ICBF - Cartilla orientaciones para el desarrollo del proyecto de vida de nna y j v1
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Detalles
- Título
- ICBF - Cartilla orientaciones para el desarrollo del proyecto de vida de nna y j v1
- Autor
- ICBF
- Categoría
- Infralegal
- Área del derecho
- Familia
- Año
- —
Orientaciones para el desarrollo del proyecto de vida de niñas, niños, adolescentes y jóvenes 1 Instituto Colombiano de Bienestar Familiar Lina María Arbeláez Arbeláez Directora General Liliana Pulido Villamil Subdirectora General Andrea Nathalia Romero Directora de Protección Subdirectora de Restablecimiento de Derechos (E) Equipo técnico Subdirección de Restablecimiento de Derechos Martha Yolanda Bustos Ramírez Sandra Liliana Collazos García Irene Lerma Delgado Correción de estilo, diagramación y diseño Programa HRH2030 Cordinación editorial Ximena Ramirez Jefe Oficina Acesora de Comunicaciones ICBF Grupo imagen Corporativa Edición noviembre 2021 contenido:
1. Glosario ......................................................................................................................................... 5
2. Introducción ................................................................................................................................ 8
3. Fundamentos conceptuales para el desarrollo del proyecto de vida ...... 8 3.1 Habilidades para la vida ............................................................................................... 8 3.2 ¿Cómo desarrollar la capacidad de agenciamiento? .................................... 10
4. Orientaciones para el acompañamiento al desarrollo del proyecto de vida .. 11 4.1 En la primera infancia ....................................................................................................... 11 4.2 En la infancia .......................................................................................................................... 12 4.3 En la adolescencia .............................................................................................................. 14 4.3.1 Componente: Educación .................................................................................. 14 4.3.2 Componente: Empleabilidad ........................................................................... 16 4.3.3 Componente: Emprendimiento ..................................................................... 17 4.3.4 Componente: Voluntariado ............................................................................. 18 4.4 En la juventud .................................................................................................................. 19
5. Orientaciones para el acompañamiento al desarrollo del proyecto de vida con la familia ................................................................................................................... 21
6. Orientaciones para la articulación con macrosistemas: redes de apoyo y agentes
del SNBF durante el acompañamiento al desarrollo del proyecto de vida .. 23
7. Bibliografía ................................................................................................................................... 24
Lista de tablas: Tabal 1: Cómo motivar al amor, el juego y el aprendizaje en la primera infancia . 11
Tabla 2: Cómo motivar el amor, el juego y el aprendizaje en la infancia ............................... 13 Tabla 3: Acciones para identificar la oferta que complementa y fortalece la atención . 23 Esta publicación se realizó con el apoyo del programa HRH2030. Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo de Estados Unidos a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) y al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). Los contenidos son responsabilidad de las instituciones que participaron en este proceso y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o el Gobierno de los Estados Unidos de América.
1. Glosario Autoconcepto: se refiere a la visión que una persona tiene de sí misma, es decir, la Autogestión: es una competencia del autoliderazgo consciente que permite a cada ser humano ser su propio gestor de su proyecto de vida a partir de su capacidad de definir metas de forma intencional, tomar decisiones, planificar, administrar el tiempo y ejecutar tareas autoevaluando los resultados, haciendo los ajustes necesarios para mejorar y preparándose más para hacerlo cada vez de manera más satisfactoria. La autogestión como proceso de formación para la vida implica cuatro fases distintivas: planificación, seguimiento, control y evaluación, en las cuales el individuo debe identificar sus propias necesidades, establecer sus propios objetivos, buscar los recursos, elegir e implementar sus propias estrategias y sus propios
métodos de aprendizaje, y realizar actividades de evaluación de los resultados de forma permanente (Herrera, 2019). Con la práctica de la autogestión, los niños, las niñas y los adolescentes desarrollan habilidades para la vida a través del autocontrol, la automotivación, la asertividad, la sinceridad, la apertura al cambio, el sentido de la responsabilidad y el control del estrés, entre otras, que facilitan su desempeño familiar, laboral y social en la vida adulta. Por ello, promover el autoconocimiento a través de la reflexión consciente, definir metas mediante un proceso organizado, registrar los logros y ajustar las expectativas a través del seguimiento a resultados constituyen eslabones fundamentales de la autogestión (Herrera, 2019).
