🇨🇴⚖️ La Rama Judicial valida a Ariel en prueba de concepto de IA. Conoce los resultados aquí

ICBF - Cartilla desarrollo integral v1

ICBF

Icono de documento PDF

Descargar PDF

Disponible

Detalles

Título
ICBF - Cartilla desarrollo integral v1
Autor
ICBF
Categoría
Infralegal
Área del derecho
Familia
Año

Desarrollo integral Instituto Colombiano de Bienestar Familiar Lina María Arbeláez Arbeláez Directora General Liliana Pulido Villamil Subdirectora General Andrea Nathalia Romero Directora de Protección Subdirectora de Restablecimiento de Derechos (E) Equipo técnico Subdirección de Restablecimiento de Derechos Ana Maria Forero Medina Nathalia Castillo Chaverra Edna Johana Medina Barreto Correción de estilo, diagramación y diseño Programa HRH2030 Cordinación editorial Ximena Ramirez Jefe Oficina Acesora de Comunicaciones ICBF Grupo imagen Corporativa Edición noviembre 2021 contenido:

1. Glosario …………….........……………………………………………………………………………………….… 5

2. Contextualización ………......………………………………………………………………………………….. 7

3. Aproximaciones teóricas ………....…………………………………………………………………….…. 8

4. Orientaciones generales dirigidas al operador ……………....……………………………….. 13 4.1 Realizaciones y acciones …….....................……………………………………………………….. 15

5. Orientaciones metodológicas ……………......…………………………………………………………. 23 5.1 Orientaciones para aplicabilidad en la atención con los niños, las niñas y los adolescentes ………………………….........………………………………………………………………. 23 5.2 Orientaciones para la aplicabilidad en la atención con la familia y redes vinculares ......……….......…………….........…………………………………………………………………….. 25

6. Propuesta lúdica: apoyo para el abordaje con los niños, las niñas, los adolescentes, sus familias y redes vinculares de apoyo ............................................ 26 6.1 Preguntas orientadoras …….…...…......…………………………………………………………… 27 6.2 Actividades ……..........………….…………………………………………………………………………… 28

6.2.1 Reescribir nuestra historia …………………........……………………………………….. 28 6.2.2 Conocer nuestro espacio, fortalecer el acceso ………....……………………. 30 6.2.3 El día en que todo se detuvo …………….......…………………………………………. 31 6.2.4 El círculo de la diferencia ………........……………………………………………………. 34 6.2.5 Directorio de emergencia ………........…………………………………………………… 34

7. Bibliografía ………………………….........…………………………………………………………………………. 36

8. Documentos de apoyo …………….....……………………………………………………………………… 37

Lista de cuadros: Cuadro 1: Para lograr el desarrollo integral ……….…………………………………………………….. 12

Cuadro 2: Las realizaciones ………………..……………………………………………………………………… 13

Lista de Tablas: Tabla 1: Preguntas orientadoras para que el operador perfile las acciones del proceso de atención .......................................................................................……………… 14

Tabla 2: Características de los niños, las niñas y los adolescentes …….......………………… 24 Tabla 3: Atención con la familia y redes vinculares ….....…………………......………………………. 25

Lista de Figuras: Figura 1: El proceso de atención ……………………………………………………………………………….. 14

Esta publicación se realizó con el apoyo del programa HRH2030. Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo de Estados Unidos a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) y al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). Los contenidos son responsabilidad de las instituciones que participaron en este proceso y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o el Gobierno de los Estados Unidos de América.

1. Glosario Desarrollo integral: parte de una comprensión holística del ser humano, cuyo proceso

de transformación es complejo, sistémico, sostenible e incluyente. Contribuye a la edificación de la identidad, a la configuración de la autonomía y al afianzamiento del sentido colectivo y social que definen a los sujetos (“Política Nacional de Infancia y Adolescencia”, p. 24). El desarrollo integral se logra con la realización del ser humano y el ejercicio pleno de sus derechos.

Enfoque de curso de vida: es una perspectiva que permite reconocer en los diferentes momentos de vida trayectorias, sucesos, transiciones, ventanas de oportunidad y efectos acumulativos que inciden en la vida cotidiana de las personas teniendo en cuenta las relaciones y el desarrollo.

