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DEJUSTICIA - Una sustitución precaria. Política de drogas y conservación sin el campesinado de 2024

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Detalles

Título
DEJUSTICIA - Una sustitución precaria. Política de drogas y conservación sin el campesinado de 2024
Autor
DEJUSTICIA
Categoría
Doctrina
Área del derecho
Constitucional
Año
2024

8CM 8CM 15CM Una sustitución precaria: política de drogas y conservación sin el campesinado

ISBN 978-628-7764-06-4 1 1 11 9 786287 764064

15CM 1,45CM 1,45CM

EMERGENCIA

CLIMÁTICA

15CM Luis Felipe Cruz-Olivera María José León-Marín

FONDO NORUEGO PARA LOS

DERECHOS HUMANOS

15CM Dejusticia 8CM 8CMEl Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS) es una apuesta del Acuerdo de Paz para reemplazar los ingresos que obtienen las familias del mercado ilegal de la coca. Sin embargo, el PNIS replicó errores de programas de sustitución anteriores, y en su diseño desconoció el hecho de que la mitad de los cultivos declarados ilícitos están en zonas de manejo especial. El aumento de los cultivos de hoja de coca en estas zonas genera enormes retos al Estado colombiano para adaptar el modelo de desarrollo alternativo y evitar que la política de drogas profundice el deterioro o la degradación de ecosistemas que el Gobierno nacional está obligado a proteger en el marco de la emergencia climática. La conclusión es que el PNIS desconoció los derechos a la participación, debido proceso y mínimo vital de las familias campesinas que firmaron acuerdos de sustitución, y tampoco avanzó en la implementación del enfoque ambiental. Nuestra postura es que ninguna de las acciones de la política de drogas, de la mitigación o adaptación del cambio climático o la conservación ambiental debe ir en contravía de los derechos de las poblaciones campesinas que habitan la Amazonía, no sólo porque es

Nuestra postura es que ninguna de las acciones de la política de drogas, de la mitigación o adaptación del cambio climático o la conservación ambiental debe ir en contravía de los derechos de las poblaciones campesinas que habitan la Amazonía, no sólo porque es inconstitucional sino porque es ineficiente desde la política pública. No hay sustitución de cultivos sin economía campesina fuerte, así como no hay protección de los bosques sin derechos de las poblaciones que los habitan. Al final sugerimos algunas ideas para armonizar conservación y derechos de las familias campesinas que cultivan coca.

Palabras clave: incentivos a la conservación, cultivos ilícitos, desarrollo alternativo, cambio climático.

The National Comprehensive Program for the Substitution of Illicit Crops (PNIS) is a cornerstone of the Peace Agreement, designed to replace the income families earned from the illegal coca market. However, the PNIS repeated mistakes from previous substitution programs and, in its design, overlooked the fact that half of the declared illicit crops are located in special management zones. The increase in coca leaf cultivation in these areas poses enormous challenges to the Colombian state in adapting the alternative development model and preventing drug policy from exacerbating the deterioration or degradation of ecosystems that the national government is obligated to protect in the context of the climate emergency. The conclusion is that the PNIS disregarded the rights to participation, due process, and a minimum living standard for peasant families who signed substitution agreements, and it also failed to advance the implementation of an environmental approach. Our position is that none of the actions related to drug policy, climate change mitigation or adaptation, or environmental conservation should undermine the rights of peasant populations inhabiting the Amazon, not only because it is unconstitutional but also because it is inefficient from a public policy perspective. There is no crop substitution without a strong peasant economy, just as there is no forest protection without the rights of the populations that inhabit them. Finally, we suggest some ideas for

titutional but also because it is inefficient from a public policy perspective. There is no crop substitution without a strong peasant economy, just as there is no forest protection without the rights of the populations that inhabit them. Finally, we suggest some ideas for harmonizing conservation and the rights of peasant families who cultivate coca.

Keywords: incentives for conservation, illicit crops, alternative development, climate change.