Autonomía progresiva: al reconocer al niño, la niña o el adolescente como un sujeto de derechos, se los reconoce como personas dotadas de autonomía progresiva en sus actos y decisiones, de acuerdo con la evolución de sus facultades, en una etapa de la vida que implica permanente desarrollo. Sobre el concepto de autonomía progresiva Miguel Cillero-Bruñol (s. f.) manifiesta que “ser niño no es ser ‘menos adulto’, la niñez no es una etapa de preparación para la vida adulta. La infancia y la adolescencia son formas de ser persona y tienen igual valor que cualquier otra etapa de la vida. Tampoco la infancia es conceptualizada como una fase de la vida definida a partir de las ideas de dependencia o subordinación a los padres u otros adultos.
La infancia es concebida como una época de desarrollo efectivo y progresivo de la autonomía, personal, social y jurídica” (p. 4). Agrega que “el artículo quinto de la
CDN considera y propone un modo de resolver esta situación fáctica y normativa, al disponer que el ejercicio de los derechos del niño es progresivo en virtud de ‘la evolución de sus facultades’, y que a los padres o demás responsables en su caso, les corresponde impartir ‘orientación y dirección apropiadas para que el niño ejerza los derechos reconocidos en la presente Convención’” (p. 5). Para concluir la idea sobre la autonomía progresiva, Cillero-Bruñol afirma que “corresponderá al Estado y a la familia apoyar y proteger el desarrollo del niño de modo que adquiera progresivamente autonomía en el ejercicio de sus derechos. De este modo, la idea de la autonomía progresiva en el ejercicio de los derechos del niño se constituye en la clave para interpretar la función del Estado y la familia en la promoción del desarrollo integral del niño. El niño como sujeto de derecho debe gozar de todos los derechos 5 que se reconocen en la Constitución de los Estados, los tratados internacionales y las leyes internas. Asimismo, deberá adquirir progresivamente, de acuerdo con la evolución de sus facultades, la autonomía en el ejercicio de sus derechos” (p. 6). Capacidad de agencia, o agenciamiento: se interpreta como “‘ser proyecto social en sí mismo’, haciendo alusión a la posibilidad de un actor de hacerse protagónico frente al mundo, pero junto con el otro, inmerso en un proyecto” (Gómez-Gómez, 2018, p. 229). Es más, “la capacidad de agencia reivindica el papel activo del sujeto frente al mundo, frente a su mundo. Rescata la capacidad del ser humano de transformar el
entorno, a sí mismo y al otro. Es una respuesta a los planteamientos deterministas e idealistas que colocan a la persona como ente pasivo, presa de las determinaciones externas, o como víctimas que solo pueden avanzar a partir de la intervención de la mano salvadora del otro. La agencia no es una esencia, no es una cualidad ahistórica, es una condición humana, matizada por la historia particular del sujeto. La agencia es una noción que pretende establecer puentes entre lo objetivo y lo subjetivo. Tampoco es privativa de algunos, es un atributo humano, con diversas expresiones, matices y gradientes. Lo cual quiere decir que no siempre se encuentra la persona en el ‘top’ de la agencia, ni hay personas sin capacidad de agencia. No se puede entender la agencia desligada de la relación con el otro, relación de responsabilidad, de proyecto, de acción conjunta, de referente representacional y de construcción identitaria” (Gómez-Gómez, 2018, p. 234).
Corresponsabilidad: se refiere a aquella responsabilidad compartida, es decir, a la responsabilidad que poseen dos o más personas que poseen un mismo compromiso
(Pérez-Porto y Merino, 2014). Es “la concurrencia de actores y acciones conducentes a garantizar el ejercicio de los derechos de las niñas, los niños y los adolescentes. La familia, la sociedad y el Estado son corresponsables en su atención, cuidado y protección” (Código de Infancia y Adolescencia, artículo 10).
