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FGN - Documentos de política pública y política criminal - Armas y homicidios

Fiscalía General de la Nación

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Detalles

Título
FGN - Documentos de política pública y política criminal - Armas y homicidios
Autor
Fiscalía General de la Nación
Categoría
Infralegal
Área del derecho
Penal
Año

Documentos de Política Pública y Política Criminal Documento No. 01 Armas y homicidios Dirección de Políticas y Estrategia Néstor Humberto Martínez Neira Fiscal General de la NaciónNéstor Humberto Martínez Neira Fiscal General de la Nación María Paulina Riveros Dueñas Vicefiscal General de la Nación

Elaborado por: Alberto Nieto

Natalia Cardona Santiago de Zubiría Miguel La Rota Todos los comentarios podrán ser enviados a dirnal.politicaplaneacion@fiscalia.gov.coContenido Armas de fuego y homicidios ……………....................................................................……………… Disponibilidad de armas y homicidios …….................................................................................. Armas, homicidios y mercados ilegales del crimen organizado…………....................................... Falencias en la política de control de armas ............................................................................... Conclusión …………....................................................................……………….............................. Referencias …………....................................................................……………….............................

Anexo A: Relación entre tasa de homicidios y porcentaje de homicidios con arma de fuego.......

4 5 14 10 16 17 194 Armas de fuego y homicidios Definición del problema: disponibilidad de armas y homicidios

1. Problema de política pública. Entre 2010 y 2015 cuatro de cada cinco homicidios fueron cometidos con arma de fuego en Colombia. Pese a que la relación entre homicidios y la disponibilidad de armas no es la misma entre países, la literatura y la evidencia presentadas a continuación muestran que esta violencia está asociada con la disponibilidad de armas de fuego, sobre todo cuando media la presencia de organizaciones criminales.

A pesar de esta asociación, en nuestro país nunca ha habido una política establecida e integral para luchar contra el tráfico de armas. En este docunibilidad de armas de fuego, sobre todo cuando media la presencia de organizaciones criminales. A pesar de esta asociación, en nuestro país nunca ha habido una política establecida e integral para luchar contra el tráfico de armas. En este documento presentamos un diagnóstico de la relación homicidio-armas y proponemos algunos caminos de acción preliminares.

2. Resumen de propuestas. Este documento presenta cinco propuestas que son resumidas a continuación:

  1. Diseño e implementación de estrategia de priorización contra el tráfico de armas. La FGN debe diseñar e implementar una estrategia para atacar el tráfico de armas de fuego. Esta estrategia debe comenzar a nivel nacional—probablemente refocalizando recursos de la Dirección de Fiscalía Nacional Especializada contra el Terrorismo—y enfocarse en unos pocos y graves fenómenos u organizaciones dedicadas al tráfico de armas. Debe implementarse prioritariamen te en los municipios donde coinciden altas tasas de homicidio, presencia de organizaciones criminales y porcentajes elevados de homicidios con arma de fuego, principalmente en municipios ubicados en Valle del

Cauca, Antioquia, Chocó, Cauca, Guajira y Nariño. ii. Mejoramiento de información sobre el registro de armas. En el documento mostramos que en Colombia hay mala información sobra la disponibilidad de armas legales e ilegales. Por lo tanto, la FGN debe solicitar a la Fuerza Pública que realice una labor de mejoramiento de los datos de registro y licenciamiento de armas de fuego legales. También es necesario diseñar y realizar enilegales. Por lo tanto, la FGN debe solicitar a la Fuerza Pública que realice una labor de mejoramiento de los datos de registro y licenciamiento de armas de fuego legales. También es necesario diseñar y realizar encuestas que midan la disponibilidad de armas ilegales de forma consistente. iii. Caracterización del tráfico de armas. La investigación y judicialización efectiva del tráfico de armas requiere de un mejor conocimiento de este fenómeno. Un punto de partida es la consolidación de la información que está en poder de diferentes autoridades públicas sobre armas ilegales. Dicha caracterización debe identificar las redes internacionales encargadas del tráfico de armas, la producción local de armas hechizas y las redes encargadas del tráfico de armas y municiones producidas por el mismo Estado colombiano.5 iv. Implementar sistemas de trazabilidad de armas de fuego. La Fuerza Pública, la FGN y el CTI deben reinstalar un sistema que permita la trazabilidad de armas de fuego. Ello es necesario para unificar la información de armas legales entregadas a personas naturales y jurídicas, y de aquellas que son incautadas por las autoridades. Y es fundamental para las investigaciones criminales en las que haya armas involucradas, así como para la lucha contra el tráfico ilegal de estas. Este sistema de información debe ajustarse al presupuesto y a las necesidades de información de las autoridades mencionadas.

