OEA - Documento AG ACTA 522 26 de 2026
Organización de Estados Americanos
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Detalles
- Título
- OEA - Documento AG ACTA 522 26 de 2026
- Autor
- Organización de Estados Americanos
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Internacional Público
- Año
- 2026
[image]QUINCUAGÉSIMO SEXTO PERÍODO ORDINARIO DE SESIONES OEA/Ser.P
Del 22 al 24 de junio de 2026 AG/ACTA 522/26
Ciudad de Panamá, Panamá 24 agosto 2026
Original: Textual
ACTA DE LA TERCERA SESIÓN PLENARIA
Fecha: 24 de junio de 2026
Hora: 10:07 a. m.
Lugar: Centro de Convenciones ATLAPA
Presidente: Señor Javier Martínez-Acha Vásquez
Ministro de Relaciones Exteriores, Jefe de la Delegación de Panamá
Presentes: Jean Josué Pierre (Haití)
Pamela Handal Rivera (Honduras)
Delita Elizabeth McCallum (Jamaica)
Raquel Serur Smeke (México)
Carlos Guevara Mann (Panamá)
Víctor Verdún Bitar (Paraguay)
Rodolfo Enrique Coronado Molina (Perú)
Roberto Álvarez (República Dominicana)
Jacinth Henry-Martin (Saint Kitts y Nevis)
Alva Romanus Baptiste (Santa Lucía)
Dwight Fitzgerald Bramble (San Vicente y las Granadinas)
Melvin Bouva (Suriname)
Saschele Takesha Griffith (Trinidad y Tobago)
Natalia Martínez (Uruguay)
Ronald Sanders (Antigua y Barbuda)
Agustín Caulo (Argentina)
Frederick A. Mitchell (Bahamas)
Christopher Sinckler (Barbados)
Oscar Arnold (Belize)
Fernando Hugo Aramayo Carrasco (Bolivia)
Daniela Arruda Benjamin (Brasil)
Stuart Savage (Canadá)
Francisco Pérez Mackenna (Chile)
Rosa Yolanda Villavicencio Mapy (Colombia)
Steve Ferrol (Dominica)
Efraín Baus (Ecuador)
Wendy Jeannette Acevedo Castillo (El Salvador)
Michael Kozak (Estados Unidos)
Tarlie Francis (Grenada)
Rosa Yolanda Villavicencio Mapy (Colombia)
Steve Ferrol (Dominica)
Efraín Baus (Ecuador)
Wendy Jeannette Acevedo Castillo (El Salvador)
Michael Kozak (Estados Unidos)
Tarlie Francis (Grenada)
Claudia Lissette Escobar Mejía (Guatemala)
Samuel A. A. Hinds (Guyana)
Albert R. Ramdin (Secretario General de la OEA)
Laura Gil Savastano (Secretaria General Adjunta)
Asuntos
1. Palabras del Presidente en ocasión del “Día Internacional de las Mujeres en la Diplomacia”
# Informe anual del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral a la Asamblea General (2025-2026)
# Diálogo de los Jefes de Delegación: “Multilateralismo firme en defensa de la democracia: seguridad hemisférica y la estabilidad en los Estados Americanos” (continuación)
1. Palabras del Presidente en ocasión del “Día Internacional de las Mujeres en la Diplomacia”
El PRESIDENTE: Vamos a comenzar, no sin antes hacer un digno reconocimiento.
Mi país rinde homenaje a todas las mujeres que con talento, visión, compromiso y liderazgo contribuyen al fortalecimiento de las relaciones entre los Estados, la promoción de la paz, la defensa de los derechos humanos y la construcción de un mundo más justo e inclusivo, nuestras mujeres diplomáticas.
Como país sede del quincuagésimo sexto período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Panamá reconoce y celebra el invaluable aporte de las mujeres diplomáticas de las Américas, del mundo y, por supuesto, de mi país, cuya labor fortalece el diálogo, la cooperación y el entendimiento entre nuestras naciones.
