OEA - Documento CP ACTA. 2380 25 de 2025

Organización de Estados Americanos

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Detalles

Título
OEA - Documento CP ACTA. 2380 25 de 2025
Autor
Organización de Estados Americanos
Categoría
Doctrina
Área del derecho
Internacional Público
Año
2025

[image]

OEA/Ser.G

CP/ACTA 2380/222

21 junio 2022

ACTA DE LA SESIÓN CONJUNTA

DEL CONSEJO PERMANENTE Y

EL CONSEJO INTERAMERICANO PARA EL DESARROLLO INTEGRAL

DE LA ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS

CELEBRADA EL 21 DE JUNIO DE 2022

Transcripción corregida

Esta transcripción corregida se somete a la aprobación del Consejo Permanente. Una vez aprobada, constituirá la versión final del acta.

INDICE

Página

Nómina de los miembros que asistieron a la sesión 1

Aprobación del proyecto de orden del día 3

Cómo afrontar la inseguridad alimentaria en las Américas: prácticas óptimas

y lecciones aprendidas durante la pandemia de COVID-19 4

El incremento de los precios de los fertilizantes y su impacto en el desarrollo de

sistemas sostenibles en la Región 56

CONSEJO PERMANENTE DE LA ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS

ACTA DE LA SESIÓN CONJUNTA DEL CONSEJO PERMANENTE Y EL

CONSEJO INTERAMERICANO PARA EL DESARROLLO INTEGRAL

CELEBRADA EL 21 DE JUNIO DE 2022

En la ciudad de Washington, D. C., a las diez y diecisiete de la mañana del martes 21 de junio de 2022, celebraron sesión conjunta el Consejo Permanente y el Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI) de la Organización de los Estados Americanos. Presidieron la sesión la Embajadora Elizabeth Darius-Clarke, Representante Permanente de Santa Lucía y Presidenta del Consejo Permanente, y la Embajadora María del Carmen Roquebert, Representante Permanente de Panamá y Presidenta del CIDI. Asistieron los siguientes miembros:

Embajador Anthony Phillips-Spencer, Representante Permanente de Trinidad y Tobago

Embajadora Rita Claverie de Sciolli, Representante Permanente de Guatemala

Embajador Noel Anderson Lynch, Representante Permanente de Barbados

Embajadora Yolande Yvonne Smith, Representante Permanente de Grenada

Embajador Carlos Alberto Raimundi, Representante Permanente de la Argentina

Embajador Washington Abdala, Representante Permanente del Uruguay

Embajadora Alejandra Solano Cabalceta, Representante Permanente de Costa Rica

Embajador Héctor Enrique Arce Zaconeta, Representante Permanente de Bolivia

Embajador Samuel Hinds, Representante Permanente de Guyana

Embajador Harold Forsyth Mejía, Representante Permanente del Perú

Embajador Jan Marten Willem Schalkwijk, Representante Permanente de Suriname

Embajador Mauricio Montalvo Samaniego, Representante Permanente del Ecuador

Embajador Carlos Roberto Quesada López, Representante Permanente de Honduras

Embajador Sebastián Kraljevich Chadwick, Representante Permanente de Chile

Ministro Raúl Mariano Martínez Villalba, Representante Interino del Paraguay

Embajadora Wendy Acevedo Castillo, Representante Interina de El Salvador

Consejero François Jubinville, Representante Interino del Canadá

Ministra Consejera Joy-Dee Davis Lake, Representante Alterna de Antigua y Barbuda

Ministro Consejero Omari Seitu Williams, Representante Alterno de San Vicente y las Granadinas

Ministra Consejera Lilian Sánchez de Morehead, Representante Alterna de la República Dominicana

Tercera Secretaria Jade Williams, Representante Alterna del Commonwealth de las Bahamas