Enfoque de desarrollo humano: “deriva de la concepción de ser humano como integral y holístico, como una totalidad indivisible. Tiene una relación ineludible con los derechos humanos, donde estos se asumen como libertades humanas. Se plantea desde el reconocimiento y desarrollo de capacidades para avanzar en sus metas de realización y en el ejercicio de los derechos” (“Política Nacional de Infancia y Adolescencia 2018-2030”, p. 22).

Enfoque de género: en consonancia con los demás enfoques y en el contexto del restablecimiento de derechos, el enfoque de género implica el reconocimiento de las características de las personas en razón de lo que significa ser hombre o mujer en una sociedad en particular y que a su vez pueden relacionarse con (ser la causa de) las vulneraciones o amenazas a los derechos y conllevar afectaciones específicas que deben atenderse de manera diferenciada en el proceso de atención.

Enfoque diferencial: como metodología de análisis, permite el reconocimiento de las características de las personas, que resultan de su interacción social y cultural con el

entorno y pueden ser compartidas entre varios individuos que integran un colectivo para integrarlas en las actuaciones que van a realizarse. El reconocimiento de estas características en los procesos de atención implica el propósito de transformación de las inequidades que históricamente han vulnerado los derechos de los colectivos que comparten dichas características, como el género, la pertenencia étnica, la discapacidad, y, a su vez, el reconocimiento de estas características enriquece y fortalece la atención.

Entorno: es el escenario de la vida cotidiana en el cual los sujetos se desarrollan, constituyen su vida subjetiva, sus vínculos y sus relaciones con la vida social, histórica, cultural y política de la sociedad a la que pertenecen. Los entornos “son escenarios configurados por dinámicas y por condiciones sociales, físicas, ambientales, culturales, políticas y económicas, donde las personas, las familias y las comunidades conviven, y en los que se produce una intensa y continua interacción y transformación” (Ministerio de Salud y Protección Social, 2016, Artículo 12, 2.1.3).

5

Entorno educativo: comprende los escenarios de vida cotidiana donde la comunidad educativa desarrolla capacidades a través de procesos contextualizados de enseñanza o aprendizaje que permiten la construcción social y la reproducción de la cultura, el pensamiento, la afectividad, los hábitos y los estilos de vida; brindan mejores formas de vivir y de relacionarse consigo mismo, con los demás y con el ambiente.

Entorno hogar: se comprende como el escenario de refugio, acogida y afecto.

Constituye un espacio de residencia permanente y es fundamental para el desarrollo

y establecimiento de vínculos y relaciones sociales de base para la vida social, cultural y política de las personas y las familias. Por lo tanto, puede ser un hogar familiar o no familiar.

Entorno institucional: es el escenario que promueve el desarrollo integral de los niños, las niñas y los adolescentes que transitan por momentos vitales particulares que deben ser abordados por instituciones que atiendan eventos de salud, situaciones de vulneración de derechos, dependencia funcional, social, económica o psicológica, entre otros.

Familia: es el principal contexto de socialización que desempeña un papel esencial en el proceso de desarrollo y conservación de los individuos y de la sociedad; socialización que, basada en la confianza, el aprendizaje para la vida y los procesos de vinculación emocional, genera procesos identitarios de orden personal y colectivo que crean valor social y capital humano. En la medida en que se protege como unidad del capital social, se está protegiendo a los niños, las niñas y los adolescentes que la integran.

Realizaciones: “son condiciones y estados que [se] materializan en la vida de cada niña, niño o adolescente, en el curso de vida, por lo que se transforman y adecúan a las particularidades que va adquiriendo el sujeto de acuerdo con las trayectorias, sucesos vitales, las transiciones y los efectos acumulativos” (“Política Nacional de infancia y adolescencia 2018-2031”, p. 24) que las personas viven a lo largo de su vida.

Sucesos vitales: son los eventos que provocan fuertes modificaciones traducidas en cambios drásticos en el curso de vida.

Transiciones: son los cambios de estado, posición o situación de un individuo en un momento determinado durante su trayectoria.

