una tradición de gobiernos de élite que han capturado históricamente los recursos públicos– y el previo dominio de actores armados son algunos 1 La aproximación conceptual de este texto no busca emprender un análisis crítico del contenido o los efectos distributivos del derecho. Aunque la consideramos importante, esta tarea escapa del objetivo del texto. El propó- sito, de un tono más modesto, es indagar en las prácticas y en el contexto de una zona en la que algunos derechos formalmente reconocidos aún no
se garantizan. 12 Un camino truncado: los derechos sexuales y reproductivos en Montes... de los elementos que atraviesan el contexto de la región. Esta lejanía material y simbólica del Estado se traduce en la aguda insatisfacción de los derechos fundamentales. Adicionalmente, en los Montes de María pervive una cultura machista que tiene directa incidencia sobre el ejercicio de la autonomía sexual y reproductiva de las mujeres. Elegimos la región de Montes de María porque reunía las siguientes cuatro condiciones: primero, esta región del Caribe colombiano nos permitía acercarnos a la realidad de un territorio primordialmente rural. Este elemento es clave, puesto que los informes de derechos sexuales y reproductivos no se han enfocado lo suficiente en estas zonas del país. Segundo, fue una de las regiones colombianas más afectadas por la guerra, en la que los actores armados desplegaron estrategias de dominación directamente focalizadas en los cuerpos de las mujeres y en el control de su sexualidad y reproducción. Tal como lo señala el documento Posconflicto y Violencia Sexual, Montes de María fue una de las regiones con más altas tasas de violencia sexual entre 2008 y 2017 (Bautista, Capacho, Martínez, 2018, pp. 21-27). Tercero, los quince municipios que conforman esta región hoy hacen parte de los territorios priorizados para el desarrollo de iniciativas en el marco del proceso de justicia transicional colombiano. Este factor es determinante, pues consideramos que el acuerdo de paz puede ser una oportunidad para reconfigurar dinámicas de desigualdad de género toleradas por el Estado y validadas por los actores armados y la población civil. Y, finalmente, nos
enfocamos en esta región porque contábamos con un trabajo previo que nos permitía contactar a organizaciones de mujeres de base con una importante labor en derechos humanos y acompañamiento de casos. En este texto entendemos derechos sexuales y reproductivos de acuerdo con lo señalado en la Observación General No. 22 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (CDESC). Es decir, como un conjunto de derechos y libertades, entre las que están, además del acceso a bienes y servicios relativos al disfrute del derecho a la salud, las decisiones libres y responsables con respecto a los asuntos relacionados con el propio cuerpo y la propia salud sexual y reproductiva (párr. 5). Asimismo, aunque la salud sexual y la salud reproductiva están íntimamente relacionadas, la misma observación precisa que la primera hace referencia al bienestar físico, emocional, mental y social en relación con la sexualidad, y la segunda, a la capacidad de reproducirse y a la libertad de adoptar decisiones informadas, libres y responsables, que también incluye al acceso a los servicios de salud e información (párr. 6). Documentos Dejusticia 46 13 Con este documento no buscamos proponer un diagnóstico completo de los derechos sexuales y reproductivos de la región de los Montes de María, sino entender una parte de la fotografía que nos muestran los relatos de las mujeres entrevistadas. Así, el objetivo es, por un lado, hacer un aporte a la escasa literatura que existe en materia de derechos sexuales y reproductivos en las zonas rurales de Colombia y, por el otro, ilustrar, desde las voces de las mujeres montemarianas, en qué van los derechos sexuales y reproductivos, cuáles son sus principales obstáculos y cuáles
pueden ser sus posibilidades en la región. Metodología La metodología que usamos para recoger la información fue una combinación de entrevistas a profundidad con actores clave de la región y un taller con treinta mujeres lideresas montemarianas. Las entrevistas las realizamos durante los días 17 y 21 de abril de 2018. Entrevistamos a una funcionaria del hospital local de María la Baja y a cuatro mujeres del mismo municipio que trabajan con organizaciones de víctimas de violencia sexual y de otras violencias de género. Quisimos entrevistar a otros funcionarios públicos, pero algunos cancelaron las citas y otros no respondieron. Las preguntas estaban orientadas a indagar sobre la situación de los derechos sexuales y reproductivos en Montes de María. Les preguntamos sobre las condiciones y el acceso a este tipo de derechos, las barreras que enfrentan las mujeres, los