Curso de vida: “enfatiza la importancia de la dimensión temporal, examina las transiciones individuales o sociales (por ejemplo, la transición de la adolescencia hacia la adultez), no se centra en etapas fijas. En las transiciones el ser humano
asume nuevos roles, lo que puede marcar nuevos derechos y obligaciones, y también implicar nuevas facetas de identidad social. El proceso de cambio en la vida del ser humano está determinado en el tiempo por aprendizajes que se dan en relación con el entorno, y en la interacción con otras trayectorias de vida en la familia, con las experiencias en los diferentes momentos de acuerdo con la edad, los trayectos de vida propios y el contexto” (ICBF, 2019, p. 12).
Plan de vida: “supone la enumeración de los objetivos que una persona quiere lograr a lo largo de su vida y una guía que propone cómo alcanzarlos. Este plan puede incluir metas personales, profesionales, económicas y espirituales. […] En este sentido, el plan de vida también es un plan de acción, con pasos a seguir y plazos, una estructura que permite encausar las acciones hacia las metas que una persona desea cumplir en sus años de existencia. Al igual que cualquier plan, este tiene que ser analizado de manera periódica, de modo tal que la persona pueda advertir si se acerca al cumplimiento de sus objetivos o no. En caso de que las acciones realizadas 6 no rindan sus frutos, el individuo está en condiciones de rectificarlas o de proponer nuevos caminos” (Garay, 2013).
Proyecto de vida: “D’Angelo (2000) afirma que, más que un concepto, es una categoría integradora que abarca aspectos complejos de la construcción de la identidad. En ese sentido, posibilita la articulación de la identidad individual con la social, en una dimensión temporal que contempla la historicidad del individuo, lo lleva a reconocerse en el presente y permite situarlo en las posibilidades a futuro. Este es un proceso
continuo y en construcción permanente de condiciones contextuales sistémicas que marcan las relaciones y niveles de desarrollo humano. Es así como podemos definir el proyecto de vida como: ‘…un modelo ideal sobre lo que el individuo espera o quiere ser y hacer, que toma forma concreta en la disposición real y en sus posibilidades externas e internas de lograrlo, definiendo su relación hacia el mundo y hacia sí mismo, su razón de ser en un contexto y tipo de sociedad determinada’ (D’Angelo, 2000, p. 270). Hay que resaltar que, dentro del proyecto de vida, las funciones y elementos de la personalidad (por ejemplo, valores morales, estéticos y sociales, metas, planes, entre otros) se articulan en las dimensiones vitales de las personas. Por lo anterior es posible afirmar que el desarrollo de los proyectos de vida supone una interrelación entre los diversos aspectos del individuo (emocional, físico, intelectual, social, espiritual, estético, etc.) (ICBF, 2020., p. 13).
Sentido de vida: “Este concepto se considera fundamental puesto que representa aquello que da significado a la existencia de las personas, entendiendo que construirlo, encontrarlo o desarrollarlo hace parte del proceso vital de los seres humanos. Es un proceso que se da de manera constante y dinámica durante los diferentes momentos de la vida que se puede definir como: ‘…una percepción afectiva y cognitiva de valores que invitan a la persona a actuar de un modo u otro, ante una situación particular o la vida en general, dándole a la persona coherencia e identidad personal. Dicho en otros términos […] consiste en conectar el corazón y la razón a
personas, acciones, circunstancias y cosas valiosas, sintiéndose invitado a actuar de un modo u otro en las situaciones cotidianas o la vida en general, experimentando coherencia’ (Martínez, 2019, p. 24). Por último, Castro y Rincón (2011), citando a Trujillo (2009), afirman que, en la realización del sentido de vida, los proyectos se aterrizan en metas a mediano plazo, [administrando] los recursos necesarios, mientras que los planes, a corto plazo, posibilitan concretar en la cotidianidad los pasos con que podemos desarrollar los proyectos. En esa medida, es posible distinguir entre el sentido de vida (justificación última de la existencia y que orientan los proyectos mediante acciones con propósito), los proyectos de vida (metas a mediano plazo) y planes de vida (metas a corto plazo)”. (ICBF, 2020, p. 12).