En nombre de mi Presidente, José Raúl Mulino, de su Gobierno y del noble pueblo de Panamá, como Canciller, expresamos nuestro profundo reconocimiento y nuestras más sinceras felicitaciones a todas las mujeres que sirven a sus países y a la comunidad internacional de la diplomacia, inspirando con su ejemplo a las presentes y futuras generaciones.
Que esta fecha reafirme nuestro compromiso con una participación cada vez más plena, equitativa y significativa de las mujeres en los espacios de toma de decisiones y en la conducción de los asuntos internacionales.
Debo confesar que en mi propia casa el multilateralismo tiene sus límites; somos tres y tres, tres hombres y tres niñas; mi mujer y dos chicas brillante. Allí las negociaciones suelen ser breves, las resoluciones se aprueban por amplia mayoría y el derecho de veto prácticamente no existe. Las tres mujeres que imponen sus puntos de vista como una combinación irresistible de amor, inteligencia y sabiduría y, como buen diplomático, he aprendido que a veces la mejor estrategia es reconocer cuando la contraparte tiene toda la razón.
¡Feliz Día Internacional de las Mujeres en la Diplomacia!
[Aplausos.]
Excelencias, distinguidos colegas, buenos días, declaro abierta la tercera sesión plenaria del quincuagésimo sexto período ordinario de sesiones de la Asamblea General.
1. Informe Anual del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral a la Asamblea General (2025-2026)
El PRESIDENTE: Conforme a lo acordado, reanudamos los trabajos con la presentación del Informe Anual del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI). Para ello, me complace ofrecer la palabra al Embajador Edison Lanza, Representante Permanente del Uruguay [ante la Organización de los Estados Americanos] y Presidente de dicho Consejo.
El PRESIDENTE DEL CONSEJO INTERAMERICANO PARA EL DESARROLLO INTEGRAL: Muchas gracias, señor Presidente de la Asamblea General y Canciller de la República de Panamá, Javier Martínez-Acha Vásquez, felicitaciones por este extraordinario [período de sesiones] de la Asamblea General.
Saludo también al señor Secretario General, Albert R. Ramdin; a la señora Secretaria General Adjunta, Embajadora Laura Gil; a las señoras y los señores Ministros de Relaciones Exteriores; y distinguidos Jefes y Jefas de Delegación.
Me sumo también desde la presidencia del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI) a este saludo y felicitaciones en el “Día Internacional de las Mujeres en la Diplomacia”.
Tengo el honor de comparecer ante esta Asamblea General, en mi calidad de Presidente del CIDI y presentar el Informe Anual correspondiente al período 2025-2026.
Estamos ante un momento único para este Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral, dado que transitamos el año en el que conmemoramos nada menos que su trigésimo aniversario. Tres décadas atrás, el Protocolo de Managua constituyo el CIDI con una convicción que hoy conserva toda su vigencia: no hay democracia que perdure sobre todo sin un robusto desarrollo, ni estabilidad que se sostenga sobre la exclusión y la inequidad. El desarrollo es un pilar interdependiente con la búsqueda de la paz, la democracia y la seguridad hemisférica.
Señoras y señores Cancilleres: vivimos un tiempo de incertidumbre económica, de reacomodo de las cadenas globales, de transición energética y de transformación tecnológica acelerada. En ese escenario, el desarrollo integral dejó de ser una aspiración de largo plazo para convertirse en una cuestión de resiliencia inmediata de nuestras sociedades. Los pueblos de las Américas nos demandan acción y resultados concretos. Ese ha sido el norte del CIDI durante este período.
En el segundo semestre de 2025, bajo la presidencia de Suriname, el CIDI concentró sus esfuerzos en el desarrollo de capacidades para mejorar el comercio en las Américas como motor de un crecimiento inclusivo. Fueron cinco diálogos temáticos –desde la formalización de las micro, medianas y pequeñas empresas (MIPYMES) hasta la preparación para las Fintech y el comercio electrónico– del cual surgió un Borrador de Hoja de Ruta que busca ofrecer a nuestros países una agenda práctica para insertarse mejor en una economía global en plena reconfiguración.
