ICBF - Ficha practica 3- acompanar la construccion de identidad v1
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Detalles
- Título
- ICBF - Ficha practica 3- acompanar la construccion de identidad v1
- Autor
- ICBF
- Categoría
- Infralegal
- Área del derecho
- Familia
- Año
- —
Práctica 3 ________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________ Práctica 3: ¿Por qué esta práctica es importante para el desarrollo de las niñas y los niños en la primera infancia?: La construcción de la identidad es un proceso complejo mediante el cual las personas se reconocen como seres independientes y diferentes de los otros con rasgos distintivos como el sexo, el género, la edad, gustos e intereses, pero además como parte de una familia, comunidad, grupo étnico o de un grupo social, en donde construye su marco de creencias, imaginarios, representaciones del mundo, normas y valores. Las niñas y los niños, al construir su identidad, evidencian sus capacidades para construir, transformar y conocerse a sí mismo, en la medida en que interactúa en los distintos contextos sociales, culturales y ambientales en los que se encuentran inmersos. Este proceso comienza desde la gestación, a través de las interacciones que tiene el bebé con la madre, el padre, los hermanos y demás miembros de la familia, a partir de los olores, sabores, emociones, las voces, las canciones, las historias, entre otros, que marcan formas particulares de relación con el mundo y que le permiten al bebé en gestación comenzar a construir una idea del mundo particular que habita. Como derecho fundamental de las niñas y los niños, la identidad va más allá de la asignación de un nombre, una nacionalidad o del registro civil. Es un proceso complejo que guarda una estrecha relación con la cultura y el contexto en el que se desarrollan, por lo que resulta ser múltiple y diverso; no existe una única identidad, es una construcción subjetiva ligada a la personalidad, a los intereses y ritmos de desarrollo de cada niña o niño.
En todo caso, definir cómo se llamará el nuevo integrante de la familia es un acontecimiento importante pues incidirá en las formas como sus pares y otros adultos también se relacionarán con él o ella a través de las formas particulares que se usan para denotar cariño o confianza (diminutivos, por ejemplo). Desde siempre, las niñas y los niños reconocen en su nombre una forma propia de su ser, saben que los distingue de otros a pesar de tener tocayos cercanos, y suelen hacer uso de su apellido o segundo nombre para diferenciarse de otros. Así mismo, desde el nacimiento y como resultado de las interacciones que niñas y niños establecen consigo mismo, con los otros, con los objetos y con el mundo en general, van reconociéndose como sujetos con capacidades y limitaciones, con intereses y preguntas particulares que los impulsan a expresarse, explorar, crear, conocer y significar; de esta manera, van configurando su identidad individual, en donde no solo reconocen su distinción por el nombre, sino por aquello que los hace únicos y diferentes de los demás. Página | 2 Práctica 3 ________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________ Histórica y culturalmente, características biológicas como el sexo han sido centrales en la configuración de la identidad de las personas, por ello es pertinente señalar que el sexo es una categoría biológica y cultural según la cual se han dividido históricamente los cuerpos humanos entre hombres y mujeres, sin embargo, es importante entenderla como una categoría compleja, no necesariamente binaria. Algunos elementos con base en los cuales se asigna el sexo a los cuerpos humanos son considerados como características sexuales primarias y otras como secundarias; las primarias se refieren a los genitales externos e