Sujeto de derecho: término avalado por la Convención sobre los Derechos del Niño
(CDN) y, aplicable a niños, niñas y adolescentes, el Código de Infancia y Adolescencia (Ley 1098 de 2006) lo define como la persona menor de 18 años (artículo 3). 7
2. Introducción El propósito de esta cartilla es brindar orientaciones para el desarrollo del proyecto de vida de los niños, las niñas y los adolescentes que participan en las diferentes modalidades, programas y estrategias del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar
(ICBF). Esto, desde la perspectiva de la protección y el desarrollo integral. En el presente documento de apoyo, se proponen algunas herramientas con enfoque centrado en el desarrollo de habilidades para la vida, la capacidad de agencia y la
autogestión. En este sentido, la cartilla no solo contiene actividades prácticas para acompañar directamente el desarrollo del proyecto de vida de los niños, las niñas y los adolescentes de acuerdo con su curso de vida, sino también integra acciones con la familia y las redes de apoyo bajo el principio de la corresponsabilidad.
3. Fundamentos conceptuales para el desarrollo del proyecto de vida 3.1. Habilidades para la vida Somos lo que hacemos repetitivamente; la excelencia, por lo tanto, no es un acto, sino un hábito.
Aristóteles Las habilidades para la vida se trata de todas aquellas destrezas naturales de cada persona que se utilizan para ejercer o llevar a cabo actividades determinadas. Es importante mencionar que existen dos tipos de destrezas en los seres humanos: • Habilidades innatas. No hay un proceso de instrucción o conocimiento, pues simplemente el sujeto ha nacido con esa capacidad y forma parte de su ser; por eso, son llamadas también habilidades personales. • Habilidades aprendidas. Las personas se instruyen para que estas destrezas formen parte de sus fortalezas. “En principio, puede resultar bastante difícil hacer que esas habilidades formen parte del talento natural; sin embargo, con el entrenamiento correcto, voluntad y ganas de aprender, la destreza aprendida se vuelve propia y califica dentro de las habilidades interpersonales” (Pérez, 2021). En 1983, la División de Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó la iniciativa internacional para la educación en habilidades para la vida. Propuso un grupo genérico de diez habilidades relevantes en la competencia psicosocial de los niños, las niñas y los adolescentes. Se ha demostrado que estas habilidades son
eficaces en la prevención de conductas de riesgo, como el consumo de sustancias psicoactivas, el embarazo adolescente o la violencia. Según Fernández-Cáceres (2006), el objetivo fundamental de la formación en habilidades para la vida es que los niños, las niñas y los adolescentes: • Desarrollen estructuras universales de juicio y guíen su razonamiento por las ideas de justicia y responsabilidad. 8 • Aprendan a comunicarse adecuadamente, con la finalidad de que sean capaces de respetar la opinión de los otros y a lo largo de la vida. • Cuenten con elementos para la construcción de una imagen de sí mismos y del tipo de vida que quieren llevar de acuerdo con sus valores personales. • Fomenten las capacidades y adquieran los conocimientos necesarios para el diálogo crítico y creativo apegado a la realidad. • Adquieran las habilidades necesarias para que juicio y acción sean coherentes. • Reconozcan y asimilen las diferentes posturas y respeten los derechos de los demás. • Comprendan, respeten y construyan normas de convivencia colectiva (p. 4). La adquisición de habilidades para la vida es un proceso que inicia en la primera infancia y se extiende a lo largo de la vida. Estas habilidades son imprescindibles para la adaptación de los niños, las niñas y los adolescentes al entorno en el que desarrollan sus vidas, por lo que la formación en ellas, en el marco del desarrollo del proyecto de vida, tiene una repercusión positiva, tanto en su presente como en su futuro. Por el contrario, la ausencia o una pobre formación en habilidades para la vida puede ocasionar en los niños, las niñas y los adolescentes problemas de autoestima,
dificultar la expresión de sentimientos y opiniones, entorpecer la capacidad de establecer relaciones con las demás personas y, favorecer el bajo rendimiento escolar, el malestar emocional, los problemas de conducta y las conductas de riesgo. Existen tres características de las habilidades para la vida que deben tenerse en cuenta: • No funcionan por separado, se complementan y refuerzan; • Una misma habilidad sirve para afrontar diversas situaciones; y • Se aprenden. Según la OMS, el decálogo de habilidades para la vida es:
1. Autoconocimiento (conocerse así mismo). Es la habilidad de poder identificar fortalezas, debilidades, actitudes, valores y recursos personales y sociales con los que se cuenta enfrentarse a diversas situaciones.