Para citar este libro: Cruz-Olivera, L., León-Marín, M. (2024). Una sustitución precaria: política de drogas y conservación sin el campesinado. DejusticiaDOCUMENTOS 93Luis Felipe Cruz-Olivera Abogado y sociólogo de la Universidad Nacional de Colombia. Ha estudiado la calidad de vida en territorios de cultivo de coca y el impacto de las políticas de drogas en el acceso a derechos sociales de poblaciones cocaleras. Participó en la redacción de los libros “El daño que nos hacen”, “Laberintos de prohibición y regulación” y “Las trabas constitucionales para la regulación del mercado de drogas en Colombia”. Actualmente es investigador de la línea de Política de Drogas en Dejusticia.

ORCID: https://orcid.org/0000-0003-3670-9292

María José León-Marín Abogada y literata de la Universidad de Los Andes, donde investigó para la Clínica Jurídica de Medio Ambiente y Salud Pública. Fue pasante de justicia transicional e investigadora de política de drogas en Dejusticia. Actualmente trabaja en la Sala Especial de Seguimiento a la Sentencia SU-020 de 2022 de la Corte Constitucional, en temas de política pública, paz y seguridad. ORCID: https://orcid. org/0000-0002-4184-3827documentos/

Una sustitución precaria Política de drogas y conservación

de la Corte Constitucional, en temas de política pública, paz y seguridad. ORCID: https://orcid. org/0000-0002-4184-3827documentos/

Una sustitución precaria Política de drogas y conservación sin el campesinado Luis Felipe Cruz-Olivera María José León-Marín Apoyado por:Documentos Dejusticia 93 UNA SUSTITUCIÓN PRECARIA Política de drogas y conservación sin el campesinado

ISBN: 9

78-628-7764-07-1 V ersión digital

ISBN: 9

78-628-7764-06-4 V ersión impresa Centro de Estudios de Derecho, Justicia y Sociedad, Dejusticia Calle 35 Nº 24-31, Bogotá, D.C.

Teléfono: (57) 601 608 3605

info@dejusticia.org https://www.dejusticia.org Este texto puede ser descargado gratuitamente en https://www.dejusticia.org Licencia Creative Commons 4.0 Internacional Atribución - No Comercial - Compartir Igual Corrección de estilo: María José Díaz Granados Diseño e ilustración portada: Gonzalo Fernández

Preprensa: Diego Alberto Valencia

Impresión: Xpress Estudio Gráfico y Digital

Bogotá, D.C., noviembre de 2024 Cruz Olivera, Luis Felipe Una sustitución precaria: política de drogas y conservación sin el campesinado / Luis Felipe Cruz-Olivera, María José León-Marín–

Bogotá: Editorial Dejusticia, 2024.

216 páginas; 15 x 24 cm – (Documentos)

ISBN 978-628-7764-06-4

1. Incentivos a la conservación 2. Cultivos ilícitos 3. Desarrollo alternativo 4. Cambio climático.

216 páginas; 15 x 24 cm – (Documentos)

ISBN 978-628-7764-06-4

1. Incentivos a la conservación 2. Cultivos ilícitos 3. Desarrollo alternativo 4. Cambio climático.

Este material ha sido elaborado con el apoyo del Fondo Noruego para los Derechos Humanos. Su contenido es responsabilidad exclusiva de Dejusticia y no necesariamente refleja los puntos de vista del Fondo Noruego para los Derechos Humanos.Contenido SIGLAS .............................................................................................ix

A GRADECIMIENTOS .......................................................................xi

TIEMPOS DE EMER

GENCIA Y CAMBIOS DE RUMBO: ESTUDIO INTRODUCTORIO ....................................xiii Derechos humanos, emergencia climática y comunidades como actoras del cambio .................................xvi Una justicia climática multidimensional y centrada en los derechos humanos ........................................xix Nuestra colección ....................................................................xxiii Bibliografía ................................................................................xxv INTRODUCCIÓN ................................................................................1

C

APÍTULO 1

SUSTITUCIÓN, CONSERVACIÓN

AMBIENTAL Y CAMPESINADO .....................................................1

1 El desarrollo alternativo con muchos adjetivos ........................11 Figuras de protección ambiental y obligaciones internacionales del Estado colombiano para mitigar el cambio climático ..............................................23 Los derechos del campesinado que cultiva coca .....................38