internos, a las gónadas, hormonas y cromosomas, las secundarias se refieren a la voz, la presencia de vello, estatura, tórax, caderas etc. pero estas no se viven de manera estricta en hombres y mujeres. Podrán encontrar que en algunos casos la manifestación biológica de un sexo (o de más de un sexo) no necesariamente coincide con la orientación de género que la persona tiene, por esta razón, el sexo y el género son asuntos diferentes. El género se entiende como la asignación social y cultural que se establece al hecho de ser hombres o mujeres, se explica como una categoría que se refiere a la construcción cultural de la diferencia sexual, sobre la base de la distinción sexual, las sociedades desarrollan un conjunto integrado de expectativas diferenciales sobre los comportamientos y las oportunidades de hombres masculinos y mujeres femeninas. Es así como en el género podemos encontrar los roles, aquellos comportamientos asignados típicamente a hombres y mujeres histórica y culturalmente, por lo tanto, es dinámico y cambia en tiempo y espacio. Por lo anterior, la identidad de género es una construcción social y cultural que inicia desde la primera infancia y está relacionada con la sensación subjetiva que se tiene frente a los roles asignados a hombres y mujeres. Al tiempo en que se va desarrollando la identidad individual, las niñas y los niños van construyendo su identidad colectiva, marcada por la fuerte influencia que tiene el contexto social y cultural en donde las prácticas y saberes de sus familias y comunidades se vuelven un referente determinante en su construcción de mundo y de las formas de relacionarse en él, por lo que genera pertenencia al grupo; en consecuencia, niñas y niños se perciben como
parte de una comunidad y como un sujeto activo y diferenciado de los otros. En este marco, la vida en un contexto rural o rural disperso marca diferencias importantes que deben tenerse en cuenta. Por ejemplo, la conexión que se tiene con la naturaleza, los animales y la tierra, en un niño o niña campesino es totalmente distinta a los referentes de la vida en una ciudad. Las prácticas y saberes culturales de su familia y comunidad que se traducen en las formas de cuidar y criar a niñas y niños, así como los ritmos y dinámicas que se establecen en el contexto particular, dan sentido y significado a lo colectivo. El territorio demarca saberes ancestrales relacionados con el cuidado de sí, del otro y de la naturaleza, al tiempo que deriva prácticas asociadas a los oficios o labores que se realizan con los recursos que se disponen, aspectos determinantes en la construcción de identidad. Al conocer su cuerpo y comenzar a experimentar movimientos que les permiten relacionarse con el entorno, también hay un reconocimiento de los adultos cercanos o de las personas significativas y la, comunidad. De esta manera, las niñas y los niños van aprendiendo a dar Página | 3 Práctica 3 ________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________ respuesta a sus propias necesidades de manera autónoma sin olvidar que pertenecen a un grupo y que necesitan de los otros. Este proceso es la base de la idea que cada uno tiene de sí mismo (auto concepto: soy responsable, soy inteligente, soy capaz de) y la valoración que hace sobre esta (autoestima: merezco respeto, amor y las mismas cosas buenas que las otras personas). Así, se construye un sistema de relaciones, por eso es importante que el entorno cercano, como la familia y comunidad, acoja y acompañe a niñas y niños, les permitan participar e
incidir en distintos espacios, dándoles un lugar donde fortalezca la generación de lazos que permiten crear una buena valoración de sí mismo y de sus capacidades de acción desde interacciones cotidianas afectuosas y cercanas. Para terminar, vale la pena tener en cuenta la gran incidencia que tiene los estereotipos de género en la construcción de la identidad, pues evidencian precisamente las formas de relacionarse con alguien y lo que se espera por su sexo. Desde la primera infancia, resulta importante resignificar estereotipos que demarcan relaciones machistas e inequitativas entre las niñas y los niños o en las que se prohíbe o niega la posibilidad de que los niños expresen sus sentimientos. Los colores, los roles, las formas de actuar, los juegos, etc., deben estar marcadas por los intereses, gustos y particularidades de cada niña y cada niño, desde su construcción de mundo. De acuerdo con lo anterior, el juego, la literatura, la exploración del medio y las