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OEA - Buenas Prácticas para el Fortalecimiento de la Colaboración Público Privada

OEA - Organización de Estados Americanos

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Título
OEA - Buenas Prácticas para el Fortalecimiento de la Colaboración Público Privada
Autor
OEA - Organización de Estados Americanos
Categoría
Doctrina
Área del derecho
Internacional_Publico
Año

1

OEA | OAS > CICAD

GUÍA DE BUENAS PRÁCTICAS PARA EL

FORTALECIMIENTO DE LA COLABORACIÓN

PÚBLICO-PRIVADA EN EL CONTROL DE

SUSTANCIAS QUÍMICAS3

OEA | OAS > CICAD

GUÍA DE BUENAS PRÁCTICAS PARA EL

FORTALECIMIENTO DE LA COLABORACIÓN

PÚBLICO-PRIVADA EN EL CONTROL

DE SUSTANCIAS QUÍMICAS

DICIEMBRE 2025

Grupo de Expertos sobre Sustancias Químicas y Productos Farmacéuticos Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) Organización de los Estados Americanos (OEA)4

OEA | OAS > CICAD5

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ÍNDICE

GUÍA DE BUENAS PRÁCTICAS PARA EL FORTALECIMIENTO

DE LA COLABORACIÓN PÚBLICO-PRIVADA EN EL CONTROL

DE SUSTANCIAS QUÍMICAS

1. INTRODUCCIÓN .............................................................................................. 9

2. MARCO INTERNACIONAL .......................................................................10

3. BUENAS PRÁCTICAS ..................................................................................12

3.1 COMPROMISO DE LAS AUTORIDADES COMPETENTES

Y DE LA INDUSTRIA ................................................... 12 3.2 MARCOS INSTITUCIONALES Y MECANISMOS FORMALES DE COOPERACIÓN ..................................................... 13 3.3 COMUNICACIÓN Y NOTIFICACIÓN TEMPRANA ......................... 13 3.4 CÓDIGOS DE PRÁCTICA VOLUNTARIOS Y VERIFICACIÓN DE OPERACIONES ........................................................ 16 3.5 CAPACITACIÓN Y DESARROLLO DE CAPACIDADES CONJUNTAS ........ 17 3.6 INCLUSIÓN DE NUEVOS SECTORES .................................... 18

trazabilidad y optimizar el intercambio de información con el sector privado, promoviendo un equilibrio adecuado entre las medidas de control y el comercio legítimo. La experiencia demuestra que los mecanismos de colaboración basados en la confianza mutua y la responsabilidad compartida son los que mejor resisten los desafíos emergentes de los mercados globales y de las nuevas tecnologías, asegurando la continuidad y eficacia de los sistemas de control de sustancias químicas.24 OEA | OAS > CICAD c onclusiones oea | oas > CICAD

la colaboración y el trabajo en conjunto público-privado, generando confianza entre los actores de ambos sectores y establecen canales directos de comunicación. Este enfoque contribuye a consolidar la implementación del mecanismo de cooperación conjunta y a mantener una participación activa del sector privado. La inclusión de estos mecanismos dentro de los instrumentos que cada país utilice para el control de sustancias químicas garantiza que formen parte de los procesos habituales de fiscalización, lo que favorece su continuidad y sostenibilidad en el tiempo. 3.3 COMUNICACIÓN Y NOTIFICACIÓN TEMPRANA El intercambio oportuno de información es una de las bases de la cooperación. Las empresas deben disponer de canales de comunicación directos y seguros con las autoridades competentes para notificar sin demora operaciones sospechosas, solicitudes inusuales o transacciones carentes de justificación. La designación de puntos de contacto entre las autoridades y las empresas permite canalizar consultas, reportes y notificaciones de manera ágil. Además, consolida la confianza mutua entre ambas partes.14

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Buenas Prácticas15 Buenas Prácticas

