OEA - Boletín Informativo sobre Tendencias de Drogas Sintéticas en las Américas
OEA - Organización de Estados Americanos
Descargar PDF
Disponible
Detalles
- Título
- OEA - Boletín Informativo sobre Tendencias de Drogas Sintéticas en las Américas
- Autor
- OEA - Organización de Estados Americanos
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Internacional_Publico
- Año
- —
1
Catalogación en Publicación de la OEA Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas
Boletín Informativo: Tendencias de Drogas Sintéticas en las Américas (2019-2025) p.; cm. (OAS. Official records; OEA/Ser.L)
DERECHOS DE AUTOR © Organización de los Estados Americanos. Todos los derechos reservados conforme a las convenciones internacionales y panamericanas. Ninguna parte del contenido de este material podrá ser reproducida ni transmitida, en forma alguna ni por ningún medio electrónico o mecánico, total o parcialmente, sin el consentimiento expreso de la Organización.
Cita sugerida: Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), Organización de los Estados Americanos (OEA). Boletín Informativo: Tendencias de Drogas
Sintéticas en las Américas (2019–2025), Washington, D.C., marzo de 2026.
Se agradecen los comentarios sobre el documento, los cuales pueden enviarse a: OID_CICAD@oas.org. El contenido del presente documento se presenta exclusivamente con fines informativos. No representa necesariamente la opinión ni la posición oficial de la Organización de los Estados Americanos, de su Secretaría General ni de sus Estados miembros. Este Boletín Informativo fue preparado y publicado por el Observatorio Interamericano sobre Drogas (OID) de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), que forma parte de la Secretaría de Seguridad Multidimensional (SSM) de la Organización de los Estados Americanos (OEA).2
Secretaria Ejecutiva Interina Angela Crowdy Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas Organización de los Estados Americanos
Coordinación general
Organización de los Estados Americanos (OEA).2
Secretaria Ejecutiva Interina Angela Crowdy Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas Organización de los Estados Americanos
Coordinación general Marya Hynes
Autores Juan Carlos Araneda Pernell Clarke Paula Demassi Marya Hynes
La Secretaría Ejecutiva de la CICAD (SE-CICAD) desea agradecer a las comisiones nacionales sobre drogas de los Estados miembros de la OEA, sin las cuales no habría sido posible preparar este documento. Asimismo, la SE-CICAD agradece las invaluables contribuciones a este documento efectuadas por los observatorios nacionales sobre drogas de los Estados miembros de la OEA de América Latina y el Caribe. Un agradecimiento especial a los Gobiernos de Estados Unidos e Italia por su apoyo y financiación de este boletín.3
Introducción Las drogas sintéticas han transformado los mercados de drogas en las Américas, incrementando los riesgos para sus usuarios y generando nuevos desafíos para la salud pública y la seguridad. Desde su aparición en la década de los setenta, las sustancias sintéticas se han diversificado y expandido rápidamente, ofreciendo al crimen organizado alternativas baratas, móviles y de alta potencia frente a las drogas de origen vegetal. Este cambio no ha reemplazado a mercados tradicionales como el de la cocaína; por el contrario, ha añadido nuevas amenazas a los ya existentes, como la combinación cada vez mayor de opioides sintéticos, estimulantes y adulterantes.
