🇨🇴⚖️ La Rama Judicial valida a Ariel en prueba de concepto de IA. Conoce los resultados aquí

OEA - Documento CIDI doc. 492 26 de 2026

Organización de Estados Americanos

Icono de documento PDF

Descargar PDF

Disponible

Detalles

Título
OEA - Documento CIDI doc. 492 26 de 2026
Autor
Organización de Estados Americanos
Categoría
Doctrina
Área del derecho
Internacional Público
Año
2026

OEA/Ser.W

CIDI/doc.492/26

30 julio 2026

Original: inglés

RESUMEN DE LA REUNIÓN ORDINARIA

DEL CONSEJO INTERAMERICANO PARA EL DESARROLLO INTEGRAL

CELEBRADA EL MARTES 28 DE JULIO DE 2026

RESUMEN DE LA REUNIÓN ORDINARIA

DEL CONSEJO INTERAMERICANO PARA EL DESARROLLO INTEGRAL

CELEBRADA EL MARTES 28 DE JULIO DE 2026

El Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI) celebró una reunión ordinaria el 28 de julio de 2026. La reunión fue presidida por el Embajador Sir Ronald Sanders, Representante Permanente de Antigua y Barbuda ante la Organización de los Estados Americanos y Presidente del CIDI para el segundo semestre de 2026. Fue la primera reunión formal convocada bajo la Presidencia de Antigua y Barbuda.

El Consejo aprobó el orden del día contenido en el documento CIDI/OD-173/26; aprobó el Plan de Trabajo del CIDI para el período de julio a diciembre de 2026, contenido en el documento CIDI/doc.489/26 rev. 1; celebró un diálogo temático titulado “Trazando el rumbo: ¿qué se necesita para alcanzar el éxito empresarial en las Américas?”; instaló las tres comisiones permanentes del Consejo; eligió al señor Ignacio Cazaña Portella, del Paraguay, como Presidente de la Comisión de Políticas de Asociación para el Desarrollo; y aprobó el proyecto de resolución contenido en el documento CIDI/doc.490/26 relativo a la Undécima Reunión Ordinaria de la Comisión Interamericana de Ciencia y Tecnología.

Las decisiones adoptadas por el Consejo se reflejan en el Documento de Decisiones correspondiente. Salvo cuando esas decisiones formales se identifican expresamente, este Resumen constituye una síntesis de las presentaciones, intervenciones e ideas planteadas durante el diálogo temático. No es un acta textual ni un texto negociado.

I. PLAN DE TRABAJO PARA JULIO A DICIEMBRE DE 2026

El Plan de Trabajo se organiza en torno a una pregunta práctica: ¿qué condiciones permitirían que la empresa productiva y la inversión responsable contribuyan más plenamente al desarrollo integral en las Américas? El Presidente subrayó que el éxito empresarial no es un fin en sí mismo. Su valor radica en contribuir al trabajo decente; en permitir que las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) se formalicen, obtengan financiamiento y crezcan; en respetar a los trabajadores, las comunidades y el medio ambiente; en fortalecer la resiliencia; y en compartir la prosperidad de manera más amplia.

Para ese propósito, el Plan utiliza tres pilares organizadores - certeza, capacidad y capital - como marco analítico y no como una definición exhaustiva del desarrollo integral. La certeza se refiere a normas claras, coherentes y previsibles que salvaguarden el interés público y permitan adoptar decisiones de largo plazo. La capacidad comprende las competencias pertinentes, instituciones públicas eficaces y empresas capaces de formalizarse y de ser productivas, competitivas y resilientes. El capital comprende un financiamiento asequible y apropiado, una sólida preparación de proyectos y la infraestructura necesaria para el desarrollo, incluidas la conectividad digital, los puertos resilientes y los sistemas energéticos. El Presidente también manifestó su interés en explorar un diálogo estructurado entre los bancos de desarrollo, otras instituciones financieras e instituciones nacionales y regionales responsables del desarrollo empresarial y la preparación de proyectos. Esta idea recibió el apoyo entusiasta de algunos Estados Miembros y no suscitó objeciones. Tras su consideración, el Consejo aprobó el Plan de Trabajo contenido en el documento CIDI/doc.489/26 rev. 1.

