FSC - Acompañamiento a las instituciones educativas - educación de calidad y equidad

Fundación Saldarriaga Concha

Icono de documento PDFDescargar PDFDisponible

Detalles

Título
FSC - Acompañamiento a las instituciones educativas - educación de calidad y equidad
Autor
Fundación Saldarriaga Concha
Categoría
Doctrina
Área del derecho
Diversidad
Año
—

1 Educación de calidad y equidad

ACOMPAÑAMIENTO A LAS

INSTITUCIONES EDUCATIVASACOMPAÑAMIENTO A LAS

INSTITUCIONES EDUCATIVAS4

Fundación Saldarriaga Concha Cra. 11 # 94 – 02 of 502 Bogotá – Colombia Soraya Montoya González Directora Ejecutiva Equipo Técnico Juan Camilo Celemin Mora Diana Patricia Martínez Carlos Alberto Vargas Margarita Bedoya Clemencia Angel Coordinación editorial Natalia Valencia López

Corrección de estilo, diseño y diagramación MOBS Comunicación Visual ISBN (Online) 978-958-56091-3-6

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported. Publicación de la Fundación Saldarriaga Concha, todas las publicaciones FSC están disponibles en el sitio web www.saldarriagaconcha.org El contenido y posiciones de la presente publicación son responsabilidad del autor y no comprometen la posición de la Fundación.

Cítese como: Celemin, J; Martínez, D; Vargas, C; Bedoya, M; Angel, C. (2016). Acompañamiento a las

Instituciones Educativas. Publicaciones Fundación Saldarriaga Concha. Bogotá D.C. 29p.5

Tabla de contenido ACOMPAÑAMIENTO A LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS ..................................................................

Importancia del componente................................................................................................................... Objetivo del componente......................................................................................................................... ¿Qué se espera de una institución que participa de este componente?.....................................................

¿Cómo se lleva a cabo el acompañamiento institucional?......................................................................... Premisas para el desarrollo del acompañamiento a las instituciones educativas....................................... ¿Cuáles son los mínimos que se deben tener en cuenta para realizar el acompañamiento institucional? ¿Cómo se implementa un proceso de acompañamiento a las instituciones educativas?............................

1. Políticas Inclusivas.............................................................................................................................

2. Cultura Inclusiva................................................................................................................................

3. Prácticas inclusivas: Fortalecimiento de la práctica pedagógica.........................................................

REFERENCIAS...........................................................................................................................................

7 7 7 7 8 9 13 14 14 20 21 2967 ACOMPAÑAMIENTO A LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS “Inclusión es un proceso. La educación inclusiva no es algo que tenga que ver meramente con facilitar el acceso a las escuelas ordinarias a los alumnos que han sido previamente excluidos. No es algo que tenga que ver con terminar con un inaceptable sistema de segregación y con lanzar a todo ese alumnado hacia un sistema ordinario que no ha cambiado. El sistema escolar que conocemos - en términos de factores fí- sicos, aspectos curriculares, expectativas y estilos del profesorado, roles directivos - tendrá que cambiar. Y ello porque educación inclusiva es participación de todos los niños y jóvenes y remover, para conseguirlo, todas las prácticas excluyentes” (Barton, 1998, pág. 85) Importancia del componente A través de este componente del Programa de Educación Inclusiva de la Fundación Saldarriaga Concha, se busca fortalecer a las instituciones educativas en el desarrollo de acciones y estrategias que permitan avanzar en la meta de lograr una educación de calidad y equidad para todos. Esta labor integra el cumplimiento de los principios de Equidad, pertinencia, accesibilidad, flexibilidad y participación, los cuales

