OEA - Documento AG ACTA 524 26 de 2026
Organización de Estados Americanos
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Detalles
- Título
- OEA - Documento AG ACTA 524 26 de 2026
- Autor
- Organización de Estados Americanos
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Internacional Público
- Año
- 2026
QUINCUAGÉSIMO SEXTO PERÍODO ORDINARIO DE SESIONES OEA/Ser.P Del 22 al 24 de junio de 2026 AG/ACTA 524/26
Ciudad de Panamá, Panamá 24 agosto 2026
Original: Textual
ACTA DE LA SESIÓN DE CLAUSURA
Fecha: 24 de junio de 2026
Hora: 11:43 p. m.
Lugar: Centro de Convenciones ATLAPA
Presidente: Señor Javier Martínez-Acha Vásquez
Ministro de Relaciones Exteriores, Jefe de la Delegación de Panamá
Presentes: Raina Forbin (Haití)
Pamela Handal Rivera (Honduras) Delita Elizabeth McCallum (Jamaica) Raquel Serur Smeke (México) Carlos Guevara Mann (Panamá) Víctor Verdún Bitar (Paraguay) Rodolfo Enrique Coronado Molina (Perú) Roberto Álvarez (República Dominicana) Jacinth Henry-Martin (Saint Kitts y Nevis) Alva Romanus Baptiste (Santa Lucía) Lou-Anne Gaylene Gilchrist (San Vicente y las Granadinas) Melvin Bouva (Suriname) Saschele Takesha Griffith (Trinidad y Tobago) Edison Antonio Lanza Robatto (Uruguay) Ronald Sanders (Antigua y Barbuda) Juan Manuel Navarro (Argentina) Christy Taylor Lightbourn (Bahamas) William Dever Clarke (Barbados) Oscar Arnold (Belize) Fernando Hugo Aramayo Carrasco (Bolivia) Gisela Figueiredo Padovan (Brasil) Stuart Savage (Canadá) Francisco Pérez Mackenna (Chile)
Oscar Arnold (Belize) Fernando Hugo Aramayo Carrasco (Bolivia) Gisela Figueiredo Padovan (Brasil) Stuart Savage (Canadá) Francisco Pérez Mackenna (Chile) Luis Ernesto Vargas (Colombia) Steve Ferrol (Dominica) Alejandro Dávalos (Ecuador) Wendy Jeannette Acevedo Castillo (El Salvador) Leandro Rizzuto (Estados Unidos) Tarlie Francis (Grenada) Claudia Lissette Escobar Mejía (Guatemala) Samuel A. A. Hinds (Guyana) ASAMBLEA GENERAL2Albert R. Ramdin (Secretario General de la OEA) Laura Gil Savastano (Secretaria General Adjunta)- 3Asuntos
1. Palabras de clausura del Presidente de la Asamblea General
2. Palabras del Secretario General de la Organización de los Estados Americanos41. Palabras de clausura del Presidente de la Asamblea General
El PRESIDENTE: Muy buenas noches.
Señoras y señores Ministros de Relaciones Exteriores y Jefes de Delegación de los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA); Señor Secretario General de la OEA, Albert Ramdin; señora Secretaria General Adjunta de la OEA, Laura Gil ; señoras y señores representantes de los observadores permanentes ante la OEA; representantes de los organismos internacionales; representantes de las organizaciones de la sociedad civil y demás actores sociales; señoras y señores: declaro abierta la sesión de clausura del quincuagésimo sexto período ordinario de
internacionales; representantes de las organizaciones de la sociedad civil y demás actores sociales; señoras y señores: declaro abierta la sesión de clausura del quincuagésimo sexto período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos.
Habiendo concluido tres jornadas de diálogo constructivo en torno a los principales desafíos de nuestro hemisferio, es momento de formalizar el cierre de nuestros trabajos.
Quiero decir antes de terminar que la OEA y esta Asamblea [General] expresa su más profunda solidaridad y acompañamiento al pueblo hermano de la República Bolivariana de Venezuela ante los devastadores terremotos que han sacudido varias regiones del país, causando graves daños materiales y afectando a miles de familias. Con preocupación, hemos conocido de las informaciones sobre el colapso de edificios, los daños a infraestructuras esenciales y la difícil circunstancia que enfrentan los habitantes de Caracas y otras zonas afectadas por este desastre natural.