II. DIÁLOGO TEMÁTICO: TRAZANDO EL RUMBO

El diálogo temático se guió por la nota conceptual contenida en el documento CIDI/INF.723/26. El Presidente enmarcó la discusión en un contexto regional de crecimiento económico persistentemente bajo, inversión cautelosa, elevada informalidad laboral y las restricciones particulares que enfrentan las economías pequeñas y vulnerables. Invitó a los participantes a considerar en qué punto se interrumpe con mayor frecuencia el camino que va del potencial económico a la inversión productiva, a empresas más sólidas y al empleo formal, y qué cooperación práctica a través del CIDI podría contribuir a reparar ese camino.

El Consejo escuchó tres perspectivas externas: la evidencia regional y las políticas de desarrollo productivo; la experiencia de los empleadores; y los desafíos de implementación que enfrentan las empresas del Caribe. La Secretaria Ejecutiva para el Desarrollo Integral ofreció a continuación una síntesis institucional que vinculó esas perspectivas con el papel hemisférico de la SEDI y las posibilidades de cooperación práctica.

A. Contribuciones de los panelistas y síntesis institucional

El señor Nicolo Gligo, Jefe de la Unidad de Ciencia, Tecnología, Innovación, Extensión y Emprendimiento de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), situó la discusión en el marco de las tres trampas del desarrollo identificadas por la CEPAL: una baja capacidad de crecimiento; alta desigualdad, baja movilidad social y débil cohesión social; y una capacidad institucional limitada y una gobernanza poco eficaz. Señaló que el problema estructural de crecimiento de la región se había gestado a lo largo de varias décadas y se reflejaba en una inversión débil y una productividad estancada.

La evidencia que presentó mostró que la inversión en América Latina y el Caribe se situó en aproximadamente 20,2 por ciento del PIB en 2023, por debajo de los niveles registrados en el conjunto de los mercados emergentes y en desarrollo y en las economías emergentes y en desarrollo de Asia. Los promedios regionales también ocultaban diferencias sustanciales entre sectores, tamaños de empresa y territorios, con una productividad de las microempresas en los países latinoamericanos examinados significativamente inferior a la de las grandes empresas.

El señor Gligo sostuvo que revertir esa trayectoria requería políticas de desarrollo productivo que promuevan la sofisticación, la diversificación y el cambio estructural. Destacó los sectores estratégicos, una combinación de instrumentos horizontales y sectoriales, la gobernanza colaborativa, la implementación territorial y vínculos regionales e internacionales más sólidos. La inversión extranjera directa, sugirió, debería evaluarse no solo por su volumen, sino por su contribución a la tecnología, el conocimiento, la capacidad productiva y el desarrollo.

El doctor Daniel Funes de Rioja, Presidente de la Comisión Empresarial de Asesoramiento Técnico en Asuntos Laborales (CEATAL), intervino desde la perspectiva de los empleadores. Identificó el estado de derecho y la seguridad jurídica, entendida como la confianza en el sistema normativo, como elementos indispensables para la inversión de largo plazo y el empleo de calidad. Los países que atraen capital de manera sostenida, afirmó, son aquellos que ofrecen reglas previsibles, instituciones confiables y seguridad jurídica. Recordó asimismo que la informalidad en la región se situaba en aproximadamente 46,7 por ciento en el primer semestre de 2025.

Subrayó la necesidad de adaptarse al cambio tecnológico y de mercado mediante un mejor acceso a la tecnología, los mercados y el financiamiento; la simplificación administrativa; medidas tributarias y comerciales apropiadas; y una infraestructura y una logística mejoradas. Para las mipymes, pidió una acción estatal positiva, arreglos tributarios razonables, acceso a la tecnología y oportunidades de participar en el comercio exterior. La educación, la formación profesional y el desarrollo continuo de competencias resultaban centrales para esa adaptación.

Con referencia a estudios recientes sobre el cambio tecnológico, el doctor Funes de Rioja señaló que el Foro Económico Mundial proyecta la creación de 170 millones de empleos y el desplazamiento de 92 millones para 2030, una ganancia neta de 78 millones, mientras que se espera que cambie el 39 por ciento de las competencias esenciales de los trabajadores. Sostuvo que el efecto predominante de la automatización sería la transformación de las tareas y las competencias y que la respuesta debería incluir, por tanto, una actualización y una recualificación continuas.

