🇨🇴⚖️ La Rama Judicial valida a Ariel en prueba de concepto de IA. Conoce los resultados aquí

ICBF - Cartilla parentalidad positiva v1

ICBF

Icono de documento PDF

Descargar PDF

Disponible

Detalles

Título
ICBF - Cartilla parentalidad positiva v1
Autor
ICBF
Categoría
Infralegal
Área del derecho
Familia
Año

PARENTALIDAD

POSITIVA

1 Instituto Colombiano de Bienestar Familiar Lina María Arbeláez Arbeláez Directora General Liliana Pulido Villamil Subdirectora General Andrea Nathalia Romero Directora de Protección Subdirectora de Restablecimiento de Derechos (E) Equipo técnico Subdirección de Restablecimiento de Derechos Angélica María Tangarife Ardila Jesús Alfredo Garzón López Paula Daniela Flechas Monroy Correción de estilo, diagramación y diseño Programa HRH2030 Cordinación editorial Ximena Ramirez Jefe Oficina Acesora de Comunicaciones ICBF Grupo imagen Corporativa Edición noviembre 2021 contenido:

1. Contextualización …………...…....................................................................................………….. 5

2. Orientaciones generales dirigidas al operador ............................................................. 6 2.1 Resultados Esperados ………………………........................……………………………………… 6 2.2 Otros aspectos ……………………………………………………………………………………………… 7

3. Glosario …………………….…………………………………………………………………………………………. 8

4. Aproximaciones teóricas ...................................................................................................... 8

5. Orientaciones metodológicas ............................................................................................. 14 5.1 Orientaciones para aplicabilidad en la atención con adolescentes gestantes y lactantes .............................................................................................................. 14 5.2 Orientaciones para aplicabilidad en la atención con la familia ................. 16 5.3 Orientaciones para aplicabilidad en la atención con la red de apoyo … 23

6. Bibliografía ................................................................................................................................... 28

7. Link de apoyo o listado de material de apoyo ……………………………………………… 29

Lista de Talleres: Taller 1: Identificando los estilos de crianza ……….…………...…………………………………. 24

Taller 2: Por el derecho a una vida libre de violencias ……..………………………………….. 25

Taller 3: Crianza positiva y equitativa ……......…………………………………………………………… 26 Esta publicación se realizó con el apoyo del programa HRH2030. Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del pueblo de Estados Unidos a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) y al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). Los contenidos son responsabilidad de las instituciones que participaron en este proceso y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o el Gobierno de los Estados Unidos de América.

1. Contextualización El ser humano durante el tránsito por los diversos cursos de vida debe ser visto desde la perspectiva de la interseccionalidad, la cual combina todos los factores que integran a una sola persona como la etnia, el género, la edad, la discapacidad, entre otros, además de las interacciones en un contexto, en general, que permea estas particularidades y le llevan a unos modos de ser, prácticas y saberes diversos; estos se van legitimando dentro de un universo simbólico y van posibilitando el ordenamiento de las diferentes fases de la vida.

Esto aunado a que el bienestar de la niñez y la adolescencia está enteramente ligado al bienestar de papás, mamás, cuidadoras y cuidadores1, desde los principios de empatía y no violencia, se busca generar competencias y habilidades en ellos y ellas, centrados en el interés superior de niñas, niños y adolescentes. Esto permitirá, potenciar vínculos afectivos positivos, que el entorno hogar sea generador de aprendizaje de normas y valores, en donde niñas, niños y adolescentes sientan que sus particularidades y necesidades son reconocidas y en donde se