cambio no ha reemplazado a mercados tradicionales como el de la cocaína; por el contrario, ha añadido nuevas amenazas a los ya existentes, como la combinación cada vez mayor de opioides sintéticos, estimulantes y adulterantes. Los datos de encuestas muestran la magnitud del consumo de drogas sintéticas en la región. Según estimaciones recientes, la prevalencia de último año sobre el consumo de opioides es de aproximadamente 1,38%, la de anfetaminas de 1,40% y la de sustancias tipo éxtasis de 0,55%. 1 El Sistema de Alerta Temprana de las Américas (SATA), administrado por el Observatorio Interamericano sobre Drogas (OID) de la CICAD, sugiere la existencia de diferencias subregionales significativas. En América del Sur, las sustancias tipo éxtasis (MDMA) y la ketamina, siendo esta última generalmente el componente principal del “tuci”, se encuentran entre las drogas sintéticas detectadas con mayor frecuencia, mientras que en las alertas de América del Norte predominan los opioides sintéticos, particularmente el fentanilo y, más recientemente, los nitacenos y sus mezclas. Simultáneamente, los indicadores de oferta confirman que la producción y el tráfico de sustancias sintéticas están en expansión. Las incautaciones de metanfetamina en México se duplicaron, pasando de 18.608 kilogramos en 2018 a más de 37.500 kilogramos en 2022, mientras que Brasil incautó más de 171.000 unidades de sustancias sintéticas en 2021.2 Estas cifras subrayan que el mercado de drogas sintéticas está integrado hoy en día en todo el hemisferio. Sin embargo, las cifras de prevalencia de consumo y los volúmenes de las incautaciones solo
mercado de drogas sintéticas está integrado hoy en día en todo el hemisferio. Sin embargo, las cifras de prevalencia de consumo y los volúmenes de las incautaciones solo cuentan una parte de la historia. Muestran la magnitud del mercado, pero no su volatilidad. Desde 2019, el SATA ha registrado en tiempo real la evolución de las amenazas vinculadas a las drogas sintéticas. A través de alertas, el SATA ha documentado las primeras apariciones de fentanilo y nitacenos fuera de América del Norte, la difusión rápida del ”tuci” en América Central y del Sur y la creciente presencia de mezclas tóxicas como cocaína combinada con fentanilo, cafeína o xilacina. La tragedia relacionada con la cocaína adulterada con opioides
1 Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). Informe Mundial sobre Drogas 2025. 2 Datos reportados al Observatorio Interamericano sobre Drogas (OID), Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas, convocatoria de datos 2023-2024.4
en Argentina en 2022, que resultó en 24 muertes y 80 hospitalizaciones en un lapso de 48 horas, evidenció el potencial catastrófico de estas mezclas cuando no son detectadas.3,4,5 Al reunir alertas provenientes de los sistemas nacionales de alerta temprana y de laboratorios forenses, el SATA ofrece un complemento dinámico a las encuestas de prevalencia de consumo y a los datos de incautaciones de drogas. No solo muestra qué sustancias están presentes, sino también cómo cambian, se combinan y se propagan a través de las fronteras. Este documento se basa en los datos del SATA de 2019 a 2025 para analizar
sustancias están presentes, sino también cómo cambian, se combinan y se propagan a través de las fronteras. Este documento se basa en los datos del SATA de 2019 a 2025 para analizar las sustancias sintéticas emergentes y las mezclas tóxicas, situando estas tendencias en el contexto más amplio del consumo y la oferta de drogas en las Américas, y resaltando la necesidad de fortalecer la capacidad de alerta temprana tanto a nivel nacional como regional. La figura 1 muestra el número acumulado de sustancias notificadas al SATA entre 2019 y
2025. A medida que ha aumentado el número de sistemas nacionales de alerta temprana
(SAT) en las Américas, también se ha incrementado la capacidad del SATA para detectar y reportar a nivel regional. Dado este incremento en los SAT operativos, este gráfico no implica necesariamente un aumento del total de sustancias, sino más bien un incremento en la capacidad de detección a nivel nacional y regional. Figura 1. Número acumulado de sustancias notificadas al SATA entre 2019 y 2025
Desde su lanzamiento en 2019, el SATA ha documentado un mercado de drogas sintéticas cada vez más complejo y de rápida evolución en las Américas. Durante sus primeros años (2019–2021), la mayoría de las alertas se referían a cannabinoides sintéticos, MDMA y
3 El 2 de febrero de 2022, se emitió una alerta epidemiológica en la provincia de Buenos Aires tras reportarse brotes de intoxicaciones graves y múltiples fallecimientos entre personas que habían consumido cocaína recientemente. Si bien inicialmente se desconocía el agente tóxico, investigaciones forenses y epidemiológicas posteriores confirmaron la adulteración con carfentanilo, un opioide sintético ultra potente.
