OEA - Documento CIDI CAM doc. 156 25 de 2025
Detalles
- Título
- OEA - Documento CIDI CAM doc. 156 25 de 2025
- Autor
- Organización de Estados Americanos
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Internacional Público
- Año
- 2025
COMISIÓN DE ASUNTOS MIGRATORIOS OEA/Ser.W
CIDI/CAM/doc.156/25
14 marzo 2025
Original: español
NOTA CONCEPTUAL
SESION TEMÁTICA: “MUJERES, NIÑAS Y ADOLESCENTES MIGRANTES”
(24 de marzo de 2025)
(Preparada por la Presidencia de la CAM con el apoyo de la Secretaría Técnica)
En los últimos años, el número de personas migrantes internacionales en todo el mundo ha seguido aumentando rápidamente llegando en 2024, a 304 millones lo que representa un 3.7 por ciento de la población mundial.[[1]](#footnote-1) Un poco menos de la mitad, es decir el 48% de las personas migrantes del mundo son mujeres o niñas. Tanto en América del Norte, como en América Latina y el Caribe, las mujeres y las niñas representaban alrededor de la mitad de todos los migrantes internacionales y sus familias.
Si bien las personas deciden migrar por razones similares, las normas sociales y culturales específicas de cada género también desempeñan papeles decisivos en el proceso de migración. y, por lo tanto, afectan a la experiencia de las mujeres y las niñas migrantes. Cada vez es más evidente que la migración es un fenómeno influido por las cuestiones de género. Las normas específicas de género que rigen la sociedad son factores decisivos, al igual que las expectativas de género y las relaciones de poder diferenciadas por género. La forma en que las mujeres migran está cambiando, hay cada vez más mujeres que encabezan la migración, es decir, son el primer miembro de la familia que migra. Por otro lado, el impacto diferenciado de la desigualdad económica determina las razones por las que las mujeres y las niñas migran. Esos motivos varían considerablemente respecto de las razones por las que deciden migrar los hombres y los niños. Es importante destacar que las mujeres y las niñas migrantes son un grupo muy heterogéneo, con diferentes perfiles y características socioeconómicas.
En muchos casos, las mujeres, niñas y adolescentes migrantes huyen de situaciones de violencia de género, como feminicidio, abuso sexual y otros tipos de violencia doméstica o comunitaria. Las altas tasas de violencia sexual y discriminación por razón de género, la violencia y el acceso desigual a los derechos y recursos son motivos decisivos por los que las mujeres, las niñas y las adolescentes migren, especialmente en regiones donde las estructuras sociales y legales no protegen de manera adecuada a estas poblaciones.
En este sentido, existen aspectos clave de la intersección entre migración y género ya que las mujeres migrantes, especialmente las niñas y adolescentes, tienen menos información, menos acceso a educación y menos opciones de migrar de forma regular, lo que las expone a un mayor riesgo de explotación y abusos, incluida la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes particularmente en situaciones de migración irregular. Las niñas migrantes tienen más probabilidades de ser objeto de trata o de explotación sexual que los niños. Las vulnerabilidades basadas en el género se ven potenciadas en la ruta migratoria. Las mujeres, niñas y adolescentes migrantes, especialmente aquellas que viajan solas o no acompañadas, enfrentan graves violaciones de derechos humanos, incluyendo violaciones sexuales, secuestros y extorsiones por parte de traficantes o actores del crimen organizado. A pesar de ello, son las más invisibilizadas durante su ruta migratoria y sujetas a múltiples violencias, además de la ausencia en muchos casos del enfoque de género en el abordaje de las políticas en materia migratoria.