  1. Revisar y actualizar los requisitos para la entrega de armas legales. El número de armas legales involucradas en delitos que han sido incautadas por la Policía Nacional

de información de las autoridades mencionadas.

  1. Revisar y actualizar los requisitos para la entrega de armas legales. El número de armas legales involucradas en delitos que han sido incautadas por la Policía Nacional (16.665 entre 2014 y 2016) evidencia la necesidad de revisar y hacer más estrictos los requisitos para otorgar permisos de porte y tenencia. Ello puede realizarse adicionando requisitos a la normatividad actual o volviendo más exigentes los requisitos actuales. Las experiencias comparadas pueden aportar nuevos requisitos.

3. Contenido del documento. En este informe exponemos, en primer lugar, un diagnóstico a partir de la literatura extranjera y nacional sobre armas y homicidios, y una serie de estadísticas que contribuyen a la caracterización de este fenómeno.

En segundo lugar, analizamos las falencias identificadas que contribuyen a la disponibilidad de armas en el país, junto con algunas alternativas de política a la manera de pasos a seguir. Disponibilidad de armas y homicidios

4. Literatura empírica comparada. La literatura ha analizado la relación entre la disponibilidad de armas — o la posesión en los hogares (household gun ownership) — y el número o tasa de homicidios. En general, los estudios encuentran una relación estadística positiva entre las dos variables.

Por ejemplo, Hepburn y Hemenway (2004) llevan a cabo una revisión de múltiples estudios empíricos realizados en Estados Unidos —donde existe mejor información sobre el número de armas disponibles—, y concluyen que la disponibilidad de armas es un factor de riesgo1 para los homicidios. En el mismo sentido, diversos estudios—que emcos realizados en Estados Unidos —donde existe mejor información sobre el número de armas disponibles—, y concluyen que la disponibilidad de armas es un factor de riesgo1 para los homicidios. En el mismo sentido, diversos estudios—que emplean metodologías distintas como casos de estudio, series de tiempo, análisis ecológicos y estudios transversales que cuentan o no con variables de control—mostraron que en hogares, ciudades, estados y regiones donde hay más armas, tanto los hombres como mujeres tienen mayor riesgo de ser asesinados, especialmente con armas de fuego2. Estos mismos resultados fueron obtenidos en un estudio realizado para 26 países de ingresos altos con información de la década del 90 (Hemenway & Miller, 2000). Por último, Swedler et al. (2015) encontraron una relación entre la propiedad de armas en hogares y el homicidio de oficiales de policía (law enforcement officers). De acuerdo con este análisis, las variaciones de las tasas de homicidios de oficiales pueden explicarse por la diferencia del número de armas en hogares. En los estados con más armas, los agentes 1 El concepto factor de riesgo es usado en epidemiología para referirse a variables que pueden aumentar la ocurrencia de enfermedades, muertes u otras condiciones de salud en una población. Estas variables están relacionadas con comportamientos, estilos de vida o condiciones del entorno. ( “Glosarry of Epidemiology”, f.d ) 2 Lo mismo encuentran Miller, Azrael, Hemenway, (2013) con información actualizada para Estados Unidos en 2013.6 tienen una probabilidad tres veces mayor de ser asesinados que en estados donde dicha disponibilidad es baja.

5. Ausencia de claridad acerca de la relación

información actualizada para Estados Unidos en 2013.6 tienen una probabilidad tres veces mayor de ser asesinados que en estados donde dicha disponibilidad es baja.