métodos de planificación o anticoncepción, el nivel de información, el nivel de capacitación del personal médico, las enfermedades de transmisión sexual, la capacitación y los servicios en materia de interrupción voluntaria del embarazo (IVE), los derechos de las víctimas de violencia sexual, la mortalidad materna, los abortos clandestinos y los avances en la planeación de salud rural establecidos en el acuerdo de paz. El taller lo realizamos los días 18 y 19 de abril en el municipio de María la Baja. A esta actividad invitamos a treinta mujeres lideresas de la región, específicamente de los municipios de Morroa, Ovejas, El Carmen de Bolívar, San Onofre, Los Palmitos, El Guamo, San Juan Nepomuceno, Chalán, María la Baja y San Jacinto. Diez mujeres de este grupo fueron
escogidas porque ejercían un liderazgo femenino dentro de los “grupos motores” encargados de acordar el contenido de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) de la región. Las veinte mujeres restantes son parte de la Red de Mujeres Rurales del Norte de Bolívar (en compañía de la Corporación de Desarrollo Solidario) y de El Círculo de Mujeres Rurales, organizaciones de la región de Montes de María con más 14 Un camino truncado: los derechos sexuales y reproductivos en Montes... de veinte años de trabajo en capacitación y liderazgo femenino. Elegimos trabajar con ellas porque, además de conformar organizaciones de mujeres de base y tener una trayectoria en formación de derechos, ejercen un liderazgo femenino que implica un conocimiento previo de los agravios más comunes que sufren las mujeres en la región. El taller tuvo los siguientes objetivos: i) brindar a las mujeres conocimientos generales sobre los derechos sexuales y reproductivos; ii) elaborar un diagnóstico de las barreras de acceso y necesidades específicas alrededor de estos derechos; y iii) formular recomendaciones prioritarias y planes de acción para mejorar la protección de los derechos sexuales y reproductivos. En el marco del taller surgieron la mayoría de relatos consignados en este texto, pues pudimos crear un espacio de diálogo y comodidad en el que las mujeres pudieron expresar sus ideas, temores y concepciones sobre su autonomía sexual y reproductiva. Como metodología del taller usamos el “lab” o laboratorio de ideas. Esta metodología se enfoca en crear espacios de intercambio de información con fines propositivos, usa una serie de recursos de facilitación y dinámicas de grupo, y evita el formato de paneles y exposiciones formales. Así, por ejemplo, para la elaboración del diagnóstico, creamos siete historias ficticias de mujeres que necesitaban atención en salud sexual y reproductiva. Cada grupo de mujeres expuso, en una línea de tiempo, desde sus experiencias personales o de personas conocidas en su territorio, los obstáculos a los que generalmente se enfrentan las mujeres al tratar de acceder a este tipo de derechos. Desde relatos ficticios, las participantes llenaron con historias reales las principales barreras a las que se enfrentan las mujeres montemarianas en materia de derechos sexuales y reproductivos. Concentrarnos en las voces de las treinta participantes y de las cinco entrevistadas fue una decisión metodológica que nos permitió abrir la puerta a las narrativas alrededor de los derechos sexuales y reproductivos. Si bien no nos permite obtener porcentajes del cumplimiento de estos derechos en la región –y queda abierta la necesidad de hacer un estudio cuantitativo del tema–, podemos hacer visibles las representaciones de las mujeres montemarianas sobre sus cuerpos, sus relaciones y sus derechos fundamentales. La metodología escogida da primacía a las narrativas de las mujeres y busca captar sus construcciones subjetivas, lo que implica enfocarse en sus experiencias únicas y particulares, y comprender las emociones, los pensamientos y las trayectorias de vida que dan lugar a los relatos expresados (Chase, 2005; Ochs y Capps, 1996). Nuestro objetivo, Documentos Dejusticia 46 15 entonces, nunca fue acceder a una verdad incontrovertible sobre la garantía
