FLIP - Informe_Amazonia__y_Abraji_El_papel_del_periodismo_en_la_defensa_de_la_Amazonia
Fundación para la Libertad de Prensa
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- FLIP - Informe_Amazonia__y_Abraji_El_papel_del_periodismo_en_la_defensa_de_la_Amazonia
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- Fundación para la Libertad de Prensa
- Categoría
- Infralegal
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- Libertad de Prensa
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- —
un análisis comparativo entre Brasil y Colombia en la defensade la Amazonía
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Ó EE ' >>> SE MUSun análisis comparativo entre Brasil y Colombia en la defensade la Amazonía EL PAPEL DEL PERIODISMOEsta investigación ha sido posible gracias al apoyo de la Embajada del Reino de los Países Bajos en Colombia. El contenido de esta publicación es responsabilidad exclusiva de sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de esta organización.
EL PAPEL DEL PERIODISMO EN LA DEFENSA
DE LA AMAZONÍA: UN ANÁLISIS COMPARATIVO ENTRE BRASIL Y COLOMBIA Asociación Brasileña de Periodistas de Investigación (Abraji) y Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP), 2024
FLIP
INVESTIGACIÓN Y TEXTOS
Esteban Sánchez Juan Pablo Madrid-Malo Natalia Borrero Morales
COORDINACIÓN Y EDICIÓN
César Paredes Jonathan Bock Juan Pablo Madrid-Malo
CORRECCIÓN DE ESTILO
Ángela María Agudelo Urrego María Cristina Hernández Capdevilla
FOTOGRAFÍAS ORIGINALES
Ángela María Agudelo Urrego Juan Pablo Madrid-Malo
DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN
Laura Merchán Calderón
IMPRESO POR
PLG Publicidad y digital SAS ©Licencia Creative Commons. Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional
ABRAJI
INVESTIGACIÓN Y TEXTOS
Rafaela Sinderski Leticia Kleim Isadora Ferreira Angelina Nunes
COORDINACIÓN Y EDICIÓN
Rafaela Sinderski Leticia KleimIntroducción Periodismo de urgencia: la
ABRAJI
INVESTIGACIÓN Y TEXTOS
Rafaela Sinderski Leticia Kleim Isadora Ferreira Angelina Nunes
COORDINACIÓN Y EDICIÓN
Rafaela Sinderski Leticia KleimIntroducción Periodismo de urgencia: la protección de los derechos humanos y del medio ambiente en la Amazonía brasileña Comprender la Amazonía brasileña Infraestructura Sostenibilidad de la actividad periodística Seguridad y ataques a la prensa Agendas y medios de comunicación Cubrir el medio ambiente Referencias Bibliográficas Desafíos del periodismo en la Amazonía colombiana: precariedad, intereses criminales y desconexión Comprender la Amazonía colombiana Infraestructura La sostenibilidad de los medios locales Condiciones de seguridad Agendas y medios de comunicación El cubrimiento medioambiental Referencias bibliográficas Conclusiones Recomendaciones 06 | 09 |
10 | 12 | 15 | 22 | 28 | 30 | 36 | 38 |
39 | 42 | 46 | 49 | 53 | 57 | 62 | 65 | 67 |un análisis comparativo entre Brasil y Colombia en la defensade la Amazonía
EL PAPEL DEL PERIODISMO5
El periodismo ambiental que cubre la vasta región de la Amazonía enfrenta uno de los desafíos más importantes para la sobrevivencia del planeta. No solo se trata de adentrarse en un área donde está el 25% de la biodiversidad terrestre, el 20% del agua dulce del mundo y el 40% de la selva tropical del planeta, sino de la protección de derechos fundamentales de pueblos indígenas milenarios y la lucha contra actividades ilícitas que amenazan su existencia.