En los países de destino, independientemente de su situación migratoria, las mujeres niñas y adolescentes migrantes se enfrentan a formas múltiples e interseccionales de discriminación, no solo por razón de su género, y como migrantes, sino también por otros motivos, como la edad, el origen étnico, la nacionalidad, la religión, el estado civil y la situación familiar, entre otros. En consecuencia, corren riesgo de ser objeto de abuso y explotación en sus sociedades de acogida. En el ámbito laboral de los países de destino, las mujeres migrantes son en general absorbidas por la economía informal, en trabajos de baja remuneración o con condiciones laborales precarias, sin protección laboral o seguridad social. Esto es especialmente común en el trabajo doméstico, donde muchas mujeres enfrentan largas horas de trabajo, bajos salarios y condiciones de explotación. Precisamente, según datos de la Organización Internacional del Trabajo alrededor del 77% del trabajo doméstico en la región está en manos de mujeres, y las mujeres migrantes representan una proporción significativa dentro de este sector.[[2]](#footnote-2) Aunado a ello, las mujeres migrantes en general tienen muchas dificultades en muchos países para que se les reconozcan sus antecedentes profesionales, lo cual genera como resultado una pérdida de cualificación por estar subempleadas.[[3]](#footnote-3)
Atender estas particularidades implica garantizar que los derechos de las mujeres niñas y adolescentes migrantes sean protegidos en todas las etapas del proceso migratorio, desde la salida de sus países de origen hasta su integración en las sociedades de acogida. Estos derechos incluyen el acceso a servicios básicos, como educación, salud y empleo, la participación en la vida política de manera segura y equitativa, así como la protección frente a abusos, discriminación y explotación.
La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se basa en el derecho internacional de los derechos humanos. Sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) tienen como finalidad hacer realidad los derechos humanos de todas las personas, y el ODS 5 se centra en la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y las niñas. La consecución del mencionado objetivo, es decir, el logro de la igualdad de género contribuirá decisivamente al progreso respecto de todos los ODS y sus metas, incluidos el ODS 8, de promover el crecimiento económico y el trabajo decente para todos, y el Objetivo 10, de reducir la desigualdad dentro de los países y entre ellos, en particular la meta 10.7, de facilitar la migración y la movilidad ordenadas, seguras, regulares y responsables de las personas.
De igual manera el Pacto Mundial para la Migración exhorta a los Estados a que respeten los derechos humanos de las mujeres, los hombres, las niñas y los niños en todas las etapas de la migración, que se comprendan y satisfagan adecuadamente sus necesidades específicas, y que se los empodere como agentes de cambio. En virtud del Pacto, se incorpora la perspectiva de género y se promueve la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y las niñas, reconociendo su independencia, su capacidad de actuar y su liderazgo, para dejar de percibir a las migrantes casi exclusivamente desde el prisma de la victimización.
Desde la Organización de los Estados Americanos ha existido una preocupación particular sobre la situación de la niñez migrante en el continente americano en particular de las niñas y adolescentes migrantes. Es así que en el marco del Quincuagésimo tercer período ordinario de sesiones la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos de 2023, se adoptó la Declaración para la protección e integración de la niñez y adolescencia migrante y refugiada en las Américas.[[4]](#footnote-4) Este documento incluye la perspectiva de género y su intersección con la migración y el desplazamiento de las niñas y adolescentes al enfatizar estos enfoques para atender las necesidades particulares de niñas y adolescentes en contextos de migración.
Como mencionado, aunque existen avances, las políticas migratorias todavía requieren responder y tomar en cuenta las diferencias de género en las necesidades y experiencias migratorias. Una política migratoria inclusiva reconoce y aborda estas diferencias para garantizar que las mujeres, niñas y adolescentes no se enfrenten a una discriminación adicional, contribuyendo así a la eliminación de las barreras de género para estas poblaciones. Resulta fundamental incorporar una perspectiva de género en las políticas migratorias para garantizar que los derechos y las necesidades de todas las personas migrantes sean protegidos. Todas estas situaciones generan retos importantes para los Estados de la región que requieren incorporar de manera trasversal los aspectos clave de la intersección entre migración y género en sus distintas políticas públicas.
Bajo esta mirada, en esta sesión fomentará el diálogo para compartir iniciativas y buenas prácticas sobre la atención y protección de las mujeres, niñas y adolescentes migrantes. Luego de las exposiciones de los panelistas se abrirá un espacio para que las delegaciones intervengan sobre el tema central de esta sesión.
CIDRP04376S01
CIDRP04376S01
1. Naciones Unidas (2024), International Migrant Stock 2024: Key facts and figures Disponible en: International Migrant Stock 2024: Key facts and figures
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