5. Ausencia de claridad acerca de la relación causal. Pese a que la relación entre la disponibilidad de armas y los homicidios ha sido abordada en diversos estudios, no existe evidencia contundente respecto de la dirección de causalidad entre estas variables. De hecho, según Duggan (2001), Kleck G. y Patterson (1993) y Magaddino y Medoff (1984), la relación entre armas y homicidios puede ser bidireccional: más homicidios pueden llevar a una mayor disponibilidad de armas y una mayor disponibilidad de armas puede provocar más homicidios. Así, la evidencia internacional ha encontrado de forma consistente y clara una asociación positiva entre las dos variables de nuestro interés; pero todavía no hay suficiente evidencia empírica que permita concluir que una disponibilidad alta de armas causa un incremento de homicidios.

6. Literatura colombiana. La escasa literatura colombiana al respecto se ha concentrado en la evaluación de políticas que restringen el porte de armas de fuego (legales e ilegales) y su incidencia en la tasa de homicidios. Villaveces et. al. (2000) evaluaron el efecto de la restricción de porte de armas de fuego en Bogotá (1995-1997) y Cali (1993-1994). Concluyen que la restricción puede explicar una reducción de homicidios de 13% en Bogotá y 14% en Cali. Aguirre et. al. (2009) llegan a resultados similares en Bogotá en la década de

explicar una reducción de homicidios de 13% en Bogotá y 14% en Cali. Aguirre et. al. (2009) llegan a resultados similares en Bogotá en la década de

2000. Sin embargo, la reducción de los homicidios en Bogotá no se puede explicar únicamente por la vigencia de la restricción de porte de armas de fuego, pues la regulación hizo parte de una política amplia de seguridad ciudadana que comprendió, entre otros, un componente de vigilancia y control que fortaleció a la Policía Nacional –p. ej. incremento en el número de policías en patrullaje, más vehículos policiales y modernización del Centro Automático de Despacho-CAD–

(Acero, 2000). En el estudio más reciente sobre la restricción del porte de armas de fuego en varios departamentos del país, Restrepo y Villa (2011) encontraron que la medida redujo los homicidios con armas de fuego en 23% en 53%, las lesiones no fatales con este tipo de armas. También encontraron que no hubo un incremento en los homicidios con otro tipo de armas. Sin embargo, el efecto en la reducción de los homicidios solo duró cuarenta días después de la entrada en vigencia de la restricción3 .

7. Disponibilidad de armas legales. Las armas de fuego legales civiles son adquiridas de acuerdo con los criterios legales establecidos por el Gobierno colombiano para permitir la tenencia o el porte4 (Decreto 2535 de 1993). En cuanto al número de armas legales civiles, los reportes de prensa son inconsistentes: de una parte, según un reporte

bierno colombiano para permitir la tenencia o el porte4 (Decreto 2535 de 1993). En cuanto al número de armas legales civiles, los reportes de prensa son inconsistentes: de una parte, según un reporte de 2014 existían 560.667 armas legales registradas (“Uno de cada 300”, 2014); pero en otro de 2016 ha3 Adicionalmente, Michel Formisano (2002) encontró que los homicidios en Bogotá están concentrados en pocas zonas, las cuales coinciden con lugares donde hay presencia de bandas criminales y donde se expenden drogas ilegales. Estas zonas contagian lugares cercanos, generando un patrón denominado difusión contagiosa. El estudio desvirtúa, según el autor, el argumento que asocia el homicidio con una cultura de intolerancia y con las condiciones socio-económicas de la ciudad. 4 Por medio del Decreto 155 de 2016 el Gobierno Nacional ordenó a las autoridades militares—encargadas de expedir estos permisos—suspender el efecto de los permisos de porte de armas en todo el territorio nacional, sin desconocer aquellas autorizaciones especiales concedidas por urgencia o seguridad de los titulares. Este Decreto, sin embargo, no prohibió la expedición de estos permisos, por lo que a la fecha siguen expidiéndose permisos para portar armas de fuego.7 bía 900.000 armas legales registradas (“Colombia”, 2016)5. La información de las armas legales registradas en Colombia es consolidada por el Departamento de Control Comercio de Armas, Municiones y Explosivos, que hace parte del Comando General de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, dicha infortradas en Colombia es consolidada por el Departamento de Control Comercio de Armas, Municiones y Explosivos, que hace parte del Comando General de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, dicha información no es pública y hasta el momento no hemos podido acceder a ella.