el desarrollo de acciones y estrategias que permitan avanzar en la meta de lograr una educación de calidad y equidad para todos. Esta labor integra el cumplimiento de los principios de Equidad, pertinencia, accesibilidad, flexibilidad y participación, los cuales permiten lograr la personalización de la educación, se concretan en una oferta educativa consciente de los objetivos comunes y globales, y se detiene en las particularidades y necesidades de cada estudiante (Barton, 2009). Objetivo del componente El objetivo que persigue este componente es el de generar capacidades de acción en la comunidad educativa para la transformación y el fortalecimiento institucional. ¿Para qué avanzar en la inclusión educativa? Se trata de desarrollar habilidades muy concretas para poner en práctica el rol de cada uno de cara a la inclusión; competencias que cada actor de las Instituciones Educativas (IE) debe desarrollar en medio de su cotidianidad para hacer de la educación para todos, tal y como lo plantea Barton (2009), “algo más que un fin, y convertirla en un medio para alcanzar el sueño del establecimiento de una sociedad inclusiva” (p. 146). ¿Qué se espera de una institución que participa de este componente? De acuerdo con lo planteado por Latas (2002), se espera que la institución educativa afronte la inclusión “como proyecto global que tiene que ver con toda la comunidad educativa en su conjunto” y no como un asunto que le corresponde a unos cuantos docentes únicamente (p. 20). Con base en esta premisa, y lo que en su momento expuso Bong y Clark (1999), se pretende que la institución educativa comprenda que las dificultades

asunto que le corresponde a unos cuantos docentes únicamente (p. 20). Con base en esta premisa, y lo que en su momento expuso Bong y Clark (1999), se pretende que la institución educativa comprenda que las dificultades de aprendizaje están relacionadas directamente con las barreras del entorno, con la forma en que cada institución está organizada, con su estructura escolar, con la manera en que organizan las respuestas en el salón a cada estudiante, y no con necesidades educativas especiales de un grupo específico de estudiantes con discapacidad. El proceso de transformación hacia la educación inclusiva se enmarca en lo social, por lo cual se espera que toda la comunidad se empodere y haga alianzas para responder a las características y necesidades de la población; para ello, se requiere de relaciones de cooperación interinstitucional, intersectorial e internacional; además, con otras instituciones educativas que favorezcan las relaciones de interlocución y aprendizaje mutuo, respecto a un proceso que, en sí mismo, implica la movilización de paradigmas y la construcción de nuevos enfoques comprensivos de la diversidad (Rodríguez et al., 2007).8 Se recalca que el fin es la generación de capacidad en cada institución a la que se llega. De allí que es muy importante la creación de alianzas que se establezcan para cooperar en el desarrollo de políticas y prácticas mediante el intercambio y disposición de recursos, teorías, metodologías, equipos profesionales y de apoyos en red en el proceso de inclusión social y educación inclusiva. Las alianzas en sí son una posibilidad para el desarrollo de oportunidades para personas que han sido excluidas de los servirecursos, teorías, metodologías, equipos profesionales y de apoyos en red en el proceso de inclusión social y educación inclusiva. Las alianzas en sí son una posibilidad para el desarrollo de oportunidades para personas que han sido excluidas de los servicios educativos y permiten avanzar en la participación en su contexto social y comunitario (Amar & Tirado, 2007). La inclusión es un ideal que solo se logra con la colaboración y participación de todos. ¿Cómo se lleva a cabo el acompañamiento institucional? Para lograr la educación inclusiva, se hace necesario que se realice un acercamiento a la transformación cultural que deben vivir, de manera permanente, las instituciones educativas; acercamiento que debe partir de la interioridad de quienes allí acuden a formarse, a trabajar, o a que sus hijos sean formados. Es la cultura de inclusión lo que garantiza que la estructura cumpla su propósito (Echeita, 2013). Las transformaciones culturales suceden en el interior de las personas y en la forma como se relacionan, en la conciencia y en el vínculo es en donde se empiezan a dar nuevos significados a las situaciones, las actitudes y las palabras que hacen incluyente a una comunidad educativa. Como se plantea desde el modelo de educación inclusiva, la toma de conciencia y movilización de paradigmas son elementos fundamentales para avanzar en el reto de una educación para todos y debe desarrollarse como un eje transversal a lo largo de todo el proceso. Sin embargo, también es cierto que para atender a la diversidad se requiere más que buena voluntad y sensibilidad de los agentes educativos, docentes y directivos docentes. Esta tarea implica,