2. Manejo de emociones y sentimientos. Es la habilidad de explorar las emociones, aprender a identificarlas y saber cómo gestionarlas en diversas situaciones.
3. Manejo de la tensión y el estrés. Es la habilidad de identificar las necesidades y las exigencias internas o externas que frente a ciertas circunstancias superan nuestra capacidad de respuesta, para afrontarlas de manera constructiva de tal modo que no se conviertan en un peligro para la salud, las relaciones interpersonales y la integridad personal.
4. Comunicación asertiva. Se refiere a la habilidad para defender los derechos propios mediante la transmisión de lo que se cree, piensa y siente, de manera directa y clara en un momento oportuno, respetando en todo momento los derechos de las demás personas, lo que piensan, creen y sienten.
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5. Empatía. Consiste en reconocer y comprender los sentimientos, pensamientos y
valores de las personas que nos rodean, así como las situaciones o circunstancias que afectan su vida y su forma de ser en un momento determinado. Facilita la comprensión de las reacciones, emociones y opiniones ajenas, permite ir más allá de las diferencias y, por tanto, ser más tolerantes y respetuosos en la interacción social.
6. Relaciones interpersonales. Es la habilidad para establecer y mantener relaciones interpersonales constructivas en el tiempo y, a la vez, terminar con las relaciones que resultan nocivas o tóxicas, es decir, que detienen el crecimiento personal.
7. Solución de problemas y conflictos. Es la habilidad para manejar las adversidades de la vida diaria de forma flexible y creativa, identificando oportunidades de cambio y crecimiento personal y social, para lo cual es necesario poner en práctica la negociación y la búsqueda de acuerdos.
8. Toma de decisiones. Es la habilidad de poder elegir entre varias opciones, evaluar las posibilidades y tener en cuenta las consecuencias asociadas a elecciones, tanto sobre uno mismo como en las personas del entorno.
9. Pensamiento creativo. Es la habilidad de inventar algo nuevo, de relacionar algo conocido de forma innovadora o de apartarse de esquemas de pensamiento o conducta usuales. Esto permite abordar la realidad de forma novedosa, romper el hábito, abandonar la costumbre.
10. Pensamiento crítico. Es la habilidad que permite analizar de manera objetiva la información disponible junto con la experiencia para llegar a conclusiones propias.