implemente una educación no violenta, aprovechando oportunidades y apoyo sociales del entorno2. Así mismo, se hace necesaria, la desmitificación de roles atribuidos al género donde se establece que el cuidado y protección es exclusivo de mujeres, entendiendo que al incluir a hombres en procesos psicosociales, se brindaran herramientas que sensibilicen o modifiquen actitudes tradicionales propias a los géneros y esto posibilitara la reducción de múltiples formas de violencias así como la potencialización de la igualdad de género en las familias3 Entonces la parentalidad positiva es entendida como una relación interpersonal entre padres, madres y sus hijos e hijas o personas cuidadoras con niños, niñas y adolescentes, que busca el pleno desarrollo de estos, haciendo énfasis en el desarrollo vincular, de habilidades como la empatía, el respeto por las diferencias individuales a través del ejercicio de la no violencia4. Para lograr el fortalecimiento familiar necesario, se deben desarrollar acciones pedagógicas formativas más allá de la sensibilización, con madres, padres y personas cuidadoras, así como profesionales que desarrollan intervención psicosocial con perspectiva de género y enfoque de derechos5. Con esto, se facilitará el tan anhelado cambio cultural sobre las interacciones sociales que validan y justifican el uso del castigo físico, los tratos crueles y humillantes ante la educación y crianza. 1 Gómez Muzzio, M., Muñoz Quinteros, M. 2014 Aguirre, 2010; Barudy & Dantagnan, 2005, 2010. Escala de parentalidad positiva 2 Federación española de municipios y provincias. Programa “Familias en positivo”

3 State of the World’s Fathers: Time for action executive summary a MenCare Advocacy Publication. Promundo, Sonke Gender Justice, Save the Children, and MenEngage Alliance, 2017. 4 Ruiz, I. Importancia de la parentalidad positiva como oportunidad para el cambio cultural. (2017) 5 Íbid 5 Por esto que se hace necesario tener en cuenta las variables bioecológicas que potencian estas conductas, así con su análisis, se facilitará generar planes de caso centrados en aquellos factores de vulnerabilidad y generatividad identificados, buscando siempre el interés superior de niños, niñas y adolescentes hombres y mujeres. No obstante, es importante tener en cuenta que: “el concepto de interés superior del niño es flexible y adaptable. Debe ajustarse y definirse de forma individual, con arreglo a la situación concreta del niño o los niños afectados y teniendo en cuenta el contexto, la situación y las necesidades personales”6 Así las cosas, la presente guía busca brindar herramientas pedagógicas de prevención primaria y secundaria - selectiva e indicada, que busca fomentar el ejercicio de la parentalidad positiva, dando definiciones y caracterizando los beneficios que este tipo de crianza tiene en el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes, teniendo en cuenta que la parentalidad positiva no es permisiva ya que requiere de la implementación de límites sanos necesarios para este desarrollo integral anhelado 2. 2. Orientaciones generales dirigidas al operador Las intervenciones psicosociales para el desarrollo de competencias parentales serán dirigidas a nivel micro (individual) y mesosistema (familiar, red de apoyo vincular o familia sustituta); estas, se desarrollaran en el momento tres: implementación de

plan de caso. La detección de factores de vulnerabilidad se hará en el momento de evaluación integradora para el diseño de plan de caso: Teniendo en cuenta estresores psicosociales como pobreza, desempleo, desorganización en el hogar, barrios violentos, crisis de pareja, entre otros. Se buscará generar estrategias de prevención secundaria, tales como acciones orientadas a minimizar influencia de factores de vulnerabilidad identificados en el ejercicio del rol materno, paterno o cuidador. Para finalmente, potenciar factores de generatividad: Afecto en la familia, estabilidad emocional de papás, mamás y cuidadoras (es), altas expectativas sobre hijos e hijas, normas claras y relaciones positivas con familia extensa, capacidad de comunicación empática.

Resultados Esperados: • Vínculos afectivos cálidos, en donde niñas, niños y adolescentes se sientan aceptadas (os) y queridas (os). • Entornos estructurados, que sean modelo, guía y supervisión para que se de aprendizaje de normas y valores. 6 López – Contreras, R.E (2015). 6 • Reconocimiento del mundo propio de niñas, niños y adolescentes, donde se validen sus experiencias y se responda a sus necesidades. • Niñas, niños y adolescentes como agentes activos, con participación en decisiones del hogar, de su comunidad y en sus diferentes entornos y finalmente, • Estrategias de educación sin violencia, donde se excluya toda forma de castigo físico o psicológico denigrante.