8. Disponibilidad de armas ilegales. No hay información precisa sobre el número de armas ilegales de fuego que circulan en el país. Según algunos estimativos, el número de armas ilegales supera al de las legales por entre 1.5 y 5 órdenes de magnitud. Estimaciones de 2009 muestran que en Colombia existían entre 800.000 y 2.400.000 armas ilegales—cifra que incluye armas que están en poder de grupos armados al margen de la ley— (Karp, 2009; Urrutia, Ortega, Andrade, 2009)6. Por otro lado, entre 2014 y 2016, la Policía Nacional incautó 85.982 armas de fuego, de las cuales el 81% (69.317) no tenían permiso y solo el 19% (16.665) contaban con permiso de porte o tenencia.

9. Armas originales y armas “hechizas”. 52% (44.615) de las armas incautadas entre 2014 y 2016 fueron originales—producidas por empresas dedicas a su fabricación legal— y 43% (37.210) hechizas —producidas de manera ilegal—. El 5% (4.157) no está catalogado, pues son armas de alta calidad que se asemejan a las originales, pero no hay certeza de su fabricante. 5 Las cifras presentadas en la primera referencia fueron tocidas de manera ilegal—. El 5% (4.157) no está catalogado, pues son armas de alta calidad que se asemejan a las originales, pero no hay certeza de su fabricante. 5 Las cifras presentadas en la primera referencia fueron tomadas del Comando General de las Fuerzas Armadas. Las cifras de la segunda referencia fueron consultadas al Ministerio de Defensa y al CERAC. 6 El conflicto armado y la prevalencia de organizaciones criminales hacen que estas cifras puedan subregistrar de forma importante los niveles reales de disponibilidad de armas.

Para 2012, estas cifras correspondían a una tasa de 6.9 armas legales e ilegales por cada 100 habitantes (Karp, 2012). Tasa que es mayor a la de Perú (2,5), Ecuador (2,5) y Chile (4,8), pero menor a la de Argentina (8,8), Brasil (8,6), Venezuela (11,2), México (13,5), Paraguay (15,4) y Uruguay (32,6).

10. Homicidios con armas de fuego 2010-2015.

Según cifras del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, el 76% del total de homicidios cometidos entre 2010 y 2015 fueron cometidos con arma de fuego (ver Tabla 1). Esta proporción ha disminuido desde 2012, en contrapartida de un incremento de la proporción de homicidios cometidos con arma blanca. Estos datos muestran que las armas de fuego tienen un papel preponderante en la violencia letal colombiana. Tabla 1. Proporción de homicidios cometidos con diferentes tipos de arma Fuente: INMLCF-Forensis: Datos para la Vida, versiones 2010-2015.

preponderante en la violencia letal colombiana. Tabla 1. Proporción de homicidios cometidos con diferentes tipos de arma Fuente: INMLCF-Forensis: Datos para la Vida, versiones 2010-2015. Incluimos causas denominadas “corto punzante” y “corto contundente” en esta categoría para 2010. Para 2011, 2012, 2013, 2014 y 2015 también incluimos la categoría “punzante”. En “no arma” están incluidas las categorías: explosivos, ahorcamiento, estrangulación, inmersión, intoxicación, entre otras,

11. Relación entre el tráfico, porte y fabricación de armas de fuego con tasa de homicidios. La asociación entre homicidios y disponibilidad de armas puede observarse en las noticias criminales que ingresan a la FGN. La Ilustración 1 muestra una relación positiva entre la tasa de homicidios y el número de noticias criminales por tráfico, porte y fabricación de armas de fuego (artículos 365 y 366) a través de los municipios colombianos. En8

Tabla 2. Clusters de municipios según tasa de noticias criminales por tráfico de armas Clusters Tasa de Homicidio9

Fuente: Sistema de información SPOA

12. Armas y balas perdidas. La disponibilidad de armas de fuego también está relacionada con el fenómeno de las balas perdidas 10. Según el Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (CERAC), en 2016 fueron reportadas 203 víctimas por balas perdidas. Esto es un incremento de 88% respecto de 108 víctimas registradas en 2010. Asimismo, el número de víctimas letales aumentó en