20% del agua dulce del mundo y el 40% de la selva tropical del planeta, sino de la protección de derechos fundamentales de pueblos indígenas milenarios y la lucha contra actividades ilícitas que amenazan su existencia. En respuesta a esta urgencia, la Asociación Brasileña de Periodistas de Investigación (Abraji) y la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) se sumaron para abordar los retos que enfrenta el periodismo en este entorno, uno de los más difíciles de cubrir debido a su densidad natural, pero también por el cruce de intereses económicos legales e ilegales. Las dos organizaciones han elaborado un informe en dos secciones, una sobre la Amazonía brasileña y otra sobre la colombiana, identificando los desafíos específicos de ejercer el periodismo en estos contextos y cómo sus relatos pueden ayudar a proteger las diversas Amazonías, con su rica biodiversidad, numerosas culturas indígenas y recursos naturales únicos y, a su vez, fomentar una sociedad bien informada y comprometida con su conservación.6 Introducción Brasil y Colombia comparten una frontera de 1.645 km que se dibuja en medio de la selva amazónica entre los departamentos colombianos de Amazonas, Guainía y Vaupés y el extenso estado de Amazonas en Brasil. Estos territorios que unen a ambas naciones son apenas una porción de un bioma que representa el 4.9% del área continental global, por donde corre el 20% del total de agua dulce en todo el mundo, hábitat de un sinfín de especies que mantienen un equilibrio fundamental para el planeta y también territorio ancestral de más de 400 comunidades indígenas que protegen estos ecosistemas.
agua dulce en todo el mundo, hábitat de un sinfín de especies que mantienen un equilibrio fundamental para el planeta y también territorio ancestral de más de 400 comunidades indígenas que protegen estos ecosistemas. Es también lugar en donde confluyen territorios de otros seis países: Perú, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Guyana y Surinam. El pulmón del mundo, dicen algunos. Considerar la Amazonía como un solo bioma puede derivar en una simplificación si se ignora la rica diversidad de sus pueblos, territorios y desafíos. Reconocerla implica entenderla más allá de una única entidad y apreciar las múltiples realidades que coexisten dentro de ella. No es igual hablar de la vasta Amazonía brasilera en Roraima o en Mato Grosso, como no es igual hablar de la Amazonía colombiana en Caquetá o en Putumayo, por ejemplo. Dicho eso, estas Amazonías también comparten tragedias diarias que no reconocen fronteras. Economías ilícitas como el narcotráfico, la minería ilegal, el tráfico de armas, entre otras, que se traducen en el control de grupos ilegales y que amenazan el equilibrio del territorio, condenan al silencio que se instala en la autocensura y el miedo o el látigo de la amenaza y muerte en contra de invaluables liderazgos. Además, acá juegan un papel importante las grandes empresas extractivistas y actividades como la ganadería extensiva o la expansión de la7 agroindustria, que amenazan las relaciones simbióticas que por milenios se han construido y arrasan con la selva a una escala alarmante para la humanidad. Actualmente, la Amazonía ocupa un lugar prioritaagroindustria, que amenazan las relaciones simbióticas que por milenios se han construido y arrasan con la selva a una escala alarmante para la humanidad. Actualmente, la Amazonía ocupa un lugar prioritario en la agenda política, económica y periodística global, dada su importancia estratégica en la triple crisis planetaria: el cambio climático, la contaminación y la pérdida de biodiversidad. Las discusiones internacionales se centran en estrategias innovadoras como el intercambio de deuda por compromisos de conservación ecológica y la salvaguarda de su patrimonio cultural. Estos temas trascienden fronteras y se han convertido en un foco de atención mundial. La riqueza de la Amazonía es vista por algunos como un catalizador del desarrollo económico, mientras que otros la consideran un ecosistema vital que debe ser protegido para asegurar nuestra supervivencia. Para sus habitantes, la realidad es más compleja y no se limita a una dicotomía reduccionista, pues hay múltiples enfoques y necesidades. A medida que 2024 llega a su fin, la atención se centra en la COP16 de Biodiversidad en Colombia, un foro crucial para la región en el que se evaluarán los impactos del Acuerdo de Escazú. Este tratado, largamente debatido por las naciones amazónicas, establece que “cada parte garantizará un entorno seguro y propicio en el que las personas, grupos y organizaciones que promueven y defienden los derechos humanos en asuntos ambientales puedan actuar sin amenazas, restricciones e inseguridad”. A pesar de ese compromiso, Colombia y Brasil comparten el triste distintivo de ser los países en donde más