CAPÍTULO 2

EL PROGRAMA NACIONAL INTEGRAL DE

SUSTITUCIÓN DE CULTIVOS Y SU IMPLEMENTACIÓN: LA SUSTITUCIÓN PRECARIA ........................................................49

Los propósitos del PNIS y sus inicios ........................................49Los compromisos y componentes derivados de los acuerdos del PNIS ...........................................................52 La institucionalidad participativa que creó el PNIS .................62

CAPÍTULO 3

LOS RESULTADOS DE UNA SUSTITUCIÓN PRECARIA

...............69 La judicialización del Programa Nacional Integral

de los acuerdos del PNIS ...........................................................52 La institucionalidad participativa que creó el PNIS .................62

CAPÍTULO 3

LOS RESULTADOS DE UNA SUSTITUCIÓN PRECARIA

...............69 La judicialización del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito ...................................90 Las reglas de la Corte Constitucional sobre la sustitución, la erradicación y el Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito ........................................94

CAPÍTULO 4

POLÍTICA DE REDUCCIÓN DE LA DEFORESTACIÓN COMO

FORMA DE MITIGACIÓN DEL CAMBIO CLIMÁTICO

................1 05 Las políticas de cambio climático y la deforestación ............106 ¿Es la coca un motor del problema de la deforestación? ................................................116

CAPÍTULO 5

LA ADOPCIÓN DEL ENFOQUE AMBIENTAL EN EL PNIS

.........1 25 La apuesta por el enfoque ambiental .....................................127 Los efectos de las decisiones en materia ambiental en el caso de Miraflores (Guaviare) .........................................140

CONCLUSIONES

SE DEBE CUMPLIR CON EL PROGRAMA

NACIONAL INTEGRAL DE SUSTITUCIÓN DE

CULTIVOS DE USO ILÍCITO MIENTRAS SE

IMPLEMENTAN CAMBIOS.......................................................... 1

49 Ideas para armonizar conservación y derechos de las familias campesinas que cultivan coca .......................155

REFERENCIAS .............................................................................1 61

ANEXOS ........................................................................................1

77ix Documentos Dejusticia 93

SIGLAS

Acuerdo Final de Paz (AFP)

Agencia de Renovación T erritorial (ART) Agencia Nacional de Tierras (ANT) Áreas de Reserva Forestal (ARF) Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac) Comisión Colombiana de Juristas (CCJ) Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la implementación del Acuerdo Final (CSIVI) Comisiones Municipales de Planeación Participativa (CMPP) Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes) Consejos Asesores T erritoriales (CAT) Consejos Municipales Especiales de Seguimiento (CMES) Departamento Nacional de Planeación (DNP) desarrollo alternativo integral y sostenible (DAIS) Dirección de Sustitución de Cultivos Ilícitos (DSCI) Fundación Ideas para la Paz (FIP) gases de efecto invernadero (GEI) índice de necesidades básicas insatisfechas (NBI) índice de pobreza multidimensional (IPM) Instituto Nacional de los Recursos Naturales Renovables y del Ambiente (Inderena)x Una sustitución precaria Corporación Autónoma Regional (CAR) Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) necesidades básicas insatisfechas (NBI) Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC – United Nations Office on Drugs and Crime) pago por servicios ambientales (PSA) Parques Nacionales Naturales (PNN) Plan de Atención Inmediata familiar (PAI) Planes de Acción para la T ransformación Regional (PATR) Planes Integrales Comunitarios y Municipales de Sustitución y Desarrollo Alternativo (PISDA) Procuraduría General de la Nación (PGN) Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS)