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OEA | OAS > CICAD Buenas Prácticas Asimismo, es conveniente establecer un mecanismo de comunicación para gestionar inquietudes, necesidades e intereses del sector privado, con el fin de incentivar mejoras administrativas que permitan una fiscalización más eficiente. Algunos Estados complementan estos mecanismos con buzones electrónicos o líneas directas para el sector privado, así como con procedimientos de retroalimentación mediante los cuales la autoridad informa sobre las medidas adoptadas tras una notificación. Este tipo de prácticas facilita también los procesos

DE OPERACIONES ........................................................ 16 3.5 CAPACITACIÓN Y DESARROLLO DE CAPACIDADES CONJUNTAS ........ 17 3.6 INCLUSIÓN DE NUEVOS SECTORES .................................... 18 3.7 ENFOQUE DE BENEFICIOS MUTUOS EN LA COOPERACIÓN PÚBLICO–PRIVADA (CONCEPTO GANAR-GANAR) ...................... 20 3.8 CULTURA DE CUMPLIMIENTO Y COMPROMISO EMPRESARIAL ........................................................ 21 3.9 SOSTENIBILIDAD INSTITUCIONAL DE LOS MECANISMOS DE COOPERACIÓN ........................................................ 21

4. CONCLUSIÓN ..................................................................... 216

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OEA | OAS > CICAD9 introducción

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GUÍA DE BUENAS PRÁCTICAS PARA EL

FORTALECIMIENTO DE LA COLABORACIÓN

PÚBLICO-PRIVADA EN EL CONTROL DE SUSTANCIAS QUÍMICAS 1. introducción El control eficaz de las sustancias químicas utilizadas en la fabricación ilícita de drogas depende, en gran medida, de la capacidad de los Estados para entablar una colaboración activa con el sector privado. La cooperación voluntaria entre los gobiernos y la industria constituye un componente esencial de las estrategias de prevención del desvío, complementando las medidas de fiscalización establecidas por los tratados internacionales y la normativa nacional. En aquellos países donde la industria se encuentra sujeta a un régimen de control o regulación obligatoria, la cooperación público-privada debería centrarse en la sensibilización y la capacitación para garantizar el cumplimiento de las leyes y reglamentos aplicables.

derivados de la carga o manipulación manual de datos y fortalecen la transparencia del flujo de información. Además, incrementan la capacidad de las autoridades para detectar tempranamente inconsistencias o posibles desvíos. Asimismo, se recomienda realizar evaluaciones periódicas de cumplimiento o auditorías conjuntas entre autoridades y empresas, con el fin de revisar la correcta aplicación de los procedimientos de control y reforzar la cooperación. 3.5 caPacitación Y desarrollo de ca Pacidades conJuntas El fortalecimiento de capacidades técnicas es indispensable para mantener la eficacia de los mecanismos de cooperación. Las actividades de capacitación conjunta permiten que funcionarios públicos y personal del sector privado compartan conocimientos sobre control químico, métodos de desvío y tendencias emergentes. Las asociaciones industriales, cámaras empresariales y colegios profesionales desempeñan un papel clave en la difusión de buenas prácticas, especialmente entre pequeñas y medianas empresas. En estas instancias, resulta valioso que las autoridades competentes expliquen su mandato, las razones que sustentan la fiscalización de sustancias químicas18 OEA | OAS > CICAD Buenas Prácticas y el papel que desempeñan los organismos internacionales en este ámbito. Esta transparencia contribuye a fortalecer la confianza y a promover una comprensión común de los objetivos de control. La capacitación debe ser bidireccional. El sector privado posee un conocimiento profundo de los procesos industriales, los mercados y las dinámicas comerciales, por lo que su retroalimentación técnica resulta esencial para mejorar la detección de riesgos y fortalecer la comprensión de estos procesos por parte de las autoridades.