Ministro Deon L. Williams, Representante Alterno de Jamaica

Primera Secretaria Shirnaya Valin Stephen, Representante Alterna de Santa Lucía

Consejera Neiza Pineda, Representante Alterna de Venezuela

Consejero Pedro Da Silveira Montegro, Representante Alterno del Brasil

Ministro Deon L. Williams, Representante Alterno de Jamaica

Primera Secretaria Shirnaya Valin Stephen, Representante Alterna de Santa Lucía

Consejera Neiza Pineda, Representante Alterna de Venezuela

Consejero Pedro Da Silveira Montegro, Representante Alterno del Brasil

Primer Secretario Salim Ali Modad González, Representante Alterno de México

Embajadora Maria Fernanda Cortizo Frías, Representante Alterna de Panamá

Consejero Germán Enrique Herrera Toloza, Representante Alterno de Colombia

Ministra Consejera Cinnamon Elizabeth Bottaro, Representante Alterna de Belize

Señor Thomas R. Lersten, Representante Alterno de los Estados Unidos

También estuvieron presentes el Secretario General de la Organización, señor Luis Almagro Lemes, y el Secretario General Adjunto, Embajador Nestor Mendez, Secretario del Consejo Permanente.

La PRESIDENTA: Good morning, distinguished permanent representatives, alternate representatives, Mr. Secretary General, Mr. Assistant Secretary General, permanent observers, special guests, ladies and gentlemen.

I am pleased to declare open this joint meeting of the Permanent Council and the Inter-American Council for Integral Development (CIDI), convened for the purpose of considering the topic “Confronting Food Insecurity in the Americas: Best Practices and Lessons Learned during the COVID-19 Pandemic.”

I begin by expressing my sincere appreciation to Ambassador María del Carmen Roquebert, Permanent Representative of Panama and Chair of CIDI, for her role in organizing this morning’s meeting, and with whom I share the honor of presiding over our deliberations this morning.

Today, we will hear expert presentations from national authorities, as well as expert panelists on ways to combat food insecurity in our Hemisphere, which has been exacerbated by the COVID-19 pandemic, with a view to strengthening regional cooperation in addressing its root causes.

APROBACIÓN DEL PROYECTO DE ORDEN DEL DÍA

La PRESIDENTA: In accordance with Article 43 of the Rules of Procedure, let us now proceed to the consideration of the order of business for this meeting, contained in document CP/OD-2380/22 rev. 1.

[El proyecto de orden del día contiene los siguientes puntos:

La PRESIDENTA: In accordance with Article 43 of the Rules of Procedure, let us now proceed to the consideration of the order of business for this meeting, contained in document CP/OD-2380/22 rev. 1.

[El proyecto de orden del día contiene los siguientes puntos:

1. Aprobación del orden del día

2. Cómo afrontar la inseguridad alimentaria en las Américas: prácticas óptimas y lecciones aprendidas durante la pandemia de COVID-19

  • Intervenciones de autoridades nacionales: - Señora Heidy Sunún, Oficial de la Dirección de Planificación, Monitoreo y Evaluación de la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SESAN) de Guatemala - Señor Courtney Cole, Director Técnico, Dirección de Servicios Técnicos del Ministerio de Agricultura y Pesca de Jamaica - Señora Rosmery Rivera Sivirichi , Directora General de Calidad de la Gestión de las Prestaciones Sociales, Viceministerio de Prestaciones Sociales, Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social del Perú - Panel técnico moderado por Patricia Palma, Directora del Programa de Sistemas de Información para la Resiliencia en Seguridad Alimentaria y Nutricional de la Región del SICA, Fase II, Secretaría General del Sistema de Integración Centroamericana (PROGRESAN-SICA II) - Panelistas: - Señora Kyung-nan Park, Directora Regional Adjunta para América Latina y El Caribe del Programa Mundial de Alimentos (PMA) - Señora Carla Caballero, Directora Ejecutiva de la Cámara del Agro de Guatemala - Señora Betilde Muñoz-Pogossian, Directora del Departamento de Inclusión Social, Secretaría de Acceso a Derechos y Equidad de la OEA - Intervenciones de los Estados Miembros

1. El incremento de los precios de los fertilizantes y su impacto en el desarrollo de sistemas agroalimentarios sostenibles en la Región

  • Panelista: - Señor Joaquín Arias, Especialista Técnico Internacional del Centro de Análisis Estratégico para la Agricultura (CAESPA), Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) - Intervenciones de los Estados Miembros.]