bien inicialmente se desconocía el agente tóxico, investigaciones forenses y epidemiológicas posteriores confirmaron la adulteración con carfentanilo, un opioide sintético ultra potente. 4 Porcel, J.A., et al. (2023). Cocaína adulterada con opioides en la provincia de Buenos Aires, Argentina, 2022. Revista Argentina de Salud Pública, 15(61): 9–16. 5 Ministerio de Salud de la Nación Argentina (2022). Recomendaciones del Ministerio de Salud ante los casos de intoxicación en la Provincia de Buenos Aires tras el consumo de cocaína. Alerta epidemiológica, 2 de febrero de 2022. Número Acumulativo de Sustancias5
alucinógenos fenetilamínicos como 2C‑B detectados en Chile, El Salvador y Uruguay, como parte de tendencias más amplias relacionadas con estimulantes y drogas asociadas a la vida nocturna. Las alertas recibidas entre 2019 y 2020 se centraban en la identificación de sustancias individuales, tales como cannabinoides sintéticos, MDMA y NBOME (comercializado como LSD). A partir de 2022–2023, el SATA comenzó a reportar un cambio cualitativo en estas mezclas de drogas recreativas en El Salvador y Uruguay, donde se identificaron polvos comercializados como “tuci”, “tussi”, “tucibi” o “cocaína rosada” (con presencia de ketamina, MDMA, cafeína y otros componentes). Para 2024–2025, Argentina, Colombia, El Salvador, Estados Unidos, República Dominicana y Uruguay habían emitido alertas que utilizaban explícitamente estos nombres comerciales, lo que pone de relieve cómo un mercado preexistente de 2C‑B se transformó en una nueva identidad polisustancia, el “tuci”, que se
Estados Unidos, República Dominicana y Uruguay habían emitido alertas que utilizaban explícitamente estos nombres comerciales, lo que pone de relieve cómo un mercado preexistente de 2C‑B se transformó en una nueva identidad polisustancia, el “tuci”, que se expandió rápidamente a través de las fronteras.6
2019 El SATA se lanza como un sistema regional de alerta temprana. Las primeras alertas en América Latina están dominadas por cannabinoides sintéticos, MDMA y feniletilaminas, incluido el 2C-B. ___________________________ 2020 - 2021 Continúan las detecciones de 2CB; indicios tempranos de adulteración con múltiples drogas. Las alertas del SATA reflejan el rápido crecimiento del MDMA en América Latina y el Caribe. ____________________________ 2022 Primeros informes del SATA que identifican mezclas de ketamina, MDMA y cafeína reportados en América Central. En Brasil surge una creciente preocupación por los nitacenos (nuevos opioides); se detectan nuevas benzodiacepinas en Canadá y en los Estados Unidos.
EVOLUCIÓN DE LAS ALERTAS DEL SATA
2023 Alertas que hacen referencia explícita de la marca tuci/tucibi/cocaína rosa reportadas al SATA. La marca inicial refleja un cambio de identidad, pasando de 2C-B puro a mezclas de múltiples sustancias. ______________________________ 2024 Difusión regional de la marca "tuci". Nuevas benzodiacepinas comienzan a aparecer en América del Norte. Los perfiles de múltiples sustancias se convierten
mezclas de múltiples sustancias. ______________________________ 2024 Difusión regional de la marca "tuci". Nuevas benzodiacepinas comienzan a aparecer en América del Norte. Los perfiles de múltiples sustancias se convierten en la norma. ______________________________ 2025 Mayor difusión de la marca tuci/cocaína rosa: primeros informes de los Estados Unidos. Las alertas describen cada vez más mezclas tóxicas. El mercado se define por mezclas impredecibles en lugar de una sola sustancia. Las mezclas inestables, y no las nuevas moléculas, definen el riesgo.7
Figura 2. Complejidad de Sustancias en Alertas del SATA 2025
Durante este mismo período, el SATA documentó la expansión de los nitacenos, inicialmente reportados en América del Norte (2022) y posteriormente en América del Sur, lo que marcó la propagación hacia el sur de uno de los grupos de opioides sintéticos más potentes del mundo. La xilacina y, posteriormente, la medetomidina surgieron como sedantes veterinarios, cada vez más frecuentes en los suministros de fentanilo, lo que complica aún más el tratamiento de las sobredosis. Para 2024–2025, la mayoría de las alertas del SATA ya no describían una sola sustancia, sino combinaciones de sustancias (Figura 2), lo que incrementaba la toxicidad potencial. Estas combinaciones incluían estimulantes, opioides, benzodiacepinas, disociativos, sedantes, compuestos gamma y aditivos industriales. Nuevas benzodiacepinas (por ejemplo, bromazolam, desalkilgidacepam) y cannabinoides semisintéticos (por ejemplo, HHC, THC‑O,
compuestos gamma y aditivos industriales. Nuevas benzodiacepinas (por ejemplo, bromazolam, desalkilgidacepam) y cannabinoides semisintéticos (por ejemplo, HHC, THC‑O, THC‑P), que actualmente aparecen con regularidad junto con el fentanilo, la xilacina, la cocaína y las catinonas sintéticas, en formulaciones altamente variadas.