fienden los derechos humanos en asuntos ambientales puedan actuar sin amenazas, restricciones e inseguridad”. A pesar de ese compromiso, Colombia y Brasil comparten el triste distintivo de ser los países en donde más líderes ambientales son asesinados año tras año. El último reporte disponible de Global Witness, publicado en 2023, señala que de 177 asesinatos en el mundo en 2022, 60 ocurrieron en Colombia y 34 en Brasil. Un 36%, que equivale a 64 personas, pertenecían a comunidades indígenas. Hablar, actuar y denunciar lo que ocurre en la Amazonía es un asunto de vida o muerte.8 Todo este contexto es ineludible para el ejercicio periodístico en las regiones amazónicas. Cubrir estos asuntos conlleva riesgos importantes, desde enfrentar la presencia de múltiples actores armados, la imposición del silencio, barreras en el acceso a la información, y limitaciones geográficas y económicas que restringen la cobertura en el terreno y el análisis profundo de los problemas locales. El asesinato de Dom Phillips y Bruno Pereira en 2022 en Atalaia Do Norte, Amazonas, Brasil, es un sombrío recordatorio de los peligros que enfrentan los profesionales que investigan y reportan sobre la Amazonía. No obstante, la información sobre lo que ocurre en las Amazonías es fundamental para toda la sociedad en su conjunto. En la medida en que menos información esté disponible, en que se sigan silenciando voces defensoras, todos y todas tendremos menos capacidad de tomar decisiones y de exigirle a gobiernos y entidades multilaterales tomar acción en este momento determinante para el futuro del planeta. De otro lado, también es fundamental
todos y todas tendremos menos capacidad de tomar decisiones y de exigirle a gobiernos y entidades multilaterales tomar acción en este momento determinante para el futuro del planeta. De otro lado, también es fundamental observar los reclamos de quienes habitan estos territorios frente a las miradas y narrativas que se han instalado en la discusión pública y resaltar la necesidad de producir información con enfoques pluriculturales, que reconozca el valor de otras cosmovisiones. Este informe examina las condiciones que afectan el derecho a la libertad de expresión, enfocándose en el periodismo y otras formas de producción de información de interés público, especialmente en la región amazónica de Colombia y la Amazonía occidental brasilera. El documento se divide en dos secciones: una dedicada a Colombia y la otra a Brasil. Para construir este texto hemos desarrollado entrevistas semiestructuradas a 42 personas en Colombia y 22 en Brasil, entre periodistas y miembros de organizaciones de la sociedad civil, tanto locales como nacionales, que nos compartieron su testimonio sobre cómo es hacer periodismo en la región y cómo este puede contribuir a la protección de la Amazonía. Además, también revisamos la documentación existente e hicimos un mapeo de medios de comunicación. Conscientes de la diversidad de perspectivas, desde Abraji y la FLIP enfatizamos que no es nuestra intención fijar una visión única sobre la situación de la Amazonía, sino fomentar un diálogo más amplio. Aunque nuestro alcance se limita a las áreas y voces que hemos podido explorar, buscamos aportar elementos clave para debatir cómo el periodismo puede contribuir a la salvaguarda de las Amazonías y asegurar que la ciudadanía reciba inforalcance se limita a las áreas y voces que hemos podido explorar, buscamos aportar elementos clave para debatir cómo el periodismo puede contribuir a la salvaguarda de las Amazonías y asegurar que la ciudadanía reciba información cada vez más completa y precisa.la protección de los derechos humanos y del medio ambiente en la Amazonía brasileña Periodismo: de urgencia10 Comprender la Amazonía brasileña “Hay diferentes acentos, tres zonas horarias. Hablamos del mismo idioma, pero con características muy diferentes. Hay muchos detalles, muchos aspectos que conforman un mosaico cultural. Mi percepción es que el periodismo necesita apropiarse mucho más de la multiplicidad que existe en la región”. Bruno Tadeu, periodista y podcaster amazónico. Situada actualmente en el centro de los debates sobre desarrollo sustentable y transición climática, la dimensión y el impacto que la Amazonía tiene en Brasil y en el mundo hacen que existan diversas formas de entenderla e incluso de delimitarla. El bioma amazónico, la selva tropical situada en Suramérica, la cuenca del río Amazonas, las fronteras administrativas, la biodiversidad, los ecosistemas y los pueblos indígenas y tradicionales son solo algunas formas de aproximarse a la región. Las distintas Amazonas que existen en ella abarcan una superficie aproximada de 6,74 millones de kilómetros cuadrados. La Amazonía Legal, según datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), abarca una superficie de 5.015.146,008 km2, que equivale a cerca del 58,9% del territorio brasileño, repartidos en 772 muniBrasileño de Geografía y Estadística (IBGE), abarca una superficie de 5.015.146,008 km2, que equivale a cerca del 58,9% del territorio brasileño, repartidos en 772 municipios de nueve estados, lo que corresponde al 61,8% de todo el territorio amazónico. En términos demográficos, los primeros datos del Censo de 2022 realizado por el IBGE, se contabilizaron 867.919 indígenas en los municipios de la Amazonía Legal, lo que equivale al 3,2% del total de residentes de la región y al 51,2% del total de la población indígena brasileña1. El territorio también concentra el mayor nú - mero de Tierras Indígenas (TIs) de Brasil: el 46,4% de toda la población indígena de la región vive en TIs, lo que representa el 64,8% de ciudadanos brasileños que viven en este tipo de territorio. Además, la zona alberga a otros pueblos y comunidades tradicionales que ocupan y preservan la selva, como las comunidades quilombolas y ribereñas. Aunque los aspectos físicos naturales son a menudo los que caracterizan el territorio, como su enorme biodiversidad, la realidad urbana de la Amazonía también merece ser destacada. La región ha estado marcada históricamente por ciudades en rápida urbanización, fruto de los flujos migratorios procedentes de diversos lugares:
1. Brasil tiene 1,7 millones de indígenas y más de la mitad de ellos viven en la
Amazonía Legal, Umberlândia Cabral e Irene Gomes. https://agenciadenoticias.ibge.gov.br/agencia-noticias/2012-agencia-de1. Brasil tiene 1,7 millones de indígenas y más de la mitad de ellos viven en la Amazonía Legal, Umberlândia Cabral e Irene Gomes. https://agenciadenoticias.ibge.gov.br/agencia-noticias/2012-agencia-denoticias/noticias/37565-brasil-t in-1-7-million-indigenous-and-morethan-half-of-them-live-in-legal-amazonia11 refugiados venezolanos, haitianos y cubanos, poblaciones andinas e incluso de otras regiones de Brasil, que han arribado en función de los ciclos económicos de las industrias extractivas. Se puede decir que el espacio urbano de la Amazonía está fuertemente conectado a la selva hasta el punto de ser llamado “selva urbana”, en palabras de la investigadora Bertha Becker (RAISG, 2020, p. 9). Esto significa que los conflictos que se encuentran allí están marcados por la explotación de los bosques, como la deforestación y la minería ilegal, pero también por los conflictos por la tierra y la violencia vinculada a las facciones criminales. El informe “Cartografías de la violencia en la Amazonía”, del Foro Brasileño de Seguridad Pública, destaca que existen 22 grupos criminales diferentes, presentes en al menos 178 o el 23% de municipios de la Amazonía Legal brasileña, lo que contribuye a que las tasas de violencia letal estén un 45% por encima del promedio nacional. La violencia contra los pueblos indígenas también es un punto de preocupación destacado por la encuesta. El estado de Roraima es el líder en el ranking , con 47,3 muertes violentas intencionales por cada 100.000 indígenas. En la zona se encuentran las
indígenas también es un punto de preocupación destacado por la encuesta. El estado de Roraima es el líder en el ranking , con 47,3 muertes violentas intencionales por cada 100.000 indígenas. En la zona se encuentran las tierras indígenas Raposa Serra do Sol y Yanomami, que recientemente sufrieron una grave crisis que derivó en la declaración, por parte del gobierno federal brasileño, de una Emergencia de Salud Pública de Importancia Nacional (Ministerio de Salud, 2023). Como territorio que se extiende más allá de las fronteras nacionales, las dinámicas transfronterizas son extremadamente importantes para comprender la realidad de la Amazonía, lo que añade aún más complejidad a los problemas de la zona. Informaciones del Foro Brasileño de Seguridad Pública muestran que redes y mercados criminales operan en la región a través de actividades como el tráfico de personas; conflictos agrarios y de tierras, especialmente la invasión de tierras indígenas y el acaparamiento de terrenos; delitos ambientales como la pesca predatoria, la biopiratería, la extracción ilegal de madera y minerales; y el tráfico de drogas. Ante el reto de caracterizar y describir una región tan amplia y diversa, este informe, en su apartado sobre Brasil, adoptará una delimitación del espacio ya incorporada en decretos y otros títulos legales desde hace más de 50 años: la que reconoce una Amazonía Occidental y otra Oriental. La Amazonía Occidental está formada por los estados de Amazonas, Acre, Rondônia y Roraima, mientras que la Amazonía Oriental está formada por Pará, Ma50 años: la que reconoce una Amazonía Occidental y otra Oriental. La Amazonía Occidental está formada por los estados de Amazonas, Acre, Rondônia y Roraima, mientras que la Amazonía Oriental está formada por Pará, Maranhão, Amapá, Tocantins y Mato Grosso 2. Teniendo en cuenta el aspecto binacional de este informe, la región brasileña en la que se centrará la investigación será la