expresiones artísticas se constituyen en experiencias fundamentales en el proceso de construcción de la identidad, pues permiten apropiar los elementos simbólicos para representarse a sí mismo, a los otros y al mundo en general, así como lograr formas particulares de expresar lo que se es, lo que se siente y lo que representa ser parte de. Preguntas e inquietudes más frecuentes sobre esta práctica: PREGUNTA RESPUESTA Algunas familias pueden hacer esta pregunta de maneras similares, por esto, es importante enfatizar en que ellas tienen un papel muy importante en la construcción de la identidad con acciones sencillas que reconocen a los niños y niñas tales como: llamándolos por su nombre
(Desde que están en el vientre), ayudándoles a identificar las partes de su cuerpo y mostrándoles que ellos también tienen uno con similitudes y diferencias, también pueden ¿Tengo que mostrarles su imagen en el espejo o fotos y videos suyos, al principio solamente llama hacer algo para su atención, pero poco a poco aprenderán que esa imagen de ellos mismos y no otra que el niño sepa persona. quién es? Además, se recomienda promover la participación de los niños, niñas y mujeres gestantes en las prácticas culturales y familiares (p. ej. celebraciones tradicionales, ritos de paso cumpleaños, etc.), pues desde allí construyen su identidad colectiva, mientras van construyendo su lugar en la comunidad desde la cotidianidad de sus vivencias, al sentirse parte de una familia, de una cultura, compartir sus costumbres, sus tradiciones, e ir asignándole algunos roles según su momento de desarrollo. Página | 4 Práctica 3 ________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________ Es posible que algunos prefieran tener a los niños con ellos la mayor parte del tiempo para cuidarlos y protegerlos. Sin embargo, para que construyan su identidad y desarrollen las capacidades para convivir, las niñas y niños necesitan relacionarse con otras personas, pues la posibilidad de interactuar con sus pares, de tener amigos y ser ¿Es bueno que la un amigo es muy importante para sentirse parte de, lo que, a su vez, les brindan otras niña se conozca alternativas para reconocerse como personas distintas, evidenciar sus propias con otros niños y capacidades y fortalecer sus habilidades sociales como base para su vinculación a niñas? nuevos contextos y culturas. Además, reflexionar frente a que somos diversos, no solo físicamente, sino que también
pueden pensar diferente, preferir otros juegos, otra comida, o prepararla de otra manera; permite aprender de esas otras formas de ser y hacer. Sí, es adecuado y les ayuda en su desarrollo. Los niños y niñas desean ponerse la ropa de los adultos para sentirse grandes y para jugar a ser esas personas fuertes e importantes; así se sienten un momento como ellas. La ropa de adulto les permite jugar ¿Es adecuado a ser las personas que más admiran y con las cuales se identifican. Este juego permite que las niñas o evidenciar cómo perciben a sus adultos significativos y qué aspectos de su niños se pongan comportamiento y forma de ser están influyendo en el desarrollo de su identidad. ropa de adultos? No olvide que, por higiene, es importante evitar que se pongan la ropa interior del adulto. Además, que no interesa si se pone ropa del sexo opuesto pues hace parte de sus exploraciones naturales. El juego es libre y espontaneo, no tienen sexo y no es indicador de tener ninguna ¿Es normal que orientación sexual, jugar con carros es natural y al igual que en el caso de los niños que un niño quiera juegan con muñecas, este juego también está asociado a los roles que las niñas jugar con identifican a su alrededor y que le generan admiración y afecto, juegan a vivir otras muñecas o hacer identidades que habitualmente no pueden ser. El juego es el resultado de lo que son, de cosas que lo que viven y de lo que anhelan ser, conducir carros cuando se es niña, es tan normal llamamos de como jugar a la cocina, pero culturalmente hemos orientado a las niñas y niños para que mujer y las niñas repitan acciones y conductas que están “estereotipadas” (ideas o modelos de conducta