y la noción de los derechos sexuales y reproductivos en los Montes de María. Todo lo contrario: esta investigación se concentra en las experiencias y los relatos cambiantes y contrastables de las mujeres. Nos interesamos en sus experiencias porque son ellas quienes llevan las cargas más fuertes de la reproducción, del cuidado, de la maternidad, y son quienes más sufren la no disponibilidad y la falta de acceso a derechos sexuales y reproductivos. Tanto las barreras institucionales como los imaginarios culturales sobre los roles de género y el disfrute de la autonomía sexual y reproductiva son condiciones que tienen impactos desproporcionados sobre las mujeres. Por esa razón, concentrarnos en sus voces y relatos es una oportunidad para explorar perspectivas situadas y diferenciadas de quienes han vivido un fenómeno de forma particular. Así, partimos de la idea de que existe una conexión entre forjar una experiencia y construir una perspectiva. Esto implica que, al concentrarnos en las voces y los relatos de las montemarianas, le damos un valor epistemológico a la experiencia particular de mujeres que han vivido en una zona con poca presencia del Estado, flagelada por el conflicto y dominada por masculinidades violentas. Es importante señalar que los hombres (y, en especial, las masculinidades) tienen una gran incidencia en la forma como las mujeres entienden y ejercen su sexualidad y reproducción. Los arraigados roles de cuidado y reproducción que recaen sobre las mujeres existen como una realidad paralela al rol comunitario de los hombres, quienes construyen su masculinidad a través de la fusión entre el papel de proveedores y el mandato de virilidad (Viveros, 2002). La división de tareas en el plano material –en el que las mujeres se encargan del trabajo reproductivo y los hombres del trabajo productivo (Rodríguez, 2015)– se traduce en la división de roles en el plano de la sexualidad y la reproducción. Las mujeres son quienes cargan el peso de la anticoncepción, del mayor contagio de enfermedades de transmisión sexual, del estigma frente al aborto. Los hombres, por el contrario, no parecen tener un mayor protagonismo en estos temas. Este silencio –un silencio casi cómplice de los estigmas que recaen sobre las mujeres– parece alejarlos de cualquier responsabilidad en materia de derechos sexuales y reproductivos. Sin embargo, este aparente silencio podría explicarse más a profundidad si contáramos con las voces, las explicaciones y las narrativas de los hombres; así, una futura línea de investigación puede indagar sobre los roles y las vivencias de los hombres montemarianos en torno a su masculinidad, su sexualidad y su reproducción. Finalmente, en 16 Un camino truncado: los derechos sexuales y reproductivos en Montes... la misma línea, también existe una necesidad de indagar por los derechos sexuales y reproductivos desde una perspectiva de orientaciones sexuales e identidades de género más amplia. Estructura del texto Este texto consta de tres partes. En la primera hacemos un recorrido general sobre la historia de los derechos sexuales y reproductivos en Colombia. Allí profundizamos en los elementos contextuales que hicieron posible su aparición en el derecho internacional y colombiano, la definición de este concepto y su desarrollo normativo y jurisprudencial. En la segunda parte nos centramos en el estudio de caso de Montes de María. Esta sección
la dividimos en dos subsecciones. En la primera estudiamos elementos estructurales de esta región como son la debilidad institucional, el papel de las lideresas como parte de la garantía de los derechos sexuales y reproductivos, el legado del conflicto armado, la maternidad como expectativa y rol de las mujeres y la priorización de la zona para el desarrollo de programas de desarrollo territorial. En la segunda subsección enfocamos un poco más el lente y nos centramos en mostrar, desde las experiencias de las mujeres montemarianas, las particularidades regionales de los derechos a la intimidad, la autodeterminación reproductiva, la interrupción voluntaria del embarazo, la atención a víctimas de violencia sexual y la educación sexual. Finalmente, en la tercera parte de este documento ofrecemos una serie de conclusiones que pretenden aportar al diagnóstico y la garantía de los derechos sexuales y reproductivos de esta región. Documentos Dejusticia 46 17
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LOS DERECHOS SEXUALES Y REPRODUCTIVOS EN COLOMBIA En esta sección hacemos un recorrido por el panorama general de los derechos sexuales y reproductivos en Colombia. Con este fin, primero realizamos un breve recuento del surgimiento de estos derechos en el panorama internacional y las condiciones contextuales que hicieron posible su emergencia. Luego explicamos el marco jurídico constitucional en materia de derechos sexuales y reproductivos, con el fin de mostrar de qué forma se han entendido estos derechos en el contexto colombiano, y qué tipo de manifestaciones han sido reconocidas. Concepto e importancia de los derechos sexuales y reproductivos Como sostienen Viveros y Gil (2006), la noción de derechos sexuales y