2. Aunque el informe se centra en la realidad de la Amazonía Occidental, debido a su importancia nacional y regional, se realizaron algunas entrevistas con periodistas y comunicadores de otros estados, como Pará, que se destacarán a lo largo del documento.12 menor número de carreteras asfaltadas del país. Según la Confederación Nacional de Transportes (CNT), solo el 13,7% de la red de carreteras de la región está pavimentada (2023), lo que provoca el aislamiento económico y social del territorio. Además de dificultar los desplazamientos de la población, tanto local como visitante, obstaculiza la circulación de productos y servicios. Estos datos pueden hacer pensar que para impulsar el desarrollo económico y social de la región amazónica —y, en consecuencia, del resto del país, ya que el territorio presta servicios ecosistémicos esenciales para la sociedad brasileña– (Chiavari et al., 2022), es necesario invertir más en carreteras. Sin embargo, el debate sobre las infraestructuras es mucho más complejo y tiene distintas facetas que no nos permiten recurrir a respuestas simplistas.
Amazonía Occidental, donde los desafíos de las fronteras forestales son más pronunciados. Para dar profundidad al debate, las páginas siguientes aportan, además de datos,
ten recurrir a respuestas simplistas. Amazonía Occidental, donde los desafíos de las fronteras forestales son más pronunciados. Para dar profundidad al debate, las páginas siguientes aportan, además de datos, las perspectivas de profesionales de la comunicación y de los derechos humanos que viven y trabajan en la región amazónica brasileña. Ellas y ellos compartieron sus historias y puntos de vista con Abraji para ayudarnos a entender cómo se forma, sobrevive y prospera el periodismo en la Amazonía. Infraestructura La región norte de Brasil, donde se encuentra la mayor parte de la Amazonía Legal, se enfrenta a graves problemas de infraestructuras y desplazamientos, con el13 Si bien el aislamiento es una realidad para la población amazónica y para las empresas que allí operan, existe, por otro lado, el problema del alto costo de construcción y transporte —directamente relacionado con los desafíos del desplazamiento—, además de la necesidad de preservar el territorio. Según un estudio de la Climate Policy Iniciative y la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro (CPI/PUC-Rio), la infraestructura de transporte terrestre es uno de los impulsores de la deforestación en la región. La investigación revela que en 2006, alrededor del 95% de la deforestación se produjo a una distancia de hasta 5,5 kilómetros de las carreteras de la zona (Chiavari et al., 2022). Otro estudio de RAISG (2020) consideró que las carreteras pavimentadas tienen un área de impacto de 40 kilómetros lo que significa que alrededor de 4,6 millones de kilómetros cuadrados del territorio
consideró que las carreteras pavimentadas tienen un área de impacto de 40 kilómetros lo que significa que alrededor de 4,6 millones de kilómetros cuadrados del territorio están tocados por la estructura actual, que equivalen al 55% de la superficie total. El transporte fluvial parece más natural para la región debido a su capilaridad, resultado de albergar la mayor cuenca fluvial del mundo. Por ello, forma parte de la vida cotidiana de las comunidades que lo habitan. No obstante, el territorio y su población sufren con la precariedad de las embarcaciones, la informalidad de este modo de transporte, los cambios en los períodos de sequía e inundaciones, entre otros problemas que afectan los viajes por las vías fluviales (Virga e Nieves, 2023). El grave déficit de infraestructuras necesita grandes inversiones para revertir este escenario, que han sido realizadas sobre todo por el sector privado, especialmente por grandes empresas exportadoras vinculadas a actividades altamente rentables (Rocha, 2024). Sin embargo, esta inversión en logística ha ido acompañada del desmantelamiento de las políticas socioambientales en el territorio (Inesc, s.f.). Reconociendo la complejidad de la situación, los investigadores del CPI/PUC-Rio sugieren en su estudio que, antes de que se construyan nuevos proyectos de infraestructura en la región amazó- nica, es esencial que tales iniciativas se basen en análisis socioambientales profundos que vayan más allá del licenciamiento ambiental, como forma de mitigar sus potenciales impactos negativos. “[En la región amazónica], existe un riesgo de sostenibilidad para las organizaciones de noticias”.