rrollarse como un eje transversal a lo largo de todo el proceso. Sin embargo, también es cierto que para atender a la diversidad se requiere más que buena voluntad y sensibilidad de los agentes educativos, docentes y directivos docentes. Esta tarea implica, de acuerdo con Booth et al., (2000), emprender una serie de acciones concretas para la transformación donde se hace necesario revisar y ajustar asuntos relacionados con la visión institucional, sus políticas, culturas y prácticas. Respecto a la visión institucional, es necesario que ésta sea común y compartida con toda la comunidad educativa, que conciba la posibilidad de que todos los niños en edad escolar deben acceder a la educación y explicite la convicción de que es responsabilidad del sistema educativo formal educarlos a todos. Igualmente, se requiere de una visión que destaque la diversidad del ser humano como una característica inherente a su naturaleza y plantee retos relacionados con la posibilidad de lograr una educación con calidad y equidad que parte del reconocimiento de la diversidad, los intereses y las necesidades de su comunidad. Tal y como lo esboza Pineda y Soler (2015), que se fomente el equilibrio en la distribución de oportunidades entre los individuos independientemente de sus características. Para lograr esto, es necesario revisar y ajustar, en caso de requerirse, asuntos relacionados con la visión institucional, sus políticas, culturas y prácticas. “Se debe FOMENTAR el EQUILIBRIO en la distribución de oportunidades, entre individuos, independientemente de sus

CARACTERÍSTICAS”9

Políticas: Se pretende que en las políticas educativas

“Se debe FOMENTAR el EQUILIBRIO en la distribución de oportunidades, entre individuos, independientemente de sus

CARACTERÍSTICAS”9

Políticas: Se pretende que en las políticas educativas converjan la calidad y la equidad; de modo que estas se orienten a desarrollar una escuela para todos1, que cuente con sistemas de apoyos internos y externos a la institución, aumentando así su capacidad para brindar una respuesta exitosa a la diversidad de los estudiantes. Esto con pleno conocimiento de que el proceso implícito para que la política atienda a los lineamientos normativos es complejo, tal y como lo expone Ainscow (2004).

Culturas: Se trata de construir una comunidad educativa fortalecida en valores inclusivos, permitiendo crear ambientes seguros, acogedores, colaboradores y estimulantes; en los que cada uno es valorado y goza de altas expectativas que permiten el alcance de mayores niveles de logro. Se pretende que los valores inclusivos sean compartidos por todo el profesorado, los estudiantes, los integrantes del gobierno escolar, las familias y que se transmitan a todos los nuevos miembros de la institución. En palabras de Ainscow y Miles (2008), se intenta interiorizar “valores de respeto de la diferencia y una voluntad de ofrecer a todos los alumnos el acceso a las oportunidades de aprendizaje” (p. 32).

Prácticas: Se promueve que las actividades en el aula y en el ámbito extraescolar alienten la participación de todos los estudiantes y tengan en cuenta los conocimientos y experiencias que han adquirido, tanto dentro como fuera de la escuela. El logro

aula y en el ámbito extraescolar alienten la participación de todos los estudiantes y tengan en cuenta los conocimientos y experiencias que han adquirido, tanto dentro como fuera de la escuela. El logro de prácticas inclusivas implica orquestar el aprendizaje y movilizar recursos para atender la diversidad, integrando docencia y apoyos para la superación de las barreras. Esta dimensión se caracteriza por apostarle a un proceso de enseñanza-aprendizaje contextualizado, significativo y accesible (García y García, 2012). Premisas para el desarrollo del acompañamiento a las instituciones educativas En el avance hacia una educación inclusiva, es necesario considerar que la diversidad de las personas que conforman cada comunidad, sus características, necesidades y recursos propios de cada contexto, requieren igualmente de acciones particulares y pertinentes para el mismo; no se podría esperar que todas las instituciones planteen sus procesos de mejoramiento desde las mismas perspectivas. Desde este punto de vista, cualquier ruta que se defina en una institución educativa, para iniciar su proceso en la vía de garantizar una educación con calidad y equidad, seguramente es válida, mientras que se plantee sobre procesos participativos. A continuación se mencionan algunos aspectos a tener en cuenta en la planeación del proceso.