cosas de según el sexo) considerando de manera errónea que las niñas y los niños no pueden hombres? jugar a ser alguien o algo con quien se sienten identificados. No es recomendable utilizar apodos para referirse o comunicarse con las niñas y los ¿Es malo llamar niños, el nombre que asignan desde la gestación hace parte importante de la al niño por un construcción de la identidad, ya que no sólo los identifica y los distingue de otros, apodo? también aporta a la conciencia de tener un nombre y esto significa un sitio único en el mundo que los rodea y ese descubrimiento forma parte del conjunto de “poder hacer” Es importante tener en cuenta que cada familia, comunidad o grupo étnico determina en ¿El niño puede qué espacios y actividades pueden participar las niñas y los niños y en cuáles no, así participar en las como la manera de hacerlo. labores de la Estos espacios que normalmente están atravesados por experiencias como la música, casa y en el la danza, las prácticas espirituales (rituales), el aprendizaje de la lengua, algún arte trabajo de la propio, la medicina, la agricultura, entre otros, son vitales para el desarrollo de la familia? identidad. Pistas para la observación de las acciones de la práctica 3.1. La familia identifica a la niña o niño por su nombre evitando usar apodos discriminatorios, incómodos o denigrantes. Para esta acción es importante comprender que asignarles un nombre a las niñas y niños desde la gestación implica que hay un reconocimiento de ellos y ellas por parte de los Página | 5 Práctica 3 ________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________ integrantes de su familia. Tal vez, lo asignaron por una razón especial, ya sea por su
significado, un recuerdo o sencillamente un gusto, el nombre es el primer reconocimiento del niño o la niña como un ser participante de la vida familiar. Nombrar a niñas y niños desde que están en gestación, es un aspecto importante para promover que se sientan identificados con su nombre. Cuando nacen, es común que la madre y demás familiares hablen del “bebé” por lo que resulta fundamental hacer conciencia sobre la necesidad de llamarlo por su nombre y permitirle de esta manera, sentirse único. También es posible que algunas familias, por razones de afecto, cariño, ternura acostumbren a llamar a niñas y niños con abreviaciones de su nombre, ejemplo “Mateo” puede ser llamado “Mati” o con apodos como; “amor” o “hermoso/a” que nacen desde el vínculo afectivo y que solo quieren expresar cariño. Lo que se recomienda no hacer es invalidar, juzgar o desconocer, por lo que es importante reconocer el contexto en el que se utilizan apodos o abreviaciones y observar si estos se usan con un carácter despectivo, irrespetuoso, surgen de una experiencia negativa o encasillen al niño o niña en un comportamiento negativo. El nombre propio permite a las niñas y niños construir identidad y reconocerse y ser reconocido desde su gestación cómo seres únicos en relación con su familia y su cultura, además de brindar una clara oportunidad de identificar y valorar sus características propias y particulares, el nombre es una manera de valorar y recocer la singularidad en medio de lo colectivo, en medio de las interacciones sociales y culturales.
Por ello es importante que los adultos que acompañas a las niñas y los niños expresen de diversas maneras la importancia del nombre propio de las niñas y los niños, su sentido, significado, las historias familiares que se entretejen alrededor de él, esto permitir que la niña o niño tenga gusto por su nombre y se sienta cómodo e identificado con él. El llamado constante es a reconocer al niño y la niña desde su individualidad. Si los apodos constituyen muestras de afecto y cariño que igual reconocen al niño o niña de igual forma es importante que usted ayude a comprender a los cuidadores principales el impacto que tiene el nombre en la configuración de identidad entendiendo que la descripción que en adelante harán las niñas y niños de sí mismos, siempre va a iniciar con su nombre “soy Matías, me gusta jugar” “Soy Lucia, tengo 4 años”. Para conocer que esta práctica se vive, es importante que observe o indague si la familia genera