Trayectoria: se refiere al recorrido que realiza un ser humano por los diferentes roles en que se desenvuelve (trabajo, escolaridad, vida conyugal, migración, etc.) sin que esto implique una velocidad o secuencia particular o predeterminada de eventos.

6

2. Contextualización En el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), se define el desarrollo como “la acción y efecto de desarrollar o desarrollarse” y desarrollar como “aumentar o reforzar algo de orden físico, intelectual o moral”. Así mismo, la definición de integral es: “Que comprende todos los elementos o aspectos de algo”.

Son muchas las teorías que hablan sobre el desarrollo humano y, en particular, el desarrollo en la infancia y la adolescencia. Estas teorías buscan proporcionar un marco de referencia sobre cómo y por qué cambian las personas desde que nacen hasta que envejecen y cómo múltiples factores intervienen en este proceso. “Los especialistas del desarrollo humano tratan de dar sentido a lo que observan [y] construyen una historia del viaje del ser humano que comienza en la lactancia y atraviesa la infancia hasta llegar a la adultez” (Miller, 2011, citado por Berger, 2007, p. 35). Uno de los aspectos claves y trasversales a las diferentes teorías que debemos tener en cuenta cuando hablamos del desarrollo humano es su carácter multidisciplinario. Es necesario contemplar las diversas disciplinas que contribuyen a tener una comprensión integral de este, así como asimilar que, aunque existen aspectos comunes para todas las personas, para cada ser humano el proceso es único y supone particularidades. Lo anterior se explica a partir del hecho de que cada persona ha sido gestada con una

información genética única, en circunstancias particulares, creciendo en entornos y momentos diferentes, atravesando por situaciones y experiencias singulares, lo que hace que cada una tenga una trayectoria y un curso de vida únicos. Pese a todas estas particularidades, no podemos perder de vista que todos los seres humanos compartimos aspectos relacionados con nuestro desarrollo; con esto nos referimos a que necesitamos unas condiciones específicas para alcanzar un desarrollo integral. En este sentido, debemos reconocer que el desarrollo humano implica el impulso de potencialidades y habilidades de los individuos para avanzar en sus metas de realización y ejercer plenamente sus derechos en todos los entornos en los que se desenvuelve durante el curso de vida. En el caso de los niños, las niñas y los adolescentes que se encuentran en proceso de crecimiento y formación, atravesando por etapas de especial sensibilidad para asegurar su adecuado desarrollo, alcanzar estas metas implica brindarles protección integral de manera corresponsable, garantizándoles un ambiente en el que ellos y sus familias y/o redes vinculares de apoyo y comunidades a las que pertenecen puedan identificar, reconocer y fortalecer sus recursos, y llevar una vida digna de acuerdo con sus intereses y potencialidades. Cuando los derechos de los niños, las niñas o los adolescentes se ven amenazados o vulnerados, se genera una barrera que impide la materialización de las realizaciones como estado pleno en su desarrollo integral. En este sentido, el propósito del modelo de atención dirigido a niños, niñas y adolescentes, en las diferentes modalidades 7 de restablecimiento de derechos, es garantizar su desarrollo integral y fortalecer a sus familias y redes vinculares de apoyo como entornos protectores, a través

de acciones concretas en el marco de la atención. Estas acciones buscan generar cambios sostenibles orientados al efectivo restablecimiento, materialización y goce de los derechos por parte de los niños, las niñas y los adolescentes. Como hemos mencionado, uno de los aspectos fundamentales del desarrollo integral es su carácter multidisciplinario. Para lograr su comprensión y análisis, resultan fundamentales los aportes de profesionales de diferentes disciplinas. Por esta razón, se ha considerado la necesidad de incluir profesionales de diferentes áreas en todos los operadores de las modalidades de restablecimiento de derechos, quienes a partir de sus conocimientos y vocación orientan, articulan y desarrollan acciones sistemáticas encaminadas a fortalecer el desarrollo integral de los niños, las niñas y los adolescentes a quienes se les han amenazado o vulnerado sus derechos, y les brindan las atenciones necesarias según sus particularidades y diferencias acompañándolos durante el proceso. A partir de lo anterior, con el presente documento sugerimos algunas orientaciones generales y metodológicas aplicables a nivel personal, familiar y de redes vinculares. Estas orientaciones podrían complementar el quehacer de los profesionales que integran los equipos interdisciplinarios de los operadores de las modalidades de restablecimiento de derechos del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, y aportan herramientas prácticas que facilitan la atención y la interacción con los niños, las niñas, los adolescentes, sus familias y sus redes vinculares de apoyo. De igual manera, contribuyen al fortalecimiento de sus potencialidades para alcanzar las realizaciones que les permitan un desarrollo integral.