reproductivos está estrechamente vinculada con la movilización feminista de la segunda mitad del siglo XX. El movimiento feminista puso en el centro del debate la sexualidad femenina como núcleo de opresión, y promovió reivindicaciones orientadas a que las mujeres pudieran decidir sobre sus cuerpos y sobre la forma en la que deseaban vivir su reproducción y su sexualidad. Estas ideas se materializaron en las primeras luchas por la liberalización del aborto, la oferta de anticonceptivos y el acceso a la salud para problemáticas relacionadas con esferas de la vida sexual y reproductiva. Se llevaron al ámbito público temas que habían sido invisibles hasta ese momento, y se emprendió una lucha por desarmar las nociones esencialistas que recaían sobre los cuerpos de las mujeres. El movimiento feminista asoció la idea de la salud con la idea de la autonomía, lo que logró la visibilización de diversos problemas relacionados con la poca libertad que tenían las mujeres para decidir sobre sus propios cuerpos, y las Documentos Dejusticia 46 19 consecuencias que esto tenía en su salud y bienestar. Después de más de cuatro décadas estas luchas aún siguen vigentes y han impulsado cambios legales orientados a reconocer la sexualidad y la reproducción como ámbitos intrínsecamente ligados a la autonomía de las mujeres. Uno de los grandes logros del movimiento feminista fue la institucionalización de la sexualidad y la reproducción como temas de salud pública y derechos humanos. Como lo señalan Sonia Corrêa, Rosalind Petchesky y Richard Parker (2008), el recorrido para la consagración legal de estos
derechos tuvo su momento cumbre a principios de los años noventa.1 El primer paso se dio en la Conferencia Mundial de Derechos Humanos de Viena en 1993, cuando se reconoció que los derechos de las mujeres y las niñas son inalienables, integrales e indivisibles de los derechos humanos universales. El siguiente año, gracias a la presión de grupos feministas, el término “derechos reproductivos” se generalizó debido a la importancia que tuvo en la Tercera Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (CIPD) llevada a cabo en El Cairo. Esta conferencia definió los derechos reproductivos como … los derechos básicos de todas las parejas e individuos a decidir libre y responsablemente el número y espaciamiento de hijos y a disponer de la información, la educación y los medios para ello; el derecho a alcanzar el nivel más elevado de salud sexual y reproductiva y el derecho a adoptar decisiones sobre la reproducción sin sufrir discriminación, coerción y violencia (Naciones Unidas, 1994, Cap. VII). En este escenario, los derechos reproductivos se acuñaron como un término para reivindicar los derechos de las mujeres, y se posicionaron como un tema central en las posteriores discusiones sobre desarrollo. En 1995, la definición de derechos reproductivos construida en el marco de la conferencia de El Cairo fue reiterada en la Plataforma de Acción de Beijing, y una vez más se pudo ver la incidencia de grupos de mujeres (Correa, Petchesky y Parker, 2008). Frente a los derechos sexuales, la Plataforma de 1 Para ese momento, la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (Cedaw) ya incluía disposiciones que protegían los derechos sexuales y reproductivos (por ejemplo, los artículos 12, 14 y 16 establecen la obligación del Estado de garantizar en condiciones de igualdad el acceso a la atención en planificación familiar). Sin embargo, aún no existían instrumentos, convenciones o acuerdos que los reconocieran explícitamente. 20 Un camino truncado: los derechos sexuales y reproductivos en Montes... Beijing los reconoció como un aspecto propio de los derechos de las mujeres, y se refirió a ellos de la siguiente forma: Los derechos humanos de la mujer incluyen su derecho a tener control sobre las cuestiones relativas a su sexualidad, incluida su salud sexual y reproductiva, y decidir libremente respecto de esas cuestiones, sin verse sujeta a la coerción, la discriminación y la violencia. Las relaciones igualitarias entre la mujer y el hombre respecto de las relaciones sexuales y la reproducción, incluido el pleno respeto de la integridad de la persona, exigen el respeto y el consentimiento recíprocos y la voluntad de asumir conjuntamente la responsabilidad de las consecuencias del comportamiento sexual (Naciones Unidas, 1995, párr. 96) Hay algo interesante en esta definición y es su estrecha vinculación con los derechos reproductivos reconocidos un año antes, y su marcado acento en la autonomía de las mujeres. Como lo anota Sonia Corrêa (2008), en el contexto de las Naciones Unidas “la legitimación de los derechos sexuales de las mujeres no fue acompañada de avances equivalentes en lo que se refiere a los derechos de la diversidad sexual (homosexuales, […] bisexuales, transexuales y trabajadoras y trabajadores sexuales)” (p. 28). A pesar de la aprobación del párrafo 96 en Beijing, no fue posible incluir una mención explícita de la orientación sexual o la identidad de género como aspectos centrales de los derechos sexuales. El reconocimien
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