1. Identificar la diversidad presente en el centro o institución: es necesario utilizar estrategias que permitan identificar la diversidad presente en los estudiantes, en cualquier nivel de educación. Si se desconoce cuál es su diversidad, no se podrá hablar con acierto de calidad y equidad. En este sentido, la caracterización es fundamental para conocer cuáles

permitan identificar la diversidad presente en los estudiantes, en cualquier nivel de educación. Si se desconoce cuál es su diversidad, no se podrá hablar con acierto de calidad y equidad. En este sentido, la caracterización es fundamental para conocer cuáles son las particularidades de las personas y las realidades socio-culturales de los estudiantes que hacen parte de la comunidad educativa.

2. Identificar la población que se encuentra en situación de exclusión o mayor vulnerabilidad: es imperativo visibilizar la población que experimenta más barreras para acceder, aprender, participar o interactuar, enfatizando en la caracterización de los estudiantes, sin basarse en las etiquetas clásicas que por décadas han traído como resultado clasificaciones limitadas, que no necesariamente dan cuenta de todos los estudiantes, sus situaciones y condiciones; por el contrario, se han constituido en una barrera más. Se destaca la necesidad de ubicar las 1 A partir de este punto utilizaremos el genérico masculino para referirnos a ambos sexos; apoyándonos en el concepto de la Real Academia de la Lengua Española, que indica que deben evitarse los desdoblamientos de género, que van en contra del principio de economía del lenguaje y se fundan en razones extralingüísticas.10 características de los estudiantes para establecer con mayor claridad los apoyos y estrategias pertinentes para favorecer su proceso educativo y garantizar una participación efectiva.

3. Conocer la percepción de la comunidad educativa frente a la inclusión: esto se puede lograr a partir de la aplicación del índice de inclusión, el cual permite que la institución o centro se autoevalúe en tres dimensiones: políticas, culturas y prácticas, las cuales han sido consideradas ejes medulares del

tir de la aplicación del índice de inclusión, el cual permite que la institución o centro se autoevalúe en tres dimensiones: políticas, culturas y prácticas, las cuales han sido consideradas ejes medulares del proceso de transformación o cualificación para la educación inclusiva. A través del índice de inclusión, un número considerable de personas de la comunidad educativa, expresa su percepción acerca de cómo la institución o centro responde a la diversidad de su población. La herramienta es respondida por estudiantes, familias, docentes, directivos y personal auxiliar, de tal manera que se escuchen las voces de todos y se tenga una autoevaluación objetiva del proceso de inclusión (Sandoval et al., 2002). En el país se han diseñado índices de inclusión contextualizados para cada uno de los niveles educativos en nuestro sistema. A continuación se detallan los índices existentes: a) Índice de inclusión para la educación inicial - INCLUDE: es un material de carácter práctico en el cual se muestra lo que la inclusión puede significar para un centro de desarrollo infantil en todos los aspectos; ofrece un apoyo al proceso de auto-evaluación y mejora a partir de los conocimientos y las opiniones de los profesionales, los niños, los padres y cuidadores, los asesores y otros miembros del entorno. Busca favorecer el desarrollo del juego, el aprendizaje y la participación, fomentando un mejor uso de los recursos disponibles, eliminando las barreras del centro y construyendo una cultura de colaboración. b) Índice de inclusión para la educación pre escolar, básica y media: Este instrumento permite que la institución o el centro se autoevalúe, de