Otros aspectos: Como proceso de prevención secundaría que busca generar competencias y habilidades en papás, mamás, cuidadoras y cuidadores en casos que el motivo de

ingreso sean diversas formas de vulneración de derechos con especial énfasis en casos de violencias físicas, psicológicas, omisiones o negligencias. De manera complementaria al proceso realizado por el operador de la modalidad de restablecimiento de derechos podrá dar información a la Autoridad Administrativa para que se gestión la articulación para la atención de las familias en la modalidad Mi Familia de acuerdo a la oferta vigente de la Dirección de Familias y Comunidades del ICBF7 Una vez se identifiquen los casos de niños y niñas menores de 6 años a diez a 17 años, 11 meses y 29 días con discapacidad, en los cuales se hayan superado las situaciones de amenaza o vulneración que dieron origen al PARD, se podrá solicitar la ubicación del niño, niña o adolescente en la modalidad para el fortalecimiento de capacidades de niños, niñas y adolescentes con discapacidad y sus familias. Dicha solicitud de cupo se realizará a través de la oficina de servicios y atención del centro zonal, quienes se encargarán de registrar la solicitud y direccionarla al enlace de infancia de la regional, responsable de la verificación, disponibilidad y asignación de los cupos. 7 Esta articulación se desarrollará acorde a los lineamientos y manuales operativos de la modalidad Mi FAMILIA y documentos establecidos por el ICBF para tal fin. 7 3. 3. Glosario Apego seguro8: La familia empatiza, se acerca, sabe qué le pasa a su hijo/a y satisface una necesidad, responde a sus demandas emocionales. La niña o el niño saben que la persona que les cuida no va a fallar. Esto favorece que interactúe de manera confiada

con el entorno. En las personas adultas este apego facilita el establecimiento de relaciones saludables Capacidad de comunicación empática9: Capacidad de los padres de sintonizar con el mundo interno de sus hijos, reconocer las manifestaciones emocionales y gestuales que denotan estados de ánimo y necesidades, lo que favorece el desarrollo de mecanismos de respuesta adecuados a las necesidades de los niños. Modelo de crianza10: conjunto de saberes y supuestos ideológicos que moldean la acción de los sujetos a nivel de socialización primaria (...) son las distintas maneras en que los padres, madres y personas cuidadoras orientan la conducta de niños, niñas y adolescentes, Estos incluyen los comportamientos y actitudes que los padres y las madres ejecutan en el proceso de socialización y formación, así como las prácticas afectivas y comunicativas que se expresan en demostraciones de amor, aprobación y/o aceptación, así como la ayuda que se le otorga a niños y niñas.

4. Aproximaciones teóricas Las competencias parentales, se comprenden como aquellas facultades y capacidades que adquieren las madres, padres o cuidadores en el ejercicio de la relación, conexión e interacción con la niña, niño o adolescente, propiciando la construcción de entornos protectores que faciliten vivencias familiares encaminadas al fortalecimiento de factores de generatividad, protección integral, desarrollo integral y garantía de derechos.

De igual manera, las competencias parentales requieren de la conformación de procesos interconectados de conocimientos, actitudes y destrezas parentales que, a continuación, se describen: Proceso Concepto Incluye • Desarrollo Infantil. • Derechos de la Niñez.

Conocimiento Conlleva la formación integral y Parental: capacitación para el ejercicio del • Apego seguro. rol parental de forma adecuada. • Tecnologías y Aprendizaje. • Sistemas de apoyo a la Crianza 8 Saiz, S. Martínez, E. Cazorla, R. (s.f) 9 Guzmán, K, (2018). 10 World Vision, (2020). 8 Proceso Concepto Incluye • Comprensión de los orígenes o actitudes de crianza y educación personales. • Aceptación e identificación de actitudes de crianza y educación erróneas en la historia de vida personal. Propone mediante procesos orientativos definir la postura • Reflexión de actitudes erróneas Actitud Parental: idónea de crianza ante el y análisis del impacto en la relación ejercicio del rol materno/ y ejercicio del rol materno/paterno o paterno o cuidador. cuidador actual. • Adopción de posturas distintas ante los errores identificados. • Estrategias para la adquisición de competencias parentales. Consiste en las habilidades que se manifiestan en la práctica • Destrezas socioemocionales. Capacidades/ del ejercicio del rol materno/ Destrezas paterno o cuidador que • Destrezas cognitivas o formativas.

