OEA - Documento CIDI doc. 440 25 rev. 1 de 2025
Detalles
- Título
- OEA - Documento CIDI doc. 440 25 rev. 1 de 2025
- Autor
- Organización de Estados Americanos
- Categoría
- Doctrina
- Área del derecho
- Internacional Público
- Año
- 2025
[image]
ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS
Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral
(CIDI)
[image]
OEA/Ser.W
CIDI/doc. 440/25 rev.1
28 enero 2025
Original: inglés
PLAN DE TRABAJO DE LAS REUNIONES DEL CONSEJO INTERAMERICANO PARA EL DESARROLLO INTEGRAL PARA EL PERÍODO ENERO-JUNIO 2025
(Aprobado por el CIDI durante la reunión ordinaria celebrada el 28 de enero de 2025)
1. INTRODUCCIÓN
San Vicente y las Granadinas ocupará la Presidencia del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI) durante el período comprendido entre enero y junio de 2025. Ante la persistente desigualdad que sigue aquejando a los países de las Américas, la Presidencia del CIDI ha propuesto que el primer semestre de este año se dedique al tema “Construyendo comunidades equitativas e inclusivas en las Américas: ampliando el acceso y las oportunidades para todos”.
El objetivo es llamar la atención sobre las crecientes desigualdades socioeconómicas entre los países del Hemisferio y hacer un llamamiento a la acción para abordar las disparidades en los mercados laborales, la educación, la alfabetización digital y el desarrollo rural, entre otros temas. Se instará a los Estados Miembros a entablar un diálogo sustantivo orientado a resultados sobre medidas prácticas que podrían adoptarse para superar esas desigualdades y promover comunidades más inclusivas y equitativas.
1. ESTRUCTURA DE LAS REUNIONES DEL CIDI PARA EL PRIMER SEMESTRE DE 2025
Durante el primer semestre de 2025, el CIDI celebrará reuniones cada mes, mismas que dirigirán las delegaciones de los Estados Miembros, expertos invitados y socios estratégicos. Cada reunión se centrará en un área específica englobada en el tema general “Construyendo comunidades equitativas e inclusivas en las Américas: ampliando el acceso y las oportunidades para todos”, con un hilo común de una reunión a otra a fin de dar continuidad y orientación política coherente. Se hará especial énfasis en identificar acciones colectivas e individuales que los Estados Miembros puedan implementar dentro de los plazos acordados.
Las acciones, estrategias y decisiones que emanen de estos debates se vincularán a los procesos ministeriales y sectoriales pertinentes al interior del CIDI, con lo que se fomentará la cooperación entre los Estados Miembros y los observadores permanentes. Se procurará que los debates estén estrechamente vinculados al trabajo que está llevando a cabo el recién creado Grupo de Trabajo Conjunto sobre la Erradicación de la Pobreza, la Lucha contra la Desigualdad y la Exclusión Social en las Américas, del Consejo Permanente y el CIDI.
Con la finalidad de apoyar el seguimiento, la Secretaría documentará los resultados de cada sesión y se instará a los Estados Miembros a que compartan en CooperaNet sus ofrecimientos y necesidades de cooperación.
1. CALENDARIO DE REUNIONES DEL CIDI PROPUESTO PARA ENERO-JUNIO DE 2025
Calendario: Las reuniones tendrán lugar el último martes de cada mes y se centrarán en los temas específicos englobados en el tema general. En este calendario no se incluyen las reuniones que pueda añadir la Presidencia o los Estados Miembros para abordar cuestiones urgentes.
| | | | --- | --- | | Fecha | Tema | | 28 de enero | Conexión entre educación y empleo: mejorar el acceso de los jóvenes a los mercados laborales | | 25 de febrero | Liberar el potencial de desarrollo económico de las comunidades rurales | | 25 de marzo | Educación para todos: reducir las diferencias de acceso y calidad | | 29 de abril | Superar la brecha de la alfabetización y competencias digitales | | 27 de mayo | Acción estratégica para hacer frente a la fuga de cerebros: retención de talentos y cooperación | | 24 de junio | Nuevas vías de crecimiento para las comunidades indígenas y afrodescendientes |
1. TEMAS DE DEBATE PROPUESTOS
Cada reunión comenzará con una introducción del tema, que incluirá un breve análisis de la situación centrado en los retos y oportunidades en América Latina y el Caribe, se sentarán las bases para un diálogo político entre los Estados Miembros y un análisis profundo de lo que se puede hacer en el contexto de la OEA para aportar soluciones.