RAC), en 2016 fueron reportadas 203 víctimas por balas perdidas. Esto es un incremento de 88% respecto de 108 víctimas registradas en 2010. Asimismo, el número de víctimas letales aumentó en 72%: pasó de 36 en 2010 a 62 en 2016. Las cifras presentadas por el CERAC muestran que en los últimos cinco años el 22% de las víctimas de balas 9 Los clusters para la tasa de homicidios los definimos así: Muy baja, 529 municipios con un promedio de 1,67; Baja, 329 municipios con un promedio de 16.96; Media, 158 municipios con un promedio 38.43; Alta, 66 municipios con un promedio de 73.97; Muy alta, 12 municipios con un promedio de 144.49. Para estos análisis estadísticos no fueron tenidos en cuenta 28 municipios sobre los que no se tenía información. 10 El Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (CERAC) define el concepto de “bala perdida” como una bala disparada intencionalmente que ocasiona heridas, letales o no letales, a una persona distinta al objetivo pretendido por quien acciona el arma de fuego. Ver: http://www.cerac.org. co/es/l%C3%ADneas-de-investigaci%C3%B3n/violencia-armada/balas-perdidas/ promedio, en 2016, por cada incremento de una unidad en la tasa de noticias criminales de estos dos delitos en un municipio, aumenta 0.12 (que equivale a la pendiente de la línea de regresión de la Ilustración 1) la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes para este mismo lugar

7. Esta relados delitos en un municipio, aumenta 0.12 (que equivale a la pendiente de la línea de regresión de la Ilustración 1) la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes para este mismo lugar

7. Esta relación parece estar mediada en buena medida por la presencia de organizaciones criminales, como lo analizamos en los párrafos 13, 17 y 18. La Tabla 2 presenta la agrupación de municipios en clusters 8 según su tasa de homicidio, el número de casos por porte o tráfico de armas y la desviación estándar de la regresión entre estas dos variables.

Ilustración 1. Regresión homicidios y noticias por tráfico de armas de fuego 0 100 200 300 400 Tasa de tráfico de armas por 100.000 habitantes 95% Intervalo de confianza Valores ajustados 7 El Anexo A exponemos con más detalle la relación entre la tasa de homicidio y el porcentaje de homicidios cometidos con arma de fuego. 8 El método de clusters agrupa datos minimizando la varianza al interior de los grupos y maximizando la varianza entre ellos.9 perdidas están relacionadas con acciones de sicariato y el 19% con riñas entre pandillas. En más del 50% de los casos se desconocen las causas que originaron la bala perdida. Cali, Medellín, Barranquilla, Bogotá y Bucaramanga son los municipios donde más se presentan estos casos (“Van 203 personas”, 2016). Este fenómeno dejó 1.465 víctimas entre 1990 y 2016. Tabla 3. Proporción de homicidios según modalidad

Fuente: Sistema de Información para el Análisis Criminal

203 personas”, 2016). Este fenómeno dejó 1.465 víctimas entre 1990 y 2016. Tabla 3. Proporción de homicidios según modalidad

Fuente: Sistema de Información para el Análisis Criminal

(SISAC). Datos para el segundo semestre de 2016.

13. Armas de fuego y sicariato. Las tasas de homicidios cometidos en la modalidad de sicariato indican una relación (no estricta) con la criminalidad organizada. Según las cifras expuestas en la Tabla 3, la proporción de homicidios por sicariato es superior a un tercio en algunas ciudades capitales. Pero, a la vez, una proporción importante de homicidios cometidos con arma de fuego no se cometieron por sicariato. En Cali, Bogotá y Medellín es considerable la proporción de homicidios cometidos con arma de fuego asociados a problemas de intolerancia, como riñas, o a la delincuencia común, como el hurto. Mientras que Cali y Medellín mantienen tasas altas de asesinatos por sicariato, Medellín parece tener un bajo nivel de homicidios no deliberados. Así, el 42% del total de los homicidios en Cali son homicidios no relacionados con sicariato. En Bogotá esa proporción es de 21% y en Medellín de 14%. Esto sugiere que la disponibilidad de armas no solo está relacionada con la violencia homicida organizada, sino también con la violencia espontánea de personas que no pertenecen a estructuras criminales. En otras palabras, la disponibilidad de armas es un factor de riesgo en la violencia letal ejercida tanto por organizaciones criminales como por personas