En este momento de incertidumbre, la OEA extiende su sentimiento de fraternidad, apoyo y esperanza a todas las personas afectadas, así como a las familias que esperan noticias de sus seres queridos. Reafirmamos los históricos lazos de Latinoamérica y la he rmandad que une a nuestros pueblos y expresamos nuestra disposición de colaborar, dentro de nuestras posibilidades, c on los esfuerzos humanitarios que sean necesarios para contribuir a la recuperación de las comunidades afectadas.
Al concluir el quincuagésimo sexto [período ordinario de sesiones de] la Asamblea General de la OEA, deseo expresar, en nombre de nuestro Presidente José Raúl Mulino Quintero y del pueblo de
afectadas.
Al concluir el quincuagésimo sexto [período ordinario de sesiones de] la Asamblea General de la OEA, deseo expresar, en nombre de nuestro Presidente José Raúl Mulino Quintero y del pueblo de la República de Panamá, nuestro más profundo agradecimiento a los Estados Miembros, a la Secretaría General, a los observadores permanentes, a los organismos internacionales, a los equipos técnicos y a todos quienes contribuyeron al éxito de esta importante reunión hemisférica.
Panamá ha sido distinguido con recibir nuevamente a las Américas en una fecha de especial significado histórico, al conmemorarse el bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá, convocado por el Libertador Simón Bolívar en 1826.
Hace dos siglos, en esta misma tierra surgió una visión extraordinaria, de una América capaz de dialogar, cooperar y construir un destino común. Aquella visión fue adelantada a su tiempo , sin embargo, doscientos años después, continúa inspirando los esfuerzos de nuestras naciones por fortalecer la paz, la democracia, el desarrollo y la integración hemisférica.
Durante estos días, las delegaciones sostuvieron un diálogo franco, respetuoso y constructivo sobre los principales desafíos que enfrenta nuestro hemisferio y lograron avanzar en la adopción de importantes declaraciones, resoluciones y mandatos que fortale cen el sistema interamericano. Esta Asamblea [General] ha demostrado que, aún en un contexto internacional complejo, marcado por5profundas transformaciones geopolíticas, desafíos económicos, amenazas transnacionales, movimientos migratorios sin precedentes y los efectos cada vez más visibles del cambio climático, las
profundas transformaciones geopolíticas, desafíos económicos, amenazas transnacionales, movimientos migratorios sin precedentes y los efectos cada vez más visibles del cambio climático, las Américas continúan encontrando en el diálogo y la cooperación los mecanismos más eficaces para construir consensos y promover soluciones compartidas.
Panamá asumió su responsabilidad como país anfitrión con el firme propósito de facilitar espacios de encuentro, entendimiento y concertación. Nos satisface constatar que ese objetivo se ha cumplido. Esta Asamblea [General] deja un mensaje claro de compromi so con la democracia, los derechos humanos, la seguridad hemisférica, el desarrollo sostenible e inteligente, la prosperidad compartida, el fortalecimiento del multilateralismo útil como instrumento indispensable para enfrentar los desafíos del presente y del futuro.
Asimismo, nos complace que el bicentenario del Congreso Anfictiónico haya servido para proyectar una reflexión renovada sobre la importancia de la cooperación internacional y sobre la vigencia de los principios que han guiado históricamente las relaciones entre nuestros Estados. Las decisiones adoptadas durante esta semana constituyen una base importante para continuar fortaleciendo la capacidad de respuesta del sistema interamericano frente a los desafíos presentes y futuros.
Pero más allá de los documentos aprobados y de los acuerdos alcanzados, esta Asamblea [General] deja una enseñanza más profunda: nos recuerda que la historia no es únicamente memoria; la historia también es responsabilidad.
Precisamente, porque nos encontramos en la tierra donde nació el ideal anfictiónico, quisiera invitarles a regresar a una breve reflexión histórica. Imaginemos por un instante que durante estos días
la historia también es responsabilidad.
Precisamente, porque nos encontramos en la tierra donde nació el ideal anfictiónico, quisiera invitarles a regresar a una breve reflexión histórica. Imaginemos por un instante que durante estos días en esta gran ciudad de Panamá, Simón Bolívar recorriese las sesiones donde las naciones americanas debaten su futuro, observe las banderas de los Estados aquí representados y contemple un continente distinto al que conoció, pero unido por desafíos igualmente trascendentales.