1. 28 de enero - Conexión entre educación y empleo: mejorar el acceso de los jóvenes a los mercados laborales
Análisis de la situación: El desempleo sigue siendo un reto crítico para los jóvenes de la región, pues existe un importante desajuste de capacidades entre los sistemas educativos existentes y las necesidades del mercado laboral, particularmente entre las mujeres jóvenes. Según el informe 2023 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT)[[1]](#footnote-2), 18,1 millones de mujeres jóvenes (28 %) y 8,7 millones de hombres jóvenes (14 %) de la región no tienen trabajo remunerado ni realizan actividades educativas. Esta aguda desigualdad de género entre los jóvenes se conjuga con otras desigualdades, incluidas las basadas en la clase social, el grupo étnico, la raza y la geografía. En ese informe se advierte del profundo impacto de la deserción temprana, ya que el no completar los jóvenes sus estudios e integrarse al mercado laboral suele traducirse en menores ingresos a lo largo de la vida y frecuentes períodos de desempleo, lo que agrava la desigualdad en la región y limita el potencial de los jóvenes para ser independientes y gozar de estabilidad económica.
Más allá del impacto en los jóvenes que no tienen acceso a empleos de calidad, este desajuste en las capacidades representa también un obstáculo para el desarrollo de sectores emergentes que podrían apoyar en la transición de la región hacia la era digital y a una economía verde. En un informe de 2022 del Banco Interamericano de Desarrollo[[2]](#footnote-3), líderes de instituciones académicas de América Latina y el Caribe informan sobre el desafío de dotar a los estudiantes con las habilidades que buscan los empleadores: 30 % de ellos señalan como preocupantes las cambiantes demandas del mercado laboral y 26 % la empleabilidad de los estudiantes. A menudo, los empresarios de la región tienen dificultades para encontrar personal cualificado y, al mismo tiempo, a muchos egresados universitarios les resulta difícil encontrar empleos que se ajusten a su campo de estudio.
Para superar esta desigualdad será necesario colaborar para reforzar los ecosistemas de educación, formación y empleo, fomentando al mismo tiempo un espíritu emprendedor entre los jóvenes. Entre las soluciones a esta situación se encuentra, por ejemplo, la implementación de políticas integradas que promuevan el aprendizaje permanente y la mejora de las habilidades, a través de alianzas público-privadas para adaptar los programas de formación a la evolución de las necesidades de la industria. Estas actividades podrían ayudar a reducir el desempleo entre los jóvenes y cultivar una mano de obra competitiva e innovadora, preparada para las exigencias económicas del mundo de hoy.
- Algunos temas para consideración: - ¿Qué medidas pueden adoptar los Estados Miembros para mejorar la formación de los jóvenes para el empleo? - ¿Cómo pueden los sistemas educativos adaptarse a las demandas del mercado para reducir el desempleo entre los jóvenes? - ¿Qué esquemas asociativos podrían ayudar a reducir las desigualdades en capacidades en sectores emergentes y estratégicos?
1. 25 de febrero - Liberar el potencial de desarrollo económico de las comunidades rurales
Análisis de la situación: La acelerada urbanización y la escasa inversión en zonas rurales han hecho más profundas las desigualdades en infraestructuras, servicios y oportunidades económicas en los países de América Latina y el Caribe. Es imperativo superar estas deficiencias para fomentar un desarrollo más equilibrado, inclusivo y equitativo en la región.
Datos recientes del BID indican que la pobreza sigue siendo desproporcionadamente alta en zonas rurales, que ahora representan en promedio tan sólo el 19 % de la población[[3]](#footnote-4). La población rural sigue disminuyendo en toda la región y, en casi todos los países, las disparidades en los ingresos se están acentuando y afectando en mayor medida a las comunidades rurales que a las urbanas.