La imagen emergente es clara: el mercado de drogas sintéticas en las Américas es cada vez más adaptativo e impredecible, con una alta presencia de mezclas. Las alertas ahora tienen menos probabilidades de identificar una entidad química completamente nueva; en cambio, describen mezclas novedosas y reformulaciones comercializadas de compuestos conocidos, a menudo vendidas con estéticas engañosas y nombres callejeros cambiantes. La imprevisibilidad en sí misma, más que cualquier “nueva droga”, se ha convertido en la principal amenaza para los sistemas de salud pública y de seguridad en todo el hemisferio.
Este análisis se basa en 92 eventos de alerta no duplicados y en resúmenes de alerta temprana documentados en los Boletines Informativos del SATA (2019–2023) y en 23 SATA e-Newsletters (2023–2025).8
Implicaciones para la Salud Pública y Aplicación de la Ley Las amenazas asociadas a las drogas sintéticas evolucionan rápidamente, con nuevas sustancias que surgen cada año y, a menudo, en combinación con otras. Estas mezclas y adulterantes hacen que los efectos del consumo de drogas sean cada vez más tóxicos e impredecibles. Sin mecanismos eficaces de detección temprana, los países corren el riesgo
cadena, desde la detección hasta la respuesta coordinada entre los sectores de salud, social y seguridad, es esencial para asegurar que los datos de los SAT se traduzcan en acciones oportunas y eficaces de salud pública y de seguridad. Para abordar el panorama cambiante de las drogas sintéticas, los países deben institucionalizar y expandir sus SAT para asegurar una cobertura constante a lo largo de las Américas. El fortalecimiento de la capacidad de los laboratorios forenses y toxicológicos es igualmente esencial para permitir la identificación rápida de nuevas sustancias sintéticas y adulterantes a medida que surgen. El intercambio de información transfronteriza en tiempo real para monitorear la propagación de estas sustancias y apoyar respuestas regionales coordinadas debería reforzarse. La integración de datos de salud pública, la aplicación de la ley y aduanas en el SATA ayudarán a anticipar los riesgos emergentes de manera más eficaz. Finalmente, los países deben priorizar la emisión de alertas públicas sobre mezclas de alto riesgo y sobre suministros de cocaína adulterada, para proteger a las comunidades y orientar intervenciones de salud pública oportunas.9
Notas de Datos y Limitaciones Si bien el conjunto de datos del SATA ofrece información valiosa sobre la evolución del mercado de drogas en la región, existen ciertas limitaciones que conviene considerar. El conjunto de datos del SATA refleja alertas e informes más que prevalencias del consumo de drogas, lo que significa que captura señales de aparición, pero no mediciones del uso. Los países con mayores capacidades forenses y de laboratorio tienden a aportar más datos, mientras que las sustancias pueden permanecer con baja tasa de detección en lugares con recursos analíticos limitados. En consecuencia, las cifras ilustran dónde y cuándo se han
adulterantes hacen que los efectos del consumo de drogas sean cada vez más tóxicos e impredecibles. Sin mecanismos eficaces de detección temprana, los países corren el riesgo de pasar por alto apariciones de alta letalidad que, de otro modo, podrían ser contenidas. Además, los patrones de difusión regional demuestran que ninguna sustancia permanece confinada a un solo país durante mucho tiempo, lo que subraya la importancia de esfuerzos coordinados de monitoreo y respuesta a lo largo de las fronteras. Existe la necesidad de que los países con SAT consolidados fortalezcan el vínculo entre la información generada a través de las alertas y la respuesta correspondiente de las autoridades de aplicación de la Ley, los servicios de salud y los servicios sociales. Por ejemplo, cuando se detecta xilacina combinada con heroína, ¿cómo deberían los servicios de prevención, tratamiento y reducción de daños ajustar sus intervenciones? Las sobredosis pueden resultar más difíciles de revertir. Los pacientes que ingresan en tratamiento con antecedentes de consumo de xilacina pueden presentar lesiones cutáneas o necrosis. Similarmente, si el “tuci” está circulando en un país, ¿cómo deberían actualizarse los mensajes de prevención para reflejar los riesgos asociados y la composición de la sustancia? Al mismo tiempo, ¿cómo deberían las fuerzas del orden adaptar sus estrategias de investigación e interdicción ante nuevas combinaciones de sustancias sintéticas, a menudo fuera de los patrones tradicionales de tráfico o de las clasificaciones legales? Fortalecer esta cadena, desde la detección hasta la respuesta coordinada entre los sectores de salud, social y seguridad, es esencial para asegurar que los datos de los SAT se traduzcan en acciones oportunas y eficaces de salud pública y de seguridad.