3. Aproximaciones teóricas

En el ejercicio de los derechos de los niños, las niñas y los adolescentes, el Código de Infancia y Adolescencia (Congreso de la República de Colomba, 2006) en su Artículo 1 establece su finalidad: “Garantizar a los niños, a las niñas y a los adolescentes su pleno y armonioso desarrollo para que crezcan en el seno de la familia y de la comunidad, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión”. Así mismo, en el Artículo 17 especifica el derecho a la vida y a la calidad de vida y a un ambiente sano: “La calidad de vida es esencial para su desarrollo integral acorde con la dignidad de ser humano”. Para ello, se tiene en cuenta el derecho al desarrollo integral en la primera infancia, que lo define como “la etapa del ciclo vital en la que se establecen las bases para el desarrollo cognitivo, emocional y social del ser humano”. De esa manera, el Código de Infancia y Adolescencia establece que deben garantizarse las condiciones que posibilitan el desarrollo integral, la protección y el cuidado de los niños, las niñas y los adolescentes. La definición del desarrollo integral establecida en la “Política de Estado para el Desarrollo Integral de la Primera Infancia de Cero a Siempre” (Ley 1804 de 2016, Congreso de la República de Colombia, 2016) enfatiza que el desarrollo se caracteriza 8 por ser un proceso complejo y de permanentes cambios que le permiten a los niños y las niñas definir y estructurar su identidad y su autonomía a partir del reconocimiento de sus características, capacidades, cualidades, potencialidades y experiencias reflejadas en sus propios ritmos de desarrollo y aprendizaje.

Por su parte, la “Política Nacional de Infancia y Adolescencia 2018-2030” establece que el desarrollo integral “parte de una comprensión holística del ser humano, el cual es complejo, sistémico, sostenible e incluyente” (2018, p. 24), de tal manera que contribuye en la configuración de la identidad y autonomía de los niños, las niñas y los adolescentes. Lo describe también como multidimensional, multideterminado y multidireccional, lo cual implica tener en cuenta que el desarrollo integral se concibe como un proceso continuo que inicia desde la gestación, pasa por el nacimiento y se mantienen a lo largo de la vida, de manera singular a partir de las vivencias que van aconteciendo durante el curso de vida. Y es ahí, en el curso de vida, donde se presentan situaciones que implican cambio y transformación en las diferentes esferas (como la emocional, la ética, la personal, la corporal, la psicológica y la espiritual), dimensiones relevantes para comprender que el desarrollo integral implica la garantía de los derechos en todas las etapas de la vida y se posibilita en entornos protectores. La finalidad de la “Política Nacional de Infancia y Adolescencia 2018-2030” es contribuir al desarrollo integral de los niños, las niñas y los adolescentes, y, por lo tanto, al compromiso de asegurar las condiciones sociales, humanas y materiales que se requieran para favorecerlo. En este compromiso, es importante que todos los entornos en los que se encuentra el niño, la niña o el adolescente promuevan su desarrollo, su protección y su cuidado, y posibiliten relaciones armónicas, acceso y atención oportuna en salud y educación, realización de actividades lúdicas de recreación y deporte, libre