A su encuentro halla a quienes, en distintas etapas de nuestra historia reciente, tuvieron la responsabilidad de conducir la Organización de los Estados Americanos: César Gaviria, José Miguel Insulza, Luis Almagro y Albert Ramdin. Bolívar los observa y for mularía una pregunta sencilla pero inmensa: dos siglos después del Congreso Anfictiónico, ¿qué ha sido del sueño de una América unida? ¿Comprendieron finalmente nuestras naciones que su destino está ligado por algo más poderoso que sus diferencias?
César Gaviria podría responder: “Libertador, aprendimos que la democracia nunca es una conquista definitiva. Es una construcción permanente que requiere instituciones sólidas, diálogo político y compromiso ciudadano”
José Miguel Insulza añadiría: “Comprendimos que la estabilidad, la seguridad y el desarrollo no pueden construirse en aislamiento. Ninguna nación puede prosperar plenamente si sus vecinos fracasan”.
Luis Almagro intervendría: “También entendimos que la libertad, los derechos humanos y las democracias requieren vigilancia constante y la determinación de defender los principios que le dan sustento”.- 6fracasan”.
Luis Almagro intervendría: “También entendimos que la libertad, los derechos humanos y las democracias requieren vigilancia constante y la determinación de defender los principios que le dan sustento”.- 6Finalmente, Albert, representando el presente y el futuro de nuestra Organización, tomarías la palabra y tu dirías: “Y hoy sabemos que los desafíos del siglo XXI exigen una cooperación aún más profunda, la protección del planeta, la migración, la desiguald ad, la innovación tecnológica y las amenazas transnacionales nos recuerdan que ningún Estado puede enfrentar solo los retos de nuestro tiempo. La unidad ya no es solamente un ideal, es una necesidad estratégica”. (El Presidente al Secretario General: espero haberte copiado bien.)
Bolívar escucharía atentamente, luego dirigiría su mirada hacia las Américas y respondería: “Entonces, la causa sigue viva, porque los desafíos han cambiado, pero la misión permanece. En mi tiempo, luchamos por conquistar la independencia. En los vuestros, debemos luchar por preservar la democracia, garantizar la dignidad humana, defender la libertad y construir prosperidad para nuestros pueblos”.
Bolívar nos recordaría: “Recuerden siempre que ninguna nación es tan poderosa que no necesita a los demás, ni tan pequeña que no tenga algo valioso que aportar al destino común”. Los cinco hombres guardan silencio y entonces Bolívar pronuncia unas palabras que parecen atravesar los siglos: “No permitan que las diferencias circunstanciales destruyan los intereses permanentes”.
Este diálogo a través de la historia de Latinoamérica nos ilustra que los pueblos de América
siglos: “No permitan que las diferencias circunstanciales destruyan los intereses permanentes”.
Este diálogo a través de la historia de Latinoamérica nos ilustra que los pueblos de América Latina serían más fuertes cuando comprenden que cooperar no es disminuir la soberanía, sino que fortalece la capacidad de construir juntos. La unidad no consiste e n pesar igual; la unidad consiste en avanzar juntos.
Y Bolívar, antes de retirarse, mirando nuevamente hacia Panamá, añade: “Hace doscientos años sembramos una idea en esta tierra , hoy les corresponde a ustedes convertirla en legado, porque las naciones pueden heredar territorios y riquezas, pero solamente los pueblos visionarios son capaces de heredar un propósito”.
Distinguidos delegados, ese propósito sigue vivo. Vive en cada acuerdo alcanzado, vive en cada puente construido entre nuestras diferencias, vive en cada esfuerzo compartido para garantizar un hemisferio más libre, más democrático, más seguro, más inclusivo y más próspero.
Desde Panamá, puente del mundo y corazón geográfico de las Américas, reafirmamos nuestra convicción de que el diálogo sigue siendo el camino más seguro hacia la paz, de que la cooperación sigue siendo la herramienta más eficaz para el desarrollo y de que e l multilateralismo útil continúa siendo la mejor expresión de nuestra responsabilidad compartida.
Panamá agradece la confianza depositada por los Estados Miembros y reitera su compromiso permanente con la integración hemisférica, el fortalecimiento del sistema interamericano y la construcción de consensos en beneficio de nuestros pueblos.