diálogos con el bebé aun cuando él se encuentre en el vientre materno y si luego de saber si es niña o niño, lo llaman por su nombre. Después del nacimiento, se espera que los cuidadores principales utilicen permanentemente el nombre que le asignaron a la niña o niño para reafirmar su identidad y su auto reconocimiento como ser individual, único e irrepetible. Página | 6 Práctica 3 ________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________ Si en sus acompañamientos usted observa que los cuidadores principales hablan con el niño o niña incluso cuando está en el vientre, lo identifican y le llaman por su nombre, y que la niña o niño se siente a gusto y cómodo con su nombre puede considerarse que la práctica se le. Si se
evidencia que los cuidadores principales no han elegido un nombre para llamar al niño o niña, se debe indagar e identificar la causa, y registrar que la práctica no se vive. 3.2. La familia promueve la participación en condiciones de equidad de género de la niña o el niño en las rutinas, rituales, celebraciones y conmemoraciones que caracterizan a su familia y comunidad. Es importante que antes de definir si la práctica se vive o no, usted se dé el tiempo de acercarse conocer a la familia y a la comunidad para contar con referentes claros para la observación relacionados con sus costumbres, rutinas y creencias. La construcción de identidad implica tener una mirada del contexto cultural, las niñas y los niños participan de actos rituales que se apoyan en las comprensiones sobre el desarrollo infantil que comparten los miembros de sus grupos de referencia y que contienen una connotación valiosa alrededor de la definición de su identidad colectiva dichos actos y rituales, pueden estar asociados a prácticas de cuidado físico como el primer baño o el primer alimento, prácticas espirituales como los bautizos y las presentaciones a la iglesia o prácticas culturales como las fiestas propias entre otras, en las que se reúnen vecinos y familiares, aportan a la construcción de la identidad de las niñas y los niños; es importante tener en cuenta que “ cada familia, comunidad o grupo étnico determina en qué espacios y actividades pueden participar las niñas y los niños y en cuáles no, así como la manera de hacerlo. Estos espacios, que normalmente están atravesados por experiencias como la música, la danza, las prácticas espirituales (rituales),
el aprendizaje de la lengua, algún arte propio, la medicina, la agricultura, entre otros, son vitales para el desarrollo de la identidad.” 2 Para saber si esta práctica se vive, se debe indagar si los cuidadores vinculan a las niñas y niños a las prácticas, celebraciones o conmemoraciones de su comunidad, y favorecen el contacto con sus características (saberes y prácticas) culturales, sus rutinas, creencias y maneras de vivir. Observar si los cuidadores principales posibilitan a las niñas y niños experiencias cotidianas que identifican su cultura, proponiéndoles por ejemplo, recorridos por la vereda, el vecindario o su propia casa donde ellos pueden identificar características del lugar donde viven, las costumbres y rituales propios de su contexto, o posibilitando experiencias atravesadas por sonidos, olores y sabores propios de su costumbres alimentarias de manera que desarrollen su identidad individual y colectiva. Cuando las niñas y niños cuentan con mayor dominio del lenguaje verbal y con las posibilidades de explorar el espacio, multiplican sus posibilidades de participar de manera autónoma y activa de las actividades propias de su familia y comunidad, lo que se evidencia en sus juegos, narraciones, cantos, bailes y diversas formas que encuentran para expresarse. Por ello, resulta importante observar y conversar con niñas y niños respecto a lo que juegan, hacen y representan sin que ello, bajo ninguna circunstancia se constituya en un escenario de evaluación. Página | 7 Práctica 3 ________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________ Oriente su observación preguntándose o indagando ¿De qué forma los cuidadores principales vinculan a las niñas y niños a los rituales, rutinas o conmemoraciones de su comunidad?