If there are no objections, it is approved.

Cómo afrontar la inseguridad alimentaria en las Américas:

prácticas óptimas y lecciones aprendidas durante la pandemia

de COVID-19

La PRESIDENTA: I am very pleased to welcome our special invited guest speakers, who are well-recognized experts in this field. We appreciate your participation in today’s meeting.

Now, I turn the floor over to the co-Chair of this meeting, the Chair of the Inter-American Council for Integral Development, Her Excellency Ambassador María del Carmen Roquebert, who will deliver her opening remarks and introduce the second item on the agenda.

Ambassador, you have the floor.

La PRESIDENTA DEL CONSEJO INTERAMERICANO PARA EL DESARROLLO INTEGRAL: Muchas gracias, Embajadora Darius-Clarke.

El honor es mío, poder compartir con usted la Presidencia de esta sesión conjunta que celebran los dos Consejos de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y cuenta, como usted lo menciona, con la participación de autoridades sectoriales nacionales, así como de expertas invitadas.

Estimadas y estimados colegas, esta sesión conjunta ha sido organizada con el objetivo de compartir buenas prácticas, innovaciones e iniciativas en políticas públicas y lecciones aprendidas para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional en la región durante la pandemia de COVID-19 y para dialogar sobre acciones viables para promover la cooperación regional a fin de fortalecer la seguridad alimentaria de manera integral y sostenible.

La combinación de la pandemia de COVID-19 con la disminución de los ingresos y la interrupción en las redes de abastecimiento y cadenas de distribución de alimento han provocado un incremento considerable de hambre crónica y aguda, y un aumento significativo y generalizado de la inseguridad alimentaria a nivel mundial. Así, para agosto de 2021 el Programa Mundial de Alimentos (PMA) estimaba que 81,8 millones de personas en la región han experimentado inseguridad alimentaria, con 12,3 millones de personas sufriendo inseguridad alimentaria severa, una tasa que es cuatro veces mayor que antes de la crisis sanitaria mundial.

Además, la pandemia ha perturbado las cadenas de distribución de alimentos, así como las capacidades productivas de los países de la región, aumentando el desempleo en las zonas agrícolas.

También, es importante destacar la compleja intersección entre inseguridad alimentaria, cambio climático y migración, revelando corredores migratorios fuertemente condicionados por situaciones de falta de alimentos y protección social mínima. A esto se suma la fuerte alza en precios de los alimentos, lo cual pone en riesgo la seguridad alimentaria y nutricional en todo el Hemisferio.

Frente a esto, los Estados Miembros de la OEA, preocupados por la situación, adoptaron en el año 2020 la resolución AG/RES. 2956 (L-O/20) “Los desafíos para la seguridad alimentaria y nutricional en las Américas frente a la pandemia de COVID-19 en el marco del Plan de Acción de Guatemala”, [elaborada] bajo el liderazgo, en aquel momento, de la Vicepresidenta del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI), Embajadora Rita Claverie de Sciolli.

Asimismo, me complace anunciar que en esta sesión, como lo manda la resolución señalada, la Secretaría presentará un informe sobre las buenas prácticas y lecciones aprendidas para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional en la región durante la pandemia de COVID-19. El informe fue elaborado por el Departamento de Inclusión Social de la Secretaría de Acceso a Derechos y Equidad y cuenta con insumos del Programa Mundial de Alimentos y de dieciséis Estados Miembros que enviaron información sobre sus políticas y programas.

En aras de ganar tiempo, mientras el primer panel se conecta, vamos a pasar ahora a dar la bienvenida al panel técnico y, al mismo tiempo, tengo el agrado de ofrecer la palabra a la doctora Patricia Palma, Directora del Programa de Sistemas de Información para la Resiliencia en Seguridad Alimentaria y Nutricional de la Región de la Secretaría General del Sistema de la Integración Centroamericana, fase II, (PROGRESAN-SICA II), quien moderará este panel.

Doctora Palma, buenos días.

Tiene usted la palabra.

La DIRECTORA DEL PROGRAMA DE SISTEMAS DE INFORMACIÓN PARA LA RESILIENCIA EN SEGURIDAD ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL DE LA REGIÓN DEL DEL SISTEMA DE LA INTEGRACIÓN CENTROAMERICANA: Muy buenos días.