socioambientales profundos que vayan más allá del licenciamiento ambiental, como forma de mitigar sus potenciales impactos negativos. “[En la región amazónica], existe un riesgo de sostenibilidad para las organizaciones de noticias”. Sérgio Lüdtke, presidente de Projor. El problema de la infraestructura también repercute en la comunicación y el acceso a la información en los estados de la Amazonía Legal. Según la encuesta TIC Hogares (Cetic, 2022), sólo el 58% de los hogares del norte de Brasil tienen acceso a internet por cable o fibra óptica. Esta es la segunda menor proporción del país, muy cerca14 de la última posición, que es el Nordeste, con el 57%.; sin embargo, la región destaca cuando se trata de conexión a la red móvil: el 27% de los hogares del norte tienen este tipo de acceso, nueve puntos porcentuales más que el Sudeste, que ocupa el segundo lugar con el 18%. Datos de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel, 2023) revelan que los estados de la Amazonía Legal están entre las Unidades Federativas brasile - ñas con mayor número de escuelas públicas sin acceso a internet o incluso sin electricidad: en Acre, 35,3% de las escuelas no tienen electricidad y 46% no tienen conexión a internet; en Roraima, las cifras son 21,5% y 36,1%; en Amazonas, 19,9% y 40,9%; y en Pará, 12,2% y 27,9%, respectivamente. No cabe duda de que esta situación tiene implicaciones para la producción y el consumo de contenidos periodísticos en la Amazonía. Según el Atlas de las Noticias, hay 1.330 medios de comunicación activos en el norte,
27,9%, respectivamente. No cabe duda de que esta situación tiene implicaciones para la producción y el consumo de contenidos periodísticos en la Amazonía. Según el Atlas de las Noticias, hay 1.330 medios de comunicación activos en el norte, muchos menos que los 1.909 del Centro-Oeste, los 2.745 del Nordeste, los 3.833 del Sur y los 4.742 del Sudeste, sobre todo teniendo en cuenta que el norte es la mayor región de Brasil en términos de extensión. La positivo es que se han reducido las zonas definidas como “desiertos de noticias” en el territorio y 95 municipios del norte dejarán de estar clasificados como tales en 2023. La reducción ha sido del 30%, según Sérgio Lüdtke, presidente de Projor y coordinador del equipo de investigación del Atlas da Notícia. “Muchos de estos medios [del norte] cubren temas sociales y medioambientales y denuncian agresiones a periodistas en zonas de riesgo. También vemos el crecimiento del uso de las redes sociales en estas organizaciones”, explica. Todavía hay 189 municipios en el norte —de un total de 450— que no cuentan con ninguna empresa, organización o iniciativa de comunicación. Para Lüdtke, uno de los mayores retos a los que se enfrenta el periodismo local es la falta de financiación. “Hay muchas zonas de conflicto y está la cuestión de la sostenibilidad de estos medios de comunicación. A veces el medio local, que tiene dificultades para buscar apoyo en la publicidad o en el público, acaba siendo rehén del gobierno municipal, porque ahí suele estar la mayor fuente de fondos, sobre todo en las ciudades pequeñas”.