En el primer semestre de 2026, bajo la presidencia que he tenido el honor de ejercer, abordamos la seguridad energética como catalizador del desarrollo sostenible y la prosperidad económica. La energía es la condición material del desarrollo. No hay industrialización, ni digitalización, ni resiliencia climática sin energía segura, asequible y limpia. Dialogamos sobre infraestructura crítica, sobre integración energética regional, sobre eficiencia y diversificación de fuentes, y sobre la abundancia de minerales críticos que las Américas poseen y que representan una oportunidad histórica para generar cadenas de valor agregado. Los Estados Miembros se manifestaron por ingresar a la economía basada en el uso de estos minerales, pero no como meros exportadores de un recurso, sino formando parte de las cadenas de valor. Cerramos el ciclo analizando la situación del sistema eléctrico de Haití, porque la solidaridad hemisférica se mide ante las crisis más complejas y acuciantes.
De ese trabajo recogimos un paper estratégico con miras a la preparación de la próxima Reunión Interamericana de Ministros y Altas Autoridades de Desarrollo Sostenible, bajo el liderazgo de Panamá. Es un ejemplo concreto del funcionamiento del diálogo en el CIDI, con resultados que se pueden convertir en mandatos y acciones.
Este período fue, también, de fortalecimiento institucional. Renovamos el marco normativo del CIDI, dimos continuidad a sus nueve procesos ministeriales sectoriales, y acompañamos la designación de la Embajadora Isabelle Valois como Secretaria Ejecutiva para el Desarrollo Integral, a quien le deseo nuevamente el mayor de los éxitos al frente de la Secretaría Ejecutiva para el Desarrollo Integral (SEDI). Quiero reconocer asimismo el liderazgo de quienes me precedieron en la conducción del CIDI durante este año.
Señor Presidente, en su reunión del 12 de junio, el CIDI acordó elevar a la consideración de esta Asamblea General dos instrumentos que reflejan su rumbo. El primero es el proyecto de declaración sobre la “Conmemoración del Trigésimo Aniversario del CIDI”, que reafirma al CIDI como el principal foro político del sistema interamericano para el diálogo, la cooperación y la promoción del desarrollo integral. El segundo es el proyecto de resolución “Avanzando Iniciativas Hemisféricas en Materia de Desarrollo Integral”, que ordena y proyecta los mandatos que guiarán los trabajos del CIDI, dando continuidad a las prioridades acordadas por los Estados Miembros.
Los encomiendo entonces a la consideración de esta Asamblea [General] con la convicción de que invertir en el pilar de desarrollo es invertir en la estabilidad democrática y en la prosperidad compartida de nuestro hemisferio.
Concluyo agradeciendo a todas las delegaciones y a la SEDI por su compromiso y espíritu constructivo, y reafirmando ante ustedes que el CIDI seguirá siendo el espacio donde las Américas convierten el diálogo en cooperación, y la cooperación en resultados para nuestros pueblos.
Muchas gracias.
[Aplausos.]
El PRESIDENTE: Muchas gracias, Embajador Lanza, por la presentación de este Informe Anual.
A tres décadas de su creación, el Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral ratifica su vigencia como el foro clave para construir consensos en favor del desarrollo social, económico y sostenible de nuestras naciones, recordándonos que la paz y la estabilidad democrática son indisolubles del bienestar de nuestros pueblos.
Deseo expresar el reconocimiento de esta Asamblea General a las presidencias de Suriname y Uruguay, así como a las vicepresidencias del Brasil y Belize, por su liderazgo en la conducción de este órgano.
Consulto a la sala si alguna delegación desea hacer uso de la palabra para referirse al informe presentado.
[Pausa.]
De no haber comentarios, la Presidencia sugiere que la Asamblea General tome nota del Informe Anual del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral, reiterando nuestras más sinceras felicitaciones a este órgano con motivo de su trigésimo aniversario.
Acordado.