expresión de emociones y sentimientos, y alimentación adecuada. En este ejercicio de potenciar y asumir la corresponsabilidad de promover y asegurar las oportunidades y condiciones necesarias para que los niños, las niñas y los adolescentes se desarrollen integralmente, es necesario considerar que ellos y ellas son protagonistas activos y agentes de su propio desarrollo. Deben participar en procesos de formación integral que reconozcan sus capacidades y potencien el ejercicio de su ciudadanía. Según la “Política Nacional de Infancia y Adolescencia 2018-2030” (p. 25), promover el desarrollo integral implica que: • Los niños, las niñas y los adolescentes son protagonistas y se conciben como seres humanos activos y agentes de su propio desarrollo; • Se requieren interacciones para la construcción social y el reconocimiento del carácter multidimensional (social, biológico, psicológico, cultural, histórico) del niño, la niña o el adolescente; hay que poner énfasis en los vínculos, las redes y las relaciones de los contextos significativos de cuidado y protección; y • La geografía y los entornos particulares desempeñan un papel clave en el desarrollo de la vida del ser humano; de esta manera, se torna en un desarrollo diverso y diferencial que no se encasilla en miradas homogéneas ni lineales. 9 En los procesos de restablecimiento de derechos que se llevan a cabo, es importante tener en cuenta que alguna o varias de las condiciones necesarias para garantizar el desarrollo integral fue vulnerada. Es imprescindible, entonces, implementar acciones que permitan volver a garantizar este derecho, como lo es reconstruir las relaciones con el entorno que fortalezcan el tejido social a partir de las habilidades y

las potenciales que tienen los niños, las niñas y los adolescentes desde sus propias características. En este sentido, para asegurar el enfoque diferencial, hay que tener en cuenta: (i) el contexto del niño, la niña o el adolescente; (ii) su dinámica familiar, y (iii) sus redes de apoyo primarias y secundarias. Para implementar acciones que garanticen del desarrollo integral, debemos tener en cuenta la atención integral. Esta se define en la “Política Nacional de Infancia y Adolescencia 2018-2030” como “el conjunto de acciones intersectoriales, intencionadas, relacionales y efectivas encaminadas a asegurar que en los entornos donde transcurren las vidas de las niñas, niños y adolescentes existan las condiciones sociales, humanas y materiales que garantizan la promoción y potenciación de su pleno desarrollo” (p. 25). Así, la atención integral tiene en cuenta todos los actores sociales. Precisamente, entre todos debemos aunar esfuerzos para promover infancias y adolescencias sanas y protegidas; de esta manera, se establece una integralidad de la atención y, los programas, las ofertas y los servicios pueden ser accesibles para todos. En la atención integral de niños, niñas y adolescentes, es relevante conocer los entornos en los cuales se desenvuelven y, establecer qué entorno debe fortalecerse y ponerlo como objetivo en el plan de atención integral. Antes de continuar, retomemos la definición de entornos que se da en la “Política Nacional de Infancia y Adolescencia 2018-2030”. Los entornos son los escenarios en los que los sujetos viven, se desarrollan, transitan, edifican sus vidas, se comparten y establecen vínculos y relaciones con la vida social, histórica,

cultural y política de la sociedad a la que pertenecen. […] Están configurados por relaciones, dinámicas y condiciones sociales, físicas, ambientales, culturales, políticas y económicas, alrededor de las cuales las personas, las familias y las comunidades conviven produciéndose una intensa y continúa interacción y transformación entre ellos y el contexto que les rodea” (p. 30). De esta manera, hay múltiples entornos: el hogar, el educativo, el comunitario y el espacio público, el institucional y el virtual. El entorno hogar es imprescindible en los procesos de atención integral y es un pilar importante en el desarrollo integral de los niños, las niñas y los adolescentes. Es necesario reconocer, entonces, las potencialidades de la familia para que prevalezca el contacto y se fortalezcan los vínculos y los lazos afectivos. En los “Lineamientos técnicos para la inclusión y atención de familias” (ICBF, 2008), se establece que debe promoverse el bienestar de los niños, las niñas, los adolescentes y 10 sus familias, lo cual implica el afianzamiento de las relaciones y la corresponsabilidad. A su vez, el Artículo 18 de la Convención sobre los Derechos del Niño (Unicef, 2006) establece que “incumbirá a los padres o, en su caso, a los representantes legales la responsabilidad primordial de la crianza y el desarrollo del niño. Su preocupación fundamental será el interés superior del niño” (p. 16). Es indispensable, entonces, que el padre, la madre o el cuidador sean parte activa de los procesos de atención, dado que es en este entorno donde los niños, las niñas y los adolescentes deben estar protegido y sentirse acogidos.