Planes Integrales Comunitarios y Municipales de Sustitución y Desarrollo Alternativo (PISDA) Procuraduría General de la Nación (PGN) Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS) Programas de Desarrollo con Enfoque T erritorial (PDET) Reforma Rural Integral (RRI) Sistema de Información del PNIS (SISPNIS) Sistema integrado de monitoreo de cultivos ilícitos (Simci) Sistema Nacional Ambiental (SINA) Sistema Nacional de Áreas Protegidas (Sinap) Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA) Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) United Nations General Assembly Special Session (Ungass) Zonas de Reserva Forestal (ZRF)xi Documentos Dejusticia 93 AGRADECIMIENTOS La investigación y escritura de este libro se desarrollaron en el marco de las actividades del proyecto financiado por el Programa de Bosques del Fondo Noruego de Derechos Humanos (FNDH). El objetivo de este proyecto es construir propuestas de armonización entre las figuras de protección ambiental y los derechos territoriales de comunidades locales, además, fortalecer a las organizaciones de las co-partes del programa de bosques del FNDH en herramientas para la gobernanza ambiental, la incidencia para la conservación y la gestión del bosque amazónico. Agradecemos el trabajo de las líneas de justicia étnico racial, campesinado y tierras, justicia ambiental, al equipo institucional y la Escuela D que permitieron llevar a cabo los talleres de diagnóstico y fortalecimiento institucional de las organizaciones co-partes del programa de bosques del FNDH. Especial mención a Isabel de Brigard y Natalia Escobar quienes

que permitieron llevar a cabo los talleres de diagnóstico y fortalecimiento institucional de las organizaciones co-partes del programa de bosques del FNDH. Especial mención a Isabel de Brigard y Natalia Escobar quienes lideraron la planeación de los espacios y nos ayudaron a recolectar información, opiniones y datos para la construcción del diagnóstico y recomendaciones de este libro. Queremos agradecer a Miguel Burgos del Programa Regional Seguridad Energética y Cambio Climático en América Latina (EKLA) de la Konrad Adenauer Stiftung, quien apoyó el trabajo de campo que realizamos en septiembre de 2022 en el departamento de Putumayo. Un especial saludo a Ana María Rueda y T atiana Mosquera de la Fundación Ideas para la Paz quienes coorganizaron el diálogo “La Sustitución con Enfoque Ambiental” en junio de 2022, de ese surgieron propuestas que retomamos en las conclusiones. De la misma forma queremos reconocer el aporte de Fabián Peñaloza, ingeniero catastral, que aportó al proceso de elaboración de la cartografía del taller y del mapa que usamos en el capítulo 4. Además, queremos hacer una mención a Javier Revelo con quien tuvimos conversacionesxii Una sustitución precaria estimulantes que nos permitieron indagar sobre la importancia de reconocer la racionalidad económica del campesinado, especialmente de aquel que cultiva coca. Hacemos un reconocimiento a Diana Esther Guzmán, Laura Santacoloma, Paola Molano, Carlos Quesada, Isabel Pereira Arana, Natalia Escobar, Sergio Pérez y Rodrigo Uprimny quienes aportaron comentarios e ideas para fortalecer nuestros argumentos en un seminario interno reatacoloma, Paola Molano, Carlos Quesada, Isabel Pereira Arana, Natalia Escobar, Sergio Pérez y Rodrigo Uprimny quienes aportaron comentarios e ideas para fortalecer nuestros argumentos en un seminario interno realizado el 2 de febrero de 2024. Ana María Rueda también participó como comentarista externa y contribuyó a que el texto tuviera un sentido más práctico. Queremos agradecer al equipo institucional de Dejusticia sin el que no sería posible el trabajo que hacemos a diario. Gracias a Ady Ruiz, Alexander Rojas, Andrés Castañeda, Ximena Gómez, Daniela Rengifo, Diego Álvarez, Diego Espinal, Jazmín Mejía, Juan Cabal, Lina Álvarez, Lorena Gómez, Luis Daza, Natalia González, Sandra Forero, T ania Higuera, William Morales y Yaneth Vargas. Agradecemos el trabajo y la atención al detalle en el proceso editorial que lideró Claudia Luque. Por último, pero no menos importante, queremos agradecer a todas las personas y organizaciones que participaron en entrevistas y grupos focales por compartir sus opiniones, ideas, frustraciones y ansiedades por el futuro de la implementación del programa de sustitución. Esperamos que este libro contribuya a fortalecer el debate sobre la necesidad de que sus voces sean guía de los cambios institucionales necesarios.xiii Documentos Dejusticia 93