también con la violencia espontánea de personas que no pertenecen a estructuras criminales. En otras palabras, la disponibilidad de armas es un factor de riesgo en la violencia letal ejercida tanto por organizaciones criminales como por personas no relacionadas con éstas. Ilustración 2. Relación homicidios y armas de fuego en municipios con y sin presencia de organizaciones criminales (OC) 0 .5 1 0 .5 1 Sin presencia OC Con presencia de OC 95% Intervalo de confianza Valores ajustados Porcentaje de homicidios con arma de fuego10 Armas, homicidios y mercados ilegales del crimen organizado

14. Crimen organizado, armas y homicidios. A pesar de lo observado en el párrafo 16, la presencia de organizaciones criminales influye de forma importante en la relación positiva entre tasa de homicidios y armas de fuego. La Ilustración 2 muestra que la presencia de este tipo de organizaciones acentúa la relación entre la tasa de homicidios y el porcentaje de homicidios con arma de fuego

11. Por una parte, en los municipios sin organizaciones criminales es, en promedio, un cambio de una unidad en el porcentaje de homicidios con armas de fuego está asociado a un cambio de 0.18 (que equivale a la pendiente de la línea) en la tasa de homicidios por 100.000 habitantes. Y en los municipios con presencia de organizaciones criminales, esa misma relación es de 0.50 (que equivale a la pendiente de la línea).

15. Focalización territorial. Los mapas descritos en los párrafos siguientes describen algunos lugares con situaciones críticas caracterizadas por

criminales, esa misma relación es de 0.50 (que equivale a la pendiente de la línea).

15. Focalización territorial. Los mapas descritos en los párrafos siguientes describen algunos lugares con situaciones críticas caracterizadas por dinámicas circulares entre diferentes facetas del crimen organizado, disponibilidad de armas y niveles altos de homicidios. 11 Esto sólo es válido para los municipios con organizaciones criminales, no para los municipios con presencia de Bacrim. En total, teniendo en cuenta la presencia bien sea de Bacrim o de otro tipo de organizaciones criminales, la presencia de cualquiera de estos grupos acentúa la relación positiva entre las variables analizadas. Para estos análisis estadísticos no fueron tenidos en cuenta 28 municipios sobre los que no se tenía información.

16. Distribución de homicidios y porcentaje de homicidios con armas de fuego. El Mapa 1 muestra la distribución geográfica de las tasas de homicidio y los porcentajes de homicidios con arma de fuego. Para 2015, 17 municipios tenían altas tasas de homicidios y altos porcentajes de homicidios con armas de fuego. Diez de estos municipios están en Valle del Cauca12. Aunque esta relación no implica una mayor disponibilidad de armas, sí le permite a la FGN y a otras autoridades públicas ver en qué municipios se están cometiendo más homicidios con arma de fuego para focalizar sus recursos. 12 Los municipios son: El Cerrito, La Unión, Pradera, Buga, Palmira, Florida, Yumbo, Cali, Tuluá, Cartago en el Valle del Cauca, Segovia y El Bagre en Antioquia, Maicao en la Guaji12 Los municipios son: El Cerrito, La Unión, Pradera, Buga, Palmira, Florida, Yumbo, Cali, Tuluá, Cartago en el Valle del Cauca, Segovia y El Bagre en Antioquia, Maicao en la Guajira, Tumaco en Nariño, Quibdó en Chocó, Santander de Quilichao en Cauca y Puerto Asís en Putumayo.11

Mapa 1. Distribución de tasas y porcentajes de homicidios con armas de fuego Mapa 2. Densidad de cultivos de coca, tasa de homicidios y porcentaje de homicidios con arma de fuego12 Mapa 3. Noticias por tráfico, porte o fabricación de estupefacientes, tasa de homicidios y porcentajes de homicidio con arma de fuego Mapa 4. Noticias criminales por tráfico, porte y fabricación de armas de fuego, tasa de homicidios y porcentaje de homicidios con arma de fuego13 17 Relación cultivos de hoja de coca, crimen organizado y homicidios con arma de fuego. No hay evidencia concluyente que permita establecer una relación entre cultivos de hoja de coca, organizaciones criminales y homicidios con arma de fuego. Solo hay cinco municipios donde convergen la presencia de cultivos de hoja de coca, tasas altas de homicidios y porcentajes elevados de homicidios de arma de fuego. Estos municipios son Segovia, Antioquia; El Bagre, Antioquia; Tumaco, Nariño; Puerto Asís, Putumayo; y Quibdó, Chocó (ver Mapa 2). Es posible que la minería ilegal, las rutas del narcotráfico y sus