Parentales: impactan de forma positiva la cotidianidad de la niña, el niño o • Destrezas protectoras. el adolescente.

Fuente: Procesos requeridos para las Competencias Parentales. Adaptado del Manual Escala de Parentalidad Positiva E2P. v2 (2019).

Respecto al conocimiento parental, son aquellas teorías o experiencias capaces de adquirirse con el propósito de llevar a cabo de manera adecuada el rol materno/

paterno o cuidador. Cómo se planteó previamente, el conocimiento parental requiere de la formación integral y capacitación de la madre/padre o cuidador para el ejercicio de la parentalidad positiva. Este conocimiento comprende la aplicación e identificación de los siguientes tópicos: Desarrollo Infantil: se refiere a la promoción de habilidades adaptativas, psicosociales, emocionales, socioafectivas y físicas en la niña, niño o adolescente aunado a la propiciación de entornos favorables y armónicos para lograr su bienestar y el pleno disfrute de sus derechos conforme al curso de vida y etapa en la que se encuentre.

Derechos de la Niñez: “Los derechos humanos son inherentes a la dignidad humana de las niñas, los niños y adolescentes. Por ende, cuentan con un plexo normativo robusto, cuya máxima expresión a nivel internacional es la Convención sobre los Derechos del Niño (1989) adoptada por el país mediante la Ley 12 de 1991, que bajo la doctrina de la protección integral define los corresponsables 9 e imperativos para garantizar los derechos de las niñas, niños y adolescentes, guiando sus acciones desde el principio del interés superior.”11

Este tópico incluye no solo el concepto de derechos de la niñez, sino también la importancia de que la niña, el niño o el adolescente se instruya en dicho concepto, así como, su aplicabilidad en el entorno donde trascurre la cotidianidad.

Apego seguro: conlleva la conexión y generación de vínculos sanos entre la madre/padre o cuidador y la niña, el niño o el adolescente. Se considera primordial, desarrollar en el entorno prácticas de apego seguro hacía la niña, niño

o adolescente como: los cuidados cotidianos, las demostraciones de afecto, las palabras de afirmación, la motivación en actividades diarias, la autonomía, la regulación del estrés, el aprendizaje, el juego, la participación, la promoción de derechos y la protección integral.

Tecnologías y Aprendizaje: este tópico se ha convertido en uno de los más trascendentales hoy en día, debido al uso de las redes sociales y tecnologías por parte de las niñas, niños y adolescentes. Se recomienda que la madre/padre o cuidador logren adquirir y/o formar habilidades en este tema, con el fin de monitorear y tener las precauciones necesarias para la prevención de situaciones de riesgo como: Sexting12, Grooming13, Cyberbullying14, entre otros.

Sistemas de apoyo a la Crianza: requiere la activación e identificación de redes de apoyo para la promoción y logro de competencias, prácticas, habilidades y conocimientos de carácter parental.

Las competencias parentales vinculares15 son un conjunto de conocimientos, actitudes y prácticas cotidianas de crianza que permiten la conexión y emocional con el niño, niña o adolescente, regula el estrés y sufrimiento, organiza la vida psíquica y protege la salud mental, promoviendo con esto apego seguro y adecuado desarrollo socioemocional y consta de los siguientes componentes: Observaciones y conocimiento sensible: capacidad parental para prestar atención a las señales e interpretarlas de manera contingente, así como también comprender, reconocer y actualizar permanentemente el conocimiento sobre el niño, niña o adolescente. Interpretación sensible o mentalización: Capacidad parental para interpretar

el comportamiento del hijo/a o niño, niña o adolescente a su cargo, mediante la atribución de estados mentales (creencias, sentimientos, actitudes, deseos) respecto a la conducta observada en el niño/a y claves del contexto en que dicha conducta tiene lugar. 11 Política Nacional de Infancia y Adolescencia 2018 – 2030 P. 22. Gobierno de Colombia (2018). 12 Consiste en el intercambio de imágenes o videos que pueden conllevar a un uso irresponsable de los contenidos por parte del receptor, como extorciones. 13 Practica de adultos para obtener la confianza de los niños, niñas y adolescentes, con fines sexuales. 14 Es un término que se utiliza para describir cuando un niño o adolescente es molestado, amenazado, acosado, humillado, avergonzado o abusado por otro niño o adolescente, a través de Internet o cualquier medio de comunicación como teléfonos móviles o tabletas. 15 Escala de parentalidad positiva. Manual. Esteban Gómez Muzzio, María Magdalena Muñoz Quinteros. 2014 Aguirre, 2010; Barudy & Dantagnan, 2005, 2010). Adaptado de Competencias vinculares, pag. 26. 10