TIEMPOS DE EMERGENCIA Y CAMBIOS

DE RUMBO: ESTUDIO INTRODUCTORIO

Sergio Chaparro Hernández1 Diana E. Guzmán-Rodríguez2 Paulo Ilich Bacca Benavides3 La emergencia climática representa una amenaza para la existencia de todos los aspectos de las sociedades humanas y de otras especies. La trayectoria actual de las emisiones de gases de efecto invernadero es la principal causa del cambio climático antropogénico. La acumulación de estos gases en la atmósfera, que hemos producido a gran escala desde que inició la industrialización, ha causado el aumento promedio de la temperatura en el planeta. De acuerdo con las estimaciones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (ipcc, por sus siglas en inglés), el calentamiento global causado por las actividades humanas está en un rango probable de 0,8 °C a 1,2 °C con respecto a los niveles de temperatura preindustriales; y entre 2030 y 2052, estaríamos por llegar al punto de no retorno de 1,5 °C (Intergovermental Panel on Climate Change [ipcc], 2019). El cambio climático es, entonces, una transformación progresiva de las condiciones climáticas predominantes. Por tratarse de un fenómeno progresivo, lo que hasta hace unos años parecía imperceptible hoy es innegable. Este cambio en la temperatura afecta otros factores climáticos, que experimentamos a través de temperaturas extremas y cambios drásticos en los patrones de lluvias, entre otros. 1 . Coor dinador del área internacional de Dejusticia.

2. Direct ora general de Dejusticia y profesora asociada de la Universidad Nacional de Colombia.

3. Subdirect or de Dejusticia y profesor de la Universidad Javeriana.xiv Una sustitución precaria La emergencia climática, en interacción con la pérdida de biodiverora general de Dejusticia y profesora asociada de la Universidad Nacional de Colombia.

3. Subdirect or de Dejusticia y profesor de la Universidad Javeriana.xiv Una sustitución precaria La emergencia climática, en interacción con la pérdida de biodiversidad, la contaminación, y otras crisis planetarias relacionadas, nos sitúan en una coyuntura crítica. Sus impactos pueden ser devastadores y ya los estamos viviendo. Incluyen vidas perdidas o en riesgo gracias a los fenó - menos climáticos extremos, la destrucción de medios de vida, el colapso de ecosistemas, e incluso la desaparición de especies y comunidades enteras. Hoy nos enteramos de estos y otros daños (económicos, sociales y ambientales) con solo poner atención a las señales de afectaciones en nuestros entornos o con darle una mirada a las noticias climáticas del último mes. Cambio climático, sequía y crimen encienden la crisis por incendios en Suramérica4; “Los mares nos darán nuestro merecido”: la advertencia del secretario general de la onu sobre la crisis climática5; y Cambio climático: ¿amenaza para la banca u oportunidad para innovar?6 son solo algunos de los titulares de las últimas noticias. No son necesarias las advertencias reiteradas de la ciencia para saber que nos encontramos ante el inmenso desafío colectivo de lograr un cambio de rumbo rápido y global.

La emergencia climática exacerba las desigualdades existentes y crea nuevas injusticias. En el núcleo del problema está un modelo de desarrollo altamente dependiente de los combustibles fósiles y otros sectores econó- micos con una alta huella ecológica que han generado una distribución histórica y geográfica muy desigual e injusta de costos y beneficios. Esta

altamente dependiente de los combustibles fósiles y otros sectores econó- micos con una alta huella ecológica que han generado una distribución histórica y geográfica muy desigual e injusta de costos y beneficios. Esta situación ha creado enormes asimetrías de poder, reforzadas por sistemas disfuncionales en distintos campos que, igualmente, sostienen las desigualdades iniciales que existen entre países y al interior de estos. A escala mundial, los países responsables de las mayores emisiones de gases de efecto invernadero se resisten a asumir su deuda ecológica con el resto del mundo, mientras que los menos responsables de estas emisiones sufren de forma desproporcionada los efectos del cambio climático (Mendelsohn et al., 2006). Entre estos últimos se encuentran buena parte de los países del sur global, un concepto en el cual se incluye a países de África, Asia, América Latina y el Caribe, entre otros. T odos ellos comparten historias de colonización, dominación y sobreexplotación que los sitúan en una posición subordinada en las lógicas globales de intercambio económico y ecológico.