En el intercambio subsiguiente, destacó la importancia de las cadenas de valor ascendentes y descendentes que vinculan a las mipymes con los grandes productores; de una orientación más clara por parte de los bancos de desarrollo sobre los requisitos para acceder al financiamiento; y del intercambio de ejemplos concretos acompañados de sus pasos de implementación y de la evidencia de sus resultados. Subrayó también que las experiencias exitosas deben poder adaptarse a distintas circunstancias nacionales.

El doctor Damie Sinanan, Director Ejecutivo de la Agencia de Desarrollo de las Exportaciones del Caribe, ofreció una perspectiva detallada de implementación desde las economías pequeñas y vulnerables. Señaló que la abrumadora mayoría de las empresas del Caribe son mipymes y que incluso las empresas consideradas grandes dentro de los mercados nacionales serían clasificadas como pequeñas o medianas en otros lugares. Su escala limitada eleva los costos, restringe la rentabilidad y dificulta la atracción de capital de crecimiento paciente, dado que el costo de la debida diligencia de una inversión pequeña puede ser similar al de una transacción mucho mayor.

El problema no es solo la disponibilidad limitada de capital accionario y de capital de riesgo. Muchas empresas prometedoras aún no están preparadas para recibir inversión porque carecen de estructuras de gobernanza apropiadas, de estados financieros confiables y de la información que requieren los inversionistas. En el ámbito exportador, las empresas enfrentan dificultades por el costo y la experticia necesarios para cumplir con las normas internacionales, los requisitos sanitarios y fitosanitarios y otras medidas no arancelarias. La adopción digital limitada, incluido el uso de la inteligencia artificial y de otras tecnologías emergentes, restringe aún más la productividad, mientras que un transporte y una logística costosos y fragmentados dificultan que las empresas pequeñas alcancen la escala necesaria para competir.

El doctor Sinanan sostuvo que la necesidad inmediata es una mejor coordinación. Los socios para el desarrollo suelen financiar programas útiles, pero esos programas pueden operar de manera aislada, duplicar esfuerzos anteriores o dejar vacíos a lo largo del camino que va del desarrollo empresarial a la preparación para la inversión y la exportación. Propuso una cartera coordinada y permanente de empresas que puedan ser preparadas y presentadas a los inversionistas. En el intercambio subsiguiente, apoyó también una integración regional más sólida mediante mercados regionales de capital, arreglos de inversión compatibles, una mayor facilidad para la circulación de capitales, procedimientos aduaneros armonizados y enlaces de transporte regional más eficientes. El CIDI podría aportar un valor práctico al convocar a las instituciones necesarias para conectar estas intervenciones separadas.

La Embajadora Isabelle Valois, Secretaria Ejecutiva para el Desarrollo Integral, articuló las tres perspectivas externas al identificar como desafío institucional central la brecha entre el acuerdo y la implementación. Los Estados Miembros tienen claras sus prioridades, pero esas prioridades con demasiada frecuencia permanecen desconectadas del financiamiento, las alianzas y la capacidad técnica necesarios para producir resultados medibles. Por ello llamó a que la certeza, la capacidad y el capital operen de manera conjunta y no como conversaciones separadas: las reglas previsibles deben generar confianza, las instituciones y las empresas capaces deben convertir la política en acción, y el financiamiento debe conectarse con proyectos viables y socios creíbles.

La Secretaria Ejecutiva propuso un seguimiento más estructurado que vincule las prioridades identificadas por los Estados Miembros con los programas existentes de la SEDI, sus redes técnicas y sus socios para el desarrollo, sin crear mecanismos nuevos innecesarios. Citó la cooperación en la región del Trifinio, que ha mejorado la seguridad hídrica de más de 12.000 personas y ha apoyado el manejo sostenible de 7.200 hectáreas; el Intercambio de Competitividad de las Américas, que ha conectado a más de 1.500 líderes y ha generado más de 900 alianzas en materia de inversión, reforma de políticas, transferencia de tecnología y cooperación institucional; y los Centros de Desarrollo de la Pequeña Empresa como ejemplos de modelos que pueden escalarse. El CIDI puede aportar dirección política, la SEDI puede conectar capacidad técnica y alianzas, y los socios regionales e internacionales pueden ayudar a movilizar conocimiento y capital. Concluyó que la convocatoria genera alineación, mientras que la implementación genera impacto.