Regulación del estrés: capacidad parental para acompañar, modular y calmar estados emocionales de estrés y sufrimiento psicológico en el bebé, niño, niña o adolescente, favoreciendo su transición a nuevos estados de equilibro fisiológico y mental, seguridad física y psíquica, y reconexión con procesos de exploración y aprendizaje Calidez emocional: capacidad parental para demostrar en forma consistente expresiones de afecto y buenos tratos al niño, niña o adolescente; está relacionada

directamente con los contextos bien tratantes, así como también con la envoltura afectiva de la interacción, propiciada desde diferentes canales de comunicación: cuerpo, mirada y voz, desde los cuales toman sustancia.

Involucramiento cotidiano: Capacidad parental para mantenerse interesado, atento y conectado con la experiencia del niño, niña o adolescente. Deben considerarse tres niveles de involucramiento: (a) aquel de la experiencia inmediata que conlleva sintonización y sincronía, que incluye elementos sensoriales convocados como: lo visual, auditivo psíquico y corporal, (b) el involucramiento de la experiencia mediada, de la experiencia cotidiana y eventos especiales y (c) el involucramiento a largo plazo.

En lo referente a las Competencias parentales formativas16 , son aquellas habilidades que afirman, acompañan e instruyen a la niña, niño o adolescente fomentando su autonomía, autoimagen y autovaloración mediante el juego, el aprendizaje de vivencias/experiencias y la socialización; en cada tópico se debe tener en cuenta el curso de vida y las necesidades propias de cada etapa en la que se encuentra la niña, niño o adolescente. Sus tópicos se indican a continuación: Organización de la experiencia: se refiere a la forma en la que la madre, padre o cuidador planea y facilita un entorno protector y saludable emocional, física y mentalmente a la niña, niño o adolescente. Desarrollo de la autonomía progresiva: conlleva la propiciación de escenarios y situaciones que motiven y estimulen a la niña, niño o adolescente a realizar actividades y tomar decisiones de manera autónoma, potenciando sus habilidades.

Mediación del aprendizaje: mediante este tópico la madre, padre o cuidador facilita el aprendizaje y descubrimiento de vivencias/experiencias de la niña, niño o adolescente empleando la reflexión y el dialogo posterior a cada vivencia con el fin de llevar cabo procesos de introspección, ilustración y práctica.

Disciplina positiva: se relaciona con el conjunto de pautas, prácticas y habilidades que orientan y educan a la niña, niño o adolescente, mediante el afecto, el apego, la anticipación, el dialogo, la negociación, la ilustración y la seguridad. La disciplina positiva promueve la garantía de los derechos del niño y el desarrollo infantil.

Socialización: habilidades de la madre, padre o cuidador, que proveen y trasmiten a la niña, niño o adolescente los límites, valores, normas, reglas y costumbres necesarios para relacionarse en sociedad. De igual manera este tópico requiere 16 Íbid. Adaptado. Competencias parentales vinculares, pág. 26. 11 llevar a cabo procesos de relación y socialización en tres niveles fundamentales: familiar, escolar y comunitario17.

Compromiso activo: Significa permanecer involucrado(a) en las situaciones, vivencias y experiencias de las niñas, niños y adolescentes, de manera física, emocional y afectiva. La actitud parental es la suma entre pensamientos, creencias y comportamientos que dan forma al estilo parental determinado en la crianza, que pueden ser clasificados como democrático, permisivo o negligente o autoritario; su direccionamiento, tiende a depender de la propia historia de crianza vivida por la persona cuidadora.