¿Realizan prácticas espirituales como el bautizo o la ombligada? ¿Ya lo hicieron? ¿Qué sucede cuando las niñas y niños se enferman? ¿Los principales cuidados y remedios surgen de la medicina que ellos han establecido? ¿Existen rituales al momento del nacimiento de las niñas y niños? De igual forma, se puede indagar con las familias o cuidadores de qué manera participan las niñas y los niños en las conmemoraciones de la familia y la comunidad. Si en las observaciones e indagaciones se evidencia que los cuidadores principales posibilitan la participación de las niñas y los niños; es decir se brindan oportunidades de expresar sus intereses, sentimientos y preferencias en sus contextos sociales y culturales cercanos en medio de las acciones cotidianas de las familias indistintamente si son niñas o niños, se puede considerar que la práctica se vive. Si, por el contrario, se evidencia que no los vinculan o que no existe interacción de las niñas y niños en estos momentos puede considerar que no se vive. 3.3. La familia conoce, respeta y valora los gustos e intereses de las niñas y los niños evitando estereotipos culturales de género. Para la construcción de la identidad de las niñas y los niños, la familia o cuidadores deben promover espacios en los que se escuchen y valoren sus intereses y gustos, encontrar momentos de la vida cotidiana que permita conocer qué les llama la atención y cuáles son sus principales inquietudes. Allí cobra gran importancia las interacciones que permitan valorar las miradas, las sonrisas, los gestos y las palabras. ¿Las familias o cuidadores indagan sobre los gustos y preferencias de las niñas y los niños De
ser así, ¿esto es permanente? Las niñas y los niños manifiestan sus gustos, disgustos, necesidades e intereses a través de los gestos, las palabras o el rechazo. Es importante que la familia y cuidadores no sean indiferentes a estas manifestaciones y brinden no solo su atención sino también oportunidades diversas, por ejemplo, cambiar algún alimento que no sea de su agrado, permitir la elección de la ropa a usar, llevar su juguete favorito a alguna salida, explorar el camino de su elección. La comunicación es parte fundamental para la construcción de la identidad, por ello, la familia y cuidadores generan espacios de diálogo, expresándole de manera tranquila sobre los acontecimientos que suceden en la vida en familia, reconociéndolo como un interlocutor válido, buscando de esta manera acercarlo a su realidad de manera sensible y acogedora, anticiparles las actividades, por ejemplo cuando van a salir, cuando habrá una visita, cuando deben ir al pueblo, si hay un posible cambio de vivienda, entre otros y escuchar sus opiniones y emociones frente a estos acontecimientos. Página | 8 Práctica 3 ________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________ Indague con las familias si estos espacios de comunicación se dan dentro de las dinámicas familiares, también se puede dialogar con las niñas y los niños al respecto o acompañar a la familia en momentos de la rutina y descubrir con ellos los espacios en los que el niño o niña puede opinar sobre lo que va a ocurrir. Indague con las familias sobre las oportunidades para que las niñas y los niños expresen y disfruten de los juegos, intereses inquietudes, independientemente si son o no tradicionalmente gusto aceptaos o definidos como para hombres o mujeres. De ser así, ¿el niño/a es tenido en cuenta para la toma de decisiones y en las interacciones de
la vida cotidiana? ¿Esto es permanente? ¿Eligen las actividades que disfrutan realizar con mayor intensidad y el orden en el que desean realizarlas durante el día? ¿Cómo se organizan las actividades que se realizan durante el día con el niño o niña? Con los bebés es importante observar si el adulto es sensible a sus formas de comunicar y brinda respuesta rápida y oportuna a las señales que emiten. Sí las familias expresan sentimientos de amor, aceptación, ternura, protección, y se interesan por preguntarles acerca de algo que están señalando o intentado comunicar a través de gestos o balbuceos, por ejemplo, el adulto ¿es esto lo que quieres? ¿Tienes hambre? ¿Te gusta este masaje? ¿Lo que quieres hacer es esto? ¿Estás cómodo? Observe si los adultos cuidadores durante las experiencias cotidianas ¿ofrecen a las niñas y a los niños oportunidades para tomar la cuchara para alimentarse? ¿Lavarse las manos y la cara? ¿Organizar los juguetes, cuidar y estar pendientes de sus objetos personales? ¿Los invitan a manifestar sus molestias, miedos, alegrías, entre otros sentimientos? Otra pista para tener en cuenta en esta acción es observar cómo los adultos alzan, qué tipo de respuestas dan a sus necesidades, Por ejemplo; ¿Han acondicionado espacios de su casa o los ambientes para satisfacer sus intereses de exploración? Si usted evidencia que los adultos cuidadores, son sensibles y respetuosos en las decisiones que toman los niños y niñas respecto de sus intereses a la hora de jugar, vestirse, explorar y los acompañan sin que esto signifique una permisividad sin sentido, si no desde un acompañamiento consciente e intencionado usted puede considerar que esta práctica se vive.