# 3. Diálogo de los Jefes de Delegación: “Multilateralismo firme en defensa de la democracia: seguridad hemisférica y la estabilidad en los Estados Americanos” (continuación)
El PRESIDENTE: A continuación, retomaremos el diálogo de los Jefes de Delegación sobre el tema “Multilateralismo firme en defensa de la democracia: la seguridad hemisférica y la estabilidad en los Estados Americanos”.
Les recuerdo que las intervenciones no deberán exceder los seis (6) minutos, conforme a lo acordado, para garantizar la participación de todos los Estados Miembros.
Con este propósito, me complace ofrecer la palabra a la Delegación de Suriname.
El JEFE DE LA DELEGACIÓN DE SURINAME: Mr. President of the General Assembly, Minister Javier Martínez-Acha Vásquez; Secretary General of the Organization of American States (OAS), Ambassador Albert Ramdin; Assistant Secretary General, Honorable Ministers of Foreign Affairs, heads of delegation, distinguished guests and delegates, ladies and gentlemen: it is an honor to participate in this fifty-sixth regular session of the General Assembly of the OAS.
At the outset, I extend sincere appreciation to you, Mr. President and dear colleague, your government, and the people of Panama for their warm hospitality, and excellent organization of this [General] Assembly. As Panama commemorates the bicentennial of the Congress of 1826, we are reminded that the ideas and ideals of unity, cooperation and collective action continue to guide our hemisphere today.
The theme of this General Assembly is timely. For the Republic of Suriname, multilateralism remains the most effective means of addressing the complex challenges that we need to solve by working together.
A rule-based international order, grounded in respect for sovereignty, international law, and peaceful coexistence, remains essential for safeguarding peace, security, and sustainable development.
Democracy is one of the hemisphere's greatest achievements. Yet, democracy cannot be taken for granted. It requires strong institutions, transparency, accountability, respect for the rule of law, and meaningful participation by citizens. It equally requires that we address the social and economic conditions that undermine public trust and fuel instability.
Mr. President, distinguished delegates, dear colleagues: Today, our region faces a range of interconnected challenges, including transnational organized crime, illicit trafficking, cybercrime, environmental crimes, illegal mining, and the growing impacts of climate change. These threats do not respect national borders. Left unaddressed, they can weaken democratic institutions, destabilize societies, and hinder development. This requires stronger regional cooperation, enhanced information sharing, and collective action to build safer and more resilient societies.
For many countries in our hemisphere, security is increasingly multidimensional. It includes food security, energy security, environmental security, disaster resilience, and economic stability. In this regard, my country, Suriname, stands ready to contribute together with regional partners to strengthening energy and food security. Emerging developments in our energy sector, coupled with investments in infrastructure, agriculture, and digital transformation, create opportunities for inclusive growth, economic diversification, and regional resilience.
But also, climate change remains one of the defining challenges of our time. Small island developing and low-lying coastal states continue to face disproportionate impacts despite contributing the least to global emissions. Suriname is proud to be one of the world's few carbon-negative countries and among the most forested on earth, with more than ninety per cent forest coverage.
The future of the hemisphere is in our hands. But it will depend on our ability to transform common challenges into collective actions. Let us strengthen our commitment to democracy, reinforce multilateral cooperation, and work together to build a hemisphere that is more secure, more resilient, prosperous and inclusive.
The success of our Organization, the OAS, but also of other regional organizations such as Caribean Community (CARICOM), will ultimately be measured not by the resolutions we adopt but by the positive impact we have for our peoples and the people of the Americas.
I thank you.
[Aplausos.]
El PRESIDENTE: Thank you very much, Suriname.
Le damos la palabra a Antigua y Barbuda, Embajador Sir Ronald Sanders.
Antigua and Barbuda have the floor. Dear Ambassador Sir Ronald Sanders, go ahead.
El JEFE DE LA DELEGACIÓN DE ANTIGUA Y BARBUDA: Thank you, Mr. President.