Tumaco, Nariño; Puerto Asís, Putumayo; y Quibdó, Chocó (ver Mapa 2). Es posible que la minería ilegal, las rutas del narcotráfico y sus puertos de salida contribuyan a una mayor disponibilidad de armas en estos municipios y redunden, por ende, en más homicidios con arma de fuego. En cualquier caso, estos municipios deberían ser focalizados por las autoridades, pues tienen tasas altas de homicidios y porcentajes elevados de homicidios cometidos con armas de fuego.

18. Tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.

El homicidio y la presencia de armas también pueden estar relacionados con actividades ilícitas llevadas a cabo por organizaciones criminales, especialmente en cuanto a la fabricación y tráfico de estupefacientes. Según el Mapa 3, Valle del Cauca y parte de Cauca concentran un número considerable de municipios con altas tasas de homicidios, un porcentaje elevado de homicidios con arma de fuego y un número elevado de noticias criminales por tráfico, porte o fabricación de estupefacientes. Tuluá, Buga, Yumbo, Palmira, Cartago, Cali y Santander de Quilichao están entre los municipios donde coinciden estas tres condiciones. Así, la investigación penal del homicidio en estas regiones debe tener en cuenta el rol del narcotráfico en las dinámicas de violencia. A su vez, las armas de fuego son los medios por los cuales las organizaciones criminales logran ejercer control sobre el territorio y sobre las economías ilegales. El Mapa 4 muestra que el Valle de Cauca concentra un número considerable de municipios donde coinciden una

los medios por los cuales las organizaciones criminales logran ejercer control sobre el territorio y sobre las economías ilegales. El Mapa 4 muestra que el Valle de Cauca concentra un número considerable de municipios donde coinciden una alta tasa de homicidios, un porcentaje elevado de homicidios con arma de fuego y un número elevado de noticias criminales por tráfico, porte o fabricación de armas de fuego13.

19. Resumen de los hallazgos. Los párrafos anteriores muestran que las armas de fuego son un factor de riesgo de la violencia letal14. Aunque no es clara la causalidad entre ambas variables, la evidencia sugiere que las armas cumplen, al menos, un papel facilitador de los homicidios.

Esa relación parece reforzarse en el marco de la acción de organizaciones criminales y de 13 Hay varios municipios donde hay altas tasas de homicidio y porcentajes elevados de homicidios con arma de fuego, pero pocas noticias criminales por tráfico, porte o fabricación de armas de fuego. Hay tres hipótesis para explicar esta última tendencia. Primera, en los municipios donde hay altas tasas de homicidio y porcentajes elevados de homicidios con arma de fuego, pero pocas noticias por tráfico, fabricación o porte de armas de fuego puede ser que no haya un control decidido por parte de las autoridades para contrarrestar el número de armas ilegales. Segunda, estos delitos son cometidos con armas que no permanecen en esos municipios (p. ej. sicarios que son contratados en un municipio diferente a donde se comete el homicidio). Tercera, las armas están en poder de estructuras criminales consolidadas que no han

tidos con armas que no permanecen en esos municipios (p. ej. sicarios que son contratados en un municipio diferente a donde se comete el homicidio). Tercera, las armas están en poder de estructuras criminales consolidadas que no han podido ser desarticuladas por el Estado. 14 El análisis epidemiológico puede ser útil para analizar las variables asociadas al homicidio. Por ejemplo, en 1999 Londoño & Guerrero (1999) establecieron como factores de riesgo de la violencia en América Latina el género, la edad, nivel de escolaridad, nivel socioeconómico, consumo de bebidas alcohólicas, el porte de armas y la relación entre la víctima y el victimario. Los autores encontraron que la violencia en Cal

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