Al tener en cuenta las realidades y las características de las familias, la labor puede resultar ardua, pues va acompañada de las particularidades de cada familia, como la carencia de recursos o las condiciones de extrema pobreza. Estas características pueden complejizar la atención. Por lo tanto, es indispensable que la atención integral brinde a la familia estrategias de afrontamiento, resolución de conflictos, resiliencia y, conocimiento de las redes secundarias y de las institucionales que pueden acompañar los procesos de la crianza. Continuando con los elementos necesarios para el desarrollo integral, hay que tener en cuenta las realizaciones, que, según “Política Nacional de Infancia y Adolescencia 2018-2030”, se definen como las “condiciones y estados que se materializan en la vida de cada niña, niño y adolescente […] y se reflejan en la interacción en los entornos por los que transita y se desarrolla” (p. 24). De esta manera, la atención integral debe promover las realizaciones. Las realizaciones pueden describirse así: • Cada niño, niña y adolescente cuenta con una familia que lo acoge y lo acompaña en su desarrollo, junto con los pares, las redes y, las organizaciones sociales y comunitarias. • Cada niño, niña y adolescente disfruta del nivel más alto posible de salud; vive y asume modos, estilos y condiciones de vida saludables, y cuenta con óptimas condiciones de alimentación y nutrición. • Cada niño, niña y adolescente participa de procesos de educación y formación integral que desarrollan sus capacidades, potencian el descubrimiento de su vocación y el ejercicio de su ciudadanía. • Cada niño, niña y adolescente construye su identidad desde el respeto y la valoración

de la diversidad. • Cada niño, niña y adolescente goza y cultiva sus intereses en torno a las artes, la cultura, el deporte, el juego y la creatividad. • Cada niño, niña y adolescente participa y expresa libremente sus sentimientos, sus ideas y sus opiniones, y decide sobre todos los asuntos que le atañen. • Cada niño, niña y adolescente realiza prácticas de autoprotección y crece en entornos protectores donde se actúa de manera oportuna y efectiva para la exigibilidad de la 11 garantía de derechos, la prevención frente a situaciones de riesgo o su vulneración, y su restablecimiento. • Cada niña, niño y adolescente construye su sexualidad de manera libre, autónoma y responsable. El cuadro 1 es un resumen de los elementos que hay que considerar para el desarrollo integral. Cuadro 1: Para lograr el desarrollo integral Desarrollo integral Es un proceso de transformación complejo, sistémico, sostenible e incluyente. Contribuye a la edificación de la idenfidad, a la configuración de la autonomía y al afianzamiento del senfido colecfivo y social que define a los sujetos. Es irregular e intermitente. No sucede de manera creciente, secuencial, acumulafiva ni idénfica para todos los niños, las niñas o los adolescentes, sino que presenta dinámicas diversas que hacen que sea parficular, confinuo y disconfinuo. El desarrollo integral es mulfidimensional, mulfideterminado y mulfidireccional, debido a que durante el curso de la vida ocurren cambios en lo éfico, estéfico, racional, afecfivo, emocional, espiritual-trascendental, polífico, ambiental, fisico-corporal y lúdico.

Para tener en cuenta • Se logra a través de realizaciones, acogidos, saludables y nutridos adecuadamente. Los niños, las niñas y los adolescentes son • Desarrolla sus capacidades y su creafividad. protagonistas y, se conciben como seres • Construye su idenfidad y su sexualidad libremente. humanos acfivos y agentes de su propio desarrollo. El desarrollo integral fiene carácter Son condiciones y estados que se materializan mulfidimensional; en él hay que enfafizar las en la vida de cada niño, niña y adolescente, en relaciones, las redes y los vínculos en contextos el curso de vida. significafivos de cuidado y protección. Se transforman y se adecúan a las El desarrollo integral se construye en geografias parficularidades que va adquiriendo el sujeto y entornos parficulares, donde se desenvuelve la según su trayectoria, los sucesos vitales, las vida del ser humano; por eso, se torna en un transiciones y los efectos acumulafivos. desarrollo diverso y diferencial. Sucesos Efectos Trayectoria Transiciones vitales acumulafivos Eventos que Cambio de estado, Recorrido que provocan fuertes posición o situación Materializados realiza un ser modificaciones de un individuo en por la interacción humano por los traducidas en un momento en los entornos diferentes roles. cambios drásficos determinado por los que del curso de vida. durante una transita y se trayectoria. desarrolla.