Es para mí un gusto estar con ustedes esta mañana para conducir el panel técnico relacionado con la situación de seguridad alimentaria y nutricional de la región de las Américas.

Es también una oportunidad para compartir experiencias, buscar soluciones en conjunto y escuchar el informe que se nos indicó sería presentado.

Es para mí un gusto estar con ustedes esta mañana para conducir el panel técnico relacionado con la situación de seguridad alimentaria y nutricional de la región de las Américas.

Es también una oportunidad para compartir experiencias, buscar soluciones en conjunto y escuchar el informe que se nos indicó sería presentado.

Como se dijo, el tema de seguridad alimentaria y nutricional es de altísima prioridad, la Organización de los Estados Americanos (OEA) lo ha tomado dentro de su agenda política y técnica; se ha venido trabajando durante años y especialmente en los últimos dos años, dada la situación de la pandemia, se ha venido trabajando sobre este tema, y se le dio la prioridad del caso y se escuchó sobre el compromiso y las estrategias de cada uno de los países miembros.

Sabemos que este es un tema característico estructural de la región que tiene condicionantes sociales, ambientales, políticas, económicas y que dada la situación de la pandemia de COVID-19, la situación se ha comprometido más para millones de personas en la región.

Actualmente, tenemos una serie de factores que están incidiendo en agudizar la situación de inseguridad alimentaria y nutricional en la región, por lo tanto, esta sesión es de suma importancia.

Entre estos factores, está el tema del cambio climático, la variabilidad climática que nos está afectando tanto y la crisis mundial de alimentos, de combustibles e insumos agrícolas que está sufriendo el mundo, pero que ya afecta seriamente a nuestra región. Todos estos temas serán vistos, tratados y consideramos que nuevamente deben ser retomados dentro de las prioridades de la OEA.

Tenemos en esta mañana a tres notables panelistas, dentro del panel técnico, que nos estarán acompañando. Tenemos a Kyung-nan Park, Directora Regional Adjunta para América Latina y el Caribe del Programa Mundial de Alimentos (PMA), quien nos estará enviando el mensaje a través de video; también a la señora Carla Caballero, Directora Ejecutiva de la Cámara del Agro de Guatemala, y a la señora Betilde Muñoz-Pogossian, Directora del Departamento de Inclusión Social (DIS) de la Secretaría de Acceso a Derechos y Equidad (SADyE) de la OEA.

Yo tengo el gusto en este momento de presentar y pedir que se muestre el video de la Directora Regional Adjunta para América Latina y El Caribe del PMA, la señora Kyung-nan Park.

[Se muestra el vídeo.]

La DIRECTORA REGIONAL PARA AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE DEL PROGRAMA MUNDIAL DE ALIMENTOS: Embajadora Elizabeth Darius-Clarke, Presidenta del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA); Embajadora María del Carmen Roquebert, Presidenta del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI); excelencias; embajadores; embajadoras, y distinguidos panelistas.

Con la pandemia de COVID-19 la región se ha enfrentado a un contexto de riesgos agravados con diferentes crisis, se exacerbaron las vulnerabilidades y desigualdades estructurales, y se dio un aumento significativo en la inseguridad alimentaria y nutricional.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) estima que actualmente casi 10 millones de personas padecen inseguridad alimentaria severa en los países donde tenemos operaciones, lo que es tres veces más que antes de la pandemia.

Por otro lado, hay ya una aceleración de la doble carga de la malnutrición, es decir, de la desnutrición y del sobre peso que les roba a los países del 2% al 16% de su Producto Interno Bruto (PIB) anual, resultando de la pérdida de productividad, el aumento de las tasas de mortalidad y las cargas para los sistemas de protección social.

Por eso, además de dar respuesta de corto plazo se requieren estrategias de mediano y largo plazo que aborden las inequidades estructurales a través de un enfoque de fortalecimiento de sistemas, vinculando sistemas de protección social con sistemas alimentarios y de salud.