Mr. President, Antigua and Barbuda comes to this General Assembly with hope. That hope is grounded in our conviction that despite its challenges, this Organization serves the people of the Americas and remains essential to our hemisphere. The Organization of American States (OAS) reflects a commitment made in Bogotá in 1948 that the nations of this hemisphere, regardless of size, wealth or power, would work together in pursuit of peace, democracy, development, and the equal dignity of their peoples. That commitment has not always been honored, but it has never been abandoned.
Today, multilateralism is under strain. Too often, unilateral action is chosen over collective solutions. The OAS is the only institution where almost all independent states of this hemisphere meet regularly for dialogue, cooperation, and collective action, and there is no substitute for it. For this reason, Antigua and Barbuda reaffirms without reservation its commitment to this Organization and to the Charter principles that guide it. We will continue to support the OAS in practice by applying its rules consistently, safeguarding its independence, and ensuring that it serves all member states fairly.
Mr. President, the independence of the Secretary General and of the international civil service that the General Secretariat represents is a fundamental principle of the Charter. It is essential to the institutional balance of this Organization and to its ability to serve all member states impartially. Of course, accountability is equally essential. However, it must be exercised through established mechanisms and in accordance with the Charter, the General Standards, and the collective decision of member states.
Mr. President, we must also address the financial condition of this Organization. The Regular Fund is under significant strain. Its reserves intended to protect against unforeseen shocks have been depleted. To maintain basic operations, the General Secretariat has relied on limited internal cash resources. The approved budget ceiling for 2027 is US$95.6 million. In real terms, this is lower than the Organization's budget fifteen years ago. The proposed 2027 program-budget increases funding by approximately US$2.5 million over 2026, largely to address inflation and cost-of-living adjustments. It does not address the US$16.7 million in unfunded and underfunded needs identified by the General Secretariat, nor does it restore the Reserve Sub Fund or resolve the gap between mandates and available resources.
Mr. President, Antigua and Barbuda has supported this budget to ensure continuity of operations, but not because the budget resolves the Organization's structural financial challenges. Now, we respect the collective process that produced the budget, and we recognize the fiscal constraints faced by many member states. Nonetheless, this remains a budget designed to sustain operations, not to fully deliver on agreed mandates. This is not only a technical issue, it is a political one that requires political decisions. Member states that value the OAS must be prepared to sustain it. Chronic underfunding has very real consequences. It affects anti-corruption and security programs, climate resilience initiatives, technical cooperation, human rights mechanisms, and support for countries facing exceptional challenges.
Mr. President, Antigua and Barbuda supports continued reform of the Organization, including transparency, accountability, and the effective use of resources. But reform must strengthen the Organization as a whole and proceed through the procedures established collectively and jointly by member states.
The people of Haiti continue to face unacceptable levels of violence and insecurity. Women and girls in particular remain at grave risk. The Haitian authorities have requested international security assistance. Antigua and Barbuda therefore supports the United Nations-authorized Gang Suppression Force and all efforts to restore public order.
The international community, particularly countries of the Americas, must also act in a coordinated manner against transnational criminal networks operating in Haiti. We must disrupt drug trafficking, illicit financial flows, and money laundering that emanates from Haiti. We must identify, sanction, and prosecute those who finance and support gang activity wherever they operate, inside or outside of Haiti. If we do not stop the money flow, we will not stop the gangs. Greater attention must be given to maritime surveillance, coastal monitoring, and border security, because the flow of weapons, ammunition, drugs and criminal actors into and out of Haiti must be disrupted. Stronger controls are essential to weaken the gangs, prevent Haiti from being used as a transit point, and to deny criminal networks a critical source of revenue. We must act together to restore security and democratic governance in the interest of Haiti and of the hemisphere as a whole.
Mr. President, the most valuable asset of this Organization is this permanent forum for dialogue that it provides. In a diverse hemisphere, a rules-based space where governments engage with mutual respect, even in disagreement, is indispensable. This forum should be strengthened, not weakened. Antigua and Barbuda values this Organization and believes it can do more for the peoples of the Americas. But doing more requires an OAS that is consensus-driven, adequately financed, accountable, modern, and responsive. Antigua and Bermuda chooses an OAS that is strong, independent, properly resourced and representative of all of the peoples of the Americas whose states choose to be part of this common endeavor. We believe, sir, that this is the right choice.