Fuente: Realización propia.

12

4. Orientaciones generales dirigidas al operador Para que los niños, las niñas y los adolescentes que se encuentran en un Proceso

Administrativo de Restablecimiento de Derechos (PARD) logren un desarrollo integral, deben adelantarse acciones corresponsables, es decir, desde la familia, la sociedad y el Estado. De esta manera, podrán alcanzar sus realizaciones a través de las acciones que a cada uno le corresponde y las articuladas que surjan durante el proceso. Se teje, entonces, una red protectora a partir del reconocimiento del niño, la niña o el adolescente como un sujeto cuyos derechos deben ser garantizados y prevalecer sobre cualquier otro. Las realizaciones pueden definirse como los estados en los que los niños, las niñas y adolescentes, independientemente de sus particularidades, viven y ejercen plenamente sus derechos en cada una de las áreas y momentos de su vida. Cuadro 2: Las realizaciones 13 setnecseloda sol y sañin sal ,soñin soL Se sienten acogidos. Están saludables y nutridos. Desarrollan sus capacidades. Construyen su idenfidad libremente. Desarrollan sus creafividad. Son escuchados y tenidos en cuenta. Crecen en entornos protectores. Construyen libremente su sexualidad. senoicazilaeR Fuente: Elaboración propia Para que los niños, las niñas y los adolescentes alcancen las realizaciones se requiere la implementación de acciones conjuntas en el marco de la atención. Estas acciones deben articularse entre todos los actores responsables, deben ser intencionadas y efectivas, y deben caracterizarse por su integralidad, es decir, deben incluir todos los aspectos que los niños, las niñas y adolescentes requieren según sus características y necesidades particulares, y deben promover su autonomía y orientarse al restablecimiento de sus derechos.

Tabla 1: Preguntas orientadoras para que el operador perfile las acciones del proceso de atención Perfilar las acciones del proceso de atención y beneficiar las realizaciones y el desarrollo integral ¿Qué aspectos son comunes a todos los niños, las niñas y los adolescentes para que 1 puedan alcanzar sus realizaciones y su desarrollo integral? ¿Cómo se entienden y se asumen las características y las particularidades del niño, la 2 niña o el adolescente? ¿Cómo priorizar las características y las particularidades del niño, la niña o el adolescente 3 que sean determinantes para el proceso de atención? ¿Qué necesita el niño, la niña o el adolescente según sus características y particularidades 4 para alcanzar sus realizaciones y lograr un desarrollo integral? ¿Cuál es el aporte del proceso de atención para que el niño, la niña o el adolescente 5 alcance sus realizaciones y logre un desarrollo integral?

Fuente: Elaboración propia Figura 1: El proceso de atención

Integralidad Promocionales Atenciones de la Autonomía Orientadas al Restablecimiento de Derechos

Fuente: Elaboración propia 14 4.1. Realizaciones y acciones1

Nota: Todas las acciones sugeridas para el operador se basaron en la expuestas en la “Política Nacional de Infancia y Adolescencia 2018-2030”.

Salud y condiciones de vida saludables: Los niños, las niñas y los adolescentes disfrutan del nivel más alto posible de salud; viven y asumen modos, estilos y

Estás viendo una vista previa

Lee el documento completo con Ariel

Este es un fragmento de uno de los más de 1.2 millones de documentos de la biblioteca de Ariel. Crea tu cuenta para leerlo completo, descargarlo y consultarlo con Ariel, que siempre te lleva a la fuente exacta: Ariel NO alucina.

Consultar sobre este documento ...