La crisis de COVID-19 puso de manifiesto el rol de la protección social como herramienta de preparación y respuesta ante emergencias. Los sistemas de protección social fueron utilizados por todos los países de la región para mitigar los efectos socioeconómicos de la pandemia y de las medidas sanitarias en una escala sin precedentes. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) hubo más de trescientas cuarenta medidas de protección social implementadas en la región.

Los programas de alimentación escolar mostraron su capacidad para convertirse y mantener el servicio aun con las escuelas cerradas y respondieron a múltiples crisis simultáneas. El cierre de escuelas en treinta y dos países de la región hizo que los programas debieran ajustar su ejecución. Por ejemplo, diecisiete programas de alimentación escolar en la región otorgaron raciones para llevar a casa a través de alimentos crudos, raciones preparadas o transferencias monetarias.

La respuesta a la pandemia propició la colaboración entre los sistemas de protección social y actores externos como agencias humanitarias, cooperantes, entidades financieras internacionales, organizaciones no gubernamentales (ONGs) y el sector privado. Aun en algunos casos de sistemas de protección social maduros la cooperación con actores externos fue clave para alcanzar las necesidades no cubiertas por los sistemas nacionales, por ejemplo, el Programa Mundial de Alimentos cumplió un rol fundamental dando asistencia a migrantes en Arauca, Colombia y registrándoles en el Sistema de Identificación de Potenciales Beneficiarios de Programas Sociales (Sisbén) para así solicitar su acceso al Programa de Transferencias Monetarias Condicionadas (PTMC) en respuesta a la pandemia llamado “Ingreso Solidario”.

En una región tan expuesta a diferentes tipos de choques y eventos será importante preparar los sistemas de protección social para responder a crisis futuras, aprovechando los avances generados por las respuestas a la pandemia, dicha preparación deberá consistir en una combinación de compromisos, planes y estrategias para responder a choques recurrentes como es el caso de la República Dominicana, donde el “ Programa Supérate” está desarrollando un bono de emergencia para responder a huracanes e inundaciones.

Será importante también defender los presupuestos asignados a la protección social en un contexto regional de crisis y fragilidad para que estos programas tengan la flexibilidad necesaria para responder a choques imprevistos o cuya escala exceda lo planificado dentro de los espacios fiscales reducidos.

Además, será importante buscar mecanismos alternativos de financiamiento, desde seguros contingentes como el Caribbean Catastrophe Risk Insurance Facility (CCRIF) hasta el rol de la cooperación y las entidades financieras para apoyar presupuestos incrementales.

A nivel operativo será importante incorporar y expandir las innovaciones realizadas durante la pandemia, sobre todo, en cuanto a mecanismos digitales de identificación, registro, pagos, comunicación y monitoreo. Se recomienda también implementar estrategias para asegurar que los mecanismos digitales no lleven a la exclusión de personas vulnerables, además de fortalecer las herramientas de análisis, monitoreo y evaluación, y los mecanismos de retroalimentación y quejas para así entender las barreras enfrentadas por los usuarios finales y mejorar el diseño y la implementación de los programas.

La crisis también evidenció que algunos problemas fundamentales de la protección social siguen sin ser resueltos, de este modo, la crisis expuso la exclusión de segmentos de la población como los trabajadores informales, migrantes, poblaciones indígenas y afrodescendientes, así como el sesgo rural. También, evidenció la falta de programas sensibles a la nutrición y diseñados con una perspectiva de género.

En particular, se recomienda que los países implementen estrategias de inclusión de los migrantes, la primera medida debe consistir en permisos de permanencia que luego den acceso a la oferta social. En varios países donde el flujo de migrantes ha sido muy elevado esto implicará reformas en los programas y sistemas de protección social a fin de dar asistencia adecuada a esta población tan vulnerable.

Es también importante que estrategias de inclusión de migrantes vayan combinadas con incrementos de cobertura de población de acogida en condiciones de vulnerabilidad.

Resulta fundamental continuar invirtiendo en los sistemas nacionales de protección social hacia la construcción de sistemas inclusivos que permitan dar asistencia adecuada en todo momento y garantizar derechos fundamentales a través de un abordaje multisectorial.