Panamá agradece la confianza depositada por los Estados Miembros y reitera su compromiso permanente con la integración hemisférica, el fortalecimiento del sistema interamericano y la construcción de consensos en beneficio de nuestros pueblos.
Y en esta tierra donde Bolívar convocó a las Américas hace dos siglos, renovamos una certeza que ha resistido el paso del tiempo: las naciones que dialogan construyen futuro; las naciones que cooperan generan prosperidad; las naciones que se respetan garantizan la paz.
Que cuando las futuras generaciones recuerden este bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá, puedan decir que las Américas no solo honraron su historia, que también tuvieron la sabiduría y la voluntad de renovar su compromiso con el porvenir, porqu e los siglos recordarán menos nuestras7diferencias y más nuestra capacidad de encontrarnos, porque el ideal anfictiónico nacido en Panamá en 1826 sigue siendo hoy una brújula para las Américas y una esperanza para nuestros pueblos.
Muchas gracias.
[Aplausos.]
2. Palabras del Secretario General de la Organización de los Estados Americanos
El PRESIDENTE: Cedo la palabra, como es tradición, al Secretario General de la
Organización de los Estados Americanos, señor Albert Ramdin.
El SECRETARIO GENERAL: Thank you very much, Mr. President, Minister Martínez-Acha, distinguished ministers and heads of delegation, delegates all,
If I speak too long, in a little bit more than forty -five minutes we would have to start a new procedure! So, I will not speak for long. But I want to take this opportunity, as is customary, to say a few words.
distinguished ministers and heads of delegation, delegates all,
If I speak too long, in a little bit more than forty -five minutes we would have to start a new procedure! So, I will not speak for long. But I want to take this opportunity, as is customary, to say a few words.
This General Assembly is historic in so many ways. You have, as host country, Minister, combined the spirit of two hundred years ago, 1826, with the notion of today and the needs of today. Throughout all the conversations, throughout all the presentations, there is one thread: And that is the commitment to regional cooperation, the commitment to multilateralism, and its relev ance in today’s world, and that would certainly satisfy Simón Bolívar.
There is much more to say. I think you have highlighted very well the notion of this important moment, historic in so many ways. We want to thank President Mulino for not only this event, but for many other events planned before and executed already and for what is still to come in the rest of the year.
Of course, we want to thank you, Minister Javier Martínez-Acha, for leading us through and channeling serious discussions up to the last moment. And I am happy that we are concluding in full consensus in our understandings.
I want to include in my thanks, through you, the work that has been done in the preparatory phase by Ambassador Guevara Mann and your team. But also Vice Minister Hoyos, a little bit more on the background. Of course, Ambassador Delgado, your representativ e in Washington, D. C., but also all the people from Panama who have worked on this project.
It feels like next year we can come back, but I won’t say anything more than that!
I want to thank especially Minister Martínez-Acha, as a great host, as a great President of the [General] Assembly, for the excellent arrangements in many ways, from all the lunches to all the meetings, all the side events, and thank him for his solid leadership in steering us to where we are
I want to thank especially Minister Martínez-Acha, as a great host, as a great President of the [General] Assembly, for the excellent arrangements in many ways, from all the lunches to all the meetings, all the side events, and thank him for his solid leadership in steering us to where we are today.- 8Just before midnight, it is my honor now to present to you, Minister, as is customary, the flags of the [member states of the] Organization of American States, as a small token of appreciation from the General Secretariat. And the General Secretariat has been, of course, also instrumental under the leadership of Assistant Secretary General Laura Gil and her team, and the rest of the Secretariat in working with your teams to make this happen today. But honor is to you, and for that, I have the flags, which I would like to hand to you now.
[El Secretario General hace entrega del juego de banderas de los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos al Presidente de la Asamblea General.]
[Aplausos.]
El PRESIDENTE: Muchas gracias, señor Secretario General.
Concluida [la consideración de] los puntos de nuestra agenda, declaro formalmente clausurados los trabajos del quincuagésimo sexto periodo ordinario decesiones de la Asamblea General de la de la Organización de Estados Americanos.
Se levanta la sesión.
Muchas gracias a todos.
[Aplausos.]
[Se levanta la sesión a las 11:47 p. m.]