llos países donde la industria se encuentra sujeta a un régimen de control o regulación obligatoria, la cooperación público-privada debería centrarse en la sensibilización y la capacitación para garantizar el cumplimiento de las leyes y reglamentos aplicables. Desde hace varias décadas, la comunidad internacional promueve la creación de mecanismos de cooperación público-privada como instrumentos flexibles y adaptables que permiten equilibrar los objetivos del control con la facilitación del comercio legítimo. La cooperación basada en la confianza, la transparencia y la responsabilidad compartida 1 se ha consolidado como un vínculo clave entre los gobiernos y la industria. La evolución de estas iniciativas refleja un cambio sustancial de enfoque. Mientras que las primeras experiencias se centraban en códigos de práctica voluntarios entre autoridades competentes y empresas químicas o farmacéuticas, los modelos actuales incorporan mecanismos institucionalizados de intercambio de información, análisis conjunto de riesgos y capacitación permanente. Asimismo, la cooperación se ha expandido hacia otros sectores con vinculación directa o indirecta en el manejo o comercialización de sustan1 En este documento, el término “responsabilidad compartida” se refiere a la prevención del desvío de precursores, entendida como un esfuerzo conjunto en el que tanto las autoridades competentes como las empresas desempeñan un papel activo y complementario. Mientras las autoridades proporcionan orientación, supervisión e información sobre

riesgos, las empresas asumen el compromiso de conocer a sus clientes y productos, monitorear sus propias sustancias y reportar cualquier operación inusual. Más allá del cumplimiento de las obligaciones legales, la responsabilidad compartida implica construir una red de cooperación basada en la confianza mutua y la comunicación fluida, con el fin de fortalecer los mecanismos de control y prevención.10 OEA | OAS > CICAD Marco i nternacional cias químicas, tales como tecnología, finanzas, transporte y distribución, entre otras actividades relacionadas. Este proceso ha fortalecido tanto la capacidad preventiva de los Estados como la cultura de cumplimiento del sector privado, generando entornos más seguros y sostenibles para prevenir el desvío de sustancias químicas. En los últimos años, los desafíos se han multiplicado. La diversificación de precursores y pre-precursores, la proliferación de sustancias no fiscalizadas, la expansión del comercio electrónico y la aparición de nuevas modalidades de desvío a través de intermediarios logísticos y plataformas en línea exigen una cooperación más ágil y multidimensional. Frente a estas realidades, los mecanismos de cooperación público-privada adquieren una dimensión estratégica, al facilitar la detección temprana de operaciones sospechosas y mejorar los mecanismos de intercambio de información entre las autoridades competentes y las empresas participantes. Esta guía tiene por objetivo actualizar y fortalecer el concepto de cooperación público-privada en el ámbito del control de sustancias químicas, incorporando los enfoques más recientes promovidos a nivel internacional. Está dirigida a las autoridades nacionales competentes involucradas en la fiscalización de precursores químicos y busca servir como referencia práctica para consolos enfoques más recientes promovidos a nivel internacional. Está dirigida a las autoridades nacionales competentes involucradas en la fiscalización de precursores químicos y busca servir como referencia práctica para consolidar la cooperación público-privada a partir de las experiencias y buenas prácticas implementadas en los últimos años. Cabe destacar que las buenas prácticas recopiladas en esta guía tienen un carácter orientativo y no vinculante. Las medidas presentadas constituyen recomendaciones que las autoridades competentes podrán considerar en función de los marcos normativos nacionales vigentes, así como de las capacidades institucionales y la disponibilidad de recursos de cada Estado miembro.

2. Marco internacional El marco que regula el control de los precursores químicos y otras sustancias utilizadas en la fabricación ilícita de drogas, así como los precursores químicos con fines médicos, científicos e industriales, se fundamenta en la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias11 Marco internacional OEA | OAS > CICAD Psicotrópicas de 1988, en particular en su Artículo 12, que establece las obligaciones de los Estados parte para prevenir su desvío hacia fines ilícitos.