Las competencias parentales protectoras18 se entienden entonces como el “Conjunto

de conocimientos, actitudes y prácticas cotidianas de parentalidad y crianza dirigidas a cuidar y proteger adecuadamente a los niños y niñas, resguardando sus necesidades de desarrollo humano, garantizando sus derechos y favoreciendo su integridad física, emocional y sexual”. Estas se diversifican en cuatro componentes a saber: Garantía de seguridad: Capacidad parental para proteger el desarrollo físico, emocional y psicosexual del niño, niña o adolescente, necesario para resguardarle frente a todo tipo de mal trato, como abuso sexual, negligencia y violencias físicas o psicológicas. Construcción de contextos bien tratantes: Capacidad parental para comprender la relevancia de los buenos tratos a la infancia y la adolescencia, como una filosofía de respeto y dignidad en el trato, en concordancia con el enfoque de derechos humanos. Provisión de cuidados cotidianos: Capacidad parental para organizar un conjunto de acciones y prácticas de crianza que permitan satisfacer las necesidades básicas del niño, niña o adolescente. Entre estas se incluye la higiene y aseo personal, vestuario y abrigo apropiado a la estación, alimentación balanceada, y cuidado de salud física y psicológica. Organización de la vida cotidiana: Capacidad parental para estructurar un entorno ecológico que aporte elementos de predictibilidad, rutinas y rituales a la vida del niño, niña o adolescente. Conexión con redes y búsqueda de apoyo social: Capacidad parental para identificar, acceder y utilizar fuentes de soporte emocional, instrumental o económico según resulte necesario para el logro óptimo de los objetivos actuales de la crianza. Bajo el supuesto de que la parentalidad es una práctica social y

como tal requiere de un soporte vincular, en esta competencia se hace referencia a la existencia de red familiar social y a la capacidad de participar y procurar apoyo en las redes que se constituyan en un soporte para la crianza. Las competencias parentales reflexivas19 se entienden como el conjunto de conocimientos, actitudes y prácticas cotidianas de parentalidad y crianza que 17 Íbid. Adaptado. Componente Socialización, pág. 32. 18 Íbid. Adaptado. Competencias protectoras, pág. 36. 19 Íbid. Adaptado. Competencias protectoras, pág. 33. 12 permiten organizar la propia experiencia de parentalidad, comprendiendo las influencias y trayectorias propias, niño, niña o adolescente, con la finalidad de retroalimentar y enriquecer las otras áreas de competencia. Cuanta entonces con los siguientes componentes: Construcción de un proyecto familiar: Capacidad parental para explorar, negociar y organizar un conjunto de expectativas, razonablemente positivas y realistas, en torno al tipo de familia que se desea construir, la trayectoria de desarrollo. Anticipación de escenarios relevantes: Capacidad parental para visualizar, anticipar, analizar y preparar alternativas de acción frente a diversos tópicos de la crianza o escenarios desafiantes, estresantes o adversos que pudiesen llegar a surgir en el proceso de la crianza. Monitorear influencias y metaparentalidad: Capacidad parental para identificar y realizar seguimiento de las distintas influencias biopsicosociales actuales sobre el desarrollo del niño, niña o adolescente, en sus distintos nichos ecológicos de pertenencia, y para observar y reflexionar respecto a la propia influencia y ejercicio del rol parental en la crianza cotidiana.

Historización de la parentalidad: Capacidad parental para recordar y explorar la historia personal y familiar, construir un relato equilibrado de la crianza recibida, identificar y transitar hacia un proceso de sanación de las experiencias dolorosas o traumáticas heredadas, haciendo consciente la influencia multidimensional de esa historia en su propia parentalidad y desarrollar una actitud de crecimiento y sabiduría parental que favorezca la predominancia de los buenos tratos en la crianza del hijo o hija.

Auto-cuidado parental: Capacidad parental para desplegar actitudes y prácticas que favorezcan una apropiada salud física y mental (o bienestar subjetivo), con la finalidad de disponer de las energías y recursos que permitan desempeñarse adecuadamente en las otras dimensiones de la parentalidad.