disponibles, eliminando las barreras del centro y construyendo una cultura de colaboración. b) Índice de inclusión para la educación pre escolar, básica y media: Este instrumento permite que la institución o el centro se autoevalúe, de acuerdo a la organización del sistema educativo en Colombia, desde las cuatro áreas de gestión: directiva, administrativa, académica y comunidad. Éste se encuentra articulado a la gestión escolar y fue diseñado con referencia en los indicadores de calidad planteados por el Ministerio de Educación para las instituciones educativas, lo cual resulta favorable en tanto la inclusión es una característica de la gestión escolar y no un apéndice de ésta. Esta herramienta permite a la institución educativa realizar el proceso de autoevaluación de la gestión inclusiva, reconociendo el estado actual en la atención a la diversidad, el análisis de las fortalezas y oportunidades de mejoramiento para establecer prioridades y tomar decisiones que cualifiquen las condiciones de aprendizaje, participación y convivencia de la comunidad educativa. c) Índice de inclusión para la educación superior: en el país, hasta ahora, se está movilizando el proceso de educación inclusiva en educación superior. En la actualidad se cuenta con la primera versión del índice de inclusión para este nivel educativo. Esta herramienta se ha organizado en categorías de calidad asociadas a los doce criterios para la certificación de calidad en educación superior, y permite a la institución de educación superior, dentro de su autonomía, autoevaluarse con relación a la atención a la diversidad y plantear acciones de cualificación a través de sus planes de mejoramiento, ya sea de programas y/o institucionales.

de educación superior, dentro de su autonomía, autoevaluarse con relación a la atención a la diversidad y plantear acciones de cualificación a través de sus planes de mejoramiento, ya sea de programas y/o institucionales. Es importante tener en cuenta que, antes de aplicar la herramienta en cualquiera de los tres niveles, es necesario desarrollar acciones de toma de conciencia o sensibilización frente a la diversidad, multiculturalidad y otros temas pertinentes de acuerdo con el contexto, que permitan a las personas reflexionar acerca del respeto, la valoración por el otro, la cooperación, entre otros valores inclusivos. Igualmente, se requiere motivar a la comunidad a conocer el tema de educación inclusiva y la importancia de la aplicación del índice para la cualificación institucional en ese sentido.11 Recomendaciones generales para la aplicación de los índices de inclusión en los diferentes subsistemas: - Conformar un grupo que lidere la aplicación del Índice en el centro infantil o la institución educativa. Para ello se puede contar con el apoyo de personal interno o externo a ella. - Planear el proceso de aplicación, para lo cual es importante tener en cuenta acciones como las que se enuncian a continuación: • Incluir en el cronograma institucional las actividades que se deben realizar para la aplicación del índice. • Capacitar al grupo que participará en la aplicación del índice garantizando que los responsables tengan claridad y dominio de la herramienta y conozcan la metodología para su aplicación. • Asignar tareas y responsables para el desarrollo del cronograma de actividades, incluyendo, los responsables para cada una de las acciones, a saber: aplicación de los cuestionarios en cada grupo, tabulación, análisis

y conozcan la metodología para su aplicación. • Asignar tareas y responsables para el desarrollo del cronograma de actividades, incluyendo, los responsables para cada una de las acciones, a saber: aplicación de los cuestionarios en cada grupo, tabulación, análisis e interpretación de los datos y elaboración del informe. - Revisar los cuestionarios y adaptarlos con símbolos, convenciones o dibujos para aquellas personas que requieran apoyos en la comunicación oral o escrita. - Definir la muestra, delimitando la cantidad de personas que serán convocadas para responder los cuestionarios. Ésta debe ser representativa respecto al total de integrantes de la institución o centro y debe incluir docentes, directivos docentes, familias, estudiantes y otro personal. - Definir las estrategias para realizar la convocatoria a los integrantes de la muestra seleccionada, garantizando la difusión y la participación amplia de la comunidad educativa en la aplicación del índice. - Aplicar los cuestionarios del índice a la muestra seleccionada garantizando a las personas que participan en la aplicación la comprensión del instructivo y el contenido del mismo. 10%12