4. P ortafolio, 2024.

5. W atson, 2024.

6. Mont ero, 2024.xv

Documentos Dejusticia 93 En ese sentido, enfrentar el cambio climático y sus efectos desproporcionados requiere cambios profundos y sistémicos. En lugar de reconocer la responsabilidad de los países que más han contribuido al problema y de permitirles a los países más vulnerables mejorar su capacidad de respuesta, con frecuencia los sistemas existentes —desde la arquitectura financiera internacional hasta la cooperación internacional para la transferencia tecnológica o la formulación de políticas de adaptación climática—

ma y de permitirles a los países más vulnerables mejorar su capacidad de respuesta, con frecuencia los sistemas existentes —desde la arquitectura financiera internacional hasta la cooperación internacional para la transferencia tecnológica o la formulación de políticas de adaptación climática— refuerzan las ventajas y desventajas acumuladas. Esto crea un escenario muy desigual en términos de capacidades para responder y enfrentar la emergencia climática. Los países más ricos usan todo el arsenal de instrumentos de política a su disposición para financiar e implementar una transición energética que les permita moverse hacia economías más resilientes al clima y mitigar el cambio climático. Mientras tanto, los países más pobres tienen que sobreendeudarse, en condiciones muy desfavorables, para financiar sus políticas de adaptación o para compensar las pérdidas y los daños ocasionadas por el cambio climático. Estos últimos tienen que soportar, entonces, una carga doblemente injusta: reciben los peores impactos de un problema que no ocasionaron y tienen que enfrentarlo con medios que los ponen en una posición más subordinada y rezagada frente a los principales responsables del problema. A nivel nacional, si bien cada historia es diferente, hay un patrón que se repite entre países. Los sectores que se resisten a transitar rápido hacia economías bajas en carbono y resilientes al clima suelen tener más poder, recursos y capacidad de influencia. Mientras tanto, la población con menos recursos y capacidad para enfrentar los efectos y adaptarse al cambio climático —incluyendo a las personas de menores ingresos, las comunidades locales que viven en zonas de alto riesgo, los pueblos indígenas, las comunidades racializadas y campesinas, y las mujeres— son quienes se

climático —incluyendo a las personas de menores ingresos, las comunidades locales que viven en zonas de alto riesgo, los pueblos indígenas, las comunidades racializadas y campesinas, y las mujeres— son quienes se verán más afectados por la crisis climática. Estas poblaciones, en ausencia de alternativas, pueden terminar involucrándose en actividades que no son ambiental y climáticamente sostenibles. Al interior de los países suele ocurrir que grandes corporaciones y miembros de la élite económica, cuyos patrones de consumo y uso de energía concentran la mayoría de las emisiones de gases de efecto invernadero, están viviendo a expensas del bienestar de poblaciones marginalizadas, quienes estarán en la primera línea de los impactos climáticos en las generaciones presentes y futuras.xvi Una sustitución precaria Los instrumentos de política a nivel nacional y los sistemas que gobiernan la toma de decisiones relevantes para afrontar la crisis climática en el ámbito local no se han transformado a la velocidad necesaria para incorporar la dimensión climática. Estos sistemas incluyen desde el sector financiero, encargado de definir la política monetaria o fiscal, hasta las autoridades con competencias regulatorias o que determinan el destino de los fondos para la acción climática. En muchas ocasiones, estos instrumentos y sistemas están sujetos a una influencia excesiva de ciertos sectores que se resisten al cambio o niegan la crisis. Como resultado, faltan buenos instrumentos para enfrentar la emergencia, lo cual solo refuerza la inequitativa distribución de los impactos del cambio climático. La inercia de las injusticias actuales se está imponiendo, entonces, sobre el clamor de los pueblos que a diario se ven afectados por los impacinequitativa distribución de los impactos del cambio climático. La inercia de las injusticias actuales se está imponiendo, entonces, sobre el clamor de los pueblos que a diario se ven afectados por los impactos negativos que ha desatado la emergencia climática. Si se considera el creciente número de comunidades que lo han perdido todo en el marco de la emergencia climática, no es exagerado decir que la devastación está aquí, solo que está desigualmente distribuida. Para enfrentar la emergencia climática, necesitamos desarrollar nociones más robustas y apropiadas de justicia climática. Estas visiones deben ir más allá de la descarbonización y poner en el centro de las soluciones a las comunidades locales y sus derechos. Esa es la apuesta central de esta colección de investigaciones. Como señalamos más adelante, en ella desarrollamos una noción de justicia climática multidimensional y centrada en los derechos humanos. Pero ¿por qué tiene sentido pensar la emergencia climática desde los derechos humanos? ¿Qué papel pueden tener estos en el contexto de la emergencia climática? ¿Por qué es necesario que las comunidades sean protagonistas del cambio? Y ¿qué significa hablar de una justicia climática multidimensional? Estas son algunas de las preguntas que orientan de manera general los estudios de la colección, sobre las cuales presentamos algunas reflexiones en las próximas páginas de esta introducción. Derechos humanos, emergencia climática y comunidades como actoras del cambio La emergencia climática es también una emergencia para los derechos humanos, pues pone en riesgo tanto los progresos en materia de derechos humanos logrados en las últimas décadas como las perspectivas dexvii Documentos Dejusticia 93 lograr avances futuros. Además, los derechos de múltiples poblaciones y