Thank you.
[Aplausos.]
El PRESIDENTE: Gracias, Sir Ronald Sanders. Thank you, Antigua y Barbuda.
Tiene la palabra, el Paraguay que ha permutado con la Delegación de la Argentina.
Señor Viceministro Víctor Verdún Bitar, adelante
El JEFE DE LA DELEGACIÓN DEL PARAGUAY: Muchas gracias.
Señor Presidente de la Asamblea General, señores Cancilleres, Jefas y Jefes de Delegación; señor Secretario General; señora Secretaria General Adjunta de la Organización de los Estados Americanos (OEA); señoras y señores:
Antes que nada, felicitaciones a las colegas diplomáticas en su día.
Quiero expresar nuestro agradecimiento a Panamá por su hospitalidad al recibir a la Asamblea [General] de la OEA en este marco tan significativo, el bicentenario del Congreso Anfictiónico de 1826, celebrado en esta misma ciudad. Esa gesta fundacional del sueño de unidad americana nos llama hoy, no solo a conmemorar, sino a preguntarnos con franqueza ¿cuánto hemos avanzado?, pero más aún, ¿cuánto nos queda por construir?
Esa franqueza exige también abordar realidades incómodas. La OEA enfrenta hoy desafíos serios: una situación financiera crítica y la erosión progresiva de su credibilidad. Este es el desafío que tenemos hoy ante nosotros. Se requieren medidas inmediatas que garanticen el funcionamiento efectivo del organismo, pero también reformas de fondo que permitan recuperar la autoridad moral y política que le corresponde a nuestra Organización.
Los principales obstáculos no vienen de afuera. Somos nosotros mismos. Las diferencias ideológicas entre nuestros países existen y existirán siempre, porque son inherentes a la vida misma democrática. El reto no es eliminarlas, sino impedir que paralicen nuestra acción. Necesitamos un enfoque más pragmático. Nuestros ciudadanos no esperan unanimidad; nuestros ciudadanos esperan resultados.
El Paraguay cree en la OEA. Pero creer no es suficiente. Hay que actuar. Si esta Organización ha de recuperar el protagonismo que le corresponde, debe demostrar que puede resolver y no solo deliberar; que puede prevenir y no solo reaccionar.
Quisiera destacar la importancia del diálogo con la sociedad civil. Este espacio donde dialogamos sobre democracia, derechos humanos, seguridad y tantos otros temas importantes que sirven también de puente para la Organización y el común de la gente de nuestras sociedades.
Hemos trabajado en esta ocasión bajo un nuevo formato de interacción cuya dinámica ha resultado muy interesante. Sin embargo, debiéramos garantizar la igualdad y el equilibrio en la participación y en [la extensión de] las intervenciones. [Aplausos.]
Hubo representantes que pudieron exponer sin límite de tiempo y otros a quienes se nos remarcó enfáticamente limitarnos a los dos minutos y medio de los que disponíamos. Este señalamiento lo hago de manera constructiva, realmente de manera constructiva para los futuros diálogos, porque la dinámica ha estado muy interesante, pero repito, necesitamos bastante equilibrio en la participación. Pensé realmente que en este foro de diálogo con la sociedad civil éramos todos iguales, pero evidentemente hubo algunos que eran más iguales que otros.
Señoras y señores delegados, el Paraguay reafirma la defensa irrenunciable de los derechos humanos, el Estado de derecho, las libertades fundamentales y al derecho internacional, bases fundacionales de esta Organización. En esta misma línea, sostenemos con convicción nuestros principios constitucionales: la protección de la vida desde la concepción, la familia y la soberanía. Lo seguiremos promoviendo en todos los espacios que sean necesarios.
La seguridad es también una prioridad central para el Gobierno del Presidente Santiago Peña. El narcotráfico, el crimen organizado, la trata de personas, la corrupción y el ciberdelito cruzan fronteras con una velocidad que desborda las capacidades y las respuestas actuales que podemos dar. Estos delitos no pueden combatirse –no podemos combatirlos– individualmente, exigen una acción concertada de todos nuestros organismos de seguridad, inteligencia y órganos de justicia.