4. Identificar en la oferta educativa las fortalezas, barreras y oportunidades para atender con pertinencia, calidad y equidad a toda la población: entendiendo las barreras como todos aquellos valores, actitudes, procesos, decisiones, normas y prácticas que pueden impedir el acceso a la institución educativa o limitar la participación dentro de ella, la institución debe analizar su Proyecto Educativo Institucional (PEI), identificando qué tan pertinente es para la diversidad presente en su población, las fortalezas, barreras y facilitadores para atender con pertinencia calidad y equidad.

la institución debe analizar su Proyecto Educativo Institucional (PEI), identificando qué tan pertinente es para la diversidad presente en su población, las fortalezas, barreras y facilitadores para atender con pertinencia calidad y equidad.

5. Planificar el proceso: lo que implica el análisis-acción-interpretación-reflexión, a partir del mejoramiento continuo, enfatizando en los mecanismos y lineamientos que desarrolla la institución para alcanzarlos y la mirada crítica e investigativa en sus resultados y productos obtenidos. - Aplicar la herramienta a las familias, preferiblemente en grupos pequeños y utilizar la estrategia de acompañamiento para facilitar la comprensión de las personas que lo requieran. - Involucrar al personal directivo y a diferentes representantes de los agentes educativos del centro, docentes y demás personal en la interpretación de los resultados, con el fin de tener una mirada más amplia en el análisis y lograr un buen insumo para realizar el plan de acción que permita mejorar la atención a la diversidad. - Elaborar un informe en el cual se presentan los resultados cuantitativos y la interpretación de los mismos y se establecen las prioridades para la atención a la diversidad, que serán incluidas en el plan de mejoramiento. - Articular las acciones al plan de mejoramiento del centro de desarrollo infantil, la institución o el programa (en el caso de educación superior). - Divulgar los resultados y los avances del plan de mejoramiento.

Para iniciarlo, es importante consolidar un equipo que lidere las acciones de atención a la diversidad en los centros e instituciones. La planeación permite definir una visión del proceso y determinar prioridades, metas y concertar una ruta de acciones encaminadas al logro propuesto. Cada prioridad se debe

que lidere las acciones de atención a la diversidad en los centros e instituciones. La planeación permite definir una visión del proceso y determinar prioridades, metas y concertar una ruta de acciones encaminadas al logro propuesto. Cada prioridad se debe establecer con detalle, incluyendo las estrategias, tiempos y recursos necesarios para su implementación, teniendo presente la vinculación de todos los estamentos.

6. Implementar el plan de acción o las acciones de mejoramiento planteadas: En esta parte del proceso es importante estar atentos a los procedimientos que sea necesario flexibilizar para la implementación de acciones; igualmente, la gestión de recursos necesarios para la implementación.13

7. Seguir, evaluar y ajustar las acciones de mejoramiento continuo: La educación inclusiva se debe asumir como un proceso de cualificación permanente, en el cual se pueden elegir diferentes rutas y crear diversas estrategias y herramientas que permitan su implementación y evaluación permanente.

En este contexto, el seguimiento y la evaluación son instrumentos clave para la innovación educativa, en tanto permiten identificar fortalezas, oportunidades de mejora y, por supuesto, superar aquellos procesos de toma de decisiones basados en apreciaciones parcializadas de la realidad. Evaluar la educación inclusiva implica necesariamente considerar procesos de participación amplia, que incluya a los estudiantes, familias, agentes educativos, docentes, directivos docentes y demás personal de la institución educativa o centro para la primera infancia y la comunidad en general (De Miguel, 2012), indagando sobre evidencias que permitan conocer si hay impactos y verdaderas trasformaciones que den cuenta del cumplimiento de este