Asimismo, la Convención dispone que los países deben cooperar con las industrias químicas y farmacéuticas, así como con otros sectores pertinentes de la economía, para evitar el desvío de las sustancias incluidas en los Cuadros I y II de dicho instrumento. La importancia de la cooperación entre las autoridades competentes y el sector privado también ha sido reiterada por la Comisión de Estupefacientes (CND), órgano normativo de las Naciones Unidas en materia de políticas de

II de dicho instrumento. La importancia de la cooperación entre las autoridades competentes y el sector privado también ha sido reiterada por la Comisión de Estupefacientes (CND), órgano normativo de las Naciones Unidas en materia de políticas de drogas. En particular, su Resolución 65/3 (2022) insta a los Estados miembros a fortalecer las asociaciones y mecanismos de colaboración con las entidades privadas a fin de prevenir el desvío de productos químicos y precursores, incluso en el ámbito del comercio electrónico y las plataformas digitales. La resolución también destaca la necesidad de promover marcos que ofrezcan garantías adecuadas y seguridad jurídica al sector privado cuando colabora con las autoridades en la protección de plataformas, servicios y cadenas de suministro. En este marco, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) ha desarrollado documentos técnicos que complementan este marco normativo y promueven la cooperación entre las autoridades competentes y las entidades del sector privado

2. Dichos instrumentos ofrecen modelos prácticos para formalizar esta cooperación mediante memorandos de entendimiento3, códigos de prácticas voluntarias, puntos de contacto nacionales y programas de capacitación conjunta. Además, se destaca la importancia de mantener canales de comunicación estructurados, mecanismos de notificación temprana y acuerdos de colaboración sostenibles que faciliten la detección de operaciones sospechosas y el control eficaz del comercio lícito de sustancias químicas. 2 A los efectos de la presente guía, la expresión “entidades del sector privado” comprende a todos los actores no gubernamentales involucrados, de manera directa o indirecta, en la fabricación, distribución, comercio, financiamiento

sustancias químicas. 2 A los efectos de la presente guía, la expresión “entidades del sector privado” comprende a todos los actores no gubernamentales involucrados, de manera directa o indirecta, en la fabricación, distribución, comercio, financiamiento o uso de sustancias químicas, incluidas las empresas, las asociaciones industriales, las cámaras empresariales, los distribuidores, importadores, exportadores, laboratorios y otros actores pertinentes. 3 Un memorando de entendimiento es un acuerdo voluntario y no jurídicamente vinculante entre una autoridad gubernamental y una o varias entidades del sector privado, que define sus funciones, responsabilidades y procedimientos para fortalecer el control de los precursores químicos y prevenir su desvío. Ejemplos de aplicación y un modelo de referencia pueden consultarse en el Anexo II de las Notas prácticas para aplicar las Directrices para la elaboración de un Código de Práctica Voluntario destinado a la Industria Química (JIFE, 2015) y en la publicación Prácticas nacionales relacionadas con las alianzas público-privadas en el ámbito de los precursores y las sustancias no fiscalizadas (JIFE, 2022).12 OEA | OAS > CICAD Buenas Prácticas En el plano regional, la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) de la Organización de los Estados Americanos (OEA) ha contribuido a la armonización normativa mediante el Reglamento Modelo de la CICAD para el Control de Sustancias Químicas que se Utilizan en la Fabricación Ilícita de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas. Dicho documento establece que las autoridades competentes deben promover la cooperación con el

CICAD para el Control de Sustancias Químicas que se Utilizan en la Fabricación Ilícita de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas. Dicho documento establece que las autoridades competentes deben promover la cooperación con el sector privado a través de la creación de grupos de trabajo conjuntos, códigos de prácticas voluntarias, acuerdos de colaboración, programas de capacitación y guías de buenas prácticas empresariales. Asimismo, dispone que los operadores deben informar de inmediato a las autoridades competentes sobre operaciones sospechosas. De forma complementaria, recomienda adoptar una política de “conozca a su cliente”. En conjunto, los instrumentos internacionales mencionados ofrecen a los Estados un marco técnico integral de medidas y herramientas prácticas para fortalecer la cooperación público-privada en el control de precursores químicos. Por lo tanto, varias de las medidas señaladas en este apartado se desarrollarán con mayor detalle en el capítulo siguiente.