Gracias por la oportunidad de participar en esta importante sesión y de continuar dialogando sobre la inseguridad alimentaria y el rol de la protección social durante la pandemia de COVID-19, considerando el contexto actual de la crisis en Ucrania y sus repercusiones sobre el costo de combustibles, alimentos y fertilizantes en América.

La DIRECTORA DEL PROGRAMA DE SISTEMAS DE INFORMACIÓN PARA LA RESILIENCIA EN SEGURIDAD ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL DE LA REGIÓN DEL SISTEMA DE LA INTEGRACIÓN CENTROAMERICANA:Muchas gracias.

Vamos ahora a escuchar a la señora Carla Caballero, Directora Ejecutiva de la Cámara del Agro de Guatemala y ha sido representante ante diversas juntas directivas y consejos del Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (CONASAN), Instituto Técnico de Capacitación y Productividad (INTECAP), Consejo Nacional para Exportaciones (CONAPEX) y el Consejo Nacional de Cambio Climático (CNCC), entre otros.

Es miembro de la Red de Campeones de la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios de Naciones Unidas colaborando con varias instituciones del sector privado y público en la promoción de los principios y ejes de acción para la mejora de los sistemas alimentarios a través de la promoción del rol central de la agricultura, el comercio internacional, la innovación, el uso de la tecnología y la mejora de la productividad. Es miembro, además, del Consejo Consultivo del Fondo Común para los Productos Básicos.

La señora Caballero es licenciada en Mercadotecnia con especialización en Comercio Internacional de la Universidad Rafael Landívar en Guatemala; cuenta con maestrías en Administración de Negocios de la Universidad EAFIT, y en Liderazgo y Coaching de la Escuela de Negocios ENAE, así como un posgrado en Derechos Humanos con doble titulación de la Universidad de Navarra y la Universidad del Istmo (UNISTMO).

Para mí es un honor tener a la señora Carla Caballero en este panel y le cedo la palabra.

Mucho gusto.

La DIRECTORA EJECUTIVA DE LA CÁMARA DEL AGRO DE GUATEMALA: Muchas gracias. Muy buenos días, excelencias y todos señores y señoras embajadoras.

Vamos a presentar un video para iniciar.

[Se muestra el vídeo.]

La DIRECTORA EJECUTIVA DE LA CÁMARA DEL AGRO DE GUATEMALA: Muchas gracias por la transmisión del video.

Quería compartir con ustedes y agradecer el honor de la invitación que me hacen a la sesión del Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral (CIDI) y del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) el día de hoy. Un saludo especial a nuestra señora Embajadora de Guatemala, Su Excelencia Rita Claverie de Sciolli, también por la gestión de esta participación.

Me gustaría explicar por qué era relevante compartir la importancia del sector agro, porque esto no solamente es en Guatemala, es en el continente americano, es en cada uno de nuestros países, el agro es y debe estar al centro de la discusión política y del desarrollo, lo hemos visto en la pandemia, lo estamos viendo en la crisis de la guerra, pero también, y lo más importante, lo vemos todos los días, año con año, en términos de asegurar la producción de alimentos, la seguridad alimentaria de nuestros países.

El agro durante la pandemia demostró no solamente ser resiliente, sino que en la mayoría de nuestros países en los momentos en donde tuvimos restricciones de algunas actividades, horarios tope para poder realizar las actividades de manera libre tanto de las empresas como de las personas, una de las actividades esenciales que nunca paró fue precisamente el sector agrícola, las actividades agrícolas.

En el caso de Guatemala, coordinamos y trabajamos en colaboración con las autoridades de Gobierno para garantizar producción, para garantizar abastecimiento de alimentos a nivel nacional, pero también trabajamos con nuestros clientes internacionales para poder garantizar que el flujo de comercio, del aprovisionamiento que se hace como parte de otras cadenas de suministros en distintos países pudiera seguir operando, pudiera seguir funcionando.

Para el agro fue relativamente fácil adaptarse a un contexto de pandemia ya que la mayoría de los protocolos de bioseguridad que fueron implementados en ese momento no eran más que hacer una extensión o una ampliación o adaptación de los protocolos que ya teníamos en el sector.