B. Principales temas y sugerencias planteados durante el intercambio

Formularon intervenciones las delegaciones de México, El Salvador, Panamá, Canadá, Guatemala, Costa Rica, Ecuador, Brasil, Chile, Colombia, Jamaica y Paraguay. A continuación se presenta una síntesis de los principales temas y sugerencias planteados en esas intervenciones y en las respuestas de los panelistas. No representa conclusiones acordadas del Consejo.

1. Productividad, inversión y formalización

Varias intervenciones vincularon la inversión productiva con el empleo formal y con una economía formal más amplia. El crecimiento económico y el desarrollo empresarial se abordaron como medios para alcanzar objetivos sociales más amplios, entre ellos el trabajo decente, la reducción de la pobreza, la inclusión y la resiliencia.

Algunas delegaciones subrayaron que la formalización tiene más probabilidades de éxito cuando resulta más sencilla y más beneficiosa, y cuando otorga a las empresas un acceso tangible al financiamiento, la capacitación, la contratación pública, la protección social y los mercados legítimos. La fiscalización por sí sola no se consideró suficiente.

Ideas planteadas para posible consideración futura: intercambiar modelos prácticos que reduzcan el costo de la formalización; fortalecer el apoyo a las mipymes que se incorporan a las cadenas regionales de valor; e identificar incentivos que hagan económicamente atractiva la participación en la economía formal.

2. Confianza, certeza e instituciones capaces

Varias intervenciones identificaron las instituciones previsibles y las reglas transparentes como elementos importantes para la inversión y el crecimiento empresarial. Se señaló que los inversionistas requieren no solo incentivos, sino también trámites de permisos eficientes, una administración coherente, instituciones creíbles y la confianza de que los proyectos podrán avanzar de manera oportuna. Por ello, la confianza se abordó como un activo práctico para el desarrollo.

4. Capital, bancabilidad y preparación de proyectos

El intercambio indicó que la disponibilidad de capital es solo una parte del problema del financiamiento. Muchos países y empresas carecen de proyectos preparados para la inversión, de información confiable, de estructuras de gobernanza adecuadas y de la experticia técnica necesaria para cumplir con los estándares de los bancos y los inversionistas. Esto resulta particularmente agudo para las economías más pequeñas y para las empresas pequeñas, para las cuales los costos de transacción y de debida diligencia son desproporcionadamente altos.

Varios participantes expresaron interés en una interacción más estrecha y regular entre los bancos de desarrollo, los inversionistas, las instituciones nacionales de apoyo empresarial y las empresas que buscan financiamiento. Dicha interacción podría ayudar a aclarar qué hace que un proyecto sea bancable y qué capacitación, preparación o instrumentos de mitigación de riesgos podrían ser necesarios.

Ideas planteadas para posible consideración futura: explorar una sesión estructurada con la participación del Banco Interamericano de Desarrollo, CAF - banco de desarrollo de América Latina y el Caribe, el Banco de Desarrollo del Caribe y otras instituciones financieras, junto con instituciones nacionales y regionales de desarrollo empresarial y de preparación de proyectos; fortalecer la capacidad de preparación de proyectos; y examinar cómo una cartera continua de empresas y proyectos preparados para la inversión y con capacidad exportadora podría conectarse con un financiamiento adecuado. Cualquier iniciativa de este tipo requeriría una consideración adicional en el marco de los mandatos correspondientes y de los recursos disponibles.

5. Escala, logística e integración regional

El intercambio incluyó también la consideración de la continuidad de las políticas, la rendición de cuentas y la información transparente. La cooperación regulatoria se abordó como un posible medio para reducir la fragmentación innecesaria, preservando al mismo tiempo la autoridad de los Estados Miembros y los fines públicos a los que sirve la regulación.

Ideas planteadas para posible consideración futura: compartir experiencias sobre trámites de permisos eficientes y servicios digitales de gobierno; examinar normas compatibles y la cooperación regulatoria; y apoyar el fortalecimiento institucional que mejore la previsibilidad sin debilitar las salvaguardias públicas legítimas.