países con mayores capacidades forenses y de laboratorio tienden a aportar más datos, mientras que las sustancias pueden permanecer con baja tasa de detección en lugares con recursos analíticos limitados. En consecuencia, las cifras ilustran dónde y cuándo se han reportado sustancias como emergentes o en circulación, pero no el nivel total de consumo en las poblaciones. Además, una vez que una sustancia ha sido reportada a través de un SAT, a menudo no se vuelve a reportar, a menos que reaparezca en una forma, mezcla o combinación novedosa, lo que subraya los límites interpretativos del conjunto de datos.
Conclusión Las drogas sintéticas en las Américas han evolucionado desde detecciones aisladas de nuevas sustancias psicoactivas hasta convertirse en una característica definitoria del mercado de drogas en la región. El conjunto de datos del SATA de 2019–2025 demuestra claramente este cambio significativo: desde las primeras alertas sobre fentanilo y xilacina fuera de América del Norte, hasta la propagación del “tuci” en múltiples subregiones, pasando por el aumento de adulterantes y mezclas tóxicas que han desencadenado eventos de intoxicación masiva. Estas tendencias revelan un mercado adaptativo, pero no estático, que produce nuevas combinaciones que incrementan los riesgos para los usuarios y complican el trabajo de la salud pública y de las fuerzas del orden. Los indicadores tradicionales, como las encuestas de prevalencia de consumo y los volúmenes de incautación de drogas, siguen siendo esenciales para comprender el alcance del consumo y la oferta de drogas sintéticas. Sin embargo, estas no capturan la velocidad del cambio ni los peligros que conllevan las mezclas novedosas. Aquí es donde los SAT y el SATA
del consumo y la oferta de drogas sintéticas. Sin embargo, estas no capturan la velocidad del cambio ni los peligros que conllevan las mezclas novedosas. Aquí es donde los SAT y el SATA aportan un valor único: al proporcionar alertas en tiempo real provenientes de SAT nacionales y de laboratorios forenses y toxicológicos, estos sistemas permiten que los países reconozcan y respondan a las amenazas a medida que surgen. El caso de la cocaína adulterada con opioides sintéticos en Argentina en 2022 señaló lo que está en juego cuando la detección se retrasa: vidas perdidas en cuestión de horas debido a que una mezcla tóxica circuló sin ser identificada.10
Mirando al futuro, el desafío para las Américas es de doble vía. Primero, consolidar y expandir los SAT nacionales para que ningún país quede sin la capacidad de detectar nuevas sustancias. Segundo, fortalecer el SATA como una plataforma hemisférica que integre alertas, evidencia forense y datos de salud pública en un recurso compartido. Solo así podrán las Américas pasar de respuestas reactivas a una preparación proactiva, convirtiendo los datos en acciones que salvan vidas. La aparición de drogas sintéticas no es una tendencia temporal, sino una transformación duradera de los mercados de drogas. Enfrentarla requiere agilidad, cooperación e innovación. Las alertas recibidas y emitidas a través del SATA entre 2019 y 2025 demuestran que la colaboración regional es tan indispensable como sea posible. Construir sobre esta base será esencial para proteger a las comunidades frente a las amenazas cambiantes que representan las drogas sintéticas en los próximos años.