personal de la institución educativa o centro para la primera infancia y la comunidad en general (De Miguel, 2012), indagando sobre evidencias que permitan conocer si hay impactos y verdaderas trasformaciones que den cuenta del cumplimiento de este propósito. Igualmente, debe tenerse en cuenta que la evaluación interna del centro o institución, incluso la que arroja el índice de inclusión, debe complementarse con las evaluaciones externas. ¿Cuáles son los mínimos que se deben tener en cuenta para realizar el acompañamiento institucional? Con base en la experiencia que la Fundación Saldarriaga Concha ha tenido en la implementación de este componente, y por ende de cada una de las actividades que lo componen, se presentan a continuación diferentes recomendaciones fundamentales que ha de tener en cuenta la entidad rectora o institución educativa en aras de tener el efecto deseado. A nivel transversal - Se sugiere identificar el nivel de desarrollo de cada institución educativa a partir de los resultados de herramientas como los indicadores de inclusión, o de la autoevaluación, para identificar cuáles son sus necesidades, priorizarlas y definir un plan de acompañamiento acorde con sus particularidades y grado de avance frente al proceso de educación inclusiva. - Para avanzar en la consolidación de un modelo o enfoque de educación inclusiva, es necesario que todas las acciones inclusivas se vinculen al Plan de Mejoramiento Institucional; para evitar el desarrollo de acciones aisladas que finalmente no contribuyan a ningún propósito y carentes de un seguimiento que asegure el cumplimiento de las metas propuestas. - El proceso de resignificación de los documentos estratégicos debe ser realizado con suficiente

el desarrollo de acciones aisladas que finalmente no contribuyan a ningún propósito y carentes de un seguimiento que asegure el cumplimiento de las metas propuestas. - El proceso de resignificación de los documentos estratégicos debe ser realizado con suficiente tiempo para garantizar que no se convierta en una obligación con tareas aisladas para diferentes grupos, evitando así la fragmentación del proceso. - El reto de fortalecer una institución desde el modelo de educación inclusiva implica la articulación de todos los actores e instancias institucionales; por lo tanto, no es recomendable iniciarlo en contravía de los actores claves de la comunidad educativa, en tal caso se sugiere iniciar con procesos de sensibilización y toma de conciencia que los preparen para iniciar los cambios.14 - Es fundamental que todo el equipo de asesores que hagan el trabajo de campo cuente con el mismo enfoque conceptual y pedagógico y haga un manejo de conceptos y orientaciones alineado, al ser éste un factor decisivo para la credibilidad y apropiación del enfoque por parte de las IE. ¿Cómo se implementa un proceso de acompañamiento a las instituciones educativas? Como se mencionó antes, para el desarrollo de este componente, el modelo incide en tres ejes: Políticas, culturas y prácticas de cada institución educativa.

1. Políticas Inclusivas Retomando el índice de inclusión (2000), frente a la dimensión de políticas se hace referencia a asegurar que la inclusión sea el centro del desarrollo de la escuela, permeando todas las políticas, para que mejore el aprendizaje y la participación de todo el alumnado. Se considera como “apoyo” todas las

la dimensión de políticas se hace referencia a asegurar que la inclusión sea el centro del desarrollo de la escuela, permeando todas las políticas, para que mejore el aprendizaje y la participación de todo el alumnado. Se considera como “apoyo” todas las actividades que aumentan la capacidad de una escuela para dar respuesta a la diversidad del alumnado. Todas las modalidades de apoyo se agrupan dentro de un único marco y se conciben desde la perspectiva del desarrollo de los alumnos, y no desde la perspectiva de la escuela o de las estructuras administrativas (p. 18). Con el trabajo en las políticas inclusivas se busca, inicialmente, la confo

Estás viendo una vista previa

Lee el documento completo con Ariel

Este es un fragmento de uno de los más de 1.2 millones de documentos de la biblioteca de Ariel. Crea tu cuenta para leerlo completo, descargarlo y consultarlo con Ariel, que siempre te lleva a la fuente exacta: Ariel NO alucina.

Consultar sobre este documento ...