3. Capacidad, competencias y cambio tecnológico

Las intervenciones identificaron restricciones de capacidad en varios niveles: las instituciones públicas deben poder implementar las políticas; los trabajadores necesitan competencias adecuadas a mercados laborales cambiantes; y las empresas requieren gobernanza, gestión financiera, herramientas digitales y conocimiento técnico.

El desarrollo del capital humano se vinculó con la productividad y la inclusión. La educación, la formación técnica, la alfabetización digital y el desarrollo de la fuerza laboral se identificaron como elementos importantes para que los jóvenes, las mujeres, las comunidades rurales y otros grupos puedan beneficiarse de la transformación económica.

Ideas planteadas para posible consideración futura: aprovechar de manera más sistemática los procesos sectoriales ya establecidos en el marco del CIDI en materia de educación, trabajo, ciencia y tecnología; ampliar el aprendizaje entre pares y la asistencia técnica en materia de adopción digital; e identificar modelos de capacitación que ayuden a los trabajadores y a las mipymes a adaptarse a la automatización y a las tecnologías emergentes.

4. Capital, bancabilidad y preparación de proyectos

5. Escala, logística e integración regional

Las intervenciones llamaron la atención sobre el efecto de los mercados internos pequeños, los arreglos de capital fragmentados y los altos costos de transporte en la competitividad y la capacidad exportadora de las empresas. El diálogo incluyó la consideración de los mercados regionales de capital, las estrategias de inversión, los procedimientos aduaneros, las normas, los enlaces de transporte y la circulación de bienes, servicios, personas y capitales.

El Presidente observó que el Hemisferio posee recursos humanos y naturales excepcionales, pero aún comercia, invierte y colabora de manera insuficiente dentro de sus propias fronteras. Se citaron ejemplos de la creciente conectividad aérea entre Panamá y el Caribe, y de los vínculos de inversión entre la República Dominicana y Guyana, como indicios de posibilidades que merecen un examen más detenido. Por ello, las políticas portuarias y de transporte deberían vincularse directamente con el desarrollo empresarial y las cadenas regionales de valor.

Ideas planteadas para posible consideración futura: examinar los enlaces comerciales y de transporte subutilizados entre el Caribe, Centroamérica y el conjunto del Hemisferio; fomentar una discusión práctica entre puertos, proveedores logísticos, agencias empresariales e inversionistas; y explorar en qué ámbitos unos arreglos aduaneros y de inversión compatibles podrían reducir el costo de hacer negocios en la región.

6. De la experiencia nacional al conocimiento práctico compartido

Las delegaciones describieron reformas, programas y experiencias nacionales de desarrollo empresarial. El Presidente observó que su mayor valor para los demás provendría de poner a disposición de otros Estados Miembros su metodología, sus pasos de implementación, la evidencia de sus resultados y las lecciones aprendidas.

Los panelistas apoyaron el intercambio de experiencias prácticas, advirtiendo al mismo tiempo que los enfoques exitosos deben adaptarse a las circunstancias nacionales en lugar de replicarse mecánicamente.

Ideas planteadas para posible consideración futura: invitar a las delegaciones a presentar estudios de caso concisos que describan objetivos, metodología, pasos de implementación, evidencia de resultados y lecciones aprendidas; considerar si la SEDI podría, sujeto a una consideración adicional y a la capacidad disponible, organizar dichos materiales en un cuerpo accesible de conocimiento práctico; y utilizar ejemplos pertinentes en futuros intercambios técnicos y sesiones orientadas a la práctica.

7. Coordinación, comunicación y coherencia institucional

Varios participantes observaron que los programas apoyados por distintos socios con demasiada frecuencia operan de manera aislada o duplican trabajos ya en curso. Las intervenciones también instaron a una coordinación más estrecha entre las áreas de la OEA responsables del desarrollo, la democracia, los derechos humanos y la seguridad, reconociendo el desarrollo como una condición transversal para el progreso en los demás pilares.

Algunas intervenciones identificaron asimismo un problema de comunicación: la información puede estar disponible sin llegar a las delegaciones de manera oportuna y utilizable. Se sugirió una comunicación más directa, focalizada y claramente priorizada como medio para mejorar la participación y el seguimiento.