Uno de los factores importantes cuando hablamos de seguridad alimentaria es precisamente la seguridad de los alimentos; qué tan sanos, qué tan inocuos, qué tan garantizados como alimentos seguros para el consumo humano son, y de esa cuenta en la mayoría de las cadenas de producción, en la operación de cultivo, desde que inicia el proceso de siembra, tenemos protocolos de higiene de manos de las personas que están trabajando en esas distintas etapas, controles de calidad y de inocuidad de los utensilios, de los empaques que son utilizados para esos productos, de la calidad de los procesos del agua que es utilizada, no solamente para procesos de riego y cultivo, sino también para los procesos de lavado en el caso de vegetales que llevan hasta triple lavado y empacado para ser vendidos en el supermercado en distintas presentaciones.

Pero también con los controles que existen para evitar enfermedades que pudieran estar presentes en otros países, tanto en los controles de aduana como los controles que hemos implementado para el fusarium raza 4 en Guatemala y en casi todos los países de la región. También, controles para acceso a las fincas, a las plantas de producción que incluyen pediluvios, que incluyen sanitización de uniformes, de zapatos, de llantas de los vehículos, etcétera. Entonces, para el sector eran procesos por sanidad agropecuaria y animal y vegetal y por inocuidad que ya se implementaban y que simplemente se extendieron a control de prevención del virus en los colaboradores, en los clientes, proveedores, en las distintas personas que nos visitaban.

Uno de los mayores logros es que trabajamos junto con nuestro Ministerio de Agricultura, también, un protocolo para implementar no solamente en las plantas de producción formales, sino que para implementar también a nivel de todo pequeño productor en el área rural, en las cooperativas que son una parte muy importante de la producción agrícola en Guatemala para sumarse no solamente a los protocolos del sector privado, sino que también a un protocolo conjunto con las autoridades de Gobierno, el Ministerio de Agricultura, Ministerio de Salud y Ministerio de Trabajo, y de esa manera es que en el caso de Guatemala pudimos mantener todas nuestras operaciones abiertas a un 100%, funcionando y garantizando este abastecimiento.

En términos de sistemas alimentarios, como veíamos en el vídeo, pero también como cada uno de nosotros pudo comprobar durante la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios no se trata únicamente del producto como tal, sino de toda la cadena que se desarrolla hacia atrás y hacia adelante que incluyen proveedores de semillas, de insumos, transportistas, e incluyen fábricas de alimentos hasta llegar a los consumidores.

Esos sistemas alimentarios en Guatemala generan algo que se llama la huella económica, es lo que hablaban en el video, cerca del 50% de la actividad económica en el país, aunque el agro como actividad primaria contribuye únicamente con el 11% del Producto Interno Bruto (PIB) cuando vamos a expandir todas las demás actividades agroindustriales; pero también le agregamos la huella económica que genera a través de los empleos para las personas, los ingresos para las personas, los ingresos para los empresarios, la reinversión y todo lo que se genera de consumo alrededor llegamos a una huella que es cerca del 50%, esto quiere decir que por cada quetzal, que es nuestra moneda, por cada dólar que pueda circular en Guatemala, en términos económicos, 50% son producidos y se generan desde el sector agrícola. Esta es una más de las razones del por qué trabajar, cuidar, considerar en las políticas públicas la importancia del agro como un generador de seguridad alimentaria, como un generador de los factores también de la seguridad alimentaria que son el factor de acción, el factor de acceso físico, el factor de acceso económico, muy importantes.

En esa línea, en la Cámara del Agro hemos consolidado una propuesta al Gobierno y a las instituciones de cooperación internacional que están en Guatemala, en la que hemos presentado desde hace algunos años cinco factores de los que van a impulsar la competitividad del sector agrícola y, por lo tanto, asegurar el acceso económico, físico y social a los alimentos para todos en el país.

El primero está relacionado con la calidad de la infraestructura: puentes, carreteras, caminos rurales que no solamente garanticen esos accesos, sino que sean resilientes al cambio climático. Estos fueron temas también que además se validaron durante la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios y que han sido validados también en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) en Glasgow, el año pasado.

Como

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