3. Buenas Prácticas Las buenas prácticas que se presentan a continuación se basan en los principios promovidos a nivel internacional, así como en experiencias documentadas por los Estados en la aplicación de mecanismos de cooperación público-privada.

3.1 COMPROMISO DE LAS AUTORIDADES COMPETENTES Y DE LA INDUSTRIA El compromiso de las autoridades competentes constituye el motor principal para convocar a las partes interesadas de los sectores público y privado, y para comunicar de manera efectiva el propósito y los beneficios concretos de las alianzas público-privadas. Este liderazgo actúa como un incentivo clave para promover la adopción de medidas voluntarias por parte de la industria. Para fortalecer este proceso, es fundamental desarrollar y poner a disposilas alianzas público-privadas. Este liderazgo actúa como un incentivo clave para promover la adopción de medidas voluntarias por parte de la industria. Para fortalecer este proceso, es fundamental desarrollar y poner a disposición herramientas que faciliten la implementación de acciones por parte del sector privado, asegurando que sean accesibles, prácticas y alineadas con los objetivos de la alianza. Asimismo, el compromiso activo y sostenido de la13 Buenas Prácticas OEA | OAS > CICAD industria es un elemento esencial para garantizar la efectividad y continuidad de las alianzas público-privadas. 3.2 Marcos institucionales Y MecanisMos ForMales de cooPeración Un marco institucional sólido favorece la continuidad y sostenibilidad de la colaboración. En muchos países, la cooperación se formaliza mediante memorandos de entendimiento o acuerdos voluntarios que definen las responsabilidades de cada parte y los protocolos de intercambio de información. Asimismo, la creación de grupos de trabajo mixtos o comités técnico-industriales ha demostrado ser eficaz para analizar conjuntamente incidentes, revisar tendencias de desvío y proponer medidas preventivas. De igual manera, varios países fortalecen estos mecanismos mediante la adhesión individual de las empresas, ya sea a través de la firma de acuerdos voluntarios o cartas de compromiso que formalizan su participación y aseguran la adopción de los compromisos establecidos. Estos compromisos promueven la colaboración y el trabajo en conjunto público-privado, generando confianza entre los actores de ambos sectores y establecen canales directos de comunicación. Este enfoque contribuye a consolidar la implementación del mecanismo de

líneas directas para el sector privado, así como con procedimientos de retroalimentación mediante los cuales la autoridad informa sobre las medidas adoptadas tras una notificación. Este tipo de prácticas facilita también los procesos de comunicación necesarios cuando se evalúan cambios normativos. En este sentido, cuando se evalúen posibles actualizaciones a las listas de sustancias químicas, se recomienda establecer una instancia de comunicación temprana con la industria para recabar información sobre usos legítimos, anticipar posibles afectaciones en los procesos industriales y preparar a los sectores involucrados para una transición ordenada. Asimismo, una vez adoptada la modificación de las listas y antes de su entrada en vigor, resulta útil informar con anticipación a las empresas, de modo que puedan ajustar los sistemas de control, adaptar los procedimientos internos y capacitar al personal. Esta comunicación previa facilita una implementación fluida y promueve el cumplimiento desde el inicio. 3.4 códiGos de Práctica Voluntarios Y VeriFicación de oPeraciones La adopción de códigos de práctica voluntarios permite estandarizar los procedimientos de cooperación y asegurar que todas las empresas apliquen criterios uniformes de control. Estos códigos establecen orientaciones sobre el manejo, almacenamiento, transporte, distribución y comercialización de sustancias químicas controladas y no controladas, así como para la notificación inmediata de operaciones sospechosas. Entre las medidas más relevantes se encuentran: > Aplicar el principio de “Conozca su cliente”: la verificación de la identidad y legitimidad de los clientes constituye una herramienta esencial para prevenir desvíos o usos indebidos de sustancias químicas. Este principio implica confirmar la identidad de los clientes y evaluar la finalidad declarada