Si bien la urbanización ha contribuido a mejorar el nivel de vida de millones de personas, las zonas rurales —casi el 60 % en algunos países— siguen padeciendo la desigualdad de ingresos. Esta disparidad se debe a las diferencias de productividad entre las grandes y pequeñas explotaciones agrícolas, ya que la agricultura a pequeña escala suele tener dificultades para generar productos competitivos, lo que a su vez deriva en más pobreza y desigualdad.
Estas desigualdades de carácter territorial van más allá de los ingresos, como lo señala la OCDE[[4]](#footnote-5), y afectan el acceso a la educación, la atención médica, el empleo e infraestructuras esenciales, como la electricidad, el transporte, el agua y la conectividad a Internet. Estas disparidades, agravadas por una escasa inversión, limitan las oportunidades económicas y perpetúan las desigualdades generacionales, lo que amplía la brecha socioeconómica entre las zonas rurales y urbanas.
Para hacer frente a estos retos es necesario pasar de los planteamientos tradicionales a estrategias integrales que estimulen el crecimiento económico de las zonas rurales. Esto incluye la creación de empleos formales y productivos, el apoyo a la pequeña agricultura y el fomento de políticas inclusivas. La inversión pública puede también atraer capital privado cuando va unida a marcos normativos transparentes, mientras que las alianzas público-privadas pueden impulsar la innovación sectorial, apoyando un modelo de producción sostenible que beneficie a las comunidades rurales.
- Algunos temas para consideración: - ¿Qué tipo de inversiones en infraestructura son más importantes para impulsar el desarrollo rural? - ¿Cómo pueden las políticas integrar mejor las zonas rurales y las comunidades urbanas y ampliar los servicios esenciales? - ¿Qué estrategias innovadoras pueden reducir las disparidades entre la población urbana y la rural? - ¿Qué reformas políticas y reglamentarias son necesarias para atraer inversiones privadas sostenibles a las áreas rurales?
1. 25 de marzo - Educación para todos: reducir las diferencias de acceso y calidad
Análisis de la situación: Los sistemas educativos de la región enfrentan varios retos. En una publicación reciente del BID sobre el estado de la educación en la región[[5]](#footnote-6), se pone de manifiesto que la escasez de recursos, la desigualdad en el acceso y el bajo rendimiento académico, particularmente en matemáticas y ciencias, afecta de manera desproporcional a las niñas y otros grupos en situación de vulnerabilidad. La brecha digital hace aún más profundas las diferencias educativas ya que el acceso limitado a la tecnología restringe las oportunidades de aprendizaje, particularmente en las comunidades de bajos ingresos, rurales y remotas.
Ese informe del BID subraya que el gasto promedio en educación en la región de América Latina y el Caribe está a la zaga del de otras regiones del mundo. La inversión por alumno de primaria medida en términos de paridad de poder adquisitivo (PPA) en la región es de aproximadamente 2500 dólares, lo que representa un 63 % menos que el promedio de la OCDE de 6700 dólares PPA.
En cuanto a la cobertura, ese mismo informe indica que, si bien la región ha alcanzado la matriculación universal en enseñanza primaria, persisten diferencias significativas en los niveles secundario y terciario, sobre todo si se examina en función del nivel socioeconómico. En la región de América Latina y el Caribe, 8 de cada 10 jóvenes en edad de cursar la enseñanza secundaria están matriculados en la escuela, y sólo 3 de cada 10 están matriculados en nivel terciario, pero ningún país supera el 50 % de matriculación en ese nivel. Además, sólo el 19 % de los habitantes de la región con edades comprendidas entre 25 y 34 años han cursado estudios de nivel terciario.
Las elevadas tasas de deserción escolar son otro problema acuciante en la región: del 27 % de los alumnos que abandonan prematuramente sus estudios el 14 % proviene de entornos con ingresos más altos frente al 39 % que proviene de entornos con ingresos más bajos.
Por otro lado, la región enfrenta graves problemas en cuanto a la calidad de la educación. En promedio, los estudiantes de la región de América Latina y el Caribe van cinco años por detrás del promedio de la OCDE en rendimiento en matemáticas, según las evaluaciones PISA de 2022 y presentan retrasos de al menos tres años en todos los países. Dentro de un mismo país, las disparidades socioeconómicas son muy acusadas: En más de la mitad de los países, los estudiantes procedentes de entornos con ingresos más bajos presentan niveles de rendimiento que los sitúan seis años por detrás del promedio de la OCDE, lo que pone de relieve la necesidad de realizar esfuerzos concentrados para mejorar la calidad de la educación y hacerla más equitativa.