Experiencias Inspiradoras: Juguemos con el reflejo Tiempo estimado: Experiencia propuesta para un: 45 minutos aproximadamente Encuentro en el Hogar -Construyendo Juntos.
Posibles participantes: Responsables: Niñas y niños a partir de los seis meses y hasta Agente educativo el año aproximadamente, familias y cuidadores Página | 9
Práctica 3 ________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________ Intencionalidad: también su reflejo y se genere curiosidad al Promover el reconocimiento de los niños o las verlo en dos lugares al mismo tiempo, lo que niñas frente a su imagen, además de vincular se espera es que el niño o la niña miren y mostrar a las familias y cuidadores la alternadamente hacia el reflejo y hacia el importancia de su acompañamiento en este adulto, las afirmaciones y acciones que proceso de una manera cercana y cariñosa en pueden acompañar ese momento son la que el nombrar al bebé y darle mensajes promover el contacto visual con el bebé y el positivos sobre su propia imagen es adulto y luego con el reflejo, “mira cómo nos fundamental'. -En casos de baja visión puede vemos allá somos tú y yo, los dos tenemos usarse el contacto con una textura agradable boca”. Se pueden poner retos más elaborados, que llame su atención. como interactuar con el reflejo con movimientos de las manos frente a ellos, para Desarrollo de la experiencia: que vea las manos y el reflejo al tiempo, aquí Se busca que el niño o la niña se sientan pueden irse incluyendo las diferentes partes atraídos por el reflejo. Se le pide al cuidador del cuerpo. principal que ubique un espejo en frente del bebé para observar sus reacciones.
A los 10 meses ya se pueden hacer juegos gestuales y se puede promover más la Es importante que el adulto llame al bebe por interacción, poco a poco el bebé entenderá su nombre y describa su reflejo en el espejo que ese es su reflejo. (tomando las precauciones necesarias para evitar accidentes), “mira el, ¿quién es él?” espere a que el niño haga un gesto o responda Materiales: con alguna expresión a la pregunta y continúe Espejo. Lo ideal es usar aquellos materiales “Ese eres tú, Juan, que lindo, esos ojos que tengan en la casa, reiterando las medidas cafés…” se pueden incluir preguntas para de precaución. hacer a la niña o niño ¿Dónde está Juan? Dependiendo los juegos de reflejo propuestos, ¿Cuáles son sus ojos? Luego se le pide al otros elementos como telas, muñecos, adulto ponerse a su lado para que el bebé vea sonajeros. Una exposición familiar Propiciar un espacio de reconocimiento de las Experiencia propuesta para un: familias en el que acompañen a niñas y niños Encuentro grupal para el momento de en el reconocimiento de su origen y, las Construyendo Juntos. características de su familia, a partir de las fotografías, elementos que consideren parte Responsables: de su acervo cultural, canciones, narraciones y Equipo profesional otros objetos.
Tiempo estimado: Desarrollo de la experiencia: 60 minutos aproximadamente Esta propuesta consiste en realizar una galería con los insumos o elementos que las familias Posibles participantes: las identifican tienen en casa (fotos, escritos, Asistentes al encuentro grupal (niños, niñas y
elementos no convencionales, vestuarios). familias) Invite a las familias a disponer el ambiente como exposición de arte (los elementos deben Intencionalidad: ubicarse a la altura de las ni
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