y legitimidad de los clientes constituye una herramienta esencial para prevenir desvíos o usos indebidos de sustancias químicas. Este principio implica confirmar la identidad de los clientes y evaluar la finalidad declarada de las transacciones antes de concretarlas, asegurando que los productos sean destinados a fines legítimos y conformes a la normativa aplicable.17 Buenas Prácticas OEA | OAS > CICAD > Mantener registros actualizados: llevar registros de inventarios adecuados y actualizados de todas las operaciones durante los períodos establecidos por la normativa. Esta práctica permite detectar de manera oportuna posibles situaciones sospechosas, pérdidas inusuales o robos, y facilita la trazabilidad de las actividades. Asimismo, dichos registros deberán estar disponibles para las autoridades competentes cuando así lo requieran. > Fomentar la capacitación continua: es fundamental promover la formación permanente de los colaboradores del sector privado, con el propósito de resaltar la importancia de un control adecuado de las sustancias químicas y de fortalecer la colaboración con las autoridades. Además, se recomienda elaborar y difundir guías internas que orienten al personal en la detección temprana de situaciones sospechosas. > Implementar sistemas electrónicos de control: en algunos países, las autoridades han desarrollado sistemas electrónicos de registro y control que permiten a las empresas reportar directamente sus operaciones y transacciones, integrando la información con bases de datos estatales. Estos sistemas facilitan la trazabilidad en tiempo real, reducen los errores derivados de la carga o manipulación manual de datos y fortalecen la transparencia del flujo de información. Además, incrementan la capacidad de las autoridades para detectar tempranamente inconsistencias o posibles desvíos.

miento profundo de los procesos industriales, los mercados y las dinámicas comerciales, por lo que su retroalimentación técnica resulta esencial para mejorar la detección de riesgos y fortalecer la comprensión de estos procesos por parte de las autoridades. Por otra parte, algunas autoridades elaboran materiales de sensibilización —boletines, infografías, listas de verificación e indicadores de riesgo— que complementan la capacitación formal y se ajustan a las características de cada industria. En este contexto, las autoridades competentes también promueven la difusión de la Lista de Vigilancia Internacional Especial Limitada de la JIFE, con el fin de informar al sector privado sobre sustancias químicas no fiscalizadas a nivel internacional que pueden representar un posible riesgo de desvío. Asimismo, en varios países se han implementado simulacros y ejercicios conjuntos organizados por las autoridades competentes para mejorar la respuesta ante incidentes de robo, pérdida o sospecha de desvío. Finalmente, pueden organizarse actividades de formación junto con instituciones académicas y entidades profesionales —como colegios, agremiaciones o asociaciones— para incorporar estos contenidos en los programas educativos y fortalecer las capacidades de los futuros profesionales en materia de control de precursores químicos. 3.6 inclusión de nue Vos sectores La dinámica del comercio global exige ampliar la cooperación más allá de la industria química tradicional. Los mecanismos de colaboración deben incluir también a sectores vinculados con la tecnología, las finanzas, el transporte y la distribución, además de los operadores logísticos, empresas de mensajería y paquetería, y plataformas de comercio electrónico. El acercamiento a estos sectores —al igual que ocurre con los tradicionales— puede canalizarse a

la distribución, además de los operadores logísticos, empresas de mensajería y paquetería, y plataformas de comercio electrónico. El acercamiento a estos sectores —al igual que ocurre con los tradicionales— puede canalizarse a través de cámaras empresariales y asociaciones industriales, que facilitan la interacción con sus empresas miembro y la difusión de buenas prácticas.19 Buenas Prácticas

OEA | OAS > CICAD20

OEA | OAS > CICAD Buenas Prácticas La cooperación con estos actores permite abordar modalidades de desvío más recientes, como la venta de productos no fiscalizados a través de entornos digitales, el uso de criptomonedas o pagos anónimos y el fraccionamiento de envíos postales internacionales. Las entidades financieras y las empresas tecnológicas, por su parte, pueden aportar herramientas de monitoreo y análisis que faciliten la detección de transacciones sospechosas o patrones inusuales. Para incorporar gradualmente a estos actores, algunas autoridades han creado mesas técnicas o grupos de trabajo sectoriales que facilitan comprender el rol y las funciones de cada actor, identificar vulnerabilidades y coordinar acciones de prevención. De igual manera, es recomendable realizar capacitaciones específicas para comprender el funcionamiento de estos sectores, su relación con el comercio de sustancias químicas y las particularidades de sus modelos de negocio. Esta información resulta esencial para ajustar las acciones de prevención y fortalecer la eficacia de los mecanismos de cooperación. Por último, algunas experiencias recientes destacan el uso de herramientas de análisis de datos e inteligencia artificial para identificar patrones de riesgo y apoyar la labor de fiscalización.