Ideas planteadas para posible consideración futura: mapear los programas pertinentes en la SEDI y en el conjunto de la Secretaría General; mejorar la comunicación directa y priorizada a las delegaciones sobre programas, documentos y oportunidades de cooperación; aprovechar la complementariedad entre las comisiones permanentes del CIDI y los procesos sectoriales; y utilizar el papel convocante del Consejo para ayudar a alinear a los socios en torno a las prioridades identificadas por los Estados Miembros. Toda acción adicional quedaría sujeta a los mandatos respectivos y a la orientación de los Estados Miembros.

8. Enfoques diferenciados, inclusión y resiliencia

Varias intervenciones advirtieron contra el tratamiento de América Latina y el Caribe como un mercado uniforme o la aplicación de un solo modelo a economías con distintos niveles de desarrollo, escala y capacidad de absorción. Los desafíos comunes pueden sustentar una acción compartida, pero la implementación debe adaptarse a las realidades nacionales y subregionales.

El Presidente señaló además que el cambio climático no había figurado suficientemente en la discusión, pese a sus consecuencias para la producción, la migración, la infraestructura y la vulnerabilidad fiscal. Por ello, el desarrollo empresarial, la inversión y la política comercial deben permanecer vinculados a la resiliencia climática, la gestión del riesgo de desastres y las circunstancias particulares de los pequeños Estados insulares en desarrollo.

Ideas planteadas para posible consideración futura: diseñar marcos escalables con una implementación diferenciada; integrar la resiliencia climática y frente a desastres en la preparación de proyectos y en el apoyo empresarial; y asegurar que la cooperación llegue a las economías más pequeñas y vulnerables, así como a los grupos desatendidos.

III. POSIBLE SEGUIMIENTO PARA CONSIDERACIÓN ULTERIOR

Las ideas identificadas en la sección II.B podrán servir de base para una consideración ulterior por parte del Presidente, el CIDI, sus comisiones permanentes y la SEDI, sujeto a los recursos disponibles y en el marco de sus respectivos mandatos. También se plantearon las siguientes sugerencias relativas a los métodos de trabajo del Consejo:

1. considerar la continuación de la elaboración de resúmenes concisos tras las reuniones sustantivas, a fin de preservar las ideas clave y dar continuidad a las sesiones futuras; 2. considerar un mayor uso de formatos informales y orientados a la práctica que permitan a los expertos y a los Estados Miembros disponer de tiempo suficiente para un intercambio directo antes de que cualquier propuesta se someta a la consideración formal del Consejo; y 3. el Presidente manifestó su intención de explorar la convocatoria, a comienzos de septiembre, de una reunión de coordinación entre los jefes de las Secretarías pertinentes de la OEA, con miras a identificar intersecciones entre los programas, reducir la duplicación innecesaria y fortalecer la colaboración entre los pilares de la Organización. Varias delegaciones alentaron esta idea y ninguna delegación objetó.

IV. CAMINO A SEGUIR

El Presidente concluyó que la importancia de la reunión estaría determinada no solo por lo que se hubiera dicho, sino por el seguimiento que generara. El desarrollo no es un tema abstracto: es un joven que adquiere competencias para un trabajo decente, una pequeña empresa que obtiene acceso al financiamiento y a los mercados, una comunidad que se vuelve más capaz de resistir un desastre, y cada país que dispone de una oportunidad justa de convertir sus recursos y las capacidades de su gente en una prosperidad duradera.

Por lo tanto, la cooperación debe conectar las necesidades con los recursos, la experiencia con la oportunidad y las buenas ideas con los medios para implementarlas. Al final del semestre, el éxito debería medirse no principalmente por el número de reuniones celebradas o de documentos producidos, sino por si el CIDI ha puesto en marcha una cooperación útil, ha construido alianzas eficaces y ha acercado oportunidades prácticas a los pueblos de los Estados Miembros.

El Presidente agradeció a los panelistas, a las delegaciones, a la Secretaria Ejecutiva para el Desarrollo Integral y al equipo de la Secretaría Ejecutiva su participación y su trabajo. Reafirmó que el sistema interamericano conservará la confianza pública solo si demuestra que la cooperación multilateral puede mejorar la vida de las personas, y que el CIDI tiene la responsabilidad de ayudar a demostrar que puede hacerlo.

Consultar sobre este documento ...