La región puede mejorar los resultados educativos canalizando más recursos al sector y estableciendo esquemas asociativos innovadores que permitan atraer inversiones esenciales para mejorar los sistemas educativos y ampliar el acceso, sobre todo en las zonas desatendidas. Además, al atender más la formación de educadores y al proporcionarles más recursos digitales, planes de estudio actualizados y mejores aulas puede capacitarles para adoptar estrategias eficaces, particularmente en alfabetización digital y en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Estos esfuerzos podrían tener un efecto multiplicador, beneficiando a los estudiantes de toda la región y sentando las bases de sistemas educativos más equitativos, inclusivos, modernos y adaptables.
- Algunos temas para consideración: - ¿De qué manera pueden los Estados Miembros ampliar el acceso equitativo a una educación de calidad, especialmente en las zonas desatendidas? - ¿Qué políticas pueden mejorar los índices de retención en las poblaciones en situación de vulnerabilidad? - ¿De qué manera pueden los Estados Miembros afrontar la creciente brecha educativa exacerbada por la tecnología?
1. 29 de abril - Superar la brecha de la alfabetización y competencias digitales
Análisis de la situación: Si bien la conectividad a Internet en las Américas es casi generalizada, persisten aún disparidades significativas. La alfabetización y las competencias digitales son desiguales en la región. Esto representa un gran desafío, ya que el rápido desarrollo de la inteligencia artificial y otras tecnologías crea tanto oportunidades nuevas como riesgos de profundizar las desigualdades existentes.
La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) informa que en 2023[[6]](#footnote-7), el 87 % de la población de las Américas utilizaba Internet en las Américas, lo cual se acerca al umbral del 95 % considerado como “uso universal”. Sin embargo, sigue existiendo una importante brecha digital entre los grupos de ingresos bajos y las zonas urbanas, particularmente en los países de renta más baja. En 2023, el 90 % de los residentes urbanos de la región utilizaban Internet, frente a solo el 74 % de la población rural.
El acceso a los recursos digitales en las escuelas también muestra profundas desigualdades. La CEPAL estima que en América Latina y el Caribe, 1 de cada 10 estudiantes carece de acceso a una computadora en la escuela y 2 de cada 10 estudiantes no tienen acceso a Internet en la escuela[[7]](#footnote-8). Este dato contrasta notablemente con los promedios de la OCDE, según el cual el acceso a computadoras e Internet en los centros educativos es casi universal.
Si bien la ampliación del acceso a Internet es un primer paso importante, el reducir la brecha en la alfabetización digital requiere un planteamiento más integral que dé prioridad al desarrollo de la mano de obra y a la inclusión. Es preciso ir más allá de la reducción de las diferencias en el acceso básico y la alfabetización digital para asegurar que los grupos históricamente excluidos y marginados adquieran las competencias digitales necesarias para los empleos del mañana. Las habilidades altamente demandadas en áreas como blockchain, computación en la nube, razonamiento analítico, inteligencia artificial, diseño UX y análisis de negocios continuarán conformando el mercado laboral mundial[[8]](#footnote-9). El dotar a los trabajadores de América Latina y el Caribe con estas competencias es esencial para fomentar la inclusión económica, impulsar la innovación y garantizar la competitividad de la región en una economía cada vez más digital e interconectada.
- Algunos temas para consideración: - ¿Cómo se puede ampliar el acceso a bajo costo a la infraestructura digital? - ¿Cómo pueden ampliarse la alfabetización digital y la formación en competencias digitales para llegar a las poblaciones vulnerables? - ¿Cómo puede la región gestionar el impacto potencial de la inteligencia artificial en la desigualdad?
1. 27 de mayo - Acción estratégica para hacer frente a la fuga de cerebros: retención de talentos y cooperación
Análisis de la situación: Muchos países de la región experimentan una emigración neta significativa y algunos países del Caribe registran cifras de emigración que superan el 50 % de su población[[9]](#footnote-10). Esa emigración se observa a menudo en grupos de población altamente cualificados, lo cual se traduce en una verdadera fuga de cerebros. Esta pérdida ejerce una presión significativa sobre el capital humano, lo que provoca una escasez de habilidades que limita el crecimiento en sectores económicos clave, como la atención de la salud, la educación y la tecnología.