Finalmente, se hace necesario incluir acciones que posibiliten el PATERNAR, esto implica, generar estrategias que involucren a los hombres en iniciativas de capacitación de habilidades parentales; esto, no solo reduce múltiples formas de violencias, sino que también al aumentar la participación de hombres en el cuidado y crianza, posibilitando el logro de la equidad de género en las familias. De ahí la importancia que desde el paternar, los hombres participantes se fortalezcan como modelos afectivos para la construcción de la identidad de niños, niñas y adolescentes. Esto implica un reto, ya que busca rescatar en ellos el derecho a expresar sentimientos y afectos y ser generadores de amor al interior de sus familias20, más allá del rol socialmente estandarizado de proveedor económico. De estos roles socialmente validados, se generan algunos factores que continúan

impidiendo que el cuidado de niñas, niños y adolescentes sea más equitativo, a saber: a) normas sociales relacionadas al género que refuerzan la idea que el cuidado 20 Instituto Colombiano de Bienestar Familiar – Sociedad Colombina de Pediatría (2006). 13 es “trabajo de mujeres” y b) factores económico que impulsan en el hogar a tomar decisiones que mantienen una división tradicional de trabajo21. Por esto, es importante tener en cuenta que todas las personas, independientemente de su género, se les puede animar a verse a sí mismos (as) como potenciales cuidadores (as).

5. Orientaciones metodológicas 5.1. Orientaciones para aplicabilidad en la atención con adolescentes gestantes y lactantes Para hondar sobre el rol que adolescentes hombres y mujeres tienen como padres y madres, se debe hacer énfasis en la percepción de sí en el ejercicio de la parentalidad, ya que el rol está enlazado con contextos históricos, culturales y sociales, con marcas propias y significados, para cada generación. Resaltando que, desde la gestación, en donde se inician la crianza, los y las adolescentes perciben cambios en sus planes de vida; de esta manera, se configuran como madres o padres desde sus saberes en masculinidades y feminidades, es decir lo que deben según el contexto ser22.

Sin determinarlo de manera homogénea, la construcción social de las identidades masculinas y femeninas como padres y madres se proyecta y está marcada, desde la infancia, por patrones sexistas tradicionales y estereotipados, estas diferencias pueden tenerse en cuenta al momento de establecer las acciones pedagógicas para fortalecer las competencias parentales a saber:

Diferencias entre hombres y mujeres adolescentes que son padres y madres Madres adolescentes Las madres adolescentes, resignifican y asumen vínculos con sus hijos (as), asumiéndose como autónomas para realizar las labores de cuidado, ya que, al darse mayores responsabilidades, estas generan deseo de progreso; no obstante, requieren apoyo de personas adultas, ya que, a partir de la socialización con estas, es que se aprenden estrategias de cuidado. Es muy común, de hecho, que asuman estrategias de cuidado desde lo que hacían sus propias madres. En algunos casos, dejan de lado actividades sociales para asumir responsabilidades de crianza, asumiendo la maternidad como un medio para tener algo propio, esto, tiende a aumentar la AUTOESTIMA, AUTOCONCEPTO, AUTOIMAGEN y AUTOEFICACIA ya que suponen superar la niñez y desde las concepciones culturales. Esto genera que, la crianza durante la adolescencia sea concebida como una práctica normal, que les brinda, según su percepción, el sentirse realizadas y con un nuevo estatus social. 21 MenCare Advocacy. State of the World’s Fathers: Time for Action Executive Summary. (2017) 22 Parada-Rico DA, García-Suárez CI. Adolescent fathers and mothers in the parenting exercise. Rev. cienc. cuidad. 2017; 14(2): 113-129. 14 Sin embargo, para otras madres adolescentes, esta nueva etapa no influye sobre la autopercepción ya que continúan con acciones que hacía antes, propias del curso de vida por el que están pasando. No obstante, estas percepciones generan el asumir actitudes que dependen del grupo etario en el que estén así:

Adolescencia Adolescencia A

Estás viendo una vista previa

Lee el documento completo con Ariel

Este es un fragmento de uno de los más de 1.2 millones de documentos de la biblioteca de Ariel. Crea tu cuenta para leerlo completo, descargarlo y consultarlo con Ariel, que siempre te lleva a la fuente exacta: Ariel NO alucina.

Consultar sobre este documento ...