humanos, pues pone en riesgo tanto los progresos en materia de derechos humanos logrados en las últimas décadas como las perspectivas dexvii Documentos Dejusticia 93 lograr avances futuros. Además, los derechos de múltiples poblaciones y personas han sido vulnerados por la emergencia climática. Por nombrar algunos ejemplos, las inundaciones han afectado el derecho a la salud en diversos lugares del planeta. El derecho a la alimentación está amenazado en distintos lugares por cuenta de la crisis de alimentos, que está asociada a factores como alteraciones en las precipitaciones y cambios en los niveles de salinidad del mar. El derecho a la vivienda de miles de personas también ha sido afectado por las catástrofes naturales (Consejo de Derechos Humanos, 2009). Como señalamos antes, existe evidencia creciente de que estas afectaciones han sido especialmente desproporcionadas en las poblaciones que están en condiciones de vulnerabilidad; bien sea por su ubicación geográfica, por razones económicas, o por razones asociadas a la raza, el género o una condición de discapacidad (Consejo de Derechos Humanos, 2022). De hecho, las personas y poblaciones más vulnerables frente a hambrunas y enfermedades asociadas con las condiciones climáticas extremas son quienes se encuentran en la pobreza extrema (Fakhri, 2024). Además, los pueblos indígenas y algunas comunidades racializadas también están expuestas a efectos desproporcionados del cambio climático (T odd, 2015; Whyte, 2017), en particular cuando su pervivencia cultural está asociada a sus territorios ancestrales y deben desplazarse de ellos por razones climáticas (Pérez & T omaselli, 2021). Así, está ocurriendo

(T odd, 2015; Whyte, 2017), en particular cuando su pervivencia cultural está asociada a sus territorios ancestrales y deben desplazarse de ellos por razones climáticas (Pérez & T omaselli, 2021). Así, está ocurriendo un proceso de despojo acumulativo de territorios ancestrales gracias a los efectos de las interacciones entre el colonialismo, el racismo y la emergencia climática (Ojeda, 2016; Guzmán et al., 2025). La emergencia climática, como los desastres ambientales, es más social y económica que natural (Chmutina & Von Meding, 2019). Los derechos humanos están en riesgo incluso en el contexto de la transición energética. El cambio de energías basadas en petróleo a energías limpias puede afectar ecosistemas claves y vulnerar los derechos de las personas y poblaciones más vulnerables. Las tecnologías necesarias para soportar las nuevas fuentes de energía requieren minerales cuyos mayores yacimientos se encuentran en ecosistemas claves para la conservación de la biodiversidad; extraerlos en la escala requerida puede deteriorar dic

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