Las disparidades económicas son uno de los principales factores que impulsan la emigración, ya que los trabajadores suelen ganar entre tres y seis veces más en los países con mayores ingresos, como Canadá, Estados Unidos, Reino Unido y otros países de Europa. Además, el cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos —como huracanes e inundaciones— agravan aún más el problema al desplazar a las poblaciones dentro y fuera de la región. Estos factores afectan desproporcionadamente al Caribe, lo que intensifica los retos para el mercado laboral.
Esta emigración a gran escala de trabajadores cualificados impide el crecimiento y obstaculiza la productividad de la región. Debilita la capacidad institucional, dejando a la mano de obra restante sin el apoyo de colegas cualificados y minan los esfuerzos para construir economías. El impacto fiscal es también considerable, ya que la inversión en educación superior suele producir menores beneficios cuando los titulados abandonan sus países, especialmente los formados con recursos públicos.
No obstante, existen oportunidades para convertir la fuga de cerebros en “ganancia de cerebros”[[10]](#footnote-11). Entre esas oportunidades está el aprovechar la red de diásporas en la región, que puede servir como un valioso recurso al conectar a los países de origen con el capital, la tecnología, el conocimiento, las divisas y las redes de negocios, entre otros. Las habilidades críticas y las ideas innovadoras de la diáspora pueden impulsar el desarrollo económico y reforzar la capacidad nacional. Pueden establecerse mecanismos de cooperación entre países receptores y países de origen que permitan resultados favorables para ambos.
- Algunos temas para consideración: - ¿Qué tipos de programas o iniciativas pueden ponerse en marcha para retener el talento local en los Estados Miembros? - ¿Cómo pueden los mecanismos de financiación y las medidas políticas mitigar la fuga de cerebros? - ¿Cómo pueden establecerse mecanismos de cooperación beneficiosos para todos que reduzcan la carga económica de los países de origen? - ¿De qué manera pueden colaborar los sectores público y privado para crear y mantener empleos altamente calificados en toda América Latina y el Caribe?
1. 24 de junio - Nuevas vías de crecimiento para las comunidades indígenas y afrodescendientes
Análisis de la situación: Las comunidades indígenas y afrodescendientes suelen padecer la exclusión socioeconómica y sus índices de pobreza son significativamente superiores a los promedios nacionales. El acceso limitado a la educación, las oportunidades laborales y salarios justos agravan aún más las disparidades y la marginación, lo que dificulta la cohesión social y la estabilidad económica.
En la región, el origen étnico o racial de una persona desempeña un papel importante en la probabilidad de experimentar pobreza. Según los cálculos de la CEPAL, en 2022 el 43,1 % de las personas que se identificaban como indígenas vivían en la pobreza: más del doble de la tasa de la población no indígena y no afrodescendiente, que era del 21,4 %. En las poblaciones afrodescendientes se observan patrones similares y en algunos países se registran tasas de pobreza aproximadamente 1,2 veces superiores y hasta el doble que las de los grupos no indígenas y no afrodescendientes[[11]](#footnote-12).
La población afrodescendiente e indígena tiene un inmenso potencial para contribuir al crecimiento económico, aprovechando sus ricos recursos naturales y culturales en sectores como el turismo sostenible y las industrias creativas. Al abordar las barreras en el mercado laborar y crear vías hacia oportunidades de empleo justas, estas comunidades pueden desempeñar un papel fundamental en la promoción de un desarrollo más inclusivo y sostenible. Las políticas que promueven la inclusión laboral, rinden tributo a la diversidad cultural y apoyan el acceso a empleos formales mejor remunerados pueden ayudar a liberar el potencial de esas comunidades, fomentando la innovación y capacitándolas para convertirse en contribuyentes clave del crecimiento económico regional.
- Algunos temas para consideración: - ¿Qué políticas pueden mejorar la participación económica de las comunidades indígenas y afrodescendientes? - ¿Cómo equilibrar la cohesión social y el crecimiento económico con la preservación cultural? - ¿Qué estrategias pueden servir para atacar las causas de raíz de la migración de estos grupos?