En relación con el desarrollo de habilidades, es pertinente mencionar que existen teorías recientes que señalan un conjunto de habilidades que buscan la estructuración de
proyectos de vida que den respuesta a las necesidades de la Cuarta. Revolución Industrial y de la sociedad del siglo XXI. Estas habilidades han sido denominadas “habilidades s. XXI”, o “habilidades 4.0” (Unesco, 2017), y se categorizan de la siguiente manera: • Habilidades de aprendizaje e innovación: creatividad, innovación, pensamiento crítico, resolución de problemas, comunicación y colaboración. • Habilidades de alfabetismo digital: alfabetización informacional, educación mediática y alfabetización en las tecnologías de la información. • Habilidades para la vida personal y profesional: flexibilidad y adaptabilidad, iniciativa y autogobierno, relación social, interacción cultural, productividad y rendición de cuentas. 3.2. ¿Cómo desarrollar la capacidad de agenciamiento? Cuando se habla del desarrollo de la capacidad de agencia, se enmarca en la dimensión de lo pedagógico. Se entiende como un proceso de aprendizaje que involucra “la conciencia, la voluntad, la toma de decisiones, la libertad, la responsabilidad y la praxis como transformación; también resalta el interjuego entre estructura, subjetividad e intersubjetividad, con los matices del entorno y la historia” (Gómez-Gómez, 2018, 234). 10 Giddens (1995a) reivindica la capacidad del sujeto de actuar, de tener intencionalidad, en sí, voluntad. Señala algunos rasgos constitutivos del agente: El agente es competente, es reflexivo, es intencional; agrega que al desplegar su capacidad de transformar a través de su actuar produce una diferencia en el estado de cosas. El autor incluye la reflexividad como un componente de
la agencia, la define como el registro continuo de una acción, le asocia con la conciencia. […] El autor que da mayor peso a la reflexividad es Bourdieu (1995), este considera que la persona es agente activo, que asume un lugar en el mundo y que desde ahí tiene obligatoriedad con él mismo. En el peso que le otorga Bourdieu a la reflexividad para comprender a la agencia, la coloca como una ,edición entre el habitus y el campo, para él, la acción histórica del agente se conforma en forma de instituciones y se encarna en los cuerpos a manera de habitus (Bourdieu, 1995) (Gómez-Gómez, 2018, 234).
4. Orientaciones para el acompañamiento al desarrollo del proyecto de vida 4.1. En la primera infancia Más rápido de lo que habíamos pensado: los primeros años de la vida del niño sientan las bases de todo su crecimiento en el futuro.
Unicef La primera infancia corresponde a la etapa de vida inicial de los seres humanos, desde su nacimiento hasta cumplir seis años. En este curso de vida, se estructura su desarrollo integral, en el que es significativo el amor, el juego y el aprendizaje; elementos clave también para el desarrollo de las primeras habilidades para la vida. Tabla 1: Cómo motivar el amor, el juego y el aprendizaje en la primera infancia Amor, juego y aprendizaje para la vida Documentos de apoyo • Política de Estado para el desarrollo • Construir, fortalecer e implementar las acciones que integral de la Primera Infancia, permitan el desarrollo del proyecto de vida de los niños “Cero a Siempre”. y las niñas en la primera infancia teniendo presente que En https://cutt.ly/Dm7zlhU.
el amor, el juego y el aprendizaje forman parte de su • “Lineamiento técnico para la desarrollo integral. atención a la primera infancia” • Sentar como base la edad del niño o la niña para estructurar (ICBF). En https://cutt.ly/um7zQIK. el proceso de aprendizaje, que debe desarrollarse a través • “Desarrollo de la primera infancia” del juego, el arte, la literatura y la exploración del entorno. (Unicef). En https://cutt.ly/om7zAS7. Además, adelantar este proceso a través del establecimiento • “Aprendizaje a través del juego” de un plan de acción que incluya: grupo etario, temas (Unicef). En https://cutt.ly/Wm7zKsX. que se desarrollarán, regularidad semanal, tiempo de la actividad y responsables de la implementación. • “La fiesta de la lectura” (ICBF). En • Identificar y registrar las fortalezas, las actitudes, los valores y https://cutt.ly/Sm7zVy5. las destrezas como elementos significativos para el proceso • “Abecé: enfoque de curso de vida” de aprendizaje del niño o la niña. (Ministerio de Salud y Protección Social). En https://cutt.ly/rm7z2Bn. 11 Amor, juego y aprendizaje para la vida Documentos de apoyo • Propiciar la participación del niño o la niña en programas de estimulación temprana y, favorecer el desarrollo de juegos a través de la cultura, el deporte, la recreación y el arte, para identificar y registrar los talentos y el interés del niño o la niña. • Desarrollar juegos que permitan la socialización entre