Señoras y señores, la estabilidad duradera empieza por la democracia. Paraguay expresa su apoyo al Gobierno legítimamente electo de Bolivia frente a los intentos sistemáticos de desestabilización. Nuestro apoyo irrestricto para el hermano pueblo de Bolivia.
A Venezuela instamos a iniciar de manera honesta e irreversible un proceso de normalización democrática y esta Organización y sus Estados Miembros están llamados a acompañar ese camino.
Cuba y Nicaragua siguen siendo heridas abiertas en la conciencia democrática del hemisferio. Sus regímenes han negado a sus ciudadanos las libertades más elementales. No podemos normalizar la represión; la neutralidad y el silencio no son opciones.
No podemos reunirnos aquí en nombre de la democracia y al mismo tiempo guardar silencio ante la existencia de presos políticos y desaparecidos en los países citados. Debemos lograr un compromiso hemisférico para el restablecimiento pleno de la democracia en Venezuela, en Cuba y en Nicaragua.
Tampoco podemos olvidar ni pasar por alto la situación en Haití. Su pueblo lleva años sometido al terror de las bandas criminales. La comunidad internacional ha respondido, pero la ayuda sigue siendo insuficiente ante la magnitud del sufrimiento. No hay soluciones fáciles, pero sí una obligación clara: transformar la solidaridad retórica en una hoja de ruta con metas y plazos.
Señor Presidente, apreciado Canciller Martínez-Acha, deseamos que este bicentenario del Congreso Anfictiónico no sea recordado como una conmemoración más. Auguramos que este encuentro sea el punto de partida de una OEA más relevante, una OEA más creíble y una OEA más útil para nuestros países. El Paraguay reafirma su compromiso con este objetivo.
Muchas gracias.
[Aplausos.]
El PRESIDENTE: Gracias, Paraguay. Tiene la palabra las Bahamas.
The Bahamas has the floor. My friend, Mitchell, go ahead.
Muchas gracias.
[Aplausos.]
El PRESIDENTE: Gracias, Paraguay. Tiene la palabra las Bahamas.
The Bahamas has the floor. My friend, Mitchell, go ahead.
El JEFE DE LA DELEGACIÓN DEL COMMONWEALTH DE LAS BAHAMAS: Thank you, Mr. President. It is a pleasure to be here in Panama, and to get to know the guardians and protectors and owners of the Canal.
You have brought a ray of hope to the region. And on this International Day for Women Diplomats, I see that Guyana has put forward another Caribbean Community (CARICOM) national to be Secretary General of the United Nations. It did not escape me that when there was the summit of powerful countries in the world, there were no women at the table. So, we have some way to go.
In The Bahamas, we believe in the rule of law. Of lifting the oppressed, equity and justice for all, regardless of race, color, creed, or national origin.
We support the lawful right of all people to migrate lawfully to another country and return to their country. Thousands, if not tens of thousands of Bahamians and CARICOM nationals have done so and have contributed to the rich tapestry of all of our neighbors.
Thank you to the Organization of American States (OAS) for the observer mission for the general election, which we held on May 12 this year, and the incumbent government of Prime Minister Philip Davis was returned. The Bahamian people expressed their will freely and resoundingly.
We in The Bahamas believe in the judicious use of power. This requires an understanding that the world belongs to all--the rich and the powerful, the strong and the weak. The strong must have a moral compass that ensures that all survive.
And that is why the OAS was invented. And the lessons of history compel us today to support its continued existence. The continued existence requires us to pay our bills to the Organization, and the Organization must manage its affairs in an equitable manner.
The lessons of history compel us to support the value of multilateralism. That it is better to keep talking than shooting guns. And that we do not interfere in the internal affairs of other countries except by invitation.
In this regard, we support the work in Haiti. And we are examining what role we can play in Bolivia to support the legitimately elected government there.
We support the Cuban people and
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