medios de comunicación. A veces el medio local, que tiene dificultades para buscar apoyo en la publicidad o en el público, acaba siendo rehén del gobierno municipal, porque ahí suele estar la mayor fuente de fondos, sobre todo en las ciudades pequeñas”. Además, la propia geografía del territorio dificulta el trabajo periodístico. “Las distancias y el tamaño territorial de estos municipios también hacen que la cobertura sea más limitada”, agrega Lüdtke. Esto deja a los medios de comunicación a merced de los acuerdos y disputas políticas, poniendo en peligro la autonomía de la prensa regional. Para Artur Romeu, director de la oficina para América Latina de Reporteros Sin Fronteras (RSF), “los periodistas que operan en este contexto tienen que calcular constantemente hasta dónde pueden llegar. Cuando cuentan determinadas historias, qué cayos están pisando,15 qué posibles represalias podrían generar los grupos de poder y cómo repercutirá esto en su trabajo”. Sostenibilidad de la actividad periodística “Hay un proceso centrado en demostrar que la selva es un remanso”. Fábio Pontes, periodista de Acre. En este contexto, hacer periodismo en la Amazonía significa vivir en la cuerda floja entre la falta de financiación y las interferencias de los políticos locales. En las grandes redacciones, que suelen disponer de más recursos económicos para cubrir la región, la influencia de figuras poderosas —quienes a menudo financian las actividades del periódico con fondos para anuncios, por ejemplo— puede sofocar las críticas y las voces discrepantes. ”El factor político es muy fuerte. Creo que ese es el punto. Dentro de algunos medios no se puede hablar de
actividades del periódico con fondos para anuncios, por ejemplo— puede sofocar las críticas y las voces discrepantes. ”El factor político es muy fuerte. Creo que ese es el punto. Dentro de algunos medios no se puede hablar de política, no se puede hablar de tal o cual ayuntamiento, no se puede hablar de esto o aquello. Esto muchas veces termina inhibiendo más el periodismo social y la denuncia”, dice J., un reportero de Roraima que ha trabajado para diferentes medios de comunicación en su estado3.
3. Se omite el nombre para proteger la identidad del entrevistado.16
Valéria Oliveira, editora y reportera de G1, portal vinculado al Grupo Globo de comunicación, corrobora la perspectiva de J.: “hay políticos que tienen cierto dominio e influencia sobre determinadas regiones. Esto puede poner al periodista en una situación negativa, en el sentido de la seguridad”. Además, los periodistas locales pueden sufrir una persecución política que perjudique sus carreras profesionales. “Las personas poderosas tienen acceso a todo: a quién emplean y a quién despiden. Esto nunca me ha pasado a mí y nunca le ha pasado a nadie cercano a mí. Pero creo que sería totalmente posible”, cuenta la reportera. Un contexto así puede llevar a la prensa local a adoptar fuertes rasgos de periodismo declarativo, que es cuando las noticias se limitan a reproducir declaraciones de autoridades y fuentes, sin aportar reflexiones e investigaciones más profundas. Simão Farias Almeida, profesor de la Universidad Federal de Roraima y líder del grupo de investigación “Medios de comunicación, conocimiento y medio ambiente: miradas desde la Amazonia”, explitigaciones más profundas. Simão Farias Almeida, profesor de la Universidad Federal de Roraima y líder del grupo de investigación “Medios de comunicación, conocimiento y medio ambiente: miradas desde la Amazonia”, explica esta tendencia: “puedo poner el ejemplo de Roraima. Fue el estado donde el expresidente Jair Bolsonaro obtuvo más votos 4. Entonces surge la cuestión en el campo
4. Con el 69,57% de los votos, Roraima dio a Jair Bolsonaro (afiliado al Partido Liberal) el mayor porcentaje de votos entre todos los estados brasileños en las elecciones presidenciales de 2022. periodístico de cómo tratar ciertos temas. Tenemos una sociedad local conservadora, que tiene una ideología más religiosa, de carácter neoliberal, desarrollista, menos indigenista de la tierra”. Esto significa que los grandes medios de comunicación limitan el espacio y vigilan el tono de los temas que se consideran más progresistas, como los relativos a los pueblos indígenas, los derechos humanos y el medio ambiente.
Fábio Pontes, periodista de Acre y fundador del periódico Varadouro, tiene un punto de vista complementario. Con más de una década de experiencia cubriendo el medio ambiente, los pueblos indígenas y las comunidades extractivas, las crisis migratorias y el cambio climático, considera que la religión es un vector de fuerte influencia en la actividad periodística en la Amazonía. “Una explicación es el auge y la consolidación de las iglesias evangélicas neopentecostales como fuerza política de primer ord
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