lecer la eficacia de los mecanismos de cooperación. Por último, algunas experiencias recientes destacan el uso de herramientas de análisis de datos e inteligencia artificial para identificar patrones de riesgo y apoyar la labor de fiscalización. 3.7 ENFOQUE DE BENEFICIOS MUTUOS EN LA COOPERACIÓN PÚBLICO–PRIVADA (CONCEPTO GANAR-GANAR) Las alianzas público–privadas eficaces se sustentan en un enfoque de beneficios mutuos, en el que tanto las autoridades competentes como el sector privado aportan capacidades y reciben valor a cambio. Este equilibrio fortalece la sostenibilidad de la cooperación y promueve una participación activa y continua. Por parte del sector privado, la colaboración incluye el fortalecimiento de los controles internos, la detección temprana de operaciones sospechosas, el intercambio oportuno de información y la capacitación del personal. A su vez, las autoridades proporcionan información técnica y de inteligencia, orientaciones normativas claras, canales de comunicación directos, retroalimentación sobre las notificaciones recibidas y oportunidades para participar en grupos de trabajo y otros espacios de coordinación.21 Buenas Prácticas OEA | OAS > CICAD Este modelo permite optimizar recursos, mejorar los tiempos de respuesta, reducir cargas administrativas innecesarias, incrementar la transparencia y consolidar la confianza y el respeto entre todas las partes involucradas. La cooperación basada en beneficios mutuos profundiza la disposición de las empresas a participar activamente en los esfuerzos de control, fomentando un sentido de apropiación y contribuyendo a una relación de trabajo más efectiva entre las autoridades y el sector privado. 3.8 cultura de cuMPliMiento Y coMProMiso eMPresarial

empresas a participar activamente en los esfuerzos de control, fomentando un sentido de apropiación y contribuyendo a una relación de trabajo más efectiva entre las autoridades y el sector privado. 3.8 cultura de cuMPliMiento Y coMProMiso eMPresarial Una cooperación público-privada eficaz requiere consolidar una cultura de cumplimiento que promueva la responsabilidad compartida y la transparencia. Algunas autoridades implementan programas de reconocimiento o certificación voluntaria para empresas que demuestran altos niveles de cumplimiento y cooperación. Para fortalecer esta cultura, resulta fundamental que las empresas integren las medidas de control y prevención del desvío en sus procedimientos operativos. De este modo, la colaboración con las autoridades pasa a formar parte de su responsabilidad corporativa y gestión interna del riesgo. Asimismo, la evaluación periódica de la participación de las empresas en los mecanismos de cooperación público-privada vigentes permite medir el nivel de cumplimiento, identificar áreas de mejora y fortalecer su participación en las acciones conjuntas. Para ello, se recomienda realizar revisiones regulares de los acuerdos de colaboración y llevar a cabo reuniones o informes conjuntos, con el fin de evaluar los avances, compartir experiencias y mantener actualizados los marcos de cooperación. 3.9 sosteniBilidad institucional de los MecanisMos de cooPeración Los mecanismos de cooperación público-privada sostenibles se distinguen por contar con una base institucional sólida y una estructura funcional que garantice su continuidad en el tiempo. En primer lugar, deben tener un mandato claro y documentado, respaldado por la autoridad competente, que establezca sus objetivos, funciones y procedimientos. Su sostenibilidad también depende de

tice su continuidad en el tiempo. En primer lugar, deben tener un mandato claro y

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