niños y niñas, que motiven y desarrollen la comunicación, que se enfoquen en sus gustos y sus preferencias, y que favorezcan la convivencia y el buen trato. • Implementar estrategias con el niño o la niña para reconocer las habilidades y las destrezas propias y ajenas. • Identificar las actividades que le gusta realizar al niño o la niña. • Potenciar el desarrollo integral del niño o la niña a través de actividades artísticas que evidencien y registren cómo se ve y cómo ve a los demás. • Asignar responsabilidades y roles al niño o la niña para mejorar y desarrollar su liderazgo. • Promover la participación de la familia en el desarrollo de actividades de aprendizaje en el hogar y que permitan la continuidad de los procesos de aprendizaje relacionados con el emprendimiento y adelantados en la institución. • Realizar seguimiento a los avances del niño o la niña, y continuar fortaleciendo los procesos para su proyecto de vida. 4.2. En la infancia En cada niño nace la humanidad. Jacinto Benavente La infancia corresponde al momento del curso de vida de los niños y las niñas entre seis y 13 años. Esta etapa inicia con la culminación de la primera infancia y finaliza con la llegada de la adolescencia. 12 Tabla 2: Cómo motivar el amor, el juego y el aprendizaje en la infancia Amor, juego y aprendizaje para la vida Documentos de apoyo • Construir, fortalecer e implementar las acciones que permitan el desarrollo del proyecto de vida del niño o la niña teniendo en cuenta que el amor, el juego y las herramientas para el aprendizaje
promueven su desarrollo integral. Adelantar este proceso a través del establecimiento de un plan de acción que incluya su grupo etario, los temas que se desarrollarán, la regularidad semanal, el tiempo de la actividad y los responsables de la implementación. • Sentar como base la edad y el nivel académico del niño o la niña para estructurar el proceso de aprendizaje, que debe implementarse a través del juego, el arte, la literatura, la creatividad y la exploración del entorno. • Identificar y registrar las fortalezas, las actitudes, los valores y las destrezas del niño o la niña como elementos significativos para el proceso de su aprendizaje y la formación de sus habilidades. • “Lineamiento técnico • Propiciar la participación del niño o la niña en actividades para la promoción de culturales, deportivas, recreativas y artísticas para fortalecer sus derechos y la prevención competencias. En este proceso, deben identificarse sus talentos de vulneraciones, en el y acciones para potenciarlas. marco del desarrollo y la • Asignar responsabilidades al niño o la niña, e identificar sus roles protección integral” (ICBF). para mejorar, motivar y desarrollar su liderazgo. En https://cutt.ly/vm7mzoc. • Desarrollar actividades que permitan la socialización de temas de • Recomendaciones de la interés del niño o la niña dirigidas a motivar el diálogo entre pares y el Unesco para potenciar las reconocimiento propio como sujeto de derechos. habilidades del siglo XXI. En https://cutt.ly/Hm7mQHb. • Implementar actividades dirigidas al niño o la niña para reconocer • “Educación financiera y sus habilidades y sus destrezas en la comunicación, y para que
emprendimiento para aprendan a negociar, trabajar en grupo y organizar sus tareas; niños” (Aprender cuenta”. En para, en suma, identificar sus liderazgos positivos. Este proceso https://cutt.ly/Cm7mUHY. le brindará elementos para la toma de decisiones. • Propiciar el conocimiento del niño o la niña sobre las habilidades de aprendizaje e innovación para el desarrollo de su creatividad, su pensamiento crítico, su resolución de problemas, entre otros. • Potenciar el desarrollo integral del niño o la niña a través de la realización de actividades artísticas que evidencien y registren cómo se ve a sí mismo y cómo ve a los demás. • Promover la participación de la familia en el desarrollo de actividades de aprendizaje en el hogar y que permitan la continuidad de los procesos de emprendimiento adelantados en la institución. • Realizar seguimiento a los avances del niño o la niña para continuar fortaleciendo sus competencias y sus habilidades para su proyecto de vida. 13 4.3. En la adolescencia La adolescencia es conseguir una identidad, no necesariamente un conocimiento pleno de quiénes somos, sino una clarificación de lo que podríamos llegar a ser. Anónimo La OMS de
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